12. Los estados de la Iglesia en el tiempo. María y la Iglesia.
TEMA 12. LOS ESTADOS DE LA IGLESIA EN EL e Iglesia “in terris” a la terrenal. Son dos
estados de la Iglesia. En ambos, Cristo
TIEMPO. MARÍA Y LA IGLESIA es la Cabeza de la Iglesia.
Textos extraídos del manual “Eclesiología”, de Ramiro Pellitero. • En los dos estados se realiza la esencia
íntima de la Iglesia: la comunión, cuya
sustancia es la santidad y la caridad.
“Los tres estados de la Iglesia. ‘Hasta que el
Pero esa esencia sólo alcanzará su per-
Señor venga en su esplendor con todos sus
ángeles y, destruida la muerte, tenga some-
fección en la Iglesia celeste, después de
tido todo, sus discípulos, unos peregrinan la historia.
en la tierra; otros, ya difuntos, se purifican; • Durante la historia, la Iglesia peregrina
mientras otros están glorificados, contem- está en tensión escatológica hacia la
plando claramente a Dios mismo, uno y trino, del cielo.
tal cual es’ (LG 49):
• La Iglesia posee en ambas fases los
‘Todos, sin embargo, aunque en grado y bienes escatológicos (la verdad y el
modo diversos, participamos en el mismo bien que vienen de la Trinidad): aquí son
amor a Dios y al prójimo y cantamos en conocidos por la luz de la fe, en el cielo
mismo himno de alabanza a nuestro Dios. lo serán por la luz de la gloria.
En efecto, todos los de Cristo, que tienen su
Espíritu, forman una misma Iglesia y están 1.2. La Ecclesia in patria
unidos entre sí en él’ (Ibid)” (CEC 954).
La Iglesia del cielo está expresada en el
Nuevo Testamento con diversas imágenes:
1. La Iglesia en el cielo una asamblea unánime y alegre, un ban-
quete, una gran procesión litúrgica, una
1.1. El binomio Ecclesia in Terris - Ecclesia in ciudad: la Jerusalén celeste.
patria Entre las características de la Igle-
• Santo Tomás llama Iglesia “in patria” (en sia del cielo están:
la patria definitiva) a la Iglesia celestial 1
12. Los estados de la Iglesia en el tiempo. María y la Iglesia.
• Que es la perfecta realización de la co- Por contraste, el infierno es la ausencia
munión de la vida en Cristo, aunque no de la comunión, un “no amar”.
sea definitiva mientras dure la historia.
2. La Iglesia en la tierra
• La comunión entre los cristianos se da
en la tierra por la fe y los sacramentos; • La ecclesia “in terris” es ya comunión con
pero en el cielo no hay sacramentos, y Dios, porque en ella se realiza la caridad,
la comunión se da por la luz de la gloria que ha sido derramada en el cuerpo de
y la caridad. Cristo por el Espíritu Santo. Sin embargo,
• Durante la historia, la Iglesia que está todavía no es comunión plena y sólo
en el cielo no se encuentra totalmente tendrá lugar de modo pleno cuando
realizada, pues le falta la plenitud del termine la historia.
número de los justos, la resurrección • Recibe también otros nombres: con-
universal de la carne, el juicio final y la gregación o unión de los fieles, Iglesia
renovación del mundo creado. Por tanto, militante o en estado de gracia o en
ahora existe en forma de “primicia”, no estado de camino, Iglesia peregrina o
es definitivamente perfecta. Los santos, peregrinante (concilio Vaticano II), Nue-
que nos sirven de modelos y de inter- vo Pueblo de Dios.
cesores, “esperan” esa gloria definitiva, • Tiene un carácter “militante”, porque
aunque no se trata de la virtud teologal para llegar a su plenitud hace falta la
de la esperanza tal como la vivimos los correspondencia al amor de Dios (san
que aún peregrinamos en el mundo. Pablo considera al cristiano “soldado de
• Además de la dimensión trinitaria y cris- Cristo” y le anima a estar en constante
tológico-pneumatológica, la iglesia del vigilia de combate espiritual, cf. 2 Tm 4).
cielo tiene otras dimensiones: • A ella se accede por los sacramentos,
◊ Una dimensión antropológica, que medios necesarios y esenciales durante
implica el cumplimiento de los anhe- la historia, aunque provisionales.
los humanos y la felicidad comparti-
da. 3. La Iglesia que se purifica
◊ Una dimensión cósmica, que abarca
los “nuevos cielos y la nueva tierra” es La Iglesia que está en el purgatorio partici-
decir, la renovación de las realidades pa de algunas condiciones de la Iglesia en
creadas. la tierra y de la que está en el cielo.
◊ Una dimensión escatológica: es el
• Santo Tomás de Aquino sostiene que
Reino de Dios definitivo, que ya no
el Cuerpo místico también está en el
tendrá fin.
purgatorio: es la “Iglesia purgante”. El
◊ Una dimensión eclesiológica, sobre fuego que purifica a los que están en él
la que continuaremos tratando. puede expresar la luz y el calor del amor
• Según el Catecismo de la Iglesia Cató- del Espíritu Santo.
lica, el cielo es un “misterio de comu- • Allí “…el alma madura para la comu-
nión bienaventurada con Dios y con nión con Dios” (enc. Spe salvi, n. 45).
todos los que están en Cristo” (n. 1027).
• Porque participan ya de la
comunión (aunque no perfec-
tamente), las almas del pur-
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12. Los estados de la Iglesia en el tiempo. María y la Iglesia.
gatorio pueden recibir los frutos de las 5. Relaciones en el seno de la comunión
oraciones y otros sufragios (principal-
mente las Misas) por parte de los cristia-
La Iglesia es una, aunque tenga tres esta-
nos que forman la Iglesia peregrinante.
dos. Los cristianos pueden relacionarse
entre sí, pertenezcan a uno u otro estado.
4. La Iglesia, “Comunión de los santos” Así, caben las relaciones:
1. Entre los cristianos de la Iglesia pe-
El conjunto de los estados de la Iglesia regrinante, en un intercambio de bie-
-celestial, terrena y en purificación- se de- nes: todo lo bueno y justo de cada uno
nomina en el Credo Communio sanctorum, (oraciones, sacrificios, etc.) redunda en
Comunión de los santos. beneficio de todos. Y la comunión de
• Communio significa, también aquí, la bienes espirituales debe traducirse de
comunión con Dios, por Cristo en el algún modo en la comunión con los bie-
Espíritu, y de los hombres entre sí, con- nes materiales. Todo lo tenían en común (Hch
4, 32)
secuencia de la comunión con Dios.
Esto está expresado por la Cruz con su 2. Entre la Iglesia terrena y la que se pu-
dirección vertical (comunión con Dios) y rifica: las almas del purgatorio pueden
su dirección horizontal (comunión de los recibir ayuda de los santos y de los que
hombres entre sí). están aún en la tierra. Es cuestión discu-
tida entre los teólogos si las almas del
• Sanctorum, según santo Tomás, este
purgatorio pueden interceder por los
término tiene dos posibles traducciones:
que peregrinamos en la tierra. La Iglesia
en su magisterio no se ha pronunciado
◊ En neutro (comunión de las “cosas ni ha rechazado la costumbre de invocar
santas”): es el sentido principal y a las almas que ahí se purifican.
determinante. Se refiere sobre todo
3. Entre la Iglesia terrena y la celestial:
a los sacramentos, principalmente a
los del cielo intervienen en la misión
la Eucaristía, si bien las “cosas santas”
terrena por su intercesión, además de su
son también la fe, la caridad, y otros
papel, al menos en general, de modelo
dones divinos como los carismas.
para quienes siguen peregrinando en la
En este sentido, la “comunión de los
historia. La relación más estrecha entre
santos” se aplica sobre todo a los
la Iglesia peregrina y la celeste se da en
cristianos de la tierra, pues en el
la liturgia, principalmente en la Eucaris-
cielo no hay sacramentos.
tía.
◊ Según León XIII, el sentido segundo
(comunión de “las personas santas”)
expresa la mutua comunicación 6. María, Madre de Cristo y de la Iglesia
de ayuda, expiaciones, oraciones y
beneficios entre los fieles, estén en el Ser “tipo” de algo significa ser “modelo ideal,
cielo o en la tierra. que reúne los caracteres esenciales de
aquello que representa”.
Antes del Vaticano II, en la Mario-
logía se daban dos tendencias: la
llamada tendencia “cristotípica”
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12. Los estados de la Iglesia en el tiempo. María y la Iglesia.
(más tradicional, subrayaba la relación de • es también madre del Cristo total,
María con Cristo) y otra llamada “eclesiotípi- madre espiritual de cada cristiano y de
ca” (planteada como novedad, veía a María la Iglesia en su conjunto;
en su relación con la Iglesia). • es imagen y modelo anticipado de la
El Concilio superó esa dicotomía, asumien- Iglesia simultáneamente como madre y
do una perspectiva histórico-salvífica. como virgen:
Considera a María como madre de Cristo “La maternidad virginal de María es el
y a la vez como madre de la Iglesia, de la sacramento, el signo o la imagen de Iglesia
que es a la vez miembro eminente, tipo y virginal que a su vez concibe en su seno y
modelo. da la luz a sus hijos” (R. de Melun, Abbrev.
Lib. I, p. 8).
6.1. La Virgen María, “tipo” de la Iglesia • es imagen y modelo de la Iglesia virgi-
Al considerar a María como “tipo” de la nal por ser la “perfecta adoradora” del
Iglesia, la teología patrística supera la idea Señor (H. De Lubac);
de figura, imagen o modelo, y quiere incluir • también es imagen y modelo de la Igle-
al mismo tiempo el ejemplo, la sustancia sia en cuanto esposa de José y esposa
y el compendio que es María respecto a del Espíritu Santo, como la Iglesia es
la Iglesia, tanto en su esencia como en su esposa de Cristo;
destino. María personifica a la Iglesia por • María cooperó de un modo único en la
su identificación con Cristo. redención;
De ahí que la tipología y la maternidad de • al acabar el concilio Vaticano II, Pablo VI
María respecto de la Iglesia son insepa- la proclamó solemnemente Madre de la
rables: María es tipo de la Iglesia por ser su Iglesia.
Madre, si bien la tipología no se agota en su
Por último, en la Iglesia se ha distinguido
maternidad. Esto supone que la Iglesia no
una dimensión mariana –de acogida y
solo debe imitar a María, sino identificarse
entrega a Dios, que hace posible la ma-
con ella, hasta llenarse del Espíritu Santo.
ternidad sobre los fieles– y una dimensión
Por otra parte, lo que en María ha sido ya petrina –de anuncio de la Palabra, celebra-
realizado –la glorificación perfecta–, en la ción de la Palabra y ministerio que guía en
Iglesia está todavía en marcha y lo estará la caridad. Pues bien, la dimensión mariana de la
Iglesia precede a su dimensión petrina.
hasta el fin del mundo. Pero en María la
Iglesia es ya santa e inmaculada, puesto
que en la Virgen se da ya la esencia de la
Iglesia, la comunión con Cristo, y por eso es ■
no solo icono sino “icono escatológico de la
Iglesia”.
6.2. La Virgen María, Madre de la Iglesia
María es modelo para la Iglesia y para todo
cristiano:
• en cuanto discípula de Cristo por exce-
lencia;
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