Hace un tiempo me pille una recopilación de juegos que tenían la causa benéfica de ayudar a una asociación anti-racismo relacionada con BLM. Había tanta cantidad de juegos, la mayoría de ellos de rol, que era tan inabarcable que muchos se me quedaron en el tintero (podría haber jugado dos partidas semanales y creo que podría haber estado jugando 5 años mínimo). Pero uno de ellos me llamo la atención, Sleepaway, un juego de terror que sucedía en un campamento, con un motor de «tiradas» muy particular, cuya particularidad es… que no haces tiradas. Sino que tienes un sistema basado en ganar y perder tokens, cuando realizas ciertas acciones o preguntas.
Desde entonces tuve la noticia de que saldría en castellano, me atreví a mi primera partida con él (y ya llevo una decena), y he comprado más juegos con el sistema relacionado. Me gusta, es un sistema que permite mucha libertad y que da protagonismo a todo el mundo, además que no sientes en tus hombros el papel del director.
Pues bien, cuando salió en crowfunding, un juego con este sistema, que además tenía una ambientación muy interesante que me recuerda al libro de Ray Bradbury «De las cenizas, volverás» o la ya más famosa Familia Addams. No pude más que caer en él, además su arte era especialmente inspirador, entre lo agradable y lo siniestro. Pues bien, tras algunos pequeños retrasos y un aborrecimiento hacia Kickstarter por sus políticas respecto a la utilización del Blockchain (en su caso para aún ganar más pasta y librarse de responsabilidades), aquí tengo el posiblemente último juego que compre de la plataforma (aunque estoy viendo muchas otras que tienen buena pinta, aunque no se consigan cifras tal altas). Lo he devorado con ansía y ya puedo hablar sobre él. Por ello empiezo a reseñar…






