Nuestros metales refractarios de alto punto de fusión (molibdeno, tungsteno, tántalo y materiales compuestos basados en tungsteno) destacan por su excepcional resistencia. Gracias a sus propiedades del material únicas, se convierten en la primera elección para numerosas aplicaciones de alta tecnología: desde componentes para la industria de semiconductores y la fabricación de microchips de última generación hasta elementos para la generación de haces de rayos X y para células solares y soluciones energéticas sostenibles.