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EXTRACTIVISMO EN BOLIVIA: SALAR DE UYUNI
Juan David Torres Ospino
Brayan David Vallejos León
Facultad de Ciencias políticas y jurídicas
Universidad de San Buenaventura
Globalización y Extractivismo
Yolanda Marín
Septiembre 2025
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Introducción
En Bolivia, el extractivismo se refleja de manera emblemática en la explotación de
litio en el Salar de Uyuni, que concentra alrededor del 21% de las reservas mundiales del
mineral estratégico para la transición energética global y la industria de baterías (Obaya,
2021). Desde 2008, con la creación de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), el gobierno
de Evo Morales impulsó una política de nacionalismo de los recursos naturales, buscando
industrializar el litio bajo control estatal y evitar la dependencia de corporaciones extranjeras
(Yacimientos de Litio Bolivianos, 2025). No obstante, pese a los discursos de soberanía, el
desarrollo ha sido accidentado: dificultades técnicas, falta de inversión en tecnología y
conflictos sociales en el altiplano han retrasado la concreción de una industria fuerte (El País,
2025),
A su vez la creciente presión internacional en el marco del “triángulo del litio” que
Bolivia comparte con Argentina y Chile ha intensificado la competencia geopolítica,
especialmente por el interés de potencias como China y Estados Unidos en acceder a este
recurso estratégico (Stockholm Environment Institute, 2023). Las comunidades locales han
expresado preocupación por el acceso al agua y la posible degradación ambiental del salar, lo
que muestra cómo el extractivismo, aunque se revista de un discurso de soberanía nacional y
promesa de desarrollo, mantiene lógicas de explotación intensiva del territorio y genera
tensiones entre el Estado, las comunidades y el mercado global (Obaya, 2021).
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Tipos de extractivismo usado en el territorio
La explotación del litio en el Salar de Uyuni, el mayor desierto de sal del planeta y
una de las principales reservas mundiales de litio, representa para Bolivia una oportunidad
estratégica de desarrollo económico en el contexto de la transición energética global. (López
et al., 2025), de este modo podemos ver que el tipo de extrativismo que se presenta en el
salar de Uyuni y en el triángulo del litio en Bolivia es principalmente minero, también se
presenta una gran afectación al recurso hídrico como lo menciona (Stroebele Gregor, 2012;
Sticco et al., 2018, como se citó en López et al. 2025), El método de extracción de litio
empleado en Bolivia es el sistema de evaporación solar de salmueras, el cual consiste en
bombear grandes volúmenes de salmuera subterránea hacia la superficie, la cual se concentra
progresivamente el litio mediante la evaporación natural del agua. Este método, aunque
energéticamente eficiente, requiere enormes cantidades de agua dulce para los procesos de
purificación, sobre todo debido a la alta presencia de impurezas en la salmuera del Salar de
Uyuni, como boro, magnesio y sulfatos.
Figura 1. Descripción de la caracterización hidrogeológica del proceso de
extracción de litio en el salar de Uyuni
Fuente (López et al., 2025)
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El modelo enfrentó importantes retos. La técnica utilizada, basada principalmente en la
evaporación de salmueras, exige grandes cantidades de agua en una región caracterizada por su
baja disponibilidad hídrica. Investigaciones recientes estiman que los proyectos de explotación
podrían llegar a consumir volúmenes de agua equivalentes a más de diez veces la precipitación
anual del salar, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad del recurso y los efectos en
comunidades que dependen del agua para la agricultura, la ganadería y el turismo (López, 2025).
Este tipo de extracción no solo ha planteado tensiones ambientales, sino también sociales,
especialmente por la falta de consultas previas efectivas con pueblos indígenas, algo que, según
diversas evaluaciones académicas, sigue siendo una deuda histórica del Estado boliviano.
Si bien es un recurso fundamental para la transición energética global, especialmente en la
fabricación de baterías para vehículos eléctricos y tecnología limpia, este representa un modelo
extractivo de alto impacto ambiental, destacando un uso intensivo de agua en una región de
extrema aridez, afectando ecosistemas frágiles y acuíferos que se recargan lentamente. También
existen impactos sociales directos sobre comunidades indígenas aymaras y quechuas que
dependen del agua para su supervivencia.
Ubicación geográfica concreta y un período de análisis específico.
El Salar de Uyuni, situado en el departamento de Potosí al suroeste de Bolivia, es reconocido
como el mayor desierto de sal del mundo, con más de 10 500 km², y alberga una de las reservas
más importantes de litio a nivel global. Este mineral se ha convertido en un recurso estratégico
para la transición energética, pues es clave en la fabricación de baterías de vehículos eléctricos y
dispositivos tecnológicos. Se calcula que Bolivia posee alrededor del 38 % de las reservas
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mundiales de litio, lo que ha colocado al país en el centro de la disputa geopolítica y económica
conocida como el “triángulo del litio”, compartido con Chile y Argentina.
Figura 2 Ubicación geográfica salar Uyuni, Bolivia
El período de análisis escogido es 2006–2019, correspondiente a la presidencia de
Evo Morales. Durante su gobierno, Bolivia implementó una política de nacionalización de
recursos naturales que buscó romper con la dependencia histórica de empresas extranjeras y
establecer un modelo en el que el Estado tuviera el control sobre la cadena productiva del
litio, desde la extracción hasta la industrialización. La creación de Yacimientos de Litio
Bolivianos (YLB) y la promulgación de la Ley N.º 928 en 2017 fueron pasos clave en este
proceso, que Morales defendió como un mecanismo para garantizar la soberanía económica y
redistribuir la riqueza generada por este recurso.
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Línea de investigación
La pregunta que guiará esta aproximación al extractivismo se enfoca en comprender
¿Cómo las políticas y prácticas de explotación masiva del litio en el Salar de Uyuni,
implementadas durante la presidencia de Evo Morales, han impactado a distintos
niveles: en las comunidades indígenas de la región, ¿en el equilibrio ambiental del
altiplano boliviano y en la dinámica económica local? Este análisis busca desentrañar de
qué manera la estrategia de nacionalización de los recursos y el modelo extractivo impulsado
por el gobierno influyeron tanto en la promesa de desarrollo como en los desafíos sociales y
ecológicos que emergieron de este proceso.
Objetivo general
Analizar los impactos sociales, ambientales y económicos derivados de las políticas y
prácticas de explotación masiva del litio en el Salar de Uyuni durante, con énfasis en las
consecuencias para las comunidades indígenas, el medio ambiente y la economía local.
Objetivo especifico
Evaluar los efectos que presentan las políticas extractivistas implementadas durante la
presidencia de evo morales sobre la calidad de vida, las dinámicas comunitarias y los
recursos naturales del Salar de Uyuni.
Identificar los impactos ambientales ocasionados por la extracción masiva de litio en
el Salar de Uyuni, particularmente en el recurso hídrico y la calidad del suelo.
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Examinar las repercusiones económicas de la explotación del litio para la economía
local y nacional durante el período de la presidencia de Evo Morales, considerando la
generación de empleo y los ingresos basados en el modelo extractivista.
Revisión bibliográfica y marco conceptual
El extractivismo en Bolivia durante el gobierno de Evo Morales ha sido analizado
como una manifestación del neoextractivismo latinoamericano, entendido como la
continuidad de la explotación intensiva de recursos naturales pero bajo nuevas lógicas de
control estatal y redistribución social. Autores como Gudynas y Svampa coinciden en que
esta etapa no rompe con la dependencia histórica de la región hacia la exportación de
materias primas, pero introduce una narrativa de soberanía y justicia social que, al menos en
el discurso, pretende diferenciarse del extractivismo neoliberal clásico.
En el caso boliviano, este modelo se materializó a través del nacionalismo de los
recursos, con la creación de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) en 2008 y la apuesta por
industrializar el litio como eje de desarrollo. Tanto Obaya como López destacan que esta
estrategia permitió mantener un control relativamente alto sobre las reservas, evitando la
liberalización extrema que se observa en Chile, aunque a costa de retrasos tecnológicos y
dificultades de inversión que limitaron la expansión del sector.
Desde una perspectiva social y ambiental, López y Gudynas advierten que el modelo
provocó tensiones con comunidades locales, especialmente por la afectación hídrica derivada
de los procesos de extracción en el Salar de Uyuni, y por la percepción de una distribución
desigual de los beneficios económicos. Esta contradicción refleja lo que Svampa describe
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como la “paradoja del progresismo”: buscar inclusión social mientras se mantiene la lógica
de acumulación por despojo.
En el plano económico y geopolítico, Obaya y la USGS señalan que Bolivia se
posicionó dentro del llamado “triángulo del litio” junto con Argentina y Chile, concentrando
más del 60 % de las reservas mundiales. A diferencia de modelos más abiertos, el gobierno
de Morales optó por alianzas estratégicas con potencias emergentes como China y Rusia, lo
que le permitió mayor margen de maniobra política, pero también lo expuso a presiones
internacionales crecientes en el marco de la transición energética global.
En suma, la literatura revisada permite comprender que el extractivismo boliviano en
esta etapa se fundamentó en tres pilares conceptuales: El extractivismo como modelo
histórico de desarrollo dependiente; El neoextractivismo como estrategia progresista que
incorpora redistribución y mayor intervención estatal y El nacionalismo de los recursos como
instrumento político para afirmar la soberanía, aunque con resultados mixtos en términos de
industrialización y justicia social.
Ahora bien, este análisis posee algunos enfoques clave que permiten entender su
complejidad social, económica, política y geopolítica. En primer lugar, el extractivismo hace
referencia a la explotación intensiva de recursos naturales con fines de exportación, una
dinámica histórica en América Latina que ha generado dependencia económica y tensiones
socioambientales. Sin embargo, bajo Morales se consolidó lo que autores como Gudynas y
Svampa llaman neoextractivismo, una etapa en la que el Estado asume un papel más activo:
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regula, recauda y redistribuye parte de las ganancias, pero mantiene el modelo basado en la
extracción masiva.
Ligado a este cambio, surge el nacionalismo de los recursos, que en Bolivia se tradujo
en la nacionalización de sectores estratégicos como el gas y los minerales, incluyendo el litio.
Este concepto se conecta con la idea de soberanía económica, entendida como la capacidad
del país para controlar y decidir sobre el uso de sus recursos naturales, intentando romper con
la dependencia histórica de capitales extranjeros. Sin embargo, esta soberanía no siempre se
tradujo en autonomía plena, ya que la economía siguió dependiendo de la exportación de
materias primas.
En este marco, la afectación hídrica se convirtió en una dimensión crítica. La minería,
especialmente la de litio y otros minerales estratégicos, consume grandes cantidades de agua
en regiones frágiles como el Salar de Uyuni, generando conflictos con comunidades locales
que dependen de esas fuentes para la agricultura y la ganadería. Esta problemática no es
aislada: está entrelazada con la geopolítica del litio, donde potencias como China, Estados
Unidos y la Unión Europea compiten por asegurar el acceso a este mineral clave para la
transición energética global.
Todos estos conceptos se articulan en un entramado donde lo político, lo social, lo
económico y lo geopolítico se cruzan. El extractivismo tradicional evolucionó hacia un
neoextractivismo con matices redistributivos, pero mantuvo lógicas de explotación intensiva
que profundizaron la tensión entre desarrollo económico y sostenibilidad ambiental. Al
mismo tiempo, la narrativa de soberanía y nacionalismo de recursos reforzó el control estatal,
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pero sin desmontar la dependencia externa. Por ello, este marco conceptual es esencial para
entender no solo los impactos sociales (como los conflictos comunitarios), sino también los
dilemas económicos (dependencia de las exportaciones), políticos (legitimidad a través de la
renta extractiva) y geopolíticos (disputa internacional por el litio) que marcaron este período.
Mapeo de Actores
El extractivismo de litio en el Salar de Uyuni no es solo un proceso económico, sino
una red de relaciones donde intervienen diversos actores con intereses a veces
complementarios y otras veces en conflicto. Este mapeo permite visualizar quiénes influyen,
qué buscan y cómo se conectan en torno a la explotación de este recurso estratégico durante
la presidencia de Evo Morales (2006–2019). A continuación, se presenta la representación
visual de estos actores y su interacción.
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Figura 3. Influencia va impacto extractivismo en Bolivia
o En el centro de la dinámica se encuentra el Estado boliviano, encabezado por el
gobierno de Evo Morales y su política de nacionalización de recursos. A través de
Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), buscó controlar la extracción y avanzar
hacia la industrialización. Su interés principal fue fortalecer la soberanía
económica y convertir el litio en un motor de desarrollo nacional.
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o Otro actor clave son las comunidades indígenas aymaras y quechuas del altiplano,
que habitan el entorno del Salar de Uyuni. Su relación con el litio es ambivalente:
por un lado, esperan beneficios económicos e inversión en infraestructura; por
otro, enfrentan la afectación de sus fuentes hídricas, el riesgo ambiental y la falta
de consulta previa efectiva.
o En el plano internacional destacan las empresas extranjeras (principalmente de
China, Rusia, y en menor medida de Estados Unidos y la Unión Europea),
interesadas en invertir o asegurar el suministro de litio para la transición
energética global. Estas compañías buscan contratos, asociaciones estratégicas o
concesiones, pero han chocado con la política de control estatal.
o Organismos internacionales y ambientales también son actores relevantes, ya que
vigilan los impactos ecológicos y los compromisos climáticos de Bolivia. Su
influencia suele ser más indirecta, a través de recomendaciones o informes.
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o Finalmente, se encuentran los mercados globales y el bloque geopolítico del
“triángulo del litio” (Bolivia, Chile y Argentina), que ejercen presión mediante la
demanda creciente y la competencia regional.
• Este entramado de actores genera alianzas y tensiones: mientras el gobierno busca
autonomía y control, las empresas internacionales presionan por apertura; las
comunidades reclaman derechos y protección de recursos, y el mercado global marca el
ritmo de la explotación.
Impactos
Las prácticas de extractivismo en el Salar de Uyuni han generado impactos negativos en la
salud de la población local, así como en los recursos hídricos y ecosistemas circundantes.
Además, la falta de mecanismos eficientes de control y monitoreo ha llevado a la contaminación
del agua y la degradación del suelo, afectando especialmente a comunidades vulnerables. A
pesar de los esfuerzos por implementar estrategias ambientales, los resultados han sido limitados:
La extracción de litio ha llevado a la contaminación de fuentes hídricas, afectando la calidad del
agua para las comunidades locales. Adicionalmente ha provocado la salinización y degradación
de suelos, impactando la agricultura y la biodiversidad en la región, haciendo uso de sustancias
tóxicas que ha generado problemas de salud en la población, incluyendo enfermedades
respiratorias y dermatológicas.
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7. Conclusiones
Referencias
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ambientales y sociales. Ciencia Latina.
https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/article/download/18782/26855
Gudynas, E. (2013). Extractivismos. Ecología, economía y política de un modo de
entender el desarrollo y la naturaleza. Cochabamba: CEDIB.
López, M. E. H. (2025). La explotación del litio en el Salar de Uyuni frente a los desafíos
ambientales y sociales. Ciencia Latina.
https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/article/download/18782/26855
López, M. E. H., Alemán, J. C. M., & Guerrero, F. L. I. (2025). Entre la soberanía y la
sustentabilidad: La explotación del litio en el Salar de Uyuni frente a los desafíos de la huella
hídrica. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 9(4), 2063-2081.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i4.18782
Obaya, M. (2021). The evolution of resource nationalism: The case of Bolivian lithium.
The Extractive Industries and Society, 8(3), 100932. https://doi.org/10.1016/j.exis.2021.100932
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Svampa, M. (2019). Neo-extractivismo y desarrollo en América Latina: tensiones del
progresismo. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
Rodríguez, Z. V. (2023). Análisis comparativo de políticas de cierre de minas y
reparación de pasivos ambientales en el Estado Plurinacional de Bolivia. Ciencia Latina Revista
Científica Multidisciplinar, 7(3), 4483-4508. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i3.6499
US Geological Survey (USGS). (2022). Mineral Commodity Summaries: Lithium.
https://www.usgs.gov