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Artes Visuales

El documento analiza la representación de la vida y la muerte en tres obras de arte de distintos períodos: 'Saturno devorando a su hijo' de Goya, 'El aparecido' de Moreau y 'El abrazo de amor del universo' de Kahlo. Cada obra refleja la fragilidad de la existencia a través de diferentes estilos y contextos históricos, mostrando cómo los artistas abordan temas de muerte y vida desde perspectivas únicas. A través de simbolismo y técnicas diversas, estas obras invitan a la reflexión sobre la condición humana y su relación con la muerte.

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El documento analiza la representación de la vida y la muerte en tres obras de arte de distintos períodos: 'Saturno devorando a su hijo' de Goya, 'El aparecido' de Moreau y 'El abrazo de amor del universo' de Kahlo. Cada obra refleja la fragilidad de la existencia a través de diferentes estilos y contextos históricos, mostrando cómo los artistas abordan temas de muerte y vida desde perspectivas únicas. A través de simbolismo y técnicas diversas, estas obras invitan a la reflexión sobre la condición humana y su relación con la muerte.

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Artes Visuales

Estudia comparativo
Sebastian Tejada
SIMBOLISMO ¿EN QUÉ MEDIDA LA PRESENTACIÓN DE LA VIDA Y LA MUERTE EN EL ARTE ES
De la muerte REFLEJADA DE DIFERENTES MANERAS DE ACUERDO A LA ÉPOCA?

El arte permite representar la realidad de la sociedad y la manera en que el ser humano enfrenta la existencia. Además de reflejar la exterioridad, el arte plasma pensamientos y
emociones profundas, como el miedo, la incertidumbre y la esperanza. A través del tiempo, los artistas han explorado el concepto de la vida y la muerte desde diferentes perspectivas,
influenciados por su contexto histórico y personal.

Este análisis comparativo examina la representación de la vida y la muerte en tres pinturas: Saturno devorando a su hijo (1820-1823) de Francisco de Goya, El aparecido (1876) de
Gustave Moreau y El abrazo de amor del universo, la Tierra (México), Diego, yo y el señor Xólotl (1949) de Frida Kahlo.

A pesar de haber sido creadas en épocas distintas, estas obras comparten una visión común sobre la fragilidad de la existencia. En la obra de Goya, la muerte se presenta de forma
brutal y desgarradora, como una fuerza implacable. Moreau, en cambio, la aborda desde un punto de vista místico y simbólico, representando la visión de Salomé y la cabeza de Juan
el Bautista. Por su parte, Kahlo fusiona la vida y la muerte en una imagen de protección y dualidad, integrando elementos de la naturaleza y la identidad mexicana.

El análisis de estas obras permite observar cómo cada artista transmite su visión a través de diferentes estilos y técnicas, utilizando el simbolismo, la composición y los recursos
plásticos para construir un mensaje poderoso. Así, el arte se convierte en un medio para reflexionar sobre la existencia humana y su inevitable relación con la muerte.

Francisco de Goya (1746-1828) Saturno Frida Kahlo (1907-1954)


Gustave Moreau (1826-1898) El abrazo de amor del universo, la Tierra
devorando a su hijo, 1820-1823
El aparecido, 1876 (México), Diego, yo y el señor Xólotl, 1949
Óleo sobre revoco, 146 cm × 83 cm. Óleo sobre lienzo, 106 cm × 72 cm. Óleo sobre masonite, 70 cm × 60 cm.
Museo del Prado, Madrid, España. Musée Gustave Moreau, París, Francia. Colección privada.
Contexto Francisco De Goya: HISTÓRICO

Saturno devorando a su hijo (1746-1828)


La pintura está inspirada en el mito griego de Cronos (Saturno para los romanos), quien devoraba a sus
hijos para evitar ser destronado por uno de ellos. Sin embargo, más allá del relato mitológico, esta obra
también refleja el contexto social y político de España en el siglo XIX.

Goya creó esta pintura durante un período de inestabilidad en España, donde la represión política y la
violencia estaban en aumento. El regreso del rey Fernando VII y la abolición de la Constitución de 1812
Francisco de Goya (1746-1828) Saturno trajeron consigo una brutal represión contra los liberales. Algunos críticos han interpretado la figura de
Saturno como una representación del poder tiránico que consume a sus propios súbditos por miedo a
devorando a su hijo, 1820-1823 perder el control.

Óleo sobre revoco, 146 cm × 83 cm.


Museo del Prado, Madrid, España.
CULTURAL
La pintura de Goya se sitúa dentro del Romanticismo, un movimiento artístico que enfatizaba la emoción, la
imaginación y la expresión subjetiva. Sin embargo, Saturno devorando a su hijo se aleja de la idealización
propia del Romanticismo temprano y se acerca más a un expresionismo sombrío y desgarrador.
PERSONAL

La crudeza de la imagen, la pincelada suelta y el uso del claroscuro recuerdan las obras de artistas
Francisco de Goya nació en Fuendetodos, España, el 30 de marzo de 1746 y falleció el 16
barrocos como Rembrandt y Caravaggio. No obstante, la pintura de Goya va más allá de la estética para
de abril de 1828 en Burdeos, Francia. Fue un pintor y grabador clave en la transición entre plasmar una angustia existencial profunda, convirtiéndola en una de las imágenes más impactantes de la
el Neoclasicismo y el Romanticismo. A lo largo de su vida, Goya experimentó importantes historia del arte.
cambios personales y profesionales, marcados por enfermedades que afectaron su
audición y lo llevaron a una visión más pesimista del mundo.

A finales de su vida, Goya realizó las Pinturas Negras, un conjunto de obras con una SOCIAL
estética oscura y temas inquietantes, entre las que se encuentra Saturno devorando a su
hijo. Esta serie refleja su desesperanza y desencanto con la humanidad, probablemente
En el siglo XIX, España atravesaba un periodo de represión política y conflictos sociales. La aristocracia
influenciado por la violencia de la Guerra de Independencia Española y la represión mantenía el control, mientras que los sectores liberales intentaban impulsar cambios. Goya, quien había
política de la época. trabajado para la corte, fue testigo de la violencia y la corrupción del poder.

El uso de colores oscuros, trazos expresivos y una composición perturbadora en Saturno En Saturno devorando a su hijo, se puede interpretar a Saturno como una alegoría de un Estado que devora a
devorando a su hijo muestra su rechazo a las estructuras de poder y su preocupación por su pueblo, en referencia a los abusos de poder y la desesperanza de la sociedad española de la época. La
brutalidad de la imagen sirve como una denuncia de la irracionalidad de la violencia y la opresión.
la brutalidad inherente en la naturaleza humana.
Contexto Gustave Moreau:
HISTÓRICO

El siglo XIX fue una época de profundos cambios sociales y culturales en Francia. La
El aparecido (1876) Revolución Industrial, el avance del positivismo y el auge del realismo en el arte marcaron la
escena artística, pero Moreau se apartó de estas tendencias para explorar un universo más
introspectivo y simbólico.

La historia de Salomé y Juan el Bautista ha sido interpretada en diversas épocas como una
Gustave Moreau (1826-1898) metáfora de la lucha entre el deseo y la espiritualidad. En el contexto de Moreau, la obra
refleja la fascinación de la sociedad decimonónica por lo exótico, lo decadente y lo
sobrenatural.
El aparecido, 1876
Óleo sobre lienzo, 106 cm × 72 cm.
Musée Gustave Moreau, París, Francia. CULTURAL
La pintura de Moreau se inscribe dentro del Simbolismo, un movimiento artístico y literario que
surgió en la segunda mitad del siglo XIX. A diferencia del Realismo, que representaba la realidad de
manera objetiva, el Simbolismo exploraba lo imaginario, lo onírico y lo espiritual.

PERSONAL En El aparecido, Moreau utiliza colores brillantes y una composición teatral para enfatizar el carácter
místico de la escena. La imagen de la cabeza flotante de Juan el Bautista se convierte en una visión
sobrenatural que desafía las leyes de la lógica y la física, evocando un ambiente de misterio y
Gustave Moreau nació en París, Francia, el 6 de abril de 1826 y falleció el 18 de abril trascendencia.
de 1898. Fue un pintor simbolista cuyo trabajo se caracterizó por su interés en los
mitos, la literatura y lo místico. Desde joven, Moreau recibió una educación artística
clásica y se inspiró en grandes maestros del Renacimiento y el Barroco, como
Leonardo da Vinci y Rembrandt.

SOCIAL
Moreau dedicó su vida al arte y rara vez expuso sus obras, prefiriendo trabajar en la
introspección y la experimentación artística. Su estilo se distingue por el uso de
colores vibrantes, texturas detalladas y una iconografía cargada de simbolismo. A finales del siglo XIX, la sociedad francesa experimentaba un creciente interés por el misticismo,
lo esotérico y lo exótico. La figura de Salomé se convirtió en un símbolo de la femme fatale, la
mujer seductora y peligrosa que aparecía en la literatura y el arte de la época.
El aparecido es una de sus pinturas más emblemáticas, inspirada en la historia
bíblica de Salomé y la decapitación de Juan el Bautista. En esta obra, Moreau
representa la cabeza del profeta flotando en el aire, rodeada de un aura mística, En El aparecido, la imagen de Salomé y la cabeza de Juan el Bautista reflejan la dualidad entre
mientras Salomé la contempla con una mezcla de fascinación y horror. el deseo y la condena, un tema recurrente en la mentalidad fin-de-siècle. La fascinación por lo
macabro y lo espiritual en la obra de Moreau coincide con una sociedad en la que la religión y la
ciencia estaban en constante tensión.
Contexto Frida Kahlo:
HISTÓRICO

La década de 1940 fue un período de transformación política y cultural en México. Tras la


El abrazo de amor del universo(1943) Revolución Mexicana, el país vivía un proceso de redefinición de su identidad, impulsado por
el nacionalismo y la promoción de las artes como vehículo de expresión popular.

Frida fue una figura activa en los círculos intelectuales de izquierda, cercana al Partido
Comunista Mexicano y a artistas como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y León Trotsky.
Frida Kahlo (1907–1954) Sin embargo, su arte no fue propaganda política directa, sino un testimonio profundamente
personal de su historia como mujer mexicana, con una voz propia y revolucionaria.

El abrazo de amor del universo, la Tierra


(México), Diego, yo y el señor Xólotl, 1949
Óleo sobre masonite, 70 cm × 60 cm. CULTURAL
Colección privada. Frida Kahlo vivió en un México posrevolucionario que buscaba reconstruir su identidad nacional. En
este contexto, muchos artistas abrazaron el mexicanismo, un movimiento cultural que exaltaba las
raíces indígenas, el folclore, la naturaleza y los símbolos prehispánicos. Frida formó parte de esta
corriente, y su arte reflejó una fusión entre lo ancestral y lo contemporáneo.
PERSONAL
En la pintura destacan símbolos propios de la mitología mexica, como Xólotl, el perro guardián del
inframundo, que aparece al lado de Frida. Asimismo, la obra presenta elementos duales (día/noche,
Frida Kahlo nació en Coyoacán, México, en 1907. Desde joven, enfrentó duras luna/sol, masculino/femenino) que remiten a conceptos de equilibrio cósmico presentes en muchas
experiencias de salud, como la poliomielitis y un grave accidente de tránsito que culturas antiguas.
marcó su vida y su obra. A pesar del dolor físico y emocional, desarrolló una carrera
artística profundamente personal e introspectiva, centrada en el autorretrato como
forma de exploración de su identidad, sus emociones y su entorno.

En 1949, año en que pintó esta obra, Frida ya había consolidado un estilo
SOCIAL
inconfundible: simbólico, íntimo y cargado de referencias a la cultura mexicana y a
su vida personal. En El abrazo de amor del universo..., se representa a sí misma en Desde lo social, la obra de Frida Kahlo desafía las normas tradicionales de género, belleza y
un acto de ternura y conexión universal, sosteniendo a su esposo Diego Rivera, maternidad impuestas por la sociedad de su tiempo. En esta pintura, Frida se muestra como una
quien aparece con un ojo en la frente —símbolo de sabiduría— mientras son figura maternal, protectora, pero también consciente de sus propias heridas y de la complejidad
abrazados por una figura femenina que representa a la Tierra, y rodeados por el del amor.
cosmos.
A lo largo de su vida, Frida luchó contra el dolor físico y los límites impuestos a la mujer artista en
una sociedad patriarcal. Sin embargo, convirtió ese dolor en un lenguaje visual único,
profundamente humano y empático.
Interpretación de Función y propósito

CONTEXTO CULTURAL CONTEXTO CULTURAL


CONTEXTO CULTURAL

La obra pertenece al periodo de las “Pinturas Negras” de Goya,


realizadas en su vejez y marcadas por un profundo pesimismo. España
atravesaba un periodo de crisis política, guerras y represión absolutista. La obra fue creada en el México posrevolucionario, donde el arte
El arte de Goya refleja una visión cruda del ser humano y sus demonios Durante el siglo XIX, Europa vivía cambios sociales y científicos que
buscaba una identidad nacional. Frida vivió influenciada por el
interiores, alejándose de los ideales ilustrados que lo inspiraron en su desafiaban las ideas tradicionales. Moreau, influido por el simbolismo,
surrealismo, el simbolismo mexicano y las ideas políticas de izquierda.
juventud. rechazó el realismo y prefirió el misterio, la mitología y lo espiritual. Su
En este contexto, fusiona lo personal con lo cósmico y lo político,
arte se aleja del academicismo, buscando lo enigmático y lo onírico.
reflejando su experiencia de vida, dolor físico y emocional.
PROPÓSITO
PROPÓSITO
PROPÓSITO
PARA EXPRESAR ANGUSTIA Y VISIÓN PERTURBADORA DEL
MUNDO: Goya pintó esta obra de manera íntima, como una forma de PARA EVOCAR LO MÍSTICO Y LO TRASCENDENTAL: Moreau
PARA REVELAR UNA IDENTIDAD ÍNTIMA Y UNIVERSAL: Kahlo
expresión personal, probablemente nunca pensada para exhibirse. representa a Salomé y una figura fantasmal, probablemente Juan el
utiliza su arte para explorar su identidad, su relación con Diego Rivera,
Refleja su visión desgarradora del poder, la locura y el destino humano, Bautista, explorando temas de deseo, castigo y revelación espiritual. La
la maternidad frustrada y su conexión espiritual con México. La obra es
usando la figura mitológica de Saturno como símbolo del horror obra sugiere una visión introspectiva, ajena a la realidad cotidiana.
un testimonio visual de amor, cuidado, conflicto y dualidad interior.
autodestructivo.
FUNCIÓN
FUNCIÓN
FUNCIÓN
Tiene una función simbólica y estética. El uso de colores, detalles
La obra tiene una función simbólica y expresiva. A través de elementos
La obra cumple una función expresiva e introspectiva. Mediante una ornamentales y figuras fantásticas busca provocar emociones
míticos, naturales y personales, Kahlo transforma su dolor y experiencia
técnica cruda y una paleta sombría, Goya expresa el miedo, la profundas y reflexionar sobre lo invisible y lo sagrado. Invita a
en símbolos que representan la protección, la fertilidad, la dualidad y la
irracionalidad y la desesperanza. También puede cumplir una función contemplar lo eterno, lo sobrenatural y lo desconocido.
complejidad de su ser.
simbólica, siendo Saturno una metáfora del poder opresor que devora a
su pueblo.
IMPORTANCIA CONCEPTUAL Y CULTURAL:

● Representa el miedo, la locura y la violencia del


poder.

● Refleja el contexto oscuro de España en ese tiempo.

● Influenció el arte moderno (expresionismo,


surrealismo).

SIGNIFICADO CONCEPTUAL
IMPORTANCIA MATERIAL
DENOTACION CONNOTACION
● Un hombre (Saturno) El poder que destruye por Pintura mural trasladada a lienzo.
devora el cuerpo miedo a perderlo.
sangriento de su hijo Técnica poco común y difícil de
con una expresión Muestra locura, conservar.
desesperación y violencia.
salvaje.
Obra central del Museo del Prado.
Crítica a la brutalidad
humana.
IMPORTANCIA CONCEPTUAL Y CULTURAL:
"El aparecido" es una de las obras más emblemáticas del simbolismo, movimiento
que buscaba representar lo espiritual, lo mítico y lo inconsciente más allá de la
realidad visible. En esta pintura, Gustave Moreau representa a Salomé
enfrentándose a una aparición fantasmal de Juan el Bautista, cuya cabeza
decapitada reposa en un plato pero aún parece sostenida por su cuerpo espectral.

La escena está cargada de tensión entre erotismo y muerte, deseo y culpa. Salomé
aparece como figura fascinante y ambigua, símbolo de la femme fatale, frecuente en
el arte de fines del siglo XIX. El estilo detallado, con ricos ornamentos, colores
intensos y elementos exóticos, refuerza la atmósfera mística de la obra.

Más que narrar un episodio bíblico, Moreau crea una visión introspectiva y
simbólica, anticipando las búsquedas espirituales y subjetivas que influenciarán a
movimientos como el surrealismo. La obra es clave para entender el arte como
expresión de lo invisible y lo eterno.

SIGNIFICADO CONCEPTUAL IMPORTANCIA MATERIAL

La técnica y los materiales empleados por Moreau también juegan un papel


En El aparecido (1876), Gustave Moreau representa a Salomé enfrentando la visión fantasmal de Juan el crucial en la carga simbólica de la obra. El uso del óleo sobre lienzo le permite
Bautista. Denotativamente, observamos una escena rica en detalles: una mujer vestida con joyas y telas trabajar con una paleta rica y luminosa, que acentúa el carácter místico y
lujosas frente a una figura espectral que sostiene su propia cabeza decapitada, con un fondo oscuro y ornamental de la escena. Los detalles minuciosos en las joyas, los tejidos y los
ornamentado. Sin embargo, connotativamente, la obra va más allá de lo literal. Salomé encarna la figura fondos remiten a influencias bizantinas y orientales, aportando una sensación
simbólica de la femme fatale, expresión del deseo y la destrucción, mientras que el fantasma de Juan de riqueza espiritual y misterio. Esta materialidad no busca realismo, sino
representa la culpa, la espiritualidad y las consecuencias del deseo transgresor. La atmósfera onírica, el invocar una experiencia casi sagrada o visionaria, lo que refuerza el carácter
uso de elementos exóticos y la carga emocional de la escena revelan una dimensión simbólica profunda, introspectivo del simbolismo. Así, la materia pictórica no solo construye la
donde la imagen se transforma en una visión interior cargada de significados morales y existenciales. imagen, sino que contribuye a su dimensión conceptual: lo visible se vuelve un
portal hacia lo invisible.
IMPORTANCIA CONCEPTUAL Y CULTURAL:
La obra El abrazo de amor del universo, la Tierra (México), Diego, yo y el señor
Xólotl representa un testimonio visual del sincretismo cultural mexicano, donde
confluyen elementos de la cosmovisión prehispánica, la religión católica y la
identidad mestiza. Frida Kahlo logra plasmar en esta pieza una visión
profundamente arraigada en su contexto nacional, en la cual la tierra, la maternidad,
la dualidad de la vida y la muerte, así como el amor y el sufrimiento, se entrelazan.
La inclusión de figuras como Xólotl (deidad mexica del inframundo) y la
personificación de la Tierra como una madre protectora refuerzan su compromiso
con una identidad mexicana compleja, orgullosa y espiritual, que sigue siendo
referente de resistencia cultural y feminismo en el arte.

SIGNIFICADO CONCEPTUAL IMPORTANCIA MATERIAL

Realizada en óleo sobre masonite, la obra destaca por el uso de una técnica
Denotativamente, la pintura muestra a Frida Kahlo abrazando a Diego Rivera, quien tiene un tercer ojo en que permite una superficie suave y resistente, ideal para el detalle minucioso y
la frente, símbolo de sabiduría o clarividencia, mientras ambos son sostenidos por una figura femenina los colores intensos característicos de Kahlo. Esta elección material no solo
que representa a la Tierra. A su alrededor se encuentran el sol y la luna, cactus, leche fluyendo y un perro, garantiza la durabilidad de la pieza, sino que también aporta una calidad táctil
el señor Xólotl. Connotativamente, la obra refleja el universo emocional de Frida: su amor incondicional que intensifica la experiencia visual. El tamaño mediano (70 × 60 cm) favorece
por Diego, la dualidad entre protección y dependencia, su percepción de la maternidad no biológica y su una contemplación íntima, casi devocional, reforzando el carácter personal y
vínculo con lo espiritual y natural. También sugiere la fusión entre el dolor físico y el deseo de espiritual del mensaje que transmite la obra. La técnica y los materiales
trascendencia, representando a Diego como parte de su cosmos personal e ineludible. elegidos por Frida reflejan tanto su precisión como su intención de
permanencia simbólica y física.
Saturno devorando a su hijo – Francisco de Goya
Composición: Luz y volumen:
La composición es vertical y cerrada, lo que significa que todo La iluminación es muy dramática y dirigida. Hay una fuente de
está concentrado en el centro del cuadro, sin dejar espacio luz que parece salir de frente y un poco desde arriba,
alrededor. La figura de Saturno domina la imagen por iluminando el cuerpo de Saturno mientras el fondo se pierde
completo, y su cuerpo, encorvado y agresivo, nos obliga a en una oscuridad total. Esta técnica crea un alto contraste que
mirar directamente a la acción violenta. El hijo aparece como exagera los volúmenes musculares y los gestos. Las sombras
una figura secundaria, desproporcionada y fragmentada. Esta profundas hacen que el cuerpo parezca más tridimensional,
organización visual refuerza el terror y la locura del personaje, casi como si estuviera saliendo del cuadro. Todo esto
atrapando al espectador en una escena desesperada y brutal. contribuye a una sensación de amenaza y tensión.

Líneas y planos:
Las líneas principales son diagonales y curvas, especialmente Equilibrio y balance:
en los brazos y la postura del cuerpo. Estas líneas generan El cuadro está desequilibrado a propósito. Saturno está
movimiento y tensión. No hay una división clara entre el fondo ligeramente inclinado hacia un lado, y su cuerpo crea un peso
y el primer plano: el fondo es completamente negro y no ofrece visual que rompe la armonía. Este desequilibrio transmite
profundidad, lo que aplana el espacio pero también enfoca inestabilidad emocional y psicológica. El hijo, que debería
toda la atención en la figura de Saturno. Solo existe un plano equilibrar la escena, está desmembrado y fuera de proporción,
principal, lo que hace que la escena se sienta cerrada y lo que incrementa la sensación de locura y descontrol.
aplastante.

Pesos visuales:
Color:
Los ojos de Saturno, que son blancos y brillan en la oscuridad,
La paleta es muy limitada, con tonos oscuros como negros,
son el punto más llamativo. Luego, las manos que sostienen al
marrones y grises, y algunos toques de rojo en la sangre. No
hijo y la sangre que corre por el cuerpo cortado también atraen
hay colores brillantes ni vivos. Esto refuerza la atmósfera de
la mirada. Todo el peso visual está concentrado en la parte
terror, desesperanza y locura. Los colores apagados también
superior central del cuadro, creando una sensación de tensión
reflejan el estado mental de Goya en esa etapa de su vida.
insoportable.
El aparecido – Gustave Moreau
Composición:
Esta obra tiene una composición más compleja y ornamental. Luz y volumen:
La figura de Salomé está de pie en el centro, en una pose La iluminación es difusa y suave, como si viniera de una fuente
elegante, y alrededor de ella se despliegan muchos detalles mágica o espiritual. No hay sombras fuertes, pero los objetos
decorativos como mosaicos, joyas, columnas y telas. La tienen volumen gracias a la riqueza de los detalles. El cuerpo
cabeza flotante de Juan el Bautista está al frente y ligeramente de Salomé y la cabeza decapitada se ven casi irreales, como
elevada, lo que crea un foco de atención poderoso. La escena si fueran figuras sagradas o mitológicas. La luz crea un
parece una visión mística o una alucinación. Todo está ambiente de misterio, como si todo sucediera en un sueño o
organizado con mucha precisión para guiar la mirada a través en una visión religiosa.
del espacio.

Líneas y planos:
Equilibrio y balance:
Las líneas son mayormente curvas y decorativas. Se ven en
Aunque la obra está muy cargada visualmente, mantiene un
las telas, las joyas y los adornos del entorno. La escena está
equilibrio gracias a su estructura simétrica. La figura de
dividida en varios planos: el primer plano (Salomé y la
Salomé está en el centro, y los elementos decorativos a los
cabeza), un plano medio con columnas y símbolos, y un fondo
lados se equilibran entre sí. El peso visual está distribuido de
oscuro que sugiere un espacio cerrado. Las líneas dirigen la
forma armoniosa, aunque la cabeza flotante rompe esa
mirada hacia el centro, pero también invitan a explorar cada
armonía con un efecto inquietante.
rincón de la obra.

Color: Pesos visuales:


La paleta de colores es rica y saturada. Predominan los El peso visual principal está en la cabeza de Juan el Bautista,
dorados, azules, verdes y rojos intensos, lo que da una que está iluminada y centrada. Sin embargo, las joyas, los
sensación de lujo, espiritualidad y exotismo. Cada color parece colores brillantes del vestido y los detalles arquitectónicos
tener un valor simbólico: el dorado representa lo sagrado, el también atraen la mirada, haciendo que el ojo se mueva
rojo la sangre y el deseo, el azul el misterio, etc. constantemente por toda la obra.
El abrazo de amor del universo-Frida Kahlo
Composición:
La obra está organizada en capas concéntricas y envolventes.
En el centro vemos a Frida abrazando a Diego como si fuera Luz y volumen:
una madre. Detrás de ella está una figura femenina más La luz es serena y uniforme. No hay una fuente de luz clara, lo
grande, que representa a la Madre Tierra o al universo. A su que da a la escena un carácter atemporal y sagrado. Las
vez, todo esto está enmarcado por una forma celestial con figuras tienen volumen, pero están tratadas con suavidad, casi
ojos que observan. Es una composición muy simbólica: como si fueran parte de un mural o un ícono religioso. No hay
representa la protección, el amor universal y los ciclos de la sombras profundas, lo que contribuye a la sensación de calma.
vida. Las figuras se conectan de forma armónica, y la
disposición genera una sensación de calidez y cuidado.

Equilibrio y balance:
Líneas y planos: La obra está cuidadosamente equilibrada. Aunque las figuras
Las líneas son curvas, suaves y orgánicas. Las formas no son perfectamente simétricas, su posición crea una
del cuerpo, los brazos y los ojos se entrelazan, formando sensación de orden y estabilidad. El abrazo que rodea a Frida
una red de afecto. Hay varios planos, desde el fondo y Diego, junto con los colores del fondo, refuerzan el sentido
estrellado hasta la figura más cercana (Frida y Diego). de protección y amor. Todo está en equilibrio, tanto visual
Cada plano tiene un significado, y juntos construyen un como emocionalmente.
mensaje espiritual y emocional.

Color: Pesos visuales:


Frida usa una paleta cálida y simbólica: verdes para la El rostro de Frida es el punto de mayor peso visual,
naturaleza, rojos para el amor, marrones para la tierra, y seguido por el rostro de Diego y los ojos del
azul oscuro para el universo. Los tonos se mezclan con universo. Todo está conectado: los brazos, las
armonía, sin que uno opaque al otro. Cada color tiene un miradas y los colores hacen que el espectador
mensaje emocional, y juntos transmiten la idea de unidad recorra la imagen con una sensación de ternura y
entre la humanidad y el cosmos. conexión espiritual.
Contexto:

Contexto Personal: Goya pintó esta obra durante los últimos años de su vida, 🔹 Contexto: Contexto:
aislado y profundamente afectado por la sordera, enfermedades y una visión
pesimista del mundo.
Todos los artistas crean desde experiencias Contexto Personal: Goya pintó esta obra durante los últimos años de su vida, aislado y
personales intensas (dolor, fe, enfermedad o profundamente afectado por la sordera, enfermedades y una visión pesimista del mundo.
Contexto Histórico: En plena crisis política en España tras la Guerra de
Independencia y el retorno del absolutismo con Fernando VII, Goya expresa su crisis). Contexto Histórico: En plena crisis política en España tras la Guerra de Independencia y el
retorno del absolutismo con Fernando VII, Goya expresa su desencanto con la
desencanto con la humanidad.
Culturalmente, los tres están marcados por humanidad.
Contexto Cultural: Forma parte de las Pinturas Negras, que nunca fueron movimientos artísticos distintos, pero comparten Contexto Cultural: Forma parte de las Pinturas Negras, que nunca fueron concebidas para
concebidas para ser exhibidas. Estas obras son consideradas precursoras del
expresionismo moderno. el uso del símbolo, lo espiritual y lo emocional. ser exhibidas. Estas obras son consideradas precursoras del expresionismo moderno.

Contexto Social: Refleja un contexto caótico, en el que la violencia, la represión y Contexto Social: Refleja un contexto caótico, en el que la violencia, la represión y el miedo
el miedo imperaban. Goya denuncia la irracionalidad del poder a través del mito Función: imperaban. Goya denuncia la irracionalidad del poder a través del mito de Saturno.
de Saturno. En los tres casos, la función supera lo narrativo: es Función:
Función: simbólica, introspectiva y emocional. Sus obras son Función simbólica y expresionista. No busca decorar ni narrar un mito clásico, sino
representar el terror existencial, el abuso de poder y el miedo a la destrucción inevitable.
Función simbólica y expresionista. No busca decorar ni narrar un mito clásico, medios de exploración interior, no solo representación visual.
sino representar el terror existencial, el abuso de poder y el miedo a la
destrucción inevitable. Propósito:
Mostrar el lado más oscuro del ser humano. Goya no pinta para agradar, sino para
🔹 Propósito: exorcizar. La obra es un grito visual contra la violencia institucional, el miedo al paso del
Propósito:
Mostrar el lado más oscuro del ser humano. Goya no pinta para agradar, sino Los tres artistas buscan conmover al espectador, tiempo y la locura humana.
para exorcizar. La obra es un grito visual contra la violencia institucional, el
miedo al paso del tiempo y la locura humana.
plantearle preguntas profundas y mostrar dimensiones
ocultas del ser humano: el horror (Goya), lo místico (Moreau),
lo emocional (Frida).

La obra El abrazo de amor del universo, la Tierra (México), Diego, yo y el señor Xólotl de Frida Kahlo fue pintada en un
momento de profundo dolor físico y emocional para la artista, marcado por su complicada relación con Diego Rivera y su
imposibilidad de ser madre, un deseo latente que atraviesa esta pintura. El contexto histórico del México
postrevolucionario influyó notablemente en su estética, incorporando elementos de la identidad indígena y la iconografía
prehispánica como forma de afirmación cultural. Culturalmente, aunque se le asocie al surrealismo, Frida rechazó esta
etiqueta, ya que su obra es más bien un reflejo íntimo de su vida, cargada de simbolismo, espiritualidad y elementos
autobiográficos. Socialmente, Frida emerge como una voz femenina poderosa en un ambiente artístico
predominantemente masculino, representando la tensión entre la modernidad y la búsqueda de una identidad nacional.
En este sentido, la función de la obra es introspectiva y simbólica: un espejo del alma de la artista donde se entrelazan
el amor, el dolor, la maternidad frustrada y su conexión con lo espiritual. Su propósito principal es la autocomprensión y
la expresión emocional profunda; al fusionar su cuerpo con el cosmos, Kahlo afirma su identidad femenina, mexicana y
espiritual frente a la adversidad.
Esta obra es culturalmente importante porque representa la ruptura con el arte Esta obra es culturalmente relevante porque representa los ideales del simbolismo, un
Aunque pertenecen a contextos distintos, las tres obras comparten una intensa
tradicional del siglo XVIII, anticipando movimientos modernos como el movimiento que se aleja del realismo para explorar lo espiritual, lo mítico y lo imaginario.
carga simbólica y emocional. En todas, el cuerpo humano es protagonista: Goya
expresionismo y el arte psicológico. Goya la pinta en sus últimos años, aislado y En El aparecido, Moreau retrata a San Juan Bautista apareciendo ante Salomé, pero lo
muestra un cuerpo devorado como símbolo del poder destructivo; Moreau
desencantado del mundo, durante una época de violencia política y represión en hace de forma misteriosa y visionaria, destacando la figura decapitada como una
presenta un cuerpo martirizado como revelación espiritual; y Frida utiliza su propio
España. Conceptualmente, el mito de Saturno devorando a su hijo se transforma presencia sagrada. Conceptualmente, la obra habla del martirio como vía de revelación,
cuerpo para hablar de amor, maternidad, dolor y universo. Las tres obras no son
en una metáfora del poder que destruye a sus propios descendientes, del tiempo de cómo el sufrimiento puede elevarse a un plano espiritual. El uso del óleo sobre lienzo,
solo representaciones visuales, sino visiones personales del mundo, atravesadas
que consume todo y de la locura del control absoluto. Materialmente, fue pintada con gran detalle, color y riqueza ornamental, le da a la escena un aire de ícono religioso,
por experiencias de sufrimiento, crisis y reflexión existencial. Además, cada artista
al óleo sobre muro, lo que le da un carácter íntimo y visceral, ya que casi místico. Su significado se centra en la belleza dentro del dolor y en la fuerza simbólica
usa el arte como una forma de expresar lo más profundo del alma humana, ya
originalmente decoraba una pared de su casa. Su significado central gira en de lo inexplicable, convirtiendo el cuerpo sin cabeza en luz trascendente.
sea el terror, lo místico o lo íntimo. Todas nos invitan a mirar más allá de lo visible
torno al miedo, la destrucción y la desesperanza, mostrando cómo el arte puede
y a conectar con emociones universales como el miedo, la fe o el amor.
ser una expresión cruda de angustia personal y social.

Esta obra es culturalmente significativa porque combina elementos del arte indígena, la iconografía cristiana y el
simbolismo personal para construir una visión única de la identidad mexicana y femenina. Frida se representa como
cuidadora de Diego Rivera, sostenida a su vez por la Tierra, el universo y el perro Xólotl, en una estructura circular y
envolvente. Conceptualmente, la obra habla del amor como algo protector pero también doloroso, del cuerpo como
territorio de sufrimiento, y de la conexión profunda entre el ser humano y el cosmos. Está pintada al óleo sobre
masonite, un soporte que le permitió precisión y detalle, típico de su estilo plano e icónico. El significado gira en torno al
equilibrio entre fuerzas opuestas: día y noche, madre y amante, vida y muerte, mostrando cómo Frida transforma su
dolor en símbolo de fuerza espiritual.
La composición es también vertical, pero mucho más estructurada y rica en contenido
visual. La figura central, probablemente San Juan Bautista decapitado, aparece en
La composición de esta obra es vertical y centrada, con la figura de Saturno
posición frontal, como una visión mística, rodeada de elementos decorativos,
ocupando casi toda la superficie. El cuerpo está representado de forma
Aunque sus estilos son muy diferentes, las tres obras comparten una composición arquitectónicos y simbólicos. Esta figura ocupa el primer plano, pero todo el fondo está
retorcida, inclinándose hacia el espectador de manera violenta y
desproporcionada, lo que genera una sensación de tensión e incomodidad. No centrada en la figura humana como eje visual y emocional. En las tres, el cuerpo trabajado con complejidad: columnas, detalles dorados, formas geométricas y una
hay elementos decorativos ni un contexto narrativo alrededor, lo que dirige toda funciona como símbolo de conflicto, ya sea físico, espiritual o emocional. Además, atmósfera cargada de elementos narrativos. La paleta cromática es rica y refinada:
la atención a la acción central: el acto brutal de devorar. Los colores son oscuros predominan los dorados, azules profundos, blancos y rojos, lo que confiere a la obra un
todas tienen un uso del color y la luz que responde más a lo simbólico que a lo
y terrosos, con predominio del negro, el marrón y tonos carne muy pálidos, lo aire de sacralidad, como si fuera un retablo espiritual. El equilibrio visual está
que refuerza la atmósfera lúgubre y el carácter sombrío de la obra. El uso del realista: Goya usa oscuros y luces dramáticas para expresar horror; Moreau
emplea brillos dorados y tonos místicos para evocar lo sagrado; y Frida mezcla cuidadosamente pensado; hay simetría en la disposición de los elementos, y aunque la
rojo en la sangre y la mirada blanca del personaje acentúan el dramatismo. El
colores cálidos y fríos para mostrar dualidades y equilibrios interiores. Las líneas y figura es central, está acompañada de ornamentos que equilibran ambos lados de la
equilibrio es deliberadamente roto: la figura de Saturno no se alinea
simétricamente ni guarda proporciones clásicas, lo que transmite caos y planos también responden a su propósito emocional: gestuales en Goya, escena. Las líneas son finas y cuidadosas, muy trabajadas, especialmente en los detalles
desequilibrio emocional. Las líneas son toscas, rápidas y nerviosas, reflejando la ornamentales en Moreau, y claras y planas en Kahlo. En todas, la forma está al de las telas, los halos de luz y los elementos decorativos. La obra presenta múltiples
angustia del pintor. No hay profundidad ni perspectiva tradicional; los planos servicio del contenido simbólico, y la estética se convierte en vehículo de planos: la figura aparece separada del fondo, con capas intermedias que crean una
están reducidos a dos: la figura y un fondo oscuro, plano y cerrado. La luz es sensación de profundidad serena, más simbólica que realista. La luz es suave, casi
expresión interna, espiritual o existencial.
mínima, casi inexistente, pero hay un foco dramático que ilumina el cuerpo mística, con brillos dorados que iluminan al mártir desde dentro, generando un efecto de
devorado y parte del rostro de Saturno, creando un fuerte claroscuro que resalta aura o aparición divina. El volumen está logrado con mucha delicadeza, mediante
el horror. El volumen de las figuras es rudimentario, modelado con pinceladas
veladuras, sombras sutiles y modelado pictórico, que otorgan a la figura una presencia
toscas y contrastes bruscos, más expresivo que realista, apuntando a la
emoción, no a la forma. sobrenatural, sin perder belleza visual.

La composición en esta obra es circular y simbólica, construida en capas envolventes que colocan a Frida y a Diego en el centro,
rodeados por la Tierra, el universo, y figuras protectoras. La simetría domina la estructura visual, como si todo el universo conspirara
en torno a la artista. Esta organización no solo es estética, sino profundamente conceptual: cada elemento que rodea a Frida tiene una
función simbólica. Los colores son intensos y contrastantes, con verdes vibrantes, marrones terrosos, rosas cálidos y tonos oscuros
que construyen un equilibrio entre lo luminoso y lo sombrío. Esta paleta natural y emocional conecta la obra con la tierra, la fertilidad y
lo espiritual. El equilibrio es estable, meditativo, con cada figura y color ubicado estratégicamente para transmitir armonía visual y
emocional. Las líneas son claras, precisas y definidas, sin trazos gestuales ni texturas bruscas. Todo está cuidadosamente delimitado,
con un estilo casi plano, parecido al arte popular o a los exvotos mexicanos. Hay distintos planos superpuestos: el primero con Frida y
Diego, el segundo con los brazos que los sostienen, y otros con la Tierra y el universo, creando una sensación de profundidad
simbólica. La luz es suave, sin contrastes fuertes; parece una iluminación interior que emana desde los personajes. El volumen es
reducido, ya que el estilo de Frida es más simbólico que tridimensional, pero se sugiere con sombras leves y formas redondeadas que
dan cierta corporeidad a las figuras.
CONCLUSIÓN ¿EN QUÉ MEDIDA LA PRESENTACIÓN DE LA VIDA Y LA MUERTE EN EL ARTE ES
REFLEJADA DE DIFERENTES MANERAS DE ACUERDO A LA ÉPOCA?

La representación de la vida y la muerte en el arte varía profundamente según el contexto histórico, cultural y personal de cada artista.
En Saturno devorando a su hijo (1820–1823), Francisco de Goya utiliza una imagen cruda y perturbadora para reflejar la violencia, la
locura y el horror humano, típicos de una época marcada por el conflicto y la desesperanza. Por otro lado, en El aparecido (1876),
Gustave Moreau representa la muerte con una visión mística, simbólica y espiritual, mostrando una transición hacia lo divino en lugar de
enfocarse en el sufrimiento físico. Finalmente, Frida Kahlo, en El abrazo de amor del universo (1949), incorpora la muerte como parte
del ciclo de la vida, desde una perspectiva íntima y culturalmente mexicana, donde la dualidad vida-muerte se acepta y se abraza. Estas
tres obras evidencian cómo el arte no solo refleja la visión del artista, sino también la mentalidad de su época, mostrando que la vida y
la muerte pueden ser retratadas desde el horror, lo espiritual o el amor, según el tiempo y el lugar en que se crean.

Francisco de Goya (1746-1828) Saturno Frida Kahlo (1907-1954)


Gustave Moreau (1826-1898) El abrazo de amor del universo, la Tierra
devorando a su hijo, 1820-1823
El aparecido, 1876 (México), Diego, yo y el señor Xólotl, 1949
Óleo sobre revoco, 146 cm × 83 cm. Óleo sobre lienzo, 106 cm × 72 cm. Óleo sobre masonite, 70 cm × 60 cm.
Museo del Prado, Madrid, España. Musée Gustave Moreau, París, Francia. Colección privada.

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