Objetivo de la unidad V
Expresar en qué consisten, cuantas clases
hay, que requisitos han de contener y cuales
es su eficacia de la resoluciones judiciales.
5. Etapa resolutiva del juicio
ordinario.
• 5.1. La sentencia civil
• 5.1.1. Naturaleza jurídica de la sentencia
• 5.1.2. Sentencia y otras clases de resoluciones
judiciales
• 5.1.3. Sentencia y otras modos de terminación del
proceso
• 5.1.4. Formación de la decisión judicial
• 5.2. Clasificación de las sentencias
• 5.2.1. Requisitos formales y requisitos materiales
de la sentencia
• 5.2.2. Eficacia de la sentencia y cosa juzgada
• 5.2.3. Limites objetivos y limites subjetivos de la
cosa juzgada
• 5.2.4. Condena al pago de los gastos y costos
procesales
INTRODUCCIÓN
La sentencia es el acto final de un proceso normal que se
desarrolla en todos sus pasos; ese proyecto va proyectado,
va destinado a determinar precisamente en una sentencia.
La sentencia es el acto final del proceso, acto aplicador de la
ley sustantiva a un caso concreto controvertido para
solucionarlo o dirimirlo.
Existe un paralelismo en esta referencia a las sentencias, con
la noción del proceso.
NATURALEZA JURÍDICA DE LA SENTENCIA.
Si un proceso no llega a sentencia final o definitiva, se dan las
llamadas formas anormales de terminación del proceso.
Además, si las sentencias se impugnan, entonces se abre una
nueva fase procesal, para analizarlas y revisarlas, y ésta
termina con otra sentencia, que es la segunda instancia.
Incluso podría seguirse a una tercera instancia o a otro juicio
completo de impugnación, como es el caso de nuestro juicio de
amparo que, a su vez, vuelve a terminar con otra sentencia. Las
sentencias las vamos a encontrar a cada caso en la práctica
profesional porque son a forma normal como terminan los
procesos.
Después de la sentencia, cabe preguntarnos si hay
otras fases procesales; si el proceso no ha terminado,
aun durante la fase de ejecución, desde luego debemos
tener presente que la ejecución ya no forma parte del
proceso, sino que es una consecuencia del mismo.
La etimología de la palabra sentencia proviene del
verbo sentir y es que refleja la sentencia lo que el juez
siente, lo que el tribunal siente en relación con el
problema que se le ha planteado.
La sentencia es también una conclusión, deriva
del juicio lógico que implica y que se produce
en la segunda etapa del proceso, o sea, en la
llamada del juicio. Esto es en razón de que la
sentencia contiene la estructura de un juicio
lógico a la manera aristotélica: la premisa
mayor es la norma general aplicable al caso
concreto; la premisa menor es el caso concreto;
y la conclusión es el sentido de la sentencia, o
sea, lo que la sentencia decide y lo que la
CALAMANDREI afirma que la sentencia es
el corazón del organismo procesal y en
efecto toda actividad procesal desde la
demanda hasta los alegatos se realiza con
el objeto de lograr una decisión del
juzgador sobre el conflicto sometido a
proceso. El proceso es un instrumento de
preparación, documentación y legitimación
de la decisión principal del órgano
CONCEPTO DE SENTENCIA
Para COUTURE, la sentencia puede ser analizada desde tres puntos de
vista: como acto jurídico, como hecho jurídico y como documento. El
análisis se reduce a dos enfoques: al de la sentencia como acto jurídico y
como documento; pero como documento simplemente en cuanto a que
éste es la cosa material donde se plasman los conceptos y la ideas. La
sentencia puede en un momento dado estar contenida en un documento,
pero no necesariamente. Hacer referencia a algún documento es aludir al
papel en el cual se materializa el sentido de la sentencia.
Como acto jurídico, la sentencia es el acto procesal que emana de los
agentes de la jurisdicción y mediante el cual deciden la causa o punto
sometido a su conocimiento.
Para ALCALÁ-ZAMORA la sentencia es la “declaración
de la voluntad del juzgador acerca del problema de
fondo controvertido u objeto del proceso”. Por su
parte, FIX-ZAMUDIO considera que la sentencia “es la
resolución que pronuncia el juez o tribunal para
resolver el fondo del litigio, conflicto o controversia,
lo que significa la terminación del proceso”.
La sentencia es, pues, la resolución que emite el
juzgador sobre el litigio sometido a su conocimiento
y mediante la cual normalmente pone término al
proceso.
SENTENCIA Y OTRAS CLASES DE RESOLUCIONES JUDICIALES
A lado de la sentencia, que es la resolución judicial principal, existen
otras clases de resoluciones. Es claro que no sólo emite una resolución
cuando decide el fondo de la controversia, sino también cuando admite
una demanda y ordena el emplazamiento del demandado; cuando tiene
por contestada la demanda; cuando ordena un embargo provisional;
cuando admite o desecha pruebas, etc. El Art. 78 del C.P.C.E.H.
Distingue las siguientes clases de resoluciones judiciales:
LOS DECRETOS, o “simples determinaciones de
trámite”.
LOS AUTOS PROVISIONALES: “determinaciones
que se ejecutan provisionalmente”.
LOS AUTOS DEFINITIVOS: “decisiones que tiene
una fuerza de definitivas y que impiden o paralizan
definitivamente la prosecución del juicio”.
LOS AUTOS PREPARATORIOS: “resoluciones que
preparan el conocimiento y decisión juicio,
ordenando, admitiendo o desechando pruebas”.
SENTENCIAS INTERLOCUTORIAS: “decisiones
que resuelven un incidente promovido antes o
después de dictada la sentencia” (definitiva).
SENTENCIAS DEFINITIVAS: “resuelven la
controversia de fondo”.
CODIGO NACIONAL DE
PROCEDIMIENTOS CIVILES Y FAMILIARES
• De las Sentencias Artículo 880. Las sentencias deberán
resolver la controversia planteada por las partes conforme
a derecho.
• Sentencias definitivas, sentencias interlocutorias.
• De las Resoluciones Judiciales Artículo 167. Para los efectos
de este Código Nacional, las resoluciones judiciales se
clasifican en la forma siguiente:
• Decretos: son simples determinaciones de trámite que no impliquen
impulso u ordenación al procedimiento; II. III. IV. V. VI. VII.
• Autos: decisiones que tienden al impulso, desarrollo y orden del
procedimiento; Autos provisionales: todas aquellas determinaciones que
se ejecutan de manera provisional;
• Autos preparatorios: resoluciones que disponen el conocimiento del
asunto, ordenando la admisión de las pruebas y su preparación o su
desechamiento;
• Autos definitivos: decisiones que ponen fin a la acción principal o las que
impiden la continuación del procedimiento, dándolo como totalmente
concluido, cualquiera que sea la naturaleza de éste;
• Sentencias interlocutorias: decisiones que resuelven un incidente
promovido antes o después de dictada la sentencia definitiva, y Sentencias
definitivas: las que resuelven el fondo del asunto en lo principal.
• Artículo 168. Todas las resoluciones, de
cualquier clase, dictadas por escrito en
primera o segunda instancia, serán
autorizadas con las rúbricas, firmas
autógrafas o electrónicas avanzadas de las
autoridades jurisdiccionales que las dicten y
por la de la persona secretaria judicial, o a
quien corresponda dar fe o certificar el acto.
• Artículo 169. Todas las resoluciones, sean decretos, autos provisionales,
definitivos, preparatorios o sentencias interlocutorias, deben ser dictados con
plena autonomía e independencia judicial, cualquier atentado contra estos dos
principios se hará del conocimiento del Ministerio Público. Igualmente serán
claras, precisas y congruentes con las promociones de las partes, resolviendo
sobre todo lo que éstas hayan pedido. Cuando la autoridad jurisdiccional sea
omisa en resolver todas las peticiones planteadas, de oficio o a simple
instancia verbal del interesado, deberá dar nueva cuenta y resolver las
cuestiones omitidas dentro del plazo de los tres días siguientes. Las sentencias
definitivas también deben ser claras, precisas y congruentes con las demandas
y las contestaciones, y con las demás pretensiones deducidas oportunamente
en el procedimiento, condenando o absolviendo a la parte demandada, y
decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan sido objeto del debate.
Cuando éstos hubieren sido varios, se hará el pronunciamiento
correspondiente a cada uno de ellos.
• Artículo 170. Las sentencias deben tener el lugar, fecha, nombre de la autoridad
jurisdiccional que las pronuncie, nombre de las partes contendientes, el carácter
con que litiguen, el objeto del pleito, y bastará que la autoridad jurisdiccional
funde y motive su resolución en preceptos legales, su interpretación o principios
jurídicos, de acuerdo con los artículos 14 y 16 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos. En el caso de que alguna de las partes sea persona,
comunidad o pueblo originario, indígena y afromexicana, la fundamentación y
motivación de las resoluciones judiciales deberán tomar en cuenta su derecho
consuetudinario y las mismas constarán en formato de comunicación
culturalmente adecuada para comunidades indígenas, anexando en su caso, una
versión original e idéntica en la lengua originaria de que se trate; en términos de
lo que ordena el presente Código Nacional. En el caso de que alguna de las
partes sea persona con discapacidad, las resoluciones judiciales constarán en los
formatos accesibles de acuerdo con las circunstancias de cada caso.
• Artículo 171. La autoridad jurisdiccional no podrá, bajo ningún pretexto,
aplazar, dilatar, ni negar la resolución de las cuestiones que hayan sido
discutidas en el pleito, salvo los casos previstos por la Ley.
• Artículo 172. Tampoco podrán variar ni modificar sus sentencias o autos
después de firmados, pero sí aclarar algún concepto que contengan
omisiones sobre puntos discutidos, errores materiales o de cálculo,
edades, nombres, ambigüedades, contradicciones evidentes, oscuridad
de las expresiones o de las palabras, cuando sean imprecisos sin alterar
su esencia. Estas aclaraciones podrán hacerse de oficio o a petición de
parte en un plazo no mayor a tres días hábiles y en su caso, la autoridad
jurisdiccional resolverá lo que estime procedente dentro del tercer día
hábil siguiente al de la presentación del escrito en que se solicite la
aclaración conforme a lo dispuesto en el presente Código Nacional.
• Artículo 173. La autoridad jurisdiccional no admitirá demandas,
promociones, peticiones, incidentes o recursos notoriamente
improcedentes; las desechará de plano, sin necesidad de mandarlas hacer
saber o correr traslado a la otra parte ni de formar incidente. Se entiende
por notoriamente improcedente, toda actuación de las partes que, sin
necesidad de demostración, es contrario a la letra de la Ley, al estado o
naturaleza del procedimiento o a las facultades de la autoridad
jurisdiccional. Al desechar las promociones o solicitudes, incluyendo los
recursos e incidentes que los tribunales consideren notoriamente frívolos o
improcedentes, los tribunales deben fundar y motivar su determinación.
Los incidentes ajenos al procedimiento principal o notoriamente frívolo e
improcedente, deberán ser repelidos de oficio por los jueces.
• Artículo 174. Los decretos y los autos deben dictarse y mandarse notificar mediante
su publicación en el medio de comunicación procesal oficial correspondiente, dentro
del plazo de tres días siguientes a las veinticuatro horas en que se dé cuenta a la
autoridad jurisdiccional de la promoción respectiva. Se exceptúan aquellos que por
disposición de este ordenamiento tenga señalado un término o forma de notificación
distinta.
• Artículo 175. Las sentencias interlocutorias deben dictarse y mandarse notificar por
publicación en el medio correspondiente, dentro de los diez días siguientes a aquel
en que surta sus efectos la notificación del auto que ordena la citación. Las
sentencias definitivas deben dictarse y mandarse notificar mediante su publicación
en el medio respectivo, dentro de los quince días siguientes a aquel en que surta sus
efectos la notificación del auto que ordena la citación. En ambos casos cuando
hubiere necesidad de que la autoridad jurisdiccional examine documentos o
expedientes voluminosos, al resolver, podrá disfrutar de un término ampliado de
diez días más para los dos fines ordenados anteriormente.
• En los juicios orales la sentencia definitiva se emitirá
en la misma audiencia de juicio, y, además, se
explicará con un lenguaje cotidiano, en forma breve,
clara y sencilla y leerá únicamente los puntos
resolutivos, así como, en los casos que proceda, el
derecho que tienen las partes para apelar dicha
sentencia conforme a lo establecido en este Código
Nacional. Acto seguido, en la audiencia entregará a
cada una de las partes copia por escrito de la
sentencia. En caso de asuntos voluminosos o muy
• complejos o de un alto grado de dificultad, la autoridad jurisdiccional
podrá diferir la audiencia de juicio hasta por diez días para el dictado y
explicación de la sentencia definitiva.
• Artículo 176. Cuando este Código Nacional no señale términos para la
práctica de algún acto judicial, o para el ejercicio de algún derecho, se
tendrán por señalados los siguientes: I. II. III. IV. Nueve días para
interponer el recurso de apelación contra sentencia definitiva; Cinco días
para apelar de sentencia interlocutoria o auto contra el que proceda
apelación de tramitación inmediata;
• Tres días para la celebración de juntas, reconocimientos de firmas,
exhibición de documentos; a no ser que, por circunstancias probadas,
solicite ampliar el término, lo cual podrá hacerse hasta por tres días más, y
Tres días para todos los demás casos.
• Artículo 177. El retardo sin justa causa en el pronunciamiento y publicación
de decretos, autos o sentencias dará lugar a queja administrativa que se
presentará ante el Consejo de la Judicatura para su trámite y sanción
respectiva.
• Artículo 178. Las resoluciones judiciales dictadas con el
carácter de provisionales pueden modificarse en
sentencia interlocutoria o definitiva. Sin perjuicio de que
la autoridad jurisdiccional, de oficio o a petición de parte,
esté facultada para modificar en cualquier etapa del
procedimiento las medidas provisionales, cuando
cambien las circunstancias o exista causa legal
acreditada que así lo amerite o se afecte el ejercicio de la
acción que se dedujo en el juicio correspondiente. Las
resoluciones judiciales firmes dictadas en procedimientos
de alimentos, ejercicio y suspensión de la patria potestad,
jurisdicción voluntaria y las demás que prevengan las
leyes, pueden alterarse y modificarse cuando cambien las
circunstancias que afectan el ejercicio de la acción que se
dedujo en el juicio correspondiente.
• Artículo 179. Cuando hubiere condena de frutos,
intereses, daños o perjuicios, se fijará su importe
en cantidad líquida o se establecerán, por lo
menos, las bases con arreglo a las cuales deba
hacerse la liquidación. Sólo en el caso de no ser
posible lo uno ni lo otro, se hará la condena
genérica, a reserva de fijar su importe y hacerlo
efectivo en la ejecución de la sentencia.
SENTENCIAS Y OTROS MODOS DE
TERMINACIÓN DEL PROCESO (apuntes )
Como ha quedado precisado, la sentencia es la
forma NORMAL de terminación del proceso. Pero en
ocasiones el proceso no llega a su normal
terminación (a la sentencia) y entonces se produce
su extinción anticipada a través de modos
ANORMALES O EXTRAORDINARIOS. Lo que
interesa destacar es que tales modos
extraordinarios son actos o hechos por los cuales se
pone fin anticipadamente al proceso, y que tales
actos o hechos son diferentes de la sentencia. Entre
tales modos extraordinarios, podemos distinguir los
siguientes:
ACTITUDES AUTOCOMPOSITIVAS DE LA
PARTES
ALLANAMIENTO
Es la sumisión del demandado a las pretensiones
de la parte actora. Ahora conviene recordar que
cuando el demandado se allana a las pretensiones
del actor, se suprimen las etapas de pruebas y de
alegatos y el juzgador procede a citar para
sentencia. Podría pensarse que el allanamiento
no es un modo extraordinario de terminar el
proceso, ya que no excluye la sentencia, sino que
la propicia, suprimiendo sólo las fases probatoria y
de alegatos.
Pero debe de tomarse en cuenta que, como ha
precisado Briseño Sierra, la decisión que el juzgador
dicte como consecuencia del allanamiento no es en
sentido estricto una sentencia, es decir, una decisión
sobre un conflicto de intereses (aunque tenga la
forma de sentencia), “sino una homologación de la
actitud autocompositiva” de la parte actora que se
haya allanado.
DESISTIMIENTO
Por desistimiento se entiende, en términos
generales, la renuncia de la parte actora a los
actos del proceso o a su pretensión litigiosa. Se
distingue, así, por un lado, entre la renuncia a los
actos del proceso o desistimiento de la instancia,
que es un desistimiento parcial porque solo
afecta a los actos del proceso y deja subsistente
la posibilidad de que el actor exija la satisfacción
de su pretensión en un nuevo proceso, distinto
de aquel en que se haya planteado el
desistimiento de la instancia; y, por otro lado, la
renuncia de la pretensión litigiosa o
desistimiento de la pretensión o del derecho, que
es un desistimiento total porque afecta
directamente a la pretensión de fondo, la cual ya
no podrá ser reclamada en ningún otros proceso.
El desistimiento de la instancia, por implicar
sólo una renuncia a los actos del proceso y
dejar subsistente la pretensión del actor,
requiere del consentimiento del demandado
cuando éste ya haya sido emplazado; en
cambio, el desistimiento de la pretensión,
por implicar una renuncia total a ésta, no
requiere en ningún caso de dicho
consentimiento.
TRANSACCIÓN
Su fundamento legal se encuentra en los ARTÍCULOS
2950 AL 2969 DEL CÓDIGO CIVIL, es un contrato por
al cual las partes, haciéndose reciprocas
concesiones, terminan una controversia presente o
previenen una futura”. La forma apropiada para
realizar la transacción sobre controversia presente,
la que ofrece mayores garantías, es la del convenio
judicial, es decir, el acuerdo celebrado por las partes
ante el juzgador para dar por terminado el proceso.
BECERRA BAUTISTA apunta que los requisitos
esenciales del contrato de transacción son los
siguientes: “a) una relación incierta, bien sea porque
exista litigio pendiente o porque haya temor de una
condena adversa; b) intención de las partes de
sustituir esa situación dudosa por una cierta, y c)
recíprocas concesiones de las partes”.
Conviene recordar que existen determinadas
relaciones o situaciones jurídicas que, por
disposición legal, no son susceptibles de ser
objeto del contrato de transacción; entre
ellas podemos mencionar el estado civil de
las personas, la validez del matrimonio, el
derecho de recibir alimentos, los derechos
derivados de una sucesión futura o de un
testamento antes de ser visto, etc.
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA
Su fundamento legal se encuentra en el ART. 926
C.P.C.E.H. Consiste en la extinción del proceso a
causa de la inactividad procesal de las dos partes
durante un periodo más o menos prolongado. La
finalidad principal de la caducidad de la instancia
es evitar que los procesos permanezcan
abandonados indefinidamente por las partes. Las
partes tienen la carga de impulsar el desarrollo
del proceso, y del incumplimiento de esta carga por
ambas partes durante un periodo prolongado,
produce la caducidad de la instancia. La extinción
del proceso por caducidad de la instancia afecta
sólo a los actos del proceso mismo, pero no a las
pretensiones de fondo de las partes, que pueden
ser exigidas en un proceso posterior: “La caducidad
extingue el proceso pero no la acción; en
La extinción del proceso por caducidad produce, en
la primera instancia, la ineficacia de todos los actos
procesales realizados con anterioridad al periodo de
inactividad que la haya causado, con excepción de
las resoluciones firmes sobre competencia,
litispendencia, conexidad, personalidad y capacidad
de las partes.
Por último, la caducidad de la instancia no es
susceptible de producirse en los juicios sucesorios,
de concurso, de alimentos y los seguidos ante la
justicia de paz; tampoco es susceptible de producirse
en los procedimientos de jurisdicción voluntaria.
SENTIDO FORMAL:
Significa la imposibilidad de impugnación
de la sentencia recaída en un proceso, bien
porque no exista recurso contra ella, o
quizás porque se haya dejado transcurrir el
término señalado para interponerlo.
SENTIDO SUSTANCIAL O MATERIAL:
La cosa juzgada consiste en la
indiscutibilidad de la esencia de la voluntad
de la ley afirmada en la sentencia.
EFICACIA DE LA SENTENCIA
LIEBMAN:
La sentencia es eficaz desde el momento de
su pronunciamiento, aunque solo en un
momento ulterior cuando adquiere la
autoridad de la cosa juzgada, su eficacia se
consolida y adquiere un grado superior de
energía.
AUTORIDAD DE LA COSA JUZGADA:
La sentencia adquiere la autoridad de la
cosa juzgada, en el momento en que la
sentencia definitiva se convierte en firme, es
decir, cuando ya no puede ser impugnada
por ningún medio.
DISTINCIÓN ENTRE GASTOS Y
COSTAS PROCESALES; SEGÚN
BECERRA BAUTISTA.
GASTOS.
Son las erogaciones legítimas
efectuadas durante la tramitación de
un juicio.
COSTAS
Son los honorarios que debe cubrir la
parte perdidosa a los abogados de la
parte vencedora, por su intervención
en el juicio.