0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas10 páginas

La Encarnacion

El documento aborda la Encarnación de Jesús como el Hijo de Dios hecho hombre para la salvación de la humanidad, destacando su naturaleza divina y humana. Se analizan las reflexiones sobre la identidad de Jesús en el Nuevo Testamento y las definiciones de los concilios que afirmaron su divinidad y humanidad, así como el papel de María como Madre de Dios. También se enfatiza la libertad y el conocimiento humano de Jesús, así como el valor redentor y revelador de la Encarnación.

Cargado por

Marcelo Elizeche
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas10 páginas

La Encarnacion

El documento aborda la Encarnación de Jesús como el Hijo de Dios hecho hombre para la salvación de la humanidad, destacando su naturaleza divina y humana. Se analizan las reflexiones sobre la identidad de Jesús en el Nuevo Testamento y las definiciones de los concilios que afirmaron su divinidad y humanidad, así como el papel de María como Madre de Dios. También se enfatiza la libertad y el conocimiento humano de Jesús, así como el valor redentor y revelador de la Encarnación.

Cargado por

Marcelo Elizeche
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La Encarnación

Jesús es el Hijo Único de Dios que se ha hecho hombre por


nuestra salvación. Es perfecto Dios y perfecto hombre: tomó
nuestra condición material y corpórea, sometida a muchas
necesidades, para salvarnos de nuestros pecados. Santa María
es verdaderamente Madre de Dios porque aquel que ella
concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo no es otro
que el Hijo eterno del Padre.
La identidad de Jesús en el Nuevo Testamento
Los evangelios cuentan la historia de Jesús y son el fundamento de toda la doctrina cristológica, que
reflexiona sobre quién es Jesús y qué vino a hacer en el mundo.

Punto de partida Convicción fundamental Pregunta clave


Los escritos del Nuevo Jesús no puede ser solamente ¿Qué relación tenía Jesús con
Testamento: evangelios, cartas un hombre, pues se atribuyó Dios? ¿Se puede decir que Jesús
de San Pablo y San Juan, y otros prerrogativas divinas y realizó es Dios sin confesar dos dioses?
textos. milagros que mostraban su
poder.

San Pablo y San Juan ofrecieron soluciones: "un solo Dios y un solo Señor" y "la Palabra era Dios", abriendo el
camino para considerar al único Dios como Trinidad.
La identidad de Jesús a la luz de los concilios

La extensión de la evangelización llevó el Evangelio


a entrar en contacto con el mundo no judío y el
pensamiento griego, que admitía una pluralidad de
dioses en diversos grados.

En este contexto surgió la propuesta de Arrio,


quien sugería que Jesús era como un segundo Dios,
menor que el Padre y capaz de mudar y encarnarse
(a diferencia del Padre inmutable).

El Concilio de Nicea (325) reaccionó contra esta


idea, afirmando en el Credo que Jesús es:

"Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de


Dios verdadero, engendrado y no creado, de la
misma naturaleza que el Padre".

Con esto quedaba claro que el Padre y el Hijo


comparten la misma única divinidad y tienen la
misma dignidad.
El problema de la unión divino-humana
Un siglo después surgió otra cuestión fundamental: si Jesús es Dios, ¿cómo puede ser a la vez hombre?

Propuesta de Nestorio Respuesta del Concilio de Éfeso (431)


El patriarca de Constantinopla sugería que Dios La segunda persona de la Trinidad, la Palabra de
y el hombre Jesús formaban una unidad porque Dios, se había hecho carne, integrando en sí
actuaban con perfecta conjunción, como un misma una naturaleza humana.
jinete y su caballo, pero siendo dos seres
Por tanto, Jesús era un único ser y no dos
distintos.
Consecuencia: No se podía decir que Dios realidades distintas. Esta doctrina se conoce
naciera o muriera, ni que María fuera madre de como "unión hipostática".
Dios.
El Concilio de Calcedonia
Hubo quienes malentendieron la doctrina de
Éfeso, pensando que lo humano en Cristo
perdía su consistencia al ser absorbido por la
persona divina.

Para corregir este error, el Concilio de Dos Naturalezas


Calcedonia (451) reformuló la idea:
Divinida Humanida
Jesús es una sola persona, pero que existe en d d
un doble modo: como Dios eternamente y complet Unidad
completa
como hombre en el tiempo. Es verdadero Dios a hipostática
y verdadero hombre, perfecto Dios y hombre
completo e íntegro. Verdadero Dios Una Verdadero Hombre
Persona
Los concilios posteriores precisaron que Jesús
tiene una verdadera voluntad humana,
puesto que es verdaderamente hombre.
La Encarnación: obra de Dios Trino

Lo fundamental en la doctrina de la
encarnación es la presencia personal del
Hijo de Dios en la historia.

A través de sus palabras y gestos


humanos conocemos al Hijo de Dios y
entendemos cómo es Dios mismo: Amor
capaz de dar la vida por nosotros.

La Encarnación es obra de la Trinidad:


• El Padre envía su Hijo al mundo
• El Hijo entra en el tiempo y hace suya la
humanidad
• El Espíritu Santo suscita esta humanidad en el
seno de María
Jesús es el Hijo Único de Dios hecho hombre por
nuestra salvación. Es también el Portador del
Espíritu Santo, su templo y morada en la historia,
por eso se le llama Cristo, el Ungido.
Todo en Jesús revela a los hombres el amor de Dios y este amor se derrama sobre la realidad para restaurarla y reconducirla al Padre.
El conocimiento y la voluntad humana de Jesús

Conocimiento humano Conocimiento sobrenatural


Jesús, como hombre, conoce la realidad a través de Tuvo conocimientos que van más allá de la
experiencias, imágenes y conceptos que se forman experiencia humana común, como prever la
en su mente humana. traición de Pedro y Judas.
Su conocimiento más profundo fue el de su Padre
Aprendió a hablar, leer, trabajar y conocer Dios, fruto de su unión personal con Él.
elementos necesarios para la vida práctica,
incluyendo la religiosidad de Israel que le
enseñaron María y José.

"Con su inteligencia humana Jesús aprendió muchas cosas mediante la experiencia. Pero, también como
hombre, el Hijo de Dios tenía un conocimiento íntimo e inmediato de Dios su Padre. Penetraba los
pensamientos secretos de los hombres y conocía plenamente los designios eternos que Él había venido a
revelar."

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 90


La libertad de Cristo
Jesús tuvo una verdadera voluntad humana y fue plenamente libre.
Su libertad se manifestó en dos niveles:

Libertad interior
No estuvo sujeto al desorden interior que procede del
pecado original. El Espíritu Santo modeló su humanidad
desde el inicio.
Libertad de amor
Sus acciones estuvieron siempre movidas por el amor a
su Padre y a la misión encomendada. El amor del Espíritu
Santo llenó sus actos de justicia y caridad.

Esta libertad se manifestó en su independencia frente a


condicionamientos sociales, legalismos inútiles y estructuras de
poder, permitiéndole siempre elegir lo que era bueno para las
personas y agradable al Padre.
El valor del misterio de la Encarnación
Cuando recitamos en el Credo "se encarnó por obra y gracia del
Espíritu Santo y nació de María virgen", afirmamos que la Valor redentor
humanidad asumida por el Verbo es verdadera y real.
Todos los actos de Jesús originan nuestra redención al
El misterio de la encarnación es la base de todos los demás vivirlos de modo justo y recto, abriendo el camino para
misterios de la vida de Jesús. que nosotros podamos vivirlos así.

El Verbo tomó nuestra condición material y corpórea para:


Valor revelador
Salvarnos de nuestros pecados
• Devolvernos a la casa del Padre Nos muestran el amor de Dios por nosotros.
• Hacernos hijos adoptivos de Dios

Valor recapitulador

Realizan el proyecto de Dios e instauran su reino en el mundo.

"Creciendo y viviendo como uno de nosotros, Jesús nos revela que la existencia humana, el quehacer corriente y ordinario, tiene un
sentido divino" (San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 14).
María, la madre de Dios y de la Iglesia

Madre de Dios Inmaculada y Siempre Virgen


María fue predestinada para ser Madre de Dios desde la Fue preservada del pecado original desde su concepción.
eternidad. El arcángel Gabriel la saluda como "llena de Permaneció virgen antes del parto, en el parto y después del
gracia" porque Dios la preparó con dones especiales para ser parto.
su Madre.

Asunta al Cielo Madre nuestra y de la Iglesia


Al terminar su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la Coopera en nuestra salvación como madre espiritual,
gloria celestial, anticipando la resurrección de los demás procurando con su intercesión las gracias que necesitamos.
cristianos. Es modelo de fe y caridad para la Iglesia.

Por todo esto, la piedad hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco del culto cristiano, manifestado en numerosas fiestas,
memorias litúrgicas y prácticas de piedad.

También podría gustarte