De este modo, un fluido en reposo a una presión p ejerce una fuerza −pd S sobre cualquier superficie plana arbitraria en contacto con el fluido en el punto, definida por un vector unitario d S, perpendicular a la superficie.
Estas expresiones subrayan el importante resultado de que la presión de un fluido en reposo en un punto del mismo depende exclusivamente de la profundidad a la que se encuentra dicho punto, y de que la diferencia de presiones entre dos puntos depende exclusivamente de la diferencia de profundidades de los mismos (y, obviamente, de la densidad del fluido).
El resultado anterior nos lleva de forma inmediata al principio de Pascal, En un fluido incompresible, las variaciones locales de presión se transmiten íntegramente a todos los puntos del fluido y en todos los sentidos, así como a las superficies en contacto con el fluido.
Como la presión depende únicamente de la profundidad, la presión en todos los puntos de esta superficie imaginaria es la misma que había en los puntos correspondientes de la superficie real, por lo que la fuerza resultante que ejerce el fluido de fuera de la superficie sobre el fluido de dentro de la misma será la misma que ejerce el fluido sobre el cuerpo.
La ecuación anterior no es más que la ecuación de movimiento F = m a en la que, junto a la contribución de la fuerza de masa a través de f ext aparece un término debido a las diferencias de presión entre dos puntos.
La Mecánica de Fluidos aplica las ecuaciones clásicas de la estática, dinámica y termodinámica a situaciones en las que los fluidos pueden considerarse medios continuos, en un intento por comprender el comportamiento de los mismos. No obstante, con frecuencia las ecuaciones fundamentales de conservación de la masa, cantidad de movimiento y energía, pueden simplificarse a expresiones reducidas en las que el comportamiento cualitativo del fenómeno objeto del estudio permanece inalterado. El objetivo de las presentes prácticas es familiarizar al alumno con algunos de los procesos descritos en las clases de teoría; en concreto, en esta primera práctica se hará uso y calibración de manómetros, se investigarán las fuerzas de presión hidrostática, y se medirá la fuerza producida por el impacto de un chorro de agua.
Si se considera la deformación de dos fluidos newtonianos diferentes, por ejemplo, glicerina y agua, se encontrará que se deforman con diferente rapidez para una misma fuerza cortante. La glicerina ofrece mucha mayor resistencia a la deformación que el agua; se dice entonces que es mucho más viscosa.