1.
¿Cómo contextualizan la situación a intervenir dentro de la
comunidad educativa?
• Buenas tardes, compañeras y compañeros.
• En mi práctica como docente de tercero de secundaria he observado una constante: mis alumnos presentan
serias dificultades para resolver problemas matemáticos. Esta situación no es un simple “odio a las mates”,
sino una combinación de factores: rechazo a la asignatura, escasa comprensión, dificultad para manejar el
lenguaje algebraico y un pensamiento abstracto que aún no termina de despegar.
• Dentro de la comunidad educativa, esto se traduce en bajo rendimiento académico y, más preocupante aún, en
una pérdida de confianza por parte del alumnado hacia su capacidad para razonar, resolver y aplicar lo
aprendido en contextos reales. Es decir, se les va la fe… y no precisamente en Pitágoras.
2. ¿Qué teorías o enfoques pedagógicos utilizan para respaldar su comprensión de la situación a
intervenir?
• Mi intervención se apoya en el constructivismo, particularmente en las aportaciones de Piaget y Vygotsky.
Piaget nos recuerda que los adolescentes comienzan a desarrollar operaciones formales en esta etapa, lo que
hace posible el razonamiento lógico. Pero no basta con esperar a que “maduren” como aguacates.
• Vygotsky, por su parte, plantea que el desarrollo del pensamiento lógico-matemático puede y debe ser
potenciado a través de la Zona de Desarrollo Próximo, con la mediación de docentes y compañeros. Ambos
enfoques me permiten entender que el aprendizaje profundo ocurre cuando el alumno interactúa, explora y
construye su conocimiento, no cuando memoriza procedimientos sin sentido.
3. ¿Cómo definen y delimitan de manera clara la problemática o situación a intervenir en su contexto
educativo?
• La situación a intervenir está delimitada como la falta de desarrollo del pensamiento lógico-matemático.
No me refiero a que los estudiantes no sepan multiplicar, sino a que les cuesta comprender conceptos
abstractos, aplicar algoritmos matemáticos y usar el lenguaje algebraico con sentido.
• Esta dificultad no solo frena su aprendizaje en matemáticas, sino que afecta su capacidad de razonamiento en
general. Estamos hablando de una barrera que impide resolver problemas reales, tomar decisiones informadas
y hasta entender por qué dividir entre cero es una mala idea… incluso en la vida.
4. ¿Cuáles son los objetivos específicos de la intervención que proponen y cómo estos están alineados con
el diagnóstico inicial de la situación a intervenir?
• A partir del diagnóstico, planteé los siguientes objetivos específicos:
• Evaluar el nivel actual de habilidades lógico-matemáticas en los estudiantes.
• Implementar el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) para mejorar la resolución de problemas en
contextos reales.
• Medir el impacto de la intervención en su desempeño matemático y en su capacidad para aplicar conceptos
abstractos.
• Todos estos objetivos están alineados con la necesidad de ofrecer herramientas cognitivas que no solo se
queden en el aula, sino que sirvan para enfrentar la vida cotidiana. Porque al final, ¿de qué sirve saber
despejar “x” si no puedo despejar mis dudas ante un problema real?
5. ¿Qué metodología emplearán para abordar la situación a intervenir y por qué creen que es la más
adecuada en su contexto?
• La metodología seleccionada es la investigación-acción con enfoque cualitativo, basada en la propuesta de
Elliot. Esta metodología me permite observar, reflexionar, intervenir y ajustar mi práctica de forma
sistemática y colaborativa. No es una intervención desde la torre de marfil, sino desde el aula real, con
estudiantes reales, enfrentando problemas reales (y no tan reales, porque a veces las preguntas parecen
sacadas de un universo alterno).
• Utilizaré estrategias como el Aprendizaje Basado en Problemas, el trabajo colaborativo y actividades
contextualizadas. La evaluación será continua y cualitativa, mediante observación, entrevistas, análisis de
desempeño y, sobre todo, escuchando la voz del alumnado.
1. Jean Piaget: Aportación: Desarrollo del pensamiento lógico-matemático en la etapa de operaciones formales (adolescencia).
• Enfoque: Constructivista.
2. Lev Vygotsky (2000): Aportación: Zona de desarrollo próximo como clave para fortalecer el pensamiento lógico-
matemático mediante mediación.
• Obra citada: El desarrollo de los procesos psicológicos superiores.
3. Gavilán y Portillo (2004): Aportación: Identifican errores comunes en la interpretación del lenguaje matemático y manejo
de números racionales.
• Tema: Dificultades en la resolución de problemas matemáticos.
4. Osuna y Díaz (2019): Aportación: Análisis de los resultados de pruebas estandarizadas (PISA, ENLACE, PLANEA) en
estudiantes mexicanos.
• Tema: Brecha en competencia matemática.
5. Arreguín, Alfaro y Ramírez (2012): Aportación: Desarrollo de competencias matemáticas con enfoque interdisciplinario.
• Tema: Necesidad de integrar diversas áreas del conocimiento.
6. Zambrano et al. (2024): Aportación: Relación positiva entre pensamiento lógico-matemático y rendimiento académico.
• Tema: Importancia del razonamiento matemático en la vida cotidiana.
7. Muñoz Arboleda (2024): Aportación: La efectividad de la enseñanza depende de métodos pedagógicos, recursos y
preparación docente.
8. Mukul Aguilar (2024): Aportación: Las dificultades en el aprendizaje se originan en la transición del lenguaje cotidiano al
lenguaje matemático.
9. Medina Hidalgo (2018): Aportación: Importancia de la participación activa del estudiante y uso del ABP para el desarrollo
del pensamiento lógico-matemático.
10. Pacheco-García y Cáceres-Mesa (2024): Aportación: ABP como metodología efectiva en la Nueva Escuela Mexicana.
• Cita textual destacada sobre la resignificación de saberes.
11. Elliot (1990) Aportación: Fundamentos de la investigación-acción como estrategia para mejorar la práctica docente.
• Obra citada: La investigación-acción en educación.