El Amor Que Restaura:
De la Miseria a la
Gracia del Padre
Himno inicial 360 en Jesucristo mártir de paz
Lucas 15 :20
Y levantándose, vino a su padre. Y
cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue
movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre
su cuello, y le besó.
Himno final: 241 perdón te ruego mi señor y Dios
• Hermanos y amigos, la parábola del
hijo pródigo (Lucas 15:11-32) es mucho
más que una simple historia;
• Es una revelación profunda del carácter
Un Corazón de nuestro Dios. Es una de las muchas
Que Busca parábolas que Jesús utilizó para "incitar
el espíritu de investigación" y
y Espera "despertar a los descuidados, e
imprimir la verdad en el corazón". Nos
muestra que Dios no es un juez
distante, sino un Padre cuyo amor nos
persigue y nos anhela.
• Esta parábola se sitúa junto a
otras historias de Jesús sobre lo
Hoy, perdido y hallado,
veremos • como la oveja perdida y la
cómo este dracma perdida.
amor divino • Mientras que la oveja y la
nos invita de moneda eran inconscientes de
su pérdida, el hijo pródigo
regreso y representa a aquellos que,
nos habiendo conocido el amor del
transforma. Padre, deliberadamente se
alejan, solo para descubrir la
amarga realidad de la separación
• La Ilusión de la Autonomía La historia
comienza con un joven que, impulsado
por un deseo de independencia, pide
su herencia y se marcha a una
1. El "provincia apartada" [Lucas 15:13].
• Este acto, aparentemente inofensivo,
Camino es el inicio de su ruina. Nos recuerda
que "nuestro problema con los
de la pecados, o de cometer malas
acciones, proviene del pecado, es
Separaci decir, de un yo separado de Dios".
• A menudo, buscamos una "libertad"
ón: apoyándonos en nuestras propias
fuerzas, lejos de la voluntad divina.
• El pecado, en su esencia, se presenta
como un placer, llevando al joven a
"malgastar sus bienes viviendo
perdidamente" [Lucas 15:13].
Las Escrituras nos enseñan que "la insensatez del hombre tuerce
su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón" [Proverbios
19:3].
Este deseo de vivir a su manera lo llevó a una profunda miseria. La
verdadera renovación del corazón "obra desde adentro hacia
afuera".
Aquellos que "tratan de reformarlo corrigiendo este o aquel mal
hábito, y esperan llegar a ser cristianos de esta manera, pero ellos
están comenzando en un lugar erróneo. Nuestra primera obra
tiene que ver con el corazón".
La realidad del lejano país
• Desilusión y el Inicio de la Conversión Después de
derrochar todo, una gran hambruna azotó la tierra, y el
joven se encontró en la más abyecta pobreza, deseando
alimentarse de la comida de los cerdos [Lucas 15:14-
16].
• Este es un momento crucial: la desilusión con lo que el
mundo ofrecía lo llevó a un profundo reconocimiento de
su error. Las fuentes nos dicen que "quienquiera que
entre en la ciudad de Dios por las puertas de perla,
entrará como vencedor, y su victoria más grande será
la que habrá obtenido sobre sí mismo".
• Este fue el punto de inflexión.
• El joven "volvió en sí" [Lucas 15:17], y dijo: "¡Cuántos jornaleros en
casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de
hambre!" [Lucas 15:17]. Decidió regresar a su padre, aunque fuera
como un siervo, reconociendo: "Padre, he pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno
de tus jornaleros" [Lucas 15:18-19].
• Esta es la conversión, un "cambio de actitud hacia Dios“
• La conversión, No se trata de un cambio superficial, sino de una
profunda convicción que lleva a un "cambio total de dirección",
• "Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he
venido a llamar a justos, sino a pecadores" [Marcos 2:17, 40].
• Solamente aquellos "que se saben pecadores aceptan la justificación
por la fe".
• La entrega consiste en "renunciar a nuestra autoconfianza, no en el
abandono de nuestros pecados. El abandono de los pecados es el
resultado de renunciar a la confianza propia y en cambio buscar a Dios".
• 3. El Corazón del Padre: Amor Ilimitado y Redención Total La respuesta del
padre es la parte más conmovedora de la parábola.
• Mientras el hijo "aún estaba lejos, su padre le vio, y fue movido a
misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó" [Lucas 15:20].
• No hubo reproches, solo una bienvenida jubilosa. Esto ilustra el perdón
ilimitado de Dios. Él está "lleno de bondad y tierna compasión" hacia
aquellos que se han descarriado. "El Señor desea que usted confíe en su
amor y en su misericordia en medio de las nubes y la oscuridad, tanto
como a la luz del sol".
• El padre lo restauró completamente: "Traed el becerro gordo y matadlo, y
comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido;
se había perdido, y es hallado" [Lucas 15:23-24].
• Esto es la justicia de Cristo, su propio carácter sin mancha, que por la fe
se imparte a todos los que lo reciben como Salvador personal. No solo
somos perdonados, sino completamente restaurados y celebrados en el
reino de Dios. "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por
medio de nuestro Señor Jesucristo" [Romanos 5:1, 51, 191].
• la historia introduce un elemento de contraste: el hermano mayor. Él
no compartió la alegría del padre; al contrario, se enojó y se negó a
entrar a la fiesta [Lucas 15:28].
• Él representaba a aquellos que "confiaban de sí mismos como justos,
y menospreciaban a los otros". Los fariseos, por ejemplo, eran
"demasiado sabios para necesitar instrucción, demasiado justos para
necesitar salvación, demasiado altamente honrados para necesitar la
honra que proviene de Cristo".
• Este hermano sentía que su obediencia y su trabajo le daban derecho
a una recompensa, y no podía entender la gracia derramada sobre su
hermano pecador.
• Su actitud revela que "su justicia propia le produce náuseas al Señor
Jesucristo". La obediencia que busca la recompensa o se basa en "las
obras de la ley" es una trampa. "Las buenas obras que se realizan
aparte de Cristo son obras malas". Dios nos llama a una "obediencia
genuina [que] es natural y espontánea. Solo proviene de una relación
de fe con Cristo". La "verdadera obediencia proviene del corazón".
• Conclusión: Una Invitación a la Relación y la Dependencia Diaria
• La parábola del hijo pródigo nos llama a todos a reflexionar.
• ¿Nos hemos alejado del Padre?
• ¿Hemos confiado en nuestra propia justicia o hemos despreciado a
otros?
• Dios está extendiendo sus brazos, invitándonos a regresar a casa. "El
que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna: y no
vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida" [Juan 5:24,
50].
• El cristianismo "consiste en conocer a Cristo", y la "relación con Dios
es el fundamento mismo de la vida cristiana progresiva".
• ¿Cómo cultivamos esta relación? "Realizando los esfuerzos necesarios
para conocer a Dios de tal manera que podamos confiar en él".
• Esto se logra hablando con Dios a través de la oración, escuchándole
a través del estudio de su Palabra, y trabajando con Él en el servicio
cristiano y la testificación.
• Recordemos las palabras de Jesús:
• "Separados de mí nada podéis hacer" [Juan 15:5, 31, 94], pero
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" [Filipenses 4:13,
70, 94].
• La victoria sobre el pecado y la tentación no es algo que
logramos, sino algo que "recibimos" al "aprender a depender
de él todo el tiempo". Nuestro enfoque no debe ser en
nuestros esfuerzos para crecer, sino en permanecer en Cristo.
• Que esta historia nos impulse a venir a Él "tal como [somos]",
a descansar en su amor incondicional y a permitir que su
Espíritu transforme nuestro corazón.
• Porque "la fe genuina se manifestará en buenas obras, pues
las buenas obras son frutos de la fe".
• Que nuestra vida sea un testimonio de Su amor y Su gracia.
Amén.