ETOLOGIA
CONDUCTA SEXUAL:
SELECCIÓN O CORTEJO
Selección sexual
• En biología, se denomina cortejo
sexual al comportamiento animal
específico que tiene como finalidad
obtener pareja y exhortarla al
apareamiento.
• La selección sexual es uno de los
mecanismos aducidos por Charles
Darwin para explicar la evolución de
las especies. Para Darwin, la selección
sexual incluía fundamentalmente dos
fenómenos: la preferencia de las
hembras por ciertos machos y, en las
especies polígamas, las batallas de los
machos por el harén más grande.
• Muchas especies animales
tienen durante el periodo de
acoplamiento una serie de
comportamientos más o menos
ritualizados. Frecuentemente
implican la exhibición de
características físicas, la
producción de sonidos
especiales o regalos a ofrecer al
candidato
• El cortejo sexual aumenta la disponibilidad al
apareamiento al aumentar la motivación
sexual de los individuos. Paralelamente
disminuye la agresividad intraespecífica entre
los miembros de la pareja, y también entre
todos los individuos para aquellas especies
que se reúnen en manada durante ese
periodo siendo fuertemente territoriales o
solitarios el resto del año.
• Los rituales diferentes de cortejo en las
especies de animales crean un aislamiento
reproductivo sumamente potente que
mantiene aisladas especies emparentadas en
la mayoría de los grupos del reino animal.
• La visión tradicional de las actividades de cortejo
en los animales consideraba que esta actividad
permitía la sincronización de los individuos de
cada sexo de forma que pudiera llevarse a cabo la
reproducción. Según esta idea, los niveles
hormonales apropiados en cada uno de los sexos
en la época reproductiva, junto con la acción de
estímulos de diverso tipo (visuales, acústicos,
olfativos, etc.) activan los comportamientos de
cortejo.
• Las actividades de cortejo de los machos
inducen a una activación de las gónadas de las
hembras a través de la acción de los estímulos
visuales del cortejo sobre el sistema nervioso-
endocrino de las hembras. Y la actitud de la
hembra frente al cortejo del macho podría
inducir en él un incremento en la activación de
sus procesos fisiológicos reproductivos
• Más modernamente, el cortejo es considerado
como un proceso comunicativo durante el cual
cada uno de los sexos puede evaluar las
características del otro individuo y con base a
ellas “decidir” si lo acepta o no como pareja
para el apareamiento
• Las funciones principales del cortejo para permitir la cópula son:
sincronización, orientación, persuasión, comunicación y
aislamiento reproductor.
• Sincronización: la sincronización de las actividades sexuales de
machos con hembras en períodos cortos de tiempo se logra en
muchas especies a través del cortejo. Así, es frecuente en aves por
ejemplo, que el cortejo acelere la maduración de los óvulos de la
hembra.
• Orientación: los animales que cantan más enérgicamente y
ostentan coloraciones llamativas probablemente sean oídos o
vistos desde muy lejos. Estas exhibiciones ayudan a la orientación
y al encuentro entre los miembros de la pareja. Los animales que
se comunican principalmente por señales acústicas pueden
entonar melodías hermosas, hasta las más insoportables para
nuestro oído, pero que parecen ser muy agradables para la
hembra de su especie. Muchos grillos, ranas, sapos, chicharras y
langostas son grandes "cantores".
• Persuasión: este término significa que el cortejo del macho sirve
para evitar las respuestas no sexuales por parte de la hembra.
• Comunicación: cuando un animal se comunica, modifica a corto o
mediano plazo el comportamiento de otro animal de forma
adaptativa y beneficiosa para ambos. Lo hace mediante señales, que
pueden ir desde las maternales, filiales, agresivas, defensivas hasta
las sexuales..
• Aislamiento reproductor: cada una de las etapas del cortejo,
depende del comportamiento del congénere. El macho solo pasará a
una segunda etapa de exhibición si la hembra muestra determinado
comportamiento de complicidad, y pasará a una tercera solo cuando
ella realice un segundo comportamiento clave. Sucesivamente, los
comportamientos de ambos se van encadenando, sincronizando en
el tiempo y determinando finalmente la cópula o la liberación de los
gametos al medio ambiente. Ningún animal que no esté
fisiológicamente apto para la fertilización podrá completar esta
exigente cadena de comportamiento.
• Los machos desarrollan características sexuales
secundarias prominentes.
• En estas especies, los machos compiten contra otros
machos por las parejas. La competición puede ser directa
o mediada por la elección femenina. En las especies
donde las hembras eligen, los machos compiten
exhibiendo características fenotípicas llamativas y/o
llevando a cabo elaborados comportamientos de cortejo.
Posteriormente, las hembras se aparean con los machos
que más les interesan, normalmente los que tienen la
presentación más estrafalaria.
• Muchas especies han
desarrollado a lo largo de la
evolución características
morfológicas y de
comportamiento que son rasgos
importantes en la competencia
entre ellos. Por ejemplo,
apéndices muy desarrollados
como cuernos, aletas, colas, o
coloraciones llamativas de la piel,
plumaje, etc. son característicos
en diversos taxones animales.
Pero, además, los machos
adoptan posturas o realizan
comportamientos que realzan
dichos rasgos y que se conocen
• En el caso de lagartos, por
ejemplo, un mayor tamaño
corporal proporciona una
ventaja en un enfrentamiento
agresivo; por otra parte, este
rasgo está correlacionado con el
tamaño de la cabeza y una testa
mayor implica una mayor fuerza
de la mordida, lo que puede
condicionar el resultado de la
pelea dado que en una pelea
intensa los machos
intercambian mordidas en
diversas partes del cuerpo.
• El modelo del buen gen establece que la
exhibición indica algún componente de la
aptitud del macho. Un defensor del modelo
del buen gen diría que los colores brillantes de
los machos de aves indican la ausencia de
parásitos. Las hembras buscan alguna señal
que esté correlacionada con algún otro
componente de la viabilidad.
EJEMPLO
• La selección del buen gen puede verse en los peces espinosos. En estos peces,
los machos tienen una coloración roja en los costados. Milinski y Bakker
demostraron que la intensidad del color estaba correlacionada con la cantidad
de parásitos y con el atractivo sexual. Las hembras preferían a los machos más
rojos. El color rojo indicaba que el macho tenía menos parásitos.
COMPETENCIA POR PAREJAS Y AGRESIÓN
ENTRE MACHOS
• En algunas especies las características
morfológicas no son tan importantes .
• Pelea entre machos por conseguir pareja.
• Relación con territorialidad.
• Jerarquías
• Violaciones
• Ciervo de cuernos grandes
• Aunque podría pensarse que, una vez realizado el
apareamiento, cesaría la competencia entre machos, esto
no es así. Dado que las hembras de varias especies
aceptan apareamientos con diversos machos, el esperma
de cada uno de ellos puede fecundar sólo parte de los
óvulos de aquellas y, por lo tanto, el éxito reproductivo de
un macho en particular puede verse mermado.
• En varias especies de insectos, se han
encontrado adaptaciones
morfológicas y de comportamiento en
los machos que parecen contribuir a
eliminar o reducir la posibilidad de
fecundación del esperma de otros
individuos. Por ejemplo en los
odonatos (libélulas), el último macho
en copular con la hembra es el que
tiene más probabilidad de fecundar
sus óvulos, dado que el esperma
precedente de otros machos es
eliminado del tracto de la hembra o
bien desplazado hacia lugares de su
órgano reproductor alejados de la
zona donde se encuentran los óvulos.
• Los animales silvestres poseen numerosos atributos que,
si son bien usados, lograrán conseguirá una hembra.
• La exhibición de atributos físicos es la estrategia más
difundida en la naturaleza, y requiere de la vistosidad en la
combinación de colores en plumas, en piel o en estructuras
anatómicas externas como la fascinante bolsa roja que
exhiben las fragatas macho en el cuello. La estrategia de
exhibición permite que ese macho con mejor presencia
física capte la atención de hembra a quien corteja. Las
hembras escogen machos físicamente espléndidos, pues
son expresión y garantía de la salud de éste y de sus
«buenos» genes. Machos enfermos o con problemas
genéticos nunca podrán hacer despliegue de atributos
físicos excelentes.
• Ciertos animales atraen a su pareja
mediante recursos que llamen la atención
y que demuestren a las hembras
condiciones seguras o confortables para
sus crías. Los castores levantan
sorprendentes represas en época de
apareamiento y varias aves, entre ellas los
paujiles, construyen hermosos nidos para
cautivar a sus parejas. Las hembras suelen
elegir entre los nidos más cómodos o
vistosos. (Ptilonorhynchus violaceus)
• También las hembras son atraídas por la
posición económica, la clase social o el
abolengo. Entre los animales la jerarquía
dentro del grupo siempre es un factor a
favor para conseguir hembras. En grupos
de primates en extremo estructurados y
jerarquizados como los papiones de
manto, el macho dominante y otros de
su clase pueden aparearse con las
hembras disponibles. En realidad, el
sistema de jerarquía garantiza que sólo
los machos más sanos, fuertes y hábiles
puedan aparearse, debido a los
constantes retos de quienes quieren
ascender. Este tipo de comportamiento
representa una gran ventaja de
adaptación en términos reproductivos y
evolutivos, pues el medio natural es
sumamente exigente, y en los procesos
de selección natural los más aptos son
los que obtienen a las hembras.
• En el mundo natural no siempre las exhibiciones
provienen de los machos; ellas asimismo demuestran
que no son sólo espectadoras en los procesos de
cortejo, y cuando en un grupo no hay dimorfismos, es
decir, no hay muchas variaciones entre individuos, el
galanteo suele venir asociado a danzas y movimientos
rítmicos que demuestran la salud de unos y otros
individuos. En casos escogidos, como el de los
numerosos grupos de flamencos, las danzas de cortejo
se sincronizan produciendo uno de los espectáculos
más bellos de la naturaleza.
• Usando la estrategia del mismo cuerpo en
contacto con la pareja, se logra abrir
infinidades de puertas en los proceso de
cortejo. En determinados reptiles, el ritual
de reproducción y aceptación de una
pareja depende de la agilidad y delicadeza
en el contacto corporal o de la fuerza con
la que se acaricie para lograr ser aceptado.
Uno de los casos más notables es el de la
anaconda; en el período de apareamiento,
las hembras atraen a los machos mediante
una señal olfativa, y éstos se congregan a lo
largo de varias semanas en torno a ella. En
la última fase del cortejo, hasta una docena
de machos se enrosca en torno a la
hembra, luchando por acceder a la cloaca
de ésta.
• Y si las hembras se ponen pesadas o pretenciosas, queda el recurso de la
fuerza bruta, que en el mundo natural suele funcionar muy bien.
Caimanes y tigres son buenos ejemplos de cuando los machos deben
dejar de lado la galantería e imponer sus condiciones con hembras que no
se dejan impresionar con facilidad. Las hembras saben que machos
fuertes se traducen en machos sanos, y ofrecen resistencia para que
únicamente los mejor dotados puedan copular con ellas.
HORMONAS
• Las hormonas pueden modificar el
comportamiento por medio de sus efectos
sobre:
• Todo el organismo
• Estructuras morfológicas
• Mecanismos receptores
• Funciones integradoras del sistema nervioso
central.
• No se ha encontrado que ninguna de las
respuestas de comportamiento investigadas
depende de una sola hormona.
• Aun no se conoce una hormona que produzca
un efecto en el organismo.
• El control hormonal ha sido mediado a través
de varios mecanismos, y no a través de uno
solo critico.
• Las diferentes pautas de comportamiento
pueden variar su grado de dependencia de
productos endocrinos.
• Cada respuesta de comportamiento constituye
una reacción de los mecanismos efectores a
los estímulos internos y externos.