PLAN, PROGRAMA,
PROYECTO
Por plan se entiende un documento, generalmente producido por los niveles
centrales (por ejemplo, gobiernos nacionales o provinciales) que plantea objetivos
prioritarios y explica un conjunto de directivas generales (políticas) en torno a los
mismos, las alternativas para alcanzarlos (estrategias) y los medios para obtenerlos
(esquema general de asignación de recursos).
El programa hace referencia a un conjunto coordinado y ordenado de propuestas
que persiguen los mismos objetivos y tienden a la atención de problemas específicos
relacionados con algunos de los aspectos señalados en el plan. No necesariamente los
programas tendrán temporalidad acotada, y aunque se los implemente para períodos
determinados, se les suele adjudicar continuidad a lo largo del tiempo.
Un proyecto es un conjunto interrelacionado de actividades para resolver un
problema determinado en un espacio territorial y/o poblacional definido o, en otros
términos, una intervención planificada con tiempo y recursos acotados
La planificación estratégica en salud se entiende como una forma de
relacionar los problemas y necesidades en materia de salud que presentan los
conjuntos sociales que viven en espacios geográficos delimitados, con los
conocimientos y recursos institucionales y comunitarios, de tal modo que sea
posible definir prioridades, considerar alternativas reales de acción, asignar
recursos y conducir el proceso hasta la resolución o control del problema
La planificación estratégica no estipula que las decisiones que se tomen sean
las correctas ni definitivas, sino que serán tomadas con una visión a futuro y
que su valor radica en que también contribuye a reconocer y corregir
errores
Administración estratégica
La operacionalización de la planificación estratégica se incluye en un proceso más amplio de administraciÓn
estratÉgica, de los Centros de Salud y otras instituciones y sistemas de salud (por ejemplo una red de servicios) cuyas
funciones principales en los sistemas de salud son: *Conducción *Programación *Gerencia
La conducción en la planificación estratégica requiere de funciones como liderazgo, concertación, negociación,
cooperación y el consenso buscando que en la toma de una decisión, todos los actores sociales se sientan
comprometidos. Para el cumplimiento de las funciones de conducción dentro de la administración estratégica se
requiere claridad respecto a la misión de la institución. La misión es la razón de ser de la institución, que se define por
su actividad principal y el cuerpo de valores que orienta su accionar
El enfoque estratégico considera a la programación como un elemento clave de la administración para la toma
adecuada de decisiones, eficiencia de recursos y el establecimiento de un espacio propicio de negociación. En esta
concepción la programación es el eje central en torno a la cual gira el proceso administrativo en general y donde se
integran todas las actividades
La programación es un proceso con diferentes etapas, siendo éste tan flexible, que permite la incorporación de
diferentes saberes dentro de un marco de coherencia común en donde no debe estar ausente la aplicación del enfoque
epidemiológico
La función de gerencia en este enfoque se refiere a las funciones de ejecución y constituye un punto fundamental para
el logro de los objetivos de la institución en donde la flexibilidad, la adaptación, la creatividad y la calidad son
elementos que conducen a esta nueva concepción de gerencia
Vista de esta manera la función de gerencia hace viable y factible el mejor uso de los
recursos para el logro de los objetivos sociales que persigue la institución en donde la
toma de decisiones se convierte en acciones efectivas. Para lograr desarrollar
adecuadamente esta función, la gerencia estratégica se vale de instrumentos como el
liderazgo ejercido a través de la persuasión, la cooperación y la aplicación de cierta
disciplina de desempeño como normas, reglamentos y rutinas que orienta al accionar del
sistema y de sus estructuras
Análisis y diseño de estrategias
La planificación estratégica se apoya en una serie de instrumentos y técnicas necesarias para analizar la
viabilidad del plan (si es posible realizarlo desde el punto de vista de las relaciones de poder y de otras
condiciones importantes) y para construir viabilidad al plan (es decir, cómo hacerlo viable, posible a pesar
de los obstáculos). Una de las técnicas utilizadas en el planeamiento estratégico es el análisis de fortalezas,
oportunidades, dificultades y amenazas (técnica FODA).
Básicamente y a nivel de un diagnóstico interno, las fortalezas se refieren a las condiciones o recursos que
favorecen el desarrollo de actividades y el logro de objetivos.
Las debilidades, a las condiciones que entorpecen la realización de actividades y el alcance de los objetivos.
En un análisis externo, las oportunidades aluden a los fenómenos o hechos que podrían favorecer los
resultados esperados y
las amenazas apuntan a entender los factores, fenómenos o hechos que podrían obstaculizar el logro de los
objetivos.
En este modelo de planificación estratégica, y a través de este análisis FODA, se busca organizar y asignar
los recursos de manera consistente con los objetivos de la planificación. De la técnica FODA se deriva luego
un plan de acción. Se busca así optimizar los recursos existentes y es por eso que es fundamental el
consenso de los actores
Esta forma de planificar, como podemos observar, parte de los determinantes subyacentes a cualquier
situación, que varían de acuerdo a los contextos (que se modifican rápidamente) y sus personas (clase
social, sexo, religión, cultura, etc.), es decir, toma al contexto como eje, en oposición al modelo normativo
casi vuelto una receta universal