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Sesión 4

El documento aborda la importancia de la oración en la Biblia, destacando su comprensión general, su práctica en el Antiguo y Nuevo Testamento, y su relevancia en las primeras comunidades cristianas. Se enfatiza que la oración debe ser humilde, con propósito y fe, y se presentan ejemplos bíblicos que ilustran estos conceptos. Además, se resalta la necesidad de orar en el nombre de Jesús y la conexión entre la oración y la acción del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia.
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El documento aborda la importancia de la oración en la Biblia, destacando su comprensión general, su práctica en el Antiguo y Nuevo Testamento, y su relevancia en las primeras comunidades cristianas. Se enfatiza que la oración debe ser humilde, con propósito y fe, y se presentan ejemplos bíblicos que ilustran estos conceptos. Además, se resalta la necesidad de orar en el nombre de Jesús y la conexión entre la oración y la acción del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia.
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¡Gracias por la oración Jesús!

Taller de oración
bíblica
SESIÓN 4

María del Carmen Sanabria López RJM


Beatriz del Carmen González Cámara RJM
11 de enero de 2021
Sesión 4
 Comprensión general de la oración en la biblia
 La oración en el A:T:
 La Oración en el N.T.
La oración en las primeras comunidades cristianas: Hch y cartas
1. Comprensión general de la oración
bíblica
¿Se puede aprender a orar a
partir de la Biblia?
La BIBLIA es una fuente para la oración. Orar
con la Palabra de Dios es aprovechar las
palabras y los acontecimientos de la Biblia
para la propia oración. «Desconocer la
Escritura es desconocer a Cristo» (san
Jerónimo). [2652-2653]
La biblia y la oración
Hay varios pasajes bíblicos sobre la oración
que nos enseñan
cómo debemos presentar nuestras peticiones
delate de Dios
. En los siguientes versos notaras que hay
ciertos conceptos relacionados con la oración,
tal como la fe, la voluntad de Dios, la oración
con propósito, y la humildad.
Orar en humildad
"Cuando oren, no sean como los hipócritas,
porque a ellos les encanta orar de pie en las
sinagogas y en las esquinas de las plazas para
que la gente los vea. Les aseguro que ya han
obtenido toda su recompensa. Pero tú, cuando
te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la
puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto.
Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto,
te recompensará".
- Mateo 6:5,6 (NVI)
Orar con propósito
"Y al orar, no hablen sólo por hablar como
hacen los gentiles, porque ellos se imaginan
que serán escuchados por sus muchas
palabras.“
- Mateo 6:7 (NVI)
Orar con conciencia
"Ya se acerca el fin de todas las cosas. Así que,
para orar bien, manténganse sobrios y con la
mente despejada.“
- 1 Pedro 4:7 (NVI)
Orar con fe
"Pero tiene que pedir con fe y sin dudar nada,
porque el que duda es como las olas del mar, que
el viento agita y lleva de un lado a otro. Quien sea
así, no piense que recibirá del Señor cosa alguna,
pues quienes titubean son inconstantes en todo lo
que hacen.“
- Santiago 1:6-8 (RVC)
"Y ésta es la confianza que tenemos en él: si
pedimos algo según su voluntad, él nos oye. Y si
sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que
pidamos, también sabemos que tenemos las
peticiones que le hayamos hecho.“
- 1 Juan 5: 14, 15 (RVC)
Las cosas que podemos
pedir en oración
"Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán;
llamen a la puerta, y se les abrirá. Porque el
que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al
que llama a la puerta, se le abre. ¿Acaso alguno
de ustedes sería capaz de darle a su hijo una
piedra cuando le pide pan? ¿O de darle una
culebra cuando le pide un pescado? Pues si
ustedes, que son malos, saben dar cosas
buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que
está en el cielo dará cosas buenas a quienes se
las pidan!“
- Mateo 7:7-11 (DHH)
Orar en el nombre de Jesús
"Y todo lo que pidan al Padre en mi nombre, lo
haré, para que el Padre sea glorificado en el
Hijo. Si algo piden en mi nombre, yo lo haré“
-. Juan 14:13, 14 (RVC)
"Si ustedes permanecen unidos a mí, y si
permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo
que quieran y se les dará."
- Juan 15:7 (DHH)
Diferentes tipos de
oraciones
"Ante todo recomiendo que se hagan
peticiones, oraciones, súplicas y acciones de
gracias a Dios por toda la humanidad."
- 1 Timoteo 2:1 (DHH)
2.- La oración en el Antiguo Testamento
El pueblo de Israel en el Antiguo
Testamento hablaba con Dios con
una enorme reverencia y respeto
porque lo consideraban un Juez y
no como un Padre.

No se atrevían a pronunciar su
nombre.
Nuestros primeros padres
mantenían una relación ex­
traordinaria con Dios.
Hablaban con Él "como con otra
persona", convivían con Él en el paraí­
so. Y aún después de su pecado, si­guen
dialogando con Dios.

Él sigue manteniendo su amistad


porque Dios es el amigo fiel, el
diálogo de amor, las atenciones de
Dios, continúan a pe­sar del pecado,
Dios, por su parte ha dialogado
siempre con los hombres, y ha
elegido a algunos para darles una
misión es­pecial

Sirven de ayuda en el cami­no de


la salvación de los demás, y por
amor ha mantenido el contacto
con su Pueblo mediante sus
profetas, refirá­monos por
ejemplo a Moisés, Abraham
Históricamente sabemos que Dios
llama a Abraham para que forme, me­
diante su descendencia, un gran pue­
blo: el pueblo de Israel
Es en este proceso histórico, en el que
Dios se va revelando poco a poco a
partir de una respuesta valiente,
confiada, llena de fe de Abraham. Este
pueblo pasa por muchas vicisitudes a
lo largo de la historia como, por
ejemplo, la esclavitud en Egipto. Pero
Dios vuelve a salir en ayuda de su
pueblo. Los saca de Egip­to y los
conduce a una tierra nueva para que la
habiten.
La Biblia en el AT nos va mostrando
múlti­ples testimonios de la
comunicación que Dios sostuvo con
sus profetas
La oración está unida a la historia de los
hombres; es la presencia de Dios en los
acontecimientos de la historia humana.

La oración de Abraham y de Jacob aparece


como una lucha de fe vivida en la confianza a
la fidelidad de Dios, y en la certeza de la
victoria prometida a quienes perseveran.
3.- La oración en el Nuevo Testamento
La importancia que le daba
Jesucristo a la oración.
“MAS ÉL SE APARTABA a lugares desiertos y
ORABA”
Cuando la palabra “mas” aparece, siempre
compara lo que precede con lo que sigue. En
este caso, lo que precede es la descripción de
un Jesucristo muy ocupado. Lo que sigue, nos
dice que a pesar del hecho de que estaba muy
ocupado, se apartaba a lugares desiertos y
oraba.
“Y le buscó Simón, y los que con él
estaban; y hallándole, le dijeron: Todos te
buscan.”
Todos lo estaban buscando, esto significa que
el día que apenas acababa de empezar iba a
ser muy ocupado. En realidad, habiendo
terminado un día muy ocupado y sabiendo
que el siguiente iba a ser igual, ¿quién de
nosotros se habría levantado temprano para
orar?
Y si alguien lo hizo, ¿acaso no sería que esa
persona considera la oración como algo
extremadamente importante y no sería
también que es la principal prioridad en su
vida?
“Despedida la multitud, subió al monte a
orar aparte; y cuando llegó la noche,
estaba allí solo.”
La razón por la cual no le permitió a sus
discípulos quedarse sino que los obligó a subir
a la barca e irse era porque quería estar solo y
ORAR. Observa qué tan importante era la
oración para Jesucristo.
Estaba dispuesto a levantarse muy temprano,
a alejarse de la multitud, a obligar a sus
discípulos a irse, solo para orar. ¿A caso esto
no indica que la oración era la prioridad más
importante en su vida?
3.- La oración en Hechos de los Apóstoles y
Cartas Paulinas
En ambos libros, uno de los elementos
recurrentes es precisamente la oración, desde
la de Jesús hasta la de María, la de los
discípulos, la de las mujeres y la de la
comunidad cristiana.
El camino inicial de la Iglesia está marcado,
ante todo, por la acción del Espíritu Santo, que
transforma a los Apóstoles en testigos del
Resucitado hasta el derramamiento de su
sangre, y por la rápida difusión de la Palabra
de Dios hacia Oriente y Occidente
En Jerusalén los Apóstoles, que ya eran sólo
once por la traición de Judas Iscariote, se
encuentran reunidos en casa para orar, y es
precisamente en la oración como esperan el
don prometido por Cristo resucitado, el
Espíritu Santo.

El concilio Vaticano II quiso subrayar de modo


especial este vínculo que se manifiesta
visiblemente al orar juntos María y los
Apóstoles, en el mismo lugar, a la espera del
Espíritu Santo
Vemos a los Apóstoles, antes del día de
Pentecostés, “perseverar en la oración unidos,
junto con algunas mujeres, con María, la
Madre de Jesús, y sus parientes”.
María pedía con sus oraciones el don del
Espíritu, que en la Anunciación la había
cubierto con su sombra»
Queda claro, que la oración era algo muy
importante en la vida de Jesucristo, algo de lo
que tuvo gran cuidado. Por causa de la
oración, esta listo para levantarse temprano en
la mañana, a obligar a sus discípulos a irse, a
alejarse de las multitudes.
Mediante la oración, tomó decisiones y venció
situaciones difíciles. En comparación con la
idea general que dice “ora si tienes tiempo” EL
DISPUSO TIEMPO para orar
La riqueza que encierra el Antiguo Testamento
es inagotable, aunque Cristo viene no para
abolir la ley sino para darle cumplimiento, para
perfeccionar­la, dar sentido a todas aquellas
activi­dades que los judíos realizaban en tor­no
a los mandamientos de Dios, a acer­carnos a
Dios, a eliminar esa distancia que nos impedía
una relación cercana con el Padre amoroso, en
definitiva, Cristo establece el puente por el
que podemos pasar y reencontramos con Dios
que nos espera con los brazos abiertos con la
simple aceptación de Él con nuestra plena
libertad.
Oración final
En estos días hemos iniciado un nuevo año, detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin
estrenar y te presento estos días que sólo TÚ me ayudarás a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de
comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o
hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las
derrame a mi paso.
Amén
GRACIAS

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