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La ponderacion de principios
En un sistema de reglas y principios, donde las primeras, a su vez, pueden estar
fundamentadas o ser el reflejo de la optimizacién de ciertos principios, en los
llamados casos dificiles, donde principios colisionan en un caso concreto, el juez
debe ponderar. En este sentido, Dworkin (1989) indica que, “cuando los
principios se interfieren, quien debe resolver el conflicto tiene que tener en
cuenta el peso relativo de cada uno” (p. 77).
Sin embargo, si bien se llega al punto donde se acuerda que el juez es quien
debe tener la actividad ponderativa que determine qué principio se aplica al caso
en concreto, en la teoria del derecho no hay acuerdo sobre como deben ser
aplicados los derechos en caso de conflictos entre ellos, a los efectos de que
esta pueda ser considerada una tarea racional en donde se enlaza esta idea a
una tarea no sometida a la arbitrariedad del juzgador (Villanueva, s. f.).
En este sentido, Moreso (2006) hace una distincién muy preponderante entre
dos modelos ponderativos y propone y aporta una suerte de modelo propio con
base en ellos. Dicho autor hace una introduccién base donde plantea un caso
real tratado por la jurisprudencia espajiola, llamado “El caso del Nifio Marcos”.Sin posibilidad de transcribir todo el caso por razones de obviedad de econdmica
de la lectura, se remite a los puntos mas importantes, que servirdn a los efectos
explicativos.
Marcos A. V., de 13 afios, sufre un accidente y en la prescripcién médica se
insinda la necesidad imperiosa de hacer transfusion sanguinea. La cuestion
factica problematica estaba en que tanto el nifio como sus padres (tutores
decisores) eran de una religion que no permite dicha actividad de transfusién
(testigos de jehova). De esta manera, el nifio termina por no recibir dicha
transfusin y fallece como consecuencia de ello. Los padres de Marcos fueron
acusados del delito de homicidio.
La sentencia de la Audiencia Provincial de Huesca los absolvio. El Tribunal
Supremo tomé el caso y anulé dicha absolucién, dictando luego sentencia
condenatoria por el delito de homicidio con la circunstancia atenuante. E|
Tribunal Constitucional, por su parte, resolvié conceder el amparo y declarar
vulnerado el derecho fundamental a la libertad religiosa y, en consecuencia,
anular la decision del Tribunal Supremo.
Como se desprende de este resumen de un caso jurisprudencial real,
“aparentemente el derecho a la vida de Marcos y el derecho a la libertad
religiosa de Marcos y de sus padres estan en conflicto” (Moreso, 2006, p. 15).
Moreso (2006) distingue dos modos contrarios y no complementarios de tratar
los conflictos de principios o derechos fundamentales. Por un lado, el que
denomina concepcién subsuntiva:
Se trata de reconstruir adecuadamente las pautas que han de guiar nuestra
conducta y, una vez realizada dicha operacién de delimitacion de nuestras
pautas, aplicarla al caso concreto. La apelacion a la pauta moral adecuada,junto con la afirmacién de que el supuesto en cuestion es subsumible a
ella, permite justificar la decision. (Moreso, 2006, p. 15).
Este modelo parte de una premisa basica fundamental: “delimitar
adecuadamente el contorno de los comportamientos incluidos en cada una de
las normas que establecen derechos fundamentales, de forma que encajen
perfectamente entre si” (Moreso, 2006, p. 17). De esta forma —se sostiene—,
los derechos fundamentales, al estar demarcados en una zona de aplicacién, no
colisionarian nunca, porque no tendrian zonas de conflicto, es decir, zonas
comunes. Ademas de esta tarea de delimitacién, seria necesario realizar una
jerarquizacion de los derechos fundamentales, con lo que se tendria de
antemano la cadena de valor de estos. Bajo este modelo, el juez solo tendria
que individualizar el derecho fundamental aplicable, que estaria perfectamente
individualizado y jerarquizado, por lo que no supondria mayores problemas.
Por otro lado, la concepcion particularista prescribe:
No hay tal cosa como pautas universales en las cuales anclar la correccién
moral de las acciones, hay que atender siempre al modo en que, en el caso
individual, se presentan entrelazadas las circunstancias y ponderarlas con
el objeto de percibir la solucion correcta para dicho caso. (Moreso, 2006, p.
15).
Lo basicamente contrario entre estas concepciones esta dado porque el
particularismo no acepta la idea de que lo aplicable a un caso también sea
aplicable a otro, tal como plantea la concepcién subsuntiva. Asi, se le da
importancia, desde el particularismo, a las circunstancias extraordinariamente
particulares de cada caso, lo cual imposibilita la aplicacién igualitaria de los
derechos en todos momentos. Por ello, “la correccién de una accién, para la
concepcién particularista, no depende de su capacidad de ser subsumida a una
pauta general, sino que depende de cémo estén moldeadas en ese caso
concreto las circunstancias” (Moreso, 2006, p. 18).Desde el particularismo se toma como mecanismo interpretativo la ponderacién
de principios. Moreso retoma a Alexy, cuando indica:
Cuando dos principios entran en colisién... uno de los dos ha de ceder
frente al otro. Pero esto no significa que uno de los dos principios sea
invalido, ni que en el principio desplazado haya que introducir alguna
excepcién. Lo que sucede es que, en determinadas circunstancias, un
principio precede al otro. Es por esta razon que se afirma que, en los casos
concretos, los principios tienen diferente peso y el conflicto ha de
resolverse segun la dimensién de peso y no seguin la dimensi6n de validez.
(2006, p. 17).
Por su parte, Moreso propone lo que él entiende como una via intermedia:
Una via segtin la cual la ponderacién es Unicamente la operacién que
permite pasar de las normas que establecen derechos fundamentales, que
tienen la estructura de principios —pautas con las condiciones de
aplicacion abiertas—, a reglas —pautas con las condiciones de aplicacion
clausuradas—, con las cuales es posible llevar a cabo la subsuncidn, en el
Ambito de un problema normativo determinado. (2006, pp. 21-22).
Este modelo propuesto por Moreso (2006), que nombra como /a ponderacién
como paso previo a la subsuncion, consta de cinco etapas:
La primera etapa consiste en la delimitacion del problema normativo de lo
que Alchourrén y Bulygin han llamado el universo del discurso...
La segunda etapa consiste en la identificacién de las pautas prima facie
aplicables a este ambito de acciones...
La tercera etapa consiste en la consideracion de determinados casos
paradigmaticos, reales o hipotéticos, del ambito normativo previamente
seleccionado en la primera etapa...
En la cuarta etapa se establecen las propiedades relevantes de ese
universo del discurso...
La quinta y ultima etapa consiste en la formulacién de las reglas que
resuelven de modo univoco todos los casos del universo del discurso.
(Moreso, 2006, pp. 22-23).
Basicamente, este modelo que intenta Moreso (2006) al momento de fusionar
dos concepciones antagénicas sobre la aplicacién conflictual de derechos
fundamentales puede ser entendido como un proceso, donde primero se debenponderar las circunstancias particulares del caso y demas casos parecidos o que
compartan propiedades relevantes, y luego crear una regla, la cual sera aplicable
a casos donde sus circunstancias particulares sean de la misma cualidad que las
tenidas en cuenta para la resolucién del anterior; es decir, una regla que sirve
para que sea aplicable en la posterioridad con el método subsuntivo.
Moreso indica:
Estas cinco etapas constituyen un modo de concebir la ponderacion que lo
hace compatible con la subsuncién y con una limitada generalidad. Las
reglas surgidas de una reconstruccién como la propuesta se aplican de
moto subsuntivo y permiten articular y otorgar coherencia a la funcion
judicial. Cuando un organo jurisdiccional resuelve un caso individual de
dicho ambito normativo, resuelve con su reconstruccién todos los casos
individuales de dicho ambito. Y lo hace de manera compatible con que, en
otro caso individual perteneciente a ese ambito, o bien debe seguir la
reconstruccién llevada a cabo o debe mostrar una propiedad relevante, no
apreciada previamente, que le permita resolver algunos casos individuales
de un modo diverso. (2006, p. 24).
Acontinuacion, te invitamos a leer la siguiente publicacion:
Fuente: Moreso, J. J. (2010). Conflictos entre derechos constitucionales y maneras de resolverlos, ARBOR
Ciencia, Pensamiento y Cultura. CLXXXVI(745). Pp: 821-832
Referencias
Dworkin, R. (1989). Los derechos en serio. Barcelona, ES: Ariel.
Moreso, J. J. (2006). Dos concepciones de la aplicacién de las
normas de derechos fundamentales. Revista Direito GV, 2(2), 13-30.
Recuperado dehttps://direitosp.fgv.br/sites/direitogv.fgv.br/files/rdgv_04_pp013-
030.pdf
Villanueva, C. (s. f.). El debate Alexy-Habermas sobre conflictos de
derecho y ponderacién: dos miradas sobre la racionalidad de las
decisiones judiciales. En Conflicto de Derechos Fundamentales.