Mi sobrino de pequeño se puso un bañador rosa con un pez dibujado para ir a la piscina. Unos niños señalando su bañador, le gritaron: "¡Mariquita!, ¡Mariquita!", y él les dijo con cara de asombro: "No, es un pez".
Todavía recuerdo la primera desilusión de mi hija cuando era peque. Resulta que vino a su cole un vicerreptor de una universidad, padre de un alumno, a dar una charla al cole.
Y mi hija toda la semana de antes ilusionada porque iba a ir a su cole un velocirráptor.
¡Menudo dramón!
Hemos parado en una gasolinera donde había unos padres con un bebé llamado Montgomery. MONTGOMERY.
Y luego han dicho: "Montgomery sa cagao".
Pero, ¿en qué clase de universo espeluznante estoy?