Del arqueosaurio al gallo
Abdón
Jesús
•Introducción
•Linea Temporal
•Origenes de los dinosaurios
•El Arqueosaurio
•Del dinosaurio emplumado a las
aves
Línea Temporal
Fecha de inicio Era: Período
Si la edad 1º de Enero, 00:00 Hadeico
de la Tierra 27 de Marzo Arcaico
se
30 Junio Proterozoico Paleoproterozoico
comprime
4 Septiembre Mesoproterozoico
en un año
25 Octubre Neoproterozoico
20 Noviembre Paleozoico Cámbrico
La siguiente
24 Noviembre Ordovícico
tabla
compara la 27 Noviembre Silúrico
de la historia 30 Noviembre Devónico
de la Tierra 03 Diciembre Carbonífero
en un día 09 Diciembre Pérmico
diagrama 11 Diciembre Mesozoico Triásico
que 14 Diciembre Jurásico
representa 19 Diciembre Cretácico
las etapas 27 Diciembre Cenozoico Paleoceno
geológicas. 27 Diciembre Eoceno
29 Diciembre Oligoceno
30 Diciembre Mioceno
31 Diciembre Plioceno
31 Diciembre 21:12 Pleistoceno
31 Diciembre 23:58:57 Holoceno
El Origen de los
dinosaurios
El siguiente cuadro es una aproximación para poder situar cada grupo de
dinosaurios según sus características
DINOSAURIA:
Cavidad en la cadera con orificio y borde óseo alrededor del margen superior.
THEROPODA: TETARUNAE:
Huesos huecos. Mano con tres
SAURISCHIA: Tres dedos para caminar dedos
Pelvis con cadera de en el pie trasero.
reptil. Mano con garras Ceratosaurus.
curvadas y extensibles.
Cuellos largos y flexibles.
Mano prensil con el SAUROPODOMORPHA:
Cráneo pequeños. Saurópodos.
segundo dedo más largo
que los demás. Cuellos largos, al menos
diez vértebras en el Prosaurópodos
cuello.
. . Lesothosaurios
THYREOPHORA.: Estegosaurios
Placas óseas
ORNITHISCHIA: insertadas en filas a
Pelvis con cadera de ave. GENASAURIA: Anquilosaurios
lo largo del lomo.
Hueso predentario en Fila de dientes en el
mandibula inferior. margen de la mandíbula CERAPODA:
para formar carrillos. Dientes de los
carrillos con
esmalte reforzado
en un lado.
Origen y evolución
Los dinosaurios surgieron hace aproximadamente 230
millones de años, en el período Triásico, unos 20 millones
después de que la extinción masiva del Pérmico-Triásico
hiciera desaparecer un 95 por ciento de toda la vida en la
Tierra. Dataciones radiométricas de fósiles de la especie
temprana de dinosaurio Eoraptor revelan su existencia en
este momento. La mayoría de los paleontólogos cree que el
Eoraptor se parece al ancestro común de todos los
dinosaurios. De ser esto cierto, los primeros de estos
animales habrían sido pequeños predadores bípedos.
Aún así, el Herrerasaurus fue sin dudas un dinosaurio más
antiguo y muestra rasgos similares con el Saltoposuchus y
otros de su grupo de tecodontos.
Las primeras pocas líneas de dinosaurios primitivos se
diversificaron rápidamente durante el resto del Triásico, y
estos seres desarrollaron prestamente características y
variedad de tamaños adaptados a la vida en casi todos los
nichos ecológicos terrestres. Se debió a la gran
adaptabilidad que poseían para su dieta, agilidad e
inteligencia de algunos seres.
La era de los dinosaurios se prolongó a lo largo de 140 millones de
años. Es muchísimo tiempo, sobre todo si se compara con los pocos
miles de años que el hombre lleva habitando la tierra.
Los dinosaurios se extinguieron, súbitamente, hace unos 65 millones
de años. Esta desaparición, tan radical y repentina sigue siendo un
misterio.
El desastre que acabó con los dinosaurios extermino también a los
pterosaurios gigantes y a los grandes reptiles marinos.
Algunos científicos afirman que los dinosaurios desaparecieron
porque evolucionaron hacia formas tan extrañas que no pudieron
seguir reproduciéndose ni enfrentarse a su entorno. También es
posible que el medio ambiente evolucionara hacia condiciones
adversas.
Una moderna teoría afirma que quizá se deba al impacto de un
meteorito, que habría levantado tal nube de polvo que la luz y el
calor del sol no habrían llegado a la tierra durante mucho tiempo. Los
dinosaurios, animales de sangre fría, no habrían soportado tal cambio
climático. Sin embargo, esto no explica por qué desaparecieron
La era de los dinosaurios, coincide con la era Mesozoica y
abarca tres períodos geológicos: el Triásico, Jurásico y
Cretacico. Cada uno de estos períodos duró millones de
años y sucedieron importantes cambios en las formas de
vida que poblaban la Tierra.
Durante el período Triásico, el clima era semi tropical en
todo el planeta. La mayoría de los continentes eran
desérticos, pero aquí y allá podían encontrarse oasis de
coníferas y helechos arborescentes.
Durante el período Jurásico, el clima se fue haciendo más
húmedo y cálido. Las tierras se poblaron de plantas y los
helechos se extendieron por todas partes. Los dinosaurios
ornistisquios eran muy numerosos en los continentes, e
hizo su aparición la primera ave: el Archaeopteryx.
El clima del Cretácico fue similar al del Jurásico. La
vegetación era más variada, e incluía plantas con flores.
Entonces hicieron su aparición muchos de los árboles que
hoy conocemos.
Los
Arqueosaurios
Los Dinosaurios Primitivos
La familia a partir de la cual surgieron los dinosaurios
estaba ya claramente establecida en el período
Triásico.
Este grupo, al que se conoce como Arqueosaurios,
englobaba a reptiles voladores y a los antecesores de
los actuales cocodrilos.
Los primeros dinosaurios tenían un gran parecido con
los cocodrilos. El llamado Euparkeria, a menudo
considerado como precursor de los grandes
dinosaurios carnívoros, se parecía mucho a un
pequeño cocodrilo.
Tenía la misma cola larga y su característica cabeza
aplanada. En cambio, podía moverse mucho mejor y
era incluso capaz de caminar, y hasta correr, sobre las
patas traseras.
No se conoce con seguridad el aspecto de los
primeros dinosaurios. Ciertamente, no tenían el
formidable aspecto de las especies posteriores, pero
se les puede dividir en dos grupos:
Saurisquios (con cadera de reptil)
Ornistiquios (con cadera de ave)
Poco a poco, los dinosaurios se convirtieron en un
grupo de animales claramente diferenciados.
Algunos eran monstruos más grandes que una casa.
Otros en cambio, eran animales bajos y sólidos.
Los carnívoros eran cazadores que se desplazaban
sobre las patas traseras y, aunque algunos eran tan
altos como una jirafa, otros no pasaban del metro
de altura.
Los arcosaurios (Archosauria, que en griego quiere decir
"reptiles dominantes") son un grupo de reptiles diápsidos que
evolucionaron de los Archosauriformes durante el período
Olenekiense (Triásico temprano). Los arcosaurios se diferencian
por una compresión lateral de los dientes y por tener un corazón
de cuatro cámaras, entre otras características. La mayoría de los
primeros eran carnívoros, con dientes aserrados y estrechos
perfectos para manejar carne. Su metabolismo parece que les
dio una clara ventaja sobre los terápsidos, los cuales eran sus
contemporáneos en los áridos y monzónicos climas interiores,
los cuales eran el resultado de Pangea. Así, mientras que en el
Pérmico fueron dominantes los sinápsidos, en el Triásico lo
serían los saurópsidos.
Hay principalmente dos grupos de arcosaurios; los Ornithodira,
los cuales eran insignificantes durante el Triásico pero que
radiaron en el Triásico tardío (dinosaurios y pterosaurios) y los
Crurotarsi, los cuales eran el grupo predominante en aquellos
tiempos, e incluyen un gran número de grupos puramente
triásicos como los Rauisuchia, los Phytosauria y los herbívoros
Aetosauria, así como los ancestros de los cocodrilos.
Un gran número de estos grupos de arcosaurios, sobre todo los
grandes Crurotarsi, y los antiguamente llamados Tecodontes (en
libros en los que no se usaba la cladística actual), se
extinguieron hace 195 millones de años, durante la Extinción
masiva del Triásico-Jurásico. Los supervivientes fueron los
dinosaurios y pterosaurios entre los Ornithodira, y los
Sphenosuchia y Protosuchia así como sus descendientes
cocodrilos entre los Crurotarsi. Los dinosaurios dominaron la
tierra y más tarde los pterosaurios dominarían el cielo hasta el
fin del Cretácico, y los cocodrilos los ríos y pantanos y algunos
incluso invadieron los mares (los Teleosauridae y los
Metriorhynchidae).
Tal es la supremacía de los arcosaurios durante el Mesozoico
que no debería ser llamada la "Era de los Reptiles", sino más
bien la "Era de los Arcosaurios".
La mayoría de estos grupos se extinguieron hace 65 millones de
años, durante la Extinción masiva del Cretácico-Terciario. Los
únicos grupos que sobrevivieron y que persisten hasta el día de
hoy, son los dinosaurios terópodos (concretamente las aves) y
los cocodrilianos, que incluyen a los modernos cocodrilos,
Los arcosaurios, o reptiles dominantes, incluyen los
cocodrilos y las aves que existen en la actualidad,
además de los dinosaurios, pterosaurios y los
tecodontos, un grupo mezclado que incluyen los
antepasados de todos los demás arcosaurios.
Los arcosaurios aparecieron hace alrededor de
250 millones de años, por lo que ha podido
deducirse. El primer grupo, los proterosúquidos, se
dispersaron por casi todo el mundo. Se han
encontrado fósiles en Rusia, el sur de África,
Antártida, Australia, India, China y Sudamérica.
Presentan las sinapomorfias de los arcosaurios; una
ventana anteorbital, un orificio determinado en el
cráneo, dientes recurvos y aplanados y un cuarto
trocánter en el fémur, un reborde especial.
Durante el período Triásico, hace entre 245 y 208
millones de años, los arcosaurios se difundieron,
evolucionaron y se diversificaron, como carnívoro más o
menos prósperos, y dieron origen a un grupo de herbívoros.
Los tecodontos del Triásico se dividieron en dos líneas
principales.
Una de ellas incluía a los fitosaurios, con un parecido
superficial a los cocodrilos, los etosaurios herbívoros, que
también se parecían a los cocodrilos, pero tenían una nariz
respingona para desenterrar los alimentos vegetales, y
dientes estrechos como hojas, y los rauisuquios, casi
siempre enormes y carnívoros. Por último, durante el
Triásico superior, de esta línea surgieron algunos bípedos
más ligeros que probablemente se alimentara de insectos, y
pequeños animales, como los lagartos. Fueron, aunque
parezca sorprendente, los primeros cocodrílidos. El grupo
adoptó la existencia anfibia, cuadrúpeda y piscívora sólo
veinte millones de años después, cuando se extinguieron
los fitosaurios.
La segunda línea principal de arcosaurios incluía a los
carnívoros activos, como el Ornithosuchus, que podía andar
sobre cuatro o sobre dos patas, y el ligero Lagosuchus, que era
bípedo. Estos animales están tan próximos a los dinosaurios por
muchas características que ahora sorprende que muchos
científicos lo hayan negado hasta hace poco. Sobre todo, el
Lagosuchus presenta una larga lista de caracteres propios de los
dinosaurios; su posición bípeda, las extremidades largas, con la
tibia y el peroné más largos que el fémur, la perforación del
acetábulo, que es la depresión cóncava en la parte del hueso de
la cadera que recibe el extremo redondeado del fémur; la
cabeza del fémur vuela hacia dentro, el principio de la cabeza
del fémur en ángulo recto que se observa en los dinosaurios; la
articulación recta de la rodilla; la articulación reducida del tobillo
que parece un gozne, desde un punto de vista técnico, se
denomina tobillo con mesotarso avanzado; los dedos largos de
las patas traseras y la posición digitígrada del pie, en la cual los
únicos que tocan el suelo son los dedos, y no la planta del pie,
como en los arcosaurios primitivos y los seres humanos
actuales.
La mayoría de los caracteres de los dinosaurios
aparece también en el pterosaurio volador.
Algunos científicos creen que Lagosuchus, los
pterosaurios y los dinosaurios forman en conjunto
un grupo monofilético importante que surgió
entre el Triásico medio y el superior, hace
alrededor de 230 millones de años.
Las sinapomorfias de los dinosaurios que
aparecen en esta clase o grupo monofilético, y su
posterior modificación en los dinosaurios
propiamente dichos, forman parte de una serie
de cambios anatómicos relacionados, que tuvo
lugar en los arcosaurios durante el Triásico, y que
tal vez fuera la clave del origen de los
dinosaurios
Dinosaurios emplumados y la conexión con las aves
Artículo principal: Dinosaurios emplumados
Modelo del Archaeopteryx lithographica basado en evidencia fósil, en exhibición
en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford.
Se ha probado sólidamente que existió una transición evolutiva desde ciertos
dinosaurios hacia las aves. Las aves son claramente monofiléticas y sus
primeros representantes se encuentran en el Jurásico (Protoavis, del Triásico,
fue propuesto como ave pero se trata de un fósil de interpretación muy dudosa).
Plumas
Archaeopteryx, la primera ave, fue descubierta en 1861. El espécimen original
fue encontrado en las areniscas de Solnhofen en Alemania meridional, una
destacable y poco común formación geológica conocida por sus
extraordinariamente bien conservados fósiles. Archaeopteryx es un fósil
transicional con características claramente atribuibles a modernos reptiles y a
aves por igual. Hallado dos años después de la publicación de El origen de las
especies de Charles Darwin, su descubrimiento y probable rol de "eslabón
perdido" catapultó el debate entre evolucionistas y creacionistas. Esta ave
primitiva es tan similar a un dinosaurio que, cuando las plumas no estaban
preservadas en improntas fósiles, sus ejemplares fueron confundidos con
individuos del género Compsognathus.
Un reciente descubrimiento efectuado en un esqueleto de
Tyrannosaurus rex suministró pruebas adicionales del origen
dinosauriano de las aves y, por primera vez, permitió a los
paleontólogos establecer el sexo de un dinosaurio. Cuando depositan
sus huevos, las aves hembras desarrollan un tipo especial de tejido
óseo en sus extremidades, llamado hueso medular, rico en calcio,
que forma una capa dentro del hueso duro exterior, y que sirve para
formar la cáscara del huevo. La presencia de esta clase de tejido
óseo en el tuétano de porciones de los restos de las patas traseras
del Tyrannosaurus sugiere que este animal usó estrategias
reproductivas similares.
Otra prueba de que los dinosaurios y las aves están estrechamente
relacionados es la ingestión de piedras con fines digestivos, las que
son tragadas por estos animales y ayudan a triturar las fibras
resistentes de la comida cuando entran al estómago. Encontradas en
asociación con fósiles, estas rocas son denominadas gastrolitos.
Debido a que piedras identificables como pertenecientes a cierta
formación geológica pueden haber sido engullidas en un lugar y
trasladadas dentro del animal en sus desplazamientos, los
paleontólogos a veces las usan para establecer posibles rutas de
migración.
Tejido blando en fósiles de dinosaurios
Uno de los mejores ejemplos de impresiones fósiles de
tejido blando de dinosaurio se descubrió en Petraroia,
Italia. El hallazgo fue informado en 1998, y la huella se
describió como "dejada por un espécimen pequeño", un
muy joven coelurosáurido, Scipionyx samniticus. El fósil
incluye porciones de intestinos, colon, hígado, músculos
y tráquea de este dinosaurio inmaduro.
Pulmones
Los grandes dinosaurios carnívoros tuvieron un sistema de
sacos de aire similar al que se encuentra en las aves
modernas, de acuerdo a una investigación dirigida por
Patrick O'Connor, de la Universidad de Ohio. Los pulmones de
los terópodos probablemente empujaban aire hacia sacos
vacíos en sus esqueletos, como en el caso de las aves. "Lo que
una vez fue formalmente considerado exclusivo de las aves
estuvo presente de alguna forma en sus ancestros", declaró
O'Connor. El estudio fue parcialmente financiado por la
Fundación Nacional para la Ciencia estadounidense.
El corazón y la postura durante el sueño
Análisis de cavidades pectorales de dinosaurios hechas con
tomografía computarizada en 2000 revelaron aparentes
remanentes de complejos corazones de cuatro cavidades,
parecidos a los que hoy tienen los mamíferos y las aves. Un
fósil de Troodon recientemente descubierto demuestra que
estos dinosaurios durmieron como ciertas aves actuales, con
sus cabezas escondidas bajo los brazos, postura que ayuda a
conservar el calor craneal. Este comportamiento pudo haber
ayudado a mantener la cabeza caliente.
El corazón y la postura durante el sueño
Análisis de cavidades pectorales de dinosaurios
hechas con tomografía computarizada en 2000
revelaron aparentes remanentes de complejos
corazones de cuatro cavidades, parecidos a los
que hoy tienen los mamíferos y las aves. Un
fósil de Troodon recientemente descubierto
demuestra que estos dinosaurios durmieron
como ciertas aves actuales, con sus cabezas
escondidas bajo los brazos, postura que ayuda
a conservar el calor craneal. Este
comportamiento pudo haber ayudado a
mantener la cabeza caliente.
Otra prueba de que los dinosaurios y las
aves están estrechamente relacionados es
la ingestión de piedras con fines
digestivos, las que son tragadas por estos
animales y ayudan a triturar las fibras
resistentes de la comida cuando entran al
estómago. Encontradas en asociación con
fósiles, estas rocas son denominadas
gastrolitos. Debido a que piedras
identificables como pertenecientes a cierta
formación geológica pueden haber sido
engullidas en un lugar y trasladadas dentro
del animal en sus desplazamientos, los
paleontólogos a veces las usan para
establecer posibles rutas de migración.
Tejido blando en fósiles de dinosaurios
Uno de los mejores ejemplos de
impresiones fósiles de tejido blando de
dinosaurio se descubrió en Petraroia, Italia.
El hallazgo fue informado en 1998, y la
huella se describió como "dejada por un
espécimen pequeño", un muy joven
coelurosáurido, Scipionyx samniticus. El
fósil incluye porciones de intestinos, colon,
hígado, músculos y tráquea de este
Análisis de cavidades pectorales de dinosaurios hechas con tomografía
computarizada en 2000 revelaron aparentes remanentes de complejos
corazones de cuatro cavidades, parecidos a los que hoy tienen los
mamíferos y las aves. Un fósil de Troodon recientemente descubierto
demuestra que estos dinosaurios durmieron como ciertas aves actuales,
con sus cabezas escondidas bajo los brazos, postura que ayuda a
conservar el calor craneal. Este comportamiento pudo haber ayudado a
mantener la cabeza caliente.
Gastrolitos
Otra prueba de que los dinosaurios y las aves están estrechamente
relacionados es la ingestión de piedras con fines digestivos, las que son
tragadas por estos animales y ayudan a triturar las fibras resistentes de
la comida cuando entran al estómago. Encontradas en asociación con
fósiles, estas rocas son denominadas gastrolitos. Debido a que piedras
identificables como pertenecientes a cierta formación geológica pueden
haber sido engullidas en un lugar y trasladadas dentro del animal en sus
desplazamientos, los paleontólogos a veces las usan para establecer
posibles rutas de migración.
Tejido blando en fósiles de dinosaurios
Uno de los mejores ejemplos de impresiones
fósiles de tejido blando de dinosaurio se
descubrió en Petraroia, Italia. El hallazgo fue
informado en 1998, y la huella se describió
como "dejada por un espécimen pequeño",
un muy joven coelurosáurido, Scipionyx
samniticus. El fósil incluye porciones de
intestinos, colon, hígado, músculos y tráquea
de este dinosaurio inmaduro.
Esqueleto del Tyrannosaurus rex en el Naturmuseum
Senckenberg de Fráncfort.
Los dinosaurios y las aves comparten muchas características:
se han identificado más de cien rasgos anatómicos aviares —
especialmente esqueléticos— en común con los terópodos
maniraptores, aceptados generalmente como sus parientes
más cercanos. Algunos de estos rasgos en común se
presentan en el cuello, pubis, muñeca, extremidades
superiores, clavícula, omóplato, cerco y huesos pectorales.
Todo esto afirma la idea de que ciertos dinosaurios fueron
efectivamente los antepasados de las aves, a cuya forma
convergieron en un largo proceso de adaptaciones
anatómicas y fisiológicas.