#NICASporVENEZUELA. Colaboremos para aliviar el dolor del pueblo de Venezuela. Llevemos nuestra donación este domingo 12 de julio a la parroquia St. Agatha de Miami, de 9:00 a.m. a 3:00 p.m. 🇳🇮 🇻🇪 🇳🇮 🇻🇪 🇳🇮 🇻🇪 🇳🇮 🇻🇪 🇳🇮 🇻🇪
Con el corazón indignado y dolido condeno el secuestro nocturno de Mons. Álvarez. ¡Quienes lo sepan, digan dónde está mi hermano obispo! ¡Que sus secuestradores respeten su dignidad y lo liberen! De nuevo, la dictadura vuelve a superar su propia maldad y su espíritu diabólico.
Condeno la cobarde y vil persecución de la dictadura de Nicaragua contra la Iglesia Católica. La Iglesia del mundo entero debe volver los ojos hacia mi país. Necesitamos la oración, la cercanía y la denuncia de toda la Iglesia. Les ruego de corazón: ¡No nos abandonen!
La Iglesia no sufre por ser calumniada, agredida y perseguida. Sufre por quienes han sido asesinados, por las familias que lloran, por los detenidos injustamente y por quienes huyen de la represión. Rezamos y estaremos a su lado siempre en nombre de Jesús.
Doy gracias al Papa Francisco quien habiendo confirmado mi ministerio y mi estilo episcopal, me ha pedido ir a Roma por un tiempo. Llevo en mi corazón de pastor la alegría y las tristezas, los dolores y esperanzas de mi pueblo de Nicaragua. ¡Gracias a todos por su cariño!
Que sepan quienes me insultan y calumnian e incluso quieren mi muerte, que no tengo miedo y que no me doblegarán ni me callarán. Mi fidelidad a Jesucristo y mi amor al pueblo de Nicaragua están más firmes que nunca.
Agradezco de corazón a quienes me han manifestado su cercanía y oraciones. Mi conciencia no me reprocha nada ante Dios. Con su fuerza continuaré en Nicaragua el ministerio que la Iglesia me ha confiado con la conciencia de que “la palabra de Dios no está encadenada” (2 Tim 2,9).
¡Un saludo cariñoso desde el aeropuerto de Managua! En obediencia al Papa Francisco estoy saliendo del país hacia Roma. Pasaré esta semana con mi familia en Miami. ¡Los llevo en mi corazón y en mis oraciones! ¡Que el Señor los bendiga y bendiga a Nicaragua! 🇳🇮
Señor Daniel Ortega, le repito lo que le dije personalmente en su cara el jueves pasado: «Nicaragua ya es otra. Reprimiendo y matando está agravando la crisis. Lo que la gente grita en la calle es “¡que se vaya!”. Colabore a encontrar una solución».
Recibo con inmensa alegría la noticia de que están fuera de la cárcel tantos nicaragüenses que nunca debieron estar allí. ¡Me alegro por ellos y su familias y doy gracias a Dios! Pero no lo olvidemos: es sólo un paso más hacia la justicia y la democratización de Nicaragua.
Lo que menos importa es lo que hayan hecho hoy contra nosotros, los golpes y la herida que sufrí. Es mucho más grave lo que sufre nuestro pueblo, y hoy más que nunca la Iglesia estará al lado del pueblo, de quienes no tienen voz, de los que no tienen fuerza para pedir auxilio.
Si Daniel Ortega está pensando en la Iglesia Catolica cuando se refiere a “instituciónes religiosas”, ya debería tener claro que la Iglesia Católica no tiene miedo, que busca siempre la paz que brota de la justicia y que está siempre al lado de los pobres y de las víctimas.
Queridos amigos de Twitter:
Ustedes saben que se publican muchas ofensas contra la Iglesia y contra mí en respuestas a mis tuits. Por favor, seamos inteligentes. No respondan nada, no difundan lo que ellos escriben. Solo bloqueen esas cuentas inmediatamente. Muchos saludos.
¡Cuánto me ha dolido esta mañana ver el rostro abatido del querido amigo y líder campesino Medardo Mairena! Hoy he rezado por él y por todos los presos políticos en Nicaragua. Ruego a Dios que sea respetada su dignidad y les sea restituida su libertad.