Con el 2026 ya rodando, toca echar la vista atrás y comprobar cómo ha sido el año lúdico anterior. Y he de admitir que, aunque no en cantidad (por una sencilla razón que saldrá a relucir al final del artículo), en calidad ha sido uno de los mejores que recuerdo.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que con “juegos narrativos” no me refiero solo a librojuegos, sino también otras opciones lúdicas capaces de contar una historia, como los juegos de mesa y los videojuegos. He vuelto a estos últimos después de muchos años, y la verdad es que me ha sorprendido muy gratamente lo que hay en la actualidad; tanto como para que tres de los cuatro que he jugado se hayan colado en el top.
21 son las obras que he jugado, con solo dos suspensos claros, ocho notables y un sobresaliente. Haré un pequeño comentario de las que están más abajo en mi top, y a partir del 10 me extenderé un poco más.
Por último, y para no tener que repetirme en cada título, diré la obviedad de siempre: esta es mi opinión. Eso significa que incluso el juego situado en último lugar podría gustarte, aunque la probabilidad aumenta con los juegos que ocupan los puestos más altos. En cualquier caso, no pretendo sentar cátedra, solo divulgar.

TOP 21
Juegolibro que intenta imitar un shoot’ em up videojueguero. Aburrido, repetitivo y con un sistema de juego desequilibrado y poco elegante.

TOP 20
Juegolibros para dos jugadores, muy visuales, que imitan un partido de fútbol. Una buena idea muy mal ejecutada, ya que se hace muy tedioso. El trabajazo de Gary Chalk (ilustrador de Lobo Solitario) dibujando más de 200 páginas en cada libro con situaciones de juego es espectacular.

TOP 19
Un ETPA entretenido, con algo más de chicha que la media. Debes explorar la montaña en busca de ayuda para tu tío, que se encuentra herido tras accidentarse el helicóptero en el que viajabais.

TOP 18
Primer volumen de la serie Darkwing, una historia clásica de fantasía épica con un sistema muy complejo e interesante, pero que, en su edición española, por desgracia, ha aparecido con cientos de erratas.

TOP 17
Primer título de la serie Eldritch Quest, en la que encarnas a un nigromante que se adentra en un dungeon. La historia de siempre, aunque con unas reglas que no son el enésimo sucedáneo de Fighting Fantasy, lo cual es de agradecer. Potable.

TOP 16
Un Fighting Fantasy atípico, en el que exploras una ciudad en busca de fama y fortuna. Tiene un toque de libre exploración a lo Brennan. Aun así, sigue adoleciendo de muchos de los detalles infames de jugabilidad que achaco a la serie: ¡dejad ya de matarme justo después de superar un combate!

TOP 15
Juego de mesa que intenta imitar las aventuras gráficas de ordenador. Historia interesante y jugabilidad aceptable… solo que hubiera preferido jugarlo en ordenador.

TOP 14
Clásico título de la serie Golden Dragon, en el que un aventurero trata de reunir ciertos objetos para vencer a un demonio. Es uno de los títulos más equilibrados y justos con el jugador, e introduce un objeto que otorga cierto control sobre el azar. Bien escrito, como nos acostumbra Morris.

TOP 13
Primer videojuego de la lista. Trata de recuperar el estilo Baldur’s Gate. Me gustó volver a experimentar esa sensación, pero su historia no me enganchó y terminé abandonándolo.

TOP 12
Juegolibro de 1986. Una grata sorpresa que me ha ofrecido todo un reto muy original. Consta de doce fases con ilustraciones a dos páginas. En cada una debes ir completando ciertas tareas y resolviendo acertijos para descifrar un mensaje final. Buena ambientación estilo space opera, en la que comandas una flota de cazas que trata de combatir un ejército invasor, y con un final muy original.

TOP 11
El título independiente de la serie Four against Darkness que más me gusta. Muy narrativo, y mejor equilibrado y organizado que el resto. Juegolibro de ambientación lovecraftiana, cercano al rol en solitario.
Top 10: Dark Venture

Juego de mesa narrativo, de ambientación postapocalíptica y narrativa emergente. Viene con dos sets de libretos diferentes que actúan como una especie de librojuegos que describen personajes, lugares y acciones.
Este fue uno de los primeros juegos de mesa modernos que más me atrapó. La idea de que sea el propio jugador el que decide dónde aparecen los personajes me parece muy rompedora y bien ejecutada. Aparte, me encantan los juegos en los que el mapa se va construyendo aleatoriamente en cada partida, y en los que ocurren eventos que pueden cambiar tu suerte en cualquier momento (Ocaso, por ejemplo, tiene todo eso).
Otro plus es el aspecto gráfico, realmente original y llamativo, así como los componentes, con material de muy buena calidad.
El problema del juego, como expliqué en otro artículo, es que la mecánica es demasiado disruptiva con la narrativa; es decir, pierdes demasiado tiempo buscando cartas de personajes, equipándolos y realizando otras acciones, lo cual afecta de manera terrible al flujo del juego y, sobre todo, al de la narrativa. Tanto es así, que terminé vendiéndolo. No obstante, es posible que siga jugándolo en su versión digital de Tabletop Simulator, donde, al menos, lo tienes ya todo montado (que esa es otra, casi una hora para montar todo) y la fluidez mejora un poco.
Top 9: Zona 25

En un mundo dominado por robots, debes salir del búnker en el que te refugias y explorar las desoladas calles de la ciudad en busca de medicamentos para los supervivientes.
Este es un comicjuego perteneciente a la extensa colección francesa La BD dont vous êtes le héros, que está publicando MasQueOca. La mayoría de sus títulos saben explotar muy bien el medio visual para crear nuevas formas de interactividad, y Zona 25 es un buen ejemplo de ello.
El juego utiliza un sistema sencillo pero efectivo, que contempla distintos tipos de personaje, combate, el paso del tiempo, e incluso hay cierto control del azar.
La ambientación está muy bien lograda, con ciertas escenas sorprendentemente crudas, algo que llama la atención si tenemos en cuenta que, en teoría, el comic está dirigido a un público juvenil. El sistema, además, invita a fijarse en los detalles del entorno, ya que, dependiendo del personaje escogido, podremos recoger piezas para fabricar artilugios, cazar los animalillos que veamos para convertirlos en comida, etc.
Otro punto fuerte es la rejugabilidad: al final de la partida se obtiene una puntuación dependiendo de los medicamentos conseguido y del tiempo empleado, lo que anima a repetir la experiencia para mejorar la ejecución.
En conjunto, me ha resultado uno de los mejores de la colección. Pero hay otro que me ha gustado aún más…
Top 8: Tropas Espaciales

Y es este: el vigésimo sexto comicjuego de la colección de MasQueOca, de temática space opera. En él, controlas a todo un equipo de soldados que han sido enviados a explorar una estación espacial invadida por una raza alienígena, con el objetivo de rescatar a los supervivientes.
Me ha encantado el manejo del grupo. Resulta muy sencillo, ya que cada miembro solo tiene dos estados (herido y muerto). La mayoría de las veces eres tú quien elige quién resulta herido tras un enfrentamiento o situación peligrosa, aunque en otras ocasiones es el propio cómic el que te lo indica según la situación. Si un personaje que ya estaba herido vuelve a recibir daño, muere, lo cual añade tensión.
Cada soldado tiene sus propias características, pero no son numéricas, sino que el propio comic las tiene en cuenta en determinadas circunstancias, resolviéndolo de manera narrativa.
El combate se resuelve mediante unas cartas recortables que indican el efecto que se produce. El sistema me ha parecido equilibrado y bien pensado, aunque no está explicado con toda la claridad que sería deseable, defecto que se encuentra en casi todos los títulos de la colección.
La exploración es otro de sus puntos fuertes. Mientras se avanza por la estación, la tensión es constante, especialmente cuando hay heridos en el grupo, ya que un paso en falso puede suponer la muerte de parte de tu tropa. Además, los supervivientes que encuentres pueden incorporarse al grupo, aportando nuevas habilidades.
Otra cosa que me ha llamado la atención es lo largo que resulta: una primera partida puede rondar las 10 horas de juego. A esto se suma su rejugabilidad, ya que al principio hay tres objetivos distintos a elegir, y al final obtiene una puntuación dependiendo de varios factores.
En resumen, me ha parecido de los mejores comicjuegos de la colección. Se nota que la serie va mejorando con cada nuevo título.
Top 7: Chants of Sennaar

Segundo videojuego de esta lista. Se trata de una aventura gráfica con un universo muy particular, inspirado en el mito de la torre de Babel. En ella, nuestro personaje deberá ir ascendiendo por una gran torre hasta llegar a la cúspide, y solo hay una manera de hacerlo: descifrando el lenguaje de la civilización que habita cada nivel. Mientras avanzamos, iremos descubriendo las costumbres, creencias y estructura social de cada pueblo, así como la historia de la propia torre, que se nos irá desvelando a través de monumentos, murales y conversaciones.
He de destacar la dificultad que conlleva diseñar lenguajes pensados para ser descifrados, integrando su aprendizaje de forma orgánica en cada escenario. Cada vez que encontramos un signo nuevo, el protagonista lo anota en su cuaderno, y llega un momento, cuando ya se supone que debes haber deducido su significado, en el que se nos invita a traducirlo, asignándolo a una palabra concreta. El proceso resulta muy satisfactorio, ya que no se basa en ensayo y error, sino en la observación y la deducción.
Además, cada idioma no solo tiene sus propios caracteres, sino también su gramática, y muchas veces los acertijos hacen uso de ella de una manera brillante. El juego no solo nos pide traducir palabras, sino entender cómo se construye el significado.
En cuanto al aspecto gráfico, es muy estilizado y minimalista, como si estuviéramos ante un libro ilustrado interactivo, donde cada forma y color está al servicio del tema central del videojuego: la comunicación y la interpretación del lenguaje.
A mí me encantan los idiomas, así que he disfrutado mucho del videojuego. No obstante, se me ha hecho un poco largo, pese a que en realidad no tenga una duración excesiva. Quizá se deba a que exige un esfuerzo cognitivo constante que puede terminar agotando a algunos jugadores. Sin embargo, poco más se le puede reprochar a esta maravillosa obra, tan original y valiente en su planteamiento. Merece mucho la pena jugarla, en especial si se disfruta de los retos intelectuales.
Top 6: Nightshift

En el mundo de los librojuegos no abundan los títulos puramente de terror. Nightshift lo es, y además su autora, gracias a su buena pluma, logra transmitir la sensación de sobrecogimiento que uno busca en este tipo de historias, con un punto gore que contribuye a intensificarla.
La premisa es tan sencilla como inquietante: eres una persona que trabaja en el turno de noche en un hospital. Te despiertas allí, te encuentras a tu compañera de trabajo muerta sobre un charco de sangre… y, a partir de ese momento, se desata la locura. Debes recorrer el hospital mientras huyes de aquello que te persigue tras haber asesinado a tu compañera, tratando de recomponer las piezas de un puzle terrorífico y averiguar qué está ocurriendo.
Se trata de un librojuego sin sistema de juego, aunque no es un ETPA puro: en determinados momentos es necesario anotar ciertas cosas, como pistas o palabras que desbloquean accesos a distintas partes de la historia. También hay un mapa para situarse en el hospital, aunque no se incluye en el libro y hay que descargarlo de la web de la autora.
El diseño está muy logrado, con decisiones que realmente importan, en medio de escenas rocambolescas y perturbadoras, con una tensión que no decae en ningún momento. Todo ello se apoya en una narrativa de gran calidad, que construye la ambientación de manera magistral y consigue meterte de lleno en la historia. Es, sin duda, una muestra de lo que aún pueden ofrecer los librojuegos tipo ETPA cuando se diseñan bien, haciendo que la parte narrativa sea lo que más brille.
Solo una queja: no me gustan las decisiones que te condenan a largo plazo, aunque solo he encontrado una. Por lo demás, un gran título que no debes perderte si te gusta el terror, la investigación… y si dominas el inglés, porque solo está disponible en ese idioma y requiere cierto nivel para disfrutarlo plenamente.
Top 5: Roadwarden

Otro videojuego, el más especial que veremos en este top. En él encarnas a un roadwarden, una especie de guarda encargado de vigilar y mantener el contacto entre los distintos asentamientos de toda una región fronteriza en un mundo de fantasía. Aunque esta premisa no parece muy original, la manera en que el videojuego la desarrolla sí que lo es. De hecho, me he quedado muy sorprendido con esta propuesta.
Antes de nada, avisar de que Roadwarden no es para todo el mundo, ya que se trata de un videojuego con una carga narrativa realmente importante. De hecho, el 90% en él es solo texto, acompañado de imágenes que lo ambientan.
Ahora bien, la historia tiene una profundidad pocas veces vista incluso en librojuegos en papel. Hay un mapa extenso a explorar, con muchas localizaciones, decenas de personajes definidos al detalle, asentamientos con sus propios dialectos, creencias y costumbres, y una sensación constante de estar recorriendo una región viva, llena de secretos e historias entrelazadas. La principal limitación es el tiempo, pues dispones de 40 días antes de que la historia llegue a su desenlace… si así lo deseas, porque puedes jugar el modo fácil, sin presiones por tiempo.
Las mecánicas son deliberadamente sencillas. Se gestionan pocas variables: salud, comida, armadura e higiene. Esta última influye en las interacciones, pues, si no estamos presentables, no darán mucho de sí. No hay sistemas complejos de combate; todo está al servicio de la narrativa.
Los diálogos son extensos, y se pueden afrontar con diversos estilos: amigable, agresivo, distante, compasivo, etc., con consecuencias que dependen tanto de lo que dices como de quién eres y de la reputación que te has ido labrando.
A esto se suma un inventario con gran variedad de objetos posibles, todos con su descripción correspondiente, y un glosario muy completo del mundo, dividido en varias categorías como lugares, personajes, misiones, etc.
Y hablando de estas, no son nada convencionales; de hecho, algunas parecen hasta costumbristas: buscar marido a una mujer, resolver conflictos vecinales, conseguir suministros, propagar rumores, etc. Por supuesto, hay cabida para la fantasía, pero el tono no es para nada heroico; más bien se trata de tomar decisiones pequeñas que, acumuladas, acaban teniendo un peso considerable.
En suma, es un mundo muy vivo, y esto se consigue exclusivamente mediante texto. Si hubiera sido escrito en papel, no me sorprendería que superara las 10000 secciones, para que os podáis hacer una idea de su complejidad; la mayor que he visto nunca en un juego narrativo. Dejé mi partida a medias, y aun así ya me parece una de las experiencias narrativas más ambiciosas que he probado nunca. Es muy probable que, cuando la retome y la complete, escale aún más posiciones en mi top. Eso sí: solo en está en inglés, y no es un inglés sencillo.
Top 4: El Valle de los Huesos (Legendary Kingdoms)

Uno de los librojuegos del momento, publicado por Devir junto con su continuación, Corona y Torre, la cual aún no he catado. Mundo abierto en un universo de fantasía, es decir, un acierto de pleno en los tiempos que corren, además de una apuesta claramente rolera. El jugador puede elegir entre seis personajes para formar un grupo de cuatro, cada uno con su historia personal, y lanzarse a vivir numerosas aventuras a lo largo de cada libro.
Entrando ya en este volumen en concreto, la acción se sitúa en un valle desolado que ha conocido tiempos mejores, actualmente reducido a un erial en el que prosperan los tiranos. Y para muestra de lo dura que es la vida en esta parte del mundo, los personajes comienzan como esclavos en una arena de gladiadores. Allí conocerán a un personaje muy especial que dará pie a la historia central de este título… y no digo nada más.
Una vez que consigan salir de la arena, los personajes podrán recorrer el valle con total libertad, visitar sus asentamientos y realizar misiones secundarias mientras tratan de cumplir la principal. Hay ajustes de cuentas, exploración, dungeons, búsqueda de objetos… todo lo que cabe esperar en la fantasía clásica, que aquí funciona particularmente bien debido a la estructura abierta del juego.
Lo old school no solo está presente en la ambientación, sino también en el sistema de juego. Encontramos los clásicos atributos y tiradas, hechizos (que aquí, para “recargarse”, requieren dinero) y gestión de inventario. Hay, además, mecánicas relacionadas con ejércitos, barcos y combates a gran escala, aunque no constituyen la parte central de la experiencia. Se echa en falta algún mecanismo de control del azar para no quedar vendido por una mala tirada, pero casi siempre te puedes recomponer de un fracaso, por muy aparatosa que sea la caída.
La historia principal tiene sus giros inesperados, y en el valle habitan personajes interesantes, algunos de los cuales son potenciales aliados o enemigos. La vida es dura, pero existen maneras de medrar que el propio jugador deberá encargarse de descubrir si quiere sobrevivir. La dificultad está bien ajustada, y el progreso de los personajes se siente equilibrado y satisfactorio.
Siempre comento que Legendary Kingdoms es como un Fabled Lands mejorado, ya que arregla los problemas que tenía aquel: básicamente, el ajuste de dificultad, evitando tanto el estancamiento inicial como la sensación de invulnerabilidad, y el hecho de que los personajes tengan vínculos con el mundo que recorren.
Esto no significa que el librojuego no esté exento de problemas. Las tiradas se hacen algo engorrosas conforme aumenta el número de dados (puedes llegar a tirar hasta 20, aunque no es lo habitual), no faltan los fallos de continuidad tan comunes en este tipo de librojuegos, y la muerte de los personajes principales es demasiado drástica; no solo porque el grupo se descompense y la dificultad aumente (cosa que se arregla cuando se une un nuevo miembro), sino porque ya te perderás para siempre su historia personal.
Con todo, la aventura funciona como un reloj en todos los aspectos, y eso es de agradecer. Tanto, que para mí este es uno de los 20 mejores librojuegos de la historia en estos momentos.
Top 3: El juicio del Diablo

Este es un librojuego perteneciente a la nueva escuela española, y solo eso ya es una garantía de calidad. Se trata del segundo trabajo de Jose Tamayo, autor de La leyenda Okiri, y, para mí, uno de los mejores librojuegos del panorama nacional actual.
Hay muchas razones para tenerlo en tan alta estima, empezando por su originalidad en todos los aspectos. Tu personaje empieza muerto y en el infierno. Allí se encuentra con el Diablo, que le propone un juego para intentar salvarse: vivir la vida de un mortal condenado a morir en pocos días. Si consigue salvarlo, podrá vivir esa vida hasta su final natural. Sin embargo, no hay que fiarse del Diablo, pues nos tiene preparadas algunas sorpresas desagradables que no desvelaré. Baste decir que la portada refleja muy bien de qué trata esta aventura: una partida de ajedrez sin tregua.
La acción se desarrolla en una ciudad ficticia ambientada en la actualidad, la cual puede recorrerse con libertad. Consta de múltiples localizaciones, cada una con opciones distintas en función del personaje que se esté controlando, del tiempo disponible y del estado de las claves acumuladas durante la partida.
Y es que, si tu primer personaje muere, el Diablo puede concederte hasta tres oportunidades más, permitiéndote vivir nuevas vidas. En mi caso, tuve la ocasión de jugarlas todas, y me gustaron sin excepción: cada personaje cuenta con su propio trasfondo y sus problemas personales, y todos ellos resultan interesantes, algo nada fácil de conseguir.
Como ya se ha apuntado, existen multitud de variables que van abriendo y cerrando posibilidades a lo largo de la aventura. El tiempo está dividido en cuatro fases que cambian según nuestras acciones, y las claves “recuerdan” lo ocurrido. Estas pueden adoptar tres estados distintos, y hay más de un centenar, lo cual da una idea de la complejidad interna del librojuego.
Por su parte, el sistema de juego es simple y elegante. Se usa un único dado de seis caras, al que se suma la puntuación de la habilidad correspondiente, y con eso basta para generar diversas consecuencias. Además, el sistema de mejora está muy bien planteado y permite perfeccionar las habilidades de forma muy gradual. Todo el reglamento se explica en apenas dos páginas; esto lo convierte en un título muy accesible tanto para nuevos jugadores como para veteranos.
En cuanto a la parte negativa, pocas pegas puedo ponerle a esta magnífica obra. Se ha comentado que las ilustraciones no son tan buenas como las de su predecesor, La leyenda Okiri, pero siguen siendo más que correctas, y quizá lo único en lo que no lo aventaja.
En resumen, Tamayo se supera a sí mismo en este librojuego, con un diseño más pulido que su predecesor, un sistema sencillo que da mucho de sí, y la inclusión de muchas sorpresas, permitiéndose incluso el lujo de homenajear otras obras y autores de muy diversas formas. Si El juicio del Diablo no entra en mi top 10 histórico, poco le falta.
Top 2: Pentiment

El videojuego que más me ha gustado de todos los que he jugado en 2025, hasta el punto de quedarse muy cerca de la cima de este ranking.
Estamos ante una aventura gráfica ambientada en el siglo XVI, en Tassing, un pueblo perteneciente al Sacro Imperio Romano Germánico que cuenta con un monasterio. En su scriptorium trabaja nuestro personaje, Andreas Maler, un artista que ha viajado allí para completar la obra que le permitirá convertirse en maestro. En un momento dado, tiene lugar un crimen, y Maler se ve envuelto en todo el revuelo. Tendremos que ayudarle a descubrir al asesino, mientras lidia con el enfrentamiento latente entre los habitantes del pueblo, su despótico alcalde y el abad del monasterio.
El juego presenta decenas de localizaciones repartidas entre el pueblo, el monasterio y un bosque cercano, así como una gran cantidad de personajes con trasfondos muy trabajados. Cada uno tiene sus propias filias y conflictos, que evolucionan con el tiempo y también en función de nuestras acciones.
La interfaz es muy fácil de usar. El personaje se mueve e interactúa a golpe de clic, y los diálogos resultan especialmente interesantes, ofreciendo una gran variedad de opciones de conversación. Estas opciones están condicionadas a veces por nuestro propio trasfondo, el cual elegimos y vamos completando al inicio de cada acto. Por ejemplo, podemos tener conocimientos de latín o de medicina, o decidir en qué parte de Europa nos hemos formado como artistas, lo cual abre distintas líneas de diálogo con determinados personajes.
La historia está exquisitamente documentada. En ocasiones aparecen palabras subrayadas; al pulsar sobre ellas, la acción se congela y el escenario queda enmarcado como si fuera un libro, en cuyos márgenes, a modo de glosa, se nos explica el término en cuestión. La cuidada documentación se completa con un fidedigno retrato de la época en el apartado gráfico, que nos muestra vestimentas, mobiliario, edificios y utensilios propios del siglo XVI.
Esto nos lleva a hablar de la estética, que es otro punto fuerte. Da la sensación de estar leyendo un manuscrito iluminado de la época, con su característico estilo pictórico. A destacar, también, el hecho de que, a cada personaje, según su trasfondo o procedencia, se le asigne un tipo de letra distinto en sus diálogos, lo cual permite reconocerlos fácilmente. En algunos casos incluso se juega con este recurso, cambiando el tipo de letra cuando descubrimos que un personaje que parecía un simple pueblerino es en realidad más culto de lo que pensábamos.
Mientras investigamos el crimen, se van desarrollando historias paralelas que nos descubren los diferentes conflictos que existen en Tassing, muy propios del momento histórico: religión frente a paganismo, el papel de la mujer en la sociedad, las luchas de poder, etc. Incluso el propio protagonista vive atormentado con un conflicto interior que él mismo personifica en su imaginación a través de diferentes personajes. Este detalle me ha encantado, y, en mi opinión, es de las cosas mejor conseguidas del videojuego.
No todo son alabanzas: los enigmas me han parecido bastante simples y no han supuesto un gran reto. Se podría decir que Pentiment merece más la pena por la historia que cuenta que por el desafío jugable que plantea. Aun así, con eso basta para que se haya convertido, por el momento, en mi videojuego narrativo favorito.
Top 1: Vulcanverse

Por segundo año consecutivo, Vulcanverse vuelve a encumbrarse en mi Olimpo lúdico personal. Este año le he dedicado más de 70 horas de juego, y aun así me sigue maravillando. Aún me sorprende que en su día no supiera ver la maravilla que tenía entre manos. Explico las posibles razones en este artículo, aunque os resumiré aquí que, para disfrutarlo plenamente, lo mejor es comenzar por el primer libro, si deseas una experiencia menos guiada, o por el quinto, si necesitas contexto y algo de guía.
He hablado en numerosas ocasiones de esta magna obra, que ya se encuentra, como mínimo, dentro de mi top 5 personal. Por eso, me limitaré a remitiros al top 1 del año pasado.
Como aún no lo he terminado, tiene todas las papeletas para convertirse también en mi top 1 de este año. Pero, con las obras de calidad que están siendo publicadas últimamente, no lo puedo asegurar. En cualquier caso, sí que puedo decir que Vulcanverse quizá sea la experiencia lúdica más especial de toda mi vida, tanto por su duración como por la obra maestra que es. No obstante, he de advertir que, precisamente por lo especial que es, quizá no sea para todo el mundo. Además, hoy por hoy, solo está en inglés, aunque no es un inglés difícil de entender.
Y hasta aquí el top de los juegos que he jugado en 2025.
2026 promete: tengo que leer El vagabundo del Norte, espero con interés Hotel Overlook, y habrá que echar alguna partida a la flamante edición en español de Mythic, el juego de rol en solitario que lo cambió todo.
En cuanto a proyectos personales, el próximo está a caer: Pradonegro, extensa campaña autojugable de rol en solitario de ambientación demoníaco medieval. Pero ya contaremos más cositas por aquí.
Espero que tengáis un año lúdico lleno de felicidad.






































































































