Este es un producto argentino por lo que amerita una reseña en su idioma natal.
Al fin, después de tantos proyectos truncados a medio camino, hay una serie basada en El Eternauta, la mítica historieta de ciencia ficción argentina,y digo basada en porque como adaptación presenta muchos cambios y una actualización moderna con respecto al original, con sus pros y sus contras.
Si bien el material original al final del día es decente, hay que considerar que lo es principalmente para su época, y que tiene cosas que han envejecido de manera desfavorable, siendo la principal de ellas la exposición. La misma no solo cuenta a lujo de detalle todo lo que los personajes piensan a través de diálogos o pensamientos, sin dejar nada a la interpretación del lector y a la fuerza del dibujo, sino que incluía mucha narración metida de por medio, y recapitulaciones debido a que su publicación inicial era en forma de historietas de diario en vez del libro que hoy es tan conocido.
Otro aspecto que no envejeció muy bien es lo meta que es que su propio autor fuera un personaje presente en la historia que al final de la misma decide publicarla a modo de advertencia al público, en una forma de sugerir su posición política respecto a quiénes son los invasores, si se tiene en cuenta el contexto de publicación de la historieta, algo aún más evidente cuando salió la segunda parte, la cual se rumorea que ni siquiera llegó a ser terminada por el mismo Oesterheld.
Pero bueno, dejando a un lado mi opinión sobre el original, he de decir que esta serie es una especie de salto en producción para una ficción de mi país, combinando prostéticos, efectos prácticos, filmación en locaciones reales al aire libre durante la relativamente reciente pandemia, y mucho CGI tanto para los fondos como para los efectos especiales, que se ven bien, pero nada del otro mundo, menos en los tiempos que corren. También hubo polémica por el uso de inteligencia artificial para la serie, cosa que no detecté así que no sé si fue usada durante la filmación o para algún factor externo como la promoción o algo por el estilo.
En cuanto a la ambientación, los efectos de sonido están buenos, nada maravillosos ni súper inmersivos pero cumplen y más que bien. Quisiera decir lo mismo del resto de factores que suelo agrupar en esta categoría pero, aunque decente, la actuación en la serie sigue los estándares más monótonos casi teatrales e influenciados en su momento por el realismo italiano de una producción argentina, por lo que es su apartado más flojo, sobre todo para un público acostumbrado a consumir productos internacionales.
La música, al igual que las tantísimas referencias visuales en los fondos, está impregnada de un colorido local que a los argentinos nos deleita y cuya inclusión en nuestras producciones nos caracteriza, pero me pregunto hasta qué grado pueden interpelar y convencer a extranjeros. Es decir, algunas canciones de la banda sonora encajan líricamente con lo que sucede en escena, pero no tanto musicalmente, y otras claramente están insertadas más por una cuestión identitaria que narrativa. Hasta esto se perdió en cierto sentido en algún momento, ya que en el último episodio usaron una canción en inglés (Let It Snow de Sinatra) para complementar la “nieve” del escenario…cuando ese elemento ya casi no tenía peso en la trama. Aún así voy a acotar que el uso de la música en esta serie es mejor que en Arcane.
En cuanto a la narrativa, la serie claramente fue pensada para incluir algunos aspectos sociales históricos y/o actuales de Argentina a la par que la trama, gente en reclamo por el suministro de luz, venezolanos que trabajan como reparto para locales principalmente de comida, discusiones de consorcio por cuestiones edilicias, quiero creer que en parte debido al éxito del Encargado, cierto nivel de bullying y bromas escolares aunque sin llegar ni de cerca al nivel de obras internacionales a la hora de mostrar el tema, población china en Argentina, muy presente desde hace mucho, parejas separadas, familiares con relaciones no muy buenas, etc.
Una diferencia clave de la serie respecto a la obra original es darle una razón personal más fuerte al protagonista, Juan Salvo, para involucrarse en el conflicto. En la historieta lo hacía básicamente porque es el personaje principal, en la serie para buscar a sus seres queridos que están allá afuera en riesgo de entrar en contacto con la “nieve” tóxica. Su hija es adolescente en esta versión porque todos los personajes fueron considerablemente avejentados, lo cual tiene sentido porque francamente casi nadie de la edad que los personajes tenían en el cómic tendría hoy en día el nivel de experiencia de vida, educación, pragmaticidad y el afán de coleccionar antigüedades como los que el elenco necesita para hacer avanzar la trama.
Otro cambio importante es ahondar más en los personajes secundarios, mostrar lo que Favalli y el grupo hacen y viven en la casa y el barrio a la par de las salidas de Salvo, divisiones en el grupo, reagrupaciones, desarrollo de distintos tipos de relaciones entre algunos de los personajes, un rol importante para Favalli hacia el final de la temporada, un papel para Elena y Ana, las esposas de los dos tipos más importantes de la historia, algo de lo que carecían completamente en la versión original, y una creciente relevancia para Lucas y Omar, entre otras cosas.
Con eso dicho, no quiere vender al reparto más de lo que amerita, ya que salvo por dos personajes, destacan más como herramientas argumentales que por sus presencias, personalidades, trasfondos o desarrollos, los cuales son más bien básicos, insinuados, repentinos sin mucho enfoque, o directamente inexistentes, debido también en parte a la falta de un cierre para la historia y serie.
Otras cosas que le destaco a la tira en comparación con la original es ahondar más en la sensación de paranoia y desesperación inicial de la población. Eso ya se mostraba en cierto punto en la historieta, pero con mayor frialdad y crudeza, al mostrar a alguien volviéndose loco dentro de un grupo y siendo asesinado por el mismo para evitar mayores riesgos para el resto. En esta versión el protagonista se cruza con casi un edificio entero que quiere robarle primero y matarlo después, y un vagón de tren repleto de gente desesperada por el hambre y la sed y a la que luego vemos como cadáveres. A eso hay que sumarle todas las demás personas y animales a las que vemos morir o muertas por la “nieve” tóxica, y lo aterradoras que resultan la efectividad e inmediatez de su efecto.
Algo en lo que la serie se enfoca mucho y a lo que da mucha importancia es el tema de la cooperación, el trabajo y supervivencia colectivos, y la idea de que nadie se salva solo y se debe trabajar en sociedad, retratado en el grupo principal, otro que sobrevive a la par en una iglesia y con cierta delegación de tareas, un tercero que se organiza como un ejército, más tarde en el trabajo en conjunto de la población junto a los militares frente a los enemigos extraterrestres, incluso los alocados y violentos del edificio, planifican y actúan, justamente, en conjunto.
Otro tema importante aunque con un espacio de tiempo en pantalla menor es el sentimiento nacionalista y patriota, reflejado en la asosiación entre pueblo y ejército para recuperar conecciones y comunicaciones y enfrentar al enemigo invasor.
Y finalmente, como el mismo campo electromagnético terrestre es afectado en la serie, y por lo tanto también lo es todo lo electrónico y digital, hay una recuperación de la importancia de lo analógico y de antaño, identificados en algunas líneas de guión, siendo la más conocida y recordada, “lo viejo funciona, Juan”. Además, mediante el rol de Favalli en la tira, se rescata la importancia de la educación en profesiones como ingeniería o mecánica.
Estos temas presentes en la serie son de alguna forma el equivalente moderno a la expresión sociopolítica del original, aunque dirigidos hacia otro lado y actualizados para los tiempos que corren. En tiempos de crisis de representación, política, social y económica del país, y de individualismo, de entrega del país y territorios nacionales, y demérito de las ciencias y la educación terciaria y universitaria públicas, y de uso desmedido y dependencia de electrodomésticos y demás artículos y herramientas digitales, las temáticas abordadas en la serie son más que destacables.
Una última cosa positiva a destacar de esta versión es que Juan Salvo sea un veterano de Malvinas, una acertada actualización al personaje original y acorde al presente de la serie, una pizca adicional de identidad local para el producto, y una dimensión simbólica adicional a la nieve de la serie, la cual le da a las visiones del protagonista el componente adicional de ser un conductor de estrés postraumático, además de funcionar como herramienta argumental ligada a las memorias del personaje principal y sus viajes en el tiempo, elemento que la serie retiene de la obra original.
Ahora bien, con todas las cosas lindas que dije de El Eternauta, también hay que decir que hay bastantes momentos de vida cotidiana que están solo para relajar el argumento, la historia, el tono, el tiempo, el ritmo, los personajes. Por lo demás no aportan mucho o directamente nada y no es como que el elenco sea más explorado o desarrollado a través de ellos. También he de decir que la comedia presente en la serie es bastante mala y juvenil, e incluso es referenciada en una escena que se supone sea dramática y trágica. Y ya que hago referencia a esa escena, hay cosas que son extrañas y no son del todo explicadas, como la repentina locura de Lucas en ese momento, aunque tampoco me parece mal dejar cosas a interpretación del público, justamente algo que realmente no hacía la historieta. Y bueno, obviamente la historia todavía no está terminada, y me preocupa el uso de viajes en el tiempo como herramienta argumental a futuro, eso casi siempre es un problema porque o vuelve a la resolución de los eventos conveniente, o prácticamente obliga a los personajes a ser necesariamente reactivos frente al argumento, pocas veces proactivos.
Por ahora, El Eternauta mezcla decentemente una esencia argentina con una premisa y temas importantes, interesantes y universales, y es un progreso en cuanto a una producción salida de Argentina, así como una mejora en caracterización respecto a la obra original. Con eso dicho, la ambientación y el ritmo presentan problemas, hay comedia y escenas que no suman nada, los personajes son más herramientas argumentales que otra cosa, y la historia todavía no está terminada. Considero que merece un 6/10 por ahora, con esperanzas de que mejore en su segunda temporada.
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