Propriétés et composition de la miel
Propriétés et composition de la miel
Orlando Valega
De Apícola Don Guillermo
Email: [email protected]
Aspectos Generales
La miel es conocida ampliamente como edulcorante. En menor medida se la conoce como
expectorante, y suavizante de la garganta y vías respiratorias, y mucho menos como
cicatrizante. Todo ello fue cosa de viejas durante muchísimos años, hoy es reconocido
científicamente, más otras propiedades que serán comentadas. Se dijo que la abeja recoge la
materia prima para hacer la miel principalmente de las flores, (néctar) también – en algunas
épocas del año- lo hace de otras partes de las plantas, y aún ordeñando pulgones.
La miel, mayoritariamente está compuesta por carbohidratos (azúcares) y gran parte de estos
están desdoblados. Es decir que están predigeridos, lo que facilita enormemente su absorción.
Básicamente la miel tiene un 75% de Azúcares, hasta un 20% de humedad, una pequeña
cantidad de proteínas, de ácidos, de grasas y cenizas (sustancias minerales).Los principales
azúcares son la fructosa y la glucosa. Las mieles oscuras son mejores, por su mayor contenido
en minerales que pueden ser de hasta cuatro veces mas que en las claras.
La miel es una sustancia de color variable, de reacción ácida, y 1.4 veces mas pesada que el
agua. Tiene hasta un 20 % de humedad. Básicamente es una solución de azúcares, agua y
cenizas. Tiene proteínas, –como aminoácidos y enzimas- vitaminas, antibióticos naturales, una
gran cantidad de minerales y oligoelementos.
Composición química
Hidratos de carbono:
Fructosa (levulosa) 38.2% promedio Glucosa (dextrosa) 31.3%
Aminoácidos presentes:
Lisina, Arginina, Tireonina, Acido Glutámico, Glicina, Cistina, Metionina, Leucina,
Fenilalanina, Histidina, Ácido Aspártico, Serina, Prolina, Alanina, Valina, Isoleucina, Tirosina,
Triptófano.
Las cantidades de aminoácidos presentes en miel son bajas, a alguno de ellos se los detecta
como trazas. El mas importante en cantidad es la Lisina que suele estar presente con 0.4 hasta
38.2 mg/100g de miel.
Presencia de Ácidos:
Acético, Cítrico, Glucónico, Maleico, Piroglutámico, Glicólico, Pirúvico, Fosfoglicérico,
Butírico, Fórmico, Láctico, Oxálico, Succínico, Alfa Cetoglutárico, Tartárico.
Vitaminas:
Riboflavina (B12), Niacina; Piridoxina (B6), Acido Pantoténico (B5), Tiamina (B1), Ácido
ascórbico (Vit.C), y en menor cantidad; Acido Nicotínico, Vitamina k, Acido Fólico y Biotina.
Los contenidos en vitaminas en miel son bajos.
Contenido de Enzimas:
Invertasa, Catalasa, Fosfatasa, Diastasa, Inulasa, Glucooxidasa.
Minerales: Cantidades en PPM (partes por millón) para mieles claras y oscuras.
Mineral miel clara miel oscura Mineral M. Clara M. Oscura
Potasio 205 1676 Magnecio 19 35
Cloro 52 113 Silicio (SiO2) 22 36
Azufre 58 100 Silicio 8.9 14
Calcio 49 51 Hierro 2.4 9.4
Sodio 18 76 Manganeso 0.3 4.1
Fósforo 35 47 Cobre 0.29 0.56
Además de Molibdeno, Bario, Oro, Paladio, Aluminio, Plata, Vanadio, Galio, Bismuto,
Germanio, Cromo, Estroncio, Titanio, Zinc, Berilio, Yodo, Litio, Boro, Niquel, Estaño,
Cobalto, Plomo, Osmio, Zirconio.
Lípidos:
Glicéridos, Esteroles, Fosfolípidos
Ácido Oleico, Ácido Mirístico, Ácido Linoleico, Ácido Palmítico, Ácido Láurico, Ácido
Estearico.
Flavonoides:
Quercetina, Isoramnetina, Kampferol, entre otros.
Varios:
Resinas, Terpenos, Aceites esenciales, Aldehidos, alcoholes superiores, Sustancias coloidales,
Acetilcolina, Inhibina y Germicina (antibióticos)
Ácidos orgánicos
Málico, Oxálico, Glucónico.
Componentes volátiles:
Aceites volátiles: se han aislado 41 componentes volátiles de la miel e identificado 8 de ellos.
Ref. Apiterapia hoy en Argentina y Cuba - Dr. Julio César Díaz.
Cristalización de la miel
¿Por qué se cristaliza la Miel?
La miel se cristaliza porque es una solución supersaturada. Este estado de sobresaturación
ocurre porque hay mucho azúcar en la miel (mas del 70%) con relación a la cantidad de agua
(a menudo menos del 20%). La glucosa tiende a precipitar fuera de la solución, y la solución
cambia a un estado sobresaturado más estable. La forma monohidratada de la glucosa puede
servir como semilla o núcleo, los cuales son esenciales en el punto de partida para la formación
de los cristales. La cantidad de glucosa y de fructosa presente en la miel, así como la humedad
de la misma, son los principales factores que determinan la cristalización de la miel. A mayor
cantidad de glucosa mas rápido se produce la cristalización y a la inversa cuanto mayor es la
cantidad de fructosa menor es la tendencia a cristalizar Con el contenido de agua sucede que a
mayor cantidad de agua menor es la tendencia a cristalizar. Un cociente bajo entre el contenido
en % de glucosa y el % de agua presente en la miel da como resultado una menor tendencia a
cristalizar. Dicho de otra manera: El coeficiente que resulta de dividir el % de glucosa con el %
de agua presentes en la miel, es directamente proporcional a la tendencia a la cristalización.
La miel procesada debe ser almacenada de 18 a 24º C. y la miel no procesada debe ser
almacenada por debajo de los 10º C. a fin de evitar la cristalización.
La humedad del depósito influye en la cristalización de la miel, a mas humedad menos
cristaliza.
La miel se altera con la humedad, la luz, y el calor, lo que hay que evitar en su almacenaje y
transporte.
Según recomienda el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la miel en barriles,
en bidones de 30 lt, o bien en Tambores metálicos de( 200 Lt, 340 kg) deberá almacenarse en
un lugar seco, a una temperatura constante de 21ª C. El almacenamiento durante largos períodos
a temperaturas por encima de 21ª C, así como el calentamiento excesivo; causan la alteración
de la miel. Así mismo, el almacenamiento a 10ª - 21ª C de la miel sin calentar puede ser el
origen de la fermentación y la cristalización. Esta observación resulta igualmente válida para la
miel en frasco o en pequeños envases. Estas mieles deben almacenarse en contenedores de
transporte, con objeto de protegerlas contra la luz.
1 - Miel líquida
2 - Miel cremada
1 - Miel Líquida:
La miel de abeja es un alimento que se ha consumido desde tiempos inmemoriales. Es una
mezcla compleja constituida principalmente por agua, azúcares (glucosa, fructosa, sacarosa,
maltosa, azúcares superiores), ácido glucónico, lactona, compuestos nitrogenados, minerales y
algunas vitaminas.
Los principales factores de calidad que se utilizan en el comercio internacional de la miel son,
además de sus características sensoriales (olor, color y sabor): humedad, cenizas, acidez,
azúcares reductores, sacarosa aparente, y sólidos insolubles en agua. Hidroximetilfurfural,
actividad diastástica, siendo estos dos últimos fuertemente influenciados por el calentamiento
y el tiempo de almacenamiento de este producto. El contenido de HMF ha sido el que mayor
importancia ha tenido durante los últimos años en el comercio internacional.
TOWNSEND (1972) estima que la miel fluida debe ser limpia y tener un aspecto agradable,
sin cristalizar durante al menos nueve meses; solo en estas condiciones están satisfechas las
exigencias del mercado. Por esta razón, el envasador debe planear con cuidado las compras y
las operaciones de acondicionamiento. El calentamiento bajo control, asociado con el filtrado
es el medio práctico más eficaz para retrasar la cristalización. Para proteger el sabor de la miel
y evitar el sobrecalentamiento, es un procedimiento corriente hoy día, cuando haya impurezas
en el producto, el de espumar, filtrar y dejar sedimentar la miel, o bien asociar todas estas
operaciones, a temperaturas que no deben sobrepasar los 50º C, antes de proceder al
calentamiento propiamente dicho. Este tratamiento asegura la eliminación de los restos de cera
que alteran el color y el sabor de la miel a altas temperaturas. Con vistas a obtener este resultado,
hay que dejar escurrir la miel directamente del licuador a un tanque poco profundo de cerca de
90 cm de alto. La miel del tanque se somete a un leve mezclado y se calienta la parte inferior
del tanque, espumando con cuidado la superficie, antes de envasar el producto. La fase siguiente
consiste en calentar la miel a 80º C, durante al menos cuatro minutos. Luego, la miel se filtra y
su temperatura baja a 60º C, para su envasado. Hay que efectuar muy rápidamente el
calentamiento y el enfriado y, con este fin, puntualizaron equipos especiales. Los cambiadores
de calor de bandeja, una adaptación de los modelos que emplean para pasteurizar la leche, se
emplean con este fin a escala universal. La miel pasa a través de la espiral sumergida en agua
caliente, a contracorriente y su temperatura alcanza rápidamente 80º C. El sistema debe estar
provisto de guarniciones suplementarias sólidas, para asegurar el mantenimiento de una presión
constante. La miel sale después de la unidad de tratamiento, atraviesa el filtro-prensa y entra en
la segunda sección del sistema, donde se enfría rápidamente hasta 60ª C. El proceso se extiende
cerca de los cuatro minutos exigidos, que es muy importante para atrasar la cristalización.
Pasteurización
GONNET (1964) subrayó que la composición básica de la miel no está afectada por la
pasteurización y que no hay formación significativa de HMF. La diastasa no está destrozada
hasta un nivel que sea dañino a la calidad de la miel. A condición que la pasteurización no
sobrepase seis minutos y la temperatura no suba más allá de 78º C, la calidad de la miel no
sufre. La pasteurización facilita mantener la miel en estado fluido durante seis – ocho meses, a
condición que la misma esté bien purificada y que los tanques estén bien limpios.
WALSH (1960) mostró que la miel cristalizada que ha estado frecuentemente sometida a
calentamiento cristalizará antes que la miel fresca. Para impedir este fenómeno, hay que
pasteurizar la miel, para destrozar las levaduras y fundir todos los cristales que la misma
contiene. Luego, hay que agregar agua destilada, con objeto de volver el nivel de humedad al
20 %, lo que alarga notablemente el período de mantenimiento de la miel en estado líquido.
KODOYNE (1962) comprobó que la temperatura de 14ª C es la que más favorece la
cristalización y que el mantener una temperatura baja (de congelación) constante inhibe la
cristalización. La pasteurización durante tres segundos a 82ª C (que disuelve los cristales
microscópicos), seguida por enfriado a la temperatura ambiente, retrasa la cristalización de la
mayoría de las mieles durante varios meses, hasta dos años. No obstante, este método sigue
siendo ineficaz si el contenido en glucosa de la miel es bastante alto, como para que se trate de
una solución saturada.
El método consiste en calentar la miel hasta su licuación completa, sin rebasar la temperatura
de 65,5º C. Después la miel filtrada a través de una tela fina de algodón o nailon u otro material
capaz de asegurar la eliminación de todas las partículas en suspensión. El enfriado, secado y
molido fino de la miel, sirve como el grano (semilla o núcleo, también) de inicio, el cual es
mezclado en frió con la miel liquida. Este producto esta estable en tres días, y en seis días esta
cremosos y consistente.
La batidora consiste en un tambor vertical donde se introduce la miel, y un eje movible con
paletas las cuales, a medida que giran, van modificando la textura de la miel. La única forma
de lograr miel cremosa es partiendo de miel granulada. Dado que la fabricación de este tipo de
miel se esta incrementando en los últimos tiempos, se pueden ver en el mercado máquinas de
diferentes marcas y precios. Los requisitos sanitarios para la evaluación de la miel cremosa son
idénticos a los requeridos para la instalación de cualquier establecimiento de extracción y
envasado de miel habilitado.
Se entiende por miel el producto alimenticio producido por las abejas melíferas a partir del
néctar de las flores o de las secreciones procedentes de partes vivas de las plantas o de
excreciones de insectos succionadores de plantas que quedan sobre partes vivas de plantas, que
las abejas recogen, transforman, combinan con sustancias específicas propias y almacenan y
dejan madurar en los panales de la colmena.
2.2 – CLASIFICACIÓN
.2.1.1 - Miel de flores - Es la miel obtenida principalmente de los néctares de las flores.
Se distinguen: Mieles uniflorales o monoflorales - Cuando el producto proceda
primordialmente del origen de flores de una misma familia, género o especie y posea
características sensoriales, fisicoquímicas y microscópicas propias. Mieles multiflorales o
poliflorales o milflorales.
2.2.2.1 - Miel escurrida - Es la miel obtenida por escurrimiento de los panales desoperculados,
sin larvas.
2.2.2.2 - Miel prensada - Es la miel obtenida por prensado de los panales sin larvas.
2.2.2.3 - Miel centrifugada - Es la miel obtenida por centrifugación de los panales
desoperculados, sin larvas 2.2.2.4- Miel filtrada - Es la que ha sido sometida a un proceso de
filtración sin alterar su valor nutritivo.
2.2.4.1 - Miel para consumo directo - Es la que responde a los requisitos indicados en el punto
4.2.
2.2.4.2 - Miel para utilización en la industria (miel para uso industrial) - Es la que responde a
los requisitos indicados en el punto 4.2, excepto el índice de diastasa y el contenido de
hidroximetilfurfural que podrán ser menor que 8 (en la escala de Gothe) y mayor que 40 mg/kg
respectivamente. Sólo podrá ser empleada en la elaboración industrial de productos.
2.3 - DESIGNACIÓN (DENOMINACIÓN DE VENTA)
3 – REFERENCIAS
a - Comisión del Codex Alimentarius, FAO/OMS- Norma mundial del Codex para la Miel,
Codex Stan 12-1981, Rev. 1987, Roma, 1990. CAC/Vol. III, Supl. 2, 1990.
4 - COMPOSICIÓN Y REQUISITOS
4.1 – COMPOSICIÓN
4.2 – REQUISITOS
4.2.1 - CARACTERÍSTICAS SENSORIALES - Color - Será variable desde casi incolora hasta
pardo oscuro, pero siendo uniforme en todo el volumen del envase que la contenga. Sabor y
aroma - Deberá tener sabor y aroma característicos y estar libre de sabores y aromas objetables.
Consistencia - Podrá ser fluida, viscosa o cristalizada total o parcialmente.
Una de las razones por las que suele superarse ese 20% es debido a la cosecha de la miel antes
de que alcance la humedad adecuada. También puede atribuirse al almacenamiento de la misma
en condiciones inadecuadas. Un alto porcentaje de agua favorece el desarrollo de mohos y
levaduras.
Sacarosa aparente:
La variación de estos valores puede deberse a adulteraciones como así también al tipo de
alimentación que recibe la colmena y a su cosecha prematura.
4.2.2.2 - Limpieza - Sólidos insolubles en agua: máximo 0,1 %, excepto en miel prensada que
se tolera hasta el 0.5%.
Minerales (cenizas): máximo 0.6%. En miel de mielada y sus mezclas con mieles de flores se
tolera hasta 1%.
Esta medida se relaciona con problemas de higiene (tierra, arena). La miel adulterada con
melaza también puede presentar un alto porcentaje de cenizas. No se admiten metales pesados
que superen los máximos permitidos en los alimentos en general
Se establecen los siguientes límites máximos de tolerancia de contaminantes inorgánicos:
4.2.2.3 - Deterioro
4.2.3 - ACONDICIONAMIENTO - Las mieles podrán presentarse "a granel" (tambores de 300
kg.) o fraccionadas. Deberán acondicionarse en envases bromatológicamente aptos, adecuados
para las condiciones previstas de almacenamiento y que confieran una protección adecuada
contra la contaminación. La miel en panales y la miel con trozos de panal sólo estará
acondicionada en envases destinados al consumidor final (fraccionada).
5 – ADITIVOS
Se prohíbe expresamente la utilización de cualquier tipo de aditivo.
6 – HIGIENE
6.1 - CONSIDERACIONES GENERALES
7 – ROTULADO
Se aplicar el Reglamento MERCOSUR para el rotulado de alimentos envasados. La vida útil
del producto será tal que se garantice el cumplimiento de los factores esenciales de calidad e
higiene establecidos en esta norma. Deberá indicarse en la rotulación obligatoria la leyenda:
"condiciones de conservación: mantener en lugar fresco".
8 - MÉTODOS DE ANÁLISIS
Los parámetros correspondientes a las características físico-químicas y microbiológicas del
producto serán determinados según se indica a continuación:
Determinatión Referencia
Azucares reductores CAC/Vol. lll, Supl. 2, 1990, 7.1
Humedad método
A.O.A.C. 15th. Ed., 1990, 969.38 B
refractométrico
Sacarosa aparente CAC/Vol. lll, Supl. 2, 1990, 7.2
Solidos insolubles en
CAC/Vol. lll, Supl. 2, 1990, 7.4
agua
Minerales (cenizas) CAC/Vol. lll, Supl. 2, 1990, 7.5
Acidez libre A.O.A.C. 15th. Ed., 1990, 962.19
Actividad diastásica CAC/Vol. lll, Supl. 2, 1990, 7.7
Hidroximetilfurfural
A.O.A.C. 15th. Ed., 1990, 980.23
(HMF)
I.C.M.S.F., Microorganisms in Food 1,
Coliformes Their significance and methods of enumeration,
Método 4, 2nd. Ed., 1978
A.P.H.A. Compendium of Methods for the
Hongos y levaduras Microbiological Examination of Foods, Método 17.52,
2nd. Ed., 1984
A.P.H.A. Compendium of Methods for the
Salmonella s.p.p. Microbiological Examination of Foods, Método 26.12,
2nd. Ed., 1984
9 – MUESTREO
Se aplicará las directivas de la Comisión del Codex Alimentarius, FAO/OMS, Manual de
Procedimiento, Séptima Edición. Se procederá de acuerdo con la Norma ISO 7002, Agricultural
food products, Layout for a standard method of sampling from a lot. Deberá diferenciarse entre
producto "a granel" y producto fraccionado (envase destinado al consumidor).
C) Pipetas sacamuestras: Tubos de 5 cm. de diámetro por un metro de largo. Afinados en sus
extremos a unos 15 mm. de diámetro.
C) Miel líquida que no puede ser homogeneizada: Con el frasco sacamuestras se extraen diez
muestras de 50 ml cada una, de diferentes niveles y en distintas posiciones. Dirección de
Industria Alimentaria S.A.G.P. y A.
Rotulado de la miel
El Código Alimentario Argentino establece las condiciones que deben reunir las etiquetas de
los alimentos, para el caso de venta de miel fraccionada. La siguiente información debe constar
en todo alimento envasado que se expenda en nuestro país. Denominación y marca del alimento
Establecimiento elaborador y razón social del mismo.
Números de registro correspondiente (RPE, RNP, RPPA, RNPA, Nº SENASA o el que
corresponda).
Para la indicación del lote se puede utilizar un código clave precedido por la letra "L", el que
debe estar a disposición de la autoridad sanitaria competente y figurar en la
documentación comercial, o bien la fecha de envasado siempre que la misma indique por lo
menos el mes y el año claramente y en el citado orden.
Contenido neto.
Designación de calidad.
Dicha información debe ser fácilmente comprensible y no debe ser equívoca o engañosa en
forma alguna, debiendo cumplir con la totalidad de los parámetros que identifiquen la
calidad de esa miel.
Información nutricional.
Puede brindarse esta información siempre y cuando no puedan inducir a equívoco o engaño al
consumidor en relación con la verdadera naturaleza y composición del producto.
*ARTICULO 8°.- Los análisis que efectúen los laboratorios se harán de muestras de miel recién
cosechadas, obtenida según el siguiente procedimiento:
a) Se deben extraer CIEN (100) gramos de cada parte superior, media e inferior del recipiente
de envasado (tambor).
*ARTICULO 9°.- Cada laboratorio deberá formar una palinoteca de referencia. Los patrones
polínicos de cada especie se realizarán siguiendo las técnicas con o sin acetólisis (1966).
ARTICULO 10.- Los análisis cuantitativos para determinación del origen botánico de la miel
se realizarán siguiendo la metodología de Maurizio (1979).
*ARTICULO 11°.- Los análisis cualitativos para determinación del origen botánico de la miel
y el análisis cuantitativo se realizarán siguiendo la metodología de Louveaux, Maurizio y
Worwohl (1978)."
ARTICULO 12.- Los laboratorios emitirán DOS (2) tipos diferentes de certificados,
denominados "A" y "B", según que la muestra analizada haya sido extraída directamente por
personal del laboratorio o por el productor, respectivamente.
APICULTURA ORGÁNICA
1. Criterios generales:
2. Ámbito de aplicación:
La producción, industrialización, transporte, rotulado y comercialización de miel, y otros
productos y subproductos de la colmena de origen orgánico, ecológico, o biológico, quedan
reglamentados por esta Norma de Producción.
3. Definiciones:
• Alza Melaria Certificable: Alza identificada con el código del productor para la
cosecha de miel.
• Apiario Certificable: Lugar físico de asentamiento de un grupo determinado de
colmenas y/o núcleos, que comprende un radio no inferior a UNO COMA CINCO
KILOMETROS (1,5 Km.). Representa la unidad de manejo del establecimiento
apícola.
• Colmena: Es la suma del material inerte identificado individualmente (cámara de cría)
más el material vivo (abejas), más la/s alza/s melaria/s.
• Colonia: Es el conjunto de material vivo (obreras, zánganos, crías y reina fecundada)
que componen una colmena o núcleo.
• Núcleo: También considerada como una Unidad de Producción, contiene material vivo
y material inerte, su origen puede ser de la multiplicación de una colmena propia
(endógena) o por la compra a terceros (exógena).
• Paquete: Material vivo compuesto solamente por obreras y UNA (1) reina.
• Lazareto: También llamado apiario cuarentenario o de aislamiento. Es el lugar
destinado al emplazamiento de colmenas que deben recibir tratamientos
medicamentosos que no están contemplados dentro de este cuaderno de normas.
• Producción Paralela: Es la coexistencia en uno o varios establecimientos de un mismo
productor o bajo la misma razón social, de DOS (2) sistemas productivos. Siendo uno
de ellos manejados en conformidad a estas normas de producción orgánica, y el otro
bajo un sistema no contemplado en las mismas, llamada en adelante sistema
Convencional.
4. Marco Administrativo:
Podrán aspirar a la certificación orgánica de productos y subproductos apícolas, aquellas
personas físicas o jurídicas o asociaciones de productores que hayan firmado un
convenio con una Empresa Certificadora habilitada por el SERVICIO NACIONAL DE
SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA.
Al nuevo asentamiento se le deberán exigir los mismos requisitos que para el de origen.
Se deberán llevar registros sanitarios y productivos del apiario, donde se asentarán los
tratamientos profilácticos y/o terapéuticos realizados, el alta y bajas de colmenas,
movimientos a otras zonas de libación, kilos de miel producida, etc.
6. Transición:
Para recibir la denominación de Orgánico, Ecológico o Biológico, se establece un
período de transición de DOS (2) años en cumplimiento del artículo 4º de la Resolución
Nº 1286 del 19 de noviembre de 1993 del ex-SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD
ANIMAL.
Dicha denominación involucra sólo a las colmenas y/o núcleos declarados
oportunamente, quedando exceptuadas de ésta a las que hubieran ingresado al Lazareto,
las que deberán pasar por un nuevo período de transición no inferior a UN (1) año,
siempre y cuando la totalidad de la cera sea sustituida por otra que cumpla las
condiciones fijadas en la presente norma.
Este período de transición podrá ser extendido o reducido de acuerdo a los antecedentes
comprobables para cada situación en particular por parte de la empresa Certificadora y
con el consentimiento del SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD
AGROALIMENTARIA.
Cera Estampada:
La cera utilizada para el estampado de láminas será de origen ecológica producida en el
mismo establecimiento o de cera ecológica externa certificada.
10. Alimentación:
La base de la alimentación de las abejas es la miel y el polen producidos y almacenados
en el propio panal. A tal efecto se deberán dejar reservas suficientes de los mismos para
la supervivencia en época invernal.
Desinfección de Colmenas:
Autorizados:
• Tratamiento térmico
• Cal y cal viva
• Hipoclorito de sodio
• Ácidos acético, fórmico, láctico y oxálico
• Alcohol
• Formaldehído
• Soda Cáustica
Varroasis:
Tratamientos específicos:
Se autoriza el uso de Acido Fórmico, Ácido Láctico, Ácido Oxálico, Rotenona y Aceites
esenciales como el Timol, Eucaliptol, Mentol. La época recomendada para los tratamientos es
el otoño cuando se encuentra menor cantidad de cría operculada y lejos de la época de mielada.
No obstante esto, deberán efectuarse tratamientos controlados específicos para cada zona en
particular dado la gran variabilidad de las condiciones ambientales.
Se prohibe:
13. Elaboración:
Todos los establecimientos que extraigan, fraccionen, estacionen, acopien ó envasen Miel
Orgánica, deberán dar conformidad a las disposiciones del SERVICIO NACIONAL DE
SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA para Miel Convencional (Resolución N°
220 de fecha 7 de abril de 1995 del ex–SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL para
la habilitación de plantas); a la Resolución Grupo Mercado Común (GMC) N° 80/96 sobre
Buenas Prácticas de Manufactura), más las propias del presente reglamento.
Recepción y descarga:
Se deberá contar con un sector apto para tal fin, en el que sólo se podrá descargar material a
certificar, no pudiéndose descargar al mismo tiempo material convencional.
El material deberá ser acompañado con su respectivo Remito de Envío, y asentado en el registro
de la planta, al cual se le asignará un número de Lote de Extracción.
Extracción y Almacenamiento:
Los tanques, cubas y conductos deben ser de acero inoxidable, o bien recubiertos con pintura
epoxi alimentaria. No se permite el uso de materiales galvanizados, o de chapa desnuda.
Los envases destinados a contener miel a granel deberán encuadrarse bajo el marco Normativo
de la Resolución Nº 121 de fecha 20 de octubre de 1998 de la SECRETARIA DE
AGRICULTURA, GANADERIA, PESCA Y ALIMENTACION y deberán estar identificados
individualmente para su registro.
Fraccionamiento:
Las empresas que adquieran materia prima certificada a granel de terceros para su posterior
fraccionamiento, deberán firmar un convenio con una empresa certificadora para el seguimiento
de su producción y obtención del certificado correspondiente, a su vez darán cumplimiento a
los mismos requisitos higiénico-sanitarios que para las plantas extractoras.
Los envases serán preferiblemente de vidrio y con cierre hermético o de aquellos materiales de
calidad alimentaria preferiblemente reusables o reciclables. El lavado y desinfección de los
materiales sólo podrá hacerse con sustancias autorizadas en el Anexo I de la presente
resolución.
14. Registros:
Los establecimientos que extraigan, elaboren o fraccionen Miel Orgánica deberán llevar
registros tanto del origen de la materia prima como del proceso de elaboración, de tal manera
que pueda realizarse seguimiento (trazabilidad) del producto desde el lugar de producción
(apiario) al de destino final.
Usos de la miel
La miel además de ser rica principalmente en azúcares, posee proteínas, vitaminas y otras
sustancias que le confieren propiedades terapéuticas y presenta numerosas alternativas de uso,
que se enumeran a continuación:
Estos usos alternativos poseen un alto potencial de desarrollo, como se observa en países como
EE.UU. y los integrantes de la Unión Europea, donde la miel tiene mucha relevancia en la
industria de la alimentación.
La miel como remedio - terapéutico fue descubierta por nuestros antepasados de forma empírica
y desde hace mucho tiempo se conocen, entre otras, sus propiedades antisépticas, dietéticas,
edulcorantes, tonificantes, calmantes, laxantes y diuréticas.
Aunque para muchos países occidentales la miel es un simple edulcorante sustitutivo del azúcar,
para otros es considerada como un auténtico medicamento utilizado en múltiples afecciones.
Concretamente, en la antigua URSS los campesinos llamaban a las abejas "las farmacéuticas
aladas". No obstante, también se le han atribuido a este alimento medicamento unas acciones
farmacológicas que no posee, ensalzando propiedades que no manifiesta.
Existen autores que defienden la teoría de que la miel tiene las propiedades medicinales de las
plantas de las cuales procede, atribuyendo a las diferentes mieles monoflorales procedentes de
plantas melíferas medicinales sus propiedades curativas (Nahmias, 1980).
Si bien es cierto que la mayoría de las plantas medicinales también son melíféras, no se puede
generalizar y caer en el error de que tengan sus mismas propiedades, ya que las sustancias
activas, a causa de los diferentes metabolismos de la planta, difícilmente llegan al néctar y
cuando lo hacen no es en la cantidad suficiente para que sean eficaces.
En este trabajo se pretende pasar revista a las acciones y usos farmacéuticos de la miel,
comprobados por experiencias clínicas, científicas o de uso popular, y que pueden llegar a
explicar los verdaderos valores terapéuticos de este producto apícola.
TRATAMIENTO DE HERIDAS
La miel posee un gran poder antibiótico y emoliente, por lo que ha sido utilizada desde siempre
en el tratamiento de heridas, quemaduras, úlceras, etc., debido a su contenido en una sustancia
de efecto antimicrobiano denominada inhibina (Dolci, Du & Dziao,l937). En los papiros de
Eberts y Smith, que datan de antes del año 1500 a. C. ya se aconsejaba tratar con miel las
heridas.
Plinio el Viejo (28-70, d. C) considera que la mezcla de miel con aceite de hígado de bacalao
es el mejor remedio para tratar las heridas.
Según loirish (1985), el Dr. Lücke en 1933 propone tratar las heridas infectadas con un
ungüento a base de miel y aceite de hígado de bacalao. El autor parte del hecho de que la miel
actúa favorablemente sobre la desinfección y cicatrización de heridas infectadas, mientras que
el aceite de hígado de bacalao contribuye a la regeneración del epitelio. También cita las
experiencias del cirujano ruso Krinitski, que obtuvo buenos resultados al tratar 52 casos con
este mismo ungüento de miel y aceite de hígado de bacalao. Doce enfermos presentaban
osteomielitis, 7 estaban afectados de hidradermitis, 3 sufrían paranefritis y 30 mostraban
quemaduras. Según sus observaciones clínicas, la presencia de miel en la herida condujo a una
elevación brusca del glutatión en el humor de la herida, jugando un papel importante en los
procesos redox del organismo. Por tanto, se estimula la división y el crecimiento de las células
y, en consecuencia, favorece la cristalización.
Ioirish (1985) también cita el caso de un médico ucraniano que utilizaba la miel en el
tratamiento de heridas y úlceras rebeldes que cicatrizaban con dificultad. Relata el caso de un
paciente mutilado de 25 años que tenía en el reverso de la planta del pie derecho una gran
cicatriz. En el centro de ésta tenía una úlcera de 3 x 5 cm con un fondo profundo, de color gris
brillante y con bordes necrosados. Este estado persistía desde hacía meses, y después de
aplicarle un ungüento a partir de miel la herida cicatrizó al cabo de 22 días.
Heinerman (1988) recomienda la aplicación de miel en el tratamiento de úlceras, lesiones
herpéticas, grietas y llagas.
Para las úlceras varicosas crónicas, quemaduras y lupus eritematoso, aconseja una mezcla de
miel y vaselina (80: 20).
También indica que de 50 casos de ulceraciones de la piel tratadas con miel, del 38-76% se
curaron completamente, del 10-20% sufrieron curaciones parciales y sólo del 2-4% no tuvieron
ninguna mejoría, cosa que demuestra la gran actividad cicatrizante de la miel en estas
afecciones y confirma la utilización de la miel incluso en cirugía hospitalaria.
Los antiguos tratados de medicina rusa, como comenta Ioirish (1985), reflejan numerosos
consejos sobre la forma de tratar las enfermedades de la piel con miel. Indica que 27 pacientes
que sufrían de forúnculos y carbúnculos, fueron tratados exitosamente con miel. Asimismo,
resalta casos de curaciones de tuberculosis cutánea con la aplicación de vendas impregnadas
con miel.
La miel tiene una acción benéfica sobre la piel a causa de las propiedades nutritivas, emolientes
y bactericidas que posee y que la convierten en un excelente cicatrizante, como hemos indicado.
La miel también nutre los tejidos epiteliales y las ramificaciones nerviosas subcutáneas.
Así, la miel tiene buenas aplicaciones en cosmética a causa de sus propiedades calmantes,
demulcentes, antiinflamatorias, epitelizantes, emolientes, hidratantes, refrescantes y
tonificantes. Se puede utilizar en forma de lociones, geles, emulsiones, soluciones, cremas,
jabones, ungüentos, stiks y pastas, entre otras formas, como indica Propersino (1988).
Se considera a la miel como un buen remedio para las arrugas, según Heinerman (1988), ya que
proporciona suavidad y frescor a la piel. Recomienda su aplicación en forma de mascarillas y
es un buen remedio para las pieles secas.
Como se ha indicado, la miel no sólo suaviza la piel, sino que además la nutre.
Los baños de miel también ejercen una acción médico profiláctica sobre la piel y sobre todo el
organismo en dosis de 200-250 g de miel por baño. Se pueden aplicar en baños fríos, tibios y
calientes.
La miel dio buenos resultados en el tratamiento de la úlcera venosa de las piernas, úlceras de
las piernas de etiología diversa, ulceraciones del pie de diabético, llagas átonas post-trasplante,
abscesos y quemaduras y heridas quirúrgicas infectadas en los miembros inferiores. Todas las
heridas tratadas se curaron, con la excepción de las que iban asociadas a una insuficiencia
arterial. Las infecciones desaparecieron rápidamente, incluidas las causadas por Pseudomonas.
Queda comprobado que los apósitos empapados en miel son la mejor modalidad de aplicación
de la miel sobre una herida y de mantenerla ahí por un tiempo suficiente. No obstante,
previamente hay que rellenar de miel las anfractuosidades de la lesión, de tal forma que esté en
contacto con toda la superficie dañada. Los senos infectados pueden rellenarse de miel con la
ayuda de un catéter. En el caso de las heridas de fuerte exudación, se observó que con la
renovación del apósito también se quitaba la miel de encima de la herida, cuando los tapones
Gamgee (tapones de algodón de envoltura poco pegajosa empleados como apósitos, como
tapones compresivos para proteger la herida contra el frío y los traumas) se empleaban
empapados en miel, dejando así la herida limpia para la aplicación del nuevo apósito. Con los
tapones adhesivos con alginato (tapones muy absorbentes y biodegradables, con contenido de
alginato, un producto extraído de algas marinas) no se conseguía el mismo efecto. Varios
pacientes se vieron obligados a renunciar a este tratamiento, por considerarlo demasiado
doloroso. Algunos empezaron el tratamiento con una miel cuya acidez había sido neutralizada,
y así se comprobó que era la acidez de este producto de la colmena lo que provocaba la
sensación dolorosa.
Pese a su escaso tenor en agua "libre", la miel asegura un medio húmedo para la cicatrización,
que en estas condiciones se desarrollará lo mejor posible. La miel no produce la deshidratación
de los tejidos, gracias a sus efectos osmóticos, sino que dirige los líquidos de la circulación
subyacente hacia los tejidos dañados. De esta manera, encima del apósito se va formando una
capa de miel diluida, que impedirá su adherencia y, en consecuencia, evitará que con el cambio
del apósito se quite también el tejido nuevo. Otra consecuencia favorable del efecto osmótico
es que asegura a la herida el oxígeno y los elementos nutritivos necesarios a los tejidos
traumatizados, por medio del flujo linfático que induce. Los componentes de la miel aportan un
suplemento de elementos nutritivos, que aumenta la tasa de crecimiento del tejido de
granulación. En este medio húmedo, la alta osmolaridad de la miel protege el tejido cutáneo de
la maceración y sus propiedades antibacterianas impiden el crecimiento bacteriano. Su gran
viscosidad constituye una barrera protectora contra el riesgo de infección cruzada de las llagas.
Otro mecanismo a través del cual la miel elimina la infección de las heridas está representado
por su efecto activador del sistema inmune, pues se ha señalado que estimula la mitosis de los
linfocitos B y T y activa los leucocitos neutrófilos. Hay más, suministra una importante
aportación de glucosa, fundamental para el crecimiento explosivo del número de fagocitos.
Ioirish (1985) relata las curaciones de 20 pacientes afectados de atrofia evolutiva de las vías
respiratorias superiores. El autor utiliza un inhalador pulverizador, adoptado para pulverizar
soluciones acuosas, usado con una solución de 10% de miel, durante 5 minutos. De los 20
enfermos tratados, solo dos no mejoraron. Haciendo uso de las inhalaciones, la miel actúa sobre
las mucosas de la nariz, laringe y sobre los alvéolos pulmonares. De este modo, la miel ejerce
un efecto bactericida local y fortificante general del organismo.
Por otra parte, este mismo autor cita diversas propiedades de la miel en el tratamiento de rinitis
aguda y crónica, faringitis, bronquitis y otras enfermedades respiratorias.
La miel también ha mostrado grandes propiedades béquicas, utilizándose como antitusígena en
infinidad de jarabes.
Heinerman (1988) recomienda su uso en caso de afonías, ronqueras, laringitis y ataques de tos.
AFECCIONES PULMONARES
Hipócrates indicaba que una bebida a base de miel es un buen expectorante y calmante de la
tos.
Avicena recomendaba que al aparecer los primeros síntomas de tuberculosis se tomase una
mezcla de miel con pétalos de rosa.
La miel mezclada con avellana constituye también un buen remedio para la tos crónica y
favorece la expectoración.
En los casos de tuberculosis está recomendado tomar miel disuelta con leche o miel mezclada
con grasa animal.
En el siglo pasado, las personas que padecían las hemorragias pulmonares tomaban miel pura
o mezclada con jugo de zanahoria y nabo.
Únicamente se puede afirmar que siendo un tonificante contribuye al hecho de que el organismo
aumente la resistencia a las infecciones.
Ioirish (1985) relata el caso de unos pacientes afectados de tuberculosis que tomaban 100-150
g de miel por día, observando que mejoraban su estado general, se producía un aumento de
peso, una disminución de los abscesos de tos, un incremento de la cantidad de hemoglobina y
una disminución de la velocidad de sedimentación de eritrocitos. Con tres pacientes afectados
de absceso pulmonar, después de la ingesta de miel se observó una mejora del apetito, un
aumento de peso, una disminución de la expectoración, una regulación de la diuresis y una
mejora del aparato digestivo, con regulación del estreñimiento.
AFECCIONES CARDÍACAS
En todos aquellos casos en que la cura depende de la capacidad de trabajo de corazón, está
indicada la miel con la finalidad de excitar su actividad y nutrir sus células.
También existen razones para suponer que la glucosa contribuye a la flebectasia (dilatación de
las venas) y por eso mejora la circulación de la sangre del sistema coronario.
Según Ioirish (1985), el consumo prolongado, durante 1-2 meses, de 50-140 g de miel por día,
en pacientes afectados con trastornos cardíacos, conduce al mejoramiento del estado general, a
la normalización de la composición de la sangre, a la elevación de la cantidad de hemoglobina
y del tono cardiovascular.
Ioirish (1985) relata las experiencias del Hospital de Irkutsk en la ex URSS donde fueron
tratados 600 enfermos de úlcera gástrica. En 302 casos la enfermedad cursó de forma normal:
76 pacientes sufrían hiperclorhidria, 67 tenían una acidez normal, 54 presentaban hipoclorhidria
y 24 se quejaban de aclorhidria.
El tratamiento clásico, dieta y medicamentos, Ilevó a la convalecencia del 61% de los enfermos
y persistieron los dolores en el 18%. En cambio con el tratamiento con miel se proporcionó la
cura del 79,7 al 84,2% de los enfermos y cuando terminaron el tratamiento sólo el 5,9%
presentaba dolores.
Los exámenes radiólogos mostraron que las úlceras habían desaparecido en el 29% de los
enfermos sometidos al tratamiento clásico y en el 59,2% de los que fueron tratados con miel.
El tiempo de hospitalización de los enfermos tratados por el último método fue por término
medio más corto.
Además se observó que la miel actuó como tónico general del organismo y se observó un
aumento de peso, mejorando la composición de la sangre, normalizando la acidez del jugo
gástrico y una disminución de la irritabilidad del sistema nervioso.
El mismo autor citado anteriormente recoge las experiencias del Hospital Ostroúmov de Moscú
sobre 155 pacientes y llega a conclusiones semejantes: la miel normaliza la acidez y la secreción
del jugo gástrico, suprime la pirosis, la eructación y los dolores.
Por un lado tiene una acción local que favorece la cicatrización de la úlcera de la mucosa
gástrica semejante a la que ejerce sobre las heridas y ulceraciones externas.
Por otro lado, tiene una acción fortificante de todo el organismo, sobre todo del sistema
nervioso.
Este último efecto es de gran importancia, ya que hay una influencia marcada de la disfunción
de los receptores del estómago con la aparición de este tipo de dolencias.
Como terapéutica se recomienda tomar miel como un medicamento 1,5 - 2 horas antes de
desayunar y 3 horas después de cenar.
Por sus propiedades antisépticas, su acción sobre la flora intestinal es destacable, especialmente
en lactantes.
También Chezeries (1982) destaca estas acciones de la miel sobre el estómago y el aparato
digestivo en general.
Estreñimiento y Diarreas
Siguiendo con las acciones de la miel a nivel intestinal, también es aplicable a personas
estreñidas ya que por su contenido en acetilcolina estimula el peristaltismo del intestino.
También tiene un ligero efecto aperitivo que facilita la digestión y asimilación de otros
alimentos, al ser de asimilación rápida, no produce fermentación alcohólica. Sus ácidos libres
ayudan a la absorción de las grasas.
En los casos de diarreas bacterianas es de suma utilidad por su efecto antibiótico. Además debe
utilizarse junto al yogurt en pacientes sometidos a tratamientos con antibióticos que producen
disbacteriosis. La combinación de miel y yogurt repondrá la flora intestinal vaciada por los
antibióticos, con evidente mejoría de la diarrea y del estado general del paciente. Al regularizar
el tránsito intestinal aumenta la eliminación de toxinas lo que se refleja en la mejoría y
embellecimiento de la piel.
Tratamientos de gastritis y úlceras de Estómago. Uno de los mejores usos de la miel, que se
encuentra poco conocido y muy mal interpretado es su efecto cicatrizante e inhibidor de la
acidez estomacal en gastritis y úlceras. Es necesario comprender el funcionamiento normal ( y
anormal) en un estómago para entenderlo. Normalmente el estómago tiene jugos muy ácidos
para realizar el proceso de digestión. También tiene una protección (mucosa) para que estos
ácidos no lo ataquen. Tanto las gastritis como las úlceras de cualquier origen, afectan esta
mucosa permitiendo que el estómago se autodigiera. Paralelamente a ello suele haber una mayor
secreción de ácidos. Por los mecanismos de retroalimentación del organismo, si se ingiere una
sustancia alcalina ( contrario al ácido), habrá un alivio temporario y luego la reacción de ese
organismo –para compensar- será aumentar el ácido. Este es el efecto “rebote”, por lo cual se
dejó de lado hace tiempo las dietas lácteas, (alcalinas) y deberían dejarse también los antiácidos
aún no provocando el “rebote”, solo se lograría un alivio sin mejoría del problema de base. Los
ácidos orgánicos débiles, (fruta y miel) pueden dar una sensación de mayor acidez inicial; pero
por el sistema de retroalimentación inhiben la secreción de ácido al estómago. También aportan
vitaminas (las frutas) y un amplio poder cicatrizante (la miel) con lo que se pasa de un alivio a
un tratamiento curativo. Si todo ello fuera poco, hoy se sabe de la capacidad antibacteriana de
la miel frente al Helicobacter Pylori, bacteria que hoy se la conoce como responsable de gran
parte de los inconvenientes de las úlceras y gastritis; con probable relación con el cáncer
gástrico.
A algunas personas le da acidez temporaria. En realidad lo que ocurre es que sobre la base de
su higroscopía (capacidad de absorber humedad ) la miel deshidrata la mucosa del estómago
(cuando este está vacío) contrayéndolo y causando solo la sensación de acidez. Este efecto dura
pocos minutos.
AFECCIONES HEPÁTICAS
La acción de la miel sobre las afecciones hepáticas viene marcada por la relación
glucosa/fructosa que contiene. Estos azúcares son muy fácilmente absorbidos y posteriormente
pasan con mucha rapidez al torrente sanguíneo. La glucosa se absorbe rápidamente, lo que
provoca una creación casi instantánea de energía que el cuerpo necesita.
La fructosa se absorbe más lentamente, manteniendo los niveles de azúcar durante un tiempo
prolongado. En la práctica clínica se está utilizando la miel en los tratamientos de enfermos del
hígado.Su alto contenido en fructosa consigue curaciones más convincentes que las de la
glucosa sola.
Este efecto se explica porque la fructosa activa los procesos de combustión de azúcares para la
producción de energía y se calcula que acelera 10 veces su velocidad de reacción.
Con todo esto se consigue un aprovechamiento mayor de los otros azúcares y se necesita menos
trabajo del hígado, al gastar menos glucógeno. En el metabolismo hepático, la glucosa de la
miel se transforma en glucógeno hasta un 29%.
Ioirish (1985) señala que en los hospitales y clínicas de la antigua URSS se estaba utilizando la
miel en casos de afecciones de hígado y de las vías biliares. Se recomienda mezclarla con ricota,
papillas de cereales y manzana.
Este mismo autor también destaca la influencia de la miel, el polen y la jalea real en los
regímenes alimentarios de los enfermos con diversas afecciones hepáticas.
Destaca que las sales minerales, ácidos orgánicos, vitaminas, hormonas, enzimas, agentes
antibióticos y otros elementos de la miel ejercen una gran función en los procesos vitales que
se desarrollan en el hígado y en todo el organismo.
También indica que a los convalecientes a los cuales se les daba de baja del hospital, se les
recomendaba tomar todos los días para desayunar 50 g de miel y una cucharadita de jalea real
y por la tarde una cucharadita de miel y polen.
Señala que así se favorece la eliminación del alcohol de la sangre y ayuda a paliar los efectos
del alcoholismo y de la intoxicación etílica.
La miel y el alcohol
La miel tiene en la mucosa del intestino delgado un mecanismo de absorción que compite con
el del alcohol, lo que hace que este tóxico sea mal o poco absorbido. Asimismo la catalasa
(enzima presente en la miel), acelera el metabolismo del alcohol a nivel hepatocito (célula del
hígado), con lo que el organismo lo elimina mas rápido. Esto, junto con las otras propiedades
dietéticas de la miel debe ser considerado en el ámbito de tratamiento del alcohólico; y no para
usarlo previamente a fin de disminuir los efectos de una borrachera programada, aunque para
beneplácito de quienes así obren, los efectos del alcohol serán menos notables, como también
los será la ausencia de resaca.
AFECCIONES RENALES
Se recomienda que los enfermos con afecciones renales introduzcan la miel en su dieta,
particularmente en casos graves. Su eficacia en este caso se explica por el hecho que contiene
pocas proteínas y está casi libre de sales, que son las dos sustancias contraindicadas en el caso
de afecciones renales.
Actualmente los médicos recomiendan en casos de enfermedades renales tomar miel con
infusiones de rosa mosqueta y jugo de rábano.
Los especialistas consideran que el estado enfermizo de riñones, vejiga y vías urinarias con
lleva a un malestar general de todo el organismo, quedando afectadas las actividades del
corazón, hígado, sistema nervioso y sistema endocrino.
En estos casos la miel ejerce un efecto beneficioso ya que es una solución hipertónica que aporta
el 37- 40% de glucosa.
La glucosa se absorbe con facilidad y alimenta las células de muchos órganos, regula el
equilibrio osmótico de la sangre y los tejidos, pudiéndose utilizar también como diurético.
Chezeries (1982) recomienda la miel en casos de incontinencia nocturna de los niños, ya que al
ser un producto higroscópico tiende a la absorción de agua.
En medicina popular se conocen desde hace mucho tiempo las influencias benéficas que tiene
la miel sobre el sistema nervioso.
Las observaciones clínicas han mostrado que las soluciones hipertónicas de glucosa en
inyección dan rápidos resultados en el tratamiento de ciertas afecciones del sistema nervioso.
Generalmente, ya después de las tres primeras inyecciones se observa cierta mejoría subjetiva:
disminución de los dolores de cabeza, mejoría de la visión, etc. Ioirish (1985) cita el tratamiento
con miel en pacientes que sufrían corea o baile de San Vito, con molestas contracciones
convulsivas en los músculos.
Señala que se obtuvieron, después de tres semanas de tratamiento y prescindiendo de otros tipos
de medicación, muy buenos resultados. Los pacientes recuperaron el sueño normal,
desaparecieron los dolores de cabeza, disminuyó la astenia, la irritabilidad y se recobró el
ánimo.
A las personas nerviosas extenuadas o fatigadas, con el fin de recuperar su estado normal, se
les recomienda que tomen por la tarde un vaso de agua caliente con una cucharadita de miel y
el jugo de medio limón o media naranja (Heinerman, 1988).
Chezeries (1982) considera a la miel con propiedades somníferas, relajantes e inductoras del
sueño, por lo que la recomienda en la dieta habitual de los pacientes afectados con insomnio
crónico.
En Egipto la miel de abejas era considerada como uno de los remedios más eficaces para curar
las numerosas afecciones de los ojos, como lo demuestra el papiro descifrado por Ebers.
Avicena recomendaba miel con jugo de cebolla, trébol y grama para el tratamiento de las
enfermedades de los ojos, señalando que aclaraba la opacidad de la vista.
Ioirish (1985) destaca diversas experiencias en los hospitales soviéticos sobre la acción
terapéutica de la miel en las afecciones oculares, sobretodo inflamaciones y quemaduras.
Aconseja tratar la inflamación de los párpados, conjuntiva y córnea, las úlceras y demás
afecciones de los ojos, con una pomada a partir de miel de eucalipto. Relata este mismo autor
las excelencias de la miel en la curación de enfermos con queratitis aguda y escrofulosis. Las
mejoras observadas en estos pacientes fueron: disminución de los procesos inflamatorios,
mejoría de la visión y desaparición de síntomas subjetivos desagradables.
Se ha de resaltar que para tratar enfermedades oculares, se ha de utilizar miel estéril de panal.
Otros autores como Chezeries (1982) se hacen eco de la actividad terapéutica de la miel en las
irritaciones de los ojos y recomiendan su uso en forma de instilaciones hechas con miel y agua
hirviente.
El estudio se llevó a cabo sobre 29 voluntarios con buena salud (o sea, 58 ojos sanos), no
alérgicos a los productos que contienen miel, a quienes se les administró "Oftalmel" (colirio
oficinal que contiene 20 ó 30% de miel) y una solución extemporánea de miel con la misma
concentración que la del colirio. La finalidad de la investigación fue establecer los efectos de
estos productos sobre el ojo sano. Se estudiaron los siguientes parámetros: agudeza visual,
refracción, sensibilidad de la conjuntiva y la córnea, aspecto general del globo ocular, fondo de
ojo y presión intraocular. Se comprobó que ninguno de estos parámetros sufrió modificaciones
por consecuencia del tratamiento. Se determinó el perfil farmacodinámico del Oftalmel
(concentración de glucosa en las lágrimas) y se comprobó que el tenor en glucosa de las
lágrimas permanecía elevado durante las 3 horas siguientes a la administración del producto.
Las gotas de Oftalmel, a dos concentraciones, fueron bien toleradas y no se comprobó ninguna
reacción alérgica.
Empleo del Oftalmel al 20 ó 30% de miel para curar las afecciones del polo anterior del ojo:
síndrome de sequedad en el ojo, queratitis traumática y queratopatía de base amiodaronal. Se
realizaron ensayos clínicos sobre el empleo del colirio con miel (Oftalmel al 20% y al 30% de
miel) en el tratamiento de las citadas afecciones. El grupo experimental estaba constituido por
46 sujetos (76 ojos), con edades comprendidas entre 21 y 67 años. Ambas formulaciones del
Oftalmel fueron bien toleradas por los enfermos y surtieron buenos efectos curativos.
Parangón entre los efectos del Oftalmel y los de la terapia usual en las afecciones citadas del
polo anterior del ojo. El ensayo se realizó en clínica sobre 58 personas (104 ojos). En el
tratamiento del síndrome de sequedad en el ojo, el Oftalmel surtió mejores efectos que la
preparación Kaugliukin (gotas para los ojos). En el tratamiento de la queratitis no infectada, el
Oftalmel fue igual de efectivo que el Vitacic. En lo que respecta a la queratopatía de base
amiodarónica, el efecto curativo del Oftalmel al 30% fue muy claro, sobre todo en el primer
estadio de evolución del proceso patológico, cuando la resorción estuvo muy marcada, mientras
que la aplicación de gotas de una solución de yoduro potásico no surtió prácticamente ningún
efecto.
También se han encontrado aplicaciones de la miel como protectora de los diversos agentes
nocivos externos.
Para prevenir las enfermedades causadas por radiaciones, en algunos países se recurre a un
preparado a partir de miel.
Heinerman (1988) indica que la miel atenúa los brotes alérgicos de la polinosis y recomienda,
como preventivo, una cucharada de miel después de cada comida.
Stojko y col. (1987) demuestran la eficacia de la miel en el proceso de adaptación del organismo
a las condiciones ambientales desfavorables.
La comparación de los resultados, después de tres meses de tratamiento, fue que el primer grupo
que tomaba la miel presentaba unos valores hemáticos similares a los standards y superiores a
los del grupo testigo.
Finalmente, Heinerman (1988) indica que la miel atenúa los brotes alérgicos de la polinosis y
recomienda, como preventivo, una cucharada de miel después de cada comida.
Este autor aprecia una disminución de los síntomas de la afección alérgica después de la ingesta
de miel y observa una disminución notable de la lacrimación y de la mucosidad.
Tal vez su mecanismo de acción sea que el organismo elabora anticuerpos específicos a partir
de las pequeñas cantidades de polen que contiene la miel, que actúa así a modo de vacuna. No
obstante, se requieren estudios más profundos para llegar a una conclusión sobre este punto.
El manejo de las colmenas debe realizarse cuidadosamente durante todo el año debido a que
prácticas inadecuadas pueden deteriorar o contaminar la miel. A continuación se explicitan
ciertas recomendaciones relacionadas con la localización de las colmenas y la conducción de
las mismas.
La miel destinada a consumo humano debe ser producida en predios alejados de áreas urbanas
o con riesgo de contaminación. Entre las sustancias nocivas más comunes se pueden mencionar
plaguicidas, herbicidas (destacándose entre ellos lo órganoclorados y órganofosforados), así
como emisiones industriales y efluentes cloacales. También es importante considerar el agua
como agente de transporte de sustancias contaminantes. De modo que, en aquellos lugares
donde exista la posibilidad de introducir algún riesgo para la salud humana, no es recomendado
el asentamiento de las colmenas.
Manejo Sanitario
Las revisaciones sanitarias en los apiarios son una buena práctica de manejo para realizar en
forma periódica. Este sistema permite al productor apícola detectar enfermedades que pueden
afectar su producción. El descubrirlas a tiempo reduce notablemente el efecto negativo sobre el
colmenar.
Se debe tener en cuenta que las aplicaciones de medicamentos siempre se deben realizar en
forma curativa y nunca en forma preventiva. De aquí la importancia de una buena revisación
sanitaria (especialmente en otoño y primavera).
Es muy importante destacar que los medicamentos mal aplicados dejan residuos tóxicos que
luego son detectados en la miel. Los productos utilizados deben ser aplicados únicamente en
cámaras de cría. Nunca coloque alzas melarias en la colmena hasta tanto no se cumpla el período
de carencia (tiempo que tiene que transcurrir entre la última aplicación del producto veterinario
y la colocación de alzas melarias en la colmena) del producto utilizado, ya que sus residuos
pueden ser fácilmente detectados con análisis de laboratorio. El período de carencia se
encuentra indicado en el rótulo del medicamento.
Los tratamientos sanitarios requieren la supervisión directa de personal capacitado que conozca
los peligros potenciales que los productos dosificados representan.
Infórmese acerca del correcto uso de los medicamentos, lea los marbetes y no se aparte de las
indicaciones de aplicación de los laboratorios elaboradores, para evitar dejar residuos en la miel.
Alimentación Artificial
La miel es el alimento energético natural de las abejas pero, en ocasiones, el precio y la
posibilidad de transmitir enfermedades, entre otras cosas (como el pillaje, cristalización, etc.)
favorece la utilización de sustitutos de la miel como alimento para las colmenas.
Además, como se mencionó anteriormente, la alimentación con miel puede acarrear problemas
de índole sanitaria, ya que es un importante vector de transmisión de esporos del Paenibacillus
larvae white (agente causal de la Loque Americana). Por ello, es que no se recomienda su
utilización como alimento ni el intercambio de cuadros entre colmenas.
La alzas melarias y los cuadros de miel pueden ser construidos con cualquier material
(comunmente, madera), siempre que no hayan estado en contacto con agroquímicos, o hayan
sido tratados con productos derivados de los hidrocarburos (como aceites de motor,
kerosene,etc.) u otros elementos tóxicos (pinturas que contengan plomo).
Si trata los materiales de las alzas melarias, sólo debe realizarse en sus caras externas (nunca
en la internas) y con productos que no contaminen la miel. Si utiliza pinturas, debe verificar en
sus marbetes que estén libres de plomo.
Otra práctica recomendable es la limpieza del material apícola de cosecha durante el invierno.
Se recomienda llevar los elementos al galpón y proceder a un buen rasqueteado eliminando los
restos de cera y propóleos. En caso de desinfección, utilice tratamientos eficaces que no dejen
residuos (especialmente en la cera).
Debe guardar el material en un lugar bien protegido, aireado y sin plagas como los roedores ya
que son una fuente de contaminación importante que no sólo afecta a la miel o a quienes la
consumen, sino también a quien manipula estos alimentos contaminados. Por ello, realice
siempre el control de roedores.
En caso de encontrar cuadros de miel con ataque de polilla, debe desarmarlos y derretir la cera
para volver a estamparla. Nunca los lleve al campo para cosecha ya que corre grandes riesgos
de que la miel sea contaminada por las excretas de las larvas de la polilla en el panal. Para su
control no utilice sustancias insecticidas, debido a que sus residuos en la cera de los panales
provocará la contaminación de la miel que se almacene en ellos.
Por último, es muy importante cambiar todos los años la tercera parte de los cuadros de la
colmena. Este sistema contribuye no sólo a un correcto manejo sanitario, sino que además
permite contar con material nuevo, que ayuda a mejorar la calidad de la miel (principalmente a
las de color más claro) y la producción de los apiarios.
Durante el verano, las alzas melarias deben ubicarse en la colmena cuando comienza el flujo de
néctar. Nunca deben colocarse cuando la colmena se encuentra bajo tratamiento sanitario y/o
alimentación artificial.
• Para realizar la cosecha en forma cómoda y permitir aplicar las buenas prácticas de
manejo durante la misma, es esencial que el vehículo que transportará las alzas tenga
las características apropiadas para el estibaje de las mismas (altura al piso, fácil
acceso, plataforma cómoda, etc.)
• Debe preverse la utilización de una lona limpia y sana que cubra la totalidad de las
alzas, tratando de que la contaminación con polvo sea siempre la mínima posible.
• Los pisos deben ser de fácil limpieza, que no permitan la entrada de polvo, agua o la
mezcla de ambos durante el transporte.
• Se debe contar con bandejas y entretapas suficientes para la protección de las alzas
melarias.
Cosecha
No se debe cosechar durante los días de lluvia o con humedad relativa ambiente alta, teniendo
siempre en cuenta que la miel a cosechar no debe superar el 18 % de humedad.
Los cuadros de miel deben estar bien desabejados ya que facilitan la aplicación de las BPM en
la sala de extracción. Es preferible realizar el desabejado con métodos físicos (aire forzado,
golpeado o cepillado de marcos). En caso de utilizar ahumadores, éstos deberían funcionar
basándose en sustancias vegetales naturales no contaminadas por productos químicos (hojas y
corteza de árboles, aserrín, etc.) y apagarse una vez finalizado su uso. No utilice sustancias tales
como hidrocarburos, sus derivados, ácido fénico o bosta de animales ya que contaminan la miel
de los panales.
Los cuadros con miel que se extraen de la colmena no deben tener cría abierta o cerrada.
Una vez retirados de las colmenas, los cuadros deben colocarse dentro de las alzas y ubicarse
sobre una bandeja, tapados, para evitar el ingreso de tierra y abejas. Nunca los apoye en el piso
debido a que existe el riesgo de contaminación (por ejemplo: esporos de Clostridium botulinum
que perjudica la salud humana).
Carga y Transporte de Alzas Melarias - Es muy importante trabajar en forma ordenada para
facilitar la aplicación de las buenas prácticas.
• Deben apilarse unas sobre otras, para formar así una estructura sólida durante el
transporte. Es aconsejable atarlas con sogas u otros elementos para evitar que se
derrumben
• La última alza de la pila se debe tapar con una entretapa o bandeja limpia. Este mismo
manejo es aconsejable durante la carga en los días donde el "pillaje" es inminente.
• Una vez finalizada la cosecha en un apiario, proceda a apagar el ahumador y prevea
que las cenizas dejadas en el lugar no provoquen incendios.
• El vehículo utilizado debe estar acorde a las reglamentaciones vigentes (Decreto N°
4238 del SENASA etc.)
Bibliografía