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Boidae

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Este artículo trata de la familia de serpientes conocidas comúnmente como boas. Para el género del mismo nombre, véase Boa.
Boidae

Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Squamata
Suborden: Serpentes
Infraorden: Alethinophidia
Familia: Boidae
Gray, 1825

Los boídos o boas (Boidae) son una familia de serpientes constrictoras no venenosas, es decir que matan a sus presas por constricción, encerrándolas entre sus anillos. Se encuentran principalmente en América, pero también se encuentran en África, Europa, Asia y algunas islas del Pacífico. Las boas incluyen a algunas de las serpientes más grandes del mundo, siendo la anaconda verde de América del Sur la especie de serpiente conocida más pesada y la segunda más larga. En general, los adultos son de tamaño medio a grande, siendo las hembras generalmente más grandes que los machos. Actualmente se reconocen seis subfamilias, que incluyen 14 o 15 géneros y entre 54 y 67 especies.

Características

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Anatomía

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El cuerpo de las boas es alargado y típicamente cilíndrico, con una constitución robusta. Varias especies alcanzan tamaños grandes o incluso excepcionales dentro del orden Squamata, incluyendo algunas de las serpientes más largas conocidas. En especies arborícolas, el cuerpo puede estar lateralmente comprimido y presentar una quilla vertebral bien definida.

La cola, relativamente corta en comparación con el resto del cuerpo, comienza inmediatamente después de la cloaca. Los machos poseen hemipenes pareados alojados en la base de la cola, mientras que en las hembras se encuentran glándulas odoríferas en la misma región. Los órganos internos, como el estómago, son altamente distensibles, permitiendo la ingestión de presas de gran tamaño.

La morfología craneal varía entre especies. A ambos lados de la cloaca, presentan espolones pélvicos vestigiales, restos evolutivos de las extremidades posteriores locomotoras. La cabeza puede estar claramente diferenciada del cuello o unirse a este sin transición aparente. Las mandíbulas superior e inferior no están fusionadas rígidamente, sino conectadas mediante ligamentos elásticos y estructuras óseas móviles, lo que permite una gran apertura bucal y la movilidad independiente de cada mitad de la mandíbula inferior. Carecen de premaxilar dentado.

Algunas especies presentan fosas labiales termoceptivas, ubicadas en hileras de escamas a lo largo de los labios superior e inferior, que les permiten detectar fuentes de calor, facilitando la caza de presas de sangre caliente. Los ojos son relativamente pequeños, sin párpados móviles, y con pupilas verticales; no poseen hueso supraorbital.

La detección química se realiza mediante el órgano vomeronasal, también conocido como órgano de Jacobson, al que se transportan las partículas odoríferas recogidas por la lengua bifurcada a través de dos aberturas en el paladar. Aunque carecen de oído externo, pueden percibir vibraciones del suelo a través de la mandíbula inferior, que se transmiten al oído medio mediante el hueso estribo.

En cuanto a su ecología, las boas pueden adoptar hábitos arborícolas, terrestres, acuáticos o fósiles (excavadores), dependiendo de la especie y su entorno natural.

Dieta

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Boa constrictor imperator
Video: ¿Por qué la boa no se asfixia cuando estrangula a su presa?

Las boas matan a sus presas envolviéndolas, por eso también se las conoce como serpientes constrictoras. Envuelven a su presa con los poderosos músculos de su cuerpo hasta que muere de insuficiencia cardiovascular. Contrariamente a un mito de hace décadas, ni se rompen los huesos ni las víctimas se asfixian.[1][2] Posteriormente, la víctima es tragada entera.

Las presas de las boas son principalmente mamíferos y aves. También pueden tragarse presas grandes que superen con creces el contorno de la serpiente. Las serpientes no tienen vejiga urinaria. La orina y las heces son excretadas a través de la cloaca. Una solución altamente concentrada de ácido clorhídrico forma el jugo gástrico de la boa, que disuelve incluso presas grandes al cabo de unos días. Los huesos también se digieren, sólo se excretan los dientes, el pelo y las garras.

Reproducción

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A diferencia de la mayoría de las otras serpientes, no hay diferencia de sexo en el tamaño corporal de las boas cuando la serpiente alcanza la madurez sexual. En otras especies de serpientes, el macho suele alcanzar antes la madurez sexual. Sin embargo, hay especies en las que las hembras crecen más que los machos.

Las boas son vivíparas (ovovivíparas). Una excepción es la pitón terrestre, que al igual que las pitones -de ahí su nombre- es ovípara (oviparous).

Distribución geográfica

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Presentan un área de dispersión muy amplia, ya que se pueden hallar en difundidos a través del continente americano, Europa Oriental, Asia Occidental, África Septentrional, Madagascar y en ciertas islas de Oceanía.

Relación y diferencias con la familia Pythonidae

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Son parientes cercanos, tanto los boideos como los pitónidos se distinguen por su carácter poco evolucionado, por ejemplo, no disponen de veneno, carencia que se ven obligados a suplir mediante el empleo de la técnica de constricción para matar a sus presas. Ambas familias varían en el tamaño de sus especies, habiendo algunas de gran tamaño y otras con dimensiones más discretas. Ambas son constrictoras, pero no son venenosas y algunas de las especies tienden a ser muy similares en apariencia, con cuerpos largos y gruesos.[3]

Viven en lugares diferentes. Las boas viven en el hemisferio occidental, en América, aunque existen algunas especies en Madagascar. Suelen preferir lugares húmedos y selváticos, aunque hay algunas especies que se encuentran en África. En el caso de las pitones se encuentran en Asia, Australia y África.

Tienen diferencias físicas destacables, sobre todo en lo que se refiere al cráneo y las filas de dientes. Las boas constrictoras pueden llegar a ser muy largas, sobrepasando los cuatro metros. Sus cabezas poseen una menor cantidad de dientes. En el caso de las pitones también son muy largas, pero su cabeza tiene una estructura mucho más definida y poseen una buena cantidad de dientes. Las pitones se pueden distinguir de las boas en que tienen dientes en el premaxilar, un pequeño hueso en la parte frontal de la mandíbula.

Las boas tienen reproducción vivípara (dan a luz a través de un saco vitelino y una membrana), mientras que las pitones son ovovivíparas (a partir de huevos mantenidos en el vientre).[4] Hay algunas excepciones, ya que puede haber especies de boa de arena que ponen huevos (Ej.: Eryx johnii).

Taxonomía

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Se toman en cuenta las siguientes especies, según UICN:[5]

La familia Boidae se divide en las siguientes subfamilias, según "The Reptile Database":[6]

Referencias

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  1. Journal of Experimental Biology: La constricción de la serpiente induce rápidamente la parada circulatoria en ratas del 8 de mayo de 2015, recuperado el 23 de julio de 2015
  2. Spektrum der Wissenschaft: cardiovascular-failure-instead-of-suffocation-death del 23 de julio de 2015
  3. «Boas y pitones, ¿qué diferencias hay entre estas serpientes?». okdiario.com. 13 de abril de 2017. Consultado el 14 de julio de 2020.
  4. Millidge, Judith. (1999). Serpientes. Edimat Libros. ISBN 84-8403-106-3. OCLC 47852083. Consultado el 17 de julio de 2020.
  5. «The IUCN Red List of Threatened Species». IUCN Red List of Threatened Species. Consultado el 13 de julio de 2020.
  6. Uetz, P. & Jirí Hošek (ed.). «Boidae». Reptile Database. Reptarium. Consultado el 23 de diciembre de 2013.
  7. 1 2 Gonzalez, Rodrigo Castellari; Bezerra de Lima, Lorena Corina; Passos, Paulo; Silva, Maria José J. (17 de abril de 2024). «The good, the bad and the boa: An unexpected new species of a true boa revealed by morphological and molecular evidence». En Schubert, Michael, ed. PLOS ONE (en inglés) 19 (4): e0298159. ISSN 1932-6203. PMC 11023597. PMID 38630841. doi:10.1371/journal.pone.0298159. Consultado el 19 de abril de 2024.
  8. 1 2 Card, Daren C.; Schield, Drew R.; Adams, Richard H.; Corbin, Andrew B.; Perry, Blair W.; Andrew, Audra L.; Pasquesi, Giulia I.M.; Smith, Eric N. et al. (2016-09). «Phylogeographic and population genetic analyses reveal multiple species of Boa and independent origins of insular dwarfism». Molecular Phylogenetics and Evolution (en inglés) 102: 104-116. PMC 5894333. PMID 27241629. doi:10.1016/j.ympev.2016.05.034. Consultado el 4 de diciembre de 2020.
  9. 1 2 3 4 Reynolds, R. Graham; Henderson, Robert W. (2018/09). «Boas of the World (Superfamily Booidae): A Checklist With Systematic, Taxonomic, and Conservation Assessments». Bulletin of the Museum of Comparative Zoology 162 (1): 1-58. ISSN 0027-4100. doi:10.3099/MCZ48.1. Consultado el 6 de diciembre de 2020.
  10. Suárez‐Atilano, Marco; Rojas‐Soto, Octavio; Parra, Juan L.; Vázquez‐Domínguez, Ella (2017). «The role of the environment on the genetic divergence between two Boa imperator lineages». Journal of Biogeography (en inglés) 44 (9): 2045-2056. ISSN 1365-2699. doi:10.1111/jbi.13006. Consultado el 6 de diciembre de 2020.