La violencia histórica que ha vivido Colombia ha dado como resultado cerca de 9 millones de víctimas. El conflicto en nuestro país ha tenido distintos matices y por su puesto diversos actores, incluidas instituciones del estado.
Es importante el análisis de la situación histórica que vive Colombia, la cual como lo plantea el profesor Alejo Vargas, Director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz de la Universidad Nacional:
“Una de las características de la Colombia contemporánea es la violencia que se presenta en muchos ámbitos de la vida nacional y un conflicto interno armado que tiene ya casi cuatro décadas de duración, en proceso creciente de profundización. En esto inciden factores de orden estructural que hunden sus raíces en la configuración histórica del país, que han dado como resultado estructuras socioeconómicas y políticas excluyentes que impiden el ejercicio de la ciudadanía para una buena parte de la población, los cuales diferenciamos de los factores específicos que se encuentran en la base del surgimiento de las organizaciones guerrilleras, e igualmente de otras causalidades posteriores que han contribuido a su reproducción”.
Dentro del conflicto armado en Colombia, las fuerzas militares han jugado un papel determinante, sin duda alguna han sido la representación más significativa del estado, ya sea dentro de la legalidad o en algunos casos realizando prácticas en contra de los derechos humanos.
Para el 2008, la sociedad colombiana y el mundo entero se estremecía con las revelaciones que salpicaban a las fuerzas militares con el asesinato de jóvenes que luego eran presentados como bajas en combate, pero para el 2005 se hacía público el caso de los tres jóvenes baranoeros asesinados por miembros del Ejército Nacional.
El barrio San Cayetano es una pequeña comunidad de aproximadamente 80 familias, está ubicado sobre la zona noroccidental del municipio de Baranoa, departamento del Atlántico. En su mayoría, las familias se sostienen económicamente de las labores del campo, los hombres dedicados, en pequeñas porciones de tierras arrendadas, al cultivo de yuca, ñame, millo, ahuyama, mazorca, guandú, zaragoza, patilla, melón. Mientras tantos las mujeres alternan las labores del hogar con la fabricación de derivados de los productos que los hombres cultivan, bollos de yuca, mazorca, millo y enyucados.
Debido a lo pequeña de la comunidad sus miembros se conocen unos a otros e históricamente han generado escenarios de integración comunitaria a partir de la Junta de Acción Comunal y la celebración de las fiestas patronales del barrio, en honor al santo al cual fue encomendado.
Desde pequeños, los niños son inducidos a acompañar sus padres en las labores del campo, es por eso que Cristian Camilo Santiago Redondo, de 19 años, Deivis de Jesús Pacheco Hernández, de 17 y Roberto Henry Tawuer Bolívar, de 22 años, fueron engañados con ir a recolectar café en una finca en departamento del César el 26 de abril de 2005.
Los jóvenes, todos del barrio San Cayetano, fueron asesinados por tropas de contraguerrilla adscritas al Batallón La Popa de Valledupar el 27 de abril de 2005. Posteriormente reportaron la muerte de tres hombres no identificados pertenecientes a las Farc, en combates librados en el corregimiento de San José de Oriente, en La Paz (Cesar).
Mencia Redondo, es la madre de Cristian Camilo Santiago Redondo, cuatro meses después de la última vez que lo vio salir de su casa, en una simple despedida, recibió la noticia que su hija había sido asesinado. La señora Redondo fue madre de 9 hijos, el ultimo vive sigue bajo su cuidado debido a que es diagnosticado con síndrome de dow. El testimonio de una madre a al cual se han asesinado vilmente a su hijo es la pieza más representativa dentro de este caso.

Foto de: El Heraldo
