Documentary project about transnational families
I contact you as part of a documentary project about transnational families. My name is Hector Ulloque, documentary filmmaker from Colombia living in France. This project is produced by the Medio contención producciones (www.mediodecontencion.com), a Colombian production company in which directors and researchers share their professional and academic experiences.
We are looking for families that would like to participate in our documentary project. Families scattered in geography, living in different countries due to the migration of one or more of its members. Families separated by thousands of kilometers, but that succeed in having a constant communication and sharing their family rituals through several media, especially by Internet.
We want to make contact with women and men belonging to transnational families in different parts of the world and eventually to invite them to participate in the project.
We thank you for all kind of information that could help us to join these families. If you would like to know more about our project don’t hesitate to get in contact with us.
Hector Ulloque
Accion!
Comienza el viaje!

Genesis
Durante el proceso de difusión del documental Hartos Evos aquí hay, tuvimos la oportunidad de hacer tres presentaciones en el departamento del Guaviare, en los municipios de San José del Guaviare y de El Retorno. A diferencia de presentaciones en otros escenarios urbanos, en donde proliferaron los comentarios sobre la temática específica del documental, nos llamó la atención que, una vez concluida la proyección, los espectadores se precipitaron a hablar ininterrumpidamente sobre su propia experiencia y sus comunidades. Fue evidente el deseo de expresar opiniones contenidas, y el espacio y la temática abordados en el documental parecían haberlos incitado a hacerlo.
Escuchamos referencias a asuntos conocidos: el orden público, la pobreza, la coca, el desplazamiento, etc., con la salvedad de que la aproximación provenía de los propios protagonistas y no de informaciones referidas por los medios de comunicación, ni de informes o investigaciones de especialistas. La perspectiva era distinta y, en consecuencia, la comprensión también lo era. Tuvimos la oportunidad de ver los rostros, de escuchar sus voces, de sentir su desespero y palmar su pesimismo. Pero también recordamos los chistes y la “mamadera de gallo”, cuando varias personas nos reunimos, y constatamos que todo está peor, que nada mejora, y que estamos mal, pero acostumbrados. La confrontación con la realidad de la región como experiencia humana, y no como referencia, nos produjo la sensación de estar en un país desconocido; sensación estremecedora.
Esta experiencia nos condujo a tres reflexiones y a una conclusión. En primer lugar especulamos que la historia humana del Guaviare es también la historia humana de Colombia, país de trashumancia y de construcción de sociedades en lo empinado de la montaña o en lo profundo de la selva. El Guaviare como escenario representativo de un país con naturaleza exuberante, diversidad étnica, comunidades indígenas, mestizaje, narcotráfico, plantaciones de hoja de coca, guerrilla, paramilitarismo, masacres, corrupción política, desplazamiento forzado. El Guaviare ha sido una región de conflicto; sin embargo, el tratamiento que se le ha dado a la información ha llevado a que se desconozca la percepción de los pobladores, y estos se han convertido en una especie de masa anónima que oscila entre las voluntades de los grupos armados en conflicto y la utilización que de ellos hacen algunos investigadores sociales y las agencias de cooperación internacional como insumos estadísticos para sus trabajos.
Una segunda reflexión se refiere a la información sobre esta región y al papel de los medios de comunicación en la comprensión del conflicto por parte de la sociedad colombiana. Colombia se ha forjado como país a partir del suceso noticioso, y no a partir de una reflexión profunda sobre su propia historia. Existe una elaboración mediática y visual del Guaviare a través de los sucesos que son noticia: la guerra y el narcotráfico, y circunstancialmente, de manera aislada se ha hecho referencia al componente cultural de la región, representado por la comunidad indígena Nukak Maku. Los medios han construido una imagen a partir de estos rasgos protagónicos de la región, y la visión que la periferia tiene del Guaviare carece de la percepción que las propias comunidades tienen sobre sí mismas y sobre el territorio que habitan. Paradoja repetitiva en un país como Colombia, que se desconoce a sí mismo. Por tanto, el caso del Guaviare no es excepcional, y por ello nos abre una puerta para reflexionar desde la región sobre el conflicto en Colombia. Comunidades de distinta procedencia étnica y cultural habitan regiones azotadas por la dinámica de la guerra, y los conflictos sociales tienen un factor común: el territorio en el que conviven.
Por último, la elaboración del concepto de territorio como espacio de confluencia social y cultural, a partir de las propias concepciones de las comunidades, es fundamental para comprender el conflicto social y armado que allí tiene lugar. Desde la perspectiva de los medios de comunicación (periférica, urbana) el Guaviare se define como un escenario de guerra, peligroso, como una zona roja inhabitable: se criminaliza a la región. Por otro lado, bajo la lógica militar, el territorio es concebido por los actores armados en conflicto como un escenario de guerra, y no como espacio de confluencia humana. En conclusión: hay temas que se elaboran y otros que nos encuentran, como el caso de Meandros, documental que se reveló, no como referencia sino como experiencia humana.
La comprensión del conflicto en Colombia requiere reflexiones diversas. En este sentido, el documental como medio permite registrar una realidad social, histórica y cultural, y la producción cinematográfica nacional no puede estar ausente de este proceso. Consideramos que no se trata de contrarrestar la identificación de Colombia con el flagelo del narcotráfico y con los peligros de la guerra y del secuestro, a través de campañas publicitarias que rescaten las bondades del ser colombiano y las riquezas naturales colombianas. Por otro lado, algunas producciones audiovisuales realizadas en este sentido tienen un marcado componente ideológico, que limita su difusión y hace que de antemano sean subestimadas como material de propaganda. Buscamos registrar el trasfondo que subyace a una problemática reconocida, y presentar al público nacional e internacional una visión más compleja de la realidad colombiana.
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