0% acharam este documento útil (0 voto)
347 visualizações661 páginas

"História da Cirurgia Jesuítica no Século XVIII"

Este documento apresenta: 1. Um manuscrito anônimo do século XVIII sobre medicina e cirurgia escrito nas reduções jesuíticas do Paraguai. 2. Análises sobre os saberes médicos e botânicos dos jesuítas nas missões e sobre o conceito de autor na época. 3. A transcrição do manuscrito "Libro de Cirugía" com receitas e procedimentos cirúrgicos utilizados pelos jesuítas para tratar enfermidades.

Enviado por

Diogo Borsoi
Direitos autorais
© © All Rights Reserved
Levamos muito a sério os direitos de conteúdo. Se você suspeita que este conteúdo é seu, reivindique-o aqui.
Formatos disponíveis
Baixe no formato PDF, TXT ou leia on-line no Scribd
0% acharam este documento útil (0 voto)
347 visualizações661 páginas

"História da Cirurgia Jesuítica no Século XVIII"

Este documento apresenta: 1. Um manuscrito anônimo do século XVIII sobre medicina e cirurgia escrito nas reduções jesuíticas do Paraguai. 2. Análises sobre os saberes médicos e botânicos dos jesuítas nas missões e sobre o conceito de autor na época. 3. A transcrição do manuscrito "Libro de Cirugía" com receitas e procedimentos cirúrgicos utilizados pelos jesuítas para tratar enfermidades.

Enviado por

Diogo Borsoi
Direitos autorais
© © All Rights Reserved
Levamos muito a sério os direitos de conteúdo. Se você suspeita que este conteúdo é seu, reivindique-o aqui.
Formatos disponíveis
Baixe no formato PDF, TXT ou leia on-line no Scribd

Libro de Cirugía.

Trasladado de autores
graves y doctos para alívio de los enfermos.
Escrito en estas Doctrinas de
la Compañía de Jesús, en 1725
Eliane Cristina Deckmann Fleck
Edição, estudos e notas

Libro de Cirugía.
Trasladado de autores
graves y doctos para alívio de los enfermos.
Escrito en estas Doctrinas de
la Compañía de Jesús, en 1725

2a edição
E-book

OI OS
EDITORA

São Leopoldo
2022
© Eliane Cristina Deckmann Fleck – 2022

Editoração: Oikos
Capa: Juliana Nascimento
Imagem da capa: Capa/Frontispício. “Libro de Cirugía. Trasladado de autores graves y
doctos para alívio de los enfermos. Escrito en estas Doctrinas de la Compañía de
Jesús, en 1725”.
Revisão (textos em português): Rui Bender
Diagramação e arte-final: Jair de O. Carlos
Impressão: Allprint
Conselho Editorial (Editora Oikos):
Avelino da Rosa Oliveira (UFPEL)
Danilo Streck (Universidade de Caxias do Sul)
Elcio Cecchetti (UNOCHAPECÓ e GPEAD/FURB)
Eunice S. Nodari (UFSC)
Haroldo Reimer (UEG)
Ivoni R. Reimer (PUC Goiás)
João Biehl (Princeton University)
Luiz Inácio Gaiger
Marluza M. Harres (Unisinos)
Martin N. Dreher (IHSL)
Oneide Bobsin (Faculdades EST)
Raúl Fornet-Betancourt (Aachen/Alemanha)
Rosileny A. dos Santos Schwantes (Uninove)
Vitor Izecksohn (UFRJ)

Editora Oikos Ltda.


Rua Paraná, 240 – B. Scharlau
93120-020 São Leopoldo/RS
Tel.: (51) 3568.2848
contato@[Link]
[Link]

F697 Fleck, Eliane Cristina Deckmann


Libro de Cirugía. Trasladado de autores graves y doctos para alívio de
los enfermos. Escrito en estas Doctrinas de la Compañía de Jesús, en 1725.
2. ed. [e-book]. / Edição, estudos e notas: Eliane Cristina Deckmann Fleck.
– São Leopoldo, RS: Oikos, 2022.
658 p.; 20 x 28 cm.
Edição com texto em português e espanhol.
ISBN 978-65-5974-050-5
1. História – Medicina – Farmácia. 2. Reduções jesuíticas. 3. Província
jesuítica – Paraguai. 4. América platina. 5. Século XVIII. I. Título.
CDU 61:615(091)
Catalogação na Publicação: Bibliotecária Eliete Mari Doncato Brasil – CRB 10/1184
Para Bartomeu Melià [in memoriam],
que, de forma generosa e sábia, me fez ver para além da missão.
As ciências pertencem à ordem humana,
elas são fabricadas por seres humanos de carne e osso, não pelos deuses.
(Dominique Pestre, 2016)

Mais do que por caminhos lineares de difusão ou de transferência,


é por processos de circulação dos homens e das práticas, das informações e dos saberes,
dos instrumentos e dos objectos que as ciências e as técnicas se desenvolvem.
(Kapil Raj, 2007)
Sumário

Prefácio ........................................................................................................................ 9

Apresentação .............................................................................................................. 15

Agradecimentos ......................................................................................................... 20

Um manuscrito anônimo de Medicina do Setecentos ................................................... 21

Um autor-compilador entre os antigos e os modernos: as receitas para a cura de


enfermidades e os procedimentos cirúrgicos em um manuscrito anônimo setecentista ..... 47

Manuscritos rioplatenses de Medicina e Farmácia: um estudo comparativo


entre a Materia Médica Misionera e o Libro de Cirugía ...........................................................62

O Libro de Cirugía. Trasladado de autores graves y doctos para alívio de los enfermos.
Escrito en estas Doctrinas de la Compañía de Jesús, en 1725

Índice ......................................................................................................................... 83

Índice Onomástico ................................................................................................... 101

Tabelas ..................................................................................................................... 108

Transcrição do Libro de Cirugía .................................................................................. 237


Prefacio

Sinto cada vez mais o sabor dessa memoria ao


mesmo tempo enternecida, alegre e menlacólica, uma
memoria que gosta de se deixar assim invadir pelo
retorno dos que retornam [...].
(Jacques Derrida. O Animal que logo sou, 2002, p. 47-48)

La Compañía de Jesús se ha caracterizado por ser un dispositivo de poder que,


entre tantas cuestiones posibles de ser señaladas como distintivas, ha generado una
producción escrita tan prolífica como singular. Un cuerpo documental, producido desde
los comienzos mismos de la Orden, que brinda cuenta de todos aquellos problemas y
campos de acción desde donde la Compañía de Jesús apuntalaba las labores misional
reduccionales que emprendía por el Orbe. Por lo tanto podemos afirmar que la escritura
jesuítica se presenta, desde sus orígenes e intencionalidad, como una marca que señala,
distingue e indica un modo de ser. Una práctica que, propia de un lugar de enunciación y
cargada de una intencionalidad manifiesta –aunque no siempre explícita– carga sobre sí
las huellas de su producción y desde ellas es que podemos re-componer un camino, un
sendero de sentidos múltiples aunque con una dirección posible de ser identificada
claramente. Trabajar ad maiorem Dei gloriam exige, en primer lugar, ordenar el interior de
quién se entrega al trabajo apostólico para luego poder actuar sobre su exterior,
practicando el discernimiento a los efectos de alcanzar la gratia como valor máximo.
Un proceso de construcción de una espiritualidad que puede resumirse en el ‘estar
en el mundo sin ser mundano’; un camino de formulación de una nueva persona que
implica no sólo dar cuenta sobre qué es una persona sino que además requiere conocerse
para poder conocer, acercarse y sanar al prójimo en las dolencias que presente. En todo
este devenir es dónde la escritura nace luego de una reflexión profunda sobre la mejor
forma de alcanzar un objetivo identificado como necesario de ser cumplido. La escritura,
por lo tanto, es el lugar, el espacio, al que se arriba luego de una reflexión profunda sobre
el sitio que se ocupa en el mundo y sobre qué se ha hecho en él y por él para alcanzar la
gratia así como, en segundo lugar, aquella escritura es un lugar de referencia y
enunciación de un yo escribiente. En ambas manifestaciones de la escritura la reflexión
que se construye desde y para sí coloca al lector frente al discernimiento que ha
practicado y construido el jesuita por medio de un auto-examen de consciencia. En esta
construcción de una nueva persona, y de la escritura que posibilita conocer a la misma y
al proceso que experimentó quién escribió, es primordial no olvidar el rol que le cabe a la
reflexión sobre el entorno en el que habitaba el sacerdote. En el caso del escrito sobre el
que hoy reflexiono, el área guarani-chaquense, el medio se presentaba tan exuberante
como peligroso para el aspecto central que aborda el Libro de Cirugía: el cuerpo.
En aquella escritura, y en aquellos ambientes, se refrenda el Libro de Cirugía que
hoy puede ser consultado, nuevamente, bajo la forma de libro impreso bajo los cánones
actuales de publicación de obras científicas. Dado que las obras científicas son el
resultado de una comunidad que se reconoce como parte de la misma por medio de
normas y reglas sobre el oficio, en este caso del historiador, el Libro de Cirugía, llega a

9
nuestras manos precedido de abordajes notablemente construídos por Eliane Cristina
Deckmann Fleck sobre las prácticas y conocimientos médico-botánicos que poseían los
jesuitas que misionalizaron en la América hispana. En segundo lugar Deckmann Fleck
muestra aquí sus indagaciones sobre qué implicaba escribir en el siglo XVIII para la
Compañía de Jesús y cómo es posible reflexionar y construir un pensamiento crítico
sobre lo que en aquel tiempo se consideraba un autor –aspectos sobre los que volveré más
adelante. De este modo lo que el lector ha de encontrar en esta publicación es una
reflexión historiográfica profunda sobre una historiografía propia del siglo XVIII y cómo
es que la misma se construyó.
Los artículos que preceden la publicación de este registro documental ignaciano
son piezas historiográficas cardinales, construídas sólidamente desde una base teórica
notablemente compleja al mismo tiempo que actualizada, portadoras de una sensibilidad
que hace posible desvendar no sólo el porte académico de Eliane Cristina Deckmann
Fleck sino que, en tercer lugar, brinda pistas para construir nuevos conocimientos en
campos diversos de la historiografía. En el caso de quién escribe estas líneas, contar con
una contre-expertise como la que Deckmann Fleck construyó a lo largo de años intensos de
investigación y reflexión hace posible proponer claves reflexivas que hagan posible
formular nuevas preguntas en el campo de la Historia Indígena. Claves para la
indagación del cuerpo documental que sólo pueden ser desarrolladas luego de la lectura
de una proposición analítica instigante como la que aquí se presenta.
Eliane Cristina Deckmann Fleck acompaña, y enriquece, la transcripción del Libro
de Cirugía, con estudios de su autoría que colocan al lector delante de un campo de
conocimiento –la construcción de un pensamiento científico en el corazón del área
guarani-chaquense– notable no sólo por lo que significó como aporte al conocimiento,
manejo y administración de las propiedades curativas de distintas especies vegetales, así
como animales, sino que la relevancia del Libro de Cirugía se sitúa en el proceso mismo de
construcción y sistematización de todo un cuerpo de saberes y conocimientos nativos
cuyo fin era el cuidado de la persona, sanando dolencias diversas. En los escritos con que
Deckmann Fleck introduce al lector en el conocimiento de aquella realidad se observa
una verdadera topología. Se describe, explica y analiza el cómo se escribió aquel Libro y
no sobre el qué se escribió. Vale señalar, Deckmann Fleck no está preocupada prima facie
por la exposición que el autor, os autores del manuscrito, realiza de las distintas
propiedades curativas de distintas especies y su forma de administración. Deckmann
Fleck avanza por y desde ese primer nivel de registro de la escritura para adentrarse
dentro de la lógica argumental presente en el Libro de Cirugía; razonamiento que expone
toda una forma de concebir; pensar; sistematizar y transmitir el saber natural nativo junto
con uno europeo conjugados según la necesidad del amanuense para poder alcanzar una
mayor eficacia en la identificación y tratamiento de enfermedades que se registraban en
los entornos reduccionales. En tiempos de las reducciones había que atender el problema
sobre cómo curar y, desde ese punto –el cómo– es que mi colega se posiciona y parte en
su examen.
Este análisis topológico de la fuente documental, rescatada y analizada con una
precisión quirúrgica, coloca frente al lector actual dos cuestiones clave para comprender
en qué modo se construía conocimiento en el siglo XVIII, desde la perspectiva y práctica
jesuítica de indagación de la realidad y apoyándose en informantes nativos silenciados
desde el ejercicio de la retórica que se hace presente en distintos escritos de la Orden y, en

10
esta ocasión, con mucha más fuerza. Aquí se está delante de la relación intrínseca entre
conocimiento –concibiendo al mismo como una acumulación sistémica de saberes,
resguardados por medio del ejercicio dinámico de la memoria- y la comunicación y
circulación del mismo por medio de una escritura que posee normas y reglas claras. El
Libro de Cirugía, partiendo de este acuerdo mínimo, permite trazar un debate sobre esos
aspectos y, de modo notable, cuestionar desde los usos, ejercicios y apropiaciones de la
escritura en qué modo los saberes nativos circularon desde sus detentores hacia la pluma
de uno, o varios, sacerdotes o hermanos, interesados por conocer un aspecto,
literalmente vital, para la vida en los entornos reduccionales.
Valga un ejemplo sobre esta cuestión; el mismo que servirá de excusa
metodológica para presentar y debatir estos aspectos. Uno de los misioneros mayormente
conocidos por su accionar en el Chaco durante el siglo XVIII, así como por la calidad de
la información de carácter proto-etnográfica que recoge en su etnografía cultural, Historia
de los Abipones, fue el jesuita Martin Dobrizhoffer; un sacerdote que realizó sus labores
apostólicas en el mismo tiempo en que aquel Libro se componía. El ignaciano austríaco
narra una ocasión en dónde se enfermó debido a la mordedura de una araña; luego de
padecer fiebres y dolores propios de la infección causada por la lesión, registró que fueron
las viejas las que prepararon los emplastos necesarios para sanar una dolencia que le
causó fiebres que no le dejaron recordar los mecanismos utilizados en la preparación y
administración de aquellos ungüentos. Una mención breve, acotada y parca en palabras
pero preñada de indicios.
La primer cuestión necesaria de poner en consideración son las condiciones en las
que transcurría la vida cotidiana en los entornos misional reduccionales y en qué medida
diversos sucesos afectaban los cuerpos; los mismos que podían ser sanados gracias a la
administración de saberes que eran custodiados y dispuestos, oportunamente, por un
sector específico de la población de aquellas reducciones. Si bien los miembros de la
Compañía de Jesús poseían conocimientos médico terapéuticos previos, la incidencia
nativa en el incremento de los mismos es notable a pesar que ellos no sean mencionados,
con algún grado de detalle, como informantes os colaboradores de los ignacianos. Las
escasas referencias con que contamos son del tono de aquellas que mencioné más arriba
y que parecen, en principio, aportar poco al conocer sobre las formas en que la salud se
recomponía. Una cuestión que lleva a cuestionarse entonces en cómo es posible, si es que
lo es, recuperar, indiciariamente, la participación nativa desde la escritura jesuítica
abocada a la construcción de un pensamiento científico –de índole desigual a los criterios
de ciencia y comprobación que poseían los nativos– capaz de sistematizar nociones de
medicina y farmacopea, disímiles entre sí, provenientes de lo que se conocía en Europa
hasta el siglo XVIII y de aquello que los nativos sabían y experimentaban desde lógicas
propias. La clave de lectura que guía el camino para poder acrecentar el conocimiento
sobre las sociedades indígenas involucradas en la conformación de nuevos saberes y en la
gesta de conocimientos que superen el estado actual del arte historiográfico se sitúa en un
aspecto rescatado, y analizado minuciosamente por Eliane Cristina Deckmann Fleck.
Deckmann Fleck, por medio de aquellas investigaciones que preceden a la
reproducción de la fuente en sí misma, presenta el orden interno que rige aquel
manuscrito y desde allí traza una reflexión sobre la presencia e implicancia de tres
escrituras, tres manos, que conformaron el Libro tal y como hoy se lo presenta y
reproduce. Esa es la clave que permitirá no sólo conocer los debates y prácticas médicas

11
del siglo XVIII sino que además será un ariete y adaraja que gestionará el modo de
indagar sobre aquellos indígenas y cómo es que los mismos realizaron su aporte al Libro;
dejando huellas allí aunque no por medio de sus manos. Debatir, tal y como lo postula
Deckmann Fleck, sobre la noción y condición de autoría del Libro hace posible formular
un cuadro de situación, auxiliados por resultados de investigación de una antropología
preocupada por la ontología de las poblaciones americanas, sobre el modo en que
determinados saberes fueron percibidos por los sacerdotes y, desde un lugar que movía a
la reflexión como ya se indicó cuando se hizo alusión a la escritura, sobre cómo se
registraron. Si bien, como señala Deckmann Fleck, la noción de autoría para la
Compañía de Jesús no implica en la actualidad lo mismo que en el pasado que hoy nos
ocupa, la misma sí es relevante porque puede dar cuenta sobre el modo en que el saber se
construía, se sistematizaba y se ponía en circulación. Un proceso que en sí mismo, como
la escritura jesuítica, construía una memoria. Si es válida la proposición que aquí coloco,
que el proceso de construcción de aquel campo científico experimentó momentos de
crecimiento y retracción, cuando no estancamiento, así como apropiaciones, re-
apropiaciones y resignificaciones diversas, desde allí entonces se puede construir una
argumentación que vincule aquellos momentos con los avances reduccionales –e incluso
plantear la presencia de conflictos intra étnicos por el acceso que algunos misioneros
tenían a aquellos saberes. Sin nativos que oficiaran de informantes, avanzar en el
conocimiento e identificación de diversas especies vegetales hubiera sido por demás
trabajoso. El incremento del saber médico botánico, entonces, muestra una profunda
relación entre sacerdotes, coadjutores y nativos. Una relación que se manifiesta como
una red de sentidos que vincula a cada uno de aquellos y a la cual, desde hoy, se puede
acceder partiendo desde la proposición del rizoma.
Ese vínculo, si bien esquivo por momentos dado que no se brinda mayores
precisiones sobre el mismo, además, deja al descubierto una cuestión simple que articula,
al menos, dos universos de pensamiento en dónde la intersección entre cada uno de ellos
se manifiesta por medio del lector in fabula al que es dirigido el Libro. Una pieza
documental que fue creada para el ejercicio de funciones propias de la bio-política en
dónde quién echara mano de aquel escrito no necesariamente fuera un experimentado
conocedor de la materia. Ese lector imaginado, deseado, construido desde la forma mentis
que la escritura moviliza, por lo tanto, desconoce el mecanismo de acumulación del saber
así como la circulación de los conocimientos pero accede a una memoria construida
sobre pautas precisas. En buena medida conocer y desentrañar aquella lógica de
acumulación de saber no se presentaba como una necesidad; esa no necesidad se
encuentra presente a modo de clave de lectura en las mismas directivas que rigen la
escritura en la Compañía de Jesús: que no todo es para todos, tal y como lo proponía
Polanco y al cual Dobrizhoffer parece seguir por medio de su descripción del incidente
con aquel arácnido. Las viejas, verdaderas custodias de la memoria del grupo, eran un
sector de poder dentro de la comunidad nativa con las cuáles había tenido algunos roces
propios de su lugar y función en el ejercicio de sus labores pastorales. Poner en
circulación comentarios sobre aquel evento, refiriendo a que había sanado
correctamente, muestra en qué medida las noticias sobre América circulaban por medio
de escritos en una Europa ilustrada. Si bien aquellas mujeres resguardaban una porción
notable del saber indígena lo que importaba, para el jesuita, era la circulación del mismo
y no los actores que podían gestionarlo. La misma función poseía aquel Libro; una suerte
de custodio de un saber/memoria que conjugaba modelos de ciencia posible de circular

12
entre los distintos espacios reduccionales y al cual echar mano en momentos que fuera
necesario. Incluso para disputar poder con los especialistas nativos abocados al arte de
curar cuerpos.
Por medio de una investigación como la que aquí se presenta hoy, que en verdad
resume y despliega al mismo tiempo un trabajo de larga data constituido por un equipo
de pesquisa que reúne notables investigadores –algunos de ellos aún en etapa de
formación lo cual no hace más que realzar el espíritu de cuerpo y de compromiso con la
formación de profesionales en el campo de la Historia por parte de Deckmann Fleck–, se
puede disponer de un saber/memoria y una memoria sobre el conocer de aquellos
jesuitas que trasegaron aquellos espacios. Desde una lectura propuesta en clave
etnobotánica, sin olvidar a la Historia en ese análisis, se puede conocer la dispersión de
distintas especies vegetales utilizadas para la preparación magistral de diversos remedios
para enfermedades varias. Disponer del Libro de Cirugía y conocer la materia prima de la
que se valieron sacerdotes e indígenas posibilita ir más allá de la Naturaleza y proponer,
además, estar más acá de la misma dando cuenta sobre usos, apropiaciones y
resignificaciones postuladas por los nativos. No puede olvidarse cómo el monte,
proveedor de esta materia prima, es un ser vivo con el cual se estaba entablando una
relación de negociación y predación. Entonces, es válido pensar cómo la construcción de
un pensamiento científico otro para los indígenas representó un cambio en las relaciones
sociales que se establecen con los existentes y los dueños del monte; aspecto que debe de
ser considerado en los análisis de la política nativa a lo largo del período que el Libro
abarca en su composición. Negociación y predación, temas caros a la Antropología post-
estructural amazonista, son formas discursivas en y para la conformación de saberes –
dado que era necesario negociar con aquellos que operaban como informantes– que al
circular por espacios ajenos a su contexto de producción van predando, transformando,
saberes otros. Lo cual hace posible dar cuenta sobre cómo se expresa un conocimiento en
el que ya no es tan fácil reconocer la huella del nativo pero que, así como el cazador
identifica a su presa por medio de indicios, para el misionero de antaño, formado en las
artes médicas, presenta la oportunidad de inaugurar un canal de diálogo con nativos que
conocieran las distintas especies vegetales, sus propiedades y su distribución. Disponer
del nombre que los nativos daban a las plantas, y en el Libro se apuntaron las formas
vernáculas de referirse a las distintas especies, hizo posible además conversar con aquellos
otros que ayudaron a la conformación de un sí-mismo sobre el que hoy se sigue
debatiendo; incluso ponderando, en buena medida, la misma agenda de problemas que la
Orden dispuso.
La medicina, la vida cotidiana, las dolencias y las formas de curarlas son parte de
la política, actividad propia de los humanos –aún de aquellos que no fueron reconocidos
como tales por los sacerdotes pero que aún así fueron considerados por los nativos. La
lectura del Libro de Cirugía remite a aquella política, la misma que debe de ser repensada
por medio de nuevos aportes al conocimiento histórico como el que hoy aquí se presenta.
El Libro, y los capítulos que lo anteceden, posee una energía de masa en reposo –una tasa
de conocimientos invariables, en este caso un saber sistémico sobre la ecología- que, por
medio de esta publicación, es liberada de diversas formas y en distintas direcciones. El
saber médico botánico desarrollado en las reducciones, por medio de la conformación de
aquel campo científico en conformación y, en esta nueva publicación, excede en sí
mismo a sus condiciones de producción originales colocando al lector frente a uno de los
debates historiográficos que se suceden en la actualidad: la micro global history. Desde un

13
Libro que fue conformado desde varias miradas y concepciones sobre el cuerpo,
corporalidad así como ideas de salud/enfermedad, tratamiento y cura, se accede a la
globalidad planteada por la Compañía de Jesús desde sus comienzos y, para lidiar con la
misma, estando en el mundo sin ser mundano, había que des-cribir y volver a escribir las
relaciones causales que permitían explicar la lógica de un Nuevo Mundo que ofrecía
tantas posibilidades como desafíos.
La intencionalidad presente en la escritura del Libro era administrar curas y
exponer el estado de la cuestión de la relación saber/memoria-conocimiento; Deckmann
Fleck trasciende esta intención y brinda, a partir de sus reflexiones, un cuadro de
situación propio de un impresionismo que refleja su notable, y si se me permite,
envidiable sensibilidad. Cada línea, cada referencia a una propiedad o uso medicinal
analizado, cada indicación historiográfica sobre debates diversos, complejos y por
momentos difíciles de manejar por la tasa inercial de energía/ideas que movilizan, son
trazas/detalles que necesitan ser comprendidos en su lugar para luego avanzar sobre una
visión de conjunto de una obra tan rara como difícil de disponer de ella hasta ahora;
siendo necesario además reflexionar sobre aquel Libro insertando al mismo dentro de un
campo de debate, la escritura jesuítica, que posee inercia propia. Una dificultad posible
de ser sorteada gracias a la intervención de Eliane Cristina Deckman Fleck y su egregio
conocimiento sobre la materia.
Mi interés se centra en la Historia Indígena, la cual pienso desde un canon
histórico que obedece a un método pero partiendo del supuesto que la misma posee
nociones otras de tiempo, temporalidad, acontecimiento, sujeto, persona: una cosmología
radicalmente opuesta a la del Occidente del Antropoceno. Para el desarrollo y
fundamento de la Historia Indígena, así como de la Historia en general, esta publicación
debe de ser celebrada por lo todo aquello que expone sobre metodología de investigación.
Por medio de esta más que valiosa obra no se sólo se dispone de una fuente documental
más que notable por la calidad de información que registra. Deckmann Fleck nos brinda
todo su conocimiento, experiencia y lucidez argumental para poder continuar indagando
sobre el cuerpo documental sin quitar los ojos del cuerpo de aquellos que intentamos
conocer. Un régard élognié que retoma un problema básico y universal como la vida y la
muerte; un problema que aún requiere de nuevas miradas y para el que afortunadamente
se dispone de un valioso aporte.
Jorge Luis Borges en El Espejo de los Enigmas llamaba la atención sobre aquellos
libros en dónde la colaboración del azar es calculable en cero. El Libro de Cirugía y esta
nueva publicación en sí portan aquella condición. A partir de este momento estamos en
un nuevo cero metodológico que permitirá avanzar en el constante indagar sobre la
Compañía de Jesús y su casi inconmensurable aporte a la Ciencia de su tiempo y de hoy.
Este cero metodológico hoy es alcanzado gracias a esta nueva obra que Eliane Cristina
Deckmann Fleck coloca en manos de ojos legos que pueden disponer de ella aún sin ser
expertos en la materia tal y como aquellos jesuitas pensaron la obra de marras. A la
generosidad, dedicación y entrega de Eliane sólo resta agradecer.

Dr. Carlos D. Paz


FCH-UNCPBA

14
Apresentação

O Libro de Cirugía, Trasladado de autores graves y doctos para alívio de los enfermos. Escrito
en estas Doctrinas de la Compañía de Jesús, año de 1725, cuja transcrição disponibilizamos
neste livro, constitui-se em um manuscrito anônimo de Medicina e Farmácia, que se
manteve inédito até 2014, quando, confirmando as informações divulgadas por Garzón
Maceda (1916), Furlong (1947) e O’Neill e Dominguez (2001)1, foi localizado na
biblioteca do convento San Francisco, de Catamarca, na Argentina.2 Após contatos com
Frei Jorge David Catalán OFM, diretor dos Arquivos e Bibliotecas históricas da
Província Franciscana de la Asunción de la Santíssima Virgen del Río de La Plata ao
longo de 2014, e o consentimento do Superior da Ordem Franciscana, o manuscrito do
Libro de Cirugía foi trazido a Buenos Aires para que fosse fotografado e posteriormente
digitalizado.3
Cabe advertir o leitor de que a paginação original do manuscrito foi anotada entre
colchetes, de modo a facilitar sua localização, e que todos os termos relacionados a
doenças foram mantidos, respeitando o vocabulário da época. Utilizamos as seguintes
nomenclaturas para observações ao longo da transcrição: Corroído: quando há corrosão
da página, possivelmente em função da tinta utilizada; Rasura: quando há uma rasura
feita pelo próprio autor-compilador do Libro de Cirugía4; Ilegível: quando há imperfeições
na página que impossibilitam a leitura do documento (manchas de tinta, falta de nitidez
da letra, etc.). Já as Partes sublinhadas indicam que houve o desmembramento de palavras
que foram abreviadas pelo autor-compilador, e as Palavras inteiramente sublinhadas
indicam grifos que foram feitos por ele. Ressaltamos que o termo sic foi utilizado para
determinar trechos que apresentam erros gramaticais ou de estrutura frasal que são do
próprio autor-compilador, esclarecendo-se, dessa forma, que não se trata de um erro de
digitação. O manuscrito original conta com desenhos nas páginas 182, 183 e 184 e ainda,
nas páginas 194 e 195, que serão reproduzidos na transcrição do Libro que ora se publica.

1
Sobre a localização do manuscrito original, cabe ressaltar que, assim como Félix Garzón Maceda, em 1916, e
Guillermo Furlong, em 1947, também Charles E. O’Neill e Joaquin Maria Dominguez, no verbete Pedro
Montenegro, inserido no Diccionário Histórico de La Companía de Jesús (2001), informaram que o irmão
jesuíta: “Escribió libros de medicina en español y guaraní. Sus principales obras fueron Materia Médica
Misionera (1710), con 148 ilustraciones hechas por él mismo, y ‘Libro de Cirugía’ (1725), aún inédito, que se
conserva en la biblioteca del convento franciscano de Catamarca (Argentina)”. (O’NEILL; DOMINGUEZ,
2001, p. 13-15, grifos nossos).
2
Deve-se a Franz Obermeier a retomada de interesse neste manuscrito tido como extraviado e as primeiras
gestões junto à Província Franciscana de la Santíssima Virgen del Rio de la Plata (Buenos Aires) para que o
mesmo fosse disponibilizado aos pesquisadores.
3
A versão digitalizada, disponibilizada pela Oficina de Patrimônio Cultural da Província Franciscana de la
Santíssima Virgen del Rio de la Plata, intitula-se TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos 1.
Archivo Histórico de la Província Franciscana de la Santíssima Virgen del Río de la Plata. Buenos Aires:
Ediciones Castañeda, julho de 2014, 660 p.
4
Adotaremos esta designação – autor-compilador – por não haver indícios comprobatórios da autoria do
manuscrito Libro de Cirugía, que concilia capítulos nos quais se fazem presentes observações e experiências
autorais com outros que se constituem de cópia de tratados médicos clássicos e contemporâneos consagrados.
Vale lembrar que, no século XVIII, a autoria, com a acepção atual do termo, não estava plenamente estabelecida,
sendo bastante comum a incorporação de trechos extraídos de outros autores às obras, a fim de torná-las
completas, atualizadas e reconhecidas por outros homens de ciência.

15
Quanto à apresentação geral do exterior do manuscrito, observa-se que a
encadernação é de couro marrom curtido, sem uso de cartaz para proteger as folhas,
tendo sido feita, muito provavelmente, ainda durante o período de atuação da
Companhia de Jesus na América platina ou logo depois. A página original do título
encontra-se muito deteriorada, como pode-se também observar na fotografia reproduzida
na obra de Felix Garzón Maceda, de 19165, e, posteriormente, na de Guillermo Furlong,
de 19476. Outros autores mantêm o título dado por Garzón Maceda ao manuscrito,
dentre os quais destacamos José Penna7, Ramón Pardal e Juan Aníbal Domínguez8.
Abaixo, apresentamos uma tentativa de reconstituição da página na qual consta o título e
que tem sua leitura prejudicada devido à falta de pedaços de papel e à corrosão
provocada pela tinta empregada.

5
O primeiro historiador a mencionar e a descrever o manuscrito foi Félix Garzón Maceda, que em sua obra La
Medicina en Córdoba. Apuntes para su Historia, de 1916, traz extratos fac-símiles de algumas poucas páginas do
manuscrito original. De acordo com o historiador argentino, o Libro de Cirugía “es lo más completo que ha
circulado y lo de mayor mérito que puede hallarse entre los códices médicos coloniales que han llegado hasta
nosotros […]” (Apud ACERBI CREMADES, 1999, p. 19).
6
Uma descrição mais detalhada, realizada por Guillermo Furlong, que parece não ter tido contato com o
manuscrito original, é inteiramente tributária daquela feita por Garzón Maceda. Ver mais em: FURLONG,
Guillermo. Medicos argentinos durante la dominación hispánica. Buenos Aires: Huarpes, 1947. p. 66-81.
7
O prólogo foi publicado na Revista de la Univ. Nacional de Córdoba, Año 4, Nº 8, octubre 1917. Disponível
em: <[Link] Neste trabalho, José Penna
refere as fotografias de algumas páginas do manuscrito em uma passagem sobre o tema da peste, que é
mencionado no Libro.
8
Pardal (1998, p. 110) faz referência ao farmacólogo Juan Aníbal Domínguez, que em sua obra Contribuciones
a la materia médica argentina, de 1928, menciona um manuscrito anônimo de Catamarca, escrito entre 1722 e
25, “y que lleva por título Libro de Medicina-Cirurgia y Botanica”, que, trata-se, certamente, do manuscrito cuja
transcrição ora se publica. Dominguez tampouco parece ter tido contato com o manuscrito original, porque,
quando se refere ao uso do paico macho (Chenopodioum ambrosioides L.), que, trata-se, certamente, do
manuscrito cuja transcrição ora se publica como anti-helmíntico e emenagogo, também recorre a Garzón
Maceda.

16
LIBRO DE MEDIC[INA] 9
CIRUGIA, [BOTI-]
CA10
Aplicado a la libreria del convento de Catamarca11,
Trasladado de au[tores]
Graves y [doctos]
Para alivio de los Enfermos
Escrito en estas Doctrinas12
De la Compañia de Jesus
Año de 1725
Aplicado [ilegível]13

A letra “c” da segunda linha ainda se encontra legível, o que nos leva a propor que
a palavra completa seja “Medicina”. Concordando com Garzón Maceda, defendemos
que “Botica” seja a palavra que consta na terceira linha, uma vez que o termo “Botânica”
não expressa e contempla a atribuição de virtudes medicinais às plantas descritas no
texto.14
Uma das mais controvertidas questões sobre o manuscrito diz respeito à sua
datação. No frontispício da primeira parte, encontramos a informação de que o
manuscrito foi escrito em 1725, o que não se confirma para a segunda. Para Garzón
Maceda, essa segunda parte pode ter sido inserida posteriormente sob a forma de anexos
atualizados e encadernados ou então se constituir em um segundo texto, organizado por
outro autor, como parece sugerir a menção à data de 1736, feita em uma letra distinta
daquelas empregadas na primeira parte. Em relação a esse último aspecto, pudemos
constatar que, levando em consideração a primeira e a segunda partes, o manuscrito
conta com três caligrafias distintas, sendo que a caligrafia 1 predomina ao longo dos nove

9
Na página 545, há a menção a um texto de “Medicina, Cirugía y farmasia”, o que parece confirmar que a
palavra no trecho corroído seja Medicina.
10
Cabe lembrar que o termo “Farmasia” era tido, à época, como sinônimo de Botica.
11
Esse trecho em letra cursiva foi acrescentado posteriormente e indica que o manuscrito integrava a biblioteca
da Ordem franciscana.
12
O manuscrito, como informado em sua capa, teria sido escrito nas Doctrinas, isto é, nas reduções da
Companhia de Jesus. Não há, no entanto, menção explícita a seu autor, isto é, se um padre ou um irmão jesuíta.
Em relação a isso, vale lembrar que os religosos, por modéstia, não informavam seus nomes nas obras que
escreviam. Por outro lado, as informações extraídas de obras que não se encontravam disponíveis nas bibliotecas
dos colégios ou das reduções mantidas pela Companhia de Jesus, ao longo dos capítulos do Libro, levam-nos a
pensar na possibilidade de que o autor-compilador do manuscrito não tenha sido um religioso.
13
Acredita-se que, muito provavelmente, seja uma repetição da nota anterior, que faz menção à Biblioteca do
Convento de Catamarca.
14
Uma apresentação mais geral do manuscrito, incluindo a transcrição da página do título, e uma primeira
discussão em torno de sua possível autoria foram divulgadas no artigo O Libro de medicina, cirugía, e botica:
um manuscrito anônimo de Matéria médica rioplatense da primeira metade do século XVIII, escrito com a
colaboração do pesquisador Franz Obermeier, da Universidade de Kiel (Alemanha), e publicado na revista
Antíteses, em 2018.

17
capítulos e da segunda parte, seguida da 2 e da 3 em termos percentuais.15 Essa
constatação parece reforçar a hipótese de que o Libro tenha contado com a colaboração
de outras pessoas, que desempenharam a função de copistas-compiladores, apontando,
portanto, para uma composição colaborativa do texto.
Como observado em muitos manuscritos jesuíticos rioplatenses do período
colonial, também esse não tem registrado o nome de seu autor-compilador.16 Assim, não
temos a informação sobre quem o organizou, encarregando-se da sistematização de
informações sobre tratamentos para certas enfermidades e da compilação de obras
clássicas de Medicina e Cirurgia e tampouco se o autor-compilador da primeira parte
atuou como colaborador em partes da segunda.17
O prólogo, bastante danificado, conta com apenas três páginas e também não está
assinado. Em uma de suas passagens, bastante fragmentada, o autor-compilador revela
que sua maior motivação foi reunir textos de referência de Medicina e de Cirurgia,
visando a um mais ágil e eficiente atendimento dos doentes:
Moviome a escrivir [...] do hallar en Libro a [...] preciso … nar
continuamente po…antes no po…. do llevar muchos Libros... allaba
falto … chas veces de aquellos que tr[ataban] la mane[ra…] del caso
particular que se ofrecia (ANÔNIMO, 1725, p. 9).
Mais adiante, ele informa que o compêndio havia sido escrito “para mejor
intelligencia y asiento en la administracion de los remedios, que se deben aplicar” (ANÔNIMO,
1725, p. 13), preocupação que pode ser observada nos nove capítulos que compõem o
manuscrito anônimo de Medicina, a saber: o Dispensatório Médico, Anatomía del cuerpo
humano; El tratado de sangrar; Enfermedades de la cabeza; Enfermedades del pecho; Enfermedades
de la cavidad abdominal; Enfermedades de las Mugeres; Tratado de las Fiebres; Tratado sobre el
pulso: orina y crisis e Tratado de los Pronósticos.

15
A caligrafia 1 pode ser observada nos trechos compreendidos entre as páginas 1-38, 42-86, 86-176, 177-232,
233-238, 245-249, 251-513, lembrando que o Apêndice inicia à página 513 da versão digitalizada do manuscrito.
Já a caligrafia 2 pode ser observada nos trechos das páginas 39-42, 49, 86, 106, 177, 233, 513-539 e p. 631-633.
A caligrafia 3 limita-se às p. 238-245 e 249-251. Adiantamos que as mudanças de caligrafia não decorrem da
expertise do encarregado da escrita dos trechos na medida em que se localizam tanto em capítulos que consistem
de cópias de tratados médicos como naqueles em que há registros de experiências e observações autorais.
16
A compilação deve ser entendida como um princípio que orientava a escrita intelectual ou erudita da maioria
dos autores da Modernidade. Este gênero de escrita, que tem suas raízes na Antiguidade, ganhou uma visão
positiva somente na Idade Média, quando a compilação “[...] assumiu o sentido de extratar, fazer extratos de
obras de outros” (SANTOS, 2013, p. 55) [grifos nossos]. A compilação, conduto, não deve ser entendida como
plágio, com o sentido que entendemos a palavra hoje, na medida em que se tratava de um pré-requisito para que
a produção fosse bem recebida e reconhecida pela comunidade científica. A partir do final do século XVIII e
início do XIX, a compilação perdeu credibilidade e passou a ser percebida negativamente, não sendo mais aceita
no meio intelectual em decorrência de mudanças conceituais e metodológicas que deslocaram a veracidade e a
credibilidade científica das autoridades até então incontestáveis para as observações e as experiências
científicas.: “El abandono de teorías mantenidas tradicionalmente como verdaderas sin más prueba que la fuerza
de la autoridad escolástica, condujo a nuevas hipótesis y concepciones que fueron verificadas con un grado
aceptable de exactitud” (SALDAÑA, 1995, p. 23) [grifos nossos].
17
A semelhança entre a letra do autor do prólogo e a do autor-compliador da primeira parte do texto parece ser
um indicativo de que esses dois textos, que compõem a primeira parte do manuscrito, foram escritos pela mesma
pessoa. É plausível supor que ele tenha sido o responsável por reunir as duas partes, que apresentam letras
diferentes. A segunda parte não conta com frontispício e apresenta, como já mencionado, letras distintas da
primeira parte ao longo dos textos que a compõem.

18
A publicação da transcrição do manuscrito – com ortografia e pontuação preservadas
como no original –, é antecedida de três estudos resultantes de análises que já fizemos do
Libro de Cirugía e nos quais discutimos questões controvertidas, tais como sua datação e
autoria, e apontamos para as potencialidades de seu estudo por pesquisadores
interessados em desvendar a circulação de saberes e a conformação de uma cultura
científica na América platina do Setecentos. Na sequência, foram disponibilizados o
Índice do manuscrito (com os nove capítulos e a Tabla de las cosas notables que o
constituem), um Índice Onomástico, a Tabela 1 (Identificação de pesos e medidas, dos
instrumentos, recipientes e demais utensílios utilizados nos tratamentos médicos), a
Tabela 2 (Medicamentos, misturas, líquidos, substâncias, pedras e demais elementos
utilizados em tratamentos médicos), a Tabela 3 (Identificação de árvores, ervas, flores,
frutos, raízes, plantas e sementes com fins medicinais utilizados em tratamentos
médicos), a Tabela 4 (Enfermidades, demais estados patológicos e procedimentos), a
Tabela 5 (Animais, partes do corpo humano e demais termos selecionados que não se
encaixam nas Tabelas anteriores) e, ainda, a Tabela 6 (Autores e obras citadas pelo
autor-compilador).
Esperamos que o acesso ao seu conteúdo, até agora inédito, permita que
pesquisadores dos campos da História, da Medicina e da Farmácia possam refletir sobre
a difusão e apropriação dos conhecimentos médico-cirúrgicos e farmacológicos vigentes
na Europa do Setecentos e, sobretudo sobre a circulação e, consequentemente, sobre a
produção de novos saberes e técnicas resultantes do contato com as populações indígenas
e com a natureza do Novo Mundo.

Referências
ACERBI CREMADES, Norma. Los Jesuítas y la medicina de Córdoba desde 1599 a 1767. Jesuítas
400 años en Córdoba. Congreso Internacional. Córdoba, Tomo 4, 1999, p. 11-26.
O’NEILL, Charles; DOMINGUEZ, Joaquín-María. Diccionário Histórico de la Compañía de Jesús.
Roma: Institutum Historicum SI; Madrid: Universidad de Comillas, 2001.
PARDAL, Ramón. Medicina aborigen americana. Sevilha: Ed. Renascimento, 1998.
PENNA, José. Prólogo. La História de la Medicina en Córdoba. Revista de la Univ. Nacional de
Córdoba, Año 4. Nº 8, octubre 1917, p. 1-42. Disponível em:
<[Link] Acesso em:
22/01/2018.
SALDAÑA, Juan José. Ilustración, ciencia y técnica en América. In: ARANGO, Diana Soto;
SAMPER, Miguel Ángel Puig; ARBOLEDA, Luis Carlos (ed.). La Ilustración em América
Colonial. Madrid: Ediciones Doce Calles, 1995. p. 19-53.
SANTOS, Pedro Afonso Cristovão dos. Compilação e plágio: Abreu e Lima e Melo Morais lidos
no Instituto Histórico e Geográfico Brasileiro. Hist. Historiogr., Ouro Preto, n. 13, p. 45-62, 2013.
TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos. Archivo Histórico de la Província
Franciscana de la Santíssima Virgen del Rio de la Plata. Buenos Aires: Ediciones Castañeda,
julho de 2014. 660 p.

19
Agradecimentos

Registro, primeiramente, meus agradecimentos às instituições e às pessoas que


contribuíram, de forma decisiva, para que a transcrição e a publicação do Libro de Cirugía
se tornassem realidade. Dentre as primeiras destaco o CNPq e a FAPERGS, que
viabilizaram, mediante a concessão de recursos captados através de editais, a realização
de viagens de pesquisa e o custeio desta publicação. Agradeço, também, à Universidade
do Vale do Rio dos Sinos, que apoiou o desenvolvimento do projeto de investigação, do
qual resultou esta publicação, tanto através da liberação para as viagens de pesquisa em
Buenos Aires como mediante a concessão de bolsas de Iniciação Científica.
A Franz Obermeier, da Universidade de Kiel (Alemanha), agradeço por ter me
colocado em contato com Frei Jorge David Catalán OFM, pelo constante incentivo para
que eu não desistisse da busca e da transcrição do manuscrito e, ainda, pela parceria em
artigo publicado em 2018. Sou imensamente grata a Frei Davi, que, além de fotografar o
manuscrito, me recebeu várias vezes em Buenos Aires e gentilmente me acompanhou a
San António de Pádua para que eu pudesse consultar o Fondo Antiguo da Biblioteca Fr.
Mamerto Esquiú. Agradeço, muito especialmente, por ter me confiado a versão
digitalizada do Libro de Cirugía e, recentemente, por seu empenho nos trâmites para que a
publicação da transcrição da versão digitalizada fosse autorizada pela Província
Franciscana de la Santíssima Virgen del Rio de la Plata.
Agradeço, ainda, à Letícia Mallmann de Souza, a Bernardo Ternus de Abreu,
Rogério Machado de Carvalho, Eric Thomas da Silveira Franz e Leonardo Cirra,
graduandos em História da Universidade do Vale do Rio dos Sinos, que atuaram como
bolsistas de Iniciação Científica no projeto de pesquisa desenvolvido sob minha
coodenação junto ao Programa de Pós-Graduação em História da UNISINOS. A
colaboração na transcrição do manuscrito, o compartilhamento de leituras e as
discussões, realizadas no âmbito do grupo de pesquisa, sobre os capítulos do Libro, à
medida que iam sendo transcritos, foram fundamentais para a execução exitosa do
projeto e para a publicação dessa valiosa fonte documental produzida na América platina
do Setecentos. À Andressa de Rodrigues Flores, meu agradecimento pela inestimável
ajuda no cuidadoso levantamento e na montagem das tabelas e índices que acompanham
a edição do manuscrito.
Um agradecimento muito especial deve ser feito aos meus queridos colegas e
amigos, Carlos Daniel Paz, da UNICEN, Tandil (Argentina), e Mauro Dillmann, da
UFPEL, que foram os primeiros leitores dos textos que antecedem a transcrição integral
do manuscrito. Muito obrigada pela leitura atenta, pelos comentários e pelas sugestões
que aprimoraram e enriqueceram as versões iniciais dos estudos que resultaram de
análises feitas do Libro de Cirugía.
E, por fim, agradeço ao Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e
Tecnológico (CNPq), que, através do Edital Universal – MCTIC/CNPq nº 28/2018,
concedeu os recursos que financiaram esta publicação.
A todos o meu muito obrigada!
São Leopoldo, verão de 2022.

20
Um manuscrito anônimo de Medicina do Setecentos

Em uma rápida busca em catálogos de arquivos europeus e latino-americanos,


localizamos uma série de manuscritos de História Natural, de Etnobotânica e de
Medicina, que comprovam tanto a circulação como a produção e ressignificação de
informações e saberes sobre o mundo natural ao longo dos séculos XVI ao XVIII.18
Muitos deles não foram, no entanto, ainda publicados ou mais detidamente analisados
por pesquisadores que se debruçam sobre a História Moderna e da América Colonial,
empenhados em desvendar as trocas interétnicas e culturais entre os nativos e os
colonizadores e os religiosos encarregados de sua evangelização.19
Historiadores como Di Liscia (2002), Millones Figueroa; Ledezma (2005), Romano
(2005; 2007; 2015), Bleichmar et al. (2008); Del Valle (2009), Asúa (2010), Prieto (2011) e
Castelnau-L’Estoile et al. (2011) inscrevem-se em uma vertente historiográfica recente de
reavaliação da atuação da Companhia de Jesus na construção da chamada ciência
moderna20, destacando o papel que desempenharam na criação de redes de conhecimento

18
Para Figueroa e Ledezma, ao longo do século XVIII, os jesuítas incorporaram e assimilaram paulatinamente as
ideias e os métodos de estudo da Ilustração, mas isso não significou “un rechazo absoluto del estudio de la
naturaleza inspirado por la maravilla y el asombro que infundían las complejidades y mistérios del mundo
natural americano”. Assim, a produção de um conhecimento baseado na observação e na experiência – tão caro
aos jesuítas – “no ensombreció la fascinación por los mistérios de la naturaleza” (MILLONES FIGUEROA;
LEDEZMA, 2005, p. 22). Essa postura explica, de certa forma, o lugar ambíguo que os jesuítas ocuparam na
história da ciência moderna, uma vez que ora se lhes atribui uma pequena contribuição ao avanço científico
(RABIN, 2014, p. 90), ora desloca-se o interesse científico dos membros da Ordem a uma atividade subordinada
a objetivos religiosos, valiosa apenas na medida em que contribuía para a missão evangelizadora (WADDELL,
2015, p. 3-4).
19
De acordo com Fabián Arias, “la historiografía ha resaltado los alcances de los documentos producidos por
estos sujetos [missionários jesuítas], destacándolos como una de las fuentes más valiosas para reconstruir aspectos
de la vida de las sociedades que observaron con ojos de etnógrafo [...]. En concreto, los textos producidos por los
misioneros presentan un conjunto de dados que casi podemos calificar de ‘científicos’ en base a ser sus
productores estudiosos y lectores de los debates de época sobre diversas materias [...]” (ARIAS, 2014, p. 20).
Serge Gruzinski (2014), por sua vez, chama a atenção para a via de mão dupla de trocas culturais e materiais que
ocorriam no contexto da modernidade e, sobretudo, para a agência e participação ativa das populações locais nos
processos de mundialização na medida em que atuaram como intermediários entre sociedades e práticas
culturais. Para qualificar ainda mais a discussão em torno dessas trocas interétnicas e culturais, deve-se pensar
também, como proposto por Carlos Paz, “en los intercambios entre amerindios. Por ejemplo, el cebil o vilca,
obtenido del algarrobo negro molido, forma de todo un complejo ceremonial amerindio que conecta espacios por
medio de redes de intercambio que pueden datarse desde el Período Medio andino – ca. 550 – 1200 d. C -. Una
circulación de especies vegetales que si bien algunas fuentes las refieren como parte de los atributos del poder
andino, pueden pensarse/concebirse como parte de ese ‘acompañar terapeútico’ propio de las poblaciones
nativas” (PAZ, 2020).
20
Para Andrés Prieto, “despite renewed interest in the scientific activity of the Society of Jesus during the
sixteenth and seventeenth centuries, the contributions to the study of nature made by the Jesuits working in the
Spanish American missions have received little attention. In this sense, the intellectual activities of the South
American Jesuits have had the same historiographical fate as that of early modern Iberian science in general”
(PRIETO, 2011, p. 2) [grifos nossos]. Prieto ressalta: “Although the study of nature was not formally a part of
the goals or the ministries of the Society of Jesus in South America, the dedication of some of its members to the
exploration and research of American nature was a constant during the two hundred years the order was present
on the continent. Because of the peculiar relationship the order developed with culture and knowledge, as well as
the usefulness that a deeper knowledge of nature had for the missionary enterprise, the superiors of the order in
South America encouraged and stimulated these studies; however, despite this constant effort, neither their
intellectual practices nor the contributions of South American Jesuit naturalists have gained them more than a

21
e na formação de uma epistemologia particular no século XVIII.21 Em seus trabalhos
enfatizam sobretudo a importância dos colégios da Companhia de Jesus, instalados nas
várias regiões nas quais seus membros atuaram22 para a circulação de saberes e a prática
de experiências23, das quais resultaram tanto a validação como a contestação de práticas
e saberes consagrados na Europa.24
De acordo com esses pesquisadores, alguns membros da Companhia, a despeito de
uma assimilação seletiva de ideias caras à Ilustração, produziram notável conhecimento
científico baseado na observação e na experiência e fundamentado no produtivo diálogo
que mantiveram com a ciência e a filosofia modernas.25 Essa singular posição traduziu-se

marginal position at best in the current debates about early modern science” (PRIETO, 2011, p. 10) [grifos
nossos].
21
Para a historiadora Antonella Romano, é fundamental inscrever as atividades da Companhia de Jesus no
mundo americano em uma reflexão sobre a natureza da Ordem e do apostolado missionário. Ela nos lembra que
as atividades intelectuais e as ligadas às ciências não são constitutivas da identidade jesuíta, mas um elemento
contingente da mesma devido às interpretações abertas do princípio inaciano de atuar no século. Segundo ela, as
atividades da Companhia exigiam, sim, “competências científicas”, tanto aquelas que a Ordem viesse a solicitar
explicitamente como as que os missionários viessem a acionar nos marcos de seu apostolado (ROMANO, 2005,
p. 93-118). Romano acrescenta: “En el largo proceso de construcción de la edad moderna”, a Companhia de
Jesus “ha sido tanto un vector como un actor, y la centralidad de su posición en este engendramiento no se
inscribe en un a priori historiográfico sino en una elección que ha sido suya: estar en el mundo. Conviene tomar
esta fórmula en su doble acepción: ser una Orden de regulares en el siglo, y estar, por este hecho, en la
obligación de hallarse en todo lugar o situación que lo exija” (ROMANO, 2007, p. 56-57) [grifos nossos].
22
A importância dos colégios da Companhia de Jesus é destacada por Antonella Romano, para quem “la
Compañía de Jesús, laboratorio ejemplar de la invención de la modernidad, tuvo que hacerse cargo de los
debates suscitados por la ‘revolución científica’, particularmente en el marco de las enseñanzas científicas que
desarrolló en sus colegios. El espacio de las misiones abrió la vía a otras experiencias científicas diferentes de
las previstas en el marco del apostolado de enseñanza. [...] En el mundo iberoamericano, como en los espacios
europeos, la ciencia emerge en primer lugar en los colegios, alrededor de los cursos de filosofía, en la enseñanza
de las matemáticas, cursos que no son sistemáticamente llevados en el marco de cátedras especializadas [...]”
(ROMANO, 2007, p. 56; p. 63) [grifos nossos].
23
Peter Dear, ao pontuar a diferença entre experimento e experiência na Ciência moderna, afirma que, na
Filosofia Natural, fundamentada na Escolástica, a experiência assumia a “forma de apresentação seletiva de
casos que demonstrassem conclusões geradas pela abstração filosófica, e não pelo emprego destes dados como
base para testar conclusões”, o que, de fato, só ocorrerá no século XVII, quando experimentos irão tornar-se
comuns na Filosofia Natural (1987, p. 133). O autor ressalta ainda que mesmo o termo experimento nos séculos
iniciais da Era Moderna não é de fácil conceituação. A forma adotada por Newton, adequada à noção de
“experimento como teste de hipóteses”, diferia, por exemplo, da proposta por Robert Boyle, que buscava a
“mera coleção de fatos” – ainda que ambas fossem devedoras dos ensinos de Francis Bacon (DEAR, 1987, p.
133-134).
24
Para Miguel de Asúa, “hay suficientes elementos para concluir que [...] ya desde la época de los jesuitas (antes
de su expulsión en 1767) hubo en el Río de la Plata episodios y personajes ‘modernizadores’ [...] en las misiones
se desplegaba una interesante actividad científica como lo demuestran los casos del astrónomo Buenaventura
Suárez [...] y los autores de las ‘historias naturales jesuitas del Nuevo Mundo’ o los manuscritos de materia
médica. Hace bastante que vengo argumentando que a mediados del siglo XVIII el frente más avanzado de la
ciencia en el Río de la Plata se ubicó en las misiones del Paraguay histórico” (ASÚA, 2010, p. 192-193).
25
É importante lembrar que a Espanha da primeira metade do século XVIII vivia ainda fortemente sob a influência
da Inquisição “en cuanto a vigilancia y censura de las nuevas ideas” e que as universidades estavam “ancladas en
escolasticismo absolutamente estéril, encorsetadas en las clásicas discusiones y cerrando los ojos a la
experimentación y a la búsqueda de hipótesis y planteamientos nuevos. [...] No obstante, la decadencia científica
[...] afecta solo relativamente a las Ciencias Naturais y menos aún a la Botánica, disciplina que tenía gran arraigo
en el país”, como, aliás, atesta a produção de “tractados de carácter general, teniendo gran importancia los que dan a
conocer la flora y fauna de la América” por “naturalistas prelinneanos”, que exerceriam grande influência sobre os
naturalistas jesuítas. Em razão disso, esses irmãos e padres, apesar de, em sua maioria, conhecerem a
nomenclatura binária e os sistemas de classificação propostos por Lineu, observaram um roteiro que previa, para o

22
no expressivo número de Histórias Naturais e Matérias Médicas26 escritas por integrantes
da ordem jesuíta, cuja análise permite a reconstituição do conhecimento científico por ela
apropriado, difundido e produzido ao longo do século XVII e da primeira metade do
século XVIII.27
Os inventários dos bens da ordem, realizados após sua expulsão dos domínios
ibéricos, apontam para a presença de livros, medicamentos, utensílios e instrumentos nos
colégios e reduções da Companhia de Jesus na América platina, revelando que foram por
excelência espaços de circulação de ideias nos quais seus membros atuaram também
como homens de ciência.28 Apesar de habitarem regiões tidas como marginais no cenário
intelectual do período – áreas consideradas apenas e tradicionalmente como periféricas e
receptoras de conhecimentos produzidos em outras partes do mundo29 –, esses religiosos

estudo dos animais e das plantas, “el nombre y su origen linguístico, forma, aspecto y cualidades, área de distribución,
comportamiento, sistemas de recolección o captura, costumbres, usos [...]” (SAINZ OLLERO et al., 1989, p. 173-175).
26
Segundo Anagnostou e Fechner (2011, p. 176), o termo História Natural deve ser comprendido como “[...] un
paradigma [...] que caracterizó la observación y la descripción de fenómenos naturales hasta fines del siglo
XVIII”. As Historias Naturales produzidas por vários membros da Companhia de Jesus seguiram, em linhas gerais,
o modelo da Historia Natural y Moral de las Índias (1590) do padre jesuíta José de Acosta. Para Anagnostou e
Fechner (2011, p. 178), José de Acosta “más que compilar y mesclar simplemente estos conocimientos [sobre a
América] con su saber sólido en filosofía y letras, el autor confronta y compara la tradición con la experiencia
dialécticamente y desenvuelve así un nuevo ‘método de comprensión’”. Já as Materias Médicas, que remontam
à Antiguidade greco-romana e foram amplamente utilizadas na Idade Média, tanto no mundo árabe como no
ocidental, caracterizam-se por um tipo didático de texto, que se assemelha mais a um manual do que a um tratado
científico, contemplam substâncias naturais originárias do reino animal, vegetal e mineral, descrevendo-as a partir
de seu habitat e de seus usos terapêuticos.
27
Em relação a esse aspecto, Antonella Romano observa que “[...] las ciencias naturales de la botánica a la
zoología, que no pertenecían al bagaje intelectual de partida que poseía el misionero [...] indican la movilización
de nuevas prácticas científicas. En todos estos ámbitos, los jesuitas han producido obras, informes, realizado
observaciones, enviado plantas, dibujos, desde los primeros tiempos de las misiones: el mundo iberoamericano
no ha sido únicamente el marco de estas operaciones, las ha suscitado y ha hecho de los misioneros de la
Compañía agentes centrales del proyecto de inventario y de dominio del mundo de la época moderna.”
(ROMANO, 2007, p. 64-65) [grifos nossos]. Em razão disso, “poco se duda sobre la importancia de los filósofos
naturales jesuitas y de su participación en los debates del siglo de la llamada ‘Revolución científica’” (JUSTO,
2011, p. 158) [grifo da autora].
28
De acordo com Heloísa M. Gesteira, além da usual justificativa de que os jesuítas investigaram a natureza e
trataram dos doentes com a precípua finalidade de praticar a caridade cristã e visando à “maior glória de Deus”,
é preciso “valorizar o esforço de coleta e sistematização do conhecimento médico por parte dos inacianos,
demonstrando como tal iniciativa era feita a partir dos referenciais da cultura erudita do período, sendo os
estudos sobre as virtudes das plantas e animais realizados a partir dos referenciais da História Natural e da
Medicina hipocrática” (GESTEIRA, 2006, p. 1). Também a historiadora argentina Maria Silvia Di Liscia destaca
os procedimentos científicos – categorizar, sistematizar, ordenar de certa maneira – adotados pelos missionários:
“Sem dúvida, era preciso ter o conhecimento exato das propriedades das plantas e aprender a reconhecer as
espécies no campo, em meio a muitas outras, recolhê-las e cultivá-las, separando folhas, sementes, frutos e
raízes, estudando os sumos, os unguentos e as pomadas. Um processo complexo, que requer um saber baseado
na experiência e na razão, na prática e na teoria” (DI LISCIA, 2002, p. 296).
29
A necessidade de expandir o estudo da história das ciências, incluindo espaços não europeus, que
tradicionalmente não são privilegiados nas narrativas da produção do saber científico, é ressaltada tanto por
Sanjay Subrahmanyam (1997) como por Jorge Cañizares-Esguerra (2004; 2007) e Serge Gruzinski (2014). Os
três historiadores questionam a exclusividade ocidental no desenvolvimento da ciência moderna e a concepção
cristalizada de que as assim denominadas periferias do mundo se limitaram a receber [e a se apropriar] os
conhecimentos produzidos na Europa. Já o historiador franco-indiano Kapil Raj (2015) destaca que nesses
espaços de circulação, independentemente de sua extensão, práticas, técnicas e conhecimentos de diferentes
culturas se movimentaram, passando por um processo de negociação. O resultado desses encontros gerou não a
sobreposição de uma sabedoria sobre a outra – ou uma relação de hierarquia centro-periferia –, mas a formulação

23
foram decisivos na produção de novos conhecimentos de História Natural, Medicina e
Farmácia.30
No caso da Província Jesuítica do Paraguai, a partir da Cartas Ânuas e de outros
documentos da Companhia de Jesus, sabe-se que, desde o século XVII, libros de medicina
manuscritos circularam de redução em redução sob a forma de cadernos e sem
especificação de seu autor com a intenção de que as receitas e procedimentos
terapêuticos não se perdessem.31 A produção de cópias desses receituários e livros, bem
como sua circulação revelam, portanto, a preocupação desses religiosos em colocar tais
saberes e práticas curativas à disposição tanto dos missionários encarregados das artes de
curar como dos indígenas concentrados nas reduções, muitos dos quais desempenhavam
funções de informantes e enfermeiros.32
Um dos libros de medicina que circularam sob a forma de manuscrito na primeira
metade do século XVIII é o Libro de Cirugía, Trasladado de autores graves y doctos para alívio
de los enfermos. Escrito en estas Doctrinas de la Compañía de Jesús, año de 1725, um tratado
anônimo de Medicina e Farmácia, que se manteve inédito até 2014, quando,
confirmando as informações divulgadas por Garzón Maceda (1916), Furlong (1947) e
O’Neill e Dominguez (2001), foi localizado na biblioteca do convento San Francisco, de
Catamarca, na Argentina. Nesse mesmo ano, a Oficina de Patrimônio Cultural da
Província Franciscana de la Asunción de la Santíssima Virgen del Rio de la Plata
digitalizou o manuscrito que passou a integrar a Colección Manuscritos do Arquivo
Histórico dessa Província Franciscana de Buenos Aires, Argentina. Para as análises que
realizamos e compartilhamos na continuidade, valemo-nos dessa versão manuscrita e da
transcrição que ora se publica.

de um novo tipo de conhecimento. Para Raj, “as interações resultantes [entre agentes de saber, política, etc.] são
elas mesmas um local de construção e reconfiguração do conhecimento” (RAJ, 2015, p. 170).
30
Como bem observado por Kapil Raj, ao abordar o conceito de circulação, “mais do que por caminhos lineares
de difusão ou de transferência, é por processos de circulação dos homens e das práticas, das informações e dos
saberes, dos instrumentos e dos objectos, que as ciências e as técnicas se desenvolvem. Estes mesmos processos
permitem a sua apropriação e naturalização em diferentes localidades, originando práticas ancoradas nestes
diferentes lugares conectados pelos seus trajectos” (RAJ, 2007, p. 177).
31
Ilustrativo da prática da cópia de manuscritos é o documento intitulado Sobre el contagio de las viruelas
[anônimo], que parece haver sido escrito como uma cartilha que deveria ser seguida pelos missionários
encarregados da evangelização dos indígenas nas reduções jesuíticas. Nele, pode-se encontrar uma série de
recomendações para o cuidado dos doentes e medidas a serem adotadas para evitar o contágio: “[...] Hágase
también provisión de aguarabay, el cosimiento de él sirve para lavarse una o dos vezes al día cuando ya las
viruelas se van secando. Esta agua les quita las ronchas y hediondez. También sirve para quemarlo en el hospital.
Y es provechoso el humo en los aposentos apestados” (MCA, 1951, Tomo I, Cx A, Doc. 04. Acervo XCCDA,
Doc. A1). Apesar da menção explícita à aguarabay – termo em guarani para a planta medicinal que, segundo o
tratado Matéria Médica Misionera, do irmão jesuíta Pedro Montenegro, é comparável ao lentisco [aroeira-da-
praia] ou molle de Castilla e que pode ser empregada como bálsamo cicatrizante, contra a diarreia e contra
infecções do aparelho respiratório e urinário –, os procedimentos terapêuticos recomendados baseiam-se na
tradição hipocrático-galênica amplamente conhecida – ou praticada – pelos missionários jesuítas.
32
Atuando como “Médiateurs dans la production et la dissémination des savoirs sur les territoires qu’ils étaient
en train d’évangéliser, les missionnaires furent aussi, dans leur vie quotidienne, des médiateurs qui facilitaient la
circulation des informations dans les missions, ressoudaient les conflits communautaires et négociaient les les
solutions pratiques, comme l’indique l’application de la méthode d’accommodation” (CASTELNAU-L’ETOILE
et al., 2011, p. 9) [grifos nossos]. Sobre esse tema, recomenda-se ver as análises já desenvolvidas por FLECK
(2014; 2015), que abordam as evidências de apropriação e circulação de saberes e práticas de cura na Província
Jesuítica do Paraguai a partir da análise da Materia Médica Misionera (1710) e do Paraguay Natural Ilustrado
(1771-1776).

24
No prólogo, o autor-compilador expõe as motivações para “escrivir [corroído] en un
cuerpo (aunque en [corroído] no se p [corroído] hallar en Libro al [corroído] preciso
[corroído] [...] no pi [corroído] do llevar muchos Libros; [corroído] allaba falto [corroído] chas
veces de aquellos” (ANÔNIMO, 1725, p. 9) [grifos nossos]. Ele não descuida, no entanto,
de ressaltar que “y por si acaso viniere este Libro a [corroído] de quien queriendo emplear su
caridad en los [corroído] mos, quisiere valerse de el, sepa que todo su con [corroído] do lo he
sacado de Autores Clasicos, y Doctos [...]” (ANÔNIMO, 1725, p. 9) [grifos nossos]. E ainda
que “ademas q [corroído] esperanza que concebí del alivio, que se seguir [corroído] los
doloridos enfermos [...] junto con la utilidad en el descanso propio, [corroído] esforzado
mucho para abrazar este (no se si [corroído] obligatorio) trabajo” (ANÔNIMO, 1725, p. 9)
[grifos nossos]. Mais adiante, ele informa que no Libro poderiam ser encontradas
“escogidas recetas de remedios simples, y compuestos” por aqueles “que quieren curar
una enfermedad” (ANÔNIMO, 1725, p. 10; p. 12) [grifos nossos].
Duas passagens extraídas do prólogo levam-nos a refletir sobre a percepção do
autor-compilador em relação ao atendimento que deveria ser prestado aos doentes. A
primeira delas diz respeito ao emprego das expressões esperanza que concebí del alivio,
emplear su caridad en los [enfer]mos e obligatorio trabajo, que sugerem que o texto foi,
efetivamente, escrito por um religioso.33 A segunda está vinculada ao sentido utilitário
conferido ao Libro pelo autor-compilador, à consciência em relação aos esforços
dispendidos e à admissão de que sua escrita viria em benefício também de seu descanso
própio. Esses dois aspectos ficarão, aliás, ainda mais evidentes no primeiro capítulo, o
Dispensatório, em passagem na qual o autor-compilador afirmará: “Pero como escrivo
para los pobres enfermos de la Campaña, quiero proponer modo más facil, y sin gastos”
(ANÔNIMO, 1725, p. 120) [grifos nossos].
Ainda nas primeiras páginas do Libro de Cirugía, além das tabelas que falam sobre a
hora em que o sol nascia e se punha ao longo do ano e sobre o clima das regiões nas
quais se encontravam as reduções, encontramos a informação sobre quais eram as
Doctrinas del Paraná, Uruguay, y otras ciudades del Reyno, a saber: “el pueblo de Nuestra
Santa Fe, San Ygnacio Guazu, Santa Rosa, Corpus y Jesus, Trinidad, San Ygnacio Miri,
Loreto, Santiago Ytapua y Santa Ana, Candelaria y San Cosme, San Joseph, San Carlos,
Santos Martires y Santa Maria, Santos Apostoles, Concepcion, San Nicolas y San Angel,
Santo Thomè y San Borja, Yapeyu” (ANÔNIMO, 1725, p. 15). Essas informações
parecem reforçar a hipótese de que seu autor tenha sido um membro da Companhia de
Jesus, empenhado em orientar a atuação de enfermeiros, boticários ou cirurgiões, para
mejor intelligencia y asiento en la administración de los remedios, que se deben aplicar aos
33
Quanto aos membros da Companhia de Jesus, cabe ressaltar que, apesar de terem se dedicado ao alívio dos
doentes tanto na Europa como na América, nem o Direito Canônico tampouco as Constituições da Companhia de
Jesus consideravam essa atividade como própria de religiosos. Foi somente em 1576 que o Papa Gregório XIII
outorgou à Companhia de Jesus permissão para a prática da Medicina em regiões onde faltassem médicos e
pudessem ser úteis também para as almas e não somente para os corpos. Apesar da proibição do exercício da
Medicina, as Constituições da Ordem previam que os noviços deveriam fazer estágios em hospital durante um
mês como exercício de humildade e caridade e que fossem nomeados os mais aptos para instalar farmácias e
enfermarias. No caso da América platina, os missionários obtiveram autorização para exercê-la, devido à
situação de “penúria médica” e às “especiais circunstâncias que exigiam a prática médica” – e à prática da
caridade cristã, que visava à edificação e os forçava “moralmente [...] a socorrer os necessitados”. De acordo
com Carlos Leonhardt, a autorização expedida pelo Papa Gregório XIII, em 1576, deixava claro que os
missionários deveriam atender, excepcionalmente, isto é, “quando exigia a caridade ou a necessidade”
(LEONHARDT, 1937, p. 103-105). Ver mais em: ROMANO, 2007, p. 64-65.

25
enfermos que viviam nas reduções (ANÔNIMO, 1725, p. 13) [grifos nossos]. Na segunda
parte do manuscrito, entre as páginas 613 e 627, essa possibilidade parece ganhar ainda
mais força. Nelas encontramos menções tanto a enfermidades e lesões como à condição
dos enfermos, como se pode observar nas expressões herida de tigre, un moso cruzeño, un
yndio picado, un yndio tenia mal de orina, calenturas de los Yndios e ainda experimentado en el
Paraguay (ANÔNIMO, 1725, p. 613-627) [grifos nossos].
O autor-compilador deixa claro que tinha uma noção muito clara em relação à
estrutura do Libro e ao conteúdo desenvolvido em cada capítulo34, o que pode ser
observado nas frequentes evocações feitas a outras passagens que podiam anteceder ou
suceder o que vinha sendo tratado. Ele não descuida também de informar – aos
potenciais leitores do manuscrito35 – os capítulos em que podiam ser encontradas as
indicações de medicamentos e os procedimentos terapêuticos para as enfermidades
mencionadas no manuscrito. Esclarece ainda que:
Para encontrar el remedio conveniente que se desea, se buscarà en el Capitulo de
la enfermedad, que se cura, y en el Dispensatorio medicinal, en donde se
hallaran escogidas recetas de remedios simples, y compuestos, y para
encontrarlo mas facilmente, se verà la tabla alfabetica, que en este
Traslado ha mas copiosa que en el primero; y aun se han añadido
algunos Capitulos por todo el Libro (ANÔNIMO, 1725, p. 10) [grifos
nossos].
Mais adiante, ele ressalta, com alguma modéstia, que o Libro diferenciava-se de
outros manuscritos:
Todo el Libro, aunque no esta dispuesto con la buena orden, y aliño que yo
quisiera por mi grande insuficencia; todavia se declara lo bastante, y mejor que
otros manuscritos, que se hallan a cada paso: los cuales sin dividir los
remedios Calidos de los frios, y sin distinguir los que son buenos para
una destemplanza caliente (pongo por exemplo de la Caveza) de los que
sirven para la fria, ensartan remedios sin orden, ni forma; de tal suerte
que a veces sirven mas de confusion a los que quieren curar una
enfermidad que de alivio a los dolientes (ANÔNIMO, 1725, p. 12)
[grifos nossos].
O autor-compilador anuncia também que o primeiro capítulo, o Dispensatório, era
de fundamental importância “para entender bien lo que en este Libro se contiene, es
necesario explicar brevemente algunas cosas, y primero de todo explicare los pesos, y
medidas que de ordinario se usan en la Medicina” (ANÔNIMO, 1725, p. 19). Mas,
apesar de apontar para a necessidade de algum conhecimento de Medicina e de ressaltar
os cuidados que deveriam ser tomados no preparo das receitas, ele esclarece:
Pero como escrivo para los pobres enfermos de la Campaña, quiero proponer modo
mas facil, y sin gastos. [...] Puedo decir que aumentando, o disminuyendo

34
Uma análise mais aprofundada dos capítulos que compõem o Libro de Cirugía pode ser encontrada no Estudo
2, intitulado Um autor-compilador entre os antigos e os modernos: as receitas para a cura de enfermidades e os
procedimentos cirúrgicos em um manuscrito anônimo setecentista.
35
Considerando o exposto no Prólogo do Libro e as orientações em relação aos percursos desejáveis de leitura
pelo autor-compilador, acreditamos que o manuscrito tinha enfermeiros, boticários e cirurgiões como seus
potenciais leitores e usuários, os quais deveriam ser bem orientados em relação aos mais adequados
procedimentos terapêuticos e à administración de los remedios, que se deben aplicar aos enfermos (ANÔNIMO,
1725, p. 13).

26
la virtud de esta agua, es un remedio universal para llagas simples, y
compuestas; y aseguro de corazón, que muy doctos, y experimentados
cirujanos, me han confesado que no hay ungüento, ni emplastos que la
igualen en la virtud, pues los unos, y los otros, impiden la exicacion por
su untuosidad (ANÔNIMO, 1725, p. 120) [grifos nossos].
Os mais de cinquenta autores – clássicos e contemporâneos – e de obras médicas
consagradas referidas ao longo dos capítulos do manuscrito36 levaram Garzón Maceda,
em seu estudo inaugural sobre o manuscrito, a se indagar sobre a influência que os
autores citados teriam exercido sobre o autor-compilador do texto anônimo, sem, no
entanto, realizar uma análise mais aprofundada em torno da apropriação37 e circulação38
de saberes39 farmacológicos e médico-cirúrgicos observáveis na América platina ao longo

36
Vale lembrar que, nos séculos XVII e XVIII, “[...] nomes como Hipócrates e Plínio serviam como índices que
marcavam um discurso [científico], destinados a serem recebidos como previamente sancionados pela
sacralidade da característica fundacional da verdade científica” (FAULHABER, 2012, p. 26-27) [grifo nosso]. E
ainda que “a validação de uma experiência ou a credibilidade de uma proposição pressupõem a garantia do
nome próprio – do nome próprio daqueles que, graças à sua situação, puderam enunciar a verdade.”
(CHARTIER, 1994, p. 58) [grifos nossos]. Grafton (1998), por sua vez, chama a atenção para o fato de que o
autor, através das menções/citações/compilações feitas, deseja conferir legitimidade às suas afirmações e,
sobretudo, marcar uma posição junto à comunidade de especialistas que poderia avaliar o conhecimento
concernente a um determinado campo científico sobre o qual ele discorreu.
37
Entendemos apropriação na acepção de Roger Chartier, para quem “[...] a ‘apropriação social dos discursos’
[dever ser entendida] como um procedimento que os controla e um mecanismo que restringe sua distribuição –
em outras palavras, como um dos grandes sistemas de dominação do discurso” (1992, p. 235) [grifos nossos].
38
Esclarecemos que empregamos o termo circulação não como “disseminação, transmissão ou comunicação de
ideias”, mas como “processos de encontro, poder e resistência, negociação e reconfiguração que ocorrem em
interações entre culturas” (RAJ, 2015, p. 170). Para Kapil Raj: “Mais importante do que isso, no entanto, é que o
termo circulação serve como um forte contraponto à unidirecionalidade de difusão ou mesmo de disseminação
ou transmissão de binários como a ciência metropolitana/ciência colonial ou centro/periferia, todos os quais
implicam em um produtor e um usuário final. Circulação sugere um fluxo mais aberto – e principalmente a
possibilidade de mutações e reconfigurações voltarem ao ponto de origem. Além disso, a perspectiva circulatória
confere ação a todos os envolvidos no processo interativo de construção do conhecimento” (RAJ, 2015, p. 170-
171). Em sua obra Relocating Modern Science, Kapil Raj “gives an innovative input to these multiple, although
increasingly convergente perceptions, by proposing an analysis based on processes that combine a polycentric
production of knowledge with its global circulation. Local production and global circulation of knowledge is
thus understood as part of the same process and both are understood as influential in the overall dynamics of
European colonialism. The author argues that the construction of scientific knowledge in the colonized territories
was a result of intercultural interactions, and not just the result of a straightforward transfer from the centre to
the periphery, nor even based on the enlightened perception and collection of local knowledge by the ‘colonial
scientist’ (POLÓNIA; BRACHT; CONCEIÇÃO, 2018, p. 6) [grifos nossos]. Ver mais em: RAJ, 2010.
39
Nas últimas décadas, a História da Ciência se reconfigurou “alrededor de la categoría ‘historia de los
saberes’ con el objetivo de ‘descentralizar’ un modelo eurocentrista de reflexión. De este modo, se analizan las
dinámicas de negociación entre actores de varios grupos sociales y diversos espacios, para finalmente rechazar
el modelo difusionista vinculado con la hegemonía de producción de ‘ciencia’ desde un centro o una
metrópolis.” Sob essa perspectiva, interessam os “espacios pluricentrados y epistemológicamente plurales que
permiten examinar las intersecciones, la pluridireccionalidad y la multidimensionalidad de las producciones de
saberes cuando transitan” (GAUNE, 2019, p. 141) [grifos nossos]. O emprego do termo “saberes” é tributário,
portanto, dessa compreensão e da filiação a uma história cultural e global da ciência, que “estudia la circulación
modelada por el intercambio global y los vínculos culturales entrecruzados (cross-cultural)” (GAUNE, 2019, p.
141). Sobre essa questão recomendamos ver mais em: CASTELNAU-L’ETOILE et al., 2011. Na introdução da
obra Missions d’évangélisation et circulation des savoirs XVIe XVIIIe siècle, as autoras afirmam: “Le livre que
nous présentons ici résulte d’un double questionnement sur le rôle des savoirs dans les missions d’évangélisation
et sur la place des missions et des missionnaires dans la construction des savoirs à l’époque moderne. Il
embrasse l’espace des missions catholiques qui coïncide en théorie avec les ‘quatre parties du monde’: de vastes
territoires comprenant à la fois la péninsule Ibérique, les empires portugais et espagnol [...]. Ainsi, il est devenu

27
da primeira metade do século XVIII. As primeiras menções a autores e obras,
especialmente dos séculos XVI, XVII e XVIII, são feitas no Prólogo, no qual ele
esclarece que40
[...] todo lo contenido lo he sacado de autores clásicos y doctos que son
para la medicina de las obras del doctor Gordino [sic],41 del Libro de la
peste del doctor Luis Mercado,42 del Compendio de don Juan de la
Torre,43 del médico caritativo, por el licenciado Felipe Borbón,44 de “La
llave de oro” del doctor Trapiella,45 del “Tesoro” de Jean Vigier,46 y del
libro del doctor P. Fray Agustín Farfán,47 y de los experimentos del
doctor Gerónimo Soriano.48 Para lo pertinente a cirurgia me he valido de
la obra del licenciado Dionisio Daza49 y la del Doctor Juan Calvo,50 de la
cirurgia de Antonio de la Cruz,51 de la del doctor Antonio de Robledo,52

clair que les missionnaires tout comme les voyageurs, les colons entrepreneurs et les marchands, ont aussi
produit des ‘savoirs’ et ont ‘fait de la science’, mais d’une autre manière. La reconnaissance par les historiens
des sciences de différentes formes de savoir a permis de reformuler les questions d’épistémologie. On peut
souligner que les missionnaires ont été précisément confrontés à d’autres façons de faire de la science et à la
pluralité des savoirs indigènes.” CASTELNAU-L’ETOILE et al., 2011, p. 2, p. 4-5) [grifos nossos].
40
Ver mais em: GARZÓN MACEDA, 1916, p. 477, e, também, em ASÚA, 2014, p. 158.
41
Com relação às obras de Gordonio, é plausível supor que autor-compilador tenha tido contato com Lilio de
medicina o Lilium medicinae, de 1513, ou Medicinae Inscriptum. De morborum propè omnium curatione,
septem particulis distributum... Lugduni: Rovillius, de 1574.
42
A obra de Luis Mercado referida no Prólogo é o Libro, en que se trata con claridad la naturaleza, causas,
providencia, y verdadera orden y modo de curar la enfermedad vulgar, y peste que en estos años se ha
divulgado por toda España, impresso em Madri em 1599.
43
O compêndio de Juan de la Torre y Balcárcel, ao qual o autor faz referência, intitula-se Espejo de la
philosophia y compendio de toda la medicina theorica y practica por... Juan de la Torre y Balcarçel...Añadido y
enmendado en esta impression el Tratado de Morbo Galico e data de 1705.
44
O título completo do livro de Felipe Borbón que o autor-compilador menciona é Medicina y cirugia
doméstica, necessaria á los pobres y familiar á los ricos, trascripta del Medico caritativo por Jayme de Bordazar
y Artazú, impresso em Valencia em 1705.
45
Quanto ao livro do Doutor Trapella, trata-se de LLave de oro medicinal de la salud humana formada con
desvelo por el Doctor Don Domingo Trapiella, y Monte-Mayo, publicado em Madri no ano de 1713.
46
Já a obra de Jean Vigier referida no Prólogo é Thesouro apollineo, galenico, chimico, chirurgico,
pharmaceutico ou Compendio de remedios para ricos & pobres [...], de 1714.
47
Pode-se supor que a obra do frei Agustín Farfán seja Tractado brebe de medicina, y de todas las enfermedades
hecho por el padre fray Augustin Farfan doctor en mediçina, y religioso de la orden de sant Augustin, en la
nueua España, escrito em 1592.
48
O Libro de experimentos de Gerónimo Soriano foi impresso em Zaragoza, em 1598, e teve uma “edición muy
emendada” no ano de 1700.
49
Quanto às obras de de Dionísio Daza, acreditamos que possam ter sido consultadas Pratica y theorica de
cirugia en romance y latin, de 1584, ou então Artium et medicinae doctoris libri tres de ratione cognoscendi
caussas & signa tam in prospera quàm aduersa valetudine vrinarum, de 1577, obra que integrava os acervos das
bibliotecas jesuíticas de Córdoba e de Assunção.
50
Entre as obras de Juan Calvo, o autor-compilador pode ter consultado Libro de medicina y cirurgia que trata
de las llagas en general y en particular y assi mesmo del morbo gallico, de la curacion del, de 1592, ou Segunda
parte de la medicina y cirurgia, que trata de las vlceras en general y particular, y del Antidotario, en el qual se
trata de la facultad de todos los medicame[n]tos assi simples como compuestos segun Gal[eno], de 1599.
51
Em relação ao tratado de cirurgia de Antonio de la Cruz, mencionado no Prólogo, acreditamos que o autor-
compilador possa ter tido acesso ao Tratado de Cirurgia para enseñanza de los practicantes, de 1618, ou à
Recopilaçam de Cirurgia composta pello Ldo. Antonio da Cruz; Acrecentada nesta sexta impressaõ pello D.
Francisco Soares Feyo, & pello Licenciado Antonio Gonçalves, reimpressa em 1661.
52
É plausível supor que Diego Antonio Robledo tenha consultada o Compendio cirurgico util y provechoso a sus
profesores, publicada em Madri, em 1687.

28
de la del licenciado Porres y del Cirurgiano Caritativo (ANÔNIMO,
1725, p. 9).

Dentre os autores referidos no Prólogo, destacamos Manuel de Porres53, cuja obra


Medula de Cirugía y Examen de Cirurgianos teve um de seus capítulos integralmente
transcrito no segundo capítulo do Libro, sugerindo que o compilador não apenas teve
acesso a ela54, como a considerou a mais adequada para ser consultada, quando
necessário, por seu didatismo. Já a obra Medico Caritativo, de Felipe Borbón, que às vezes
aparece na forma abreviada “M.C.”, apresenta o maior número de menções ao longo do
manuscrito, o que se observa desde o primeiro capítulo, o Dispensatório Medicinal, como
se pode verificar na página 115 da versão digitalizada. À obra de Borbón se seguem, em
número de referências, Thesouro apollineo [...], de Jean Vigier, que aparece citada como
“Vig.”, e Llave de oro medicinal [...], de Trapiella y Montemayor. Algumas das receitas
referidas no manuscrito são extraídas diretamente das obras desses médicos ou de
referências feitas a eles em outros textos (ANÔNIMO, 1725, p. 115) [grifos nossos].
Apesar de serem poucas as menções a médicos de outras regiões da América
Latina, elas nos permitem demonstrar sua amplitude de contatos e quais os saberes e
práticas de cura que mereciam ser registrados. Infelizmente, não encontramos
informações sobre frei Onofre Médico, associado a uma receita da Província de
Mechoacán55, que consta na página 85 da versão digitalizada do manuscrito. Em relação
a Juliano Ortiz, de Lima, mencionado na página 617, e ao Dr. Domingo García, referido
na página 628, acreditamos que possam ter transmitido oralmente suas receitas e
experiências com plantas medicinais nativas (ANÔNIMO, 1725, p. 85; p. 617; p. 628).
Em consulta ao Catálogo da Biblioteca do Colégio de Córdoba, encontramos Espejo
de la Philosophia, de Torre y Barcarzel (FRASCHINI, 2003, p.124); Cirugia, de Felipe de
Borbón, sob o nome latinizado Philippus de Borbon (FRASCHINI, 2003, p. 174);
Chirurgia universalis (FRASCHINI, 2003, p. 114), de Calvo ou Ioannes Calvo, e Ratione
cognoscendi infirmitates, de Alphonsus Daza.56 Os demais autores citados no Prólogo não
se encontram relacionados nem no Catálogo do Colégio de Córdoba tampouco no
Inventário do Colégio de Assunção, o que nos leva a propor que ele possa tê-los
consultado em outros acervos que não os da Companhia de Jesus e se dedicado a
pacientemente copiar os trechos que lhe interessavam para poder incluí-los no Libro.
A ausência de menções a outros autores jesuítas no Prólogo, bem como de uma
simbologia jesuítica no frontispício do manuscrito causou grande estranheza em Garzón
Maceda, mas a análise de outros manuscritos rioplatenses da época tem mostrado que

53
Manuel de Porres (século XVII – século XVII) foi um cirurgião que atuou no Hospital Geral de Madri e no de
Pasión, alcançando o posto de cirurgião pessoal do rei Felipe V. É autor das obras Medula de Cirugía y Examen
de Cirujanos (1691) e Anatomía Galénico-Moderna (1716). As passagens inseridas no Libro de Cirugía pelo
autor-compilador foram extraídas da obra Medula de Cirugía y Examen de Cirujanos.
54
Cabe lembrar que, na Espanha do final do sécuo XVII e início do século XVIII, vários livros especializados
em Botânica, Química, Farmácia e Medicina foram publicados, contendo orientações relativas a procedimentos
cirúrgicos e ao preparo de medicamentos, e outros foram reimpressos, como os dos boticários e químicos
Nicolás Lemery e Juan de Loeches.
55
As palavras Nueva España e Província de Mechoacán são referidas também na página 65 do manuscrito
digitalizado.
56
Cabe ressaltar que o livro de Daza aparece relacionado no Inventário da Biblioteca da Companhia de Jesus em
Assunção, que contava também com a obra de Gordonio, referida no Prólogo, e com alguns outros livros de
Medicina. Ver mais em: GORZALCZANY, OLMOS GAONA, 2006.

29
poucos têm capas ou frontispícios com símbolos associados à Companhia de Jesus, o que
se observa até mesmo em manuscritos de sermões que seguramente tiveram autores
jesuítas. Vale lembrar que a circulação de manuscritos entre as reduções era usual na
época, conciliando o saber acadêmico de médicos e boticários e as experiências
realizadas por religiosos como o irmão jesuíta Pedro Montenegro57. Esses textos foram
copiados e compilados, obedecendo a interesses práticos daqueles que os possuíam, e
muitos deles provêm, seguramente, da Materia Médica Misionera de Montenegro58, como
já apontado por Miguel de Asúa (2014, p. 119-123). A importância desse irmão jesuíta
para a Farmácia e a Medicina rioplatense não deve ser, no entanto, tomada como razão
inquestionável para atribuir a ele a autoria do Libro de Cirugía59. No manuscrito que
transcrevemos e analisamos não encontramos qualquer referência explícita à pessoa dele
ou mesmo à Matéria Médica60. No caso do Pojha Ñaña61, a referência feita ao irmão
Marcos Villodas62 na segunda parte do manuscrito também não confirma que ele seja o

57
Pedro Montenegro nasceu em 1663, na Galícia, Espanha, e faleceu em 20 de fevereiro de 1728, na redução de
Mártires, Argentina. Sabe-se que ingressou na Companhia em 1691, que atuou como boticário no Colégio de
Córdoba até 1702, quando foi enviado para as reduções da região de Tucumán, e que, em 1704, desempenhou a
função de cirurgião em um conflito entre portugueses e espanhóis na colônia de Sacramento, acompanhando
uma milícia de índios guaranis. De acordo com os catálogos da Província Jesuítica do Paraguai, datados de 1715,
1720 e 1724, antes, portanto, de seu falecimento, ele teria atuado como enfermeiro nas reduções do Paraná. Ver
mais em: FURLONG, 1947; MARTIN MARTIN;VALVERDE, 1995; ANAGNOSTOU, 2011 e FLECK, 2014;
2015.
58
Escrita em 1710, Materia Médica Misionera foi dedicada à “serenísima Reyna de los angeles Maria santísima
y señora Nra. de las Dolores” e tem 458 páginas, além de 148 desenhos de plantas feitos à mão. Existem várias
versões impressas da obra: a primeira foi publicada em 1888 por Ricardo Trelles na Revista Patriótica Del
Pasado Argentino, a segunda data de 1945 e foi editada pela Biblioteca Nacional de Buenos Aires, encontrando-
se disponível em formato digital na Biblioteca Virtual del Paraguai, e outra versão completa foi publicada por
Carmen Martín Martín em 1995. Localizamos ainda uma cópia manuscrita, com data de 1790, no acervo do
Instituto Anchietano de Pesquisas da UNISINOS. Essa versão não conta com os desenhos presentes no original
e, ao que tudo indica, foi copiada por uma pessoa pouco letrada, haja vista as incorreções gramaticais. A análise
(interna e externa) desse manuscrito de 1790 e seu cotejo com a versão impressa e digitalizada da Materia
Médica Misionera pode ser encontrada em trabalhos publicados por Fleck em 2014 e 2015.
59
O historiador jesuíta Guillermo Furlong foi quem, pela primeira vez, atribuiu a autoria do Libro de Cirugía ao
irmão jesuíta e “exímio médico” Pedro de Montenegro, autor da Materia Médica Misionera, negando
enfaticamente que o texto possa ter sido escrito por outro irmão jesuíta, Marcos Villodas (1947, p.74), o suposto
autor de Pojha Ñaña, manuscrito que versa sobre o uso medicinal de plantas e que está integralmente escrito em
guarani. Charles E. O’Neill e Joaquín María Dominguez, os organizadores do Diccionário Histórico de La
Companía de Jesús (2001), mantêm as hipóteses e suposições de Furlong, sem apresentar, no entanto, qualquer
evidência documental comprobatória da autoria atribuída ao irmão jesuíta Montenegro.
60
Sobre essa questão recomendamos ver o Estudo 3, no qual discutimos a atribuição da autoria do Libro de
Cirugía ao irmão jesuíta Pedro Montenegro pelos historiadores Felix Garzón Maceda e Guillermo Furlong.
61
Uma das versões do manuscrito Pojha Ñaña. Materia Médica Misionera o Herbario de las Reducciones
Guaranies. Misiones. Año de 1725 encontra-se na Wellcome Library, de Londres, que o adquiriu em 1962 junto
com outras peças da coleção do Dr. Francisco Guerra, bibliófilo e historiador da Medicina. Por essa razão, o
Manuscrito Villodas é também conhecido como MS Londres. Sabe-se que uma versão em espanhol foi
encadernada junto com uma obra de Gregório Lopez e se encontra na Biblioteca Nacional de Madrid com
notáveis variantes. Outra versão manuscrita, abreviada e combinada com uma versão espanhola da Materia
Médica de Pedro Montenegro foi localizada na Biblioteca do Iberoamerikanisches Institut de Berlim e,
recentemente, apresentada por Franz Obermeier (2017).
62
Marcos Villodas nasceu em 1º de maio de 1695 no extremo norte da Espanha. Sabe-se que ingressou na
Ordem em 1712 e que chegou a Buenos Aires em 1717. De 1724 até 1735, atuou como missionário nas Misiones
del Uruguay, sendo que no ano de 1725 se encontrava na redução guarani de Concepción. Foi destinado depois à
cidade de Córdoba de Tucumán, onde passou a cuidar da botica até 1739, quando foi transferido para a botica de
Santa Fé, onde veio a falecer em 1741.

30
autor do Libro, uma vez que são feitas apenas menções a receitas que compõem o
manuscrito a ele atribuído.63
No Libro de Cirugía, localizamos menções a certas plantas medicinais cujas virtudes
também se encontram descritas na Materia Médica do irmão Montenegro, mas isso,
evidentemente, deve-se ao fato de que essas plantas eram bastante conhecidas e tinham
uso geralizado em algumas receitas empregadas na região platina. Dentre as referidas
destacamos duas. A primeira planta é o célebre “bálsamo de Aguaribay [sic]”,
mencionado nas páginas 145, 243, 259 e 261 e 290 do manuscrito digitalizado, com
destaque para as suas diferentes aplicações, sendo que em uma das passagens, à p. 125, o
autor-compilador refere explicitamente sua experiência com a utilização desse bálsamo.64
Já na p. 260, encontramos a menção ao Caayci, um remédio tradicional das reduções,
também referido como Calsi na p. 332 do manuscrito.65 Essas passagens parecem
comprovar que os saberes e práticas de cura rioplatenses, que efetivamente circulavam na
região66, estão presentes no manuscrito, mas isso não significa, necessariamente, que
tenham sido transmitidos pelo jesuíta Montenegro ou por intermédio da obra que
escreveu.67

63
São poucos os estudos realizados sobre o manuscrito atribuído a Marcos Villodas. Carmen Sánchez Téllez
(1993) e Sabine Anagnostou (2005) fazem menções a ele, privilegiando um conhecimento externo do
manuscrito. Entre as análises mais recentes do manuscrito estão as realizadas pela pesquisadora Angélica Otazú,
da Universidad Católica Nuestra Senõra de la Asunción (2014).
64
Esse bálsamo, feito à base de folhas da árvore aguarayva’i, era, a cada dois anos, enviado às boticas das
reduções mantidas pela Companhia de Jesus e também à Espanha sob a denominação de bálsamo de las
misiones.
65
Sobre sua utilização nos informa o padre Guevara: “El Caayci lo usan en lugar de incienso y hacen de el
balsamo contra heridas y llagas” (GUEVARA, 1908, p. 93).
66
É importante observar que várias das espécies – e suas distintas denominações – referidas tanto por ele como
por outros missionários da Companhia de Jesus estiveram certamente associadas às ecorregiões nas quais os
colégios e as reduções jesuíticas se encontravam instalados e esses religiosos atuaram. Na ecorregião do Chaco
Seco, encontramos o Colégio de Santiago del Estero e o Colégio de La Rioja. Esse último se encontra instalado
muito próximo da ecorregião Monte de Sierras e Bolsones, muito árida devido às poucas precipitações. Na
região mais a noroeste da atual Argentina, encontramos o Colégio de Tucumán e o Colégio de Salta, instalados
em um território com condições climáticas mais favoráveis, pois adentravam a ecorregião denominada Selvas de
las Yungas, que se caracteriza por precipitações mais frequentes, favorecendo uma flora e uma fauna mais
diversas. Já o Colégio de Corrientes se encontrava em uma região com áreas sujeitas a inundações, típicas da
ecorregião Esteros del Ibera, e muito próxima do Chaco Úmido e Delta do Paraná. Na região central, temos o
Colégio de Córdoba – onde Montenegro completou sua formação e atuou como boticário –, que se localizava na
ecorregião do Espinal, caracterizada pela sua aridez. O Colégio de Mendoza, por sua vez, encontrava-se em uma
região ainda mais inóspita, abarcada pelas ecorregiões Monte de Llanuras y Mesetas e da Estepa Patagonica. Já
as reduções nas quais o irmão jesuíta atuou – a de Apóstoles e a de Mártires – encontravam-se na região de
Misiones [região também denominada de Selva Misioneira ou Paranaense], caracterizadas pelas chuvas
abundantes e sua biodiversidade, estendendo-se além do território da atual Argentina às regiões orientais do
Paraguai e também ao sul do Brasil. Sua atuação, assim como a de outros religiosos – jesuítas ou não – nessa
vasta região da Província Jesuítica do Paraguai, parece explicar a diversidade das espécies de plantas medicinais
nativas registradas no manuscrito.
67
Em relação aos conhecimentos de botânica médica que circulavam na região de Santiago del Estero – e que
não necessariamente estão associados à atuação dos jesuítas –, vale lembrar o observado por Carlos Paz:“Ya
luego con el pueblo de Concepción [de abipones] en Santiago del Estero, creo que es interesante la presencia de
Cristóbal Almaraz, un mestizo, ex-cautivo, devenido personaje con cierta autoridad entre los abipones por estar
casado con la hermana del cacique Alaykin [cacique abipón a cargo de la misión de Concepción fundada en
1749]. Dobrizhoffer menciona que Almaraz era un conocedor de las propiedades de algunas especies vegetales
(Tomo III, 216) y que luego que separara de su mujer – el Obispo de Tucumán le permite 'anular' su matrimonio

31
Localizamos, contudo, menções a observações e experiências realizadas por outros
irmãos jesuítas, sendo que o autor-compilador afirma que essas lhe foram transmitidas
oralmente ou por meio de cartas, sem, no entanto, especificar as reduções às quais os
religiosos se encontravam vinculados, como se pode observar nestas duas passagens:
Por consejo del Hermano Joaquin curè a un sujeto en estas Doctrinas de
enfermedad de piedra, y retencion de orina con dicha Yerua, la qual hise
husar por 9 mañanas en aiunas una cucharada del Polbo de sus ojas [...]
(ANÔNIMO, 1725, p. 307) [grifos nossos].
El Hermano Enrique comunicandomè el año pasado la virtud que para curar
de la piedra tiene dicha virga aurea sin sauer el caso referido, me contò
otro semejante, que como por acaso le hauia pasado en Cordova con un secular el
qual quedò tan aficionado a la Yerba que siempre la guardaua en su casa
como asù unico remedio (ANÔNIMO, 1725, p. 308) [grifos nossos].

São, no entanto, inúmeras as passagens ao longo do manuscrito que apontam para


experiências pessoais do autor-compilador, evidenciando que o Libro de Cirugía não se
constitui exclusivamente de informações obtidas com outros religiosos ou a partir de
compilações de obras de referência que pudessem ser úteis para aqueles que atuassem nas
artes de curar. Se na página 425, ao indicar medicinas simples para o tratamento de
encantos e malefícios, o autor assume ter exercido a função de compilador: “[...] el coral
vermejo traido es contra el Demonio, maleficios, y echiserias, y quebranto. Su tintura
vebida es contra sueños orrendos, y fantasmas. Este capitulo he sacado de Juan Vigier, cuio
libro està aprobado por el Santo Oficio de la Ynquisicion” (ANÔNIMO, 1725, p. 425) [grifos
nossos], em outros momentos, ele descreve as experiências que realizou e que o
autorizavam a fazer advertências e recomendações, como se pode observar na página
116, na qual afirma: “Esta agua quita las obstruciones de todas las partes del vientre
inferior, y en expecial del higado, y vazo, remite la destemplanza caliente de dichas partes, se
toma espacio de veinte dias, quatro tazas cada mañana en ayunas, tres horas antes de comer.
Advierto deven purgarse en el principio, medio, y fin del uso de dichas aguas” (ANÔNIMO,
1725, p. 116) [grifos nossos].
Algumas páginas depois, ele ressalta: “Por ultimo se advierte que aunque el autor
parece no declara bien, que la miel, y azucar para hacer el xarave se han de mesclar al
principio con el agua en que han de cozer los dos pulmones. Juzgo que se deven mezclar,
y cozer juntos con los pulmones. Este xarave poco durarà y asi se dispondra en corta
cantidad” (ANÔNIMO, 1725, p. 257) [grifos nossos]. No último capítulo do Libro, o
autor-compilador enfatiza: “Yo hè obseruado que no supurandosè algunos bubones
aplicando unturas resolutibas, despues de vien euaquada la naturalesa con medicamentos
Purgantes, se han resuelto con felicidad quedando sanos los Enfermos, solo con repetir la
Purga, y algunas veuidas sudorificas, y esto haun en un sujeto mui mal conplesionado, lo
hè esperimentado; de que sacamos, que siempre no es nesesario abrir el bubon para curarlo,
haun que sea Galico” (ANÔNIMO, 1725, p. 449) [grifos nossos]. Nesse mesmo capítulo
do Libro, o autor emprega expressões como A mi me parese [...] (ANÔNIMO, 1725, p.
412) [grifos nossos] e No tenia intento de tratar [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 420) [grifos

dado que su 'nueva' mujer es hermana de su primera esposa - deja la reducción yendo a Salta y allí se dedicó a
labores de botica” (PAZ, 2013, p. 283) [grifos nossos]. Ver mais em: DOBRIZHOFFER [1783-1784], 1968.

32
nossos], que revelam uma narrativa autoral, fundamentada nas observações e
experiências por ele realizadas.
O autor não deixa também por isso de destacar: “No quiero ocultar lo que la
experiencia me ha enseñado, y es que esta agua cura prodigiosamente las quartanas, si se
dan dos tazas en el principio del frio. Si estuvieres sin tener esta agua preparada, toma
doce granos del vitriolo, remojaraslo espacio de doce horas en dos tazas de agua, y
daraslas al enfermo en dicho tiempo” (ANÔNIMO, 1725, p. 117) [grifos nossos]. E,
ainda, de ressaltar o êxito obtido na administração de certos medicamentos, como se
pode observar nessa passagem: “Yo è experimentado con buenos susesos en esta colica dar
media onsa, o mas de agua de la reina de ungria con quatro onsas de vino blanco, lo qual
hace hechar la piedra y las ventosidades” (ANÔNIMO, 1725, p. 270) [grifos nossos] ou
então nessa:
Para purgar al enfermo dispondras tome una dragma de asivar
preparado, o daras solo el asivar el que se hace por cosimiento en estas
Doctrinas es bueno, y conforta el estomago pero purgara muy poco, por lo
qual daras de el hasta seis dragmas. [...] El marabilloso remedio para
detener el vomito vever uma onsa de sumo de membrillos crudos
aplicando al mismo tiempo la mansana del membrillo cosida en forma
de emplasto sobre el estomago. Yo jusgo que aguarayvay no sera de menor
eficacia. (ANÔNIMO, 1725, p. 265) [grifos nossos].
Ou, então, nessa passagem na qual o autor-compilador se refere aos procedimentos,
fundamentados em pressupostos hipocrático-galênicos, que foram adotados para atender
os enfermos nos episódios de peste que se abateram sobre as províncias jesuíticas nos
anos de 1718 a 1721:
Aserca de la Purga no hay tanto reparo, como puedes ber en Borbon pag.
197 el qual cita muchos Autores graves que la ordenan, y entre ellos a
Septalio, quien dice que en todas las Pestes que assistiò esperimentò felisisimos
susesos purgando a los Pestiferos, y lo mismo esperimentamos en la Peste que
afligiò a estas Provincias los años de 718-19-20, y 21 (ANÔNIMO, 1725, p.
364) [grifos nossos].68

Mais adiante, ele afirma que “para curar la Peste, como ya se ha dicho, ordenaremos
repetidos sudorificos, entre los quales se escojeran, los que a mas deser sudorificos, son contra la
pestilencia, como son las vaias de laurel, Ayuyo, Cardo Santo, berbena, Canchalagua,
Ajos, y otros, los quales daras segun las formulas, y dosis que se ponen en el capitulo de los
sudorificos. La triaca es exelente sudorifico, y cordial en espesial despues de euacuada la
naturalesa dada en un caldo, o en un Mate de Yerua, puedo desir que algunos en la peste de
1720 los tornaba como de muerte a vida” (ANÔNIMO, 1725, p. 366) [grifos nossos].69
Em algumas passagens do primeiro capítulo, o Dispensatório, o autor-compilador do
Libro expõe novamente suas experiências como missionário e refere seu conhecimento

68
No manuscrito digitalizado, a última frase está sublinhada em vermelho. Chama-se a atenção para o “X”,
escrito em vermelho no lado esquerdo do parágrafo, e para o “X” sem cor no lado direito do parágrafo, indicando
que foram feitas duas correções.
69
O parágrafo encontra-se sublinhado em vermelho. Também há marcações de “X” em vermelho na lateral
esquerda e em preto nas laterais esquerda e direita, indicando mais de uma correção.

33
sobre as plantas medicinais existentes na região da Província Jesuítica do Paraguai70,
como se pode observar na menção feita à página 15 “[...] en estas doctrinas del Paraná,
Uruguay, y otras ciudades del Reyno“; na página 86, na qual ele afirma: “[...] En esta tierra
como no tengamos la rosa de Alexandria nos valemos de la rosa palida, que llaman de mosqueta”,
e, mais adiante, na página 105, na qual ressalta que “yo la he hecho con Caayci en lugar de
Almaciga, y me parece es tan bueno el aceyte como ele que se compone con la mejor Almaciga de
Europa, y se reconocen en el las mismas virtudes” (ANÔNIMO, 1725, p. 15; p. 86; p. 105)
[grifos nossos]. Ou, então, no último capítulo do Libro, quando menciona a yerba del
Paraguai, a qual, de acordo com ele,
tambien es medicina y remedio familiar a las dislocasiones, y quebraduras de
huesos; tomaras dos puñados de esta Yerua, digo de la ordinaria que se
bebe, y la herbiras // mucho, y vien en 2 vasos de Agua hasta que
merme la mitad, y con el cosimiento caliente bañaras todo lo quebrado,
y aplicaras inmediato la Yerua cosida como emplasto, y ensima sus
cauesales mojados en el cosimiento caliente, y vendar &a este remedio es
bueno para un camino, en donde no se pueden allar a mano las medicinas,
comunicomelò un Padre, que en si lo hauia esperimentado, que se lo aplicò un
español hombre del campo (ANÔNIMO, 1725, p. 440-441) [grifos nossos].
Há ainda outras passagens que merecem ser destacadas por apontar para seu vasto
conhecimento sobre as virtudes e indicações de determinadas plantas medicinais. Se, no
primeiro capítulo, à página 147, ele se refere a “Ysica, almaciga blanda del Brasil [que] un
portugues entendido me dijo, que así llaman a la Ysica y que la usan mucho en el Brasil”
(ANÔNIMO, 1725, p. 147) [grifos nossos], apontando para um contato com informantes
que viviam na América portuguesa, no último, à página 507, refere que “las mismas
virtudes de esta almaciga se atribuem a la recina Caayci de la verde nò se hace tanto caudal,
adulteran la com yncienso, y con la resina de piñas. Y Laguna disse [...] que es muy frecuente em
Ytalia” (ANÔNIMO, 1725, p. 507) [grifos nossos]. Na página 518, por sua vez, deixa
ainda mais evidentes seus conhecimentos sobre Medicina e Farmácia ao informar que “la
alcaparrosa em polvo mesclada com vinagre, y aplicada a cualquiera parte del cuerpo haze escara y
debajo llaga. Por esto la usan em Ytalia y Alemania [...]” (ANÔNIMO, 1725, p. 518) [grifos
nossos]. Em outros momentos, constata-se que o autor-compilador tomou conhecimento
das virtudes medicinais de certas plantas nativas através de informantes indígenas71, ou,
então, a partir de suas próprias observações:

70
Após o Prólogo, à página 12 do manuscrito, encontra-se a Tabla perpetua para saver a que hora sale, y se
pone el sol, y la cantidad de dias y noches de todo el año para el cli[ma] de las Reduccio[nes]. Na página 15, o
autor-compilador inseriu duas outras tabelas: Los dias que tienen los meses de todo el año e Graduacion de la
altura del Polo, en que se hallan estas Doctrinas del Paranà, Uruguay, y otras ciudad|e|s del Reyno. E, por fim,
na página 18, há uma outra tabela que trata, especificamente, das reduções, intitulada Otras Poblaciones, y
Ciudades.
71
Quanto à conformação de uma rede colaborativa e às trocas entre o autor-compilador e outros religiosos ou
informantes indígenas, consideramos pertinente o observado pelos organizadores da obra Connecting Worlds:
Production and Circulation of Knowledge in the First Global Age (2018), que no texto da introdução da obra
ressaltam que a cooperação pode ser vista como “a social process where individuals, groups and institutions act
in a concerted way to reach common goals. These phenomena involve not only the expected economic outputs
of cooperative relations (costs vs. benefits), but also the social attributes of partners and their relations. This
behaviour is driven by goals, expectations and motivations which imply a collective or dyadic interaction
between individuals. Individual motives and beliefs are therefore seen as the basis of cooperation, even if the
game established has inevitable social implications. The repercussion of this analysis when applied to colonial

34
El cozimiento de la carqueja, usan interiormente los Yndios para curar las
Camaras, y matar los gusanos, y no sin buen efecto, y supuesto que tiene
admirable virtud esta planta para mundificar, y encarnar todo genero de
llagas, en especial las de las partes pudendas, como consta de la
experiencia, la podremos poner en la lista de las medicinas vulnerarias, para
administrarla interior, y exteriormente (ANÔNIMO, 1725, p. 144) [grifos
nossos].
Yo he experimentado varios Balsamos, como son el de suinandi (que para
heridas que ha dado el Tigre, es usando unico remedio) del Hirapaye del
Paraguay, del del [sic] caayci, y otros, pero ninguno juzgo por tan eficaz, y
menos por tan general remedio, como el aguaraybay; quien lo tragere consigo,
tendra un Balsamo para curar todas llagas, un remedio para estancar las camaras
de sangre, y las blancas (ANÔNIMO, 1725, p. 145) [grifos nossos].
La raiz de la Consuelda mayor (que los Indios llaman caapitã guasu), y tiene la
rayz gruesa, y leñosa, algo negra en lo exterior, y colorada en lo interior,
el vastago largo, o ato mas de un palmo, y por el medio poblado de
ramos sutiles, y de muchas hojas menudicas, y la flor en la vima,
compuesta de muchas flores blancas, al gusto algo estipticas, y dulces)
pica (ANÔNIMO, 1725, p. 236) [grifos nossos].
La Artemisa que en algunas partes llaman los Yndios Sandiario Caarupetì, tiene
ojas largitas, y pequeñas, es de sauor amargo, y olorosa, estrujandola en
los dedos (ANÔNIMO, 1725, p. 507) [grifos nossos].
Del Helecho que los Yndios dicen Amambaiguacù, nace el Helcho [sic] por los
montes, y Pedregales; tomadas con agua miel su raiz estermina las
lombrises anchuelas, sirue tambien la rais vebida contra las Ynchasones
del vaso; y aplicada con unto en forma de emplasto es remedio de las eridas
hechas con saetas de caña (ANÔNIMO, 1725, p. 508) [grifos nossos].
Sangre de Drago (que los Yndios dicen caaberarique) tiene este licor una virtud
mui penetrante, y sanguinea, es util a las medicinas que se hasen para los
ojos, y constriñe potentemente, y restaña la sangre mesclado con serote
sanan la Postillas y las quemaduras del fuego (ANÔNIMO, 1725, p. 521)
[grifos nossos].
Ainda no primeiro capítulo, o autor-compilador informa que “el zumo de
membrillo, masticado, y aplicado sobre la herida, o llagas emponzoñada, es remedio
presentaneo, y exime de cuerpos extraños, que en ella hay. Ungüento para llagas,
principalmente por armas de fuego” (ANÔNIMO, 1725, p. 147) [grifos nossos], apontando
para os efeitos de uma realidade conflituosa na qual missionários e indígenas se
encontravam envolvidos. No último capítulo, ele expõe seu conhecimento sobre os
conflitos bélicos decorrentes das disputas entre Espanha e Portugal pelo domínio da
Colônia de Sacramento e, especialmente, familiaridade com os procedimentos
terapêuticos a serem empregados no tratamento dos feridos em combate:
De esta manera sin claras de Guebo, aseite, Polbos, ni otro fomento, con
solo este balsamo, o extracto han sanado infinitos de eridas mui grandes,
que con otras medicinas fueran mortales, y esto principalmente en las

empires implies a focus on the relationships between colonists and colonized” (POLÓNIA; BRACHT;
CONCEIÇÃO, 2018, p. 9).

35
campañas, Guerras de los Ynfieles, y en las de los Portugueses // en el cerco de la
Colonia, se hà esperimentado para heridas de balas de fuego no serà tan
bueno. La 2ª cura se hase el tersero dia de la misma manera que el
primero, exepto que no se hade lauar la llaga, sino solo limpiarla con un
pañito suabe de la umedad estraña (ANÔNIMO, 1725, p. 429-430)
[grifos nossos].
O autor-compilador parece possuir, efetivamente, formação ou experiência como
boticário, médico ou cirurgião, pois encontramos inúmeras passagens nas quais
evidencia seu preparo para atuar nestes ofícios das artes de curar ou então sua condição
de leitor de obras de referência de Medicina e Farmácia72: “En las primeras pleurises, no
se deven usar Sangria: es verdad que en las segundas, es de grande socorro. Para distinguir
las unas de las otras, es necesario considerar la edad, el tiempo, la situacion, la calidad del dolor, el
pulso, y las causas externas que precedieron a la dolencia” (ANÔNIMO, 1725, p. 252) [grifos
nossos].
Isso fica também demonstrado na afirmação que o autor faz de que “para
componer los Medicamentos, se ha de hacer primero eleccion de los simples particulares
que han de entrar en el compuesto, lo qual se conoce por el olor, savor, peso, y consistencia de
cada uno” (ANÔNIMO, 1725, p. 21) [grifos nossos] e, ainda, na descrição do processo de
destilação: “Destilación es el modo ordinario que los Chimicos tienen para dividir, y
sacar los principios de que son compuestos los Cuerpos mixtos de los medicamentos, y se
hace por tres modos” (ANÔNIMO, 1725, p. 27) [grifos nossos] e de obtenção de azeites:
“Por destilación sacan los Chimicos el azeyte Espirituoso de muchos vegetables, como leños,
yeruas, semillas, frutos etc que son la virtud esencial de las plantas de que se sacan”
(ANÔNIMO, 1725, p. 30) [grifos nossos].
O domínio que ele parece ter em relação aos saberes dos antiguos e modernos e das
teorias médicas vigentes, em especial a humoralista, fica atestado na afirmação que faz
no primeiro capítulo, o Dispensatório, de que “los antiguos usaban de polvos aromaticos
en el colador de las bevidas, lo cual no usan los modernos” (ANÔNIMO, 1725, p. 46).
Essa mesma familiaridade fica atestada em uma passagem do último capítulo do Libro,
em que afirma:
Ay dolencias que pueden ser curadas por una abundante salibacion, que es una
disolucion de todos los umores que se terminan por esta via, los quales se
podrian terminar con otros medicamentos, por cursos, sudores, y orinas,
este gran disolbiente es el Mercurio de que oy se siruen los modernos con tan
buen suseso en el Galico, Epilesia, sarnas malignas, lepra, Gota, llagas
venereas &ª [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 444) [grifos nossos].
Seus conhecimentos ficam também evidentes na menção às propriedades do azeite
de anis: “Disuelve la ventosedad, corrige las fluxiones frias de la caveza, y las crudezas
del estomago; los vertigenes; el vomito, y las opilaciones de la madre; aumenta la
esperma, ayuda a la expulsion de la orína, y de la criatura. La dosis de seis hasta diez

72
Vale lembrar que o autor-compilador, ao menos o da primeira parte do manuscrito, considerando a data
informada no frontispício, não tomou contato com a obra Sistema da Natureza, escrita por Carl Lineu em 1735,
que enfocava a descrição e a classificação dos mundos animal, vegetal e humano. A partir dessa obra, as atenções
voltar-se-iam “al nuevo proyecto de la construcción de conocimiento que proponía la historia natural”, que
implicava a “recolección de ejemplares, la constrrucción de colecciones, la denominación de especies nuevas, el
reconocimiento de las conocidas” (PRATT, 1997, p. 52).

36
gotas, en vebida apropiada, o en azucar, y asi se da a los que padecen de tos”
(ANÔNIMO, 1725, p. 32). E, ainda, na descrição das virtudes medicinais da “piedra
ynfernal”, quando o autor remete ao Médico Caritativo, para quem
[...] esta piedra satisface a todas las indicaciones chirurgicas porque examinada su
virtud, divide lo unido, y une lo dividido accidentalmente, y si tocas las partes
putridas, y sordidas de las ulceras, las curaràs, y en la gangrena que no
fuere profunda, separa con mas brevedad lo sano de lo corrupto que los
remedios ordinarios. [...] Lo mas milagroso es que aplicada a lo hondo
de las fistolas consume, no solo la callosidad, sino tambien la carie del
hueso, que impedia la regeneracion de la carne. Dicho autor pag. 47. Juan
Vigier hace esta piedra con dos onzas de plata, y seis de agua fuerte
(ANÔNIMO, 1725, p. 140) [grifos nossos].
Algumas páginas depois, ainda no primeiro capítulo do Libro, ele informa:
“Paracelso alaba mucho el cozimiento de azufre con orines para resolver los tumores, y con
mucha razon (dice Vigier pag. 377) por que uno, y otro son capaces de destruir los accidos, y
dar liquacion a los humores quajulados” (ANÔNIMO, 1725, p. 128) [grifos nossos]. As
menções que faz às formas de preparo de certos medicamentos pelos autores citados nos
capítulos do Libro e as descrições que faz de certos ingredientes que integram as receitas
apontam também para um autor-compilador dotado de alguma formação acadêmica ou
prática e acesso à informação atualizada.
Em relação à primeira situação, destacamos a passagem em que ele afirma: “Riverio
hace un azeyte semejante a este; poniendo mayor cantidad de espiritu de vino, que de oleo de
vitriolo. Pero Castellon dice, es mejor el suso dicho. Del qual se hace el azeyte, llamado oleo
de Marte, poniendolo en lugar humedo, o en un sotano dentro de vaso conveniente, se
liquida la materia, que es el dicho oleo” (ANÔNIMO, 1725, p. 53) [grifos nossos]. Ao
descrever a mirra, por exemplo, o autor informa que “es un licor gomoso que se saca de
un arbol espinoso de mediana altura, que crece en la Etiopia, y Aravia, [...]” (ANÔNIMO,
1725, p. 60) [grifos nossos]. Ele revela ainda ter informações sobre a origem de
medicamentos nativos da América, como a jalapa: “La xalapa viene de la Nueva España. La
mejor es la compacta que se llena de venas resinosas de color ceniciento roxo, tal es la que
viene dela Provincia Mechoacan, que traen cortadas en ruda” (ANÔNIMO, 1725, p. 65)
[grifos nossos]. Mas esses mesmos conhecimentos levam-no a advertir o potencial leitor
do manuscrito de que “seria inutil esplicar aqui todos estos remedios”, recomendando que
“para su inteligencia vasta sauer, y examinar los diureticos, los sudorificos, y los que provocan los
mestruos; los quales se aplicaran en sus propios lugares [...]” (ANÔNIMO, 1725, p. 273)
[grifos nossos].
No capítulo intitulado Dispensatório, encontramos também passagens como a da
página 50, na qual o autor-compilador demonstra ter a noção do conjunto da obra, isto é,
dos capítulos distribuídos em suas mais de 600 páginas, ao mencionar que “con este
higado de antimonio se hace el vino emetico con la misma dosis que se hace con el
crocus metalorum, lo qual hallaras en el cap. De los vomitorios pag. 165” (ANÔNIMO, 1725,
p. 50 [grifos nossos] ou, então, na p. 136, ao afirmar que “usaremos una medicina exquisita
[...] cuya descripción está en la curación de la gangrena y en el Dispensatorio medicinal”
(ANÔNIMO, 1725, p. 136) [grifos nossos]. Essa informação parece sinalizar para
atribuições próprias de um compilador que é também autor e tem participação direta na
concepção, elaboração e montagem do manuscrito. Aspecto que, aliás, aparece já na

37
página 86, na qual ele afirma: “Hágase xarave, según arte, observando lo que se hà dicho en el
capítulo de Infusiones [...]” (ANÔNIMO, 1725, p. 86) [grifos nossos].
No quarto capítulo, que versa sobre as enfermidades da cabeça, o autor-compilador
recomenda, à página 268, que “Purgaras (auiendo primero) administrado una Ayuda con
la infusion de tres dragmas de cen, hecha en ocho onzas de cosimiento de una onza de
pasas sin los granos, una dragma de ruibarbo, y otra de cremor tartaro coserà hasta
quedar en seis onzas de licor, a lo qual se le juntarà una onza de algun xaraue solutivo.
Para otras purgas recuriras al Dispensatorio medisinal” (ANÔNIMO, 1725, p. 268) [grifos
nossos]. Algumas páginas depois, na p. 295, encontramos a seguinte recomendação:
“Interiormente usaras los Polbos descritos en el Dispensatorio para los escirros pag. 102”
(ANÔNIMO, 1725, p. 295) [grifos nossos]. Na p. 311, ele deixa ainda mais evidente a
sua ação como autor e seu domínio sobre o conjunto dos capítulos: “Concluo este capitulo
volbiendo a encargar questos remedios se administren despues de las evacuasiones unibersales
de sangrias, y purga, y que esta no sea fuerte que irrite, por lo que las aiudas son mui
provechosas” (ANÔNIMO, 1725, p. 311) [grifos nossos].
No último capítulo do Libro, o autor faz várias remissões a capítulos que o
antecedem, como a da página 405: “En las verrugas no obra tan seguramente haun que
tambien las consume, las maravillas, y virtudes de esta Piedra puedes ver en el capitulo de los
causticos en donde se describe el modo de haserla. pag. 199” (ANÔNIMO, 1725, p. 405) [grifos
nossos]. Cinco páginas depois, encontramos esta observação: “No acauan de alauar los
sirujanos las virtudes de esta agua, con la qual curan todo genero de ulseras, y muchas
inflamaciones cutaneas, y de los ojos, cura tambien las erpes millares, y lo que es mas
que se administra interiormente como se dise en el capitulo de los bulnerarios pag. 152”
(ANÔNIMO, 1725, p. 410) [grifos nossos].
Na página 415, ele volta a ressaltar que “pero si el dolor fuere muy poco, y el tumor
estobiere muy duro aplicaras emolientes resolutibos, como son los que se han dicho en el
capitulo del escirro” (ANÔNIMO, 1725, p. 415) [grifos nossos]. Nas páginas seguintes, o
autor-compilador recomenda que “supurando el Abceso se abrirà como mas combenga
con lanseta, o con cauterio actual, y se aplicarà su digestibo, despues mundificar, y
encarnar &ª. De todos estos remedios se trata en sus propios capitulos. [...] Los abcesos
impropios (de que ya hemos tratado en otro lugar) son los que llamamos Lobanillos”
(ANÔNIMO, 1725, p. 417) [grifos nossos]. E ainda que: “Si la cayda de los Pelos
procede de acrimonia de la sangre se deue curar con los remedios generales, conforme se
dijo en el capitulo de la Tiña, y despues usaremos de los remedios siguientes” (ANÔNIMO,
1725, p. 420) [grifos nossos].
Evidenciando o manejo seguro de todas as informações e orientações dadas ao
longo dos capítulos que compõem o Libro, ele observa: “Las Ulseras se dicen
compuestas, por juntarse causa, o acsidente que Ympide la curacion, correremos la de todas
en este capitulo, suponiendo que es mui nesesario preseda la euacuacion unibersal por
sangria y Purga antes de los remedios particulares, y que se hande obseruar las indicaciones
dichas en el capitulo antesedente, y comensando por la sordida, y putrida digo”
(ANÔNIMO, 1725, p. 434) [grifos nossos]. Nas páginas seguintes, o autor-compilador
menciona o primeiro e o oitavo capítulos: “Las Aguas vitrioladas artifíciales dispuestas en el
dispensatorio Medicinal seran utilisimas tanto en vebida, como en fomentacion; en el
Capitulo de la Quartana hallaras una Agua vinolada buena por el efecto, y otra compuesta

38
con vitriolo, y bolo armenico para aplicar a la Ulsera, entre los remedios para la
dentadura pag. 276” (ANÔNIMO, 1725, p. 435) [grifos nossos].
Posicionamentos assumidos pelo autor-compilador do manuscrito também podem
ser observados no diálogo que ele mantém com os autores mencionados e na
comprovação ou refutação dos procedimentos recomendados em suas obras. Dentre as
várias passagens destacamos as que se encontram nas páginas 92-93: “Algunos
componen este caldo, metiendo dentro del vientre del Gallo, los ingredientes, que se
añaden, y todo lo // se juntò desde el principio, lo cual usaban los antiguos, y los modernos
[rasura] no lo apruevan por tan bueno como el metodo sobre dicho; porque dicen, y con razon que
los simples de devil substancia pierden su virtud en el mucho cozimiento” (ANÔNIMO,
1725, p. 92-93) [grifos nossos].
Na página 121, encontramos a seguinte observação do autor-compilador: “y lo que
es de admirar, como dice Feure, que es quien primero la descriviò, esta agua no causa dolor
alguno, sino que es muy mite” (ANÔNIMO, 1725, p. 121) [grifos nossos]. Também na
página 250, ele afirma: “Dice Francisco Castellon (de quien a la letra he sacado esta composicion
del folio 457) que para beneficio comun publica este secreto y que segun se ha
experimentado es celebre remedio para los tisicos, y pulmoniaticos, y que escupen
sangre” (ANÔNIMO, 1725, p. 250) [grifos nossos]. E, no último capítulo, o autor
contesta a contribuição de Laguna: “Dice el doctor Laguna engendran los Garbansos
muchas ventocidades, e incitan mucho (a lo que no es licito de ser), digierense los Garbansos
con dificultad, comidos con vinagre espelen los gusanos del vientre, son dañosos los
garbansos, assi como todas las cosas provocatibas de orina, quando hay sospecha de llaga
en la vegiga, o en los riñones” (ANÔNIMO, 1725, p. 498) [grifos nossos]. O autor expõe,
ainda, o diálogo que mantém com Dioscórides:
Porque como DiosCorides diga que los rauanos comidos sobre las otras viandas
aiudan a la [ilegível] de ellas por todo el cuerpo, y los interpretes latinos
por la tal distribucion nos buelban la palabra griega arà la zois, en latin
digestion, vienen a inferir los bulgares, y haun algunos medicos de
Gualdrapas, y anillos que los rauanos hasen digerir, crecendo (segun yo
piensio) que digestion en latin significa lo mismo que en español
(ANÔNIMO, 1725, p. 495) [grifos nossos].
Em outras situações, o autor-compilador manifesta sua discordância em relação
aos tratamentos que eram administrados ou então recomendados por autores
consagrados, como se pode observar nesta passagem: “No puedo aprovar las vebidas
vulnerarias, que algunos cirujanos de Campaña, practican, compuestas con ojos de Salvia,
sabina, ajenxos &ª porque por estos remedios se introducen una destemplanza caliente,
bastara, dice dicho autor para mundificar las llagas penetrantes, el hacer una decoccion
[...]” (ANÔNIMO, 1725, p. 144) [grifos nossos]. Ele seria ainda mais enfático em suas
críticas às recomendações feitas pelos “antiguos”:
Los Antiguos recomendauan mucho las tisanas sudorificas de Palo Santo,
sarsa, rais de china, sarsafras &a por las partes sulfureas, y sales que
contienen en si, con cuia virtud hasen traspirar las partes mas volatiles, o
el veneno por insensible traspiracion, mas como quedan en el cuerpo las
partes mas gruesas, atenuadas despues de los sudores, causan mayor
corrucion, y repitiendo esta cura, hasen la dolencia incurable, por que lo

39
craso del umor lo endurece mas. Algunos despues de purgados con
preparacion de Mercurio usan sales volatiles, y polbos de viboras,
espiritu de Palo Santo, de torangil, de Cardo Santo, enfin todos estos
remedios de que se hasen tanto caso, no obran cosa alguna, sin usar primero de
absulbientes antimoniales, antimonio diaforetico, sinabrio de antimonio, y otros
Alkalinos fixos, como son todas las preparaciones de mercurio para que
hagan euacuar en el virus por bomito, curios, orina, o babear
(ANÔNIMO, 1725, p. 450) [grifos nossos].
Outra controvertida questão diz respeito aos usos e aos possuidores que esse
manuscrito teve logo após sua elaboração. Segundo Garzón Maceda (1916, Tomo 1, cap.
1, p. 475-496), o manuscrito teria sido usado pelo “celebre Padre Pacheco, Franciscano”.
Esse frei franciscano, que nasceu em Buenos Aires em 1762 e morreu em 1823, é
conhecido pela viagem que fez a Roma em 1810 com o propósito de denunciar o estado
de deseleixo em que se encontrava o clero rioplatense. Em sua obra, Garzón Maceda
(1916, Tomo 1, p. 118-161) informa que o frei foi professor de Cânones na Universidad
de Córdoba e que praticou Medicina sem ser médico tanto em Córdoba como em La
Rioja e em Catamarca, o que confere plausibilidade à suposição de que pudesse ter uma
cópia do manuscrito que transcrevemos e analisamos. Não sabemos se frei Pedro Luis
Pacheco teve atuação destacada no convento de Catamarca durante o período em que
atuou na cidade, e a documentação encontrada no arquivo da ordem não parece
justificar a hipótese levantada por Garzón Maceda.
Pode-se, em razão disso, aventar a possibilidade de tratar-se de outro “celebre
Padre Pacheco”, que não o frei franciscano. Esse padre seria o dominicano José Joaquín
Pacheco, personagem importante na história eclesiástica de Tucumán, que atuou como
provincial e fundou o convento dominicano de Tucumán em 1785.73 Essa possibilidade
merece ser considerada, uma vez que, após a expulsão dos jesuítas, os dominicanos
ficaram encarregados da administração de Yapeyú, San Borja, San Miguel, San Nicolás,
Mártires, San Carlos, San Ignacio Miní, Trinidad, San Cosme e Nuestra Señora de la Fe, sendo
que outras missões foram entregues aos franciscanos e aos mercedários.74
Os dominicanos foram encarregados do cuidado espiritual das atuais províncias de
Tucumán e Catamarca, mas se instalaram na região somente em 1781. Em 1784, uma
Real Cédula cedeu aos dominicanos a igreja e o colégio jesuíta de San Miguel de
Tucuman, hoje San Francisco, que seriam dados um ano depois, em 1785, aos
franciscanos.75 Por Real Cédula de Carlos III, de 1786, foi concedido aos padres
dominicanos o convento que ainda hoje possuem em San Miguel. Frei Pacheco foi
também o fundador do Colégio de San José de Lules em 1781 (hoje San Isidoro de

73
Ver mais em: CARRASCO, 1924. La Orden Dominicana en Argentina, 1550-2005. Disponível em:
<[Link] Acesso em: 10/03/2017. E ainda ESPONERA CERDÁN, 1992, em
especial o primeiro capítulo, que versa sobre a formação de misioneiros em Catamarca.
74
Ver mais em: AMENTA, 2003. Disponível em:
<[Link] Acesso em: 10/03/2017.
75
De acordo com Carlos Paz, “Luego de la Expulsión las reducciones del Chaco - de abipones y mocobíes -
pasan por una breve experiencia de administración por los mercedarios primero y los dominicos después.
Ninguna de esas dos administraciones logran calmar 'los ánimos' nativos y se da paso a la presencia franciscana.
Incluso abipones y mocobíes reclaman de la mala administración de sus pueblos así como de acciones impropias
de los sacerdotes como el emborracharse y querer pelear con los indígenas (mercedarios) o no poder controlar el
pueblo (dominicos). Ante esas quejas, desde Santa Fe se traspasa la administración a los franciscanos” (2009, p.
143).

40
Lules), no lugar em que anteriormente havia funcionado uma redução jesuítica. Desde
1787, os capítulos provinciais dominicanos nomearam missionários para as regiões da
sua jurisdição, sendo que alguns foram também párocos ou administradores de paróquias
em zonas rurais.
Existe ainda a possibilidade de que, ao fundar o convento dominicano de
Tucumán, o frei tenha pensado em nele instalar uma biblioteca. É também plausível
supor que o frei soubesse que alguns livros provenientes de bibliotecas jesuíticas, em
especial a do Colégio de Córdoba, que haviam sido confiscados após o decreto de
expulsão da ordem, eram vendidos por arrematadores particulares. Sobre a biblioteca de
Córdoba existem um catálogo (1757)76 e muitos trabalhos (FERREIRA; PAGE, 2000),
sendo que tanto Luis Martínez Villada (1919) como Silvano Benito Moya (2012)
confirmam que frei Pacheco comprou livros da biblioteca jesuítica de Córdoba.
La entrega de la biblioteca a la Universidad no encerraba para las
temporalidades un deseo de manuficencia o de "piedad regia", como se
gustaba invocar frecuentemente, sino que los libros se habían puesto a la
venta y no se había encontrado postor, por ello significaban una carga y
erogaciones en sueldos para quienes debían velar por su custodia. No
obstante, además del latrocinio legal o encubierto, se realizaron algunas
ventas. Desde Buenos Aires se autorizó, por ejemplo, en 1805 que se le
vendiera al franciscano Fr. José Joaquín Pacheco los libros que quisiera
al precio de tasación para el convento de Tucumán (MARTÍNEZ
VILLADA, 1919, p. 185).
Em relação à passagem acima, cabe destacar que Martínez Villada refere que frei
José Joaquim Pacheco era franciscano, o que é incorreto, pois era dominicano. Pode-se,
no entanto, supor que o autor tenha se confundido em relação ao verdadeiro nome do
frei franciscano, o que poderia reforçar a hipótese de que o manuscrito tenha sido
comprado, de fato, por franciscanos que o agregaram ao acervo do convento de
Catamarca. Isso, no entanto, não elimina a possibilidade de que o manuscrito que
transcrevemos e analisamos – o Libro de Cirugía – tenha sido encontrado diretamente em
uma redução assumida pelos franciscanos após a expulsão da ordem jesuíta. Pode-se
ainda cogitar a possibilidade de que um clérigo secular tenha legado sua cópia do
manuscrito original a uma biblioteca da ordem franciscana ou dominicana durante o
período de sua atuação junto às doutrinas da região de Tucumán e Catamarca.
Ainda em relação aos possíveis usos do manuscrito Libro de Cirugía, mais
especificamente da cópia que transcrevemos, localizamos indícios de sua leitura ou
revisão por aquele que o possuiu e que podem ser observadas nas rasuras, trechos
sublinhados e inserções de números (notas) e sinais como “X” e “+” no final de algumas
frases, como as que destacamos abaixo:
[1] Agua mastiquina estomacal prinsipalmente para lientericos que se ha
de usar de vevida ordinaria. Almasiga de la Yndia quatro onzas pongase
en una olla nueva con su tapadera puesta sobre las brazas a tostar,
desuerte que no se queme del todo; estando la olla con mucho humo

76
No catálogo organizado por Fraschini (2003, p. 47), encontramos a menção a um “Dispensatorio medicinal, En
quarto”, que acreditamos possa ser o Dispensatório medicinal que integra o manuscrito que transcrevemos e
analisamos.

41
dentro, se abrirà con sutileza. y se le lechara de repente quatro libras de
agua irviendo [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 261).77
Si faltare alguna de las senisas pondras doblada cantidad de la otra, y no
hauiendo alguna delas dos, podras, haser en mi juicio el remedio con la
senisa de apitereui (petereui talvez) [1] (ANÔNIMO, 1725, p. 309) [grifos
nossos]. 78
Cataplasma para madurar propiamente un abceso, escabiosa* majada, y
mesclada con leuadera, y jauon, caliente se aplique (ANÔNIMO, 1725,
p. 417) [grifos nossos].79
La Quebradura es rotura de la membrana que embuelbe las tripas,
llamada Peritone [...] El remedio de esta dolencia e reponer en su lugar
los intestinos, que si estan enduresidos por escrementos, o Ventosidad se
harà aplicando exteriormente los emolientes [...] y otros, cataplasmas
compuestas de Yeruas emolientes, y carminantes, como son las Mabas,
Mansanilla, ruda, torocaa [1], y las simientes calientes con sus
cosimientos se haran fomentos, [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 422) [grifos
nossos].80
Cosimieno exelente para quebraduras viscoquersino [1]81 onzas 3
Consuelda media onza, Gensiana media onza, quesan [2]82 en 3
quartillos hasta gastarse la tercia parte, dosis hasta 4 onzas (ANÔNIMO,
1725, p. 422) [grifos nossos].
Independentemente de sua autoria, de seus proprietários ou usuários de suas
cópias, o manuscrito, cujo conteúdo ora se publica, remete à cultura médica e
farmacêutica da época moderna, evidenciada na utilização de um vocabulário que
denota a formação e a familiaridade com pressupostos da medicina hipocrático-galênica
e com elementos da iatroquímica de seu provável autor-compilador. Nele, no entanto,
além das menções a obras e autores clássicos e contemporâneos e a procedimentos
próprios de uma medicina doméstica, são empregadas palavras indígenas na
identificação de plantas medicinais americanas ou na descrição de procedimentos
curativos adotados pelos nativos, o que aponta também para a conformação de uma
cultura científica na América platina do setecentos a partir de um inegável processo de
sistematização, ressignificação, produção e circulação de informações e saberes sobre o
mundo natural.
O Libro de Cirugía demonstra, ainda, que a América platina do Setecentos
beneficiava-se, efetivamente, de uma intensa rede de circulação de pressupostos teóricos,
de práticas médicas e de ingredientes que compunham as receitas indicadas para uma

77
Na lateral direita deste parágrafo há uma nota escrita em caligrafia diferente, onde se lê “Bevida ordinaria
estomacal”.
78
É plausível supor que a adição, feita com outra letra, da expressão “petereui talvez” tenha sido feita
posteriormente.
79
A palavra escabiosa foi riscada e corrigida com letra diferente daquela com que foi escrito o parágrafo.
80
A palavra torocaa foi rasurada, havendo uma nota de correção para “torocaà” na lateral. É muito provável que
essa correção tenha sido feita posteriormente.
81
[1] Nota inserida posteriormente, informando que a palavra correta deveria ser “viscocuerzino” e não como
constava na cópia manuscrita. Não há rasura.
82
[2] Nota inserida posteriormente, informando que a palavra correta deveria ser “cuezan” e não como constava
na cópia manuscrita. Não há rasura.

42
série de enfermidades e ferimentos. Uma circulação de conhecimentos e de experiências
que se dava através da movimentação dos agentes encarregados das artes de curar no
território americano, do acesso às cópias de manuscritos de Medicina e de Botânica
médica e ainda da convivência e, consequentemente, das trocas entre religiosos e leigos e
as populações locais e nativas.83 Somam-se a esses elementos favorecedores da circulação
as rotas comerciais, a produção epistolar, com destaque para as cartas trocadas entre
missionários da Companhia de Jesus instalados nas quatro partes do mundo, e a
aquisição de obras de Medicina que viriam a compor os acervos de bibliotecas como as
de Buenos Aires, Córdoba e Assunção.
O manuscrito que transcrevemos e publicamos constitui-se, em razão disso, em
evidência material da sistematização, ressignificação, produção e circulação de saberes
sobre o funcionamento do corpo humano e o mundo natural, inscrevendo-se no processo
de construção do conhecimento médico da época moderna. Se, por um lado, seu
conteúdo nos oferece subsídios importantes para os estudos sobre saberes médicos e
farmacológicos e procedimentos cirúrgicos empregados na América setecentista, por
outro, o processo de escrita do Libro aponta para uma perspectiva de circulação que
atribui uma ação a todos os envolvidos no processo de construção desse conhecimento,
quer sejam eles autores de obras consagradas, religiosos jesuítas ou de outras ordens
religiosas ou informantes indígenas.84
Mais do que difusão, disseminação ou transmissão de saberes e técnicas
ocidentais, o Libro de Cirugía. Trasladado de autores graves y doctos para alívio de los enfermos.
Escrito en estas Doctrinas de la Compañía de Jesús, año de 1725, revela noções que se
transformaram pela experiência americana e práticas e saberes que foram coproduzidos
pelo encontro e pela interação com as populações locais e nativas.85 Nesse sentido, o
manuscrito contribui também significativamente para a reavaliação do papel

83
No texto da Introdução de Connecting Worlds: Production and Circulation of Knowledge in the First Global
Age (2018), os organizadores da obra destacam a percepção de que “scientific knowledge was practiced and
applied in the colonies through the contributions of the local agents and communities. [...] After studying the
contributions of individual scientific practitioners, Raj can point out the complex interactions between colonizers
and local experts, and the dynamic exchange of knowledge involved” [grifos nossos]. E ainda que “challenging
traditional perspectives of empire building usually focused on central power strategies, imperial rivalries, and
mechanisms of European imposition on colonial spaces, this approach seeks a perception of how individuals and
groups of individuals contributed to those historical dynamics, at times to an even greater extent than the central
power itself. By this means, it recovers the perception of how the active influence of the agents, societies and
civilizations of contact, in Africa, Asia and America brought local inputs to colonial dynamics. Traditional
perspectives have been questioned, through the lens of a dynamic historiography, both European and non-
European” (POLÓNIA; BRACHT; CONCEIÇÃO, 2018, p. 7) [grifos nossos].
84
Kapil Raj defende que “a perspectiva circulatória permite ver a ciência como sendo coproduzida pelo encontro
e pela interação entre comunidades heterogêneas de especialistas de diversas origens. [...] aventurando-se em
espaços com fronteiras incertas ou em movimento, criando ou usando redes [...] seus atores não são nem locais,
nem regionais, nem globais. Eles cruzam formações disciplinares territoriais clássicas, aproveitando
possibilidades e restrições, constroem espaços adaptados à sua própria atividade, cultivam soluções de
continuidade e funcionam através de redes” (RAJ, 2015, p. 173).
85
Para Polónia; Bracht e Conceição, “issues of reconfiguration of knowledge arise as inevitable in cross-cultural
interactions, pointing to a transformative effect deriving from its circulation. This idea of circulation as a ‘locus’
of knowledge production presents itself a major contribution to the understanding of effects of any process of
circulation of knowledge (which usually equals reconfiguration)”. Já Kapil Raj “proposes that it disseminates
through complex processes of accommodation and negotiation” (POLÓNIA; BRACHT; CONCEIÇÃO, 2018, p.
9) [grifos nossos].

43
desempenhado pelas populações locais e indígenas86 nos conhecimentos divulgados nos
receituários que circularam sob a forma de cadernos avulsos e manuscritos entre as
reduções da Companhia de Jesus e também nos livros de Matéria Médica e de História
Natural escritos na América e que podem ser encontrados hoje em bibliotecas e arquivos
europeus e latino-americanos.

Referências
ACERBI CREMADES, Norma. Los Jesuítas y la medicina de Córdoba desde 1599 a 1767. Jesuítas
400 años en Córdoba. Congreso Internacional. Córdoba, Tomo 4, 1999, p. 11-26.
AFFONSO, Manuel José; MELLO, José Francisco. Novo método de partejar, recopilado dos mais
famigerados sábios e doutores. Lisboa: Miguel Rodrigues, 1752.
AMENTA, Sara Graciela. Instalación y primeros años de labor de la Orden Dominicana en San
José del Monte de Lules, Tucumán después de la expulsión de los jesuitas. Jornadas de historia de
la orden dominicana en Argentina, 2003, p. 85-96.
ANAGNOSTOU, Sabine. Missionspharmazie: Konzepte, Praxis, Organization, Wiessenschaftliche
Ausstrahlung. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 2011.
ANÔNIMO. TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos. Archivo Histórico de la
Província Franciscana de la Santíssima Virgen del Rio de la Plata. Buenos Aires: Ediciones
Castañeda, julho de 2014. 660 p.
ASÚA, Miguel de. Science in the Vanished Arcadia, Knowledge of nature in the Jesuit Missions.
Leiden: Brill, 2014.
BENITO MOYA, Silvano G. A. Bibliotecas y libros en la cultura universitaria de Córdoba
durante los siglos XVII y XVIII. Información, cultura y sociedad, Instituto de Investigaciones
Bibliotecológicas. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires, ene./jun. 2012.
BUSTOS, Diego Perez de. Tratado breve de flebotomia. Madrid, 1677.
CARRASCO, Jacinto. Ensayo histórico sobre la Orden domínica argentina, contribución a la historia
general del país. Buenos Aires: Casa editora "Coni", 1924.
CASTELNAU-L’ESTOILE, Charlotte de; COPETE, Marie-Lucie; MALDAVSKY, Aliocha;
ŽUPANOV, Ines G. (dir.). Missions d’évangélisation et circulation des savoirs. XVIe -XVIIIe siècle.
Madrid: Casa de Velázquez, 2011.
CHARTIER, Roger. Textos, Impressões, Leituras. In: HUNT, Lynn. A nova história cultural. São
Paulo: Martins Fontes, 1992. p. 211-238.
CHARTIER, Roger. A Ordem dos Livros. Leitores, autores e bibliotecas na Europa entre os séculos
XIV e XVIII. Tradução Mary Del Priore. Brasília: Editora Universidade de Brasília, 1994.

86
Como bem observado pelos organizadores de Connecting Worlds (2018), “historians of science have been
discussing the parameters of what can be classified as scientific knowledge in the Early Modern Age, developing
the concept of an ‘Iberian Science’ or even debating the mechanisms of production of a syncretic knowledge as
the result of the inputs from local agents both in Asia and the Americas. [...] The parameters of research are
currently being expanded by new analytical proposals according to which some aspects of modern Science and
the modern world are understood as global while being the result of intricate local processes. Circulation and
locality became core concepts of these theoretical approaches. The analysis of processes that combine
polycentric and local production of knowledge with its global circulation turns out to be fruitful in historical
analysis” (POLÓNIA; BRACHT; CONCEIÇÃO, 2018, p. 2) [grifos nossos].

44
DOBRIZHOFFER, Martín, S. J. [1783-1784]. Historia de los Abipones. Resistencia. UNNE, 1968
[3 vols].
ESPONERA CERDÁN, Alfonso. Los dominicos y la evangelización del Uruguay, Los Dominicos y
América; 8. Salamanca: Editorial San Esteban, 1992.
FAULHABER, Priscila; LOPES, José Sérgio Leite (Orgs.). Autoria e história cultural da ciência.
Rio de Janeiro: Beco do Azougue, 2012.
FERREIRA, Marcela Aspell de Yanzi; PAGE, Carlos Alberto (ed.). La Biblioteca jesuítica de la
Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba, Argentina: Univ. Nacional de Córdoba, 2000.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann; OBERMEIER, Franz. O Libro de medicina, cirugía, e
botica: um manuscrito anônimo de Materia médica rioplatense da primeira metade do século
XVIII. Antíteses, v. 11, n. 21, p. 132-156, jan./jun. 2018.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann. Entre a caridade e a ciência: a prática missionária e científica da
Companhia de Jesus (América platina, séculos XVII e XVIII). São Leopoldo: Oikos; Editora
Unisinos, 2015.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann; RODRIGUES, Luiz Fernando Medeiros; MARTINS,
Maria Cristina Bohn. Enlaçar mundos. Três jesuítas e suas trajetórias no Novo Mundo. São
Leopoldo: Oikos; Editora Unisinos, 2014.
FRASCHINI, Alfredo Eduardo (ed.). Index librorum Bibliothecae Collegii Maximi Cordubensis
Societatis Iesu – Anno 1757, Edición Crítica Filológica y Bibliográfica. Buenos Aires, 2003.
FURLONG, Guillermo. Medicos argentinos durante la dominación hispánica. Buenos Aires:
Huarpes, 1947.
GARZÓN MACEDA, Felix. La Medicina en Córdoba. Apuntes para su Historia. Tomos I- II- III.
Buenos Aires: Talleres Gráficos Rodrígues Giles, 1916.
GAUNE, Rafael. Fragmentos de un mundo en tránsito entre América y Europa. Experimentos
desde Chile. Revista História Unisinos. Vol. 23, nº 2, p. 138-143, maio/agosto 2019.
GORZALCZANY, Marisa Andrea; OLMOS GAONA, Alejandro. La biblioteca jesuítica de
Asunción. Buenos Aires: Os autores, 2006.
GRAFTON, Anthony. As origens trágicas da erudição: Pequeno tratado sobre a nota de rodapé.
Campinas, SP: Papirus, 1998.
GUERRA, Francisco. Historia de la materia medica hispano-americana y filipina en la epoca colonial.
Madrid: Augado, 1974.
GUEVARA, José. Historia del Paraguay, Rio de la Plata y Tucumán. Anales de la Biblioteca de la
República Argentina, 1908.
MARTÍN MARTÍN, Carmen; VALVERDE, José Luis (ed.). La farmacia en la América colonial: el
arte de preparar medicamentos. Granada: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Granada,
1995.
MARTÍNEZ VILLADA, Luis. Notas sobre la cultura cordobesa en la época colonial. Revista de
la Universidad Nacional de Córdoba. Vol. 6, nº 9-10, p. 161-199, 1919.
O’NEILL, Charles; DOMINGUEZ, Joaquín-María. Diccionário Histórico de la Compañía de Jesús.
Roma: Institutum Historicum SI; Madrid: Universidad de Comillas, 2001.
OTAZÚ MELGAREJO, Angélica. Contribución a la medicina natural: Pojha Ñaña, un
Manuscrito inédito en Guaraní (Paraguay, S. XVIII), Corpus, Vol. 4, Nº 2, p. 1-15,
Julio/Diciembre 2014.

45
PARDAL, Ramón. Medicina aborigen americana. Sevilha: Ed. Renascimento, 1998.
PAZ, Carlos D. Tesis Doctoral. “La Nación de los Abipones ¿Un experimento político exitoso?” FCH-
UNCPBA. Doctorado Inter-Universitario en Historia. Tandil. Buenos Aires, 2009.
PAZ, Carlos D. “Pensar la indianización desde las fronteras santafesinas del Chaco en el siglo
XVIII. Cristóbal Almaraz, sus alianzas y estrategias de poder” in Bernabéu Albert, Salvador;
Giudicelli, Christophe y Gilles Havard (Coords.) La Indianización. Cautivos, Renegados,“Hommes
libres” y Misioneros en los Confines Americanos (Siglos XVI-XIX). Madrid: Ediciones Doce Calles –
École des Hautes Études en Siences Sociales, 2013. p. 265-290.
PENNA, José. Prólogo. La História de la Medicina en Córdoba. Revista de la Univ. Nacional de
Córdoba, Año 4, Nº 8, octubre 1917, p. 1-42. Disponível em:
<[Link] Acesso em:
22/01/2018.
POLÓNIA, Amélia; BRACHT, Fabiano; CONCEIÇÃO, Gisele C. (ed.). Connecting Worlds:
Production and Circulation of Knowledge in the First Global Age. Newcastle: Cambridge
Scholars Publishing, 2018.
PORRES, Manuel de. Medula de Cirugía y Examen de Cirujanos. Madrid, 1691.
PRATT, Mary Louise. Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturación. Buenos Aires:
Universidad Nacional de Quilmes, 1997.
RAJ, Kapil. Conexões, cruzamentos, circulações. A passagem da cartografia britânica pela Índia,
séculos XVII-XIX. Cultura. Revista de História e Teoria das Ideias, v. 24, p. 155-179, 2007.
RAJ, Kapil. Relocating Modern Science: circulation and the construction of knowledge in South Asia and
Europe, 1650-1900. Hampshire: Palgrave Macmillan, 2010.
RAJ, Kapil. Além do Pós-colonialismo... e Pós-positivismo Circulação e a História Global da
Ciência. Revista Maracanan, n. 13, p. 164-175, dezembro 2015.
REIS, Ivoni Freitas. Um mapa da medicina antiga: entre a cura através dos contrários e a cura
através dos semelhantes. Revista de historia de la medicina y epistemología médica. Buenos Aires:
Departamento de Humanidades Médicas, 2009. v. I, p. 01-14.
SALDAÑA, Juan José. Ilustración, ciencia y técnica en América. In: ARANGO, Diana Soto;
SAMPER, Miguel Ángel Puig; ARBOLEDA, Luis Carlos (ed.). La Ilustración em América
Colonial. Madrid: Ediciones Doce Calles, 1995. p. 19-53.
SANTOS, Pedro Afonso Cristovão dos. Compilação e plágio: Abreu e Lima e Melo Morais lidos
no Instituto Histórico e Geográfico Brasileiro. Hist. Historiogr., Ouro Preto, n. 13, 2013, p. 45-62.
TÉLLEZ, Carmen Sánchez. La medicina en las lenguas americanas y filipinas prehispanicas. Madrid:
Producciones Gráficas de la Universidad de Alcalá de Henares, 1993.

46
Um autor-compilador entre os antigos e os modernos: as receitas para a
cura de enfermidades e os procedimentos cirúrgicos em um manuscrito
anônimo setecentista87

Se, no capítulo anterior, priorizamos a discussão em torno da autoria e do processo


de escrita do Libro de Cirugía. Trasladado de autores graves y doctos para alívio de los enfermos.
Escrito en estas Doctrinas de la Compañía de Jesús, año de 172588, neste, analisamos, mais
detidamente, os capítulos que compõem este manuscrito anônimo de Medicina e
Farmácia, que se encontra na biblioteca do convento da ordem franciscana de
Catamarca, Argentina89, retomando as reflexões sobre as evidências de apropriação de
autores clássicos e contemporâneos pelo autor-compilador e, sobretudo, de circulação de
saberes.
A versão do manuscrito cuja transcrição disponibilizamos nesta publicação conta
com um Prólogo, nove capítulos, o Libro 2º de Cirurgía e a Tabla de las cosas notables.90 Em
uma das passagens do texto introdutório do Libro de Cirugía pode-se ler que a maior
motivação de seu autor-compilador foi reunir textos de referência de Medicina e de
Cirurgia, visando a um mais ágil e eficiente atendimento dos doentes:
Moviome a escrivir [...] do hallar en Libro a [...] preciso … nar
continuamente po…antes no po…. do llevar muchos Libros... allaba
falto … chas veces de aquellos que tr[ataban] la mane[ra…] del caso
particular que se ofrecia91 (ANÔNIMO, 1725, p. 9).
Mais adiante, ele informa que o compêndio havia sido escrito “para mejor
intelligencia y asiento en la administracion de los remedios, que se deben aplicar”
(ANÔNIMO, 1725, p. 13), preocupação que pode ser observada nos nove capítulos que
compõem o manuscrito anônimo de Medicina.92

87
Este texto é uma versão modificada do artigo Evidências de circulação e apropriação de saberes
farmacológicos e médico-cirúrgicos em um manuscrito anônimo (América platina, século XVIII), publicado na
Revista Eletrônica da ANPHLAC, em 2019.
88
Ressaltamos que as reflexões sobre a função autor e as práticas de escrita do século XVIII foi realizada com
base em Roger Chartier, Faulhaber e Lopes (2012), enquanto que a questão da “escrita erudita” e das
“autoridades” do mundo científico foi examinada a partir da perspectiva de Michel de Certeau (1982; 1994).
89
Quanto à proveniência da versão do manuscrito que transcrevemos, acreditamos, em função da nota Aplicado
a la libreria del convento de Catamarca, escrita em grafia e formato típicos do século XVIII, que o manuscrito
tenha passado a integrar o acervo dessa biblioteca ainda nesse período, muito provavelmente proveniente de
outra biblioteca religiosa, talvez jesuítica, ou então através da doação feita por um médico laico.
90
Apesar de o frontispício informar que o manuscrito foi redigido no ano de 1725, acreditamos que a primeira e
a segunda partes que o compõem possam ter sido copiadas e reunidas em um período posterior, muito
provavelmente entre 1730 e 1740, ainda antes da expulsão da Companhia dos domínios ibéricos.
91
A passagem do Prólogo “[...] preciso andar continuamente por [...] antes no po[diendo] llevar muchos Libros
[...]” deixa evidenciadas as dificuldades que os encarregados do atendimento dos doentes enfrentavam ao ter que
se deslocar continuamente.
92
Os capítulos intitulam-se Dispensário Médico, conteniendo diferentes fórmulas magistrales de medicamentos,
para ser administrados por via oral o em aplicaciones externas (1º capítulo), Anatomía del cuerpo humano (2º
capítulo), Tratado Brebe del Modo de Sangrar (3º capítulo), Enfermedades de la cabeza (4º capítulo),
Enfermedades del Pecho (5º capítulo), Enfermedades de la Cavidad Abdominal (6º capítulo), Enfermedades de
las mujeres (7º capítulo), Tratado de las fiebres (8º capítulo) e Capítulo del pulso, orina y crisis. Algunos
tratamientos quirúrgicos; medidas para curar el ‘morbo gálico’ y el Escorbuto (9º capítulo). O manuscrito conta

47
O primeiro capítulo do manuscrito, intitulado Dispensatório, versa sobre pesos,
medidas, virtudes e modos de compor medicamentos Galenicos e Chimicos, assim como
sobre suas formas de utilização. De acordo com o autor-compilador, para “entender bien lo
que en este Libro se contiene, es necesario explicar brevemente algunas cosas, y primero de todo
explicar los pesos, y medidas que de ordinario se usan en la Medicina para o preparo dos
medicamentos” (ANÔNIMO, 1725, p. 19) [grifos nossos]. Esse capítulo oferece,
portanto, a seu potencial leitor uma série de informações sobre pesos, acompanhadas de
tabelas que orientam sobre unidades de medida e suas conversões.

Página inicial do capítulo Dispensatório Medicinal. In: TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos 1.
Archivo Histórico de la Província Franciscana de la Santíssima Virgen del Río de la Plata. Buenos Aires: Ediciones
Castañeda, julho de 2014, p. 19.

ainda com uma segunda parte, intitulada Libro 2º de Cirugía, de los tumores en general, e com um Tratado de
los Pronósticos con tablas que muestran la complexión y aspecto de los siete planetas y los doce signos celestes,
entre los cuales está la luna y los días más convenientes para evacuar los humores, por medio de las sangrías o
purgantes. Na versão digitalizada, o Prólogo e as tabelas iniciais estendem-se da p. 8 a p. 18, O Dispensatório, da
p. 19 a 170, O Tratado de Anatomia e o Tratado de Sangrar, da p. 170 a 197, Enfermidades da cabeça, da p. 198 a
233, Enfermidades do Peito e Cavidade Abdominal, da p. 224 a 313, Enfermidades das Mulheres, da p. 314 a
336, o Tratado das Febres, da p. 337 a 371, o capítulo sobre pulso e urina, da p. 372 a 382, seguido do tópico
sobre os tratamentos cirúrgicos, que se estende da p. 383 a 544. A Tabla de las cosas notables, acompanhada dos
sumários e demais tabelas, da p. 545 a 633.

48
Nele, encontramos várias menções a los antigos e a los modernos, evidenciando o
diálogo que o autor-compilador mantém com uma série de autores, entre os quais se
encontram citados Castellón (p. 50)93, Riviero (p. 53), Vigier (p. 63), Mathiolo (p. 107),
Madame Fouquet (p. 135) e, ainda, Geronimo de la Fuente94 (p.77). Em relação a este
último, ele informa que [...] También se hace este xarave con solo zumo sin infusión de las flores
poniendo iguales partes de zumo y azucar, lo cual podrás ver en Geronimo de la Fuente folio 90
[...]. Localizamos ainda outra passagem, na qual menciona que Paracelso alaba mucho el
cozimiento de azufre con orines para resolver los tumores, y con mucha razon [...] por que uno, y
otro son capaces de destruir los accidos, y dar liquacion a los humores quajulados (ANÔNIMO,
1725, p. 108) [grifos nossos].
Ele também faz referência ao uso de mercurio, tintura de antimonio e tintura de asero
bem como ao processo de destilação para a obtenção de químicos: Destilación, es el modo
ordinario que los Chimicos tienen para dividir, y sacar los principios de que son compuestos los
cuerpos mixtos de los medicamentos, y se hace por tres modos (ANÔNIMO, 1725, p. 111) [grifos
nossos]. Ademais, refere-se também a um unguento refrigerante de Galeno, que deveria ser
utilizado juntamente a azeyte de almendras dulces para untar o dorso, apontando para o
emprego de receitas que remontam a los antiguos (ANÔNIMO, 1725, p. 118) [grifos
nossos].
No entanto, esse capítulo traz várias passagens que apontam para experiências
realizadas pelo próprio autor-compilador, como aquelas nas quais são indicados
procedimentos de preparo de certos medicamentos:
[...] jalapa95 [...] ruibarbo, raiz de cipro [...]. A todos estos daremos trituración sutil,
adivirtiendo que el polipodio hà de estar bien seco para molerse. [...] el azibar
así corrigido es el purgante mas estomacal que puede haver; pero no usaremos de
el en sugetos que padecen almorranas, sino es que queramos abrirlas [...] tomando
el antimonio crudo en polvo sutil, y metiendolo en medio de una pasta de
leuadura ordinaria, la cual puesta en el horno se dejara cozer, y despues se saca el
antomonio de la pasta, y se guarda para usar de el en unguentos [...] (ANÔNIMO,
1725, p. 48-49) [grifos nossos].
Ou, então, na seguinte passagem, na qual ele ressalta: aqui solo quiero declarar la
forma de destilar que es como se sigue [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 64). Há, ainda, outras
evidências de autoria nesse capítulo, como, por exemplo, nas passagens nas quais ele,
além de nos informar que o mês de novembro corresponde al de mayo en España, esclarece
que o período de julio hasta veinte de agosto corresponde a enero y febrero, que es el Estio, o
que parece sugerir que o autor-compilador fosse originário da Espanha ou que estivesse
se dirigindo a um leitor presumidamente proveniente da Europa (ANÔNIMO, 1725, p.
126).

93
Trata-se de Francisco Castellon, autor de um Curso Chimico.
94
Jerónimo de la Fuente Pierola (1599 – 1671) foi um farmacêutico espanhol da província de Guadalajara.
Escreveu um tratado de Farmácia importante e chegou a ser boticário maior do Hospital General e oficial da
Farmacia Real durante o governo de Carlos II, da Espanha. Sua principal obra foi Tyrocinio Pharmacopeo.
Methodo medico y chimico, publicada em Zaragoza em 1698.
95
A mirabilis jalapa é extraída do tubérculo Operculina macrocarpa. A resina – extraída e moída – é
comumente usada como laxativo. A tintura de jalapa é também conhecida como "Aguardente Alemã", sendo de
ampla utilidade na medicina popular. Seu uso é indicado em afecções hepáticas, chagas, cicatrização, cólicas,
contusões, escoriações, feridas, herpes e leucorreia.

49
Em algumas outras páginas do capítulo, tal preocupação com analogias e
aproximações com um contexto familiar assume outras características, que remetem a
um conhecimento de astrologia, como nessa recomendação de que os caranguejos
deveriam ser “recogidos cuando el Sol està en Leon, que es el mes de Agosto” (ANÔNIMO,
1725, p. 72) [grifos nossos]. Ou, então, na seguinte passagem, que faz referência ao
momento mais adequado para as purgas e sangrias que
se pueden executar [...] en el creciente, y menguante de las Lunas, no siendo en
conjuncion, pues de uno, y otro tiempo hay razon, y observacion larga; mas los
Astrologos afirman que se deve executar la purga quando esta la Luna en alguno de
estos quatro signos, Aries, Tauro, Capricornio, y Leo porque en ellos se inclina mas la
naturaleza al vomito (ANÔNIMO, 1725, p. 138) [grifos nossos].
O segundo capítulo constitui-se da transcrição de um dos capítulos da obra Medula
de Cirugía y Examen de Cirujanos, de Manuel de Porres. Assim, nas páginas iniciais do
capítulo, encontramos a seguinte pergunta: “Que es cuerpo humano?”, respondida da
seguinte forma: “Es un todo compuesto de muchas partes, dotado de razón” (PORRES
apud ANÔNIMO, 1725, p. 150). Já o termo anatomia é definido como
una Doctrina que enseña a conocer, y dividir las partes del Cuerpo humano, una
a una. Cuantos provechos se siguen de la anathomia? Quatro. El primero dar
gracias al Altissimo, viendo tanto numero de partes, distintas en sustancia, en
qualidad, en sitio, en figura, y en oficio, sin que la una se confunda con la otra,
teniendo comunicacion unas con otras. La segunda conocer las enfermedades
externas, e internas. La tercera pronosticar de ellas, y la 4ª curarlas (PORRES
apud ANÔNIMO, 1725, p. 150).
Ao descrever os órgãos, o autor-compilador do manual apresenta-os de forma
detalhada, especificando seu formato, localização e como se constituem: “Que son ojos?
Son unos instrumentos adonde se revien los objetos para ser vistos. De que se componen?
De tunicas, humores, Venas, Arterias, y nervios, y son de agudo sentimiento”. Ele
acrescenta que “es frio, y humedo, (y esta sustancia es la que baja por la cavidad del
dorso hasta la colilla. Con sus tunicas de la pia, y dura, haciendo division de parte
diestra, y sinistra [...] (PORRES apud ANÔNIMO, 1725, p. 153).
Para além do inegável didatismo da obra de Porres, acreditamos que ela possa ter
sido considerada adequada para o desempenho das funções próprias de um cirurgião na
medida em que Medula de Cirugía y Examen de Cirujanos veiculava o conhecimento de
anatomia que era exigido pelo Protomedicato na Espanha e que, portanto, vigorava no
período da elaboração e aplicação do manuscrito nas reduções. A opção pela obra de
Porres leva-nos a considerar que seu acesso a ela possa ter ocorrido ainda na Espanha ou
em alguma biblioteca de ordem religiosa ou então privada na América platina.
No terceiro capítulo da obra, intitulado Tratado brebe del modo de sangrar,
encontramos uma descrição detalhada sobre como realizar uma sangria. Esse tratamento
era empregado no tratamento de algumas doenças e consistia na retirada de sangue do
enfermo por meio de cortes feitos estrategicamente ou do uso de sanguessugas colocadas
em locais definidos a partir dos sintomas da enfermidade. O procedimento muda para
cada caso, assim como o membro do corpo a ser cortado, o instrumento a ser utilizado e
as indicações que acompanham o processo. Há, segundo o autor-compilador, uma
sangria específica para cada enfermidade.
Como sangra la vena cefalica, ò vena de la caveza? Poniendo al enfemo sobre el
lado contrario, recogiendole la camisa hasta el hombro, de manera que no se

50
caiga sobre la ligadura, y le pondrè la cinta tres dedos más arriva de donde se
hia de picar, con una cinta de media seda de un dedo de ancho, y romperè la
vena longitudinalmente (ANÔNIMO, 1725, p. 167).
Nele, encontramos, também, algumas ilustrações de veias e de instrumentos
cirúrgicos, utilizados no procedimento, tais como o sajador, utilizado pelos sajadores, que
faziam as sangrias, bem como dietas indicadas para antes ou depois da sangria, sendo
que as mais frequentes preveem a ingestão de vinho tinto diluído em água antes do
procedimento. Alguns alimentos, no entanto, não deveriam ser ingeridos por certos
enfermos, como no caso da sangria realizada em uma mulher grávida:
Y si fuese muger, y estuviese preñada, podrase sangrar de la vena del arca? No
la sangre sino de la vena comun de todo el cuerpo, y le pondré en el ombligo
antes de hacerse la sangria un poco de carne a medio asar, õ una tortilla de
huevos, õ una tostada de pan mojado en vino, y polvoroado en canela
(ANÔNIMO, 1725, p. 173).

Instrumentos cirúrgicos. In: TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos 1. Archivo Histórico de la
Província Franciscana de la Santíssima Virgen del Río de la Plata. Buenos Aires: Ediciones Castañeda, julho de 2014,
p. 174 e 175.

51
No capítulo De las enfermedades de la cabeza, encontramos receitas cujos ingredientes
eram unhas de mamíferos, tais como veados, cães e antas, essas últimas referidas como la
gran bestia96, que, segundo o autor-compilador, auxiliavam no tratamento de epilepsia.
Outras delas previam a ingestão de partes de sapos e caranguejos, como evidenciado
nesta passagem: Dicen que el Brazo derecho del sapo, si lotra en los inos los libra delos accidentes
epilépticos (ANÔNIMO, 1725, p. 196) [grifos nossos]. Constatou-se ainda que, nesse
capítulo, apesar de o autor-compilador recorrer com frequência à obra Médico Caritativo,
de Felipe Borbón, e a outras autoridades científicas, ele o faz com menos frequência do
que em outros, o que poderia apontar para uma narrativa mais autoral. No entanto,
como nos demais capítulos, existem algumas diferenças na caligrafia, que nos levam a
duvidar de que foi escrito ou copiado por apenas uma pessoa. Nas laterais das páginas
desse capítulo encontramos anotações com letra diferente daquela empregada no texto, o
que, no entanto, não exclui a possibilidade de que elas tenham sido posteriormente
acrescentadas por um leitor ou revisor da versão do mansucrito que estamos analisando.
No quinto capítulo, que trata das enfermidades do peito e da voz, o autor-
compilador refere um caso de convulsão:
[...] Muchas veces, se experimenta alguna cosa de convulsión, en este caso no
usaremos de medicamentos volatiles sin mescla de laudano, u opio; mejor es
mitigar los accidentes con medicamentos templados, como el ambar de cuentas
preparado, la mirra en polvo, y el Incienso macho [...] (ANÔNIMO, 1725, p.
249).
Os quadros convulsivos remetem à epilepsia, doença citada na Tabla de las cosas
notables, na qual são listadas outras enfermidades. As crises epilépticas, vale ressaltar,
foram compreendidas historicamente sob um viés sobrenatural e, por provocarem
movimentos desordenados do corpo humano, chegaram a ser descritas como um
fenômeno ocasionado pela ação de forças demoníacas (BLOCH, 1993; LE GOFF, 1990).
No entanto, o Libro de Cirugía (1725) não apresenta qualquer menção a causas dessa
natureza ou a práticas mágico-religiosas indicadas para o tratamento de convulsões, o
que parece apontar para uma percepção distinta do autor-compilador, quer tenha sido ele
um religioso encarregado das artes de curar ou um médico laico.
O sexto capítulo do Libro refere-se às enfermidades da cavidade abdominal e
contempla terapêuticas indicadas para conter as dores de estômago, tratar a disenteria e a
prisão de ventre, as diarreias, as verminoses – muito comuns entre os indígenas nas
reduções jesuíticas –, as hemorroidas e ainda as enfermidades do baço e do fígado. No
subcapítulo sobre vômitos, encontramos registrada a atuação do autor-compilador na
cura de uma grave enfermidade que acometia um indígena da redução de São Miguel, a
quem foram administrados os santos sacramentos e a medicina siguiente:
[...] Estando yo en s.n mig. Me avisaran de la enfermedad de un Indio. q.e hera
colica flatuosa, àla q.l llaman ellos Yabirù. Tenia el vientre inchado como un
tambor, y ya conados los stos Sacramentos: dispuselè la medicina siguiente. De
medula de Patas de Vaca liquida quatro onz, junto con quatro onz. de
vino, y una cucharada de sal, de hise levantar un heruor al fuego, y
caliente de lo hise veuer de una vez; el efecto q.e hiso fuè, que por dos

96
As associações usuais a “uña de la gran bestia” são feitas à anta e ao alce. Acreditamos que o autor esteja se
referindo à primeira, já que as antas são abundantes em algumas regiões onde as reduções da Companhia de
Jesus foram instaladas.

52
oras estubo el enfermo quieto, despues se dispertò, y purgò cantidad de
humores crasos, flematicos por mas de seis oras continuas hasta que del
todo selè vajo la inchason y quedò sano al q.e yà estava a punto de
morir. En falta de aseite puse el tuetano, y añadi la sal p.a haser el
remedio [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 248) [grifos nossos].
Como se pode constatar, os procedimentos e os medicamentos indicados visavam à
purga de humores para o pleno restabelecimento do enfermo, apontando para a adoção
de princípios da teoria hipocrático-galênica.97 A menção de que, na falta do azeite
usualmente empregado, o autor-compilador recorreu à gordura de tutano aponta para a
realidade na qual viviam os missionários nas reduções e para a necessidade de
adaptações e intervenções ágeis diante de certas enfermidades ou da incidência de
epidemias.98 Passagens como a que destacamos acima nos auxiliam, portanto, no
entendimento das razões para a escrita e circulação de livros-síntese, tais como o Libro de
Cirugía, que, além de serem transportados com facilidade, forneciam indicações de
medicamentos e de procedimentos adaptados à realidade que viviam tanto os religiosos
como os leigos encarregados do atendimento de doentes.99
Nesse capítulo, encontramos também informações sobre os medicamentos
empregados para conter a peste: “[...] por duas rasones son de grande eficasia en la peste,
fiebres malignas, achaques [...] q.e la masa dela sangre nò este afecto de pequenos
orumos, y. q.e nò hasa embaraso en los pulmones [...].” (ANÔNIMO, 1725, p. 246). Não
há, contudo, ao longo de suas páginas, qualquer menção ao uso de relíquias ou a orações
para curar ou proteger os enfermos face à alta incidência de epidemias e nem mesmo a
uma possível punição divina aos indígenas reduzidos, o que parece se configurar em
elemento que reforçaria, mais uma vez, a hipótese de que o autor-compliador do
manuscrito não seja um religioso.
Ao referir-se aos tumores en geral em um subcapítulo intitulado Del zaratán, palavra
de origem árabe usada para descrever o tipo específico de câncer que se desenvolvia nos
seios das mulheres, encontramos a seguinte passagem:
[...] Cuando el cancro fuere en los Pechos, y nò se pudicien curar con remedio
alguno, se estirparà cortandolo con navaja, sacando todo el tumor con sus
raises, ò abriendo en cruz se descamarà, y con las manos se esprimirà para que
salga toda la sangre melancolica q.e estibieri cangregada en la circunferencia,
luego se cauterisarà con sucebidad no produsca escara gruesa, y se aplicaran los
polbos siguientes. [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 394).

97
Segundo a Teoria dos Humores, estes são tidos como componentes naturais do corpo humano e deveriam estar
sempre em harmonia. Os humores também são associados aos quatro principais elementos da natureza: fogo,
água, terra e ar. Lembramos que o século XVIII caracteriza-se pela transição de uma medicina fundamentada na
teoria hipocrático-galênica para uma medicina tida como mais científica. Ao transcrevermos e analisarmos o
manuscrito, fica evidente que o mesmo foi concebido neste momento transitório, mesclando conhecimentos de
anatomia e de farmácia próprias do período com a teoria dos humores. Ver mais em: REIS (2009) e CARNEIRO
(1994; 2010).
98
As assim denominadas pestes foram as principais causas de morte nas reduções da Província Jesuítica do
Paraguai setecentista. Ver mais em: FLECK, 2015.
99
Há várias passagens que registram a atuação do autor-compilador do manuscrito como um homem voltado
para as artes de curar – atuando como enfermeiro, cirurgião ou boticário –, cujas experiências, observações e
receitas conciliam sua condição de missionário, encarregado do conforto e salvação da alma, e de homem de
ciência, empenhado em curar os indígenas das enfermidades que sobre eles se abatiam.

53
Considerando que a assepsia surgiria somente no século XIX, há que se reconhecer
que as intervenções cirúrgicas no século XVIII, além de arriscadas para os pacientes,
estavam sujeitas à incidência de infecções. Acreditamos que, no caso relatado, a
cauterização tenha sido empregada para atenuar os efeitos colaterais que se seguiam a
esse tipo de intervenção realizada no século XVIII. No entanto, o que chama a atenção
no excerto é a informação de que o corte foi feito em formato de cruz, o que parece sugerir
a invocação do auxílio divino para assegurar o êxito da operação. Já a indicação de
espremer e eliminar o sangue melancólico está em consonância com o pensamento
hipocrático-galênico, evidenciando a apropriação das teorias médicas vigentes nas
intervenções cirúrgicas realizadas nas reduções no setecentos.100
Já no sétimo capítulo do manuscrito, Enfermedades de las mugeres, percebemos que as
terapêuticas indicadas estão relacionadas com o mal de madre101 e visavam combater
cólicas e dores pós-parto ou então fazer descer ou parar a menstruação. Para tanto, são
indicadas diversas plantas e infusões, entre as quais se encontram a canela, a matricaria
(camomila), o asafran (açafrão), o ynojo (funcho) e o perejil (salsa).102 Esses ingredientes
são mencionados em várias passagens do Libro, como neste preparado indicado para
fazer descer a menstruação: “Es tambien buen remedio tomar cada mañana una dragma
de preparado mesclado con un poco de miel, veuiendo inmediatamente media tasa de
vino blanco, ó cosimiento de Artemisa”103 (ANÔNIMO, 1725, p. 298). Para deter o fluxo
de sangue após o parto, o autor-compilador do Libro recomenda o uso de Balsamo de
Aguaraybay, uma planta nativa da América do Sul, que cresce no norte da Argentina, na
região próxima de Córdoba e possui propriedades purgantes.104 Sendo assim, o
manuscrito oferece-nos evidências tanto da circulação de plantas nativas da região
platina entre colégios e reduções como de sua utilização em receitas.
No Libro de Cirugía, o autor não apresenta explicações detalhadas sobre a anatomia
do corpo feminino, detendo-se, principalmente, nas terapêuticas indicadas no tratamento
de enfermidades próprias das mulheres. Entretanto, em algumas passagens ficam claros
100
Cabe lembrar que foi apenas no século XIX que o procedimento de extração de câncer de mama – com a
mastectomia radical – foi realizada por William Stewart Halsted (1852-1922) nos Estados Unidos. Considerando
que não existiam na Europa do setecentos, métodos adequados para a remoção de cânceres de mama em seu
último estágio, o relato de experiência de extração do zaratán – com um corte em forma de cruz, seguido de
procedimentos humoralistas – que o Libro nos oferece parece apontar para a realização de experiências
inovadoras no tratamento do câncer nas reduções da região platina.
101
A madre, vale lembrar, esteve sempre associada à reprodução, como podemos perceber nas próprias
definições do termo. Rafael Bluteau define, em seu Vocabulário português e latino, de 1721, a madre como
sendo a “parte em que se concebe e alimento o fruto” e ainda como “o útero das fêmeas, onde se desenvolve o
feto antes de nascer” (BLUTEAU, 1721, p. 240). Já em 1752, os irmãos e cirurgiões Manuel José Affonso e José
Francisco e Mello publicam o Novo método de partejar, recopilado dos mais famigerados sábios e doutores, no
qual a madre aparece descrita como “uma entranha de substância membranosa, figurada como uma pêra com
algumas cavidades em seu centro, de forma que o seu fundo fica superior e o orifício inferior corresponde à
vagina” (AFFONSO; MELLO, 1752, p. 41).
102
Vale lembrar que ingredientes como asafran, matricaria e canela eram largamente empregados em receitas
para provocar los mestruos que constam em livros de medicina doméstica europeia. Para essa mesma finalidade,
encontramos a indicação de plantas usadas em receitas de purgantes e vomitórios, tais como sarsaparrilla, cardo
corredor, apio, rais de perejil e lírio.
103
A maioria das infusões indicadas no Libro deveria ser feita em vinho, fazendo-se, no entanto, uma
diferenciação entre o uso do vinho branco e o do vinho tinto.
104
Cabe ressaltar que as propriedades emenagogas atribuídas ao aguaribay indicam que essa planta facilita e
aumenta o fluxo menstrual, divergindo, por isso, da indicação do Libro, no qual o bálsamo aparece sendo usado
para deter o fluxo de sangue após o parto.

54
alguns conhecimentos sobre anatomia e sobre o funcionamento do corpo feminino,105
como no trecho em que o autor descreve as fases da vida fértil da mulher:
Empiesa a vajar los mestruos à las mugeres de y fin del los 14, y les dura hasta
los 40, ó 50. Seguen las complesiones, Mestruos por que a unas les empiesa a
bajar desde los 13 años, y a unas de 15, y lo mismo en el sesar, que a unas ya no
les baja à los años, y a unas despues de los 50 los tienen. Corren assi mismo los
mestruos seguen los tiempos de la luna; a las muchachas les corre em el primer
quarto, a las mosas en el 2º, y a las de más edad en el 3º, y alas viejas en el
ultimo quarto de la luna, de esto podemos colegir que los nosos sedeuen sangrar
en luna nueba, y los viejos al fin de la luna, por que el arte fique à la naturalesa.
Gordiano fl. 267. Y se hade sauer que àlas mugeres quando les corre vin los
mestruos, segun la costumbre que dura 3 días, mas ó menos, entonses viben
sanas, castas, y son fecundas (ANÔNIMO, 1725, p. 299).
Também encontramos menção a cesáreas, procedimento cirúrgico descrito
detalhamente, mas não recomendado pelo autor, que se limita a afirmar que “rara ves
tiene buen efecto” (ANÔNIMO, 1725, p. 302). Entretanto, recomenda que ela deveria
ser empregada quando fosse constatado que a mãe estivesse morta e que a criança ainda
estivesse viva, a fim de que pudesse ser salva. Para controlar o sangramento após o parto,
são recomendados remédios e alimentos que não “derriten demasiado la sangre”
(ANÔNIMO, 1725, p. 306), pois esses poderiam debilitar ainda mais as forças da
mulher.106
Como se pode observar, esse capítulo trata da menstruação, do parto e de doenças
femininas de forma bastante detalhada para a época. Deve-se, no entanto, ressaltar que
as descrições feitas do funcionamento do corpo feminino e os tratamentos indicados,
apesar de poderem ser do conhecimento dos missionários jesuítas encarregados das artes
de curar, não eram por eles aplicados e executados por razões fundadas na própria
religião e moral do período. Considerando que o atendimento das gestantes e
parturientes e mesmo daquelas mulheres que sofriam dos males da madre cabia às
parteiras indígenas, pode-se questionar as razões de as enfermidades femininas terem
sido consideradas e incluídas no texto do Libro.107

105
É preciso considerar que nas reduções as mulheres indígenas prestes a dar à luz contavam com o apoio – e o
conhecimento – de outras indígenas parteiras, encarregadas de atender gestantes e parturientes nas enfermarias e
nos hospitais nelas instalados. É plausível supor que as inúmeras situações de complicações de parto que o autor-
compilador tenha presenciado ou então as informações que obteve de outros indígenas sobre o trabalho das
parteiras tenham favorecido a descrição de plantas nativas americanas com propriedades muito similares às que
eram amplamente utilizadas na Europa, tais como a serpentária, a artemísia, o ciclâmen, a flor de violeta branca
e a madressilva, referidas por Dioscórides. Como pudemos constatar em estudo anterior (FLECK, 2015), tanto
europeus como indígenas conheciam uma infinidade de plantas e procedimentos que favoreciam o aborto,
garantiam a continuidade da gravidez e também um bom parto. É muito provável que os jesuítas boticários dos
colégios e das reduções e até mesmo aqueles que atuavam como enfermeiros ou médicos conhecessem as
propriedades abortivas das plantas nativas americanas e daquelas que passaram a ser cultivadas nos herbários
mantidos pelos missionários. Vale lembrar também que livros de medicina casera circulavam amplamente na
região platina, o que poderia explicar o conhecimento e o uso de preparados abortivos, bem como de
procedimentos indicados, tanto para favorecer a expulsão dos fetos [em consequência de abortos] e para
contornar dificuldades surgidas durante o parto como para amenizar as dores no período pós-parto.
106
Como se pode mais uma vez observar, o autor-compilador é fortemente influenciado pela teoria hipocrático-
galênica na medida em que as enfermidades são causadas pelo desequilíbrio entre os quatro humores básicos: o
sangue, a fleuma, a bile amarela (ou cólera) e a bile negra (ou melancolia).
107
Cabe ressaltar que o capítulo das enfermidades das mulheres foi escrito pelo autor-compilador cuja caligrafia
predomina no Libro e que nele não existem quaisquer alterações de letra, o que parece confirmar que a opção por

55
O capítulo De las Fiebres, y de su Diferencia trata sobre os diferentes tipos de febres,
não descuidando de definir fiebre, que corresponderia, segundo o autor-compilador, a:
[...] calor no natural mudado en huego, el calor sepone en lugar de genero, por
que todas las fiebres combienen en calor preternatural a diferencia del natural,
que es el conservador de la vida, y el preternatural el destruidor de ella; mudado
enfuego se dice a distincion de otro calor no natural, que no es bastante actibo
para producir fiebre, como es la ira, el exercisio &, que produciendo calor
preternatural no llega a ser febril (ANÔNIMO, 1725, p. 317).
Ao longo do capítulo, em consonância com as teorias médicas vigentes no
setecentos, diferentes terapias dietéticas são indicadas para as febres Eticas, as
Putridas e as Efimeras.108 As Eticas, febres cujo principal efeito era o ressecamento de
artérias e do coração – configurando-se em uma doença seca –, deveriam ser
combatidas com tratamentos e alimentos úmidos, como carnes de cangrejos, caracoles,
tortugas e leche de baca. As Putridas, por sua vez, deveriam ser combatidas com uma
dieta alimentar constituída por seuada, asucar, caldos de pollo, carne de carnero ou
gallinas, e lechugas. Também são indicadas plantas como salvia, romaza, sen, orosus,
esparrago e ybiamirri, empregadas tanto na alimentação como na composição de
sudoríficos e vomitórios. Por fim, as dietas indicadas para as febres Efimeras são as
mesmas empregadas no tratamento das febres Putridas, adicionando-se apenas a
recomendação da ingestão de limões e laranjas.
Como se pode observar, alguns alimentos são recomendados para o consumo,
enquanto outros integram receitas indicadas no tratamento de enfermos febris. Dentre
eles destacamos o já mencionado leite. Seu consumo é fortemente recomendado para os
enfermos que sofriam de febres Eticas, e é tido, inclusive, como alimento, y remedio
universal (ANÔNIMO, 1725, p. 349). Alguns alimentos também são empregados no
combate às febres Efimeras, podendo ser utilizados para fazer compressas na cabeça dos
enfermos. Esse é o caso das cebolas, que podiam ser tanto ingeridas como aplicadas na
pele dos Efimeros que apresentassem erupções em decorrência da subespécie mais letal
das Efimeras, as Malignas. Enquanto certos tratamentos para as febres incluíam a ingestão
de esterco, urina e animais vivos, como sapos, outros previam exclusivamente a ingestão
de leite, desde que observadas algumas condições, como nesta indicação para o
tratamento das febres Eticas:
Y el mejor tiempo de usarla será por las mañanas en auinas, hagan traer una
baca mansa, gorda, negra, y nó vieja, ni mui joven junto ála auitacion del
Enfermo, y ordeñen la leche en un baso que este metido dentro deotro baso
lleno de agua bien caliente, para que assi con el calor que sale la veua el
Enfermo (ANÔNIMO, 1725, p. 349).
Também nesse capítulo, como nos demais, encontramos evidências da
familiaridade do autor-compilador com os princípios da teoria dos humores e de sua
aplicação, como nas passagens nas quais ele destaca que as febres resultantes dos
humores frios eram mais demoradas do que aquelas que decorriam do calor, que as febres
cóleras eram mais breves e menos agudas e que as causadas pelo sangue eram menos

trazer essas informações no manuscrito foi feita pelo mesmo indivíduo que refere experiências e observações
pessoais e que copia integralmente ou partes de tratados, como o de anatomia e de sangrar.
108
As primeiras atingiam os membros sólidos e dividiam-se em três tipos, não mencionados especificamente
pelo autor. As Putridas, que atingiam os humores, dividiam-se, segundo ele, em colericas, biliosas, cotidianas,
flematicas, melancolicas e sanguíneas, e as Efimeras em causon, tercianas, quartanas e malignas.

56
agudas e breves em seus sintomas, embora demorassem mais para passar. O consumo e a
utilização de certos alimentos e animais em receitas, por outro lado, parecem apontar
para uma combinação – ou adaptação – das receitas já consagradas e adotadas pela
medicina caseira europeia com a flora e a fauna disponíveis nas regiões de atuação do
autor-compilador ou de seus informantes religiosos ou laicos.
No nono capítulo, intitulado Del Pulso, Orina y Crisis, o autor-compilador aborda as
causas de pressão arterial baixa. A pulsação enfraquecida teria, segundo ele, relação com
“[...] La demasiada evacuasion [...] el calor intenso, y aserrimo, la vigilia, la abstinencia
de comida; el dolor grande; el temor, la tristesa, el movimiento demasiado del cuerpo, y
el mucho coyto” [...] (ANÔNIMO, 1725, p. 354). Essa passagem parece apontar para
uma associação entre os problemas de pressão arterial e um comportamento moral
[excesso de intercurso sexual], alvo de reiterada condenação dos missionários que
atuavam nas reduções da região platina. Cabe, no entanto, ressaltar que a vinculação
entre enfermidades e condutas morais desaprovadas não era estabelecida exclusivamente
por religiosos, constituindo-se em aspecto destacado também por autores médicos laicos,
tais como os referidos no Prólogo do Libro.
Nesse capítulo, são também abordadas as crisis, percebidas como situações ápices
de determinadas enfermidades, que encaminhariam o paciente para a melhora ou para a
piora de seu quadro. De acordo com o Libro de Cirugía, existiam as boas crises, nas quais o
corpo sairia vencedor, e as más crises, que consistiam no sucesso das enfermidades. Uma
má crise poderia levar até mesmo ao óbito. Para que as crises fossem superadas, o
manuscrito traz a indicação de seis condições – em consonância com a teoria
humoralista – que deveriam considerar a enfermidade e a idade do enfermo, “e assim os
morbos agudos por excreções de vômitos, fezes, suor se terminam aos largos [...], fazem
terminar a febre ardente no jovem pelo fluxo de sangue, e no velho termina, no mais das
vezes, pelo fluxo do ventre” (ANÔNIMO, 1725, p. 380).
Algumas páginas adiante, ao mencionar os tratamentos indicados para tumores, o
autor-compilador afirma que “abierto el tumor se li aplique el Balsamo de Asufre, o la
Grasa compuesta con asufre, o el balsamo Cayci, y otro. El unto del conejo es principal
remedio de los Panarrisos llaman los Yndios al conejo Tapiti”109 (ANÔNIMO, 1725, p. 418)
[grifos nossos], o que aponta, mais uma vez, para sua familiaridade com certos saberes
nativos adotados no tratamento de determinadas enfermidades. Quanto ao emprego das
denominações de plantas e animais nas línguas nativas ao longo do Libro, é plausível
supor que visasse tanto à facilidade de sua localização pelos indígenas que viviam nas
reduções como à sua correta utilização nas receitas indicadas nos tratamentos das
enfermidades e nos procedimentos cirúrgicos. Chamou-nos a atenção também uma outra
passagem do Libro que sugere a incorporação da farmacopeia nativa no tratamento de
doenças na Europa: “[...] La triaca aplicada se observó en la Peste de Mantua año de
1629, q.e matava [El carbunco], más combeniente son los medicamentos suabes q.e los
acres [...]” (ANÔNIMO, 1725, p. 393).
Se, no primeiro capítulo do manuscrito – o Dispensatório –, o autor-compilador
menciona o necessário conhecimento de astrologia tanto para a coleta de animais e
plantas como para a realização de sangrias e purgas (ANÔNIMO, 1725, p. 72; p. 138),

109
O próprio autor-compilador define panarrisos como “un tumor preternatural que se situa en las extremidades
de los dedos, hecho de sangre ardiente, y colerica con calentura, y agudo dolor, que aueses causa delirios, y haun
la muerte; su terminacion es por lo ordinario supurarse” (ANÔNIMO, 1725, p. 418).

57
nas páginas finais do Libro ele apresenta duas tabelas: a Declaración de los doce signos y sus
complesiones e a Declaración de los Siete Planetas sus aspectos, y movimientos. Nesta última, fica
evidenciada a estreita vinculação entre astrologia e os pressupostos da teoria hipocrático-
galênica: “[Símbolo Saturno] – Primero Planeta es Saturno, es frio, y seco contrário a la vida,
tiene aspecto a los Melancolicos [...], es mui tardo en su movimiento, recide en Capricornio, y
Aquario. [Símbolo Peixes] [Símbolo Aquário]” (ANÔNIMO, 1725, p. 443). Sob essa
perspectiva, o manuscrito revela a coexistência de “diferentes sistemas médicos [vigentes
no século XVIII], cada qual oferecendo suas próprias teorias sobre a natureza e o
significado das doenças”, o que não impedia, no entanto, que a “concepção de saúde e
de doença permanecesse holística” 110 (EDLER, 2013, p. 96).

Considerações finais
A importância e a riqueza do Libro de Cirugía, cujo conteúdo torna-se agora
acessível aos pesquisadores, residem fundamentalmente no que deixa transparecer sobre
a experiência americana de seu autor-compilador e dos demais jesuítas que atuaram na
América platina. O texto, mais do que revelar a difusão e apropriação dos conhecimentos
de Medicina e de Farmácia vigentes na Europa do setecentos, aponta para sua
ressignificação e para a produção de novos saberes e técnicas resultantes do contato com
as populações indígenas e com a natureza do Novo Mundo.111 Cabe, no entanto, advertir
que, apesar das várias menções aos saberes e às observações de práticas curativas nativas,
as vozes indígenas que ecoam no manuscrito – como informantes – são contidas e
disciplinadas pelos referenciais da História Natural e da Medicina do período e pelos
procedimentos científicos daquele que o concebeu e elaborou, evidenciados nas inúmeras
referências intertextuais e na própria forma que ele veio a assumir: a de uma biblioteca
portátil.

O texto, que concilia uma narrativa autoral com trechos copiados de tratados
médico-cirúrgicos, resultou inequivocamente da formação acadêmica e/ou prática e,
sobretudo, da capacidade de observação e sistematização de procedimentos curativos por
seu autor-compilador. Sob essa perspectiva, pode-se afirmar que o Libro constitui-se de
um compêndio de experiências vivenciadas por múltiplos agentes dedicados às artes de curar
– leigos ou religiosos, europeus ou nativos –, que afloram nas páginas do manuscrito.
Guiado pelo autor-compilador – que, por vezes, anuncia os percursos desejáveis de
leitura –, o potencial usuário do Libro não terá contato apenas com a “simples
reprodução [...] das estruturas e noções já formadas”, mas com a “perspectiva
circulatória [que] confere ação a todos os envolvidos no processo interativo de
construção do conhecimento” (RAJ, 2015, p. 170-171).
110
Essa concepção associa a ideia de “proporção justa ou adequada” entre saúde e doença, sendo que a saúde é
entendida como o equilíbrio entre os elementos e humores que compõem o organismo humano, enquanto o
desequilíbrio desses elementos promove o aparecimento da doença.
111
Esse aspecto é ressaltado por Barrera-Osorio (2006, p. 1-2) [grifos nossos], para quem “The Atlantic world
fostered the development of one key element of modern epistemological practices: empirical observation.
Numerous accounts and descriptions of the New World, together with the increased circulation of natural
entities such as my opening example, helped to establish this empirical tradition, which, in its turn, helps to
break the late medieval and humanist dependence of knowledge upon textual interpretation and exegesis. The
establishment of this tradition took place during crisis of authority and the rise of material culture in Europe. In
both events, the Atlantic world, and in particular Spanish America, played a significant and decisive role”.

58
Quanto à sua autoria, não referendamos, como proposto por Guillermo Furlong, a
hipótese de que o irmão jesuíta Pedro Montenegro tenha sido o autor do Libro de
Cirugía,112 optando por apresentá-lo como um manuscrito anônimo que, além de ter sido
composto por um autor-compilador, cujas percepções e procedimentos situavam-se entre
os antigos e os modernos,113 foi constituído em dois momentos distintos.114 O procedimento
de reunião das duas partes e as letras diferentes, presentes tanto na primeira como na
segunda parte do texto, parecem sugerir a colaboração de copistas e ainda de outro
compilador encarregado da reunião dos dois manuscritos e de sua posterior
encadernação.
Porém, se, por um lado, dificilmente conseguiremos desvendar as identidades dos
autores-compiladores do manuscrito em questão, por outro, parece-nos evidente que
enquanto “organizador[es] da disposição dos discursos”, que “bordeja[m] os textos,
recortando-os, delimitando-os” (FOUCAULT, 2011, p. 59), eles tinham a clara noção de
que a atenção maior deveria estar voltada a seu potencial leitor, isto é, aquele que tendo
acesso ao Libro de Cirugía, quer fosse ele um enfermeiro, um boticário ou um cirurgião,
deveria ser bem orientado em relação aos mais adequados procedimentos terapêuticos e à
mais eficaz administración de los remedios, que se deben aplicar aos enfermos (ANÔNIMO,
1725, p. 13).

Referências
AFFONSO, Manuel José; MELLO, José Francisco. Novo método de partejar, recopilado dos mais
famigerados sábios e doutores. Lisboa: Miguel Rodrigues, 1752.
ANÔNIMO. TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos. Archivo Histórico de la
Província Franciscana de la Santíssima Virgen del Rio de la Plata. Buenos Aires: Ediciones
Castañeda, julho de 2014. 660 p.
ARIAS, Fabián. El mapa de Tomás Falkner, SJ, y su representació de la red de rastrilladas
indígenas de la región de las Pampas y Patagonia (mediados del Siglo XVIII). Coordenadas. Revista de
Historia local y regional, año 1, número 1, enero-junio 2014, p. 1-26.
ASÚA, Miguel de. La ciencia de Mayo: la cultura científica en el Río de la Plata, 1800-1820. Buenos
Aires: Fondo de Cultura Económica, 2010.
BARRERA-OSORIO, Antonio. Experiencing nature: the Spanish American empire and the early
scientific revolution. Austin: University of Texas Press, 2006.
BLEICHMAR, Daniela; DE VOS, Paula; HUFFINE, Kristin ; SHEEHAN. Kevin. Science in the
Spanish and Portuguese Empires, 1500-1800. Redwood City: Stanford University Press, 2008.
BLOCH, Marc. Os Reis Taumaturgos. São Paulo: Companhia das Letras, 1993.
BLUTEAU, Raphael. Supplemento ao Vocabulario portuguez, e latino. Parte II. Lisboa: Patriarcal
Officina da Música, 1721-1728.

112
Essa questão será abordada de forma mais aprofundada no próximo estudo inserido neste livro.
113
Como bem observado por Chartier (1992, p. 236), “[...] não existe produção ou prática cultural que não se
fundamente em materiais impostos pela tradição, pela autoridade [...]”, o que fica evidenciado tanto nas menções
feitas a autores clássicos e contemporâneos como nos trechos extraídos e copiados das obras às quais o autor-
compilador do Libro recorreu para compor o manuscrito.
114
Como parece sugerir a menção feita à data de 1736, na página 55 da segunda parte do manuscrito, escrita em
uma letra um pouco mais livre do que a empregada na primeira parte do manuscrito.

59
CAÑIZARRES-ESGUERRA, Jorge. Iberian Science in the Renaissance: Ignored How Much
Longer?. Perspectives on Science, vol. 12, n. 1, p. 86-124, 2004.
CAÑIZARES-ESGUERRA, Jorge. Cómo escribir la Historia del Nuevo Mundo. México: FCE, 2007.
CARNEIRO, Henrique Soares. Filtros, Mezinhas e Triacas: as drogas no mundo moderno. São
Paulo: Xamã Editora, 1994.
CARNEIRO, Henrique. Bebida, abstiência e temperança na história antiga e moderna. São Paulo:
Editora Senac São Paulo, 2010.
CASTELNAU-L’ESTOILE, Charlotte de; COPETE, Marie-Lucie; MALDAVSKY, Aliocha;
ŽUPANOV, Ines G. (dir.). Missions d’évangélisation et circulation des savoirs. XVIe-XVIIIe siècle.
Madrid: Casa de Velázquez, 2011.
CERTEAU, Michel de. A escrita da história. Rio de Janeiro: Forense Universitária, 1982.
CERTEAU, Michel de. A Ordem dos Livros. Leitores, autores e bibliotecas na Europa entre os
séculos XIV e XVIII. Tradução Mary Del Priore. Brasília: Editora Universidade de Brasília,
1994.
CHARTIER, Roger. Textos, Impressões, Leituras. In: HUNT, Lynn. A nova história cultural. São
Paulo: Martins Fontes, 1992. p. 211-238.
DEAR, Peter. “Jesuit Mathematical Science and the Reconstitution of Experience in the Early
Seventeenth Century”. Studies in the History and Philosophy of Science, v. 18, n. 2, p. 133–175, 1987.
DI LISCIA, María Silvia. Saberes, Terapias Y prácticas Médicas en Argentina 1750-1910). Madrid:
Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Instituto de História, 2002.
EDLER, Flávio Coelho. Plantas nativas do Brasil nas farmacopeias portuguesas e europeias
(séculos XVII-XVIII). In: KURY, Lorelai (org.). Usos e circulação de plantas no Brasil (séculos XVI-
XIX). Rio de Janeiro: Andrea Jakobsson Estúdio, 2013. p. 96-137.
FAULHABER, Priscila; LOPES, José Sérgio Leite (Orgs.). Autoria e história cultural da ciência.
Rio de Janeiro: Beco do Azougue, 2012.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann. Evidências de circulação e apropriação de saberes
farmacológicos e médico-cirúrgicos em um manuscrito anônimo (América platina, século XVIII).
Revista Eletrônica da ANPHLAC, São Paulo, n. 26, p. 349-384, jan./jun. 2019.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann. Entre a caridade e a ciência: a prática missionária e científica da
Companhia de Jesus (América platina, séculos XVII e XVIII). São Leopoldo: Oikos; Editora
Unisinos, 2015.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann; RODRIGUES, Luiz Fernando Medeiros; MARTINS,
Maria Cristina Bohn. Enlaçar mundos. Três jesuítas e suas trajetórias no Novo Mundo. São
Leopoldo: Oikos; Editora Unisinos, 2014.
FOUCAULT, Michel. O que é um autor? In: QUEIROZ, Sônia (org). O que é um autor?, de Michel
Foucault duas traduções para o português. Belo Horizonte: FALE/UFMG, 2011. p. 51-78.
FURLONG, Guillermo. Medicos argentinos durante la dominación hispánica. Buenos Aires:
Huarpes, 1947.
GARZÓN MACEDA, F. La Medicina en Córdoba. Apuntes para su Historia. Tomos I- II- III.
Buenos Aires: Talleres Gráficos Rodrígues Giles, 1916.
GRUZINSKI, Serge. As Quatro Partes do Mundo: História de uma Mundialização. Belo
Horizonte: Editora UFMG; São Paulo: Edusp, 2014.
LE GOFF, Jacques. As doenças têm história. Lisboa: Terramar, 1990.

60
LEONHARDT, Carlos. Los jesuítas y la medicina en el Río de Plata. Estudios, 57, Buenos Aires,
1937, p. 101-118.
MANUSCRITOS DA COLEÇÃO DE ANGELIS [MCA]. Rio de Janeiro: Biblioteca Nacional,
1951. Tomo I.
MILLONES FIGUEROA, Luis; LEDEZMA, Domingo (eds.). El saber de los jesuitas, historias
naturales y el Nuevo Mundo. México: Iberoamericana, 2005.
O’NEILL, Charles; DOMINGUEZ, Joaquín-María. Diccionário Histórico de la Compañía de Jesús,
Roma: Institutum Historicum SI; Madrid: Universidad de Comillas, 2001.
PORRES, Manuel de. Medula de Cirugía y Examen de Cirurgianos. Madrid, 1691.
PRIETO, Andrés I. Missionary Scientists: Jesuit Schience in Spanish South America (1570-1810).
Nashville, Tennessee: Vanderbilt University Press, 2011.
RABIN, Sheila J. “Early Modern Jesuit Science. A Historiographical Essay”. Journal of Jesuit
Studies, v. 1, n. 1, p. 88-104, 2014. [Link]
RAJ, Kapil. Conexões, cruzamentos, circulações. A passagem da cartografia britânica pela Índia,
séculos XVII-XIX. Cultura. Revista de História e Teoria das Ideias, v. 24, p. 155-179, 2007.
RAJ, Kapil. Além do Pós-colonialismo... e Pós-positivismo Circulação e a História Global da
Ciência. Revista Maracanan, n.13, p. 164-175, dezembro 2015.
REIS, Ivoni Freitas. Um mapa da medicina antiga: entre a cura através dos contrários e a cura
através dos semelhantes. Revista de historia de la medicina y epistemología médica. Buenos Aires:
Departamento de Humanidades Médicas, 2009. v. I, p. 01-14.
ROMANO, Antonella. Las primeras enseñanzas científicas en Nueva España: México entre
Alcalá, Mesina y Roma. Takwá, nº 8, Otoño 2005, p. 93-118.
ROMANO, Antonella. Actividad científica y Nuevo Mundo: el papel de los jesuitas en el
desarrollo de la modernidad en Iberoamérica. In: MARZAL, Manuel; BACIGALUPO Luis.
(ed). Los Jesuitas y la modernidad en Iberoamérica (1549-1773). Lima: Fondo Editorial de la
Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007. p. 56-71.
ROMANO, Antonella. Making the History of Early Modern Science: Reflections on a Discipline
in the Age of Globalization. Annales HSS, 70 (2), p. 307-334. April-June 2015.
SAINZ OLLERO, Héctor; SAINZ OLLERO, Helios; CARDONA, Francisco Suárez;
ONTAÑÓN, Miguel Vázquez de Castro. José Sánchez Labrador y los naturalistas jesuítas del Río de la
Plata. Madrid, MOPU, 1989.
SUBRAHMANYAN, Sanjay. Connected Histories: Notes towards a Reconfiguration of Early
Modern Eurasia. Modern Asian Studies, Special Issue: The Eurasian Context of the Early Modern
History of Mainland South East Asia, 1400-1800. 31(3): 735-762, 1997.
WADDEL, Mark A. Jesuit Science and the End of Nature’s Secrets. Burlington: Ashgate, 2015.

61
Manuscritos rioplatenses de Medicina e Farmácia: um estudo
comparativo entre a Materia Médica Misionera e o Libro de Cirugía115

Muitos dos manuscritos de Etnobotânica e Medicina relacionados nos catálogos de


bibliotecas e arquivos europeus e latino-americanos não foram ainda publicados ou mais
detidamente analisados pelos pesquisadores, sobretudo em termos de sua relevância para
a identificação e discussão das evidências de apropriação e circulação de conhecimentos
clássicos de Medicina e Farmácia e de saberes nativos. Dentre esses manuscritos
destacam-se a Materia Médica Misionera, de 1710, e o Libro de Cirugía, de 1725, que têm
sua autoria atribuída ao irmão jesuíta Pedro Montenegro, e sobre os quais nos detemos
no presente estudo. Além da discussão dos indícios de apropriação de conhecimentos
clássicos de Medicina e Farmácia e de saberes nativos, cotejamos suas estruturas e estilos
narrativos a fim de subsidiar o questionamento quanto à autoria atribuída aos dois
manuscritos.
Materia Médica possui 458 páginas, 148 ilustrações de plantas e um frontispício com
a imagem de Nossa Senhora das Dores, padroeira dos enfermos. Circulando em versões
manuscritas pela América platina, a obra só veio a ser editada e publicada na Revista
Patriótica Del Pasado Argentino em 1888 por iniciativa de Ricardo Trelles. Outras edições
são da Biblioteca Nacional de Buenos Aires, de 1945, e de Carmen Martín Martín, de
1995.
A segunda obra analisada intitula-se Libro de Cirugía. Trasladado de autores graves y
doctos para alívio de los enfermos. Escrito en estas Doctrinas de la Compañía de Jesús, año de 1725,
e uma de suas versões manuscritas encontra-se na Biblioteca do Convento da Ordem
Franciscana da cidade de Catamarca, Argentina.116 A versão digitalizada do manuscrito
conta com 660 páginas, algumas das quais ilustradas com desenhos de instrumentos
cirúrgicos e tabelas com diversas informações. Até o presente momento, apenas algumas
ilustrações e pequenos excertos do Libro foram publicados por Felix Garzón Maceda
(1916) e, posteriormente, também por Guillermo Furlong (1947).117
Contrastando com as limitadas e parciais informações de que dispomos sobre o
manuscrito Libro de Cirugía, Materia Médica Misionera já mereceu inúmeros estudos.118 Se,

115
Esse estudo contou com a colaboração de Maico Biehl, que atuou como bolsista de Apoio Técnico junto ao
Projeto Circulação e apropriação de saberes em obras manuscritas e impressas de Cirurgia na América
meridional do Setecentos (Edital Universal CNPq 12/2016), e foi publicado, em 2020, na revista Corpus –
Archivos virtuales de la alteridad americana.
116
Sobre a localização do manuscrito original, cabe ressaltar que, assim como Garzón Maceda, em 1916, e
Guillermo Furlong, em 1947, também Charles E. O’Neill e Joaquin Maria Dominguez informaram, no verbete
Pedro Montenegro, inserido no Diccionário Histórico de La Companía de Jesús (2001), que o irmão jesuíta:
“Escribió libros de medicina en español y guaraní. Sus principales obras fueron Materia Médica Misionera
(1710), con 148 ilustraciones hechas por él mismo, y ‘Libro de Cirugía’ (1725), aún inédito, que se conserva en
la biblioteca del convento franciscano de Catamarca (Argentina)” (O’NEILL; DOMINGUEZ, 2001, p. 13-15)
[grifos nossos].
117
Trata-se das obras: GARZÓN MACEDA, Felix. La Medicina en Córdoba. Apuntes para su Historia. Tomos
I- II- III. Buenos Aires: Talleres Gráficos Rodrígues Giles, 1916; FURLONG, Guillermo. Medicos argentinos
durante la dominación hispánica. Buenos Aires: Huarpes, 1947.
118
Sobre a Materia Médica Misioneira, ver mais em: FURLONG (1947), MARTÍN MARTÍN; VALVERDE
(1995), FLECK (2014a), FLECK; RODRIGUES; MARTINS (2014b), FLECK (2014c) e POLETTO (2014).

62
para a segunda, a historiografia afirma que seu autor foi o irmão jesuíta Pedro
Montenegro, consagrando o afirmado pelo historiador jesuíta Guillermo Furlong,119 para
o primeiro não existe consenso em relação à autoria atribuída tanto por Garzón
Maceda120 como por Furlong.
O irmão jesuíta Pedro Montenegro nasceu em 14 de maio de 1663 na cidade de
Santa Marina, na região da Galícia, na Espanha. Em 1679, com dezesseis anos de idade,
foi admitido como aprendiz no Hospital Geral de Madrid; desde então, sua trajetória
esteve associada às artes de curar. Seu ingresso na Companhia de Jesus ocorreu em 1691,
quando já se encontrava na América. Enviado à cidade de Córdoba, atuou como
boticário até 1703, quando passou a missionar na redução de Apóstoles e, entre 1705 e
1724, nas reduções do Paraná. No intervalo dos anos de 1703 a 1705, deixou as reduções
para atuar como enfermeiro e cirurgião junto às milícias indígenas enviadas à Colônia de
Sacramento,121 território em disputa entre as coroas de Espanha e Portugal. Faleceu em
20 de fevereiro de 1728 aos 65 anos de idade na redução de Mártires.
Nos próximos tópicos, contemplamos os resultados de um exercício comparativo122
entre as duas obras, que considerou os indícios de intertextualidade,123, bem como as
aproximações e distinções identificáveis entre suas estruturas e estilos narrativos,124 a fim

Sobre o Libro de Cirugía ver mais em: GARZÓN MACEDA (1916), FURLONG (1947), ASÚA (2014),
FLECK; OBERMEIER (2018) e FLECK (2019).
119
O historiador jesuíta Guillermo Furlong (1947, p. 74) afirmou que “Montenegro es el indiscutido autor de la
tan zarandeada Materia Médica Misionera, pero, a nuestro parecer, es el igualmente el autor del ‘Libro de
Cirugía’ que, en 1916, dio a conocer el doctor Félix Garzón Maceda en magna y eruditísima historia de la
‘Medicina en Córdoba’”.
120
Para Felix Garzón Maceda, o Libro de Cirugía “es lo más completo que ha circulado y lo de mayor mérito
que puede hallarse entre los códices médicos coloniales que han llegado hasta nosotros [...]” (GARZÓN
MACEDA apud ACERBI CREMADES, 1999, p. 19).
121
Em 1704, Portugal e Espanha entraram em conflito por motivos que envolviam a sucessão ao trono espanhol,
o que veio a ter consequências nos conflitos entre as coroas ibéricas na região do Prata. Inicialmente, cogitou-se
o envio de nove mil indígenas missioneiros para o ataque à Colônia, mas os Superiores das Missões do Uruguai
e do Paraná não autorizaram sua liberação, temendo pela segurança das reduções. Acredita-se que tenham se
deslocado em torno de quatro mil indígenas, provenientes de Corrientes, Córdoba e Tucumán.
122
A comparação, como método de investigação, tem a finalidade de formular e pensar questões, fazer analogias,
perceber variações e identificar semelhanças e diferenças entre o mais conhecido e aquilo que é apresentado
como novo (BARROS, 2007, 2014; BLOCH, 1998a, 1998b; PERISSINOTTO, 2012). Ainda que o presente
estudo parta de uma perspectiva comparativa e não necessariamente de uma história comparada, os trabalhos de
MAIER (1992), MANCUSO (2005) e KOCKA (2014) trazem significativas contribuições sobre a comparação
em História, além de análises historiográficas sobre o tema.
123
O conceito de intertextualidade foi desenvolvido, especialmente, por Julia Kristeva em sua obra Introdução à
Semanálise, de 1969. A ideia central do conceito é a noção dialógica que os textos mantêm entre si. Ou seja,
trata-se da percepção de que um texto é construído a partir de seus antecessores, pois, como afirma Kristeva,
“[...] todo texto se constrói como mosaico de citações, todo texto é absorção e transformação de um outro texto”
(KRISTEVA, 1974, p. 64). Para Antoine Compagnon, essa dimensão dialógica marca a mudança de perspectiva
nos estudos dos textos; se antes fechados em sua lógica interna, agora “[...] a intertextualidade se apresenta como
uma maneira de abrir o texto, se não ao mundo, pelo menos aos livros, à biblioteca” (COMPAGNON, 2001, p.
111). Considerando-se a leitura uma prática “[...] que raramente deixa marcas [...]”, conforme observou Roger
Chartier (1994, p. 11), a intertextualidade apresenta-se, portanto, como vestígios de uma leitura pregressa.
124
Observando que o viés comparativo aqui adotado, como alerta Renato Perissinotto (2012, p. 19), “[...]
pressupõe certo grau de semelhança e de diferença entre as coisas comparadas [...]”, evitando-se, assim, o
equívoco de cotejar coisas rigorosamente iguais entre si ou mesmo, radicalmente diferentes, destacamos que
ambas as obras estão inseridas em um contexto de produção – espacial e temporal – semelhante, o que não
elimina as diferenças entre as obras, como destacaremos adiante.

63
de subsidiar o questionamento da visão historiográfica mais consagrada e que atribui ao
irmão jesuíta a escrita dessas duas obras.

Sobre distinções evidentes e aproximações possíveis

Se estudos recentes realizados sobre a Materia Médica apontam que 92,3% dos
dados nela apresentados referem-se às virtudes medicinais de 140 plantas (SCARPA;
ANCONATANI, 2019)125, a análise que realizamos do manuscrito Libro de Cirugía
revelou que ele se detém na descrição de partes específicas do corpo, nos modos de
preparo de medicamentos e nos procedimentos terapêuticos, vinculando-os a práticas
cirúrgicas.
Mas as diferenças entre as obras fazem-se também notar na forma como foram
organizadas. Apesar de ambas apresentarem um Prólogo, no qual o leitor é informado
sobre os cuidados que deveriam ser observados, por exemplo na coleta de plantas e no
preparo das receitas, os títulos dos capítulos das duas obras reforçam que a Materia
Médica foi proposta para ser utilizada como manual de botânica médica126 e que o Libro de
Cirugía estava direcionado para a prática médico-cirúrgica.127 Por outro lado, ambos os
autores tinham uma visão do conjunto de suas obras, como podemos depreender da
passagem abaixo, extraída da Materia Médica:
[...] y en fin, misto el Guayacán con la Aristoloquia rotunda no hay mal
frances que no cure, y todas las enfermedades de reumas frias, como diré
en el capítulo del palo santo del Guaycurú aromatico, haciendo bebidas
magistrales, segun la nesecidad y sujetos, ó complicacion de morbos.
(MONTENEGRO, 1945, p. 79) [grifos nossos].128
O mesmo pode ser percebido no Libro de Cirugía, pois, não raro, seu autor-
compilador129 preocupa-se em informar ao potencial leitor onde poderia encontrar

125
Materia Médica Misionera está estruturada em cinco capítulos, além do prólogo, sendo que os três primeiros
são dedicados às nomenclaturas e propriedades das plantas, às instruções sobre a colheita e às suas virtudes.
Acredita-se que Montenegro não seja o autor do quinto e último capítulo, que versa sobre Otras curiosidades e
recetas útiles (FLECK, 2014a).
126
Vale lembrar que a Materia Médica Misionera, de 1710, segue o formato da De Materia Médica, escrita pelo
médico grego Dioscórides (c.40-c.90) e tida como o principal manual de farmacopeia durante a Idade Média e o
Renascimento, particularmente a partir de seus comentaristas Mathiolo e Laguna. Ver mais em: Asúa, 2014.
Assim como o manual de Dioscórides, o manuscrito atribuído ao irmão jesuíta Pedro Montenegro conta com um
prólogo, advertências e instruções acerca da conservação, classificação e uso das plantas, tabelas e ilustrações e,
no caso da Materia Médica Misionera, traz, além da descrição de cada planta, seu lugar de origem, sua
localização na região das missões, sua morfologia, as variações das espécies e seus usos simples e compostos.
127
A descrição feita por Felix Garzón Maceda reforça essa percepção ao informar que o Libro de Cirugía é “um
volumen con más de 600 páginas, escrito con letra pequena y apretada, intercalando muchos dibujos del
instrumental quirúrgico usado para diversas intervenciones [...]” (GARZÓN MACEDA. In: ACERBI
CREMADES, 1999, p. 19) [grifos nossos].
128
O Palo Santo, cujo nome científico é Bursera graveolensi, é uma árvore nativa das florestas da América do
Sul, da qual é extraído um óleo essencial e são fabricados incensos. Utilizado pelos nativos americanos e
apropriado pelos europeus, apresenta virtudes depurativas, antirreumáticas, antissépticas e antifúngicas.
129
Para Fleck e Obermeier, pode-se, com base na análise do manuscrito, “[...] formular a hipótese de que as
partes intituladas Tratados sejam transcrições de obras de referência já publicadas [selecionadas em função dos
propósitos do manuscrito explicitados no Prólogo] e que as partes intituladas Enfermedades apresentem uma
narrativa mais autoral, conciliando passagens extraídas de outros autores com observações e experiências
realizadas pelo autor-compilador” (FLECK; OBERMEIER, 2018, p. 135).

64
informações correlatas na obra, como por exemplo, nessa passagem, na qual, ao abordar
a fiebre putrida (tifo), avisa que “el regimiento de las fiebres efimera, y etica se pondrà en
los capitulos de sus propias curaciones” (ANÔNIMO, 1725, p. 342) [grifo nosso].
Os autores aproximam-se também em sua compreensão de que o restabelecimento
dos enfermos não se dava exclusivamente pelas virtudes medicinais das plantas e da
aplicação adequada de receitas e tratamentos, mas pela ação divina em uma região que
se caracterizava pela escassez de médicos e recursos e pela alta incidência de doenças. Na
Materia Médica, o autor deixa essa percepção muito evidente:
El Todo Poderoso, y Sempiterno Dios, que crió los hombres y animales en la
tierra, crió las plantas, árboles y yerbas, con no menor admiración del
hombre racional, que con razon y discurso, y por la experiencia rastrea
sus virtudes, para bien y provecho del género humano, pues en la
abundancia diversidad de figuras, sabores, y olores de sus ojas, frutos, y
troncos recrean, sustentan y curan al hombre ¡en este Valle de lágrimas, y
destierro miserable!! Para que por ella vengamos en conocimiento de nuestro
Criador, y bien Sempiterno (MONTENEGRO, 1945, p. 257) [grifos
nossos].
Para o irmão Montenegro, a capacidade de identificar moléstias, de preparar
remédios e de amenizar a dor e recuperar enfermos devia ser percebida como ato de
compaixão e de atendimento dos desígnios de Deus. A mesma percepção pode ser
encontrada no Libro de Cirugía, na passagem em que seu autor afirma: “Daras pues
quando tubieres señales para esto, la sena, el Xaraue de Mosqueta, los tamarindos, e la
caña fistola, y no hauiendo otra Purga, daras el mechoacan, o lo dispondras con la leche
tresna que es la ordinaria Purga de los Pobres Yndios.” (ANÔNIMO, 1725, p. 342) [grifos
nossos],130 reforçando a interpretação de que o atendimento dos doentes era orientado
pela prática da caridade.
Apesar de os saberes e as práticas curativas (propriedades medicinais de
determinadas plantas e de certos compostos químicos)131 veiculados nas duas obras serem
amplamente difundidos na região platina a partir da circulação de cópias dos receituários
e de sua reprodução através da tradição oral,132 não podemos deixar de registrar a
constatação de que muitas plantas descritas na Materia Médica estão também presentes
130
O mechoacan ou uva da América – Phytolacca americana – é uma planta tóxica natural da América do Norte,
que foi introduzida em outras regiões, sendo muito utilizada como vomitivo e no tratamento da sífilis.
131
Cabe destacar que, enquanto a Materia Médica Misionera explora, por excelência, as propriedades medicinais
das plantas, o Libro de Cirugía apresenta uma quantidade muito significativa de compostos químicos nas
receitas indicadas. Essa constatação decorre, possivelmente das diferenças já citadas entre as obras. Contudo,
cabe observar que tais soluções químicas, como o chumbo e o mercúrio, já de longa data faziam parte das boticas
da América platina, como se pode constatar no inventário da botica de Córdoba, de 1772 (FLECK, 2013), apesar
da distância temporal que o separa do Libro de Cirugía.
132
A cópia manuscrita do tratado Materia Médica Misionera, com data de 1790, que se encontra no Instituto
Anchietano de Pesquisas – Unisinos, parece confirmar a circulação de cópias de obras dessa natureza entre os
diferentes espaços de atuação da Companhia de Jesus. Estudos já têm demonstrado que muitas obras que
integravam as bibliotecas das boticas ou colégios da Companhia foram copiadas por indígenas, que, dessa forma,
contribuíram para a conformação de uma “rede de troca de experiências e de informações” e para a disseminação
de uma série de saberes e práticas de cura. Ao compararmos a versão de 1790 com a de 1710, percebemos que a
primeira não conta com alguns dos elementos pré-textuais presentes na versão original da obra, tais como as
tablas. O fato de a versão do final do século XVIII não ter considerado a versão integral do manuscrito pode
estar associado a certo pragmatismo ou a uma seleção – arbitrária ou não – de seu conteúdo quando da realização
da cópia.

65
em receitas do Libro de Cirugía, mesmo que de forma menos aprofundada. À verbena,133
por exemplo, são dedicadas várias páginas da Materia Médica:
Tiene la Verbena sus tallos cuadrados encima de los cuales hace sus
semillas en unas espigas á modo de canelones de disciplinas delgadas, en
las cuales bá poco á poco echando su flor, conforme ellos bán creciendo,
como aquellas del llanten, las cuales son moradas y muy amargas: la
semilla pequeña, y parduzca ó lara. Llamanla yerba sagrada palomera,
(Peristereom en Griego) por lo mucho que las palomas se regocijan y
alegran con ella, y procuran revolearse, y habitar á donde ella nace. [...]
La Verbena, ó yerba sagrada comun, son dos, macho y hembra, las
cuales posehen una misma virtud; cocidas en aceite, ó fritas sus ojas
despues de machacadas, y úntandose por espacio de tres dias la cabeza
con él tibio, quita todos los antiguos dolores de cabeza, y restaura los
cabellos perdidos, y establece los caducos y que se quieren caer, cuando
los tales dolores proceden de causa fria.– Sus ojas y raiz cocidas con vino
bebidas, y aplicadas á forma de emplasto atajan las llagas que bán
cundiendo, y el fuego de San Anton. Dase á beber contra las fiebres
tercianas el tercer nudo con todas sus ojas, comenzando á contar de la
raiz: y contra las cuartanas el cuarto, y esto hace con mayor eficacia
cojiendola el primer dia de Luna, como lo muestra la experiencia.
Tomando su cocimiento en ayunas con unas gotas de vinagre de buen
vino, y una onza de miel, ó azucar, y por espacio de tiempo úsada es
admirable remedio contra las fiebres malignas, y putridas: – contra la
Itericia (MONTENEGRO, 1945, p. 211-213).
Por sua vez, no Libro de Cirugía, a verbena é apresentada em alguns parágrafos,
mantendo-se as informações principais, como sua morfologia e suas qualidades
medicinais contra febres, dores de cabeça, queda capilar e ergotismo134:
La verbena nase en lugares aquosos, las Palomas se guelgan a donde
hella se halla de frequentar, crese de la altura de un palmo, y algunas
veses mayor, sus ojas nasen del mismo tallo, y son endidas,y
blanquesinas, por la mayor parte consta de un solo tallo, y de una sola
raiz, los ramos son quadrados; sus ojas maxadas, y aplicadas con aseyte
rosado, o con injundia de Puerco fresca, quitan el dolor de la Madre;
aplicandose con vinagre atajan el fluxo de San Anton, y reprimen las
llagas llenas de corruptela; mescladas con miel sueldan las eridas
resientes, y las antiguas en cora. Su cosimiento vebido es bueno contra
todas las indispocisiones del vientre, desopila Ygado, Pulmones, y los

133
Conhecida também como urgebão ou erva-de-ferro, à verbena (Verbena officinalis L.) são atribuídas
propriedades relaxantes, calmantes, sudoríficas e diuréticas. É usualmente cultivada na Europa e na América do
Sul.
134
Ao longo do Libro de Cirugía, seu autor refere-se à doença fuego de San Anton, nome popular dado à doença
hoje conhecida como ergotismo. Trata-se de uma enfermidade causada pelo fungo esporão-do-centeio (Claviceps
purpurea), cuja biossíntese de alcaloides provenientes da ergolina afeta o sistema nervoso central e contrai os
vasos sanguíneos, podendo causar gangrena nos membros superiores e inferiores, convulsões e até levar à morte
(ILLANA ESTEBAN, 2008). As primeiras epidemias de ergotismo ocorreram na Idade Média, acometendo,
especialmente, as camadas mais pobres das cidades, consumidoras de cervejas, vinhos, queijos e pães
contaminados pelo fungo. O nome da doença difundiu-se devido à sensação de queimação dos membros afetados
e pela ação dos Irmãos Hospitalários de Santo Antônio, congregação católica criada para amparar os enfermos
em 1095 (ILLANA ESTEBAN, 2008). Somente em meados do século XVII é que o ergotismo foi associado ao
fungo presente nos cereais.

66
riñones. Dice el doctor Laguna es la verbena estiptica, desecatiba, y con
calor notable; eruida con aseyte, y aplicada resuelbe los antiquos dolores
de cauesa procedentes de causas frias, y restablece los cavellos caducos,
fortifica todos los dolores inferiores miembros, suelda las venas rotas, y
despide por sudor los quajarones de sangre recogidos en algunas partes
del cuerpo (ANÔNIMO, 1725, p. 494).
Em ambas as obras, encontramos evidências da aplicação de pressupostos da teoria
hipocrático-galênica, que pressupunha que a saúde de um indivíduo resultava do
equilíbrio – ou não – de quatro humores, a saber, o sangue, a bílis negra, a bílis amarela e
a fleuma, presentes no corpo humano. Cada um desses humores teria qualidades como
quente, frio, seco e úmido; logo os remédios aplicados deveriam considerar qual humor
se encontrava em desequilíbrio e suas qualidades.
Em diversas passagens da Materia Médica, Montenegro deixa evidente a adoção dos
pressupostos humoralistas, como por exemplo ao dissertar sobre as propriedades da
canafístula.135 Recorrendo a dois importantes autores, Mathiolo e Laguna, o irmão
jesuíta afirma:
Mathiolo dice ser [canafístula] remedio muy seguro en el principio de
todas las enfermedades que provienen de calor, porque limpiando el
estómago y vientre es más segura y acertada la sangria. Laguna dice:
clarifica la sangre, refrena el ardor de la colera, y purga ligeramente los humores
colericos y flematicos, que andan bagando por el cuerpo, vientre y estómago
(MONTENEGRO, 1945, p. 74) [grifos nossos].
O autor-compilador do Libro de Cirugía também recorre aos princípios da teoría
hipocrático-galênica para, por exemplo, destacar as virtudes do xarope de palo santo:
“Sirve principalmente para purgar los humores flematicos, frios, galicos, y contumaces, destruye, y
corta los crasos, y viscosos humores; pero si huviere fiebre intensa, se mezclarà con cosas
refrigerantes para administrarse” (ANÔNIMO, 1725, p. 82) [grifos nossos].
Tanto Montenegro como o autor-compilador do manuscrito dedicam várias linhas
para ressaltar a necessidade de que os preparos descritos fossem executados com o maior
respeito possível às medidas, à sequência de preparo, às formas corretas de
armazenamento e à sua validade. Isso se observa notadamente no Libro de Cirugía, em
especial no Dispensatório Medicinal, no qual encontramos o alerta de que o
descumprimento desses cuidados incidia diretamente na eficácia do tratamento. Também
a coleta das plantas deveria observar as condições climáticas, o ciclo lunar e as estações
do ano, bem como as fases de desenvolvimento das plantas. Na obra Materia Médica, tais
advertências são feitas com base em doze pontos retirados das obras de Dioscórides e de
Laguna. Veja-se, por exemplo, a sexta advertência:
Las yerbas que extienden ramos por tierra para guardarse para el año
deben recojerse cuando están cargadas de flores, como es el Bledo
menor, la acetosa mayor, el Poleo, el Hisopo, y agedrea, y otras á este
modo. Las demás que crecen en alto se recojerán cuando estén llenas de
sus cimientes, ántes que de sí mismas se caigan, y sus frutos ó semillas
cuando estén sazonados ántes de caer á tierra: excepto los frutos de las
cosas astringentes, que se deben recojer ántes de sazonar, como son la

135
A canafístula (Peltophorum dubium), também conhecida como angico-amarelo, chuva-de-ouro ou cássia-
imperial, destaca-se por suas propriedades cicatrizantes e purgativas.

67
semilla de Arrayán, las baulautrias, las Guayabas, y otros á este modo136
(MONTENEGRO, 1945, p. 12).
No Libro de Cirugía, o autor-compilador refere as mesmas orientações descritas na
Materia Médica, apontando para sua difusão e aplicação na região platina:
Los simples medicamentos, se deben recoger cuando su virtud está más
entera, y fuerte, más es dificultoso determinar el tiempo, por causa de su
diversa dureza: Las raíces son buenas en todo tiempo, aunque
Dioscórides, dice, que en el Otoño. La planta entera ha de ser cogida en
su mayor vigor, antes que tenga formado el fruto, ni la simiente. Las
hojas han de ser cogidas antes de caerse, estando de buena madurez,
porque entonces su zumo llegò a cierta especie de fermentación. Las
simientes si han de coger secas: Las flores en su rigor: Los frutos
maduros: Los Zumos se deben sacar cuando las plantas van creciendo, y
que están en su maduro verdor (ANÔNIMO, 1725, p. 21).
A menção à aplicação dos pressupostos de Dióscorides em ambas as obras, no
entanto, não pode ser tomada como indicativo de que a Materia Médica e o Libro de
Cirugía tenham tido o mesmo autor. Assim como as menções feitas às mesmas plantas e
a procedimentos curativos similares não podem ser tidas como comprovação de que o
irmão jesuíta Pedro Montenegro tenha sido o autor tanto do tratado de botânica médica,
como do de prática médico-cirúrgica.137
Tendo em vista as influências teóricas que os autores possam ter recebido através
da consulta a obras clássicas e contemporâneas e ter evidenciado em suas obras, nós as
analisamos com o propósito de identificar indícios de intertextualidade que poderiam
conferir credibilidade a seus escritos (CERTEAU, 2011).138 O cotejo entre as duas obras

136
Bledo menor, beldros ou bredos são alguns dos nomes populares da planta Amaranthus retroflexus. Originária
da América do Norte, é facilmente localizada em regiões quentes do globo. Entre suas virtudes medicinais está o
tratamento da rouquidão e da disenteria. Acetosa mayor, consuelda mayor, confrei ou orelha de asno são os
nomes comuns da planta ymphytum officinale L. Dentre suas virtudes medicinais destacam-se a ação cicatrizante,
distúrbios gastrointestinais e como emplasto é destacada na recuperação de queimaduras e de fraturas. O poejo
(poleo – Mentha pulegium) é uma espécie muito utilizada devido à sua ação expectorante e calmante.
O hissopo (Hyssopus officinalis) é uma planta nativa da Europa e do Oriente Médio, sendo utilizada
medicinalmente devido à sua ação expectorante e antisséptica. Nativa da Ásia Ocidental e Central, a ajedrea
(Satureja hortensis L.), popularmente conhecida como segurelha-anual, segurelha-das-hortas ou segurelha-dos-
jardins, é uma planta com propriedades adstringentes e antissépticas, indicada no tratamento de parasitas
intestinais. Arrayán ou arrayán palo colorado (Luma apiculata) é uma árvore da região dos Andes chilenos. A
infusão de sua casca é indicada no tratamento de hemorragias e de feridas internas devido à sua propriedade
adstringente. Por fim, a goiabeira (Psidium guajava) é uma árvore nativa da América Tropical, e a infusão de
suas folhas é indicada no tratamento da disenteria e de inflamações da boca e da garganta.
137
A existência de pontos em comum entre as obras analisadas é pouco reveladora de sua autoria. Conforme
FLECK e OBERMEIER (2018), a intensa circulação de manuscritos de Medicina e Farmácia entre as reduções
instaladas na Província Jesuítica do Paraguai, as cópias e compilações dessas obras realizadas por diversos
sujeitos, que atendiam interesses práticos específicos [o diagnóstico e o tratamento mais ágil e eficaz dos
enfermos], tornaram generalizado o conhecimento de determinadas plantas e receitas na região.
138
Considerando as reflexões de Michel de Certeau (2011), o discurso apresenta uma natureza performativa
devido à intrínseca tensão entre a verificabilidade e a credibilidade. Nesse sentido, aquilo que não é
rigorosamente verificável deve ser compensado pela inserção de elementos que reforcem a fidedignidade do
discurso. Um deles é a citação, aquilo que conecta o texto com o saber do outro, de modo que citar o nome do
outro traz consigo crédito (CERTEAU, 2011). Segundo o próprio autor: “[...] a linguagem citada tem por função
comprovar o discurso: como referencial, introduz nele um efeito de real; e por seu esgotamento remete,
discretamente, a um lugar de autoridade. Sob esse aspecto, a estrutura desdobrada do discurso funciona à

68
revelou menções a 65 autores no Libro de Cirugía e a 34 autores na Materia Médica,139
sendo que desse conjunto de autores dez deles são mencionados em ambas as obras, a
saber: Fr. Augustin Farfán, Cláudio Galeno, Riverio [Riveiro], Andrés Laguna, Mathiolo
Senense, Juan Mésué, Madame Fouquet, Dioscórides, Avicena e Plinio.140
Constatamos ainda que o autor-compilador do Libro recorreu a 35 autores
modernos, em especial do século XVII, a cinco autores da Antiguidade, a cinco do
período medieval e a vinte autores sobre os quais não encontramos maiores informações.
Obviamente, o predomínio de referências a autores do seiscentos não implica pensar em
uma menor influência dos autores clássicos de Medicina, Farmácia e Botânica no
manuscrito de 1725.
Para além das menções diretas feitas a autores em ambas as obras, observou-se a
prática da compilação ou então de cópia de trechos longos extraídos de tratados clássicos
e modernos. Se estudos já realizados da Materia Médica apontaram para a utilização de
trechos e, notadamente, de ilustrações da obra de Guilherme Piso (QUINTANA,
1945),141 o mesmo pode ser observado no Libro de Cirugía, uma vez que seu autor
transcreve quase que integralmente o “Tratado de Anatomia del Doctor Don Manuel de
Porres”142 e o “Tratado Brebe del modo de Sangrar por Diego Perez de Bustos, sangrador
del Rey, Alcalde, y Examinador de los Barberos Flobotomianos”,143 sendo que os títulos
dessas obras são mantidos nos capítulos do Libro.
Observou-se ainda que algumas obras são mencionadas indiretamente na medida
em que o autor-compilador faz referência a seus autores, como se pode constatar nesta
passagem: “Felix Platero dice haver curado una llaga en el hondo de la boca, que havia
comido la mitad dela campanilla, y con estos perfumes curo lo que no pudieron hacer los
otros remedios. Vigier página 486”144 (ANÔNIMO, 1725, p. 243-244). Logo no início de

maneira de uma maquinaria que extrai da citação uma verossimilhança do relato e uma validade do saber. Ela
produz credibilidade” (CERTEAU, 2011, p. 101).
139
Dentre os autores mais citados na Materia Médica Misionera, destacamos Pedânio Dioscórides (35 menções),
Andrés Fernández Laguna (32), Pedro Andrés Mathiolo Senense (31) e Plinio (15). No Libro de Cirugía,
encontramos Juan Vigier (85 menções), Cláudio Galeno (50), Andrés Fernández Laguna (39), Felipe Borbon
(37), Domingo Trapiella y Montemayor (22), Pedro Francisco Castellón (22), Jerónimo Soriano (21), Pedânio
Dioscórides (21), Diego Antonio de Robledo (20), Hipócrates (20), Pedro Andrés Mathiolo Senense (16),
Manuel de Porres (12), Bernardo de Gordônio (12) e Augustin Farfán (10).
140
No cotejo que realizamos, constatamos que 24 autores – dentre os citados na Materia Médica – não foram
mencionados no Libro de Cirugía. Cabe, no entanto, observar que esses autores tiveram menos de dez menções
na obra do irmão jesuíta Montenegro.
141
Conforme Quintana (1945, p. XXX), “los 136 dibujos de plantas que lo [o manuscrito] embellecen no son en
su mayoría originales y están tomados de las obras de Pisón, especialmente de la comentada por Bonti, De
Indiae utriusque re naturali el médica, como el mismo Montenegro lo revela, cuando dice haberlas consultado
comprobando que ‘trahen varias plantas con los nombres de estas tierras, de las cuales he traducido, y trasladado
algunas, las que reconozco de mayores virtudes [...]’”.
142
Manuel de Porres (século XVII – século XVII) foi um cirurgião que atuou no Hospital Geral de Madri e no de
Pasión, alcançando o posto de cirurgião pessoal do rei Felipe V. É autor das obras Medula de Cirurgia y Examen
de Cirujanos (1691) e Anatomía Galénico-Moderna (1716). As passagens inseridas no Libro de Cirugía pelo
autor-compilador foram extraídas da obra Medula de Cirurgia y Examen de Cirujanos.
143
Diego Perez de Bustos (?-1633) atuou como sangrador real a serviço do rei espanhol Felipe IV. Foi também
autor da obra Tratado Breve de Flebotomía, de 1630, que teve uma segunda publicação em 1709.
144
Nessa passagem, encontramos uma informação atribuída ao médico suíço Felix Platero, relatada pelo
boticário francês Juan Vigier.

69
sua obra, o autor-compilador menciona os autores que foram fundamentais para a escrita
do Libro de Cirugía:
[...] todo lo contenido lo he sacado de autores clásicos y doctos que son para la
medicina de las obras del doctor Gordino [sic], del Libro de la peste del
doctor Luis Mercado, del Compendio de don Juan de la Torre, del
médico caritativo, por el licenciado Félix Borbón, de “La llave de oro”
del doctor Trapiella, del “Tesoro” de Juan Vigier, y del libro del doctor
P. Fray Agustín Farfán, y de los experimentos del doctor Gerónimo
Soriano. Para lo pertinente a cirugía me he valido de la obra del
licenciado Dionisio Daza y la del Doctor Juan Calvo, de la cirugía de
Antonio de la Cruz, de la del doctor Antonio de Robledo, de la del
licenciado Porres y del Cirujano Caritativo145 (ANÔNIMO, 1725, p. 9)
[grifos nossos].
Em relação ao Prólogo, cabe observar que, a despeito da menção aos clássicos, não
predominam no Libro os autores da Antiguidade. Já no Prólogo ao Leitor da Materia
Médica, constata-se a referência a “los autores modernos”, apontando para a conciliação
entre esses os clássicos:
hombres con particular inclinación al descubrimiento y averiguacion de las
plantas […] cual á un DiosCorides; un Mathiolo Senense, un Andres de
Laguna, y otros varios […] como Plinio, Huerta, Menardes, Pisón,
Bonti, Sirena, Leon, y Bauthin, que son los que hasta hoy he podido leér
sus obras (MONTENEGRO, 1945, p. 5-6) [grifos nossos].
Contudo, nem só da leitura de obras de referência se valeram os autores das obras
analisadas, como se pode observar nesta passagem extraída do Libro de Cirugía, na qual o
autor-compilador disserta sobre as propriedades da cal dissolvida em água:
Puedo decir que aumentando, o disminuyendo la virtud de esta agua, es
un remedio universal para llagas simples, y compuestas; y aseguro de
corazón, que muy doctos, y experimentados cirujanos, me han confesado que no
hay ungüento, ni emplastos que la igualen en la virtud, pues los unos, y
los otros, impiden la exicacion [sic] por su untuosidad (ANÔNIMO,
1725, p. 120 [grifos nossos].
Em outra parte do Libro, seu autor-compilador faz referência aos irmãos jesuítas
Joaquim e Enrique,146 destacando sua atuação como informantes:
Por consejo del Hermano Joaquin curè a un sujeto en estas Doctrinas de
enfermedad de piedra, y retención de orina con dicha Yerua, la qual hise husar
por 9 mañanas en aiunas una cucharada del Polbo de sus ojas cada resen
un guebo blando, despues de hauerle hecho dos sangrias, y purgadolè, y
le hiso tan buen provecho, que desde entonses no ha sentido piedra, ni
embaraso en la orina, y han pasado 6 años, sintiendo antes de continuo

145
Entre os vários autores citados no Prólogo do Libro de Cirugía, quatro deles têm obras suas relacionadas nos
catálogos das bibliotecas dos colégios jesuíticos de Córdoba e de Assunção, o que parece apontar para a
possibilidade de que o autor-compilador as tenha consultado nesses acervos (FLECK; OBERMEIER, 2018).
146
Trata-se do Irmão Heinrich Peschke, boticário boêmio que trabalhou em Córdoba. Em outra passagem, ao
comentar sobre as febres, o autor-compilador afirma: “Por ultimo describirè aqui un remedio admirable para
curar las tercianas, y otras fiebres periodales, el qual me comunicò el Hermano Enrique Pesque como secreto
especial, y que a el se lo declarò un Español en Cadiz, quien hauia hecho tantas curas con este remedio que por
eso se hallaua con dignidad grande: la receta es como se sigue” (ANÔNIMO, 1725, p. 349) [grifos nossos].

70
grandes dolores. El Hermano Enrique comunicandomè el año pasado la virtud
que para curar de la piedra tiene dicha virga aurea sin sauer el caso referido,
me contò otro semejante, que como por acaso le hauia pasado en
Cordova [sic] con un secular el qual quedò tan aficionado a la Yerua que
siempre la guardaua en su casa como asù unico remedio (ANÔNIMO,
1725, p. 307-308) [grifos nossos].
Na Materia Médica, Montenegro também aponta para a importância da troca de
informações ao mencionar que seu contato com a planta yerba de la víbora,147 descrita por
suas propriedades antiofídicas, deu-se em função do encontro que havia tido com o reitor
do colégio jesuíta de Tucumán:
Esta yerba de la vivora de Tarija, tuve noticia de ella, y de su grande
eficacia: estando en el Colegio de Cordoba, y pasando al de Tucumán, quiso mi
fortuna, y la de otros muchos, que con ella he curado, el que la viese con
todas sus partes, menos la flor, que la traia el Padre Rector, que al presente
éra de aquel Colegio el P. Diego Ruiz, quien partió conmigo la tercia parte
del ház que traia, y hallé ser amarga sin acervidad alguna, ántes si, un
amargor grato al estómago, y muy confortativo al corazon y celebro
(MONTENEGRO, 1945, p. 377) [grifos nossos].
Também nos ocupamos de identificar evidências de experimentação pessoal dos
procedimentos indicados nas duas obras, para que pudéssemos através delas corroborar a
visão historiográfica que atribui a mesma autoria à Materia Médica e ao Libro. Em
algumas passagens, contudo, fica evidente que as indicações foram feitas com base na
consulta a obras de referência:
Usase el mercurio vivo con los que padecen el dolor de hijada, que dicen
miserere, dándoles por la boca dos, o tres libras, y en la misma cantidad
sale por la usa mayor, y es mejor darlo en dosis grande que pequeña para
que con el peso descienda presto, y por otras razones, que dice Castellon
fol. 55, de chimica (ANÔNIMO, 1725, p. 51) [grifos nossos].
Entre as passagens que atestam que houve não apenas a experimentação, mas
também a utilização de plantas medicinais nativas em substituição àquelas indicadas nas
receitas que constavam nas obras de referência, destacamos as que seguem e que foram
extraídas do Libro de Cirugía:
Este modo de hacer el xarave de mosqueta con el roció en lugar de agua
lo trae Castellon fol. 139. Pero aqui por el poco alino que hay, no se puede
recoger el rocio, y asì en falta Suya tomaremos la misma cantidad de agua
natural clara, y en ella se haran las quatro infusiones, o más con el methodo que
se ha dicho en el primer Capítulo de infusiones; luego tomadas seis libras de
infusion pura, y libre de las heces, se le mezclaran quatro libras de azucar
blanca para darle punto de xarave, lo qual se harà en vaso de Tierra
sobre fuego blando (ANÔNIMO, 1725, p. 83) [grifos nossos].
En esta Tierra como no tengamos la rosa de Alexandria, que es principalmente de
la que se hace mucho caudal para las infusiones solutivas, nos valemos de la rosa
palida, que llaman mosqueta, la qual verdaderamente es admirable para purgar
los humores, y quizas superior en virtud a la Alexandrina. La Rosa fina que
dicen Castellana, aunque sea cordial, y confortativa del estómago,

147
Yerba de la víbora (Asclepias mellodora) é uma planta tóxica nativa da América do Sul.

71
higado, y demás miembros, por ser más restrictiva que purgante, se usa
poco hacer con ella xaraves solutivos (ANÔNIMO, 1725, p. 86) [grifos
nossos].148
Las experiencias felicisimas, enseñan que este unguento es utilissimo para las
almorranas, asi ciegas, como aviertas internas, y externas, inflamadas, y
timidas, de qualquiera causa que provenga el dolor, aplicando este
ungüento se mitiga, y ablanda, si el intento es refrigerar, se mezclara al
aplicarlo con un poco de Leche de muger, o de Baca, o con Zumo de
Berdolagas batiendolo para que se incorpore (ANÔNIMO, 1725, p. 109)
[grifos nossos].149
Advierto que solo escrivo aqui aguas experimentadas con felicissimos sucesos para
muchissimas enfermedades con particularidad para las cronicas, y reveldes
podranlas tomar los pobres, sin faltar a su trabajo, el corte para
fabricarlas es muy poco (ANÔNIMO, 1725, p. 115) [grifos nossos].150
No quiero ocultar lo que la experiencia me ha enseñado, y es que esta agua cura
prodigiosamente las quartanas, si se dan dos tazas en el principio del frio. Si
estuvieres sin tener esta agua preparada, toma doce granos del vitriolo,
remojaraslo espacio de doce horas en dos tazas de agua, y daraslas al
enfermo en dicho tiempo (ANÔNIMO, 1725, p. 117) [grifos nossos].
Os excertos extraídos do Libro de Cirugía parecem também apontar para a
consciência do autor-compilador em relação à realidade daqueles que seriam
beneficiados com as receitas e demais orientações que divulgava, o que fica expresso na
seguinte afirmação: “Pero como escrivo para los pobres enfermos de la Campaña, quiero
proponer modo más facil, y sin gastos” (ANÔNIMO, 1725, p. 120) [grifos nossos]. Percebe-
se, ainda, que o autor preocupou-se com a forma como foram dispostas as compilações e
receitas: “Todo el Libro, aunque no está dispuesto con la buena orden, y aliño que yo quisiera
por mi grande insuficencia; todavia se declara lo bastante, y mejor que otros manuscritos, que se
hallan a cada paso [...]” (ANÔNIMO, 1725, p. 12) [grifos nossos].
A experiência é igualmente valorizada e registrada pelo irmão jesuíta Montenegro
(1945, p. 21), como se pode observar no Prólogo ao Leitor da obra, no qual ele afirma que
“[...] puedo asegurar, que lo que aqui pongo es lo que yo he practicado con sumo
cuidado [...]”, e ainda na passagem em que ressalta que “por la experiencia rastrea sus
virtudes, para bien y provecho del género humano” (MONTENEGRO, 1945, p. 257).
Vale lembrar que compilar e escrever, considerando a organização e o estilo
narrativo para o melhor atendimento de um potencial público leitor, constituem ações
que revelam a preocupação de um autor com a “comunidade interpretativa”, aquela que,
segundo Chartier (1992, p. 216), compartilha “os mesmos estilos de leitura e as mesmas
estratégias de interpretação”. No caso das duas obras analisadas, é preciso ainda agregar

148
Rosa de Alexandria (Paeonia broteri) é uma planta nativa da Península Ibérica utilizada para fins medicinais
desde a Antiguidade por sua indicação no tratamento de inflamações e da febre. Já a rosa mosqueta (Rosa
moschata) é originária da Ásia e possui propriedades antioxidantes e cicatrizantes.
149
Berdolaga ou beldroega (Portulaca oleracea) é uma planta originária da Ásia e que atualmente pode ser
encontrada em todos os continentes. Apreciada na culinária, a Portulaca oleracea também apresenta virtudes
medicinais, sendo indicada no tratamento de doenças hepáticas e renais por sua ação diurética.
150
Nessa passagem, o autor faz referência à água preparada com vitriolo romano, que, na verdade, é o ácido
sulfúrico, indicado em tratamentos desde a Antiguidade por autores como Dioscórides e Plínio.

72
o conhecimento por parte dos autores, da realidade vivenciada pelos indivíduos
saudáveis e/ou enfermos para os quais a Materia Médica e o Libro de Cirugía se dirigiam.

Sobre o contexto de produção das duas obras


A adoção de uma perspectiva comparativa entre as duas obras põe em debate o
lugar em que foram produzidas. Conforme Michel de Certeau (2011, p. 57), toda escrita
“é o produto de um lugar”, cuja influência no discurso elaborado manifesta-se nos
métodos empregados, nos interesses assumidos, nas questões propostas e em sua
organização (CERTEAU, 2011). Ambos os manuscritos trazem em seus frontispícios a
marca jesuítica, uma vez que os títulos Materia Médica Misionera e Libro de Cirugía médica
transladada de autores graves y doctores para el alívio de los enfermos. Escrito en estas Doctrínas De
la Compañía de Jesus remetem às reduções da Província Jesuítica do Paraguai. Mais do
que evidenciar a instituição na qual seus autores se encontravam inseridos, os títulos
apontam para o fato de que foram escritos em meio à rotina diária das reduções, aos
desafios da missionação e ao meio natural em que elas se encontravam instaladas.151
Esse aspecto é, aliás, muito evidente na Materia Médica Misionera. Nela, a
paisagem152 das reduções jesuíticas e os dilemas próprios de seu cotidiano são
apresentados ao leitor. Em razão disso, ao descrever as plantas, Montenegro não se
limita apenas a mencionar sua espécie, trazendo também informações sobre seu habitat,
como se pode observar na descrição que faz do altocigo:153
El Yapacarií, que Mathiolo llama Pistacia, y en España llaman Altocigo,
se hallan por estas Misiones muy de ordinario en tierras húmedas, en los bosques
de bajíos, cerca de ríos ó arroyos: es árbol alto, y frondoso, mayormente cuando
se halla en las partes dichas de tierra craza y pingüe; pero cuando se
halla en tierra de serranías sobre piedra no crece tanto, á imitación de los
demás arboles; pero es más amargo y agudo, y más eficaz en medicina154
(MONTENEGRO, 1945, p. 304) [grifos nossos].
A referência aos elementos naturais, tais como arroios, rios, bosques e terras
úmidas, não só coloca em relevo cenas próprias da paisagem da América platina, como
tem a função de auxiliar na identificação de cada planta medicinal, devido à falta de um

151
A antiga Província Jesuítica do Paraguai abrangia diversas ecorregiões, tais como a do Chaco Seco, do Monte
de Sierras e Bolsones e de Espinal, caracterizadas pelo clima árido e pelo baixo volume de precipitação; as
Selvas de las Yungas e a Selva Misionera ou Paranaense, em que se observa um maior índice pluviométrico,
favorecendo a diversidade da flora e da fauna; os Esteros del Ibera, próximo ao Chaco úmido, região com
condições favoráveis a inundações e as ecorregiões de Monte de Llanuras y Mesetas e da Estepa Patagonica, em
que se verifica um ambiente inóspito.
152
O conceito de paisagem aqui utilizado não se refere apenas às cenas captadas pelo olhar e vertidas para o
registro textual. Trata-se, sim, da descrição dos elementos naturais e artificiais – mediados pela sensibilidade do
observador-autor – e ainda das relações que os sujeitos estabelecem com o seu entorno natural (BONATO, 2014;
CORRÊA, 2012; COSGROVE, 1998; 2002; SCHAMA, 1996; WILLIAMS, 2011).
153
O altocigo, lentisco, aroeira ou alfostigueiro (Pistacia lentiscus) é uma planta nativa do Mediterrâneo e
apreciado por sua resina aromática.
154
No período colonial, a Província Jesuítica do Paraguai abrangia a vasta região que se caracterizava por uma
cobertura vegetal muito diversificada, na qual conviviam a savana com arbustos esparsos e de porte médio e o
predomínio da alternância climática entre estações de chuva e de secas; a pradaria com vegetação rasteira e clima
úmido; e a floresta tropical com árvores de grande porte em menor densidade.

73
preciso sistema de classificação das espécies à época.155 Nesse sentido, não só a natureza
ajudava a orientar a localização das plantas, mas também os elementos artificiais da
paisagem, como o conjunto de edificações que formavam as reduções. Pode-se observar
esses aspectos na descrição da Yerba Santa ou Caá Curuzú156 em guarani, cujas
propriedades, segundo o autor, combatem as enfermidades estomacais e intestinais, e
hallase en cantidad por las partes dichas en las tierras de San Luis, San Lorenzo S. Miguel, San
Juan, y San Angel, y en los Apostoles, Concepcion y S.n Carlos tal cual mata suya
(MONTENEGRO, 1945, p. 205) [grifos nossos]. Na menção que o autor faz à planta
canchalágua157, ele faz referência ao conhecimento que os nativos tinham sobre a flora
nativa existente no entorno das reduções:
El Capiî irópitá hallo usarlo los Indios para matar las lombrices del estómago y
vientre, bebiendo su cocimiento, y por ayuda administrado […] que el Indio
llama Caané miri, con miel y sal y graza, y cierto con buenos sucesos;
empero, las grandes virtudes del Canchalagua, según nos muestra la
experiencia, son el purificar la sangre de todas malignas cualidades [...]
(MONTENEGRO, 1945, p. 173) [grifos nossos].
Mas, se na Materia Médica Misionera encontramos muitas evidências da influência
que o meio e a experiência exerceram sobre seu autor, o mesmo não pode ser observado,
ao menos com a mesma intensidade, no Libro de Cirugía. Nele verifica-se que as
experiências pessoais e o cotidiano da redução perdem espaço para informações mais
técnicas sobre anatomia, para as descrições das enfermidades e da composição dos
remédios e para os procedimentos cirúrgicos.
O tom tratadístico que assume o Libro de Cirugía deve-se, muito provavelmente, à
operação compilatória de outros tratados realizada por seu autor-compilador. Observa-
se, em razão disso, uma escrita mais impessoal, em que poucas são as experiências
pessoais compartilhadas, como se pode constatar na passagem abaixo:
[...] y enseña Hipocrates que en los dias que se exacerban, o inquietan los morbos
se terminan, si por pares em pares, si por en pares en nones por esto dijo
Galeno, que rara vez acaecía crisis en el dia 4o y que el solo observò una,
más yo dice Trapiella, e observado tres, y las mortales (ANÔNIMO, 1725,
p. 381) [grifos nossos].
As observações e experiências referidas pelo autor-compilador estão, em sua
maioria, associadas àquelas realizadas por reconhecidas autoridades médicas, como
observado acima. Esse recurso não é tão usual na Materia Médica na medida em que

155
Cabe destacar que o sistema de classificação das espécies do botânico sueco Carlos Lineu (1707-1778), que
revolucionou os estudos de História Natural, somente foi publicado na obra Systema Naturae em 1735. Até então
havia outros sistemas de classificação científica das espécies, como o do botânico francês Tournefort (1656-
1708), exposto em sua obra Éléments de botaniques, de 1694. Tournefort inovou ao difundir o conceito de
gênero e ao hierarquizar a classificação em classes, seções, gêneros e espécies. Ainda assim, a descrição das
plantas na Materia Médica Misioneira não adotou nenhum padrão científico de classificação.
156
Erva-santa (Eriodictyon californicum) é uma planta nativa da América do Norte, cujas propriedades
medicinais são indicadas no tratamento de enfermidades respiratórias, como asma e rinite.
157
A canchalágua (Sisyrinchium micranthum Cav.) é uma planta nativa da América do Sul e apresenta
propriedades diuréticas, anti-inflamatórias e depurativas.

74
Montenegro expõe as experiências que ele próprio realiza, como no caso da planta
virreina, cujas virtudes foram verificadas a partir do uso pelos índios158:
Yo viendo y reconociendo la virtud tan eficáz para este efecto me he
valido de ellas en varios pasmos rectos, ó totales, que son los que
rectamente embarran todo el cuerpo por igual, dejandole inmoble, y
tenso: con el cocimiento de sus ojas y flores, y juntamente con untura que hago
apropiada para los espasmos en esta forma [...] (MONTENEGRO, 1945, p.
322) [grifos nossos].
Entre as experiências ou observações feitas pelo autor-compilador do Libro está a
receita que prevê a colocação de líquido de enxofre sobre as narinas ou a ingestão de três
claras de ovos misturadas com uma pequena colher de sal, algo que, segundo ele, era [...]
mui husado en estas doctrinas [...] para ajudar nas complicações durante o parto159
(ANÔNIMO, 1725, p. 321-322) [grifos nossos]. Em outra passagem, o autor informa que
“Estando yo en San Miguel me avisaron de la enfermedad de un Yndio que hera colica
flatuosa, a la qual llaman ellos Yabirù”. Para tratá-lo, preparou uma solução à base de
líquido de unha de vaca, vinho e sal, com a qual conseguiu curar o índio (ANÔNIMO,
1725, p. 269) [grifos nossos]. Em outra receita, indicada para dentes cariados, ele
recomenda:
[...] se ha de cuidar no usar para lo dicho de cosas que se quiebren dentro
de la llaga, para este fin dice Falope [Gabriel Falloppio] que no ay cosa
mejor, que la medula de aquella planta que se llama Mijo negro al qual he
visto en el Pueblo del Corpus [...]”160 (ANÔNIMO, 1725, p. 407) [grifos
nossos].
E contra as temidas pestes o autor-compilador aconselha a realização de purgas,
sendo que “[...] Septalio, quien dice que en todas las Pestes que assistiò esperimentò
felisisimos susesos purgando a los Pestiferos, y lo mismo esperimentamos en la Peste que
afligiò a estas Provincias los años de 718-19-20, y 21” 161 (ANÔNIMO, 1725, p. 364) [grifos
nossos].
Os excertos acima destacados, além de nos auxiliar na reconstituição do contexto e
do espaço em que o Libro foi concebido e escrito, permitem algumas observações.
Primeiramente, cabe chamar a atenção para a alta incidência de certas doenças, entre as
158
Conhecida como virreina, tagetes ou cravo-de-defunto (Tagetes patula), a planta possuiu propriedades anti-
inflamatórias, antissépticas e cicatrizantes.
159
As claras de ovos são mencionadas em receitas tanto da Materia Médica Misionera como do Libro de
Cirugía. No primeiro, as claras são usadas em uma receita contra febres intensas, a qual, segundo Montenegro,
“[...] yo he usado de ella en esta forma: Siempre viva una onza, rosa seca, y cebada quebrantada de cada uno
onza y media, ojas de guabiyú negro el menor una onza, todo muy cocido en azumbre y medio de agua, cuese
hasta mermar más de la mitad, de este cocimiento se bá sacando á medio cuartillo para labativas, y con un huevo
con un poco de azucar se echan labativas cuatro cada dia” (MONTENEGRO, 1945, p. 156). Já no Libro de
Cirugía, consta que é “[...] muy buena para curar las llagas de las partes secretas. Hazese de esta manera: batese
una onza piedra alumbre con 4 claras de huevos, hasta que se disuelva más de la mitad del alumbre: cuelase el
licor para usarle, porque deseca los excrementos, conforta la parte, y hinche de carne la ulcera. Todas las aguas, o
cocimientos de alumbre aplicados resuelven las hinchazones edemativas” (ANÔNIMO, 1725, p. 537). Utilizadas
em unguentos e xaropes nas obras analisadas, as claras de ovos apresentam uma grande quantidade de proteínas
de origem animal, sendo eficazes na recuperação de tecidos, especialmente o muscular.
160
Nesta passagem, o autor-compilador faz menção a Gabriel Falloppio (1523-1562), anatomista e cirurgião
italiano, autor das obras Observationes anatomicae (1561) e Opera omnia (1584).
161
Trata-se de Ludovico Settala, ou Septalio (1552-1633), professor na Universidade de Pádua e comentarista da
obra de Hipócrates. Dentre suas obras destaca-se Labyrinthi medici extricati, publicada em 1687.

75
quais estavam a disenteria, as pedras nos rins, as febres e as intoxicações decorrentes de
picadas de cobras.162 As enfermidades gastrointestinais e as verminoses eram, segundo o
autor-compilador do Libro, provocadas
De ordinario [...] de llenarse el estómago de umores estraños glutinosos
los quales sobre abundan de husar malos alimentos, o mal preparados
como susede con los Yndios, o por opilacion del Ygado, o del vaso, o de
las venas meseraycas, por lo qual quedando impuro el chilo o [ilegível]
que hauia de atirar el igado se amontonan las flemas en el estómago
causandolè grauesa, y excitaciones (ANÔNIMO, 1725, p. 276-277).
Já as epidemias de sarampo e varíola, como as que ocorreram na província entre os
anos de 1718 e 1730, além de terem afetado o ânimo dos nativos enfermos, provocaram a
desestruturação das reduções devido ao descenso demográfico.163 A orientação dada pelo
autor-compilador nessas situações foi que “[...] es menester animarlos mucho a que
coman, porque sus parientes no hacen sinó ponerles la comida o vebida delante, y no los
animan a comer, ni a beber, y así muchos mueren de hambre, y sed” (ANÔNIMO, 1725,
p. 625). Na Materia Médica, além da indicação de uma correta alimentação, os indígenas
enfermos deveriam, segundo Montenegro, receber tratamento adequado, como se pode
constatar na recomendação da utilização do taperibá:164
Tomando de su raíz una onza y media de taperibá cocidas, y tomando
vomito con ellas es único remedio en tiempo de pestecillas de viruelas, y
sarampión, y de calenturas y cámaras, que provienen de corrupción del aire, ó de
malos mantenimientos, ó por comer y beber malos mantenimientos
(MONTENEGRO, 1945, p. 164) [grifos nossos].
O envolvimento de milícias indígenas nos constantes conflitos militares da região
platina parece justificar a escrita de uma obra que contemplasse descrições da anatomia
do corpo humano e práticas médico-cirúrgicas, como o Libro de Cirugía.165 Na referência
que faz ao bálsamo de aguaraybay, o autor destaca sua ação cicatrizante e menciona o
cerco à Colônia de Sacramento:166
De esta manera sin claras de Guebo, aseite, Polbos, ni otro fomento, con
solo este balsamo [aguaraybay], o extracto han sanado infinitos de eridas
mui grandes, que con otras medicinas fueran mortales, y esto
principalmente en las campañas, Guerras de los Ynfieles, y en las de los

162
Também na Materia Médica encontramos receitas indicadas para o tratamento da disenteria, de pedras nos
rins, verminoses, febres e picadas de animais peçonhentos. Montenegro faz menção ao Palo Santo, conhecido
dos índios Guaicurus e Mocobies, que era “[...] uno de los más eficaces remedios que hasta hoy se han
descubierto en curar úlceras, y llagas de todas las partes internas: como son del pulmon, del higado, estomago,
intestinos, riñones y vejiga [...]” (MONTENEGRO, 1945, p. 278).
163
Recomendamos ver o estudo de Robert Jackson (2005) sobre o impacto das epidemias de sarampo e de
varíola na Província Jesuítica do Paraguai nas primeiras três décadas do século XVIII.
164
Taperibá (Eupatorium perfoliatum), também conhecida como erva-de-cobra, é uma planta que, devido às suas
propriedades diaforéticas e laxantes, era utilizada no tratamento de gripes e pneumonias.
165
Considerando os conhecimentos médicos e prático-cirúrgicos demandados em conflitos militares à época, tais
como estancar hemorragias, cauterizar ferimentos profundos, extrair projéteis e estilhaços e realizar amputações
de membros comprometidos, poder contar com um manual de anatomia e de instruções médico-cirúrgicas seria
fundamental para o restabelecimento das condições dos soldados alvejados.
166
Aguaraybay ou aroeira-salso (Schinus molle – Anacardiaceae) é uma árvore nativa da América do Sul, e seu
bálsamo possui propriedades purgantes, cicatrizantes, além de ser indicado no tratamento de doenças estomacais
e renais.

76
Portugueses en el cerco de la colonia [Sacramento], se hà esperimentado para
heridas de balas fuego no serà tan bueno (ANÔNIMO, 1725, p. 429-430)
[grifos nossos].
Do excerto acima depreende-se que o autor-compilador do Libro teve acesso a
informações sobre procedimentos cirúrgicos realizados durante os conflitos ocorridos na
Colônia de Sacramento. Na Materia Médica, apesar de não mencionar especificamente as
batalhas nas quais esteve presente, Montenegro descreve os benefícios da raiz de
Oruzú,167 indicada para ferimentos resultantes de lanças e balas, e destaca os
experimentos que havia feito:
Esto tengo con más de cuatro hecho la experiencia, que atravesados el pecho de
lanzas y balas, en las guerras que me hallé, que nadie pensaba que los tales
pudiesen vivir 24 horas, por ser tales las heridas, que se les podía dar
resuello, porque el viento venia por ellas, por mucho que se cosiesen y
tapasen con bálsamos, y así mismo porque la sangre congelada, y
engrumecida les tapaba la respiración, y para deshacer la tal congelación
de la sangre, y comenzarla á corromper tomaba dos cucharas de yerba, y
las ponía en agua fría, como cuatro onzas, batiéndola muy bien, y
cuando veía que estaba bien infusa le ponía una cuchara no llena de sal
molida, y encima agua caliente hasta llenar el mate, templándoselo para
poderlo beber, y repitiendo este remedio hasta la tercera vez en las veinte y
cuatro horas primeras deshacía los grumos, y soltaba la respiración, y al tercero
día comenzaba á salir hecha materia con el lamedor: con la ayuda de nuestro
Señor, que sea bendito por todo (MONTENEGRO, 1945, p. 229) [grifos
nossos].
Ainda que as experiências pessoais de cada autor tenham recebido um diferente
destaque nas obras analisadas, elas exercem funções importantes. Se na Materia Médica
elas servem para conferir legitimidade aos tratamentos indicados pelo autor, no Libro de
Cirugía os registros dessa natureza não são tão frequentes, predominando os registros de
experimentos realizados por outros indivíduos ou por autoridades reconhecidas da
Medicina. Como pudemos observar, na primeira existe um maior número de referências
às reduções e aos indígenas que nela viviam e ainda menções aos saberes nativos
observados e adotados pelo autor. Na segunda, por sua vez, as menções ao cotidiano
reducional e aos procedimentos terapêuticos adotados pelos indígenas são raras, o que
pode ser atribuído ao propósito da elaboração do Libro.
O autor-compilador do manuscrito deixa claro no Prólogo que ele pretendeu reunir
em um só livro conhecimentos acadêmicos e práticos de Medicina, Farmácia e Cirurgia,
que pudessem ser aplicados pelos encarregados das artes de curar nas reduções da
Província Jesuítica do Paraguai. Não se deve, no entanto, desconsiderar que a seleção
das obras a serem compiladas e das indicações de tratamento divulgadas pelo autor-
compilador no manuscrito não se constituam em manifestação de autoria daquele que o
concebeu, escreveu, organizou e encadernou.

167
Oruzú, em espanhol, ou regaliz e alcaçuz em português são alguns dos nomes comuns da planta (Glycyrrhiza
glabra L.). Utilizada em confeitos e na preparação de medicamentos, ela possui propriedades anti-inflamatórias,
antiespasmódicas, expectorantes, antissépticas, diuréticas e laxantes.

77
Considerações finais
O cotejo entre a Materia Médica Misionera e o Libro de Cirugía revelou semelhanças e
diferenças entre as obras. Se a primeira pode ser definida como uma obra de botânica
médica, a segunda detém-se na anatomia do corpo humano e nas práticas médico-
cirúrgicas aplicáveis em certas enfermidades. Enquanto o autor da Materia Médica revela
com frequência, e com detalhes, experiências pessoais no exercício dos ofícios das artes
de curar, o autor-compilador do Libro de Cirugía está menos afeito ao compartilhamento
das observações e experimentos por ele realizados. Esse aspecto fica evidenciado no
grande número de trechos copiados e de autores e obras citados ao longo do manuscrito,
constituindo-se em indicativo de que a compilação foi um recurso larga e
conscientemente utilizado pelo autor na elaboração do Libro de Cirugía em sintonia com o
anunciado no Prólogo.
Com relação ao contexto de produção dos dois manuscritos, a precária assistência
médica na região da Província Jesuítica do Paraguai é apresentada como argumento para
a escrita de ambas as obras. A reunião em um só livro de conhecimentos – acadêmicos e
práticos de Medicina, Farmácia e Cirurgia – foi, como se observa no Prólogo, o objetivo
dos autores da Materia Médica e do Libro de Cirugía. Cenário comum às duas obras, o
cotidiano das reduções é, no entanto, apresentado de forma diferente por seus autores. Se
se pode afirmar que o ambiente exerceu uma importância fundamental na escrita das
duas obras na medida em que a flora medicinal nativa é descrita e utilizada no
tratamento de enfermidades, no Libro de Cirugía, diferentemente da Materia Médica, as
informações sobre o ambiente em que se encontravam instaladas as reduções aparecem
diluídas em meio às descrições da anatomia humana, das doenças e dos procedimentos
cirúrgicos.
Contrapondo-se à visão consagrada pela historiografia, a análise que realizamos da
Materia Médica Misioneira (1710) e do Libro de Cirugía (1725) não permite que afirmemos
que o irmão jesuíta Montenegro tenha sido o autor dos dois manuscritos, razão pela qual
optamos por considerar o último como um manuscrito anônimo. Entre as informações
que devem ter seguramente contribuído para fundamentar a visão de historiadores como
Garzón Maceda e Furlong estão as que mencionam a formação de Pedro Montenegro no
Hospital Geral de Madrid – antes de seu ingresso na Companhia de Jesus – e sua atuação
como boticário, enfermeiro e cirurgião nas reduções jesuíticas. Também o ano de 1725,
que consta no frontispício do Libro, parece sustentar a possibilidade de que o irmão
jesuíta poderia tê-lo escrito, pois faleceu somente em 1728.
A despeito desses plausíveis argumentos, a versão transcrita do manuscrito que
analisamos parece, no entanto, apontar para a possibilidade de uma composição
colaborativa do texto na medida em que constatamos a existência de vários tipos de
letras, o que sugere a participação de outros autores-compiladores168 e, inclusive, de
copistas indígenas.169 Mas, se, por um lado, dificilmente conseguiremos desvendar as
identidades dos autores-compiladores e copistas do manuscrito em questão, por outro,

168
Essa afirmação decorre da menção feita ao ano de 1736 (onze anos após a data que consta no frontispício do
Libro) que encontramos na p. 55 da segunda parte do manuscrito, escrita em uma letra um pouco mais livre do
que a empregada na primeira parte do manuscrito.
169
A semelhança entre a letra do prólogo e da primeira parte da obra nos leva a acreditar que elas tenham sido
redigidas pela mesma pessoa, diferentemente da segunda parte (Libro 2º de Cirugía, de los tumores en general),
cuja letra se diferencia da anterior (FLECK; OBERMEIER, 2018).

78
parece-nos evidente que, enquanto “organizador[es] da disposição dos discursos”, que
“bordeja[m] os textos, recortando-os, delimitando-os” (FOUCAULT, 2011, p. 59), esses
indivíduos tinham a clara noção de que a atenção maior deveria ser dada a seu potencial
leitor, isto é, àquele que, tendo acesso ao Libro de Cirugía, quer fosse ele um enfermeiro ou
um cirurgião, deveria ser bem orientado em relação aos procedimentos cirúrgicos e à
mais eficiente administración de los remedios, que se deben aplicar aos enfermos (ANÔNIMO,
1725, p. 13) [grifos nossos].

Referências
ACERBI CREMADES, Norma. Los Jesuítas y la medicina de Córdoba desde 1599 a 1767. Jesuítas
400 años en Córdoba. Congreso Internacional. Córdoba, Tomo 4, 1999, p. 11-26.
ANÔNIMO. TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos. Archivo Histórico de la
Província Franciscana de la Santíssima Virgen del Rio de la Plata. Buenos Aires: Ediciones
Castañeda, julho de 2014. 660 p.
ASÚA, Miguel de. Science in the Vanished Arcadia. Knowledge of nature in the Jesuit Missions.
Leiden: Brill, 2014.
BARROS, José D’Assunção. História comparada – da contribuição de Marc Bloch à constituição
de um moderno campo historiográfico. História Social, Campinas, n. 13, p. 07-21, jan./dez. 2007.
BARROS, José D’Assunção. História Comparada. Petrópolis: Vozes, 2014.
BLOCH, Marc. Para uma história comparada das sociedades europeias. In: BLOCH, Marc. História e
Historiadores: Textos reunidos por Étienne Bloch. Lisboa: Teorema, 1998a. p. 119-150.
BLOCH, Marc. Comparação. In: BLOCH, Marc. História e Historiadores: Textos reunidos por
Étienne Bloch. Lisboa: Teorema, p. 113-118.
BONATO, Tiago. Viagem do olhar: relatos de viajantes e a construção do sertão brasileiro (1783-
1822). Guarapuava: Unicentro, 2014.
CERTEAU, Michel de. A Escrita da História. 3. ed. Rio de Janeiro: Forense Universitária, 2011.
CHARTIER, Roger. Textos, impressão, leituras. In: HUNT, L. A Nova História Cultural. São
Paulo: Martins Fontes, 1992. p. 211-238.
CHARTIER, Roger. A Ordem dos Livros. Brasília: Editora UNB, 1994.
COMPAGNON, Antoine. O demônio da teoria: literatura e senso comum. Belo Horizonte: Ed.
UFMG, 2011.
CORRÊA, Dora S. História ambiental e a paisagem. Historia Ambiental Latinoamericana y Caribeña
– HALAC, Belo Horizonte, v. III, n. 1, p. 47-69, jan./jun. 2012.
COSGROVE, Denis. A Geografia está em toda parte: Cultura e Simbolismo nas Paisagens
Humanas. In: CORRÊA, Roberto Lobato; ROSENDHAL, Zeni (Orgs.). Paisagem, Tempo e
Cultura. Rio de Janeiro: EdUERJ, 1998. p. 92-122.
COSGROVE, Denis. Observando la naturaliza: el paisaje y el sentido europeo de la vista. Boletín
de la Asociación de Geógrafos Españoles, Madri, n. 34, p. 63-89, jul./dez. 2002.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann; POLETTO, Roberto. Transcrição do Inventário formado
por Lorenzo Infante Boticário en la ciudad de Córdoba de los bienes medicinales, julio de 1772.
IHS – Antiguos Jesuitas en Iberoamérica, v. 1, p. 162-247, 2013.

79
FLECK, Eliane Cristina Deckmann. Entre a caridade a e ciência: a prática missionária e científica
da Companhia de Jesus (América platina, séculos XVII e XVIII). São Leopoldo: Oikos; Editora
Unisinos, 2014a.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann; RODRIGUES, Luiz Fernando Medeiros; MARTINS,
Maria Cristina Bohn. Enlaçar mundos: três jesuítas e suas trajetórias no Novo Mundo. São
Leopoldo: Oikos; Editora Unisinos, 2014b.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann Fleck. “Moviome a escribir este libro, el deseo de reunir en
un cuerpo, lo que no he podido hallaren libro alguno”: reflexões sobre evidências de circulação e
de apropriação de saberes e práticas científicas na obra Materia Médica Misionera de Pedro
Montenegro (1710). In: ALVIM, Marcia Helena (Org.). Conhecimento, cultura e circulação de ideias
na América Colonial Luso-hispânica. Santo André: Universidade Federal do ABC, 2014c. p. 21-50.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann; OBERMEIER, Franz. O Libro de medicina, cirugía, e
botica: um manuscrito anônimo de Matéria médica rioplatense da primeira metade do século
XVIII. Antíteses, Londrina, v. 11, n. 21, p. 132-156, jan./jun. 2018.
FLECK, Eliane Cristina Deckmann. Evidências de circulação e apropriação de saberes
farmacológicos e médico-cirúrgicos em um manuscrito anônimo (América platina, século XVIII).
Revista Eletrônica da ANPHLAC, São Paulo, n. 26, p. 349-384, jan./jun. 2019.
FOUCAULT, Michel. O que é um autor? In: QUEIROZ, Sônia (Org.). O que é um autor?, de Michel
Foucault duas traduções para o português. Belo Horizonte: FALE/UFMG, 2011. p. 51-78.
FURLONG, Guillermo. Medicos argentinos durante la dominación hispanica. Buenos Aires:
Huarapes, 1947.
GARZÓN MACEDA, Felix. La Medicina en Córdoba: apuntes para su historia. Buenos Aires:
Talleres Gráficos Rodrígues Giles, 1916.
GESTEIRA, Heloísa Meireles. Manuscritos médicos e circulação de ideias nas missões jesuíticas
na América. Anais Eletrônicos. VII Encontro Internacional da ANPHLAC, Campinas, SP, 2006,
p. 01-08.
ILLANA ESTEBAN, Carlos. El cornezuelo del centeno (I): biología, historia y ergotismo. Boletín
de la Sociedad Micológica de Madrid, Madrid, v. 32, p. 293-306, 2008.
JACKSON, Robert H. Crisis demográfica nas Missoes, 1730-1740, In: PAGE, C. A. (Ed.). Educación y
Evangelización. La experiencia de un mundo mejor. Córdoba, 2005, p. 129-136.
KOCKA, Jürgen. Para além da comparação. Revista Esboços, Florianópolis, v. 21, n. 31, p. 279-
286, 2014.
KRISTEVA, Julia. Introdução à Semanálise. São Paulo: Editora Perspectiva, 1974.
MAIER, Charles S. La historia comparada. Studia Historica-Historia contemporánea. Salamanca,
vol. X-XI, 1992-1993, p. 11-32.
MANCUSO, Lara. A comparação no estudo da História da América Latina. Revista Projeto
História, São Paulo, v. 31, p. 259-275, 2005.
MARTÍN MARTÍN, Carmen; VALVERDE, José Luis. La farmacia en la América colonial: el arte
de preparar medicamientos. Granada: Universidad de Granada; Hermandad Farmacéutica
Granadina, 1995.
MONTENEGRO, Pedro. Materia Médica Misionera. Buenos Aires: Imprenta de la Biblioteca
Nacional, 1945.
PERISSINOTTO, Renato. Comparação e história na ciência social. In: HEINZ, Flávio
Madureira (Org.). Poder, instituições e elites: 7 ensaios de comparação e história. São Leopoldo:
Oikos, 2012. p. 13-32.

80
POLETTO, Roberto. Uma trajetória por escrito: Pedro Montenegro SJ. e sua Materia medica
missioneira. Dissertação de Mestrado em História, Universidade do Vale do Rio dos Sinos
(UNISINOS), São Leopoldo, 2014.
QUINTANA, Raúl. Noticia preliminar. In: MONTENEGRO, Pedro. Materia Médica Misionera.
Buenos Aires: Imprenta de la Biblioteca Nacional, 1945. p. V-XLVIII.
SCARPA, Gustavo Fabián; ANCONATONI, Leonardo Martín. La “Materia Médica
Misionera” atribuida al jesuita Pedro de Montenegro en 1710: Identificación, sistematización e
interpretación de los usos medicinales de las plantas y sus implicancias para la etnobotánica
actual. IHS. Antiguos Jesuitas en Iberoamérica, Córdoba, v. 7, n. 1, p. 27-46, jan./jul. 2019.
SCHAMA, Simon. Paisagem e memória. São Paulo: Companhia das Letras, 1996.
TRELLES, Manuel Ricardo. Materia Médica Misionera. Revista Patriótica del Pasado Argentino.
Tomos I e II. Imprenta Europea, Buenos Aires, 1888.
WILLIAMS, Raymond. O campo e a cidade: na história e na literatura. São Paulo: Companhia das
Letras, 2011.

81
Frontispício. In: TRATADO DE CIRUGÍA [1725]. Colección Manuscritos 1. Archivo Histórico de la Província
Franciscana de la Santíssima Virgen del Río de la Plata. Buenos Aires: Ediciones Castañeda, julho de 2014.

82
ÍNDICE*

Libro de Cirugía.
Trasladado de autores
graves y doctos para alívio de los enfermos.
Escrito en estas Doctrinas de
la Compañía de Jesús, en 1725

Prólogo .............................................................................................. [p. 08] [capa]

CAPÍTULO 1
Dispensatorio Medicinal, en que se descrive la virtud, y modo de componer varios medicamentos, asi
Galenicos, como Chimicos, con sus Dosis, y modo de administrarlos
[p. 19] [f.3]
De Pesos, y Medidas, con sus Caracteres. ............................................. [p. 19] [f. 3]
De Pesos. ............................................................................................. [p. 19] [f. 3]
De Medidas ......................................................................................... [p. 19] [f. 3]
Tablas Universales, por las qüales se demuestra la Cantidad de los Medicamentos,
y que a cuales corresponde a cada uno para hacer las infusiones, y Cozimientos,
segun buen metodo, y sacar la virtud, que a cada uno le corresponde ........... [p. 20] [f. 4]
Tabla de hordeo por cuyo exemplo se manifiesta, que cantidad de hordeo,
y agua, es menester para hacer fielmente el Cozimiento............................. [p. 20] [f. 4]
Tabla de la Smirrase aspera, que tambien se ha de obseruar con la Raiz de China.
[p. 20] [f. 4]
Tabla de Polipodio ............................................................................... [p. 20] [f. 4]
Tabla de Leño Guayaco, o palo Santo .................................................. [p. 20] [f. 4]
Tabla para Cozimiento de las Rayces.................................................... [p. 21] [f. 5]
De Varias Preparaciones. .................................................................... [p. 21] [f. 5]
De algunos Simples que de Ordinario se piden ..................................... [p. 22] [f. 6]
________________________
*Nas colunas, o(a) leitor(a) encontrará a informação relativa à página em que os títulos de cada capítulo se
encontram tanto na versão digitalizada de 2014, quanto na versão manuscrita.

83
De Varias Cosas ................................................................................... [p. 23] [f. 7]
Advertencias sobre los fomentos que se aplican Exteriormente. ........... [p. 27] [f. 11]
De Cataplasmas ................................................................................. [p. 27] [f. 11]
De la destilacion. ............................................................................... [p. 27] [f. 11]
De los Azeytes Chimicos. ................................................................... [p. 27] [f. 11]
De azeytes sacados por expresión ....................................................... [p. 33] [f. 17]
De los Azeytes destilados por Retortas ............................................... [p. 36] [f. 20]
De la fermentacion. ............................................................................ [p. 38] [f. 22]
De la infusion .................................................................................... [p. 39] [f. 23]
Como se purifican los zumos .............................................................. [p. 41] [f. 25]
De Cozimientos, o de Coziones .......................................................... [p. 43] [f. 26]
De la Trituracion ............................................................................... [p. 46] [f. 28]
De otras preparaciones ....................................................................... [p. 68] [f. 49]
De Xarabes purgantes ........................................................................ [p. 83] [f. 63]
De aguas, o Cozimientos Medicinales ................................................ [p. 88] [f. 68]
De vinos medicinales ......................................................................... [p. 88] [f. 68]
De vinagre Medicinal ......................................................................... [p. 90] [f. 70]
De Conservas Usuales ........................................................................ [p. 95] [f. 75]
De Pildoras Usuales ........................................................................... [p. 98] [f. 78]
Uso de otras varias Pildoras................................................................ [p. 99] [f. 79]
De Polvos Medicinales ..................................................................... [p. 100] [f. 80]
De los Azeytes por infusion .............................................................. [p. 102] [f. 82]
De Ungüentos .................................................................................. [p. 106] [f. 86]
De las aguas minerales, y artificiales ................................................. [p. 115] [f. 95]
Para los Pobres del Medico Caritativo .............................................. [p. 115] [f. 95]
Segunda agua mineral caliviada........................................................ [p. 116] [f. 96]
De las preparaciones de la cal. .......................................................... [p. 118] [f. 98]
De los medicamentos anodinos ....................................................... [p. 122] [f. 102]
Medicinas anodinas interiores ......................................................... [p. 123] [f. 103]
Medicinas anodinas exteriores ......................................................... [p. 123] [f. 103]
Formulas ........................................................................................ [p. 123] [f. 103]
De los Medicamentos repercusivos .................................................. [p. 124] [f. 104]

84
Medicinas repercusivas, y astringentes ............................................. [p. 125] [f. 105]
Formulas ........................................................................................ [p. 125] [f. 105]
De los resolutivos ............................................................................ [p. 127] [f. 107]
Medicinas resolutivas ...................................................................... [p. 128] [f. 108]
Formulas ........................................................................................ [p. 128] [f. 108]
De los emolientes ............................................................................ [p. 130] [f. 110]
Medicinas madurativas, y emolientes .............................................. [p. 131] [f. 111]
Formulas ........................................................................................ [p. 131] [f. 111]
De los Supurantes ........................................................................... [p. 133] [f. 113]
Formulas ........................................................................................ [p. 133] [f. 113]
De los mundificativos, y detergentes ................................................ [p. 134] [f. 114]
Medicinas detergentes mundificantes ............................................... [p. 135] [f. 115]
Formulas ........................................................................................ [p. 135] [f. 115]
De los corrosivos, o mordicantes, y de los causticos ......................... [p. 136] [f. 116]
Medicinas Corrosivas, y Causticas................................................... [p. 138] [f. 118]
De los Causticos ............................................................................. [p. 138] [f. 118]
Formulas ........................................................................................ [p. 138] [f. 118]
De los encarnantes .......................................................................... [p. 141] [f. 121]
Medicinas encarnativas ................................................................... [p. 141] [f. 121]
Formulas ........................................................................................ [p. 141] [f. 121]
De los vulnerarios ........................................................................... [p. 142] [f. 122]
Medicinas vulnerarias ..................................................................... [p. 144] [f. 124]
Formulas ........................................................................................ [p. 144] [f. 124]
De los Cicatrizantes ........................................................................ [p. 147] [f. 127]
Medicinas Cicatrizantes .................................................................. [p. 147] [f. 127]
Formulas ........................................................................................ [p. 147] [f. 127]
De los Vegigatorios ......................................................................... [p. 148] [f. 128]
Vegigatorios .................................................................................... [p. 149] [f. 129]
Formulas ........................................................................................ [p. 149] [f. 129]
De los Estornutatorios, y enrinos para estornudos ............................ [p. 149] [f. 129]
Medicinas [que] sirven para hacer enrinos, y estornutatorios. ............ [p. 150] [f. 130]
Form[ulas] ...................................................................................... [p. 150] [f. 130]

85
De los medicamentos [ilegível] o emeticos ........................................ [p. 150] [f. 130]
Medicinas vomitivas, o emeticas con sus dosis. ................................ [p. 152] [f. 132]
Medicinas vomitivas de los antiguos ................................................ [p. 152] [f. 132]
Vomitorios Modernos ..................................................................... [p. 153] [f. 133]
Formulas vomitorias para apoplexia, letargo, y otros accidentes soporosos
[p. 153] [f. 133]
Correccion de varios emeticos, de que resultan graves purgantes para muchos
achaques purificando la sangre ........................................................ [p. 156] [f. 136]
De los remedios purgantes en general .............................................. [p. 157] [f. 137]
Medicinas purgantes con sus Dosis, y correctivos ............................. [p. 158] [f. 138]
De los que purgan la Flema ............................................................. [p. 159] [f. 139]
De los purgantes de la melancolia .................................................... [p. 161] [f. 141]
De los que purgan el suero de la sangre ............................................ [p. 161] [f. 141]
Formulas purgantes......................................................................... [p. 162] [f. 142]
De los Medicamentos que preparan los humores .............................. [p. 165] [f. 145]
De los Xaraves, y aguas que cuezen la ............................................. [p. 166] [f. 146]
Colera, apropiados cada uno adonde se halla dicha colera................ [p. 166] [f. 146]
De los que cuezen la flema, segun la parte en que se hallan .............. [p. 166] [f. 146]
De los que cuezen la melancolia ...................................................... [p. 166] [f. 146]
De los Medicamentos Sudorificos .................................................... [p. 167] [f. 147]
Medicinas Sudorificas ..................................................................... [p. 167] [f. 147]
Formulas ........................................................................................ [p. 168] [f. 148]
De los remedios contra sudores y demasiada traspiración ................. [p. 169] [f. 149]
Medicinas antidiaforeticas ............................................................... [p. 170] [f. 150]
Formulas ........................................................................................ [p. 170] [f. 150]

CAPÍTULO 2
Tratado de Anatomia del Doctor Don Manuel de Porres .......................... [p. 170] [f. 150]
Anathomia de Pecho. ...................................................................... [p. 173] [f. 153]
Anathomia de Vientre ..................................................................... [p. 175] [f. 155]
Anathomia de partes particulares ..................................................... [p. 179] [f. 159]

86
CAPÍTULO 3
Tratado Brebe del modo de Sangrar por Diego Perez de Bustos, sangrador
del Rey, Alcalde, y Examinador de los Barberos Flobotomianos. ................ [p. 182] [f. 162]

CAPÍTULO 4
De las enfermedades de la cabeza Del dolor de la cabeza ............................ [p. 197] [f. 177]
Medicinas zefalicas. ........................................................................ [p. 198] [f. 178]
Formulas ........................................................................................ [p. 199] [f. 179]
De la Perlesia, o Paralipsis y de la Apoplexia. .................................. [p. 202] [f. 182]
Medicinas Antiapopleticas, y Antiparaliticas ................................... [p. 203] [f. 183]
Formulas Paraliticas ....................................................................... [p. 204] [f. 184]
Formulas Apopleticas ..................................................................... [p. 206] [f. 186]
De la convulsion o Pasmo ............................................................... [p. 207] [f. 187]
De la Epile-psia, y Gota Coral ......................................................... [p. 212] [f. 191]
Medicinas Antiepilepticas, o contra Gota Coral ............................... [p. 213] [f. 192]
Formulas ........................................................................................ [p. 214] [f. 193]
Del Letargo, o Modorra .................................................................. [p. 217] [f. 196]
Medicinas contra Letargo ................................................................ [p. 218] [f. 197]
Formula.......................................................................................... [p. 218] [f. 197]
Del Catarro. .................................................................................... [p. 219] [f. 198]
De la Vigilia inmoderada................................................................. [p. 221] [f. 200]
Medicinas narcoticas para hacer dormir ........................................... [p. 222] [f. 201]
Formulas ........................................................................................ [p. 222] [f. 201]
Del Frenesi ..................................................................................... [p. 223] [f. 202]
De la destemplanza fria, y humeda de los ojos ................................. [p. 225] [f. 204]
De las nuves, y ulceras de los ojos. y [Link] a la catarata .................. [p. 226] [f. 205]
Varios remedios para todos los accidentes de los ojos Medicinas Optalmicas
[p. 227] [f. 206]
Formulas ........................................................................................ [p. 227] [f. 206]
Del dolor de los oydos, del Zumbido y de la Sordez ......................... [p. 229] [f. 208]
Medicinas contra la sordera, y Enfermedades de los oydos ............... [p. 233] [f. 212]
Del fluxo de sangre por las narices, y por la boca ............................. [p. 233] [f. 212]

87
Del dolor de Dientes ....................................................................... [p. 235] [f. 214]
Medicinas contra el dolor de Dientes. .............................................. [p. 238] [f. 217]
Para limpiar la Dentadura ............................................................... [p. 238] [f. 217]
De la Esquinencia, y de la Relajacion del Galillo, y de las llagas de la boca
[p. 239] [f. 218]
Medicinas contra la Esquinencia ..................................................... [p. 244] [f. 223]
Exteriores ....................................................................................... [p. 245] [f. 224]
Medicinas contra llagas de la boca, y relajacion de la Campanilla ..... [p. 245] [f. 224]

CAPÍTULO 5
De las Enfermedades del Pecho ............................................................. [p. 245] [f. 224]
De la Tos ........................................................................................ [p. 245] [f. 224]
Del Asma ....................................................................................... [p. 246] [f. 225]
Medicinas pectorales para Asma, y falta de respiración .................... [p. 246] [f. 225]
Engrosantes o Yncrasantes .............................................................. [p. 247] [f. 226]
De la Tisica..................................................................................... [p. 249] [f. 228]
Formulas ........................................................................................ [p. 249] [f. 228]
Del Dolor de Costado ..................................................................... [p. 251] [f. 230]
Medicina Anti-pleuriticas ................................................................ [p. 254] [f. 233]
Formulas ........................................................................................ [p. 255] [f. 234]
Del escupir sangre ........................................................................... [p. 256] [f. 235]
Medicinas para detener los flujos de sangre ...................................... [p. 256] [f. 235]
Del Dolor de Costado ..................................................................... [p. 257] [f. 236]

CAPÍTULO 6
De las enfermedades de la cauidad natural del dolor de estomago ................ [p. 258] [f. 237]
Medicinas Estomacales ................................................................... [p. 258] [f. 237]
Formulas ........................................................................................ [p. 259] [f. 238]
Del Vomito ..................................................................................... [p. 262] [f. 241]
Contra vomitos o antieméticos ........................................................ [p. 262] [f. 241]
Formulas ........................................................................................ [p. 263] [f. 242]
De la colica e Iliaca pacion .............................................................. [p. 266] [f. 245]

88
Medicinas carminantes pra despedir los Flatos, y Escrementos en las colicas
[p. 267] [f. 246]
Formulas ........................................................................................ [p. 268] [f. 247]
De la adstriccion, y costipacion del vientre....................................... [p. 272] [f. 251]
Medicinas atenuantes aperitibas para desostruir ............................... [p. 273] [f. 252]
Formulas ........................................................................................ [p. 274] [f. 253]
Medicinas para la Cachexia ............................................................. [p. 275] [f. 254]
Formulas ........................................................................................ [p. 275] [f. 254]
De la Disenteria, y de los otros Fluxos del Vientre ........................... [p. 275] [f. 254]
Medicinas contra camaras ............................................................... [p. 278] [f. 257]
Formulas ........................................................................................ [p. 278] [f. 257]
Del Tenesmo .................................................................................. [p. 280] [f. 259]
Disenteria ....................................................................................... [p. 280] [f. 259]
Diarrea ........................................................................................... [p. 281] [f. 260]
Fluxo epatico .................................................................................. [p. 281] [f. 260]
Comeson del Sieso .......................................................................... [p. 282] [f. 261]
Salida del sieso o Yntestino Recto ................................................... [p. 282] [f. 261]
De los Gusanos ............................................................................... [p. 283] [f. 262]
Medicinas contra los Gusanos ......................................................... [p. 283] [f. 262]
Formulas ........................................................................................ [p. 284] [f. 263]
De las Almorranas .......................................................................... [p. 287] [f. 266]
Medicinas contra Almorranas ......................................................... [p. 287] [f. 266]
Formulas ........................................................................................ [p. 288] [f. 267]
De las Enfermedades del Ygado, y del Baso ..................................... [p. 290] [f. 269]
Medicinas para Ygado y Vaso ......................................................... [p. 290] [f. 269]
Formulas Hepaticas ........................................................................ [p. 291] [f. 270]
Obstrucsion del Ygado .................................................................... [p. 292] [f. 271]
Inflamacion del Ygado .................................................................... [p. 293] [f. 272]
Abseso en el Ygado, o apostema...................................................... [p. 293] [f. 272]
Formulas para el Vaso..................................................................... [p. 293] [f. 272]
Del Escirro del Vaso........................................................................ [p. 294] [f. 273]
De los remedios contra la melancolica Ypocondrica ........................ [p. 296] [f. 275]

89
Medicinas Antihipocondriacas ........................................................ [p. 297] [f. 276]
Formulas ........................................................................................ [p. 297] [f. 276]
Delos remedios contra Delirios Melancolicos .................................. [p. 298] [f. 277]
Medicinas contra delirios melancolicos y maniacos .......................... [p. 298] [f. 277]
Formulas ........................................................................................ [p. 299] [f. 278]
De la Ydropecia .............................................................................. [p. 299] [f. 278]
Medicinas contra Ydropecia ............................................................ [p. 301] [f. 280]
Formulas ........................................................................................ [p. 301] [f. 280]
Del Dolor nefritico, y piedra de los riñones y de la vegiga ................ [p. 305] [f. 284]
Medicinas diureticas para haser orinar y arrojar la Piedra ................. [p. 306] [f. 285]
Formas diureticas............................................................................ [p. 308] [f. 287]
Para curar, y haser expeler la Piedra ................................................ [p. 310] [f. 289]
Dela diabete, o flujo inmoderado de la orina .................................... [p. 312] [f. 291]
Remedios contra Diabete o flujo Inmoderado de orina ..................... [p. 312] [f. 291]
Formulas ........................................................................................ [p. 313] [f. 292]

CAPÍTULO 7
De las enfermedades de las mugeres Del mal de Madre, o sofocasion de la Madre
[p. 314] [f. 293]
Medicinas Istericas contra mal de Madre ......................................... [p. 315] [f. 294]
Formulas ........................................................................................ [p. 316] [f. 295]
De las Enfermedades de las Mugeres de la Suprecion de Meses ........ [p. 316] [f. 295]
Medicinas que provocan los Mestruos ............................................. [p. 317] [f. 296]
Formulas ........................................................................................ [p. 318] [f. 297]
De los remedios que aiudan a Parir y hechar las Pares...................... [p. 320] [f. 299]
Medicinas que provocan el Parto ..................................................... [p. 320] [f. 299]
Formulas ........................................................................................ [p. 320] [f. 299]
De los remedios para expeler la criatura Muerta, y las Pares ............. [p. 321] [f. 300]
Medicinas ....................................................................................... [p. 322] [f. 301]
Formulas ........................................................................................ [p. 322] [f. 301]
Remedios para los acsidentes que suelen sobre benir al Parto ........... [p. 324] [f. 303]
Del Fluxo de Sangre despues del Parto. ........................................... [p. 325] [f. 304]

90
De otros acsidentes que suelen sobreuenir al Parto ........................... [p. 326] [f. 305]
De los remedios para detener los demaciados Mestruos, y Fluxo despues del Parto
[p.327] [f. 306]
Medicinas que prohiben estas Flucsiones ......................................... [p. 328] [f. 307]
Formulas ........................................................................................ [p. 329] [f. 308]
De los Remedios contra Purgaciones Blancas .................................. [p. 329] [f. 308]
Medicinas ....................................................................................... [p. 332] [f. 311]
Formulas ........................................................................................ [p. 332] [f. 311]
De las Enfermedades de las articulasiones........................................ [p. 332] [f. 311]
Medicinas contra Gotas .................................................................. [p. 333] [f. 312]
Pildoras de Duobus ......................................................................... [p. 333] [f. 312]
Formulas ........................................................................................ [p. 334] [f. 313]
Otros remedios exteriores ................................................................ [p. 336] [f. 315]

CAPÍTULO 8
De las Fiebres y de su Diferencia .......................................................... [p. 337] [f. 316]
Del Regimiento Universal de las Fiebres ...........................................[p.339] [fl.318]
Regimiento de las Fiebres Putridas ..................................................[p.339] [fl.318]
De la Fiebre Efimera ...................................................................... [p. 342] [fl. 321]
De la Fiebre Causon........................................................................ [p. 344] [f. 323]
De la Terciana Esquisita.................................................................. [p. 347] [f. 326]
De la Terciana Nota, y de las Otras Fiebres Periodales ..................... [p. 349] [f. 328]
Medicinas contra Fiebres periodales o Intermitentes ........................ [p. 350] [f. 329]
Formulas ........................................................................................ [p. 351] [f. 330]
De la Quartana ............................................................................... [p. 354] [f. 333]
De la Fiebre Maligna ...................................................................... [p. 356] [f. 335]
Formulas de Viruelas ...................................................................... [p. 359] [f. 338]
De la Fiebre Pestilente..................................................................... [p. 363] [f. 342]
Medicinas contra Peste.................................................................... [p. 363] [f. 342]
Formulas ........................................................................................ [p. 364] [f. 343]
De la Fiebre Etica ........................................................................... [p. 368] [f. 347]
De la orina ...................................................................................... [p. 371] [f. 350]

91
Del Pulso ........................................................................................ [p. 373] [f. 352]
De la Crisis ..................................................................................... [p. 375] [f. 354]
Libro 2º de Cirugia.......................................................................... [p. 383] [f. 362]
De los tumores en general ............................................................... [p. 383] [f. 362]
Del Flemon .................................................................................... [p. 386] [f. 365]
De las Parotidas, y Bubones ............................................................ [p. 388] [f. 367]
De la Erisipela, y Erpes ................................................................... [p. 389] [f. 368]
Erpes .............................................................................................. [p. 390] [f. 369]
De la Edema ................................................................................... [p. 391] [f. 370]
Del Cirro ........................................................................................ [p. 393] [f. 372]
De las Quemaduras ......................................................................... [p. 395] [f. 374]
Medicinas para Quemaduras ........................................................... [p. 395] [f. 374]
Formulas ........................................................................................ [p. 395] [f. 374]
Contra sarna ................................................................................... [p. 396] [f. 375]
Medicinas contra sarna ................................................................... [p. 397] [f. 376]
Formulas ........................................................................................ [p. 397] [f. 376]
Medicinas contra Grietas, y Sauañones ........................................... [p. 399] [f. 379]
Formulas ........................................................................................ [p. 399] [f. 379]
De las Escrophulas, o Lamparones .................................................. [p. 400] [f. 380]
Medicinas contra Lamparones......................................................... [p. 401] [f. 381]
Formulas ........................................................................................ [p. 401] [f. 381]
De los Lovanillos ............................................................................ [p. 402] [f. 382]
Medicinas contra Lovanillos ........................................................... [p. 404] [f. 384]
Formulas ........................................................................................ [p. 404] [f. 384]
Contra Callos, y Verrugas ............................................................... [p. 404] [f. 384]
Formulas ........................................................................................ [p. 404] [f. 384]
Medicinas contra Callos .................................................................. [p. 405] [f. 385]
Medicinas contra Verrugas .............................................................. [p. 405] [f. 385]
Contra las Pecas y manchas del Rostro ............................................ [p. 405] [f. 385]
Medicinas contra manchas del cutis ................................................. [p. 405] [f. 385]
Formulas ........................................................................................ [p. 405] [f. 385]
De la Carie o Corrucion de los Guesos .............................................[p. 406] [f.386]

92
Medicinas contra la carie de los Guesos ........................................... [p. 407] [f. 387]
Formulas ........................................................................................ [p. 407] [f. 387]
De la Cangrena ............................................................................... [p. 408] [f. 388]
Medicinas contra la Cangrena ......................................................... [p. 408] [f. 388]
Formulas ........................................................................................ [p. 408] [f. 388]
Del Estiomeno. ............................................................................... [p. 411] [f. 391]
Del Carbunco. ................................................................................ [p. 411] [f. 391]
Del Cancro o Canser ....................................................................... [p. 413] [f. 393]
Del Zaratan .................................................................................... [p. 415] [f. 395]
De la Aneubrisma ........................................................................... [p. 415] [f. 395]
De los Abcesos................................................................................ [p. 416] [f. 396]
Del Diuieso .................................................................................... [p. 417] [f. 397]
Del Panarriso .................................................................................. [p. 417] [f. 397]
Dela Ranuela .................................................................................. [p. 418] [f. 398]
De la asperesa de las Palpebras ........................................................ [p. 419] [f. 399]
De la Tiña....................................................................................... [p. 419] [f. 399]
Medicinas contra Tiña .................................................................... [p. 419] [f. 399]
Formulas ........................................................................................ [p. 419] [f. 399]
Para haser creser el cauello, y estoruar la alopecia, o calvisis. ........... [p. 420] [f. 400]
Medicinas para haser creser el cauello ............................................. [p. 420] [f. 400]
Formulas ........................................................................................ [p. 420] [f. 400]
Medicinas que hasen caer los Pelos.................................................. [p. 421] [f. 401]
Contra Piojos .................................................................................. [p. 421] [f. 401]
Medicinas contra Piojos Exteriormente ........................................... [p. 421] [f. 401]
Formulas ........................................................................................ [p. 421] [f. 401]
De la Quebradura ........................................................................... [p. 422] [f. 402]
Medicinas contra Quebraduras ........................................................ [p. 422] [f. 402]
Formulas ........................................................................................ [p. 422] [f. 402]
De los Medicamentos que consumen el semen ................................. [p. 423] [f. 403]
Medicinas contra Pensamientos desordenados ................................. [p. 423] [f. 403]
Formulas ........................................................................................ [p. 423] [f. 403]
De los remedios para aumentar la Leche, y de los que la desminuien ..... [p. 424] [f. 404]

93
Medicinas para aumentar la Leche .................................................. [p. 424] [f. 404]
Medicinas para disminuir la Leche .................................................. [p. 424] [f. 404]
Formulas para aumentar la Leche ................................................... [p. 424] [f. 404]
Formulas para secar la Leche .......................................................... [p. 424] [f. 404]
Contra encantos y maleficios ............................................................[p. 425] [f.405]
Medicinas Simples ...........................................................................[p. 425] [f.405]
Formulas .........................................................................................[p. 425] [f.405]
De las llagas en general, y en Particular ............................................[p. 425] [f.405]
De la Mordedura de los Animales venenosos ................................... [p. 430] [f. 410]
De la curacion delos otros Animales venenosos ............................... [p. 432] [f. 412]
De la Picadura delas Abispas, y abejas ............................................. [p. 432] [f. 412]
De las Ulseras compuestas .............................................................. [p. 434] [f. 414]
De las Fracturas, y dislocasion de los Guesos................................... [p. 437] [f. 417]
Varios remédios para Fracturas de Guesos Y dislocasiones .............. [p. 440] [f. 420]
De las Dislocasiones de los Guesos Particulares ............................... [p. 441] [f. 421]

CAPÍTULO 9
De la Curacion del Morbo Galico, y del Escorbuto Por Juan Vigier. ………[p. 99]
[p. 443] [f. 423]
Medicamentos masticarios para haser Vabear .................................. [p. 445] [f. 425]
Formulas ........................................................................................ [p. 446] [f. 426]
De los Remedios que impiden la salibacion, y el Demaciado Babear [p. 446] [f. 426]
Medicamentos contra la Saliuacion ................................................. [p. 447] [f. 427]
Formulas ........................................................................................ [p. 447] [f. 427]
De los Remedios generales para la Curacion del moruo Galico ........ [p. 448] [f. 428]
Virus Mal venereo, morbo Galico o bubas ....................................... [p. 449] [f. 429]
Medicinas contra Galico ................................................................. [p. 450] [f. 430]
Formulas ........................................................................................ [p. 451] [f. 431]
Medicinas Para haser Purgar las Escoriasiones Y Gonorreas ............ [p. 452] [f. 433]
Formulas ........................................................................................ [p. 452] [f. 433]
Medicinas para detener las Purgaciones Y Gonorreas no hauiendo ardor
[p. 453] [f. 434]

94
Formulas ........................................................................................ [p. 453] [f. 434]
De los Remedios contra el Escorbuto o mal de Loanda. ................... [p. 455] [f. 436]
Formulas ........................................................................................ [p. 456] [f. 437]
Tratado de la Compendiosa obra del Pronostica .............................. [p. 456] [f. 437]
En las Enfermedades del Doctissimo Bernardo Gordino. f. 362 ........ [p. 456] [f. 437]
Birtudes de la Triaca Magna ............................................................ [p. 467] [f. 448]
Viuoras como se preparan, y destilan ............................................... [p. 470] [f. 451]
De emoluciones o Almendradas ...................................................... [p. 472] [f. 453]
De varios terminos pertenecientes a la Medicina .............................. [p. 474] [f. 455]
Simples, y medicinales virtudes para todos Males de Dioscorides,
y de Laguna, todos faciles de husar en las Doctrinas ....................... [p. 476] [f. 457]
Apendiz .......................................................................................... [p. 536] [f. 513]
Abrir fuentes ................................................................................. [p. 537] [f. S/N]
Ulzeras ......................................................................................... [p. 537] [f. S/N]
Campanilla ................................................................................... [p. 537] [f. S/N]
Carne superflua ............................................................................. [p. 537] [f. S/N]
Agua de alumbre ........................................................................... [p. 537] [f. S/N]
Uberas .......................................................................................... [p. 537] [f. S/N]
Veneno, o mordeduras venenosas .................................................. [p. 538] [f. S/N]
Litargirio comezones..................................................................... [p. 538] [f. S/N]
Albayalde ..................................................................................... [p. 538] [f. S/N]
Epitimas cordiales ......................................................................... [p. 538] [f. S/N]
Sangre drago, fluxiones de varias partes, camaras. ......................... [p. 538] [f. S/N]
Tetas, y testiculos .......................................................................... [p. 539] [f. S/N]
Comezon de partes secretas ........................................................... [p. 539] [f. S/N]
Azeite linaza ................................................................................. [p. 539] [f. S/N]
Lirio ............................................................................................. [p. 539] [f. S/N]
Azuzenas ...................................................................................... [p. 540] [f. S/N]
Azeite de almendras ...................................................................... [p. 540] [f. S/N]
Mutia ........................................................................................... [p. 540] [f. S/N]
Estos remedios son sacados, del Antidotario del Doctor Juan Calvo .... [p. 540] [f. S/N]

95
Purgas para evacuar el humor colerico, y quando huviere calor en el higado.
[p. 542] [f. S/N]
Vomitorios para evacuar el humor colerico .................................... [p. 543] [f. S/N]
Ayudas para evacuar el humor colerico, y para los de complexion caliente
[p. 543] [f. S/N]
Conserua de rosa o azucar rosada .................................................. [p. 544] [f. S/N]

TABLA DE LAS COSAS NOTABLES


Tabla de las cosas notables, que se contienen en este libro de Medicina, Cirugia, y farmasia, desde el
principio hasta la pag. 457 que acaba con el §º Vulnerarios son remedios detersivos [p. 545] [f. 31]
De los simples de Dioscorides, y Laguna, en que se muestra con el numero la pagina: y
corre desde la 457 y §º simples, y medicinales Virtudes para todos &ª hasta el fin de la
obra. ............................................................................................ [p. 554] [f. S/N]
Segunda tabla de los simples de Dioscorides, y Laguna para hallar presto el remedio que
se desea, en que el numero declara la Pagina.................................. [p. 557] [f. S/N]
Arbol de Ajo ...................................................................................... [p. 562] [f. 1]
Algarrobo ochepecis ........................................................................... [p. 562] [f. 1]
Algodon ............................................................................................ [p. 562] [f. 1]
Arroz ................................................................................................. [p. 563] [f. 2]
Albaaca ............................................................................................ [p. 563] [f. 2]
Artemisa ............................................................................................ [p. 564] [f. 3]
Asufre ............................................................................................... [p. 564] [f. 3]
Alacran ............................................................................................. [p. 564] [f. 3]
Alumbre ............................................................................................ [p. 565] [f. 4]
Anis................................................................................................... [p. 565] [f. 4]
Apio .................................................................................................. [p. 565] [f. 4]
Azibar ............................................................................................... [p. 566] [f. 5]
Bledos................................................................................................ [p. 566] [f. 5]
Borrajas ............................................................................................. [p. 566] [f. 5]
Calabazaz .......................................................................................... [p. 567] [f. 6]
Cañas ............................................................................................... [p. 567] [f. 6]
Caña Fistola ...................................................................................... [p. 568] [f. 7]

96
Cascarilla ........................................................................................... [p. 568] [f. 7]
Cerrajas ............................................................................................. [p. 568] [f. 7]
Cidras ................................................................................................ [p. 569] [f. 8]
Coles, o Bersas ................................................................................... [p. 569] [f. 8]
Copal Resina ..................................................................................... [p. 570] [f. 9]
Carcoma ............................................................................................ [p. 570] [f. 9]
Cuerno de Ciervo ............................................................................. [p. 571] [f. 10]
Culantrillo de Pozo .......................................................................... [p. 571] [f. 10]
Cebolla ............................................................................................ [p. 571] [f. 10]
Cedro ............................................................................................... [p. 572] [f.11]
Frijoles ............................................................................................. [p. 572] [f.11]
Grama .............................................................................................. [p. 572] [f.11]
Hiel .................................................................................................. [p. 572] [f.11]
Higuera, o Higuerilla ........................................................................ [p. 573] [f.12]
Hierba Buena .................................................................................... [p. 573] [f.12]
Jartago, o Higuerillo ........................................................................ [p. 574] [f. 13]
[Ilegível] .......................................................................................... [p. 575] [f. 14]
Huevos ............................................................................................ [p. 575] [f. 14]
Ysica ............................................................................................... [p. 575] [f. 14]
Yesso............................................................................................... [p. 575] [f. 14]
Lagartija .......................................................................................... [p. 575] [f. 14]
Leche .............................................................................................. [p. 576] [f. 15]
Lechuga ........................................................................................... [p. 576] [f. 15]
Lexia ............................................................................................... [p. 576] [f. 15]
Limones, y Limas ............................................................................ [p. 577] [f. 16]
Llanten ............................................................................................ [p. 577] [f. 16]
Malvas. Batabosl. Tobos. ................................................................. [p. 579] [f. 18]
Maguei ............................................................................................ [p. 580] [f. 19]
Maiz ................................................................................................ [p. 580] [f. 19]
Mostaza .......................................................................................... [p. 581] [f. 20]
Miel................................................................................................. [p. 582] [f. 21]
Naranjos, y Naranjas ....................................................................... [p. 582] [f. 21]

97
Paico. Siparis .................................................................................... [p. 583] [f.22]
Palo Santo ........................................................................................ [p. 583] [f.22]
Piedra Lipis ...................................................................................... [p. 583] [f.22]
Pimiento. Arris ................................................................................ [p. 584] [f. 23]
Perejil .............................................................................................. [p. 584] [f. 23]
Pez .................................................................................................. [p. 584] [f. 23]
Quinaquina...................................................................................... [p. 584] [f. 23]
Aguijon de Raya .............................................................................. [p. 585] [f. 24]
Ruda ............................................................................................... [p. 585] [f. 24]
Reobarbaro ...................................................................................... [p. 585] [f. 24]
Romero ........................................................................................... [p. 587] [f. 26]
Sabila .............................................................................................. [p. 587] [f. 26]
Sal .................................................................................................. [p. 588] [f. 27]
Salmuera ......................................................................................... [p. 588] [f. 27]
Saliva humana ................................................................................. [p. 589] [f. 28]
Sauce Utaiavaras ............................................................................. [p. 589] [f. 28]
Sandia ............................................................................................. [p. 589] [f. 28]
Sangre de Drago, o quiuboris ........................................................... [p. 589] [f. 28]
Tabaco ............................................................................................ [p. 590] [f. 29]
Tamarindos ..................................................................................... [p. 591] [f. 30]
Tarto, o quiripipes ............................................................................ [p. 591] [f. 30]
Tipa, o sangre de Drago. O quiuboris ............................................... [p. 592] [f. 31]
Totora ............................................................................................. [p. 592] [f. 31]
Verbena ........................................................................................... [p. 592] [f. 31]
Verdolaga, o potutus ........................................................................ [p. 594] [f. 33]
Vinagrillo......................................................................................... [p. 595] [f. 34]
Vinagre ............................................................................................ [p. 596] [f. 35]
Parte Segunda .................................................................................. [p. 597] [f. 36]
De las partes de animales, que sirven ................................................ [p. 597] [f. 36]
Sebo ................................................................................................ [p. 597] [f. 36]
Untos, enjundias, mantecas .............................................................. [p. 597] [f. 36]
Tuetanos.......................................................................................... [p. 598] [f. 37]

98
Leche .............................................................................................. [p. 598] [f. 37]
Orines.............................................................................................. [p. 599] [f. 38]
Escremento humano ........................................................................ [p. 599] [f. 38]
Buey ................................................................................................ [p. 600] [f. 39]
Ciervo ............................................................................................. [p. 601] [f. 40]
Gallinas ........................................................................................... [p. 601] [f. 40]
Huevos ............................................................................................ [p. 601] [f. 40]
Lombrices ......................................................................................... [p. 602] [f.41]
Para quemadura ................................................................................ [p. 602] [f.41]
Fuquet .............................................................................................. [p. 602] [f.41]
Aplopegia ......................................................................................... [p. 602] [f.41]
Boca ................................................................................................ [p. 604] [f. 43]
Almorranas inflamadas .................................................................... [p. 604] [f. 43]
Bubas .............................................................................................. [p. 604] [f. 43]
Dolor de Cabeza .............................................................................. [p. 604] [f. 43]
Calenturas intermitentes ................................................................... [p. 605] [f. 44]
Viruelas, y sarampion ....................................................................... [p. 606] [f. 45]
Cancer .............................................................................................. [p. 607] [f.46]
Carachas ........................................................................................... [p. 607] [f.46]
Colica ............................................................................................... [p. 607] [f.46]
Compañones ..................................................................................... [p. 607] [f.46]
Costado ........................................................................................... [p. 608] [f. 47]
Pecho .............................................................................................. [p. 608] [f. 47]
Cosas hincadas ................................................................................ [p. 608] [f. 47]
Cursos ............................................................................................. [p. 608] [f. 47]
Dolores ............................................................................................ [p. 610] [f. 49]
Vomitos ........................................................................................... [p. 612] [f. 51]
Unguento balsamico ........................................................................ [p. 613] [f. 52]
Remedio General ............................................................................. [p. 615] [f. 54]
Receta del sanalo todo sin que cueste cuidados, ni dineros ................ [p. 615] [f. 54]
Receta eficaz para la retencion, y mal de orina, o piedra.................... [p. 615] [f. 54]
Otro Remedio .................................................................................. [p. 616] [f. 55]

99
Otro Remedio Espiritual .................................................................. [p. 617] [f. 56]
Receta admirable contra el mal de orina de un Jul.º ortiz en Lima ..... [p. 617] [f. 56]
Receta contra el mal de ojos colorados.............................................. [p. 617] [f. 56]
Contra vomitos, y sobrepurgal .......................................................... [p. 617] [f. 56]
Azeite de azucar .............................................................................. [p. 618] [f. 57]
Vidos ............................................................................................... [p. 618] [f. 57]
Remedio para curar heridas con vrebedad ......................................... [p. 621] [f. 60]
De la flaqueza del estomago ............................................................. [p. 621] [f. 60]
Calenturas ....................................................................................... [p. 624] [f. 63]
Receta de los Piñones para expeler las lombrices, y atajar los cursos de sangre
[p. 626] [f. 65]
Receta para curar los lamparones ..................................................... [p. 626] [f. 65]
Receta para el que no puede obrar .................................................... [p. 627] [f. 66]
Remedio para retirar la leche ............................................................ [p. 627] [f. 66]
Erisipela .......................................................................................... [p. 627] [f. 66]
Modo de manejar las Quebraduras .................................................. [p. 632] [f. s/n]

100
ÍNDICE ONOMÁSTICO*

Aecio
[p. 132] [f. 112], [p. 534] [f. 511].

Angelo Sala
[p. 132] [f. 112], [p. 154] [f. 134], [p. 252] [f. 231], [p. 401] [f. 381], [p. 475] [f. 456], [p.
548] [ f. S/N].

Antonio de La Cruz / Antonio [ilegível]


[pg 09] [f. s/n], [p. 513] [f. 490].

Aristoteles
[p. 531] [f. 508].

Auisena
[p. 304] [f. 283], [p. 351] [f. 330].

Avicena / Avi[ci]na [acredita-se que seja Auisena]


[p. 132] [f. 112], [p. 151] [f. 131], [p. 344] [f. 323].

Banhel Moncio
[p. 425] [f.405].

Bernardo Gordino
[p. 456] [f. 437], [p. 547] [f. S/N].

Billacorta
[p. 373] [f. 352].

Borbon / Borb. / Boruon / Borvon / Berb. / Felipe Borbon / Phelipe Borbon


[pg 09] [f. s/n], [p. 115] [f. 95], [p. 130] [f. 110], [p. 132] [f. 112], [p. 133] [f. 113], [p. 139]
[f. 119], [p. 140] [f. 120], [p. 201] [f. 181], [p. 201] [f. 181], [p. 202] [f. 182], [pg 205] [f.
185], [p. 207] [f. 187], [p. 209] [f. 188], [p. 215] [f. 194], [p. 219] [f. 198], [p. 220] [f. 199],
[p. 224] [f. 203], [p. 231] [f. 210], [p. 242] [fl. 221], [p. 243] [fl 222], [p. 276] [f. 255], [p.
294] [f. 273], [p. 313] [f. 292], [p. 314] [f. 293], [p.317] [f. 296], [p.327] [f. 306], [p. 330] [f.
309], [p. 332] [f. 311], [p. 333] [f. 312], [p. 345] [f. 324], [p. 348] [f. 327], [p. 351] [f. 330],
[p. 353] [f. 332], [p. 354] [f. 333], [p. 357] [f. 336], [p. 358] [f. 337], [p. 364] [f. 343], [p.
368] [f. 347], [p. 391] [f. 370], [p. 388] [f. 367], [p. 412] [f. 392], [pag. 413] [f. 393], [p.
415] [f. 395].
________________________
*Nas colunas, aparecem a página e o folio em que se encontram as informações tanto na versão
digitalizada de 2014, quanto na versão manuscrita de 1725.

101
C

Castellon / Castell. / Cast. / [Link] Castellon / Francisco Castellon


[p. 29] [f. 13], [p. 32] [f. 16], [p. 34] [f. 18], [p. 37] [f. 21], [p. 50] [f. 32], [p. 51] [f. 33], [p.
53] [f. 35], [p. 62] [s/ n], [p. 80] [f. 60], [p. 83] [f. 63], [p. 87] [f. 67], [p. 95] [f. 75], [p.
102] [f. 82], [p. 153] [f. 133], [p. 250] [f. 229], [p. 269] [f. 248], [p. 467] [f. 448], [p. 471] [f.
452], [p. 473][f. 454], [p. 474][f. 455].

Cal. / Calbo / Calvo / Doctor Calvo / doctor Calbo / Juan Calvo


[pg 09] [f. s/n], [p. 72] [f. 52], [p. 165] [f. 145], [p. 416] [f. 396], [p. 433] [f. 413], [p. 537]
[f. S/N], [p. 540] [f. S/N].

Cüersetano
[p. 252] [f. 231].

Dasa / Daza
[pg 09] [f. s/n], [p. 122] [f. 102], [p. 126] [f. 106], [p. 211] [f. 190], [p. 395] [f. 374], [p.
396] [f. 375], [p. 416] [f. 396], [p. 418] [f. 398], [p. 419] [f. 399].

Diego Perez de Bustos


[p. 182] [f. 162].

Dionísio
[pg 09] [f. s/n].

Dios Corides / Dioscorides / Dias Corrides / Corrides


[p. 21] [f. 5], [p. 64] [f. 46], [p. 210] [f. 189], [p. 289] [f. 268], [p. 431] [f. 411], [p. 432] [f.
412], [p. 476][f. 457], [p. 488] [f. 465], [p. 495] [f. 472], [p. 501] [f. 478], [p. 513] [f. 490],
[p. 521] [f. 498], [p. 529] [f. 506], [p. 530] [f. 507], [p. 513] [f. 490], [p. 531] [f. 508], [p.
532] [f. 509], [p. 533] [f. 510], [p. 534] [f. 511], [p. 554] [f. S/N], [p. 557] [f. S/N].

Doctor Domingo Garcia


[p.628] [f. 67].

Don Antonio [acredita-se que seja Antonio de La Cruz, já citado]


[p. 155] [f. 135], [p. 546] [f. S/N].

Don Baltasar
[p. 616] [f. 55].

Don Luis Limbo Ki Molla


[p. 616] [f. 55].

Don Serafin Centellas


[p. 296] [f. 275].

102
Doutor Martin Martinez
[p. 632] [f. s/n].

Falope [Trata-se de Falópio]


[p. 407] [f. 387].

Farfan / Farvan / Doctor Padre Fr. Agustin Farfan / Doctor Farfan.


[pg 09] [f. s/n], [p. 244] [f. 223], [p. 284] [f. 263], [f. 336] [p. 357], [p. 341] [fl.320], [p.
399] [f. 379], [p. 402] [f. 382], [p. 403] [f. 383], [p. 404] [f. 384], [p. 518] [f. 495].

Felix / Felix Palacios / Palacions


[p. 243] [fl 222], [p. 473] [f. 454].

Felix Platero
[p. 244] [f. 223].

Feure
[p. 119] [f. 99], [p. 120] [f. 100], [p. 121] [f. 101], [p. 276] [f. 255].

Fumanelo
[p. 288] [f. 267], [p. 401] [f. 381].

Galeno
[p. 23] [f. 7], [p. 24] [f. 8], [p. 73] [f. 53], [p. 92] [f. 72], [p. 125] [f. 105], [p. 130] [f. 110],
[p. 256] [f. 235], [p. 261] [f. 240], [p. 279] [f. 258], [p. 293] [f. 272], [p. 294] [f. 273], [p.
305] [f. 284], [p. 341] [fl.320], [p. 353] [f. 332], [p. 365] [f. 344], [p. 370] [f. 349], [p. 376]
[f. 355], [p. 377] [f. 356], [p. 381] [f. 360 [p. 387] [f. 366], [p. 391] [f. 370], [p. 394] [f.
373], [p. 492] [f. 469], [p. 509] [f. 486], [p. 513] [f. 490], [p. 516] [f. 493], [p. 530] [f. 507],
[p. 538] [f. S/N], [p. 549] [f. S/N].

Guiddo / Guido
[p. 113] [f. 93], [p. 124] [f. 104], [p. 385] [f. 364]

Guillermo Lamfranco
[p. 113] [f. 93].

Geronimo de La Fuente / Fuente


[p. 77] [f. 57], [p. 21] [f. 5].

Geronimo Soriano / Doctor Geronimo Soriano / Doutor Soriano / Doctor Soriano /


Soriano
[pg 09] [f. s/n], [p. 223] [f. 202], [p. 229] [f. 208], [p. 238] [f. 217], [p. 244] [f. 223], [p.
246][f. 225], [p. 258] [f. 237], [p. 270] [f. 249], [p. 289] [f. 268], [p. 296] [f. 275], [p. 303]

103
[f. 282], [p. 309] [f. 288], [p. 311] [f. 290], [p. 321] [f. 300], [p. 322] [f. 301], [p. 324] [f.
303], [p. 330] [f. 309], [p. 335] [f. 314], [p. 399] [f. 379].

Gordiano [acredita-se que seja Bernardo Gordino, já citado]


[p. 212] [f. 191], [p. 281] [f. 260], [p. 320] [f. 299], [p. 342] [fl. 321], [p. 344] [f. 323], [p.
345] [f. 324], [p.346] [f. 325].

Gordonio
[pg 09] [f. s/n], [p. 347] [f. 326], [p. 349] [f. 328], [p. 350] [f. 329], [p. 369] [f. 348], [p.
370] [f. 349], [p. 371] [f. 350], [p. 374] [f. 353].

H Diego Urgel
[p. 568] [f. 7].

Hecio [acredita-se que possa ser Aécio, já citado]


[p. 270] [f. 249].

Heredia
[p. 348] [f. 327], [p. 351] [f. 330], [p. 353] [f. 332], [p. 354] [f. 333], [p. 356] [f. 335], [f.
336] [p. 357].

Hermano Joaquin
[p. 211] [f. 190], [p. 307] [f. 286].

Hermano Henrique Pesque


[p. 349] [f. 328].

Hipocrates / Hippocrates / Hipocatres / Ypocatres / Ypocrates


[p. 151] [f. 131], [pg 205] [f. 185], [p. 212] [f. 191], [p. 262] [f. 241], [p. 376] [f. 355], [p.
377] [f. 356], [p. 378] [f. 357], [p. 379] [f. 358], [p. 380] [f. 359], [p. 381] [f. 360], [p. 382]
[f. 361].

Laguna / doctor Andres de Laguna / doctor Laguna


[pg 10] [f. s/n], [p. 271] [f. 250], [p. 64] [f. 46], [p. 71] [f. 51], [p. 271] [f. 250], [p. 289] [f.
268], [p. 311] [f. 290], [p. 415] [f. 395], [p. 453] [f. 434], [p. 476][f. 457], [p. 484] [f. 461],
[p. 486] [f. 463], [p. 487] [f. 464], [p. 488] [f. 465], [p. 491] [f. 468], [p. 494] [f. 471], [p.
495] [f. 472], [p. 498] [f. 475], [p. 504] [f. 481], [p. 509] [f. 486], [p. 517] [f. 494], [p. 513]
[f. 490], [p. 517] [f. 494], [p. 518] [f. 495], [p. 521] [f. 498], [p. 522] [f. 499], [p. 524] [f.
501], [p. 525] [f. 502], [p. 526] [f. 503], [p. 531] [f. 508], [p. 534] [f. 511], [p. 554] [f. S/N],
[p. 557] [f. S/N].

Luís de Oviedo / Luis de [ilegível] / doctor Luis


[pg 09] [f. s/n], [p. 23] [f. 7], [p. 24] [f. 8], [p. 341] [fl.320].

104
Luis [corroído] Mercado [acredita-se que seja Luis de Oviedo, já citado]
[pg 09] [f. s/n], [p. 313] [f. 292], [p. 341] [fl.320], [p. 348] [f. 327], [p. 364] [f. 343].

Lierola
[p. 113] [f. 93].

[Link]
[p. 256] [f. 235].

M. Postel
[p. 253] [f. 232].

M. Tauri
[p. 252] [f. 231], [p. 253] [f. 232].

Madama Fouquet
[p. 135] [f. 115], [p. 399] [f. 379], [p. 553] [f. S/N].

Mro. Boyle
[p. 277] [f. 256].

Mathiolo / Mathiolo Senes


[p. 107] [f. 87], [p. 236] [f. 215], [p. 237] [f. 216], [p. 282] [f. 261], [p. 311] [f. 290], [p.
335] [f. 314], [p. 401] [f. 381], [p. 402] [f. 382], [p. 518] [f. 495].

Mesue
[p. 80] [f. 60], [p. 92] [f. 72], [p. 103] [f. 83], [p. 236] [f. 215].

Misaldo
[p. 230] [f. 209], [p. 237] [f. 216], [p. 311] [f. 290], [p. 324] [f. 303], [p. 330] [f. 309], [p.
365] [f. 344].

P. Cervantes
[p. 626] [f. 65].

P. Gomilla
[p. 618] [f. 57].

P. Sebastian
[p. 616] [f. 55].

Pedro Miguel
[p. 415] [f. 395].

105
Pierola
[p. 21] [f. 5], [p. 103] [f. 83], [p. 104] [f. 81].

Plinio
[p. 398] [f. 378], [p. 503] [f. 480], [p. 513] [f. 490], [p. 526] [f. 503], [p. 534] [f. 511], [p.
594] [f. 33].

Porres / Doctor Don Manuel Porres


[pg 09] [f. s/n], [p. 145] [f. 125], [p. 170] [f. 150], [p. 384] [f. 363], [p. 388] [f. 367], [p.
390] [f. 369], [p. 391] [f. 370], [p. 394] [f. 373], [p. 436] [f. 416], [p. 443] [f. 423].

Rº / Rib. / Rib.° / Rib.º / Rib° / Riuo / Riberio


[p. 148] [f. 128], [p. 200] [f. 180], [p. 207] [f. 187], [p. 214] [f. 193], [p. 224] [f. 203], [p.
279] [f. 258], [p. 282] [f. 261], [p. 283] [f. 262], [p. 284] [f. 263], [p. 295] [f. 274], [p. 296]
[f. 275], [p. 300] [f. 279], [p. 331] [f. 310], [p. 368] [f. 347], [p. 415] [f. 395].

Riviero
[p. 315] [f. 294], [p. 53] [ f. 35].

Robledo / Diego Antonio Robledo


[pg 09] [f. s/n], [p. 122] [f. 102], [p. 124] [f. 104], [p. 130] [f. 110], [p. 145] [f. 125], [p.
211] [f. 190], [p. 390] [f. 369], [p. 391] [f. 370], [p. 394] [f. 373], [p. 398] [f. 378], [p. 415]
[f. 395], [p. 430] [f. 410], [p. 436] [f. 416], [p. 440] [f. 420].

Rudio
[p. 391] [f. 370].

Rulando
[p. 252] [f. 231].

Ro Pe Fr Honofre / Ro. Pe Hon


[p. 85] [f. 65], [p. 93] [f. 83].

Septalio / Ludovico Septalio


[p. 201] [f. 181], [p. 329] [f. 308], [p. 330] [f. 309], [p. 332] [f. 311], [p. 345] [f. 324], [p.
353] [f. 332], [p. 364] [f. 343], [p. 364] [f. 343], [p. 368] [f. 347].

Serapion
[p. 113] [f. 93]

Silvio Leboe / Silvio de Leboè / Silvio Levoè / Silveo de Leboe


[p. 93] [f. 73], [p. 267] [f. 246], [p. 273] [f. 252], [p. 317] [f. 296].

106
T

Ternelio
[p. 80] [f. 60], [p. 93] [f. 73].

Thachenio
[p. 333] [f. 312].

Trapiella / Frapiella
[p. 158] [f. 138], [p. 158] [f. 138], [p. 167] [f. 147], [p. 305] [f. 284], [p. 375] [f. 354], [p.
376] [f. 355], [p. 377] [f. 356], [p. 378] [f. 357], [p. 379] [f. 358], [p. 380] [f. 359], [p. 381]
[f. 360], [p. 382] [f. 361].

Torres / Don Juan de La Torre


[pg 09] [f. s/n], [p. 371] [f. 350], [p. 373[f. 352].

Vidos / Vigo / Juan de Vigo


[p. 111] [f. 91], [p. 113] [f. 93], 0[p. 473] [f. 454].

Vg / Vgr / Vigier / Viguier / Juan Vigier / Bigier


[pg 09] [f. s/n], [p. 48] [f. 30], [p. 63] [f. 45], [p. 127] [f. 107], [p. 128] [f. 108], [p. 133] [f.
113], [p. 140] [f. 120], [p. 147] [f. 127], [p. 148] [f. 128], [p. 152] [f. 132], [p. 154] [f. 134],
[p. 156] [f. 136], [p. 158] [f. 138], [p. 160] [f.140], [p. 168] [f. 148], [p. 169] [f. 149], [p.
198] [f. 178], [p. 199] [f. 179], [p. 201] [f. 181], [p. 203] [f. 183], [p. 206] [f. 186], [p. 207]
[f. 187], [p. 213] [f. 192], [p. 219] [f. 198], [p. 226] [f. 205], [p. 227] [f. 206], [p. 229] [f.
208], [p. 231] [f. 210], [p. 232] [f. 211], [p. 236] [f. 215], [p. 238] [f. 217], [p. 244] [f. 223],
[p. 248] [f. 227], [p. 253] [f. 232], [p. 254] [f. 233], [p. 255] [f. 234], [p. 255] [f. 234], [p.
259] [f. 238], [p. 262] [f. 241], [p. 263] [f. 242], [p. 269] [f. 248], [p. 286] [f. 265], [p. 291]
[f. 270], [p. 282] [f. 261], [p. 294] [f. 273], [p. 299] [f. 278], [p. 300] [f. 279], [p. 303] [f.
282], [p. 304] [f. 283], [p. 306] [f. 285], [p. 307] [f. 286], [p. 338] [fl. 317], [p. 309] [f. 288],
[p. 311] [f. 290], [p. 325] [f. 304], [p. 328] [f. 307], [p. 328] [f. 307], [p. 335] [f. 314], [p.
336] [f. 315], [p. 337] [f. 316], [p. 350] [f. 329], [p. 351] [f. 330], [p. 352] [f. 331], [p. 355]
[f. 334], [p. 359] [f. 338], [p. 365] [f. 344], [p. 367] [f. 346], [p. 401] [f. 381], [p. 411] [f.
391], [pag. 413] [f. 393], [p. 425] [f.405], [p. 443][f. 423], [p. 456][f. 437], [p. 468] [f. 449].

Yndio / Yndios
[p. 144] [f. 124], [p. 156] [f. 136], [p. 237] [f. 216], [p. 269] [f. 248], [p. 276] [f. 255], [p.
283] [f. 262], [p. 308] [f. 287], [p. 342] [fl. 321], [p. 345] [f. 324], [p. 418] [f. 398], [p. 431]
[f. 411], [p. 453][f. 434], [p. 507] [f. 484], [p. 508] [f. 485], [p. 521] [f. 498], [p. 534] [f.
511], [p. 583] [f.22], [p. 590] [f. 29], [p. 592] [f. 31], [p. 607] [f.46], [p. 619] [f. 58], [p.
624] [f. 63].

107
TABELAS*

TABELA 1
Identificação de pesos e medidas, dos instrumentos, recipientes e demais utensílios
utilizados nos tratamentos médicos

Nome Página do Manuscrito Identificação Referência


citado Identificação

Alicate [p. 194] [f. 174], [p. Instrumento de aço com Dicionário da Real
195] [f. 175], [p. 196] braços dobrados usado Academia
[f. 176] para pegar e segurar Espanhola. 23.ª ed.
pequenos objetos, torcer <[Link]
fios e coisas semelhantes. PICATOSTE, 1887,
p. 62.
Almirez [p. 24] [f. 8], [p. 49] [f. Mortero de metal, Dicionário da Real
31], [p. 90] [f. 70], [p. pequeno e portátil usado Academia
109] [f. 89], [p. 112] [f. para esmagar, moer ou Espanhola. 23.ª ed.
92], [p. 115] [f. 95], [p. triturar ingredientes. <[Link]
227] [f. 206], [p. 241] PICATOSTE, 1887,
[fl 220], [p. 272] [f. p. 66.
251], [p. 399] [f. 379],
[p. 541] [f. S/N]
Alquitara [p. 247] [f. 226], [p. Alambique. Utensílio que Dicionário da Real
446] [f. 426] serve para destilar uma Academia
substância. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
Fábrica de aguardente. PICATOSTE, 1887,
p. 68.
Azumbre [p. 64] [f. 46], [p. 97] Medição da capacidade Dicionário da Real
[f. 77] de líquidos equivalente a Academia
cerca de dois litros. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE, 1887,
p. 138.

________________________
*Nas colunas, aparecem a página e o folio em que se encontram as informações tanto na versão digitalizada
de 2014, quanto na versão manuscrita de 1725.

108
Bayeta [p. 26] [f. 10], [p. 210] Pano usado para limpar Dicionário da Real
[f. 189], [p. 211] [f. superfície. Academia
190] Tecido de lã. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE, 1887,
p. 154.
Botador [p. 194] [f. 174], [p. Instrumento de ferro Dicionário da Real
195] [f. 175] utilizado pelos dentistas. Academia
Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE, 1887,
p. 172.
Botija [p. 120] [f. 100], [p. Recipiente de barro, Dicionário da Real
121] [f. 101], [p. 230] redondo, com gargalo Academia
[f. 209] curto e estreito. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE, 1887,
p. 173.
Canuto [p. 275] [f. 254] Cañuto. Tubo de Dicionário da Real
comprimento e espessura Academia
não muito grandes. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE, 1887,
p. 207.
Cauterios [p. 215] [f. 194], [p. Agente ou instrumento Dicionário da Real
301] [f. 280], [p. 409] para cauterizar. Academia
[f. 389], [p. 415] [f. Cauterização. Espanhola. 23.ª ed.
395], [p. 546] [f. S/N], <[Link]
Cedazo [p. 27] [f. 11], [p. 35] Instrumento composto Dicionário da Real
[f. 19], [p. 71] [f. 51], por um aro e uma tela, Academia
[p. 87] [f. 67], [p. 90] geralmente com cerdas Espanhola. 23.ª ed.
[f. 70], [p. 96] [f. 76], transparentes, usados <[Link]
[p. 97] [f. 77], [p. 542] para separar as partes PICATOSTE, 1887,
[f. S/N], finas das partes grossas. p. 228.
Crisol [p. 49] [f. 31], [p. 54] Recipiente de material Dicionário da Real
[f. 36], [p. 73] [f. 53], refratário, usado para Academia
[p. 90] [f. 70], [p. 140] derreter alguma matéria Espanhola. 23.ª ed.
[f. 120], [p. 297] [f. em alta temperatura. <[Link]
276], Cavidade na parte BLUTEAU, 1789, p.
interior dos fornos que 349.
serve para receber o

109
material fundido. Onde
se purifica, afina ou
derrete o ouro e a prata.
Dragma Palavra citada Medida de peso usada Dicionário da Real
Dracma constantemente ao em farmácia, equivale a Academia
longo da obra. um oitavo de uma onza. Espanhola. 23.ª ed.
Descrita mais de 600 Três escrúpulos ou 3594 <[Link]
vezes. mg. BLUTEAU, 1789, p.
457.
Dracha. Nas boticas, é o
peso de 1/8.
Descarnador [p. 194] [f. 174], [p. Instrumento de aço Dicionário da Real
195] [f. 175] usado para desprender a Academia
gengiva do dente a ser Espanhola. 23.ª ed.
removido. <[Link]
Escofia [p. 47] [f. 29], [p. 475] Cofia. Gorro geralmente Dicionário da Real
[f. 456] branco usado por Academia
enfermeiras. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE, 1887,
p. 254.
Escrupulo [p. 19] [f. 3], [p. 20] [f. Escrúpulo. Medida de Dicionário da Real
4], [p. 30] [f. 14], [p. peso antiga usada em Academia
52] [f. 34], [p. 56] [f. farmácia e equivalente a Espanhola. 23.ª ed.
38], [p. 92] [f. 72], [p. 24 grãos, ou seja, 1198 <[Link]
98] [f. 78], [p. 100] [f. mg. PICATOSTE, 1887,
80], [p. 101] [f. 81], [p. p. 467.
107] [f. 87], [p. 116] [f.
96], [p. 146] [f. 126],
[p. 149] [f. 129], [p.
152] [f. 132], [p. 159]
[f. 139], [p. 160] [f.
140], [p. 161] [f. 141],
[p. 162] [f. 142], [p.
164] [f. 144], [p. 165]
[f. 145], [p. 168] [f.
148], [p. 170] [f. 150],
[p. 198] [f. 178], [p.
203] [f. 183], [p. 204]
[f. 184], [p. 209] [f.

110
188], [p. 213] [f. 192],
[p. 214] [f. 193], [p.
217] [f. 196], [p. 218]
[f. 197], [p. 219] [f.
198], [p. 227] [f. 206],
[p. 229] [f. 208], [p.
244] [f. 223], [p.
247][f. 226], [p. 250]
[f. 229], [p. 254] [f.
233], [p. 260] [f. 239],
[p. 263] [f. 242], [p.
265] [f. 244], [p. 268]
[f. 247], [p. 275] [f.
254], [p. 276] [f. 255],
[p. 278] [f. 257], [p.
282] [f. 261], [p. 283]
[f. 262], [p. 284] [f.
263], [p. 285] [f. 264],
[p. 288] [f. 267], [p.
291] [f. 270], [p. 294]
[f. 273], [p. 297] [f.
276], [p. 298] [f. 277],
[p. 299] [f. 278], [p.
301] [f. 280], [p. 302]
[f. 281], [p. 303] [f.
282], [p. 307] [f. 286],
[p. 309] [f. 288], [p.
312] [f. 291], [p. 314]
[f. 293], [p. 315] [f.
294], [p. 316] [f. 295],
[p. 317] [f. 296], [p.
318] [f. 297], [p. 320]
[f. 299], [p. 322] [f.
301], [p. 323] [f. 302],
[p. 334] [f. 313], [p.
336] [f. 315], [p.346]
[f. 325], [p. 350] [f.
329], [p. 351] [f. 330],
[p. 352] [f. 331], [p.
354] [f. 333], [p. 355]
[f. 334], [p. 356] [f.

111
335], [p. 359] [f. 338],
[p. 361] [f. 340], [p.
365] [f. 344], [p. 366]
[f. 345], [p. 390] [f.
369], [p. 401] [f. 381],
[p. 421] [f. 401], [p.
423] [f. 403], [p.
451][f. 431], [p. 452][f.
433], [p. 453] [f. 434],
[p. 455][f. 436], [p.
456][f. 437], [p. 467]
[f. 448], [p. 473] [f.
454], [p. 556] [f.S/N],
[p. 618] [f. 57]

Gatillo [p. 194] [f. 174], [p. Instrumento de ferro, Dicionário da Real
195] [f. 175], [p. 196] como alicates, com o Academia
[f. 176] qual os dentes são Espanhola. 23.ª ed.
removidos. <[Link]
PICATOSTE, 1887,
p. 539.

Geringuilla [p. 199] [f. 179], [p. Jeringuilla. Uma pequena Dicionário da Real
235] [f. 214], [p. 408] seringa na qual uma Academia
[f. 388], [p. 435] [f. agulha oca e afiada é Espanhola. 23.ª ed.
415] inserida, e é usada para <[Link]
injetar substâncias
medicinais em tecidos ou
órgãos.

Hemina [p. 19] [f. 3], [p. 514] Medida antiga para Dicionário da Real
[f. 491] líquidos. Equivalente a Academia
meio sextario. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]

Libra [p. 19] [f. 3] Libra Dicionário da Real


medicinal Academia
Peso antigo de Castela,
Espanhola. 23.ª ed.
dividido em 16 onzas
<[Link]
equivalente a 460
gramas. As onzas eram
desiguais de acordo com
as localidades.

112
Libra medicinal – usada
nas boticas, dividida em
12 onzas ou 96 dracmas.

Llana [p. 25] [f. 9], [p. 126] Uma ferramenta Dicionário da Real
[f. 106], [p. 146] [f. composta por uma folha Academia
126], de ferro ou aço ou um Espanhola. 23.ª ed.
cabo usado pelos <[Link]
pedreiros para espalhar e
alisar o gesso ou
argamassa.

Mortero [p. 35] [f. 19], [p. 49] Utensílio de madeira, Dicionário da Real
[f. 31], [p. 69] [f. 50], pedra ou metal, usado Academia
[p. 71] [f. 51], [p. 87] para triturar especiarias, Espanhola. 23.ª ed.
[f. 67], [p. 95] [f. 75], sementes, drogas, etc. <[Link]
[p. 96] [f. 76], [p. 97] PICATOSTE, 1887,
[f. 77], [p. 99] [f. 79], p. 733.
[p. 125] [f. 105], [p.
165] [f. 145], [p. 170]
[f. 150], [p. 215] [f.
194], [p. 234] [f. 213],
[p. 241] [fl 220], [p.
283] [f. 262], [p. 288]
[f. 267], [p. 291] [f.
270], [p. 367] [f. 346],
[p. 395] [f. 374], [p.
396] [f. 375], [p. 405]
[f. 385], [p. 409] [f.
389], [p. 415] [f. 395],
[p. 470] [f. 451], [p.
472] [f. 453], [p. 494]
[f. 471], [p. 538] [f.
S/N], [p. 544] [f. S/N]

Onza Palavra citada Cada uma das 16 partes Dicionário da Real


constantemente ao em que a libra é dividida. Academia
longo da obra. Espanhola. 23.ª ed.
Descrita mais de 1000 <[Link]
vezes.

113
Paño de [p. 33] [f. 17] Cáñamo. Filamento têxtil Dicionário da Real
cañamo de cáñamo. Academia
Espanhola. 23.ª ed.
Planta anual que é <[Link]
cultivada como linho. PICATOSTE, 1887,
p. 206.

Papel de [p. 25] [f. 9], [p. 30] [f. Papel grosso, áspero, sem Dicionário da Real
estraza 14], [p. 38] [f. 22], [p. cola e sem Academia
66] [f. 48], [p. 89] [f. branqueamento. Espanhola. 23.ª ed.
69], [p. 121] [f. 101], <[Link]
[p. 154] [f. 134]

Parrilla [p. 88] [f. 68], [p. 90] Jarro largo de assento e Dicionário da Real
[f. 70], [p. 93] [f. 73], boca estreita. Academia
[p. 142] [f. 122], [p. Espanhola. 23.ª ed.
164] [f. 144], [p. 167] <[Link]
[f. 147], [p. 168] [f. PICATOSTE, 1887,
148], [p. 169] [f. 149], p. 791.
[p. 198] [f. 178], [p.
249] [f. 228], [p. 274]
[f. 253], [p. 301] [f.
280], [p. 317] [f. 296],
[p. 333] [f. 312], [p.
336] [f. 315], [p. 400]
[f. 380], [p. 433] [f.
413], [p. 450] [f. 430],
[p. 451] [f. 431], [p.
456] [f. 437], [p. 525]
[f. 502], [p. 554] [f.
S/N]

Retorta(s) [p. 28] [f. 12], [p. 36] Recipiente para Dicionário da Real
[f. 20], [p. 37] [f. 21], operações químicas. Academia
[p. 50] [f. 32], [p. 51] Espanhola. 23.ª ed.
[f. 33], [p. 57] [f. 39], <[Link]
[p. 66] [f. 48], [p. 68] PICATOSTE, 1887,
[f. 49], [p. 470] [f. p. 918.
451], [p. 545] [f. 31]

Ventosa(s) [p. 125] [f. 105], [p. Vaso de vidro aplicado Dicionário da Real
132] [f. 112], [p. 184] em qualquer parte do Academia
[f. 164], [p. 185] [f. corpo fazendo efeito de Espanhola. 23.ª ed.

114
165], [p. 191] [f. 171], vácuo. <[Link]
[p. 200] [f. 180], [p. PICATOSTE, 1887,
203] [f. 183], [p. 204] p. 1035.
[f. 184], [p. 207] [f.
187], [p. 209] [f. 188],
[p. 218] [f. 197], [p.
219] [f. 198], [p. 224]
[f. 203], [p. 224] [f.
203], [p. 229] [f. 208],
[p. 235] [f. 214], [p.
254] [f. 233], [p. 261]
[f. 240], [p. 267] [f.
246], [p. 289] [f. 268],
[p. 325] [f. 304], [p.
347] [f. 326], [p. 353]
[f. 332], [f. 336] [p.
357], [p. 358] [f. 337],
[p. 366] [f. 345], [p.
367] [f. 346], [p. 383]
[f. 362], [p. 384] [f.
363], [p. 389] [f. 368],
[p. 392] [f. 371], [p.
430] [f. 410], [p. 498]
[f. 475], [p. 509] [f.
486], [p. 545] [f. 31],
[p. 553] [f. S/N], [p.
603] [f. 42], [p. 608] [f.
47], [p. 611] [f. 50], [p.
621] [f. 60], [p. 625][f.
64]

115
TABELA 2

Medicamentos, misturas, líquidos, substâncias, pedras e demais elementos utilizados em


tratamentos médicos

Nome Página do Manuscrito Identificação Referência


citado Identificação

Acrimonia [p. 64] [f. 46], [p. 66] Acritud. Aspereza. Estado Dicionário da Real
[f. 48], [p. 78] [f. 58], em que se encontra um Academia
[p. 81] [f. 61], [p. corpo metálico que Espanhola. 23.ª ed.
247][f. 226], [p. 264] perdeu sua ductilidade e <[Link]
[f. 243], [p. 265] [f. maleabilidade. PICATOSTE,
244], [p. 269] [f. 248], 1887, p. 33.
[p. 276] [f. 255], [p. Aspereza das coisas,
282] [f. 261], [p. 285] especialmente no paladar
[f. 264], [p. 291] [f. ou no cheiro.
270], [p. 315] [f. 294],
[p.327] [f. 306], [p.
331] [f. 310], [p. 360]
[f. 339], [p. 396] [f.
375], [p. 420] [f. 400],
[p. 469] [f. 450], [p.
597] [f. 36].

Alejanginas [p. 99] [f. 79], [p. 214] Alefangina. Píldora Dicionário da Real
[f. 193], [p. 298] [f. alefangina. Academia
277], Espanhola. 23.ª ed.
Pílula purgativa, cuja <[Link]
composição inclui aloe,
noz-moscada, canela e
outras substâncias
aromáticas.

Agraz [p. 41] [f. 25], [p. 553] Suco extraído da uva Dicionário da Real
[f. S/N], [p. 554] [f. verde. Academia
S/N]. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE,
1887, p. 43.
Agrio(s) [p. 41] [f. 25], [p. 74] No paladar ou olfato, Dicionário da Real
[f. 54], [p. 76] [f. 56], produz sensação de Academia
[p. 127] [f. 107], [p. acidez. Picante, áspero. Espanhola. 23.ª ed.

116
240] [fl 219], [p. 276] Metal frágil, quebradiço e <[Link]
[f. 255], [p. 305] [f. não maleável. Zumo
284], [p. 306] [f. 285], ácido.
[p. 313] [f. 292], [p.
315] [f. 294], [p. 316]
[f. 295], [p.346] [f.
325], [p. 352] [f. 331],
[f. 336] [p. 357], [p.
359] [f. 338], [p. 360]
[f. 339], [p. 362] [f.
341], [p. 365] [f. 344],
[p. 467] [f. 448], [p.
525] [f. 502], [p. 545]
[f. 31], [p. 569] [f. 8],
[p. 577] [f. 16], [p.
582] [f. 21], [p. 596] [f.
35], [p. 606] [f. 45], [p.
611] [f. 50], [p. 612] [f.
51], [p. 623] [f. 62].
Albayalde [p. 23] [f. 7], [p. 24] [f. Carbonato básico de Dicionário da Real
8], [p. 106] [f. 86], [p. chumbo, de cor branca, Academia
108] [f. 88], [p. 109] [f. utilizado em tintas e, Espanhola. 23.ª ed.
89], [p. 109] [f. 89], [p. antigamente, na <[Link]
111] [f. 91], [p. 147] [f. medicina e como
127], [p. 148] [f. 128], cosmético.
[p. 286] [f. 265], [p.
288] [f. 267], 333] [f.
312], [p. 399] [f. 379],
[p. 434] [f. 414], [p.
468] [f. 449], [p. 469] [f.
450], [p. 484] [f. 461],
[p. 498] [f. 475], [p.
517] [f. 494], [p. 518] [f.
495], [p. 520] [f. 497],
[p. 538] [f. S/N], [p.
545] [f. 31], [p. 617] [f.
56].

Alcali [p. 30] [f. 14] Álcali. Quim. Composto Dicionário da Real
que em uma solução Academia
aquosa se comporta Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]

117
como uma base forte. PICATOSTE,
1887, p. 55.

Alcanjor [p. 69] [f. 50], [p. 108] Alcanfor. Terpeno sólido, Dicionário da Real
[f. 88], [p. 115] [f. 95], cristalino, branco, ardente Academia
[p. 135] [f. 115], [p. e odor pungente Espanhola. 23.ª ed.
315] [f. 294], [p. 527] característico, obtido da <[Link]
[f. 504], [p. 541] [f. árvore da cânfora pelo PICATOSTE,
S/N]. tratamento dos ramos com 1887, p. 55
vapor d’água, é utilizado
principalmente na
fabricação de celuloide e,
na medicina, como
estimulante cardíaco.
Substância branca, volátil
e aromática, que é extraída
de uma espécie de laurel.
Aljofar [p. 46] [f. 28] Aljófar. Pedras pequenas Dicionário da Real
e irregulares. Academia
Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE,
1887, p. 64.
Alexiphar- [p. 46] [f. 28] Alexifármaco. Substância Dicionário da Real
macos ou medicamento Academia
corretivo dos efeitos do Espanhola. 23.ª ed.
veneno. <[Link]

Alkermes [p. 259] [f. 238], [p. Alquermes. Espécie de Dicionário da Real
263] [f. 242], [p. 276] electuário em que Academia
[f. 255], [p. 278] [f. entravam as quermes Espanhola. 23.ª ed.
257], [p. 279] [f. 258], animais e várias <[Link]
[p. 280] [f. 259], [p. substâncias excitantes.
312] [f. 291], [p. 359] Licor de mesa, muito
[f. 338], [p. 360] [f. agradável, mas muito
339], [p. 445] [f. 425]. excitante, colorido com
quermes de animais.

Almazi- [p. 25] [f. 9], [p. 35] [f. Almáciga. Resina de Dicionário da Real
ga(s) 19], [p. 94] [f. 74], [p. lentisco. Academia
98] [f. 78], [p. 548] [ f. Espanhola. 23.ª ed.
Local onde são semeados
S/N]. <[Link]
e cultivados os vegetais

118
que logo serão PICATOSTE,
transportados. 1887, p. 64.

Almiscle [p. 72] [f. 52], [p. 78] Almizcle. Substância Dicionário da Real
Almizcle [f. 58], [p. 555] [f. gordurosa, untuosa e de Academia
S/N]. cheiro forte que alguns Espanhola. 23.ª ed.
mamíferos secretam em <[Link]
glândulas localizadas no PICATOSTE,
prepúcio. Por sua 1887, p. 66.
untuosidade e aroma, é a
base de certas
preparações cosméticas e
de perfumaria.

Amaniaco [p. 37] [f. 21]. Amoniaco. Dicionário da Real


Academia
Gás incolor, de odor Espanhola. 23.ª ed.
irritante, solúvel em água, <[Link]
composto por um átomo PICATOSTE,
de nitrogênio e três átomos 1887, p. 76.
de hidrogênio.
Solução aquosa de amônia
a 35%, que libera amônia
gasosa.
Goma resinosa, de sabor
amargo e nauseante, de
odor desagradável, que
servia como expectorante.
Ambar [p. 72] [f. 52], [p. 217] Ámbar. Resina fóssil de Dicionário da Real
[f. 196], [p. 248] [f. cor mais ou menos Academia
227], [p. 277] [f. 256], escura, opaca ou Espanhola. 23.ª ed.
[p. 296] [f. 275], [p. semitransparente, leve, <[Link]
359] [f. 338], [p. 360] dura e quebradiça, que
[f. 339], [p. 510] [f. queima facilmente e tem
487], [p. 555] [f. S/N]. bom cheiro.

Amonio [p. 22] [f. 6]. Quim. Dicionário da Real


Academia
Radical monovalente Espanhola. 23.ª ed.
formado por um átomo <[Link]
de nitrogênio e quatro de
hidrogênio que atua

119
como um metal nas
reações, combinando
com ácidos para formar
sais.

Analepti- [p. 474] [f. 455]. Analéptico (a). Dicionário da Real


cos Medicamento ou Academia
substância estimulante. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]

Antimonio [p. 48] [f. 30], [p. 49] Elemento químico de cor Dicionário da Real
[f. 31], [p. 50] [f. 32], branco-azulada. Duro, Academia
[p. 57] [f. 39], [p. 109] quebradiço, raro na Espanhola. 23.ª ed.
[f. 89], [p. 121] [f. crosta terrestre e que está <[Link]
101], [p. 128] [f. 108], ligado em pequenas
[p. 135] [f. 115], [p. quantidades a diversos
137] [f. 117], [p. 138] metais que lhes dão
[f. 118], [p. 142] [f. dureza.
122], [p. 144] [f. 124],
[p. 153] [f. 133], [p.
154] [f. 134], [p. 156]
[f. 136], [p. 157] [f.
137], [p. 165] [f. 145],
[p. 168] [f. 148], [p.
169] [f. 149], [p. 226]
[f. 205], [p. 227] [f.
206], [p. 247][f. 226],
[p. 273] [f. 252], [p.
296] [f. 275], [p. 297]
[f. 276], [p. 298] [f.
277], [p. 300] [f. 279],
[p. 303] [f. 282], [p.
317] [f. 296], [p. 322]
[f. 301], [p.327] [f.
306], [p. 350] [f. 329],
[p. 355] [f. 334], [p.
359] [f. 338], [p. 360]
[f. 339], [p. 367] [f.
346], [p. 401] [f. 381],
[p. 403][f. 383], [p.
404] [f. 384], [p. 405]
[f. 385], [p. 407] [f.

120
387], [p. 408] [f. 388],
[p. 411] [f. 391], [pag.
413] [f. 393], [p. 434]
[f. 414], [p. 447] [f.
427], [p. 450] [f. 430],
[p. 451] [f. 431], [p.
453] [f. 434], [p. 455]
[f. 436], [p. 472] [f.
453], [p. 475] [f. 456],
[p. 540] [f. S/N], [p.
545] [f. 31], [p. 546] [f.
S/N], [p. 549] [f.
S/N], [p. 553] [f.
S/N], [p. 615] [f. 54].

Anodino [p. 103] [f. 83], [p. Remédio ou substância Dicionário da Real
122] [f. 102], [p. 123] que acalma a dor. Academia
[f. 103], [p. 129] [f. Espanhola. 23.ª ed.
109], [p. 139] [f. 119], <[Link]
[p. 170] [f. 150], [p. PICATOSTE,
225] [f. 204], [p. 276] 1887, p. 84.
[f. 255], [p. 277] [f.
256], [p. 286] [f. 265],
[p. 287] [f. 266], [p.
288] [f. 267], [p. 326]
[f. 305], [p. 333] [f.
312], [p. 335] [f. 314],
[p. 336] [f. 315], [p.
337] [f. 316], [p. 358]
[f. 337], [p. 360] [f.
339], [p. 388] [f. 367],
[p. 389] [f. 368], [p.
395] [f. 374], [p. 396]
[f. 375], [p. 412] [f.
392], [p. 427] [f. 407],
[p. 428] [f. 408], [p.
434] [f. 414], [p. 439]
[f. 419], [p. 539] [f.
S/N], [p. 545] [f. 31],
[p. 546] [f. S/N], [p.
549] [f. S/N].

121
Apocimas [p. 44] [f. 27]. Apócima. Pócima. Dicionário da Real
Academia
Bebida medicinal. Espanhola. 23.ª ed.
Líquido desagradável de <[Link]
beber.

Argento [p. 55] [f. 37], [p. 69] Plata. Elemento químico Dicionário da Real
[f. 50]. metálico, de n° atom. 47. Academia
Muito bom condutor de Espanhola. 23.ª ed.
calor e eletricidade, <[Link]
escasso na crosta PICATOSTE,
terrestre. 1887, p. 104.

Arrope [p. 87] [f. 67], [p. 142] Xarope concentrado feito Dicionário da Real
[f. 122], [p. 166] [f. com mel branco e Academia
146], [p. 243] [fl 222], contendo alguma Espanhola. 23.ª ed.
[p. 245] [f. 224], [p. substância vegetal e <[Link]
447] [f. 427], [p. 531] medicinal. PICATOSTE,
[f. 508]. 1887, p. 112.

Asafetida [p. 314] [f. 293]. Gomoresina de asa Dicionário da Real


fétida. Odor muito forte e Academia
fétido, com sabor amargo Espanhola. 23.ª ed.
e nauseante. É usado na <[Link]
medicina como PICATOSTE,
antiespasmódico. 1887, p. 115.

Astringen- [p. 125] [f. 105], [p. Substância que adstringe, Dicionário da Real
te(s) 163] [f. 143], [p. 243] que em contato com a Academia
[fl 222], [p. 277] [f. língua produz uma Espanhola. 23.ª ed.
256], [p. 279] [f. 258], sensação mista entre <[Link]
[p. 281] [f. 260], [p. intensa secura e amargor, PICATOSTE,
282] [f. 261], [p. 283] como, principalmente, 1887, p. 122.
[f. 262], [p. 286] [f. certos sais metálicos.
265], [p. 286] [f. 265],
[p. 317] [f. 296],
[p.327] [f. 306], [p.
328] [f. 307], [p. 329]
[f. 308], [p. 330] [f.
309], [p. 331] [f. 310],
[p. 332] [f. 311], [p.
345] [f. 324], [p. 391]
[f. 370], [p. 416] [f.

122
396], [p. 422] [f. 402],
[p. 424] [f. 404], [p.
434] [f. 414], [p. 447]
[f. 427], [p. 448][f.
428], [p. 474] [f. 455],
[p. 525] [f. 502], [p.
562] [f. 1], [p. 575] [f.
14], [p. 596] [f. 35].

Azucar [p. 121] [f. 101], [p. Azúcar Candi. Açúcar sob Dicionário da Real
Candi 226] [f. 205], [p. 227] a forma de grandes Academia
[f. 206], [p. 229] [f. cristais, obtido por um Espanhola. 23.ª ed.
208], [p. 618] [f. 57]. processo de cristalização <[Link]
muito lento, cuja cor
varia do branco
transparente e amarelo
ao marrom escuro,
devido à adição de
substâncias corantes.

Azufre [p. 37] [f. 21], [p. 48] [f. Elemento químico. Dicionário da Real
30], [p. 50] [f. 32], [p. Frágil, cor amarela e Academia
52] [f. 34], [p. 53] [f. odor intenso. Possui Espanhola. 23.ª ed.
35], [p. 54] [f. 36], [p. aplicações industriais e <[Link]
58] [f. 40], [p. 59] [f. farmacêuticas.
41], [p. 60] [s/ n], [p.
62] [s/ n], [p. 63] [f.
45], [p. 89] [f. 69], [p.
94] [f. 74], [p. 109] [f.
89], [p. 112] [f. 92], [p.
127] [f. 107], [p. 128] [f.
108], [p. 133] [f. 113],
[p. 136] [f. 116], [p.
143] [f. 123], [p. 144] [f.
124], [p. 146] [f. 126],
[p. 199] [f. 179], [p.
210] [f. 189], [p. 211] [f.
190], [p. 216] [f. 195],
[p. 218] [f. 197], [p.
219] [f. 198], [p. 232] [f.
211], [p. 238] [f. 217],
[p. 243] [fl 222], [p.

123
244] [f. 223], [p. 245] [f.
224], [p. 246][f. 225],
[p. 247][f. 226], [p. 248]
[f. 227], [p. 249] [f.
228], [p. 250] [f. 229],
[p. 268] [f. 247], [p.
536] [f. 513], [p. 538] [f.
S/N], [p. 545] [f. 31],
[p. 546] [f. S/N], [p.
548] [ f. S/N], [p. 549]
[f. S/N], [p. 555] [f.
S/N], [p. 564] [f. 3], [p.
589] [f. 28], [p. 596] [f.
35], [p. 607] [f.46], [p.
619] [f. 58], [p. 621] [f.
60], [p. 625][f. 64].

Basalicon [p. 106] [f. 86], [p. 112] Basilicón. Unguento cujo Dicionário da Real
[f. 92], [p. 124] [f. 104], princípio medicinal é a Academia
[p. 132] [f. 112], [p. pez negra. Espanhola. 23.ª ed.
133] [f. 113], [p. 134] [f. <[Link]
114], [p. 139] [f. 119],
[p. 197] [f. 177], [p.
417] [f. 397], [p. 548] [
f. S/N], [p. 553] [f.
S/N].

Bezar [p. 46] [f. 28], [p. 168] Pedra que se encontra no Dicionário da Real
[Bezoar] [f. 148], [p. 605] [f. estômago de alguns Academia
44], [p. 606] [f. 45]. animais. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
Bezaar. Concrecion
PICATOSTE,
calculosa que são
1887, p. 159.
encontradas nas vias
digestivas e na urina de
alguns mamíferos, às
quais são atribuídas
propriedades curativas.
Bezoartico [p. 367] [f. 346], [p. Bezoártico. Que contém Dicionário da Real
546] [f. S/N]. Bezoar. Medicamento Academia
usado contra venenos e Espanhola. 23.ª ed.
enfermidades malignas. <[Link]

124
Cal [p. 47] [f. 29], [p. 50] Substância alcalina Dicionário da Real
[f. 32], [p. 108] [f. 88], formada por óxido de Academia
[p. 118] [f. 98], [p. cálcio, de cor branca ou Espanhola. 23.ª ed.
119] [f. 99], [p. 120] [f. branco-acinzentada que <[Link]
100], [p. 128] [f. 108], em contato com a água,
[p. 129] [f. 109], [p. com liberação de calor, e
135] [f. 115], [p. 136] misturada com areia,
[f. 116], [p. 137] [f. forma o morteiro.
117], [p. 138] [f. 118],
[p. 139] [f. 119], [p.
140] [f. 120], [p. 143]
[f. 123], [p. 144] [f.
124], [p. 200] [f. 180],
[p. 227] [f. 206], [p.
279] [f. 258], [p. 296]
[f. 275], [p. 300] [f.
279], [p. 301] [f. 280],
[p. 307] [f. 286], [p.
335] [f. 314], [p. 369]
[f. 348], [p. 387] [f.
366], [p. 392] [f. 371],
[p. 393] [f. 372], [p.
395] [f. 374], [p. 396]
[f. 375], [p. 405] [f.
385], [p. 406] [f.386],
[p. 408] [f. 388], [p.
409] [f. 389], [p. 410]
[f.390], [p. 421] [f.
401], [p. 434] [f. 414],
[p. 435] [f. 415], [p.
468] [f. 449], [p. 496]
[fl. 473], [p. 526] [f.
503], [p. 545] [f. 31],
[p. 546] [f. S/N], [p.
547] [ f. S/N], [p. 553]
[f. S/N], [p. 602]
[f.41], [p. 620] [f. 59].
Calcinado [p. 412] [f. 392], [p. Calcinar. Queimar algo Dicionário da Real
428] [f. 408]. completamente. Academia
Submeter um corpo ao Espanhola. 23.ª ed.
calor para eliminar as <[Link]

125
substâncias voláteis que PICATOSTE,
ele possa conter. 1887, p. 194.

Cardenillo [p. 107] [f. 87], [p. Acetato de cobre que se Dicionário da Real
135] [f. 115], [p. 137] usa em pinturas. Academia
[f. 117], [p. 138] [f. Espanhola. 23.ª ed.
Matéria esverdeada ou
118], [p. 139] [f. 119], <[Link]
azulada, com
[p. 147] [f. 127], [p. PICATOSTE,
226] [f. 205], [p. 244] propriedades tóxicas, que 1887, p. 213.
[f. 223], [p. 290] [f. se forma em objetos
feitos de cobre.
269], [p. 399] [f. 379],
[p. 404] [f. 384], [p. Composto venenoso de
405] [f. 385], [p. 419] cobre.
[f. 399], [p. 421] [f.
401], [p. 436] [f. 416],
[p. 437] [f. 417], [p.
516] [f. 493], [p. 520]
[f. 497], [p. 528] [f.
505], [p. 555] [f. S/N],
[p. 613] [f. 52].

Carminativo [p. 47] [f. 29], [p. 128] Antiflatulento. Dicionário da Real
[f. 108]. Academia
Medicamento que Espanhola. 23.ª ed.
favorece a expulsão dos <[Link]
gases que se formam no PICATOSTE,
trato digestivo. 1887, p. 215.

Cascarilla [p. 62] [s/ n], [p. 356] Revestimento externo de Dicionário da Real
[f. 335], [p. 546] [f. algumas sementes. Academia
S/N], [p. 568] [f. 7], Espanhola. 23.ª ed.
[p. 611] [f. 50], [p. Produto para <[Link]
612] [f. 51]. clareamento da pele feito
de casca de ovo triturada.

Castóreo [p. 61] [s/ n], [p. 150] Substância untuosa, de Dicionário da Real
[f. 130], [p. 203] [f. aspecto resinoso, com Academia
183], [p. 204] [f. 184], odor forte e desagradável Espanhola. 23.ª ed.
[p. 213] [f. 192], [p. secretada pelas glândulas <[Link]
214] [f. 193], [p. 218] abdominais que um PICATOSTE,
[f. 197], [p. 219] [f. castor possui. 1887, p. 223.

126
198], [p. 233] [f. 212], Medicamento
[p. 268] [f. 247], [p. antiespasmódico.
273] [f. 252], [p. 315]
[f. 294], [p. 318] [f.
297], [p. 322] [f. 301],
[p. 359] [f. 338], [p.
433] [f. 413], [p. 474]
[f. 455], [p. 476] [f.
457].

Caparrosa [p. 46] [f. 28], [p. 116] Sal verde composto de Dicionário da Real
[f. 96], [p. 125] [f. ácido sulfúrico e ferro. Academia
Alcapar- 105], [p. 137] [f. 117], Espanhola. 23.ª ed.
rosa Sulfato nativo de cobre,
[p. 139] [f. 119], [p. <[Link]
ferro e zinco.
140] [f. 120], [p. 144] PICATOSTE, p.
[f. 124], [p. 147] [f. 207.
127], [p. 149] [f. 129],
[p. 150] [f. 130], [p.
196] [f. 176], [p. 227]
[f. 206], [p. 228] [f.
207], [p. 245] [f. 224],
[p. 286] [f. 265], [p.
287] [f. 266], [p. 289]
[f. 268], [p. 307] [f.
286], [p. 328] [f. 307],
[p. 366] [f. 345], [p.
397] [f. 376], [p. 402]
[f. 382], [p. 409] [f.
389], [p. 411] [f. 391],
[p. 412] [f. 392], [pag.
413] [f. 393], [p. 414]
[f. 394], [p. 416] [f.
396], [p. 419] [f. 399],
[p. 475][f. 456], [p.
476][f. 457], [p. 496]
[fl. 473], [p. 516] [f.
493], [p. 528] [f. 505],
[p. 537] [f. S/N], [p.
607] [f.46], [p. 613] [f.
52].

127
Ceniza(s) [p. 29] [f. 13], [p. 30] [f. Pó cinza claro que Dicionário da Real
14], [p. 37] [f. 21], [p. permanece após a Academia
38] [f. 22], [p. 40] [f. combustão completa, Espanhola. 23.ª ed.
24], [p. 47] [f. 29], [p. geralmente feito de sais <[Link]
48] [f. 30], [p. 53] [f. alcalinos e terrosos, sílice PICATOSTE,
35], [p. 55] [f. 37], [p. e óxido de metal. 1887, p. 231.
71] [f. 51], [p. 76] [f. Pó que resulta de corpos
56], [p. 76] [f. 56], [p. queimados.
79] [f. 59], [p. 82] [f.
62], [p. 84] [f. 64], [p.
88] [f. 68], [p. 91] [f.
71], [p. 114] [f. 94], [p.
131] [f. 111], [p. 135]
[f. 115], [p. 136] [f.
116], [p. 140] [f. 120],
[p. 141] [f. 121], [p.
147] [f. 127], [p. 154]
[f. 134], [p. 159] [f.
139], [p. 164] [f. 144],
[p. 169] [f. 149], [p.
225] [f. 204], [p. 226]
[f. 205], [p. 229] [f.
208], [p. 230] [f. 209],
[p. 232] [f. 211], [p.
236] [f. 215], [p. 237]
[f. 216], [p. 238] [f.
217], [p. 547] [ f. S/N
], [p. 555] [f. S/N], [p.
569] [f. 8], [p. 570] [f.
9], [p. 571] [f. 10], [p.
573] [f.12], [p. 576] [f.
15], [p. 577] [f. 16], [p.
590] [f. 29], [p. 592] [f.
31], [p. 598] [f. 37], [p.
599] [f. 38], [p. 601] [f.
40], [p. 602] [f.41], [p.
603] [f. 42], [p. 610] [f.
49], [p. 611] [f. 50], [p.
615] [f. 54], [p. 618] [f.
57], [p. 620] [f. 59], [p.
628] [f. 67].

128
Ceroto(s) [p. 24] [f. 8] Cerato. Preparo Dicionário da Real
farmacêutico à base de Academia
uma mistura de cera e Espanhola. 23.ª ed.
óleo. Difere da pomada <[Link]
por não conter resinas. BLUTEAU, p.
1789, 256.
Emplastro farmacêutico.

Cinabrio [p. 50] [f. 32], [p. 51] Mineral composto por Dicionário da Real
[f. 33], [p. 247] [f. enxofre e mercúrio, na Academia
226], [p. 273] [f. 252], cor vermelha escura, de Espanhola. 23.ª ed.
[p. 446] [f. 426], [p. onde se extrai o mercúrio <[Link]
547] [ f. S/N], [p. 552] por calcinação ou
[f. S/N]. sublimação.

Coloforia [p. 23] [f. 7] Colofonia Dicionário da Real


Resina sólida, produto da Academia
Espanhola. 23.ª ed.
destilação da trementina,
<[Link]
usada para fins
farmacêuticos.
Copal [p. 570] [f. 9], [p. 608] Resina quase incolor, Dicionário da Real
[f. 47]. muito dura e sem odor Academia
ou sabor, que é usada, Espanhola. 23.ª ed.
especialmente no <[Link]
México, para defumar PICATOSTE,
templos e casas. 1887, p. 291.

Árvore da qual é extraída


a resina copal.

Corteza(s) [p. 26] [f. 10], [p. 31] [f. Parte externa e dura de Dicionário da Real
15], [p. 43] [f. 26], [p. 44] algumas frutas e Academia
[f. 27], [p. 44] [f. 27], [p. alimentos. Espanhola. 23.ª ed.
74] [f. 54], [p. 75] [f. 55], <[Link]
[p. 76] [f. 56], [p. 78] [f.
58], [p. 81] [f. 61], [p. 82]
[f. 62], [p. 92] [f. 72], [p.
97] [f. 77], [p. 113] [f.
93], [p. 126] [f. 106], [p.
134] [f. 114], [p. 155] [f.
135], [p. 157] [f. 137], [p.
160] [f. 140], [p. 161] [f.

129
141], [p. 163] [f. 143], [p.
167] [f. 147], [p. 198] [f.
178], [p. 199] [f. 179], [p.
204] [f. 184], [p. 236] [f.
215], [p. 237] [f. 216], [p.
249] [f. 228], [p. 553] [f.
S/N], [p. 562] [f. 1], [p.
577] [f. 16], [p. 580] [f.
19], [p. 583] [f.22].

Dialtea [p. 133] [f. 113], [p. Unguento composto Dicionário da Real
254] [f. 233], [p. 393] principalmente pela raiz Academia
[f. 372], [p. 436] [f. de altea. Espanhola. 23.ª ed.
416], [p. 442] [f. 422]. <[Link]

Diapalma [p. 111] [f. 91], [p. 147] Emplastro dessecante Dicionário da Real
[f. 127], [p. 404] [f. 384], composto de litargírio, Academia
[p. 427] [f. 407]. azeite de palma e outros Espanhola. 23.ª ed.
ingredientes. <[Link]
PICATOSTE,
1887, p. 392.

Diaquilon [p. 111] [f. 91], [p. Diaquilón. Unguento com Dicionário da Real
127] [f. 107], [p. 129] o qual são feitos Academia
[f. 109], [p. 133] [f. emplastros para amolecer Espanhola. 23.ª ed.
113]. tumores. <[Link]
PICATOSTE,
Emplastro dessecativo. 1887, p. 392.

Dioscordio [p. 408] [f. 388]. Diascordio. Medicamento Dicionário da Real


tônico e adstringente cujo Academia
ingrediente principal é o Espanhola. 23.ª ed.
escórdio. <[Link]

Egipcíaco [p. 553] [f. S/N]. Medicamento composto Dicionário da Real


por mel, cardenillo e Academia
vinagre, que servia para Espanhola. 23.ª ed.
curar certas feridas. <[Link]

Enjundia(s) [p. 113] [f. 93], [p. Graxa e gordura de Dicionário da Real
123] [f. 103], [p. 124] qualquer animal. Academia
[f. 104], [p. 129] [f. Espanhola. 23.ª ed.
109], [p. 133] [f. 113], <[Link]

130
[p. 134] [f. 114], [p.
241] [fl 220], [p. 245]
[f. 224], [p. 555] [f.
S/N], [p. 580] [f. 19],
[p. 597] [f. 36], [p.
598] [f. 37].

Epitima [p. 359] [f. 338], [p. Apósito e confortante. Dicionário da Real
363] [f. 342], [p. 538] Academia
[f. S/N], [p. 548] [ f. Epítema. Medicamento Espanhola. 23.ª ed.
S/N]. tópico aplicado sob <[Link]
forma de cataplasma ou PICATOSTE,
pó. 1887, p. 456.
Escamonea [p. 46] [f. 28], [p. 65] Gomoresina medicinal, Dicionário da
[f. 47], [p. 66] [f. 48], muito purgativa, sólida, Real Academia
[p. 71] [f. 51], [p. 158] leve, quebradiça, de cor Espanhola. 23.ª
[f. 138], [p. 159] [f. cinza, cheiro forte e ed.
139], [p. 162] [f. 142], sabor amargo que se <[Link]
[p. 203] [f. 183], [p. extrai da planta PICATOSTE,
213] [f. 192], [p. 214] escamonea. 1887, p. 460.
[f. 193], [p. 218] [f.
197], [p. 292] [f. 271],
[p. 293] [f. 272], [p.
297] [f. 276], [p. 298]
[f. 277], [p. 299] [f.
278], [p. 317] [f. 296],
[p. 318] [f. 297], [p.
354] [f. 333], [p. 361]
[f. 340], [p. 472][f.
453], [p. 523] [f. 500],
[p. 548] [ f. S/N].
Escarolicos [p. 137] [f. 117] Escarótico (a), Caterético. Dicionário da Real
Pertencente ou relativo à Academia
Espanhola. 23.ª ed.
catéresis. Algo que
<[Link]
enfraquece ou deprime.
Estiptica [p. 150] [f. 130], [p. Sabor metálico, Dicionário da Real
236] [f. 215], [p. 258] adstringente. Academia
[f. 237], [p. 282] [f. Espanhola. 23.ª ed.
Estípico. Associado à
261], [p. 286] [f. 265], <[Link]
prisão de ventre,
[p. 287] [f. 266], [p.
constipação.

131
448] [f. 428], [p. 485]
[f. 462], [p. 486] [f.
463], [p. 490] [f. 467],
[p. 492] [f. 469], [p.
494] [f. 471], [p. 496]
[fl. 473], [p. 503] [f.
480], [p. 518] [f. 495],
[p. 523] [f. 500], [p.
524] [f. 501], [p. 527]
[f. 504], [p. 532] [f.
509], [p. 533] [f. 510].

Electuario [p. 46] [f. 28], [p. 57] Medicamento de Dicionário da Real
[f. 39], [p. 66] [f. 48], consistência líquida, Academia
[p. 93] [f. 73], [p. 97] pastosa ou sólida. Trata- Espanhola. 23.ª
[f. 77], [p. 101] [f. 81], se de um composto de ed.
[p. 142] [f. 122], [p. vários ingredientes, a <[Link]
203] [f. 183], [p. 206] maioria vegetais com BLUTEAU, 1789,
[f. 186], [p. 211] [f. mel, xarope e açúcar. p. 464.
190], [p. 268] [f. 247],
[p. 275] [f. 254], [p.
291] [f. 270], [p. 298]
[f. 277], [p. 318] [f.
297], [p. 456][f. 437],
[p. 475][f. 456], [p.
547] [ f. S/N ].

Elixir [p. 214] [f. 193], [p. Licor composto por Dicionário da Real
263] [f. 242], [p. 315] diferentes substâncias Academia
[f. 294], [p. 320] [f. medicinais, geralmente Espanhola. 23.ª ed.
299], [p. 365] [f. 344], dissolvido em álcool. <[Link]
[p. 408] [f. 388], [p. PICATOSTE,
547] [ f. S/N]. 1887, p. 418.

Emoliente [p. 22] [f. 6], [p. 37] [f. Medicamento que serve Dicionário da Real
21], [p. 130] [f. 110], para amolecer uma Academia
[p. 131] [f. 111], [p. dureza ou um tumor. Espanhola. 23.ª ed.
162] [f. 142], [p. 220] <[Link]
[f. 199], [p. 231] [f. PICATOSTE,
210], [p. 241] [fl 220], 1887, p. 424.
[p. 254] [f. 233], [p.
269] [f. 248], [p. 282]

132
[f. 261], [p. 286] [f.
265], [p. 287] [f. 266],
[p. 293] [f. 272], [p.
295] [f. 274], [p. 321]
[f. 300], [p. 324] [f.
303], [p. 388] [f. 367],
[p. 390] [f. 369], [p.
393] [f. 372], [p. 394]
[f. 373], [p. 404] [f.
384], [p. 415] [f. 395],
[p. 417] [f. 397], [p.
422] [f. 402], [p. 424]
[f. 404], [p. 442] [f.
422], [p. 449][f. 429],
[p. 452][f. 433], [p.
453] [f. 434], [p.
456][f. 437], [p. 541]
[f. S/N], [p. 543] [f.
S/N], [p. 546] [f.
S/N], [p. 547] [ f. S/N
], [p. 550] [ f. S/N], [p.
608] [f. 47].
Emplasto Palavra citada Preparação farmacêutica Dicionário da Real
constantemente ao de uso tópico, sólida, Academia
longo da obra. moldável e adesiva. Espanhola. 23.ª ed.
Descrita mais de 260 <[Link]
vezes.
Espiritu Palavra citada Vapor muito sutil que Dicionário da Real
constantemente ao exala de vinho e licores. Academia
longo da obra. Espanhola. 23.ª ed.
Parte ou porção mais
Descrita mais de 300 <[Link]
pura que se extrai de
vezes. PICATOSTE,
alguns corpos sólidos e
1887, p. 475.
fluidos por meio de
operações químicas.
Fármaco- [p. 275] [f. 254] Livro que descreve as Dicionário da Real
peas substâncias medicinais Academia
mais utilizadas e como Espanhola. 23.ª ed.
prepará-las e combiná- <[Link]
las. PICATOSTE,
Repertório que registra os 1887, p. 502.

133
medicamentos
oficialmente em uso, com
informações sobre sua
preparação, propriedades
e outras características.
Galbano [p. 131] [f. 111], [pg Gálbano. Gomorresina de Dicionário da Real
205] [f. 185], [p. 267] cor cinza-amarelada, mais Academia
[f. 246], [p. 314] [f. ou menos sólida e de odor Espanhola. 23.ª ed.
293], [p. 316] [f. 295], aromático, derivada de <[Link]
[p. 401] [f. 381], [p. uma planta da família das PICATOSTE,
403] [f. 383], [p. 404] umbelíferas. Tem sido 1887, p. 531.
[f. 384], [p. 405] [f. usada na medicina e foi
385], [p. 419] [f. 399]. incluída na composição do
perfume queimado pelos
judeus diante do altar de
ouro.
Gargaris- [p. 82] [f. 62], [p. 199] Ação de gargarizar. Dicionário da Real
mo [f. 179], [p. 229] [f. Licor que serve para Academia
208], [p. 235] [f. 214], gargarejos. Espanhola. 23.ª ed.
[p. 240] [fl 219], [p. <[Link]
242] [fl. 221], [p. 243] PICATOSTE,
[fl 222], [p. 445] [f. 1887, p. 536.
425], [p. 447] [f. 427],
[p. 468] [f. 449], [p.
508] [f. 485], [p. 509]
[f. 486], [p. 516] [f.
493], [p. 518] [f. 495],
[p. 549] [f. S/N], [p.
558] [f. S/N].

Goma [p. 102] [f. 82], [p. Tragacanto. Goma Dicionário da Real
alquitira 169] [f. 149], [p. 170] esbranquiçada que flui Academia
[f. 150]. naturalmente do tronco e Espanhola. 23.ª ed.
ramos do tragacanto, <[Link]
muito utilizada na
farmácia e na indústria.
Granate(s) [p. 22] [f. 6], [p. 72] [f. Pedra fina, formada por Dicionário da Real
52]. duplo silicato de Academia
alumínio e ferro ou Espanhola. 23.ª ed.
outros óxidos metálicos. <[Link]
Sua cor varia entre

134
vermelho, preto, verde,
amarelo, roxo e laranja.
Hermatites [p. 125] [f. 105]. Hematites. Minério de Dicionário da Real
ferro oxidado, vermelho Academia
ou marrom, que devido a Espanhola. 23.ª ed.
sua dureza é usado para <[Link]
lustrar o brilho de metais.
Herrumbre [p. 51] [f. 33], [p. 52] Ferrugem ou mofo de Dicionário da Real
[f. 34], [p. 53] [f. 35], qualquer metal, Academia
[p. 129] [f. 109]. especialmente de ferro. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE,
1887, p. 573.

Hidromiel [p. 39] [f. 23]. Água misturada com Dicionário da Real
mel. Academia
Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]

Hollin [p. 555] [f. S/N], [p. Substância gordurosa dos Dicionário da Real
620] [f. 59]. humos que se deposita na Academia
superfície dos corpos. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
PICATOSTE,
1887, p. 580.

Humor Palavra citada Substância tênue e fluida Dicionário da Real


constantemente ao do corpo de um animal. Academia
Humores longo da obra. Espanhola. 23.ª ed.
Descrita mais de 250 Cada um dos líquidos de <[Link]
um organismo vivo.
vezes. PICATOSTE,
1887, p. 587.

Horin [p. 52] [f. 34], [p. 53] Orín. Óxido avermelhado Dicionário da Real
[f. 35], [p. 56] [f. 38]. que se forma na Academia
superfície do ferro pela Espanhola. 23.ª ed.
ação do ar úmido. <[Link]
PICATOSTE,
1887, p. 773.

Jalea [p. 98] [f. 78]. Conservas transparentes, Dicionário da Real


feitas a partir do suco de Academia
algumas frutas. Espanhola. 23.ª ed.

135
Medicamento muito <[Link]
açucarado, de PICATOSTE,
consistência gelatinosa. 1887, p. 626.

Kalamela- [p. 474] [f. 455]. Calomelanos. Cloreto de Dicionário da Real


mercúrio que era usado Academia
nos
como purgante, Espanhola. 23.ª ed.
vermífugo e anti-sifilítico. <[Link]
>

Karabe(s) [p. 24] [f. 8], [p. 402] Jarabe/Jarabes Dicionário da Real
[f. 382], [p. 534] [f. Bebida excessivamente Academia
511]. doce, feita através do Espanhola. 23.ª ed.
cozimento de açúcar na <[Link]
água com adição de
sucos refrescantes ou
substâncias medicinais.
Kermes [p. 156] [f. 136], [p. Quermes. Composto de Dicionário da Real
331] [f. 310], [p. 332] antimônio que era usado Academia
[f. 311]. como medicamento em Espanhola. 23.ª ed.
doenças respiratórias. <[Link]
Inseto de qual se extrai PICATOSTE,
uma tinta. 1887, p. 636.

Lamedor [p. 86] [f. 66], [p. 87] Água engrossada com Dicionário da Real
[f. 67], [p. 234] [f. açúcar. Academia
213], [p. 241] [fl 220], Espanhola. 23.ª ed.
[p. 248] [f. 227], [p. <[Link]
249] [f. 228], [p. 256] PICATOSTE,
[f. 235], [p. 325] [f. 1887, p. 640.
304], [p. 475] [f. 456],
[p. 499] [f. 476], [p.
503] [f. 480], [p. 504]
[f. 481], [p. 508] [f.
485], [p. 509] [f. 486],
[p. 511] [f. 488], [p.
512] [f. 489], [p. 516]
[f. 493], [p. 531] [f.
508], [p. 533] [f. 510],
[p. 549] [f. S/N], [p.
581] [f. 20], [p. 612] [f.
51], [p. 618] [f. 57].

136
Lapislasuli [p. 298] [f. 277], [p. Lapislázuli. Mineral de Dicionário da Real
299] [f. 278]. cor azul, muito utilizado Academia
em ornamentos. É um Espanhola. 23.ª ed.
silicato de alumina <[Link]
[óxido de alumínio PICATOSTE,
branco ou incolor] 1887, p. 643.
misturado com sulfato de
cal e soda,
frequentemente
acompanhado de pirita
de ferro.
Laudano [p. 213] [f. 192], [p. Láudano. Preparação Dicionário da Real
220] [f. 199], [p. 221] composta de vinho Academia
[f. 200], [p. 222] [f. branco, ópio, açafrão e Espanhola. 23.ª ed.
201], [p. 223] [f. 202], outras substâncias. <[Link]
[p. 231] [f. 210], [p. Extrato de ópio. PICATOSTE,
233] [f. 212], [p. 247] 1887, p. 646.
[f. 226], [p. 248] [f.
227], [p. 255] [f. 234],
[p. 261] [f. 240], [p.
263] [f. 242], [p. 264]
[f. 243], [p. 266] [f.
245], [p. 277] [f. 256],
[p. 278] [f. 257], [p.
279] [f. 258], [p. 297]
[f. 276], [p. 312] [f.
291], [p. 328] [f. 307],
[p. 336] [f. 315], [p.
368] [f. 347], [p. 472]
[f. 453], [p. 473] [f.
454], [p. 475] [f. 456],
[p. 549] [f. S/N].
Litargirio [p. 23] [f. 7], [p. 24] [f. Lithargyrio. Óxido de Dicionário da Real
8], [p. 53] [f. 35], [p. chumbo, fundido em Academia
55] [f. 37], [p. 72] [f. folhas ou flocos muito Espanhola. 23.ª ed.
52], [p. 91] [f. 71], [p. pequenos, de cor mais ou <[Link]
109] [f. 89], [p. 111] [f. menos amarelo- BLUTEAU, 1789,
91], [p. 114] [f. 94], [p. avermelhadas e com p. 29.
147] [f. 127], [p. 148] brilho. Sua cor vem dos
[f. 128], [p. 287] [f. diversos grãos de fogo da
266], [p. 288] [f. 267], operação.

137
[p. 349] [f. 328], [p.
406] [f.386], [p. 409]
[f. 389], [p. 452] [f.
433], [p. 484] [f. 461],
[p. 517] [f. 494], [p.
538] [f. S/N], [p. 549]
[f. S/N], [p. 627] [f.
66].
Madaleones [p. 24] [f. 8], [p. 111] [f. Magdaleón. Rolinho Dicionário da Real
91], [p. 112] [f. 92]. longo e fino que se faz de Academia
um emplastro. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]

Marfil [p. 250] [f. 229], [p. Objeto esculpido em Dicionário da Real
251] [f. 230], [p. 272] marfim, geralmente feito Academia
[f. 251], [p. 273] [f. da presa do elefante. Espanhola. 23.ª ed.
252], [p. 277] [f. 256], <[Link]
[p. 278] [f. 257], [p.
330] [f. 309], [p. 331]
[f. 310], [p. 471] [f.
452], [p. 541] [f. S/N].

Menjui [p. 211] [f. 190], [p. Menjuí. Benjuí. Bálsamo Dicionário da Real
248] [f. 227], [p. 280] aromático obtido por Academia
[f. 259], [p. 433] [f. incisão da casca de uma Espanhola. 23.ª ed.
413], [p. 474] [f. 455], árvore do mesmo gênero <[Link]
[p. 517] [f. 494], [p. botânico que o produzido
555] [f. S/N]. pelo estoraque em Málaca
e em várias ilhas de Sonda.

Mucila- [p. 68] [f. 49], [p. 87] Substância viscosa, de Dicionário da Real
go(s) [f. 67], [p. 114] [f. 94], maior ou menor Academia
[p. 124] [f. 104], [p. transparência, que se Espanhola. 23.ª ed.
128] [f. 108], [p. 129] encontra em certas partes <[Link]
[f. 109], [p. 130] [f. de alguns vegetais. PICATOSTE,
110], [p. 134] [f. 114], 1887, p. 736.
[p. 247] [f. 226], [p. Licor muito espesso e
280] [f. 259], [p. 334] viscoso, de raízes,
sementes e frutos cozidos
[f. 313], [p. 395] [f.
em água e coados.
374].

138
Mundifica- [p. 134] [f. 114], [p. Medicamento que tem a Dicionário da Real
tivo 135] [f. 115], [p. 136] virtude de mundificar. Academia
[f. 116], [p. 141] [f. Espanhola. 23.ª ed.
Mundificar. Limpar, <[Link]
121], [p. 287] [f. 266],
[p. 550] [ f. S/N], [p. purgar ou purificar algo.
550] [ f. S/N].

Minio [p. 53] [f. 35], [p. 106] Óxido de chumbo na Dicionário da Real
[f. 86], [p. 114] [f. 94], forma de um pó, de cor Academia
[p. 115] [f. 95], [p. avermelhada ou Espanhola. 23.ª ed.
139] [f. 119], [p. 141] alaranjada, que é usado <[Link]
[f. 121], [p. 147] [f. como tinta antioxidante. PICATOSTE,
127], [p. 390] [f. 369], 1887, p. 717.
[p. 402] [f. 382], [p.
403] [f. 383], [p. 550]
[f. S/N].

Opiatas [p. 24] [f. 8], [p. 59] [f. Opiato. Opiado. O que Dicionário da Real
41], [p. 65] [f. 47], [p. contém ópio. Academia
265] [f. 244], [p. 281] Electuario cuja Espanhola. 23.ª ed.
[f. 260], [p. 282] [f. composição é o ópio. <[Link]
261], [p. 297] [f. 276], PICATOSTE,
[p. 358] [f. 337], [p. 1887, p. 768.
447] [f. 427], [p. 448]
[f. 428], [p. 475] [f.
456], [p. 550] [ f.
S/N].
Opopanaco [p. 401] [f. 381]. Opopónaco. Gomoresina Dicionário da Real
avermelhada por fora e Academia
por dentro amarela e Espanhola. 23.ª ed.
vermelha. Sabor amargo, <[Link]
odor aromático muito
forte. Usado na farmácia
e na perfumaria.
Oximiel [p. 79] [f. 59], [p. 82] Ojimiel. Composição Dicionário da Real
[f. 62], [p. 83] [f. 63], farmacêutica que se Academia
[p. 84] [f. 64], [p. 91] prepara cozinhando duas Espanhola. 23.ª ed.
[f. 71], [p. 145] [f. partes de mel e uma de <[Link]
125], [p. 155] [f. 135], vinagre, até que tenham PICATOSTE,
[p. 166] [f. 146], [p. ponto de jarabe. 1887, p. 765.
207] [f. 187], [p. 214]

139
[f. 193], [p. 215] [f.
194], [p. 218] [f. 197],
[p. 295] [f. 274], [p.
296] [f. 275], [p. 301]
[f. 280], [p. 326] [f.
305], [p. 335] [f. 314],
[p. 427] [f. 407], [p.
428] [f. 408], [p. 476]
[f. 457], [p. 477] [f.
458], [p. 482] [f. 459],
[p. 495] [f. 472], [p.
500] [f. 477], [p. 516]
[f. 493], [p. 517] [f.
494], [p. 524] [f. 501],
[p. 550] [ f. S/N], [p.
556] [f.S/N], [p. 586]
[f. 25].
Panasea [p. 400] [f. 380], [p. Panacea/Panaceia. Dicionário da Real
444] [f. 424], [p. 445] Remédio eficaz para cura Academia
[f. 425], [p. 446] [f. de várias doenças. Espanhola. 23.ª ed.
426], [p. 449] [f. 429], Remédio ou solução <[Link]
[p. 451] [f. 431]. geral para qualquer mal.

Piedra [p. 125] [f. 105], [p. Alumbre. Sulfato de Dicionário da Real
Alumbre 137] [f. 117], [p. 139] alumínio e potássio que Academia
[f. 119], [p. 150] [f. se encontra em algumas Espanhola. 23.ª ed.
130], [p. 196] [f. 176], rochas e terras, utilizado <[Link]
[p. 227] [f. 206], [p. para clarificar águas
238] [f. 217], [p. 239] turvas e como
[f. 218], [p. 243] [fl adstringente na medicina.
222], [p. 245] [f. 224],
[p. 277] [f. 256], [p.
278] [f. 257], [p. 279]
[f. 258], [p. 282] [f.
261], [p. 328] [f. 307],
[p. 329] [f. 308], [p.
330] [f. 309], [p. 406]
[f.386], [p. 409] [f.
389], [p. 419] [f. 399],
[p. 421] [f. 401], [p.
445] [f. 425], [p. 447]

140
[f. 427], [p. 453][f.
434], [p. 476][f. 457],
[p. 537] [f. S/N], [p.
538] [f. S/N], [p. 539]
[f. S/N].

Piedra de [p. 320] [f. 299]. Etites. Concreção de Dicionário da Real


Aguila óxido de ferro em bolas, Academia
composta de várias Espanhola. 23.ª ed.
camadas concêntricas de <[Link]
cor amarela e marrom
avermelhada, geralmente
com um nódulo da
mesma substância solto
dentro da bola. Os
antigos acreditavam que
as águias levavam essa
pedra para os ninhos
para facilitar a postura.
Piedra [p. 125] [f. 105], [p. Vitriolo azul. Sulfato de Dicionário da Real
Lipis 155] [f. 135], [p. 354] cobre. Academia
[f. 333], [p. 397] [f. Espanhola. 23.ª ed.
376], [p. 404] [f. 384], <[Link]
[p. 405] [f. 385], [p.
436] [f. 416], [p. 562]
[f. 1], [p. 580] [f. 19],
[p. 583] [f.22], [p. 592]
[f. 31], [p. 604] [f. 43],
[p. 609] [f. 48], [p.
620] [f. 59].
Piedra [p. 138] [f. 118], [p. Nitrato de prata que era Dicionário da Real
Infernal 139] [f. 119], [p. 243] usado em cirurgias para Academia
[fl 222], [p. 404] [f. queimar e destruir a Espanhola. 23.ª ed.
384], [p. 449] [f. 429]. carne. <[Link]
Plomo [p. 53] [f. 35], [p. 55] [f. Do latim plumbum. Dicionário da Real
37], [p. 69] [f. 50], [p. Chumbo. Elemento Academia
109] [f. 89], [p. 129] [f. químico metálico, de nº Espanhola. 23.ª ed.
109], [p. 143] [f. 123], 82, de cor cinza azulada, <[Link]
[p. 144] [f. 124], [p. dúctil, pesado, maleável, PICATOSTE,
147] [f. 127], [p. 227] [f. resistente à corrosão e 1887, p. 830.
206], [p. 237] [f. 216], muito macio.

141
[p. 244] [f. 223], [p.
247] [f. 226], [p. 278] [f.
257], [p. 279] [f. 258],
[p. 282] [f. 261], [p.
286] [f. 265], [p. 287] [f.
266], [p. 288] [f. 267],
[p. 328] [f. 307], [p.
329] [f. 308], [p. 354] [f.
333], [p. 365] [f. 344],
[p. 390] [f. 369], [p.
395] [f. 374], [p. 397] [f.
376], [p. 398] [f. 378],
[p. 403][f. 383], [p. 404]
[f. 384], [p. 410] [f.390],
[p. 411] [f. 391], [p.
414] [f. 394], [p. 415] [f.
395], [p. 416] [f. 396],
[p. 418] [f. 398], [p.
423] [f. 403], [p. 424] [f.
404], [p. 434] [f. 414],
[p. 435] [f. 415], [p.
449][f. 429], [p. 453][f.
434], [p. 468] [f. 449],
[p. 469] [f. 450], [p.
510] [f. 487], [p. 538] [f.
S/N], [p. 541] [f. S/N],
[p. 546] [f. S/N], [p.
550] [ f. S/N], [p. 553]
[f. S/N].

Ponzoñas [p. 68] [f. 49], [p. 154] Substância que possui Dicionário da Real
[f. 134], [p. 564] [f. 3], qualidades nocivas à Academia
[p. 569] [f. 8], [p. 586] saúde. Venenos. Espanhola. 23.ª ed.
[f. 25], [p. 590] [f. 29], <[Link]
[p. 594] [f. 33], [p.
630] [f. S/N].

Pez negra [p. 106] [f. 86], [p. Substância que resulta da Dicionário da Real
419] [f. 399], [p. 632] destilação das trementinas Academia
[f. s/n]. impuras e de cor muito Espanhola. 23.ª ed.
escura pelo efeito do humo. <[Link]

142
Quina [p. 62] [s/ n], [p. 315] Nome de várias plantas PICATOSTE,
[f. 294], [p. 350] [f. arborescentes da família 1887, p. 873.
Quinaqui- 329], [p. 356] [f. 335], das rubiáceas, encontrada
na
[p. 474] [f. 455], [p. s na América do Sul, cuja
551] [f. S/N], [p. 584]
[f. 23], [p. 605] [f. 44], casca tem propriedades
[p. 608] [f. 47]. antifebris. Casca
medicinal de várias
árvores da América, da
qual se extrai o quinino.
Remedios [p. 545] [f. 31]. Detersorio (s). Que tem a Dicionário da Real
detersivos virtude de limpar ou Academia
purificar. Espanhola. 23.ª ed.
<[Link]
Rubi [p. 22] [f. 6], [p. 46] [f. Rubí. Mineral Cristalizado, Dicionário da Real
28], [p. 99] [f. 79], [p. de cor vermelha e brilho Academia
Carbúnculo
132] [f. 112], [p. 486] intenso. Tem a cor mais Espanhola. 23.ª ed.
[f. 463], [p. 491] [f. ou menos brilhante devido <[Link]
468]. aos óxidos metálicos que
contém.
Sarcosola [p. 136] [f. 116]. Goma quase transparente Dicionário da Real
que escorre pela casca de Academia
um arbusto semelhante Espanhola. 23.ª ed.
ao espinheiro. <[Link]
Sagapeno [p. 112] [f. 92], [p. Gomoresina de cheiro Dicionário da Real
162] [f. 142], [p. 162] forte e sabor pungente Academia
[f. 142], [p. 274] [f. que lembra o alho-poró. Espanhola. 23.ª ed.
253], [p. 318] [f. 297], Produto de uma planta <[Link]
[p. 322] [f. 301], [p. que foi usada na
401] [f. 381], [p. 404] medicina antiga como
[f. 384], [p. 419] [f. antiespasmódico.
399].
Sangre [p. 101] [f. 81], [p. Resina usada na Dicionário da Real
Drago 102] [f. 82], [p. 108] [f. medicina como Academia
88], [p. 125] [f. 105], adstringente. Outras Espanhola. 23.ª ed.
Caaberari- <[Link]
[p. 126] [f. 106], [p. árvores tropicais na Ásia
cue
163] [f. 143], [p. 237] e na América também
[f. 216], [p. 238] [f. dão resinas vermelhas, às
217], [p. 277] [f. 256], quais se aplica o mesmo
[p. 538] [f. S/N], [p. nome.

143
556] [f.S/N].

Salitre [p. 49] [f. 31], [p. 50] Nitro (Nitrato de Dicionário da Real
[f. 32], [p. 89] [f. 69], potássio) Academia
[p. 111] [f. 91], [p. Formado por um átomo Espanhola. 23.ª ed.
228] [f. 207], [p. 238] de nitrogênio e dois de <[Link]
[f. 217], [p. 245] [f. oxigênio.
224], [p. 300] [f. 279],
[p. 307] [f. 286], [p.
312] [f. 291], [p. 328]
[f. 307], [p.346] [f.
325], [p. 356] [f. 335],
[p. 359] [f. 338], [p.
360] [f. 339], [p. 368]
[f. 347], [p. 391] [f.
370], [p. 398] [f. 378],
[p. 405] [f. 385], [p.
406] [f.386], [p. 410]
[f.390], [p. 421] [f.
401], [p. 476][f. 457],
[p. 483] [f. 460].

Soliman [p. 51] [f. 33], [p. 110] Solimán. Sublimado Dicionário da Real
[f. 90], [p. 119] [f. 99], corrosivo. Academia
[p. 120] [f. 100], [p. Espanhola. 23.ª ed.
135] [f. 115], [p. 137] [f. Cosmético feito a partir <[Link]
117], [p. 138] [f. 118], de preparações do PICATOSTE, p.
[p. 139] [f. 119], [p. mercúrio. 961.
146] [f. 126], [p. 244] [f.
223], [p. 263] [f. 242],
[p. 400] [f. 380], [p.
401] [f. 381], [p. 402] [f.
382], [p. 403] [f. 383],
[p. 404] [f. 384], [p.
405] [f. 385], [p. 408] [f.
388], [p. 409] [f. 389],
[p. 410] [f.390], [p. 419]