2.6.
SISTEMAS CIBER FISICOS.
Es el resultado de la integración de ordenadores y redes con un
proceso físico. Se trata de sistemas construidos a partir de la
integración perfecta de la computación y los componentes
físicos. Los avances en CPS permitirán superar a los simples
sistemas integrados actuales en cuanto a capacidad,
adaptabilidad, escalabilidad, resiliencia, seguridad y usabilidad.
Los sistemas ciber físicos han transformado el modo en que se interactua con los
sistemas de ingeniería. Tradicionalmente, la ingeniería y el desarrollo de un sistema, un
proceso o una máquina y su posterior utilización estaban desacoplados, pero la Cuarta
Revolución Industrial ha cambiado este paradigma. Así, la Industria 4.0 ha favorecido la
integración de computación, almacenamiento de datos, redes y dispositivos en los
denominados sistemas ciber físicos (CPS en su abreviatura en inglés), que se conectan
entre sí y con Internet gracias al IoT.
Gracias a las posibilidades de la informática, los sistemas ciber físicos
son capaces de analizar la experiencia de uso de un sistema. A partir de
este análisis, los sistemas pueden inferir mejoras, que pueden ser
aplicadas de nuevo al sistema y así incrementar su eficiencia. En un
sistema ciber físico, ordenadores y redes monitorizan y controlan los
procesos físicos, de los que reciben información para realizar cálculos con
los que de nuevo el proceso físico se retroalimenta, aprende y evoluciona.
Por ejemplo, un sistema ciber físico puede controlar un proceso de
fabricación de piezas de una industria. Gracias a los datos que
obtiene de diferentes sensores instalados en las máquinas, que
están conectadas entre sí y con la red, el sistema puede realizar
diagnósticos, predecir fallos y optimizar el proceso, incrementando
de este modo la productividad de la fábrica.
EJEMPLOS
Transporte:
Vehículos autónomos: Coches, drones o aviones que utilizan sensores,
comunicación y algoritmos para navegar y tomar decisiones.
Sistemas de control de tráfico: Gestionan el flujo vehicular en redes de transporte
para optimizar la velocidad y las rutas.
Industria y Manufactura:
Fábricas inteligentes: Robots y sistemas que controlan y optimizan los
procesos productivos, monitorean el consumo energético y realizan
mantenimiento predictivo.
Sistemas de robótica: Robots diseñados para realizar tareas específicas
en entornos físicos, como la manufactura o la logística.
Salud:
Dispositivos médicos asistidos: Instrumentos para cirugía
robótica que permiten un control más preciso de los
procedimientos.
Prótesis biónicas: Extremidades artificiales que integran
componentes electrónicos para responder a señales del
cuerpo.
Hogares y Edificios:
Hogares domóticos: Sistemas que controlan luces, termostatos y
otros dispositivos para automatizar el hogar y mejorar la eficiencia
energética.
Edificios inteligentes: Sistemas integrados que gestionan la
seguridad, la energía y el confort de los edificios.
Infraestructura y Energía:
Redes eléctricas inteligentes: Sistemas que monitorean y
regulan el suministro de energía para optimizar su distribución.
Redes de suministro de agua y gas: Sistemas que gestionan
la infraestructura crítica para asegurar su funcionamiento
IMPORTANCIA
Son fundamentales porque integran el mundo físico con el digital, permitiendo la optimización, el control y la
automatización de procesos en tiempo real mediante la recolección de datos con sensores y la ejecución de
acciones con actuadores. Su importancia radica en aumentar la eficiencia, la flexibilidad y la seguridad en diversas
industrias como la manufactura (fábricas inteligentes), la energía, la logística y la salud, mejorando la toma de
decisiones y reduciendo costos.
Mejora de la eficiencia y productividad: Permiten optimizar procesos, minimizar desperdicios y aumentar la producción al
tener un control preciso y en tiempo real.
Control y monitoreo en tiempo real: Facilitan la identificación y resolución rápida de problemas, mejorando la fiabilidad de
los sistemas.
Mayor seguridad: La monitorización y la toma de decisiones en tiempo real son cruciales en sistemas de vehículos
autónomos y otros entornos críticos.
Gestión de recursos: Optimizan el consumo de energía y otros recursos, contribuyendo a la sostenibilidad ambiental.
Mantenimiento predictivo: Permiten monitorear el estado de los equipos para prever fallos, reduciendo el tiempo de
inactividad.