Definición de mito
en las culturas
tradicionales:
griega y nórdica
El mito
Algunos autores han afirmado que la función del mito es
entregar al individuo una visión acerca de sí mismo y de las
cosas que le rodean. Dicha función resulta necesaria para
poder entender por qué la naturaleza del hombre lo sitúa en el
lugar en el que se encuentra. Es por ello que el hombre
necesita de algo más, de una figura, un modelo a seguir, una
base a través de la cual pueda establecer y sostener su
condición humana, a este respecto Mircea Eliade dice que:
El mito relata una historia sagrada, es decir, un acontecimiento
primordial que tuvo lugar en el comienzo del Tiempo. Mas
relatar una historia sagrada equivale a revelar un misterio, pues
los personajes del mito no son seres humanos: son dioses o
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Héroes civilizadores, y por esta razón sus gestas constituyen
misterios: el hombre no los podría conocer si no le hubieran sido
revelados. (Eliade 1992 26)
En esto, el hombre se diferencia notoriamente de los animales,
puesto que ellos sí poseen una base naturalmente dada y esto,
por su parte, les permite actuar con libertad dado que su
naturaleza así lo establece. El hombre, al no tener conciencia de
esa base, debe crearla, inventarla, erigirla a través de la
construcción de su propia cultura:
“No se forma a través de las técnicas que operan sobre
las cosas; se constituye por la puesta a punto y el análisis de los
diversos medios de acción sobre los hombres (…)”
(Vernant 1993 364).
• Así según Vernant, se puede pensar que el hombre posee dos
elementos por medio de los cuales puede elaborar una imagen de sí
mismo acorde con la realidad, no sólo a partir de su naturaleza, sino
en virtud de su mundo cultural, lo que más adelante le hará saber a
qué atenerse en el universo que ha construido para si mismo.
•
Tituli 3
Por tanto, podría entenderse que el mito surge con el fin de
proporcionar respuestas acerca de lo que las cosas y el hombre
significan. En su origen, el mito hace referencia a lo que el hombre
de la antigüedad hizo de su mundo con la construcción de la cultura,
para así poder establecer el sentido de la realidad; en el texto Mito y
realidad se dice lo siguiente:
Los mitos revelan, pues, la actividad creadora y desvelan la sacralidad
(o
simplemente la “sobre-naturalidad”) de sus obras. En suma, los mitos
describen las diversas, y a veces dramáticas, irrupciones de lo sagrado
(o de lo “sobrenatural”) en el Mundo. Es esta irrupción la que
fundamenta realmente el Mundo y la que le hace tal y como es hoy día.
Más aun: el hombre es lo que es hoy, un ser mortal, sexuado y cultural,
a consecuencia de las intervenciones de los seres sobrenaturales.
(Eliade 1991 6)
Las creencias que antiguamente se tenían acerca de las primeras cosas que
originaron el mundo, poseían un tinte religioso o más exactamente,
mágico-religioso. El mito se aproxima a determinar la existencia por
intervención de seres superiores, seres que dominan y gobiernan la
naturaleza y determinan al hombre para construir su realidad y dar orden a
su mundo a través de la cultura. Cuando el hombre da validez al mito y
comprende su dimensión, es capaz de situarse adecuadamente en el
mundo e intervenir en él, pues
“El hombre comprende mejor, y de otra
manera, lo que él mismo ha construido”. (Vernant 1993 343).
Desde el principio, el mito se constituye como relato religioso y más
propiamente como discurso filosófico, dado que, en sus inicios, la
filosofía encarna el mito como su base más sólida, con miras a la
construcción del pensamiento de una manera racional (Logos), sin
desconocer el carácter del mito como parte primordial en la formación
de la filosofía. A este respecto puede decirse que varios de los
filósofos presocráticos, tomaron importantes elementos de algunos
mitos, para así poder sustentar sus teorías cuando se referían al
surgimiento de todo cuanto vemos en el mundo.
Según las apreciaciones de Jean-Pierre Vernant, hechas en torno a
este tema, advierte que
“la primera filosofía se acerca más a una construcción
mítica que a una teoría científica”, (Vernant 1979 83),
siguiendo las ideas de Anaximandro acerca del surgimiento de la
filosofía
primera en la antigua Grecia; así Vernant sugiere que el logos griego,
no se da a partir de una ruptura con el mundo mítico, sino que la
aparición de la razón, surge como consecuencia de una característica
social y política con el advenimiento de la Polis.
En síntesis cabe aclarar que a partir de los estudios realizados
respecto del mito y el logos, por los filósofos, mitólogos y
estudiosos del pensamiento antiguo, la filosofía primera, surge a
partir del mito, pero sufre transformaciones en cuanto a que varía el
significado del mito como acompañante del ritual que se realizaba,
en torno a la soberanía de los dioses, respecto del origen o creación
de lo que existe, contrario a lo que se piensa con el surgimiento de la
Polis griega, donde es la comunidad la que interviene en las
decisiones y todo lo que atañe con respecto al pensamiento
filosófico.
Por tanto, la época antigua presenta al hombre, como aquel que confía
en los seres superiores, en las representaciones míticas y en el
contenido religioso que traen consigo las primeras ideas y
pensamientos, a partir de los cuales se tiene un primer acercamiento y,
por tanto, un primer conocimiento del mundo. El conjunto de mitos
establece una relación con la religión del mundo antiguo y da origen a
lo que se concibe como mitología, encargada ésta de dar a conocer los
diferentes mitos planteados por las primeras comunidades culturales
como:
“Creta, Egipto, Palestina, Frigia, Babilonia y algunos
lugares más” (Graves 2011 16)
al interior de cada región fundadora de pueblos. Siguiendo
con la línea de Graves (2011 24), se encuentran en su obra,
innumerables referencias que aluden a los mitos, estableciendo
así uno de los tantos ejemplos sobre la constitución de las
mitologías:
Buena parte del mito griego es historia político-religiosa.
Belerofonte doma al alado Pegaso y da muerte a la Quimera;
Perseo, en una variante de la misma leyenda, vuela por los
aires y decapita a la madre de Pegaso, la gorgona Medusa;
también Marduk, el héroe babilónico, mata a la monstruosa
Tiamat, diosa del mar.
El mito por consiguiente tenía la función de interpretar los hechos
enfrentados y encarnados por los personajes, a este respecto
continúa Graves (2011 25):
“Perseo decapita a Medusa, es decir, los helenos saquearon los
principales templos de la diosa, despojaron a sus sacerdotisas de
sus máscaras gorgonas y se apoderaron de los caballos
sagrados”.
En la cultura occidental, más exactamente en Grecia hacia el siglo VIII
a. C. aparece el mito como una manera especial de percibir el mundo, en
la que el hombre antiguo puede conocer e interactuar con su espacio
natural y de esta manera reconocerse como parte integrante de una
comunidad específica. Desde este punto de vista según algunos
mitógrafos dicen,
El hombre griego se encuentra elevado por encima de todos los
otros pueblos, predestinado, en él, el logos se hace carne”. “En
el transcurso de los últimos cincuenta años, sin embargo, la
confianza de Occidente ha sido puesta en entredicho. El contacto
con las grandes civilizaciones espiritualmente diferentes a la
nuestra como la India y la China, ha hecho estallar el cuadro del
humanismo tradicional. Occidente hoy ya no puede considerar su
pensamiento como el pensamiento, ni saludar en la aurora
(…) griega el nacimiento del sol de la Razón. (Vernant 1993
335).
El mito da origen a las religiones iniciales, a las primeras, a las que inician el
conocimiento del mundo y es ahí desde donde se desprenden los rituales y las
creencias extendidas y adoptadas por civilizaciones, culturas y religiones a lo
largo de la historia desde la antigüedad hasta nuestra época. Cuando el mito
aparece en Grecia, dado que allí se observa una variada muestra de las
creencias de otros pueblos, tomadas o recogidas por ésta y viceversa, podría
decirse que éste da origen a la religión, al discurso filosófico y se podría
decir, que también con él, se inician las primeras ideas presocráticas sobre la
existencia de la naturaleza y todo lo que en ella se percibe, pero al darse el
paso del mito al logos, esta antigua creencia desaparece debido a los ataques
de la crítica racionalista de una nueva época. Al respecto dice Mircea Eliade
(1991):
Es de todos conocido que a partir de Jenófanes (hacia 565-470) —
que fue el primero en criticar y rechazar las expresiones
«mitológicas» de la divinidad utilizadas por Homero y Hesíodo—
los griegos fueron vaciando progresivamente al mythos de todo
valor religioso o metafísico. Opuesto tanto a logos como más tarde a
historia, mythos terminó por significar todo «lo que no puede existir
en la realidad». Por su parte, el judeocristianismo relegaba al
dominio de la «mentira» y de la «ilusión» todo aquello que
no estaba justificado o declarado válido por uno de los dos
Testamentos. (p. 5)
Con las primeras ideas socráticas acerca de la razón, el mito tiende a
desdibujar su credibilidad y su acción efectiva en la conciencia colectiva de
una comunidad: sin embargo y pese a esto, el mito que en un momento dado se
muestra, se impone y se manifiesta como la realidad más próxima que tiene el
hombre para obtener una respuesta y sacar sus propias conclusiones, establece
una concepción del mundo y del hombre, convirtiéndose asimismo en
fundamento dominante de toda una cultura. Por ello,
El mito debe diferenciarse de: 1. La alegoría filosófica, 2. La explicación
“etiológica” de mitos que ya han dejado de ser comprensibles, 3. La sátira o la
parodia, 4. la fábula sentimental, 5. La historia adornada, 6. El romance
juglaresco, 7. La propaganda política, 8. La leyenda moral, 9. La anécdota
humorística, 10. El melodrama teatral, [Link] saga heroica y 12. La ficción
realista”. (Graves 2011 18).
Según Mircea Eliade (1991), “El mito es una realidad
cultural extremadamente compleja, que puede
abordarse e interpretarse en perspectivas múltiples y
complementarias” (p. 6). El mito como tal, relata
acontecimientos que ocurrieron en un momento esencial del
imaginario histórico de los pueblos en la historia, el momento
fundamental de la creación, el comienzo de todo cuanto existe. A los
personajes que son protagonistas de los mitos, se les conoce por lo
que han hecho en el comienzo de los tiempos, lo que originaron, lo
que dieron a conocer.