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D04 Diploma en Derechos Humanos

de las Mujeres y Equidad de Género


D04-3 Unidad curricular: Violencia
basada en Género

Facilitadora: Magyuly Montes


Telf. 0412-3564011
Correo: Magyuly@[Link]
JUSTIFICACIÓN:

La violencia contra las mujeres es uno de los problemas sociales de mayor prevalencia en la
sociedad venezolana, la cual retroalimenta todas las demás formas de violencia. Por ello se
considera que configura un problema de salud pública.

Es una problemática compleja debido a la persistencia del orden social patriarcal que naturaliza e
invisibiliza las violaciones de los derechos humanos de las mujeres y hace posible los altos niveles
de violencia de género en la sociedad venezolana. Con la aprobación de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, se inicia en el país un proceso de profundas y revolucionarias
transformaciones orientadas a la construcción de una sociedad inclusiva y equitativa. De allí que se
desarrollen políticas orientadas a la prevención y atención de la violencia basada en género, en el
marco de la Ley sobre la Violencia contra la Mujer y la Familia (1998). La cual resultó ineficiente en
el combate de este problema.

Es por ello que en el 2007 se discutió y aprobó la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a
una vida libre de violencia, la cual impone un cambio de paradigma en la prevención y atención de
este flagelo, generando necesidades de formación en esta área.
RESUMEN:

Esta unidad curricular busca contribuir a brindar las herramientas conceptuales y psico-sociales
sobre el tema de la violencia contra las mujeres con enfoque de género, propiciando el análisis
crítico de las diferentes situaciones y realidades que se presentan partiendo que la violencia de
género emerge de las violaciones los derechos humanos involucrados. Persigue también formar
profesionales capaces comprender e intervenir en las particularidades de las diferentes formas y
expresiones de la violencia que surgen de las diferencias y desigualdades de género.

OBJETIVO GENERAL:

Conocer y analizar el marco teórico y jurídico que sustenta el derecho de las mujeres a una vida
libre de violencia

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

1. Comprender y analizar los aspectos psicosociales y culturales de la prevalencia de la


violencia contra las mujeres en sus diferentes expresiones.
2. Conocer y analizar el marco jurídico del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
3. Conocer y manejar estrategias de prevención y atención de víctimas de violencia de
género.
CONTENIDO PROGRAMATICO:

Marco conceptual de Violencia: Violencia y agresión. Violencia, sociedad y poder.


Expresiones de la violencia y espiral de violencia. Concepto de Salud. Salud Integral. Salud y
Violencia. Violencia y poder masculino. Sexismos, diferencias, desigualdades y
discriminación de género.
Violencia contra las mujeres: Definición. Consensos internacionales. Violencia basada en
género como problema de derechos humanos de las mujeres. Causas y contextos. Género,
multiculturalidad y tradiciones sexistas.
La violencia en la familia: violencia doméstica, en la pareja. Violencia sexual (acoso, abuso
y explotación sexual. Trata de personas).
Manifestaciones y ámbitos de la violencia contra las mujeres: v. psicológica, v.
educativa, v. mediática, v. fisica, v. simbólica, v. laboral, mobbing, v. obstétrica y otras.
Aspectos psicosociales: La violencia basada en género en el ciclo de vida. Desarrollo
psico-sexual. Aspectos socioculturales de la violencia. Los hombres y la violencia de género.
Violencia de género y masculinidades. Ciclo de la violencia.
Marco jurídico internacional de la violencia contra las mujeres: Convención Belem Do
Pará y CEDAW. Derechos y violencia. Leyes y políticas afirmativas de primera generación
(Violencia intrafamiliar) y segunda generación (Violencia contra las mujeres). .
Atención de víctimas de violencia: Aspectos básicos de la atención psicosocial de los
casos de mujeres víctimas de violencia. Herramientas de detección. Normas vigentes
(NOVSSR, M.S. 2004) Protocolos y estrategias de atención y rehabilitación. Intervención:
Prevención. Información-educación-comunicación. Promoción de la salud y la calidad de
vida. Autoestima y proyecto de vida.
CONTENIDO PROGRAMATICO:

PRIMERA UNIDAD

Marco conceptual de Violencia: Violencia y agresión. Violencia,


sociedad y poder. Expresiones de la violencia y espiral de violencia.
Concepto de Salud. Salud Integral. Salud y Violencia. Violencia y
poder masculino. Sexismos, diferencias, desigualdades y
discriminación de género.

Violencia contra las mujeres: Definición. Consensos internacionales.


Violencia basada en género como problema de derechos humanos de
las mujeres. Causas y contextos. Género, multiculturalidad y
tradiciones sexistas.
La violencia en la familia: violencia doméstica, en la pareja.
Violencia sexual (acoso, abuso y explotación sexual. Trata de
personas).
M
SEGUNDA UNIDAD

LA VIOLENCIA EN LA FAMILIA: violencia doméstica, en la pareja.


Violencia sexual (acoso, abuso y explotación sexual. Trata de
personas).

ASPECTOS PSICOSOCIALES: La violencia basada en género en el


ciclo de la vida. Aspectos socio-culturales de la violencia. Los hombres
y la violencia de género. Violencia de género y masculinidad
TERCERA UNIDAD

Marco jurídico internacional de la violencia contra las mujeres:


Convención Belem Do Pará y CEDAW. Derechos y violencia. Leyes y
políticas afirmativas de primera generación (Violencia intrafamiliar) y
segunda generación (Violencia contra las mujeres)..

Atención de víctimas de violencia: Aspectos básicos de la atención


psicosocial de los casos de mujeres víctimas de violencia.
Herramientas de detección. Normas vigentes (NOVSSR, M.S. 2004)
Protocolos y estrategias de atención y rehabilitación. Intervención:
Prevención. Información-educación-comunicación. Promoción de la
salud y la calidad de vida. Autoestima y proyecto de vida.
EVALUACIÓN DE LAS Y LOS PARTICIPANTES:
La evaluación de este curso será entre la escala del uno (1) al (20), la nota aprobatoria mínima aprobatoria serán
diez (10) puntos.
La evaluación estará distribuida de la siguiente manera:

ACTIVIDAD PORCENTAJE (%) PUNTOS

Evaluación parcial (examen o trabajo) 40% 8

Evaluación continua 40% 8

Evaluación final 20% 4

CALIFICACIÓN DEFINITIVA 100% 20 puntos


VIOLENCIA BASADA EN GÉNERO:
Entendemos la violencia basada en género como el abuso y la vulneración de los Derechos
Humanos por causa de relaciones desiguales mantenidas y reforzadas a través de dos
modelos. Por un lado, el patriarcado, un sistema de jerarquías que establece la superioridad del
varón por sobre la mujer. Por el otro, la heteronormatividad, un sistema de creencias que
presenta las relaciones entre hombre y mujer como el único modelo de relación sexual y afectiva
válido.

Esto limita a los seres humanos a sólo dos categorías complementarias: varón y mujer. También
supone que las relaciones sexuales y maritales son posibles sólo entre personas de sexos
diferentes. Supone que cada sexo tiene roles determinados y presume el predominio y autoridad
del varón y lo masculino por sobre la mujer y lo femenino.

La violencia puede ser de diferentes tipos -física, psicológica, sexual, económica y simbólica- y
puede tener diferentes modalidades: doméstica -dentro del grupo familiar-; institucional -por
cualquier miembro de instituciones-; laboral -dentro de ámbitos de trabajo públicos o privados-;
contra la libertad reproductiva -cuando limita los derechos reproductivos; obstétrica -ejercida por el
personal de salud en los procesos reproductivos-; mediática -la que se da en los medios de
comunicación-.
Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer
como «todo acto de violencia de género que resulte o
pueda tener como resultado un daño físico, sexual,
psicológico o económico para las mujeres, inclusive las
amenazas de tales actos, la coacción o la privación
arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida
pública como en la privada
Desde la antigüedad los seres humanos han edificado tradiciones
y establecido normas que determinan los comportamientos y las
construcciones ideológicas, llegando a establecerse costumbres y
pensamientos que hegemonizan y controlan las formas de
proceder, instaurándose las divisiones dicotómicas como
elementos casi inseparables de la existencia.

CUALIDADES SUMISIÒN
CARACTERISTICAS SUPERIORIDAD

Una de las formas de dominación que ha estado presente a lo


largo de la historia, y a la que hace pocos años se le brindan las
primeras miradas, es la asentada en las diferencias de género.
La asignación de características, expectativas (sentimientos, conductas, formas de
vestir, actitudes, intereses) y espacios tanto físicos como simbólicos al macho y a la
hembra, de modo que quedan definidos como “hombres” y “mujeres”, es
esencialmente el género.

Estas características y espacios que van a definir lo femenino frente a lo


masculino varían de una sociedad a otra, aunque tienen en común la relación
jerárquica que se establece entre uno y otro término, primando siempre los valores
y espacios de lo masculino.

La arbitrariedad cultural de supeditar lo femenino a lo masculino, es el resultado de


un “sistema sexo-género” a través del cual una sociedad transforma la sexualidad
biológica en productos de la actividad humana, llenando de deberes y prohibiciones,
estereotipos y exigencias rígidas, las vidas de los individuos.
El género como construcción social gobierna la vida política, social y económica
de la sociedad, enmarcando a las personas en “moldes” femeninos y masculinos,
que limitan, excluyen y subordinan, afianzándose de esta manera las relaciones
de poder que refuerzan la supremacía de lo masculino sobre la inferioridad de lo
femenino.

Las relaciones patriarcales presentes en muchas culturas han dado paso al


sexismo que androcéntricamente se instaura en las intersubjetividades,
fragmentando el derecho a las actividades, empleos, roles, los espacios privados
y públicos, lo cual ha traído como consecuencias angustias e insatisfacciones a
las personas que no aceptan lo impuesto culturalmente.
Actualmente la familia patriarcal puede aparecer borrada; en sus orígenes, convirtió a
la mujer en objeto propiedad del hombre, el patriarca. Al patriarca pertenecían los
bienes materiales de la familia y sus miembros. Así, la mujer pasaba de las manos del
padre a las manos del esposo, teniendo ambos plena autoridad sobre ella, pudiendo
decidir, incluso, sobre su vida. La mujer estaba excluida de la sociedad, formaba parte
del patrimonio de la familia, relegada a la función reproductora y a las labores
domésticas.

En la Roma clásica, en sus primeros tiempos, es manifiesta la dependencia de la


mujer, debiendo obediencia y sumisión al padre y al marido.

El paterfamilias tenía sobre sus hijos el derecho a vida y muerte; podía venderlos como
esclavos en territorio extranjero, abandonarlos al nacer o entregarlos a manos de los
familiares de sus víctimas si habían cometido algún delito; desposarlos y pactar o
disolver sus matrimonios. Pero así como los varones pasaban a ser paterfamilias
cuando moría el padre, y adquirían todas sus atribuciones jurídicas dentro de su
familia, las mujeres, por el contrario, iban a permanecer de por vida subordinadas al
poder masculino, basculando entre el padre, el suegro y el espo
Como resultado de estas relaciones desiguales de género y de las asimetrías de
poder existentes entre hombres y mujeres, aparece la violencia como un recurso
para controlar, agredir, dominar, manipular y dirigir, garantizando el poder de unos
sobre otros, causando daños físicos, psicológicos o sexuales en el desarrollo
psicosocial de las víctimas. Ileana Artiles (2000) plantea que “La violencia, a fuerza
de cotidiana, se nos va volviendo imperceptible, despersonalizada, no le damos el
espacio que requiere en nuestra conciencia individual y colectiva, sin embargo, se
trata ciertamente, de una realidad compleja que nos resistimos a percibirla y que
nos dificulta pensarla.”

.” Lo que en una cultura pudiera significar una conducta violenta en otras no lo


es, lo que nos hace reflexionar acerca de su determinación histórica y su relación
con el sistema económico imperante en cada sociedad, además del carácter
individualizado y subjetivo al expresarla, aprenderla, y percibirla. “Es indudable
que la violencia humana tiene que ver con el poder, el autoritarismo, la conciencia
de dominio y subordinación” (Vázconez, B. 2005).
Jorge Corsi (1995) considera que la violencia siempre es una forma de ejercicio del
poder e implica la existencia de un “arriba” y un “abajo”, reales o simbólicos, que
adoptan habitualmente la forma de roles complementarios: padre-hijo, maestro-
alumno, patrón-empleado y no podría faltar el complemento hombre-mujer, donde
las mujeres se encuentran en una posición de desventaja e inferioridad con respecto
a los hombres. Para este autor “la violencia de género es una variante de la violencia
cultural.

Se define en términos de las estructuras de discriminación que sostienen y


perpetúan las desigualdades entre hombres y mujeres sobre la base de una
estratificación en la cual se diferencian roles intra y extradomésticos, capacidades,
funciones en uno y otro caso, erigiéndose como resultado: la identidad masculina
tradicional, sobre la base de dos procesos psicológicos simultáneos y
complementarios: el hiperdesarrollo del yo exterior (lograr, hacer, actuar) y la
represión de la esfera emocional” (Corsi, J. 1995)
En el orden patriarcal, la desigualdad social y de discriminación contra la mujer se
desencadena en actos violentos, donde ella asume y acepta su condición de
“inferioridad”. Este proceso obedece a la legitimación de estereotipos construidos por
la sociedad que justifican la supuesta “superioridad del género masculino”, proceso en
el cual las mujeres asumen una posición de subordinación y aceptación, agravando su
situación, contribuyendo a mitificar el uso de la violencia como recurso para perpetuar
el poder masculino.

La violencia de género se asocia a aquella que se ejerce contra las mujeres, ya


que las situaciones de discriminación sexista hacia los hombres prácticamente
no existen o son estudiadas insuficientemente.(Artiles, 2000; Trujano, Martínez y
Benítez, 2002).

En esta concepción de la violencia de género existe una tendencia a señalar al varón


como único tipo de agresor, ciertamente la literatura científica ha especificado que la
incidencia de casos de violencia de hombres hacia mujeres es predominante, aunque
existe cierta incidencia de violencia de mujeres hacia hombres, siendo éstas en
ocasiones quienes adoptan la posición de agresoras como respuesta a los malos
tratos que reciben .

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