Todo comienza en Cuba...
Nací y crecí en Cuba, donde la tecnología era un lujo y el hardware siempre llegaba con retraso. Esa realidad marcó mi filosofía: si algo se puede mejorar sin gastar dinero, hay que hacerlo. Lo que empezó por necesidad se convirtió en mi pasión.
Experimentando con equipos antiguos, aprendí que una PC no está condenada al abandono; con los ajustes correctos, puede rendir de forma sorprendente. Enfrentando la obsolescencia programada, convertí esto en mi misión: ayudar a quienes no pueden —o no quieren— gastar una fortuna en hardware nuevo cada año, logrando que sus sistemas rindan al máximo.
El nacimiento de un ecosistema y su columna vertebral
Llevo más de diez años buscando soluciones para Windows. MiniOS nació en silencio mucho antes de lo que muchos imaginan, hasta que en 2014 lo lancé en internet a través de Facebook, conectando con miles de personas. En 2020 di el salto a YouTube y, ese mismo año, nació DELTA Pro.
Hoy, DELTA Pro es la columna vertebral de todo mi trabajo. Es mi único proyecto de pago: una herramienta propia desarrollada desde cero para optimizar, limpiar y mejorar tanto el Windows oficial como otros sistemas. Es el refinamiento de años de aprendizaje condensados en una suite profesional.
Mi filosofía: Rendimiento para todos
Mi enfoque no ha cambiado: optimizar sin gastar. No busco solo números en un benchmark; trabajo para devolverle la vida a una laptop olvidada, a un viejo PC, que un estudiante progrese sin frustraciones, que un gamer juegue con fluidez.
Cada lanzamiento lleva esa esencia. Sigo construyendo soluciones junto a una enorme comunidad que no para de crecer, en el fondo sigue siendo la misma del principio: personas que necesitan sacar el máximo provecho a lo que ya tienen.
Un nuevo capítulo desde la distancia
Este camino también me ha transformado en lo personal. En 2025, la necesidad me obligó a tomar la dura decisión de emigrar, dejando atrás a mi tierra, mis amigos y a mi familia. Hoy me encuentro en Uruguay, adaptándome a un nuevo comienzo.
Llevo muy poco tiempo aquí, el desarraigo no frena mis ganas de crear. Desde este nuevo rincón sigo adelante, empujando mis proyectos con la misma fuerza de siempre.