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lunes, 30 de junio de 2025

El templo maldito

16/06/1938. En algún lugar del Punjab

 Los gritos, agudos y desesperados, rasgaron la pesada niebla. Eran los gritos de una mujer, y el sonido les hizo helar la sangre.

"¡Por aquí!", exclamó Vikram, empuñando su cuchillo. Sin dudarlo, los tres corrieron hacia el origen del lamento, la neblina envolviéndolos. 

Llegaron a la entrada de lo que parecía ser un templo antiguo, sus contornos borrosos por la densidad del vapor. El hedor a moho invadió sus fosas nasales. Sin pensarlo dos veces, se adentraron en la oscuridad húmeda. La niebla, en el interior, era incluso más densa, como si el propio edificio la generara.

"¡Ahí!", gritó Atkins, su voz resonando en el silencio opresivo. En medio de la penumbra, una figura femenina se vislumbraba débilmente. Apenas habían dado unos pasos cuando un crujido espantoso resonó por encima de ellos. Una columna masiva, corroída por el tiempo y la humedad, se desprendió del techo. Con un instinto primario, Atkins tiró de Sardar, esquivando por poco el impacto mortal. La columna se estrelló contra el suelo, levantando una nube de polvo y escombros.

Continuaron avanzando cautelosamente hasta la siguiente sala. La visión que los recibió fue grotesca: un ser delgado y deforme, un bad-nasib, se abalanzó sobre ellos con un aullido gutural, blandiendo una gran guadaña. 

Antes de que Atkins pudiera siquiera levantar su revólver, Sardar, con una agilidad sorprendente, se lanzó hacia adelante, su propio cuchillo brillando en la penumbra. Con un movimiento rápido y certero, Sardar le clavó la hoja, y la criatura se desplomó con un último estertor, disolviéndose en la bruma.

Sin detenerse, avanzaron a la siguiente cámara. Aquí, la visión era aún más inquietante. La mujer estaba sobre una piedra ceremonial, dos bad-nasib más la rodeaban, sus formas retorcidas y amenazantes. El suelo de la sala estaba inundado con un líquido oscuro, y una capa densa de cenizas blancas flotaba sobre la superficie, dándole un aspecto espectral.

"¡Fuego!", gritó Atkins, levantando su revólver. Él y Sardar abrieron fuego casi al unísono. Los disparos resonaron en la sala, y los dos bad-nasib, alcanzados, se desmoronaron.

La mujer, liberada de su terror, se desvaneció. Con un chapoteo, cayó. Atkins y Vikram corrieron para ayudarla, pero antes de que pudieran alcanzarla, la superficie del agua burbujeó violentamente. Un par de ojos amarillos y reptilianos emergieron, seguidos por un morro enorme y dentado. Un cocodrilo gigantesco se lanzó contra ellos, con la furia de una bestia antigua.

El cocodrilo atacó sin piedad. Sus fauces se cerraron alrededor de Sardar, que gritó de dolor. Con una fuerza desesperada, Sardar logró clavarle su cuchillo en el flanco, pero era inútil. Las mandíbulas de la criatura se apretaron, y un último grito ahogado escapó de los labios de Sardar antes de que su cuerpo inerte se sumergiera en las aguas turbias.

La furia se apoderó de Atkins y Vikram. Ignorando el peligro, se abalanzaron sobre el cocodrilo. Atkins disparó su revólver repetidamente contra la cabeza de la bestia, mientras Vikram, con su cuchillo en la mano, apuñalaba una y otra vez el cuerpo de la bestia. Finalmente, con un estertor masivo, el cocodrilo se retorció y se quedó quieto, su cuerpo flotando sin vida.

En ese instante, la niebla comenzó a disiparse, revelando la luz tenue del amanecer que se filtraba por las aberturas del templo. El aire se aclaró, y el peso opresivo se levantó. Vikram y Atkins sacaron el cuerpo sin vida de Sardar del agua. Su rostro estaba en paz, pero su ausencia era un puñal en el corazón de Vikram.

"Esa criatura, Capitán," comenzó Vikram, su voz grave mientras la niebla se arremolinaba a su alrededor, "era una Churail.  Son espíritus de mujeres que murieron de forma cruel. Se disfrazan de mujeres hermosas para atraer a los hombres, pero sus pies siempre apuntan hacia atrás, revelando su verdadera naturaleza, usted les llamaría una bruja"

Arrastrando el cuerpo de su amigo, salieron del templo. Afuera, la llanura del Punjab se extendía bajo el sol naciente, como si la noche de horrores nunca hubiera ocurrido. El aire fresco y limpio contrastaba brutalmente con el terror que acababan de vivir.

Encontraron las pocas pertenencias de Sardar. Vikram, con solemnidad, realizó una pequeña ceremonia junto a los altares de piedra, murmurando palabras antiguas que el viento se llevó. Fue un adiós silencioso, un reconocimiento de su espíritu a la tierra que amaba.

Con el corazón apesadumbrado y el cansancio en cada hueso, Atkins y Vikram comenzaron su largo camino de regreso al campamento, dejando atrás el templo, la niebla y los horrores que habían cobrado la vida de Sardar. La llanura, aunque bañada por el sol, ahora parecía guardar secretos aún más profundos y oscuros.

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LRSG- +3 puntos de reputación (Muere Sardar)

Bad-nasib - 0 (3 bajas y "la bruja")

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LRSG: 22 RP

Thomas "Tommy" Atkins. Cynical Gumshoe. 11 RP- 10 RP + 1RP Kirpan(espada).

Sardar Singh. Chief Bearer.  (Baja)

Vikram- Spiritual Custodian- 7 RP- 5 RP + 1RP Cuchillo "La pinza del cangrejo"+ 1 Rifle

Li Wei. Soldier of Fortune. 4 RP

Anria. VIP. 0 RP

2 XP

9(-5) Puntos de Reputación 

sábado, 28 de junio de 2025

Un Asunto Inusual en Otterhampton

16 de junio de 1938

En la pequeña localidad de Otterhampton,  la vida transcurría a un ritmo pausado, y ajena a los combates que ya se libraban en otras partes del pais. El corazón de aquella tranquilidad era la tienda de comestibles de Bob Marley.

El aroma a tabaco de pipa, impregnaba la tienda. Aquella tarde, sin embargo, el aire estaba viciado con el recuerdo metálico de la pólvora del suceso que había ocurrido unas horas antes. 

El comandante Oswald Haka, un oficial del B.U.F cuyo uniforme pulcro parecía fuera de lugar entre los sacos de patatas. Su tono era cortés, casi de disculpa. "Le agradezco su tiempo, señor Kennedy. Entiendo que ha sido una experiencia de lo más desagradable."

Robert Kennedy, un mecanico miembro de B.U.F "Desagradable es quedarse corto, comandante. Me dirigía a comprar un poco de queso cheddar al señor Marley cuando la vi."

Bob Marley, que pulía un vaso con un paño con metódica lentitud, asintió gravemente. "Acababa de venderle un trozo de queso, un pan, patatas y unas manzanas. Esta señora... muy alta, con el pelo largo,  empezó a correr y a saltar, no parecía de este mundo...."

Scooby, un imponente mastín de pelaje oscuro, levantó su pesada cabeza y soltó un leve gemido. Durante el tiroteo, el noble animal no había ladrado; se había limitado a acurrucarse junto a su dueño.

"Era ella, la vi hace unos días, en el camión robado" continuó Kennedy. "La maldita espía comunista. Hice lo que consideré mi deber. Había visto a la patrulla, y les avise lo más rápido que pude"

Haka suspiró. "Una acción correcta y patriótica. Pero las consecuencias... Dos de mis hombres, jóvenes de Somerset, han caído. Y ella se ha esfumado."

El recuerdo era una mancha violenta en la apacible crónica del pueblo. Los soldados llegando, la mujer pelirroja moviéndose,  el estruendo de los disparos que hizo vibrar los estantes 

"Se movía como un zorro en un gallinero, comandante," dijo Robert en voz baja. "Vi cómo uno de sus soldados caía. El otro intentó responder, pero ella ya estaba saltando entre los animales como si nada y volvió a disparar."

El comandante se giró hacia el tendero. "Y usted, señor Marley, ¿observó algo más en medio de la confusión?"

El bigote de Bob se contrajo. "Cuando todo acabó y el pobre Scooby dejó de temblar, lo primero que hice fue mirar mis cajas de licor. Un whisky de las Highlands, de una sola malta, envejecido durante 25 años, que me acababa de llegar del norte. Era la única botella de ese caro licor en toda la tienda." Su voz se quebró ligeramente. "Ha desaparecido."

Haka se quedó mirando la zona por donde había huido, aún podía ver los casquillos de bala en el suelo. El silencio se instaló,  lleno de preguntas sin respuesta. Una agente socialista, dos soldados muertos en un pueblo donde la noticia más emocionante solía ser la feria anual del ganado. Y un ladrona que, en su huida desesperada, se había tomado un instante para robar el bien más preciado de un viejo tendero.

"Curioso," murmuró el comandante, más para sí mismo que para los demás. Se enderezó, abotonándose la chaqueta. "Muy curioso, ciertamente. Parece que nuestra fugitiva tiene un gusto impecable y una sangre fría extraordinaria." Miró a Kennedy y luego a Marley. "Gracias por su colaboración. Señor Marley, lamento la pérdida de su botella. Parece que esta 'Diablesa Roja' no solo comercia con secretos, sino también con los pequeños tesoros del corazón de Inglaterra. Pero no se preocupe, cada vez estamos más cerca de atrapar a esos terroristas. " 


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Bajas: 

B.U.F. : Dos soldados

Puntos:

B.U.F: 4 PV, 1XP, 1 Punto de reputación 

RMSH: 3 PV, 1 Punto de reputación 

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Tripulación:

J. Carter, el doctor Dalton, los mecánicos Drake y Folder, Niguel Torne y "Red Sonja"

Investigación 5

Puntos de Reputacion 14 

8 XP 

Botín: 

Un diario con encuadernación de cuero. 

Un broche de oro.

Un mapa de la carreteras zona.

Una cóctel Molotov.

Una caja con explosivos. 

Comida para un día o dos. 

Una botella vacía de whisky 

El viejo Bob Marley y su fiel mastín

En las la pequeña localidad de Otterhampton, en el condado de Somerset, donde el río Parrett serpentea perezosamente hacia el mar, se encontraba la tienda de comestibles de Bob Marley. 




Un hombre de Somerset de pura cepa, entrado en años en aquel 1938, cuyo rostro estaba adornado por un imponente bigote negro.

La pequeña tienda de Bob era un reflejo del propio hombre: ordenada, tradicional y con un aire de tranquila dignidad. El aroma a tabaco de pipa, cuero y una mezcla de especias y productos secos impregnaba el ambiente. En sus estantes de madera oscura se apilaban latas de conserva, frascos de mermelada casera, sacos de harina y azúcar, y ristras de cebollas que colgaban del techo como rústicas guirnaldas. El negocio de Bob era de los de antes, donde cada cliente era atendido personalmente, su pedido anotado a lápiz en una libreta y los víveres envueltos en papel de estraza.

Pero la verdadera alma de la tienda, además de Bob, era Scooby, un imponente mastín de pelaje oscuro y semblante noble. A pesar de su tamaño, que intimidaba a los forasteros, Scooby era la criatura más dócil que se pudiera imaginar. Pasaba la mayor parte del día tumbado sobre una vieja alfombra de trapo detrás del mostrador, con sus grandes ojos caídos siguiendo el ir y venir de los vecinos. 

La vida en Otterhampton transcurría a un ritmo pausado. Ajenos a los combates que producían en otras partes del país.

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Bob Marley- Working stiff RP-1

Scooby- Attack Dog- RP 1







sábado, 7 de junio de 2025

Alguien nos sigue

 16/06/1938 En algún lugar del Punjab

¡Vikram!", exclamó Sardar, la sorpresa y el alivio mezclados en su voz, al reconocer a la figura que surgía de entre la niebla. Dio un paso adelante, como si no creyera lo que sus ojos veían. "Maldito bastardo, pensé que... pensé que habías perecido en los disturbios de Amritsar."

Vikram asintió, su rostro impasible. "La muerte es solo un velo, Sardar.  He estado aquí, protegiendo estos lugares, este maldito valle." Sus ojos dorados se posaron en el capitán Atkins. "Vuestra llegada  ha acelerado las cosas."

Atkins, aún con el brazo dolorido y la sangre seca en su manga, observó el reencuentro con una mezcla de asombro y escepticismo. "¿Se conocen?", preguntó, señalando entre Sardar y Vikram.

"Hemos compartido más de una vida en estas llanuras, Capitán, hemos servido juntos en el ejército. Vikram,  es un fiel leal servidor del Raj" respondió Sardar, una sonrisa rara y genuina asomando en sus labios. "Vikram es un hermano para mí, aunque lo creía perdido."

Vikram se acercó a Atkins, sus ojos fijos en el cuchillo que el capitán sostenía. "Ese cuchillo que encontraste, Atkins," dijo Vikram, extendiendo una mano. "Es mío."

Atkins, con un atisbo de duda, le entregó el cuchillo. La hoja, antes fría en su mano, ahora parecía inerte, un simple trozo de metal.

La  espesa niebla comenzó a levantarse otra vez del suelo, no era niebla normal que se disipa con el viento, sino una que parecía tener peso, que se retorcía y murmuraba. 

El aire se volvió pesado, cargado de una sensación opresiva que erizaba los vellos de la nuca. El voz de una mujer pidiendo auxilio, un lamento gutural que resonaba en lo profundo de la niebla. Las sombras de los altares de piedra danzaban grotescamente en la creciente oscuridad.

"Las figuras que os atacaron... son guardianes, pero también prisioneros de este lugar," explicó Vikram, ahora con el cuchillo en la mano, un gesto que parecía devolverle una parte de sí mismo. "Han sido despertadas por una perturbación, una antigua entidad que busca poseer este lugar"

Vikram miró a Sardar, sus ojos dorados brillando en la penumbra creciente. La niebla se espesaba a su alrededor, envolviéndolos en un abrazo frío y húmedo. Las figuras, aunque invisibles, se sentían más cercanas que nunca, sus susurros casi perceptibles en el aliento helado del viento. "Hemos evitado esto durante eones, Sardar. Pero ahora, con el despertar de este poder y la presencia de vuestra intrusión... algo inevitable se ha puesto en marcha. La neblina lo envuelve todo, y en su corazón, se está gestando el momento de la verdad." 

Atkins miraba asombrado la escena cuando un nuevo grito corto la niebla.

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Vikram- Spiritual Custodian

6 RP- 5 RP + 1RP Cuchillo "La pinza del cangrejo"




miércoles, 26 de marzo de 2025

Visita al Puerto

15/06/1938.Combwich.

El doctor Dalton, notando en su rostro el viento salado, escudriñaba el puerto de Combwich. Había seguido una pista tenue, una fotografía antigua que prometía revelar el paradero de un submarino oculto. 

Los lugareños, taciturnos y desconfiados, no le habían ofrecido ayuda.

Mientras caminaba por el muelle, una niña de ojos vivaces y cabello alborotado lo observaba con curiosidad, era una vieja conocida, Elizabeth Hardy.

Dalton, desesperado, tras una breve conversación le mostró la fotografía. La niña la miró fijamente, con una intensidad que lo sorprendió.

"Conozco ese lugar", dijo con voz clara y aguda. "Está en la ensenada de Stert, junto a la isla, en la desembocadura,  al otro lado del río. Pero si vais,  tienes que tener cuidado, supongo que alguna  patrulla del BUF vigila esa zona".

Dalton  sintió un escalofrío. ¿Tiene un puesto de vigilancia allí el BUF? Antes de que pudiera preguntar, la niña lo tomó del brazo y lo llevo hacia un lugar escondido de las miradas extrañas.

"Tenemos que irnos", susurró, con los ojos muy abiertos. "Vienen". Dijo señalando con la cabeza a dos soldados que patrullaban el puerto. 

Dalton escuchó a los soldados hablar con uno de los hombres que trabajaban en el puerto. 

La niña le guió a través de callejones, conocia cada rincón del pueblo como la palma de su mano. Finalmente, se detuvieron en una pequeña casa de pescadores, escondida entre las sombras.

"Sé de ese lugar por las historias que cuentan los marineros", dijo la niña, recuperando el aliento. "Dicen que la ensenada hay un puesto de vigilancia, igual allí abastecen barcos o ese submarino vuestro".

Dalton , intrigado y preocupado, le preguntó cómo podía estar tan segura.

"He pasado mucho tiempo en el puerto, y he escuchado muchas cosas", respondió la niña. 

"Ahí es donde está el submarino", dijo la niña. "Pero ten cuidado. Seguro que está bien vigilado".

Con el corazón latiendo con fuerza, Dalton  agradeció a la niña y se preparó para volver a su escondite. Sabía que se estaba adentrando en una zona peligrosa, pero la promesa de lo desconocido lo impulsaba a seguir adelante. La ensenada de Stert les esperaba.

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SFF:

1XP

Tripulación:

J. Carter, el doctor Dalton, los mecánicos Drake y Folder, Niguel Torne y "Red Sonja"

Investigación 5

Puntos de Reputacion 13 (9)

8 XP 


Botín

Un diario con encuadernación de cuero. 

Un broche de oro.

Unas cuantas libras. 

Un mapa de la carreteras zona.

Una cóctel Molotov.

Una caja con explosivos. 

Y comida para un día o dos. 

lunes, 24 de marzo de 2025

The Fog

15/06/1938. En las llanuras del Punjab. 

La noche había caído pesadamente sobre las llanuras del Punjab. Un viento helado aullaba entre los altares de piedra dispersos, restos de una civilización olvidada. El oficial inglés, el capitán Atkins, se estremeció, ajustando su abrigo. A su lado, el guía punjabí, Sardar, mantenía la mirada fija en la oscuridad, su rostro curtido iluminado por la tenue luz de la luna.

"¿Qué son estos lugares, Sardar?", preguntó Atkins su voz resonando en el silencio.

"Lugares de poder, capitán", respondió, su voz un murmullo. "Lugares donde los antiguos espíritus aún moran".

Atkins frunció el ceño, escéptico. "Espíritus... tonterías".

Sardar sonrió, una sonrisa que no llegaba a sus ojos. "Algunos dicen que los espíritus no creen en los escépticos, capitán".

Un escalofrío recorrió la espalda de Atkins. El viento soplaba con más fuerza, y los altares parecían proyectar sombras alargadas y grotescas. De repente, un sonido, un gemido bajo y lastimero, rompió el silencio.

Atkins sacó su revólver, apuntando a la oscuridad. "¡Qué fue eso!".

Sardar levantó una mano, pidiéndole silencio. "Es el viento, capitán. Solo el viento".

Pero Atkins no estaba convencido. El gemido se repitió, esta vez más cerca. Siguió un crujido, como si algo pesado se arrastrara por el suelo.

"¡Muéstrate!", gritó Atkins, su voz temblando ligeramente.

Delante de ellos, entre dos altares, una figura emergió de la oscuridad. Era una forma humanoide, pero deforme, con extremidades largas y delgadas y una cabeza grotescamente grande. Sus ojos brillaban con una luz verde y siniestra.

Atkins apretó el gatillo, pero la figura se desvaneció, como si fuera una ilusión. El gemido se convirtió en un aullido, un sonido que helaba la sangre.

"¡Corre, capitán!", gritó Sardar, agarrando el brazo de Edward. "¡Corre por tu vida!". Rodeados por la niebla, solo eran capaces de ver los pequeños altares y las figuras que les atacaban. 

Corrieron, tropezando con las piedras y los altares, el aullido persiguiéndolos como un depredador hambriento. Las figuras aparecían y desaparecían, siempre un paso por detrás, sus ojos verdes brillando en la oscuridad. 

Finalmente, llegaron a un claro, donde un antiguo altar se alzaba sobre una colina. Sardar se detuvo, jadeando.

"Aquí", dijo, su voz entrecortada. "Aquí podemos hacerle frente. Capitan está herido"

Atkins asintió, su corazón latiendo con fuerza, y en uno de sus brazos se podía ver una mancha de sangre. Se giraron, preparados para luchar, pero las figuras había desaparecido, la niebla se estába disipando. Solo quedaba el viento, aullando entre los altares, y la sensación de que algo, algo antiguo y maligno, los observaba desde la oscuridad.

Atkins, enseño a Sardar un cuchillo que había encontrado. Sardar lo examinó. 

- Es fuerte como la pinza del cangrejo, es un cuchillo ceremonial y parece valioso. 

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LRSG- +3 puntos de reputación 

Bad-nasib - 0 (5 bajas)

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LRSG: 19 RP

Thomas "Tommy" Atkins. Cynical Gumshoe. La pinza del cangrejo(cuchillo) 11 RP 

Sardar Singh. Chief Bearer. Kirpan(espada). 4 RP 

Li Wei. Soldier of Fortune. 4 RP

Anria. VIP. 0 RP

2 XP

6 Puntos de Reputación 

miércoles, 5 de marzo de 2025

Camino al puerto

15/06/1938. En algún escondido punto cerca de Otterhampton. 

Nigel y Sonja se reunieron en el punto acordado. Nigel explicó que habían dejado el camión robado en un área remota, ardiendo,  lo suficientemente lejos para confundir a los perros del BUF. Sonja confirmó que el doctor y Renne ya estaban en camino al puerto  de Combwich con la foto del submarino.

"Renne dijo que tiene contactos en el puerto", informó Sonja. "Si alguien reconoce el lugar de la foto, serán ellos".
Nigel asintió. "El doctor es la mejor opción para esto. No levanta sospechas".
"Además", continuó Sonja, "Renne ha gestionando un pasaporte falso para el doctor.  Sheldon el Gordo tiene gente que puede hacerlo rápido y sin preguntas".

"Bien", dijo Nigel. "Necesitabamos esa identificación lo antes posible, el anillo que robamos me parece un precio adecuado. Una vez que sepamos dónde se tomó la foto, podremos movernos".


Discutieron los siguientes pasos, repasando los detalles del plan. Y acordaron un nuevo punto de encuentro para la noche siguiente, dependiendo de la información que obtuviera el doctor en el puerto. Nigel revisó su reloj. "Es hora de que me vaya. Tengo que asegurarme de que no nos hayan seguido".
Sonja asintió. "Ten cuidado".

Nigel se alejo.  Sonja observó cómo se perdía de vista, luego se dirigió hacia el refugio de Renne, donde esperaría noticias del doctor.

viernes, 28 de febrero de 2025

Robert Kennedy, el mecánico real

Robert Kennedy, un corpulento mecánico con poca paciencia, luchaba por mantener a flote su pequeño taller en Stolford durante el sofocante verano de 1938. La monotonía y las dificultades económicas lo llevaron a buscar respuestas en la Unión Británica de Fascistas (BUF), atraído por su mensaje de orden y un futuro prometedor.

Inicialmente, la afiliación a la BUF le brindó a Robert un sentido de pertenencia y propósito. Sin embargo, a medida que el partido se volvía más extremista, Robert comenzó a dudar. No era un hombre violento, pero tampoco era un desertor que necesitaba dinero para comer. 

Pero las dudas se disipaban pronto, conforme entraban en su taller más vehículos de miembros del partido.

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Grease Monkey-RP 2




jueves, 6 de febrero de 2025

"Red" Sonja

 En el convulso año 1938, en la tranquila Cannington, Somerset, una joven llamada Sonja, conocida como "Red" por su ferviente afiliación a la causa, destacaba entre sus compañeros.

Alta y delgada, con una belleza enigmática y una melena morena y larga, Red no pasaba desapercibida. 

Sonja era mucho más que una simple militante socialista. En las sombras, tejía una red de espionaje, utilizando su posicion para recopilar información sobre las actividades de grupos fascistas y extremistas. Su astucia y habilidad para infiltrarse en diversos círculos sociales la convertían en una pieza clave para las autoridades, que utilizaban sus datos para anticipar y frustrar planes siniestros.

Una noche, mientras Sonja asistía a una reunión del Partido Socialista, un grupo de matones fascistas irrumpió en el local, sembrando el caos y la violencia. Sin dudarlo, Sonja desenfundó su pistola y disparó al aire, no para atacar, sino para crear una oportunidad. En medio de la confusión, ayudó a sus compañeros a escapar. 

Su valentía y determinación la habían convertido en un símbolo de esperanza y resistencia. Pero Sonja no buscaba la fama ni el reconocimiento. Su compromiso con la lucha por la justicia era inquebrantable, y su labor como espía continuó en la sombra, protegiendo a su comunidad de las amenazas que se cernían sobre ella.




miércoles, 29 de enero de 2025

The Shadow of the Soviet

Algún lugar en el Punjab, 15/06/1938. 

Cuatro figuras se acercaban sigilosos como sombras en la  mañana  en la aldea de Jalabarat, ahora  abandonada.  Atkins, lideraba a sus compañeros, el fuerte y experimentado Sardar Singh que avanzaba extrañado al ver la situación actual de la aldea, y el taciturno chino Li Wei. Habían llegado a la aldea huyendo de los soviéticos tras rescatar a Anria, una joven princesa.

Al adentrarse en las ruinas, Sardar Singh tropezó con un pastor, un hombre anciano y barbudo, que cuidaba de un par de cabras. El encuentro fue inesperado y ambos se miraron con cautela. El pastor, al ver a los extraños, balbuceó unas palabras en punjabi, pero sus ojos reflejaban más miedo que hostilidad.


Mientras exploraban las casas, un grito desgarrador los sobresaltó. Delante de ellos, un grupo de bandidos, rostros cubiertos por turbantes, cargaban con sus espadas. La emboscada había sido perfecta. Una feroz lucha se desató en las estrechas calles del pueblo. Las balas silbaban, la madera crujía y el polvo se levantaba en remolinos. Al final, los exploradores lograron repeler el ataque al estar mejor armados. 


Justo cuando creían haber salido airosos, una nueva amenaza surgió de las sombras. Desde lo alto de un tejado, dos soldados soviéticos abrieron fuego. Una bala certera alcanzó al pastor, que cayó sin vida.

 Atkins, con un movimiento rápido, disparó y mató a uno de los soviéticos. Pero el otro seguía disparando, oculto, y los exploradores, temerosos de nuevas bajas, decidieron huir.

Abandonaron el pueblo a toda prisa, hacia el temido norte, dejando la aldea y los misterios que aún guardaban sus calles a sus espaldas. 

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Soviet- 2 PV//(Dos bajas de los bandidos y uno herido)

LRSG- 2 PV//(0 bajas)

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LRSG: 18 RP

Thomas "Tommy" Atkins.  Cynical Gumshoe. 10 RP

Sardar Singh. Chief Bearer. Kirpan(espada). 4 RP 

Li Wei. Soldier of Fortune. 4 RP

Anria. VIP.  0 RP

2 XP

3 Puntos de Reputación 


Soviets:

 1 XP

Irina, Femme fatale. Anya, Ruthless lieutenant. Vitali, Shocktrooper Commander. Dimas, Shocktrooper Sergeant.  4 Shocktrooper, 3 Viejos camiones. 

domingo, 12 de enero de 2025

Robo de Camión

El despacho en Cannington del Comandante Oswald Haka, jefe del B.U.F. en Costa de Bridgwater, era un reflejo de su personalidad: oscuro, tenso y autoritario. 

La habitación, escasamente iluminada, estaba dominada por un gran escritorio repleto de papeleo  y objetos personales que daban cuenta de su obsesión por el orden y la seguridad. La decoración, un  busto Oswald Mosley evidenciaba su adhesión a las ideologías fascistas. El ambiente general transmitía una sensación de intranquilidad y vigilancia constante.

Haka abrió una carpeta que su secretaria acababa de dejar sobre su mesa. 

REPORTE DE INCIDENTE:

Destinatario: Comandante Oswald Haka, Jefe del B.U.F. en Costa de Bridgwater. 

Remitente:  John Macurly, Jefe Seguridad del B.U.F. Soltford

Fecha: 14 Junio de 1938.

Asunto: Incidente y posterior persecución en las afueras de Stolford

Cuerpo del Informe:

El día de hoy, 14 de junio de 1938,  a las 10:45, un grupo de rebeldes, estimado en seis o siete individuos, procedieron a sustraer un camión de las provisiones estacionado en Stolford. Entre los ocupantes del vehículo robado se identificó a Nigel Thorne, conocido simpatizante de sindicatos marxistas. Robert Kennedy, propietario de un pequeño taller mecánico y afiliado a nuestro partido, fue testigo de los hecho y el primero en intentar socorrer a nuestros hombres. 

Inmediatamente se inició una persecución. Un jinete, armado con una escopeta, y un furgón blindado, equipado con una ametralladora, fueron desplegados para interceptar a los fugitivos. El enfrentamiento se prolongó durante aproximadamente dos minutos, durante los cuales se produjo un fuerte intercambio de disparos.

Lamentablemente, el jinete fue abatido por un disparo proveniente de un individuo no identificado, presuntamente una mujer entre los rebeldes. A pesar de los esfuerzos del equipo del furgón blindado, los disparos resultaron poco certeros.

El desenlace de la persecución fue trágico. Los rebeldes lograron impactar con sus disparos en una de las ruedas del furgón blindado, lo que provocó que el vehículo perdiera el control y se estrellara violentamente, causando la muerte de todos sus ocupantes. 


Resumen de Pérdidas:

  • B.U.F.: Ocho hombres. 
  • Material: Un caballo, una caja de explosivos, camión, y el furgón blindado destruido.

Conclusiones:

Este incidente pone de manifiesto la audacia y determinación de los elementos subversivos que operan en la zona. Se hace necesario reforzar las medidas de seguridad y vigilancia para prevenir futuros ataques.

Recomendaciones:

  • Refuerzo de Patrullas: Incrementar el número de patrullas en las áreas consideradas de alto riesgo.
  • Mayor Protección de Convoyes: Acompañar todos los convoyes con unidades armadas y blindadas.
  • Investigación Exhaustiva: Realizar una investigación a fondo para identificar y capturar a los responsables de este ataque. Ya se ha mandado una patrulla a la casa del sospechoso para recabar información. 

Solícito sus instrucciones al respecto.

Atentamente,

John Macurly.

Jefe Seguridad del B.U.F. Soltford



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Bajas del BUF:

Un furgón blindado armado con una ametralladora, un caballo y ocho miembros del BUF. 

Bajas RSMH:

0 hombres

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Tripulación:

J. Carter, el doctor Dalton, los mecánicos Drake y Folder, y "Red Sonja"

Investigación 5

Puntos de Reputacion 12

8 XP 

Botín: 

Un diario con encuadernación de cuero.  

Un broche de oro. 

Un valioso anillo de oro.

Unas cuantas libras. 

Un mapa de la carreteras zona.

Una cóctel Molotov.

Una caja con explosivos. 

Y comida para un día o dos. 

Un camión,







lunes, 6 de enero de 2025

Historias Antiguas.

14/06/1938. En algún Lugar del Punjab 

Tras dejar atrás el campamento soviético, los exploradores caminaron hacia el norte. Introduciéndose por un estrecho valle.  Era un zona más aislada, sin carreteras, ideal para escapar. El sol se ponía,  pintando el cielo con tonalidades de naranja y púrpura.

Atkins, con la piel bronceada por el sol y la curiosidad brillando en sus ojos, se acercó a  Sandar que descansaba bajo la sombra de un árbol. 

"He oído a la cría  hablar, no quiere ir hacia el norte por el valle, solo repite  'zinda laash', 'bad-nasib'...."

El explorador punjabi, con ojos profundos como pozos, sonrió levemente. "Son historias antiguas" respondió con una leve sonrisa, "pero hay algo de verdad en ellas".

"Los 'zinda laash' no son más que simples cadáveres reanimados. Son almas atormentadas, atrapadas entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Se dice que son personas que han muerto, una muerte violenta o han sido víctimas de una gran injusticia. Su espíritu, lleno de ira y dolor, los mantiene unidos a este mundo, condenados a una existencia de sufrimiento."

"Y los 'bad-nasib'..." continuó Sandar, "son aquellos que han sido tocados por la oscuridad, aquellos en quienes habita un 'zinda laash'. Estos individuos a menudo son solitarios y misteriosos, y se dice que traen consigo una mala suerte inexplicable. Algunos creen que son poseídos por estos espíritus atormentados, mientras que otros dicen que simplemente son portadores de una maldición." 

Tras mirar a la niña, continuó "No tengo ni idea qué quiere decirnos, supongo que en su tribu contarán estas historias  a los niños para atemorizarles, para que no se aproximen a este valle".Tras una breve pausa añadió "El camino más corto es por aquí, yo creo recordar algún sendero,  al otro lado está la base Británica más próxima, son unos cuantos días de marcha. Creo que es una zona poco explorada, algo aislada, pero si nos persiguen los soviéticos es la forma más fácil de despistarlos. "

Atkins asintió, absorbiendo la información. "Y ¿cómo se protege uno de estas criaturas?" preguntó.

El explorador punjabi sonrió con sabiduría. "La mejor protección es la fe y la buena acción. Los 'zinda laash' o los 'bad-nasib' se alimentan del miedo y la negatividad. Si mantienes un corazón puro y una mente clara, no tendrás nada que temer. Además, se dice que ciertas hierbas y amuletos pueden ofrecer protección contra estos seres". Tras recoger su mochila del suelo añadió "Mañana, llegaremos a Jalabarat, es un pequeña aldea detrás de esas colinas, allí podemos comprar algún amuleto, si eso tranquiliza a la niña".

Atkins se quedó pensando en las palabras de Sardar. La idea de criaturas oscuras y atormentadas lo fascinaba y lo asustaba a la vez. 

Siguieron caminando. A medida que la noche descendía, el viento susurraba historias de 'zinda laash' y 'bad-nasib', recordando a todos que en las sombras de la noche, a veces, la realidad puede ser más extraña y aterradora de lo que imaginamos.

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Bad-nasib. Grave Haunter (2 RP)





lunes, 30 de diciembre de 2024

Terror en el Punjab: Los bandidos siembran el caos

Punjab.1938.  La región del Punjab se encuentra sumida en una ola de violencia. Bandas criminales aterrorizan a las comunidades locales, perpetrando robos, asesinatos y secuestros. El miedo y la inseguridad se han apoderado de la población, mientras las autoridades de Pakstán y del Raj Británico luchan por contener la creciente ola de criminalidad que se unen al caos de la guerra civil.

Las bandas, fuertemente armadas y organizadas, desafían abiertamente a la ley de los nuevos gobernantes y a los antiguos.   

La población clama por mayor protección ante esta situación que pone en jaque la tranquilidad de la región.



domingo, 29 de diciembre de 2024

Anrya, la Princesa Cautiva

En las vastas llanuras del Punjab, en el vibrante año de 1938, vivía Anrya, la hija de un poderoso líder tribal. Su vida, marcada por la gracia y la libertad, se vio truncada cuando agentes soviéticos, en una audaz operación, la tomaron como rehén para obligar a su padre a apoyarles.



La joven princesa, acostumbrada a galopar entre campos de trigo y a celebrar las antiguas tradiciones de su pueblo, se encontró súbitamente confinada en un mundo desconocido, lejos de su hogar y de su familia. Sus días, antes llenos de alegría y esperanza, se convirtieron en una sombra de lo que habían sido.

A pesar de la adversidad, el espíritu indomable de Anrya no se quebró. En su corazón, la llama de la resistencia ardía con fuerza, alimentando la esperanza de un día regresar a su tierra y a los suyos.



viernes, 27 de diciembre de 2024

La Noche del Halcón

 12/06/1938. Región del Punjab

La brisa nocturna acariciaba los campos de trigo, susurrando secretos entre las espigas doradas. En lo alto, la luna colgaba como un ojo vigilante, iluminando tenuemente el campamento soviético. Tres sombras se deslizaron entre las sombras, sus ojos acostumbrados a la oscuridad escudriñaban cada movimiento. Eran Tommy, Sardar y Li.

Había llegado la hora de liberar a Anria, la hija del líder tribal que dominaba la zona, secuestrada por los soviéticos para doblegar su voluntad. Con movimientos sigilosos, se acercaron al perímetro del campamento. Uno de los guardias bostezó, rompiendo la quietud de la noche. El otro le ofreció un cigarro. 

Sardar, vio algo moverse entre unos matorrales, al acercarse vio una figura familiar, era un pastor de ovejas que observaba el campamento. Era un espía de Kajadta, el líder local. No tenía que preocuparse.

Tommy y Li se adentraron en el campamento, con sus armas listas. El vigía cogió su fusil apuntando a una sombra, pero sin tiempo para nada,  una bala salió del rifle de Sardar acabando con él.

Los dos hombres recorrieron el campamento, localizando a la niña, que estaba en una de las tiendas. 

De la casa salió un oficial, el tiroteo se intensificó. El enfield de Sardar logró alcanzar a tres de los soldados, mientras el espía del líder tribal era abatido.

El tiroteo que siguió fue breve pero intenso.

 Los soviéticos, sorprendidos por el ataque nocturno, ofrecieron poca resistencia. Las balas silbaban en la noche, la tierra se empapaba de sangre. Los tres hombres luchaban con una ferocidad que solo la desesperación podía inspirar.

Cuando el último grito se apagó, los hombres del LRSG, se habían desvanecido. Durante el combate  Tommy se había acercado a una de las pequeña tienda de campaña. En su interior, aterrorizada, se encontraba Anria. Con cuidado, la sacó de allí y la llevó a un lugar seguro. La niña, al ver a sus libertadores, rompió a llorar de alegría.

Al amanecer, los soviéticos encontraron su campamento en ruinas, la pila de combustible ardía esparciendo un humo negro que se podía ver desde la lejanía, algunas de  las cajas con provisiones se habían perdido además de dos soldados muertos y uno heridos.

La noticia del audaz ataque, como el humo negro, se propagó rápidamente por el Punjab.

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Soviet- 1 PV//(2 bajas y un herido)

LRDG- 4 PV//(0 bajas)

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LRSG:

Thomas "Tommy" Atkins.  Cynical Gumshoe. 10 RP

Sardar Singh. Chief Bearer. Kirpan(espada). 4 RP (3 bajas)

Li Wei. Soldier of Fortune. 4 RP

Anria. VIP.  0 RP

1 XP

3 Puntos de Reputación