Acta de legalización de
firmas
Es por medio de la cual, el notario, da fe de que una firma ha sido puesta o
reconocida en su presencia es autentica, y que el conoce al signatario o bien
que lo identifico con los medios legales, siendo responsable el profesional de
la firma y fecha de la legalización.
También es la fe que da el notario, de que una firma fue puesta o reconocida
ante el, por las personas signatarios, y por consiguiente deben tomarse como
verdaderas, en virtud de la fe publica de la cual esta vestido el notario.
Requisitos
Nuestra ley notarial exige como requisitos los siguientes:
Que sean puestas las firmas en presencia del notario
Que las mismas sean reconocidas por el signatario o firmante, si estas
se hubieran estampado con anterioridad
Contenido y formalidades ver
articulo 55 del código de
notariado
Cuando sea de firmas: El lugar y la fecha; los nombres de los
signatarios; su identificación por medios establecidos en el inciso 4o. del
artículo 29 de esta ley, si no fueren conocidos por el Notario; fe de que
las firmas son auténticas; firmas de los signatarios; y las firmas de los
testigos, si las hubiere;
La validez del acta según la doctrina
La legitimación de firmas en un documento privado, además de
asegurar la identidad de la firma, hace adquirir al documento una plena
certeza en cuanto a su existencia, como tal documento, en la fecha en
que se extienda su legitimación, no entrara el notario, cuando legitima
firmas en la calificación de la capacidad de los firmantes ni se
responsabiliza en modo alguno con el alcance, validez o ineficacia de los
pactos que el documento contenga.
Impuesto
Según la ley de timbres fiscales y papel sellado especial para protocolos,
se debe incluir la cantidad de cinco quetzales por cada acta de
legalización de firmas, adhiriendo las estampillas fiscales respectivas.
Además debe adherirse un timbre notarial de diez quetzales, por cada acta
de legalización de firmas, según la ley de timbre forense y timbre notarial.
Obligaciones posteriores
La única obligación posterior es la razón, que el notario debe tomar en
el protocolo a su cargo dentro de los ocho días siguientes, según articulo
59 del código de notariado
El echo de legalizar la firma no da facultades al notario para hacer o dar
aviso de los negocios que se han celebrado en los documentos privados, el
notario ha intervenido en la legalización de las firmas, pero no ha
autorizado el negocio jurídico. Por lo tanto no es técnico que el notario
expida avisos por el echo de que legalizo firmas en un documento privado.
Razón de legalización de
firmas
Es la razón que lleva a cabo el notario, en el protocolo a su cargo, dentro
de los ocho días de haber legalizado una firma en un documento, al cual
tiene como objeto llevar un control de las mismas, en virtud de que los
documentos queden en poder de los particulares.
El código de notariado establece que de cada acta legalizada de formas, el
notario tomara razón en su propio protocolo, dentro de un termino que no
excederá de ocho días, esto según articulo 59.
Contenido y formalidades
Debe redactarse en hojas de papel bond habilitado con un timbre fiscal
de cincuenta centavos
El numero de orden
El lugar y la fecha
El nombre y apellidos de los signatarios
Una descripción breve y substancial del contenido del documento que
autoriza la firma o firmas que se legalizan, con indicación del papel que
están escritos, tanto el documento como el acta ded autentica
La firma del notario.
Incumplimiento de la obligación
En la practica, la obligación de tomar razón en el protocolo de cada acta
de legalización de firmas, no siempre se cumple, debido a que dicha
omisión no invalida la legalización propiamente dicha, solamente hace
incurrir al notario en una falta, en el caso que sea sorprendido, la cual
es sancionable por el articulo 101 del código.
Consideramos que debemos cumplir con la obligación de tomar razón,
aunque no sea una exigencia para la validez de la autentica, es una
obligación legal que es necesario cumplir.
Testimonios de la razón
Aunque no es una escritura, se deben extender testimonios especiales
para el archivo general de protocolos, debido a que se redactan en el
protocolo, además puede extenderse un testimonio para el interesado,
se lo requiere.
El echo de tratarse de una razón no lo exime de estas obligaciones
La ley de timbres notarial no tiene gravado con dicho impuesto al
testimonio de la razón, no obstante por criterio, algunos notarios
tributan como acto o contrato de valor indeterminado, es decir diez
quetzales en timbre notarial.