Europa a
fines del
siglo XVIII
Francia a fines del siglo XVIII
Población: 26 millones (20 millones de campesinos)
Población de Paris: 650.000 habitantes
Había en 1789 unas 60 ciudades con más de 10.000
habitantes (en Estados Unidos había 5). La media de
vida eran 29 años.
Bajo el Antiguo Régimen, en materia financiera y
tributaria, se denominaban "pays d’élection“ a las
subdivisiones de las généralités (los 37 distritos
administrativos de la Francia del Antiguo Régimen),
donde el representante del gobierno real, el intendant,
repartía los impuestos con la ayuda de los « élus »
("electos“) a nivel local. Durante mucho tiempo los
representantes del gobierno real fueron elegidos por
los Estados Generales, de ahí el nombre. Sin embargo,
de 1614 a 1789, los Estados Generales no se
reunieron; el rey, por tanto, nombraba un intendente,
vaciando el título de las provincias de su sustancia.
Absolutismo: gobierno real sin representación
parlamentaria.
A los pays d'élection se oponían los pays d'états, como
Bretaña o Borgoña, donde las cuestiones fiscales (los
impuestos) estaban regulados por normas específicas
y que gozaban de cierta autonomía. Las costumbres
jurídicas múltiples, las aduanas interiores, la
diversidad de pesos y medidas perjudicaban al
comercio e impedían la creación de un mercado
nacional.
Los tres estados del antiguo régimen: clero,
nobleza y tercer estado (simbolizado por un
campesino).
Los campesinos, que representaban más del 80%
de la población, eran en su mayoría arrendatarios.
Eran casi los únicos en pagar el impuesto real
directo sobre las tierras (taille), el impuesto per
cápita (capitation) y el impuesto de la vigésima
parte sobre sus rentas de bienes muebles
(vingtième). Solamente el campesino estaba
sujeto a la prestación personal para la
conservación de los caminos (corvée). El impuesto
sobre la sal (gabelle) y los impuestos indirectos en
general eran especialmente duros. Los campesinos
también pagaban las cargas eclesiásticas, en
particular el diezmo (la dîme). Los campesinos
también pagaban las cargas señoriales: los réditos
anuales (rentas y censos en dinero, y algunas
gavillas de mieses de las cosechas) o bien los
réditos eventuales (derechos de laudemio y de
venta), en caso de cambio por venta o herencia. A
esto hay que sumarle los monopolios (el derecho
del señor a que molieran el grano en su molino,
trabajasen en su presencia y en su horno), la
justicia señorial, los derechos exclusivos de caza y
pesca, de palomar, los peajes, la percepción de
derechos sobre mercados, trabajos personales al
La nobleza eran
unas 350.000
personas según
Soboul (125.00
según McPhee),
o sea, un 1% de
la población del
país. Poseía del
20% al 25% de
las tierras.
Tenía privilegios
fiscales y se
dividía en la
nobleza de la
Corte, la
nobleza de toga
(noblesse de
robe), la
nobleza de
espada
(noblesse
d’épée, como la
representada
en este cuadro)
y los hobereaux
(terratenientes
pobres).
El clero estaba
compuesto de unas
120.000 personas
(0,5% de la
población). Percibía el
diezmo y poseía
propiedades
territoriales (un 10%
de las tierras en
promedio). El alto
clero pertenecía a la
aristocracia (obispos,
abades, presbíteros,
la mayoría de los
canónigos); mientras
que el bajo clero
(50.000 curas y
vicarios parroquiales),
casi todos de origen
campesino,
pertenecía
socialmente al Tercer
Estado. Todos los 139
obispos eran nobles
en 1789. También se
dividía en clero
secular y clero regular
(de 20 a 25.000
monjes y unas 40.000
El tercer estado se dividía en burguesía, campesinos y
artesanos. La burguesía poseía entre un 12 y 45% de
las tierras. Era mayormente comercial, arrendataria y
financiera; la burguesía industrial era un sector muy
pequeño.
Algunos sectores de la burguesía estaban ligados al
régimen absolutista, particularmente los recolectores
de impuestos (fermiers généraux). Granja General
(Ferme générale) era la denominación de la compañía
privilegiada encargada de la recaudación de los
impuestos en el reino de Francia, que adquirió su
forma definitiva en el siglo XVIII. Había 60 fermiers
généraux. Sus agentes, cuyo número oscilaba entre
20.000 y 25.000, eran vistos como exactores tiránicos
por la población.Entre 1784 y 1789, la ciudad de
París fue rodeada de un muro o cerca fiscal (mur des
Fermiers généraux)de 24 kms, que obligaba a
someterse al control de los agentes de la Ferme
génerale a cuantos quisieran entrar o salir. Sus 55
"barreras" (barrières)actuaban como puertas de
París.
El más famoso de los fermiers généraux fue el
fundador de la química moderna, Antoine Lavoisier
(1743-1794). Descubridor del oxígeno con ayuda de
su esposa Marie Anne Pierrette Paulze, Lavoisier fue
ejecutado por los revolucionarios debido a su cargo
De los
artesanos,
los más
famosos
eran los
sans-
culottes
parisinos,
que no
vestían
calzas
(sans-
culottes)
como los
nobles sino
pantalons
para
trabajar.
Dibujo:
Sans-
culottes en
armes
(1793)
La filosofía de la
burguesía:
Ilustración, racionalismo
(culto a la razón), anti-
clericalismo y creencia en
el progreso
(Encyclopédie: 1750-
1772).
Doctrina de los derechos
naturales (naturaleza
humana inmutable y
universal): derechos
humanos.
El sector más radical de
los iluministas, como
d'Holbach y Helvetius,
abrazó la filosofía
materialista.
Las dificultades
financieras fueron
una de las causas
más importantes de
la Revolución,
debidas a las
exenciones
impositivas de los
nobles, al gasto de la
Corte, y a la guerra
de la Independencia
de los Estados Unidos
de América (1775–
1783), en la cual
Francia intervino
abiertamente a partir
de 1778. La deuda
pública se triplicó en
16 años bajo el
reinado de Luis XVI
(1774-89); el pago de
sus intereses
absorbía más de 318
millones de libras, es
decir, más de la mitad
de la recaudación
real. En un país
próspero, el Estado
había llegado al borde
El 20 de agosto
de 1786, el
ministro de
Finanzas de Luis
XVI, Calonne, le
informó que las
finanzas reales
eran insolventes.
El 24 de febrero
de 1787 se reunió
la Asamblea de
los Notables
convocada por el
rey, la cual se
negó a aprobar
nuevos impuestos
para evitar la
bancarrota del
estado. El rey
intentó entonces
imponer los
impuestos por
decreto, para
evitar la
convocatoria de
los Estados
En junio de 1787, el ministro
Loménie de Brienne envió los
decretos reales para la reforma de
impuestos para su registro a los
parlements, los que manifestaron
que estarían de acuerdo en el
registro de esta medida sólo a
cambio de la convocatoria de los
États Généraux. El 2 de julio de
1787, el parlement de París rechazó
la legislación real y publicó una
“declaración de las leyes
fundamentales del reino”, cuyo
guardián pretendía ser. El 7 de junio
de 1788 tuvo lugar la “Jornada de
las tejas” en Grenoble: el parlement
de Grenoble protestó cuando se le
pidió registrar los edictos reales, por
lo que fue suspendido. Desafiando
esta suspensión, el parlement se
reunió nuevamente el 20 de mayo, lo
que provocó el exilio de sus
miembros por orden del teniente
general de la provincia. El 7 de junio
de 1788, fecha fijada para la
aplicación de esta orden, el pueblo
de la provincia se rebeló (motines).
El 8 de agosto de 1788, tras ser informado de que
el tesoro real está vacío, el ministro real Étienne
Brienne fijó el primero de mayo de 1789 como
fecha para la convocatoria de los Estados
Generales
El nuevo ministro Jacques Necker, luego de
convocar infructuosamente una segunda
Asamblea de los Notables para obtener reformas,
anunció el 27 de diciembre de 1788 la duplicación
de la representación del Tercer Estado, aunque el
voto en los Estados Generales seguiría siendo por
estamento y no por cabeza.
“El saqueo de La
Folie Titon -
Saqueo de la
casa Réveillon en
el Faubourg
Saint-Antoine el
28 de abril de
1789”.
Disturbios
obreros
causados por los
bajos salarios y
la escasez de
alimentos, en el
faubourg
(distrito) de St.
Antoine de París,
donde Jean-
Baptiste
Réveillon poseía
una fábrica de
empapelados de
lujo. Los
disturbios
resultaron en 25
personas
asesinadas por
¿Qué es el Tercer
Estado? es un texto
escrito por el
eclesiástico y político
Emmanuel Joseph
Sieyès en enero de
1789,ante la
convocación de los
Estados Generales.
En él, decía:
"El plan de este
escrito es bastante
sencillo. Debemos
responder a tres
preguntas:
¿Qué es el Tercer
Estado? Todo.
¿Qué ha sido hasta el
presente en el orden
político? Nada.
¿Qué es lo que pide?
Llegar a ser algo”.
Afirma que es
necesario que el
Tercer Estado se
disocie del clero y de
la nobleza y forme
una asamblea
nacional.
Se redactaron al menos unos 60.000 cuadernos de quejas
(cahiers de doléances). Los cuadernos de quejas de los tres
estamentos iban unánimemente en contra del absolutismo.
Reclamaban una constitución que limitase los poderes del
rey, estableciese una representación nacional que votara
los impuestos y redactara la leyes. Los tres estamentos
estaban también de acuerdo en pedir la reforma de la
política fiscal, de la justicia y de la legislación criminal, la
garantía de la libertad individual y la libertad de prensa.
Pero los cuadernos del clero guardaban silencio sobre la
cuestión de los privilegios y la libertad de conciencia,
cuando no la rechazan abiertamente. Los de la nobleza
defendían en general el voto por estamento, considerado
como la mejor garantía de sus privilegios, y aceptaban la
igualdad fiscal, pero rechazando la igualdad de derechos y
la admisión de todos a todos los empleos. El Tercer Estado
reclama en su conjunto la igualdad civil íntegra, la abolición
del diezmo, y la supresión de los derechos feudales, de los
cuales muchos de los cuadernos se contentan con pedir su
amortización.
Dufourny de Villiers publicó el 25 de abril de 1789 los
Cuadernos de cuarto orden, el de los pobres jornaleros, los
enfermos, los indigentes, etc., la Orden sagrada de los
desdichados, o Correspondencia filantrópica entre los
desdichados, los hombres sensibles y los Estados
Generales.Para completar el derecho de delegar
directamente a los Estados, que pertenece a todo francés,
pero del que esta Orden aún no disfruta.
El 1 de enero de 1789, las
mujeres del Tercer Estado,
“excluidas de las
asambleas nacionales”,
dirigieron una petición al
rey Luis XVI exigiendo “no
vuestro permiso para
enviar a sus diputados a
los Estados Generales”
sino el establecimiento de
“escuelas gratuitas donde
podamos aprender
nuestra lengua”—es decir,
el derecho a la educación
de las mujeres.
Apertur
a de los
Estados
General
es en
Versalle
s, el 5
de mayo
de
1789.
Había
291
diputad
os del
clero,
270 de
la
nobleza
y 578
del
Tercer
Estado,
que
pedían
el voto
por
cabeza.
El 17 de junio de 1789, un mes después de la reunión en Versalles de los Estados Generales,
los diputados del tercer estado se proclamaron "Asamblea Nacional" a propuesta del abad
Sieyès. Se arrogaron el derecho de autorizar el cobro de impuestos y de establecer la forma
de gobierno en una Constitución, a imitación de la Convención Americana de 1787. El rey
Luis XVI cerró la Salle des Menus Plaisirs donde se reunían los diputados. El 20 de junio de
1789, los diputados se reunieron en otra sala de Versalles, la del Jeu de Paume (cancha de
tenis), donde juraron "no separarse nunca y reunirse donde las circunstancias lo
requirieran, hasta que la constitución del reino estuviera establecida". El 9 de julio de 1789,
la Asamblea Nacional se proclamó a sí misma Asamblea Nacional Constituyente ( Constituante).
El 23 de junio de 1789 se produjo una revuelta
anti-absolutista (a favor de la Asamblea
Nacional) en el ejército: dos compañías de
guardias franceses se amotinaron ante los
disturbios públicos. Una semana después, una
gran multitud irrumpió en la prisión y liberó a los
guardias franceses amotinados. El rey Luis XVI
reclutó más tropas, entre ellas muchos
mercenarios extranjeros. Finalmente, el 13 de
julio de 1789 se formó la Garde nationale (la
milicia burguesa) en París. El marqués de La
Fayette, quien había luchado en la guerra de
independencia de los Estados Unidos junto con
George Washington, fue elegido para el cargo de
comandante en jefe de la Guardia Nacional del
Paris el 14 de julio de 1789. El Comité
Permanente en el Hôtel de Ville (municipalidad)
se convirtió en la Commune de Paris. Jean
Sylvain Bailly, un diputado a la Asamblea
Nacional, fue elegido intendente (maire) de
Paris.
14 de julio de 1789: Toma de la Bastilla, un símbolo de la tiranía real, con un foso y
muros que contenían 18 cañones.
El 14 de julio de 1789,
con objeto de
procurarse armas, la
multitud se trasladó a
los Inválidos, un
complejo
arquitectónico situado
en el séptimo distrito
de París, donde se
hizo con 32.000
fusiles; después fue a
la Bastilla. Los
artesanos del
faubourg (barrio) de
Saint Antoine se
vieron reforzados por
dos destacamentos de
infantería y por
burgueses de la
Guardia Nacional, que
llevaron cinco
cañones. El
gobernador de la
fortaleza, tres
oficiales y dos
soldados fueron
ejecutados; 98
atacantes murieron
durante el asalto.
El levantamiento campesino: comienzo de La
Grande Peur a fines de julio de 1789. La
revolución agraria, la crisis económica, el
complot aristocrático, el miedo a los bandidos,
todo ello se conjugaba para crear una
atmósfera de pánico en las zonas rurales. Se
formaron comités de campesinos, que se
hicieron por la fuerza con los poderes locales
en las aldeas.
Asamblea Nacional,
abandono de todos
los privilegios, en la
sesión de Versalles
de la noche del 4 al
5 de agosto de
1789 (decretos de
agosto)
Decretos de agosto
de la Asamblea
Nacional:
Artículo Primero:
“La Asamblea
Nacional destruye
enteramente el
régimen feudal”.
Abolición de la
venalidad de los
cargos públicos,
gratuidad de la
justicia, admisión
de todos los
ciudadanos a todos
los cargos públicos,
eclesiásticos,
civiles y militares,
etc.
Los derechos que
pesaban sobre las
personas quedaron
abolidos, pero
aquellos que
gravaban las
tierras se
declararon
Los Decretos de
Agosto estipularon
la abolición de
todos los privilegios
fiscales, de la
primogenitura, del
diezmo, de la
justicia señorial, de
la venta de cargos
públicos y todas las
formas de
servidumbre
personal, del corvée
(trabajo corporal
forzoso impuesto a
los campesinos para
reparar los
caminos) y del
mortmain (“manos-
muertas”:
incapacidad para la
venta de bienes o
propiedades,
posesión
inalienable de las
tierras o edificios
de una corporación
eclesiástica o de
26 de agosto de 1789: Declaración de los derechos del
hombre y del ciudadano
Los representantes del pueblo francés, constituidos en
Asamblea nacional, considerando que la ignorancia, el
olvido o el menosprecio de los derechos del hombre son las
únicas causas de las calamidades públicas y de la
corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer, en una
declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y
sagrados del hombre, a fin de que esta declaración,
constantemente presente para todos los miembros del
cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus
deberes; a fin de que los actos del poder legislativo y del
poder ejecutivo, al poder cotejarse a cada instante con la
finalidad de toda institución política, sean más respetados
y para que las reclamaciones de los ciudadanos, en
adelante fundadas en principios simples e indiscutibles,
redunden siempre en beneficio del mantenimiento de la
Constitución y de la felicidad de todos.
En consecuencia, la Asamblea nacional reconoce y declara,
en presencia del Ser Supremo y bajo sus auspicios, los
siguientes derechos del hombre y del ciudadano:
Artículo primero.- Los hombres nacen y permanecen libres
e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo
pueden fundarse en la utilidad común.
Artículo 2.- La finalidad de toda asociación política es
la conservación de los derechos naturales e
imprescriptibles del hombre. Tales derechos son la
libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a
la opresión.
Artículo 6.- La ley es la expresión de la voluntad
general. Todos los ciudadanos tienen derecho a
contribuir a su elaboración, personalmente o por
medio de sus representantes. Debe ser la misma para
todos, ya sea que proteja o que sancione. Como todos
los ciudadanos son iguales ante ella, todos son
igualmente admisibles en toda dignidad, cargo o
empleo públicos, según sus capacidades y sin otra
distinción que la de sus virtudes y sus talentos.
Artículo 7.- Ningún hombre puede ser acusado,
arrestado o detenido, como no sea en los casos
determinados por la ley y con arreglo a las formas que
ésta ha prescrito.
Artículo 9.- Puesto que todo hombre se presume
inocente mientras no sea declarado culpable, si se
juzga indispensable detenerlo, todo rigor que no sea
necesario para apoderarse de su persona debe ser
Artículo 10.- Nadie debe ser incomodado por sus opiniones,
inclusive religiosas, a condición de que su manifestación
no perturbe el orden público establecido por la ley.
Artículo 11.- La libre comunicación de pensamientos y de
opiniones es uno de los derechos más preciosos del
hombre; en consecuencia, todo ciudadano puede hablar,
escribir e imprimir libremente, a trueque de responder del
abuso de esta libertad en los casos determinados por la
ley.
Artículo 13.- Para el mantenimiento de la fuerza pública y
para los gastos de administración, resulta indispensable
una contribución común; ésta debe repartirse
equitativamente entre los ciudadanos, proporcionalmente
a su capacidad.
Artículo 14.- Los ciudadanos tienen el derecho de
comprobar, por sí mismos o a través de sus
representantes, la necesidad de la contribución pública, de
aceptarla libremente, de vigilar su empleo y de determinar
su prorrata, su base, su recaudación y su duración.
Artículo 17.- Siendo la propiedad un derecho inviolable y
sagrado, nadie puede ser privado de ella, salvo cuando la
necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija de
modo evidente, y a condición de una justa y previa
Olympe de Gouges
(Marie Gouze):
Declaración de los
Derechos de la Mujer
y de la Ciudadana (14
de septiembre de
1791)
I - La mujer nace libre
y permanece igual al
hombre en derechos.
Las distinciones
sociales solo pueden
estar fundadas en la
utilidad común.
II - El objetivo de
toda asociación
política es la
conservación de los
derechos naturales e
imprescriptibles de la
Mujer y del Hombre;
estos derechos son la
libertad, la
propiedad, la
seguridad y, sobre
todo, la resistencia a
5-6 de octubre de
1789: Jornadas de
octubre de 1789:
Asalto al Palacio
de Versailles,
ubicado a 16 kms.
de Paris, dirigido
por las mujeres.
Louis XVI se
compromete a
ratificar los
decretos de
agosto de 1789.
El rey y la
Asamblea
Nacional se
trasladan a París.
La familia real fue
trasladada al
Palacio de las
Tullerías. (Palais
des Tuileries) en
Paris.
2 de noviembre 1789: Decreto de los bienes del clero
puestos a disposición de la Nación (Décret des biens du
clergé mis à la disposition de la Nation)
El decreto adoptado por la Asamblea Constituyente disponía
que los bienes de la Iglesia Católica debían ser puestos a
disposición de la Nación para reembolsar las deudas del
Estado. A cambio, éste asumía el costo del culto, pagaba un
salario a sus ministros (los sacerdotes) y proveía para el
mantenimiento de los hospitales y el socorro de los pobres.
Los bienes de la Iglesia Católica se transformaron así en
Bienes Nacionales (biens nationaux) y sirvieron para la
emisión de papel moneda (assignats) respaldado no en
metálico sino por la subasta de los Bienes Nacionales.
16 de febrero de
1790:
Decreto de la
Asamblea Nacional
suprimiendo
órdenes religiosas
Las órdenes
monásticas fueron
abolidas: los
monjes y monjas
podían salir del
claustro o formar
comunidades en
establecimientos
designados por el
estado.
La Constitución Civil del Clero fue un decreto adoptado por la
Asamblea Nacional Constituyente el 12 de julio de 1790.
Sancionado contra su voluntad por Luis XVI el 24 de agosto
de 1790, la Constitución Civil del Clero reorganizó el clero
secular francés, estableciendo una nueva Iglesia, la
constitucional. Los sacerdotes y jerarcas de la iglesia debían
ahora jurar lealtad al estado francés y a sus leyes.
Esta reorganización de la iglesia fue condenada por el Papa
Pío VI el 10 de marzo de 1791, lo que provocó la división del
clero francés en clero constitucional (jureurs) y clero
refractario.
Como resultado de este conflicto, las medidas de
descristianización continuaron en 1793 y 1794, con el
desarrollo del culto a la Razón y al Ser Supremo, y el cierre
de las iglesias al culto desde el 31 de mayo de 1793 hasta
alrededor de noviembre de 1794.
La separación de Iglesia y Estado fue establecida de hecho
por el decreto del 18 de septiembre de 1794, que suprimió el
presupuesto de la Iglesia juramentada; la Constitución Civil
del Clero fue así implícitamente rechazada y el Estado
completamente secularizado.
La constitución civil del clero fue derogada por el concordato
de 1801 concluido por el gobierno de Napoleón Bonaparte y
el Papa Pío VII, por el cual el estado volvió a pagar los
sueldos de la iglesia católica.
El decreto de la Asamblea Nacional
Constituyente del 22 de diciembre de
1789, "relativo a la constitución de
asambleas primarias y asambleas
administrativas“ (Décret de la division de
la France en départements), estableció
una nueva división del reino en 83
departamentos; la de cada departamento
en distritos; la de cada distrito en
cantones; y la de cada cantón en
comunas.
Abolición de las aduanas interiores y de
las trabas a la circulación de mercancías:
creación de un mercado nacional para el
desarrollo capitalista.
A esta reforma administrativa debe
sumarse la reforma judicial: introducción
del habeas corpus (el derecho a la
comparecencia del acusado ante el juez
dentro de las veinticuatro horas después
de su arresto), juicios públicos mediante
jurados, asistencia obligatoria de un
abogado y la abolición de la venalidad
(los jueces fueron elegidos entre los
graduados en derecho). Finalmente, hubo
una reforma fiscal: los impuestos se
redujeron a tres y se abolieron los
El decreto del 22 de diciembre de 1789 también estableció una distinción entre "ciudadanos
pasivos“ (3 millones de personas sin propiedades y privadas del derecho a voto) y
"ciudadanos activos“ (más de 4 millones de personas que pagaban como mínimo una
contribución directa igual al valor local de tres días de trabajo y se reunían en asambleas
primarias para designar los electores). Los electores (uno por cada cien ciudadanos activos, o
sea, aproximadamente unas 50.000 personas), pagaban una contribución igual al valor de
diez días de trabajo. Los diputados de la Asamblea Legislativa, por último, tenían que poseer
una propiedad territorial. Este sistema electoral censitario de dos grados fue refrendado por
la Constitución de septiembre 1791.
En continuidad con la decisión
tomada en la noche del 4 de
agosto de 1789 de abolir los
privilegios feudales, la Asamblea
Constituyente, por decreto,
resolvió el 19 de junio de 1790 la
abolición de la nobleza hereditaria
y de los títulos honoríficos que de
ella pudieran derivar.
El 16 de agosto de 1790 fueron
abolidos los Parlements, y con
ellos la nobleza de túnica.
El affaire de Nancy fue un
motín de la guarnición de
la ciudad de Nancy,
ubicada en Lorena, a 281
km al este de París, que
tuvo lugar del 5 al 31 de
agosto de 1790. Los
amotinados acusaron a sus
oficiales de malversar su
sueldo. El 18 de agosto de
1790, La Fayette dio la
orden de sofocar la
revuelta; para hacer de
ella un ejemplo. 22
soldados fueron ahorcados
y uno de los cinco
miembros del comité
rebelde fue condenado a la
tortura de la rueda. Jean-
Paul Marat publica un
panfleto titulado El
terrible despertar, con el
que los jacobinos se
pusieron del lado de los
insurgentes. El affaire de
Nancy arruinó el prestigio
de La Fayette e hizo
fracasar su política de
compromiso con la
La ley d'Allarde,
presentada por Pierre
d'Allarde, fue votada por
la Asamblea Constituyente
el 2 y 17 de marzo de
1791. Promulgó la libertad
de empresa y suprimió las
corporaciones (gremios)
en nombre de la libertad
del trabajo y de la libre
competencia.
La ley Le Chapelier,
presentada por Isaac Le
Chapelier, fue promulgada
el 14 de junio de 1791.
Prohibía cualquier
agrupación profesional, ya
fuera de los comerciantes,
de los “maestros”, o de
sus trabajadores y
aprendices. De hecho, fue
utilizada contra las
asociaciones de
trabajadores: prohibió los
sindicatos y otras
demandas colectivas de
los obreros (revolución
burguesa).
Karl Marx sobre la ley Le Chapelier (El Capital. Tomo I.
1867)
Desde los mismos inicios de la tormenta revolucionaria, la burguesía francesa se atrevió a
despojar nuevamente a los obreros del recién conquistado derecho de asociación. Por el
decreto del 14 de junio de 1791, declaró todas las coaliciones obreras como “atentatorias
contra la libertad y contra la Declaración de los Derechos del Hombre", punibles con una
multa de 500 libras y privación de la ciudadanía activa por el término de un año. Esa ley,
que con medidas policíaco-estatales encauzó coercitivamente, dentro de límites cómodos al
capital, la lucha competitiva entre éste y el trabajo, sobrevivió a revoluciones y cambios
dinásticos. Incluso el régimen del Terror la dejó intacta. Sólo en fecha muy reciente se la
borró del Code Pénal ¡y con qué lujo de reservas, todavía! La ley del 25 de mayo de 1864
derogó los artículos del Code Pénal de 1810 que reprimían la huelga como un delito, pero
los remplazó por otros que penaban “los atentados contra el libre ejercicio de la industria y
de la libertad de trabajo”, etc. Nada más característico que el pretexto de este golpe de
estado burgués. “Aunque es deseable”, dice Le Chapelier, el miembro informante, “que el
salario sea más elevado de lo que es ahora [.. .], para que así quien lo percibe se sustraiga a
esa dependencia absoluta producida por la privación de los medios de subsistencia
imprescindibles, dependencia que es casi la de la esclavitud”, no obstante los obreros no
tienen derecho a ponerse de acuerdo sobre sus intereses, a actuar en común y, mediante
esas acciones, a mitigar su “dependencia absoluta, que es casi la de la esclavitud”, porque
de ese modo lesionarían “la libertad de sus ci-devant maîtres [antiguos maestros], de los
actuales empresarios” (¡la libertad de mantener a los obreros en la esclavitud!) y porque
una coalición contra el despotismo de los antiguos maestros de las corporaciones
equivaldría — ¡adivínese!— a recrear las corporaciones abolidas por la constitución
francesa!
La Fuga de Varennes (20 y 21 de junio de 1791): El rey Luis XVI, su esposa María Antonieta de
Austria y su familia escaparon de Paris e intentaron llegar al bastión realista de Montmédy,
desde donde esperaban lanzar una contrarrevolución, y fueron detenidos en el camino en
Varennes-en-Argonne (Lorena). La familia real ya había hecho 150 de los 200 kms. del trayecto.
Fue devuelta bajo vigilancia a París y confinada en el Palacio de las Tullerías. El poder de veto del
rey sobre la legislación fue suspendido, lo que significó la instauración de una república de facto.
Regreso de la familia real
a Paris 25 de junio de 1791
La masacre del Campo de
Marte tuvo lugar el 17 de
julio de 1791 en París,
cuando 50 ciudadanos
fueron asesinados por
miembros de la Guardia
Nacional durante una
protesta republicana. Dos
días antes, la Asamblea
Nacional Constituyente
había emitido un decreto
por el cual el rey Luis XVI
seguiría ocupando el trono
bajo una monarquía
constitucional. La
reputación de La Fayette,
comandante de la Guardia
Nacional, quedó
seriamente dañada. En
1793, el alcalde de París,
Bailly, murió ejecutado en
la guillotina por haber
incitado a la masacre. Se
produjo una escisión entre
los Jacobinos dirigidos por
Robespierre y los Feuillants
("Amigos de la
Constitución") dirigidos por
Barnave, Lameth, Bailly, La
Fayette, Sieyès, etc.
El 3 de septiembre de 1791 la Constitución de 1791, que
convertía a Francia en una monarquía constitucional, fue
aprobada. El rey no podía disolver la Asamblea Nacional,
pero se lo otorgaba el veto suspensivo, aunque no en
cuestiones constitucionales o financieras. La Asamblea era
indisoluble y poseía la iniciativa de las leyes. Tenía derecho
a inspeccionar la gestión de los ministros y a controlar la
política exterior (declarar la guerra y firmar tratados) a
través de su Comité diplomático. La Asamblea era soberana
en cuestiones financieras y controlaba el presupuesto
militar. Se reunía sin convocatoria real el primer lunes del
mes de mayo, y fijaba ella misma el lugar de las sesiones y
su duración. A partir de la Constitución de 1791, el
matrimonio pasó a ser un mero contrato civil. Poco después,
el 30 de septiembre de 1791, se disolvió la Asamblea
Nacional Constituyente.
Pero la realidad estaba tomando otro curso. El 27 de agosto
de 1791: el emperador Leopold II del Sacro Imperio Romano
Germánico (Austria) y el rey Friedrich Wilhelm II de Prusia,
llamaron a las potencias europeas a intervenir en Francia si
la seguridad del rey Louis XVI se veía amenazada
(Declaración de Pillnitz, emitida desde el Castillo de Pillnitz
en Sajonia, al sur Dresden). La amenaza de una intervención
austríaco-alemana contra la revolución aumentó la
influencia de aquellos políticos franceses que deseaban la
guerra, como Jacques Pierre Brissot, un líder destacado de
los girondinos.
1 de octubre de 1791: La Asamblea Nacional
Constituyente es reemplazada por la Asamblea
Legislativa, que gobierna hasta el 21 de
septiembre de 1792 bajo un régimen de
monarquía constitucional
El Código Penal de 1791, el primer código penal
francés, fue adoptado por la Asamblea Nacional
Legislativa entre el 25 de septiembre y el 6 de
octubre de 1791. El Código Penal de 1791 despenalizó
la sodomía (homosexualidad). También despenalizó el
sacrilegio, la blasfemia, la bestialidad y otros delitos
imaginarios del antiguo régimen. Autorizaba la pena
de muerte por decapitación (la guillotina fue
adoptada como medio oficial de ejecución el 20 de
marzo de 1792), pero no la condena a cadena
perpetua ni la tortura. Se introdujo el juicio por
jurados. El Código Penal de 1791 fue reemplazado por
el Código Penal Napoleónico de 1810.
La despenalización de la homosexualidad en el
Código Penal de 1791 influyó directa o
indirectamente (a través de su sucesor, el Código
Penal de 1810) en varios países vecinos, en
particular, los Países Bajos, Bélgica, España e Italia, y
varios estados alemanes tales como Baviera, el Gran
Ducado de Baden, Württemberg, el Reino de
Hannover y el Ducado de Brunswick, que adoptaron el
modelo legal francés de no criminalización de la
homosexualidad en el contexto privado, antes de la
unificación de Alemania en 1871 y la generalización
del párrafo 175 del Código Penal alemán a todo el
Una ley aprobada el 20 de septiembre de 1792
por la Asamblea Nacional Legislativa instituyó
el divorcio en Francia
El 20 de abril de 1792 Francia declaró la guerra al «rey
de Bohemia y Hungría» (al sacro emperador germano
Francisco II, sobrino de la esposa de Luis XVI, María
Antonieta), dando origen a las guerras de la Primera
Coalición (1792-1797)
Los girondinos dirigidos por Jacques Pierre Brissot y la
Corte, empujaron a la guerra, mientras que se oponía a
ello la minoría guiada por Robespierre. La Corte
precipitó a Francia a la guerra con la secreta esperanza
de que sería vencida y que la intervención extranjera
les permitiría restaurar el poder absoluto. Los
girondinos lo hicieron para apoderarse de Bélgica y
Holanda, a fin de poner fin a la crisis fiscal y
asegurarse la supremacía comercial frente a Gran
Bretaña en el continente.
De los 12.000 oficiales del ejército francés, de origen
noble, la mitad por lo menos había emigrado. Los
efectivos habían quedado reducidos aproximadamente
a unos 150.000 hombres (que durante la guerra
aumentarían a un millón). El 25 de abril de 1792 Rouget
de Lisle compuso la Marsellesa, el Himno de la batalla
del Ejército del Rin, y tres días después Francia invadió
los Países Bajos austríacos (Bélgica). El 5 de julio de
1792 la Asamblea Legislativa declaró que la patria
estaba en peligro (La Patrie en danger): todos los
cuerpos administrativos se constituyeron en sesión
permanente; todos los guardias nacionales fueron
llamados a las armas y se organizaron nuevos
25 de julio de 1792: Manifest des Herzogs von
Braunschweig (Manifeste de Brunswick): Un comunicado
emitido por Karl Wilhelm Ferdinand, Herzog zu
Braunschweig (duque de Brunswick), comandante del
ejército aliados, armado principalmente por Austria y
Prusia, a la población de Francia, advirtiéndole que, de ser
perjudicada la familia real por el movimiento popular, una
venganza terrible iba a ser la consecuencia. El manifiesto
de Brunswick decía:
“Que si el castillo de las Tullerías es forzado o insultado,
que si se comete la menor violencia, el menor ultraje,
contra Sus Majestades, el rey, la reina y la familia real,
que si no se les asegura inmediatamente su seguridad, su
conservación y su libertad, ellos (es decir, Sus Majestades
Imperial y Real, el Emperador y el Rey de Prusia) tomarán
una venganza ejemplar y para siempre memorable,
entregando la ciudad de París a la ejecución militar y a la
subversión total, y los rebeldes culpables de los ataques a
las torturas que habrán merecido.”
El 25 de julio de 1792 la Asamblea Legislativa autorizó a
las secciones de París a que se reuniesen de forma
permanente.
El 30 de julio de 1792 Austria y Prusia invadieron Francia y
los ciudadanos pasivos fueron admitidos a la Guardia
Nacional.
La jornada del 10 de agosto de 1792 (el Asalto al
Palacio de las Tullerías) fue la insurrección que puso
fin a la monarquía, por lo que también es conocida
como la «segunda revolución». El hecho principal
fue el asalto del palacio de las Tullerías por los
insurgentes, miembros de las secciones parisinas y
de los sans-culottes de París, junto con las tropas
«federadas». La noche del 9 de agosto de 1792, una
nueva Comuna revolucionaria tomó posesión de la
Municipalidad de París. El plan de los jacobinos de
la Asamblea, apoyados por el ejército de los
federados, era destituir al intendente Pétion,
instituir una comuna insurreccional (un gobierno
municipal) y asaltar las Tullerías.
El líder de esta nueva revolución fue Danton, un
abogado de 32 años, que no era diputado en la
Asamblea Legislativa, pero dirigía el club de los
Cordeliers, uno de los más republicanos, y tenía
gran influencia sobre el pueblo parisino. Danton y
sus amigos y aliados, Maximilien de Robespierre,
Camille Desmoulins, Fabre d'Églantine, Jean-Paul
Marat, etc. fueron ayudados por el miedo a la
invasión. El rey buscó la protección de la Asamblea
Legislativa, pero fue suspendido de sus funciones y
detenido junto con su familia. Al mismo tiempo se
decidió convocar elecciones por sufragio universal
masculino para formar una Convención Nacional
(eliminación del sufragio censitario). El 19 de
agosto de 1792 La Fayette huyó a Austria.
10 de agosto
de 1792:
Asalto al
Palacio de
las Tullerías.
Cientos de
guardias
suizos y 400
revolucionar
ios
murieron.
El fin formal
de la
monarquía
se produjo
seis
semanas
después, el
21 de
septiembre
de 1792. Fue
uno de los
primeros
actos de la
Convención
Nacional,
que instauró
la República
al día
Del 3 al 7 de
septiembre de
1792 tuvieron
lugar las
“Masacres de
septiembre” de
prisioneros en
las cárceles de
París y de las
provincias, ante
la cercanía de las
tropas
extranjeras. Este
episodio produjo
probablemente
más de 1.300
muertos en París
(la mitad de la
población
carcelaria de la
capital) y 150
muertes en las
provincias. Las
tres cuartas
partes de estos
1.450 muertos
eran presos de
derecho común.
El 20 de septiembre de 1792 tuvo
lugar la Batalla de Valmy. El ejército
francés del Norte, comandado por
Charles François Dumouriez, y el
ejército francés del Centro, liderado
por François Christophe Kellermann,
detuvieron el avance del ejército de la
coalición, dirigido por el duque de
Brunswick. A pesar de las pocas bajas
(menos de 500) y de los inconclusos
resultados tácticos, ya que el ejército
prusiano permaneció intacto, Valmy
constituyó una victoria moral, ya que
el ejército de los sans-culottes resistió
ante el primer ejército de Europa. La
Revolución revelaba su fuerza: a un
ejército profesional adiestrado en la
disciplina pasiva se opuso
victoriosamente el nuevo ejército
nacional y popular.
El 20 de septiembre de 1792 tuvo
lugar la disolución de la Asamblea
Legislativa. La asamblea que la
reemplazó, la Convención Nacional, se
reunió el 21 de septiembre de 1792 (la
Convención siguió sesionando hasta el
26 de octubre de 1795).
Representación en la Convención después de las elecciones de 1792. Elegidos por menos del
10% de la población, los 749 miembros de la Convención procedían todos del movimiento
revolucionario. Divididos, de composición fluctuante, sin líneas políticas claras, la Montaña y
la Gironda no eran partidos en el sentido moderno del término. La mayoría de los diputados,
“La Plaine ou le Marais” (“La Llanura o el Pantano”), seguían a los montañeses o a los
girondinos según crean que uno u otro encarnase mejor las esperanzas colectivas.
El 21 de septiembre de 1792 fue abolida la monarquía y al día siguiente se proclamó la república.
El 22 de septiembre de 1792 se transformó por ende en el día 1 del año 1 después del calendario
revolucionario francés el 5 de octubre de 1793. Se dividió el año en 12 meses iguales de 30 días
cada uno. Los 12 meses estaban seguidos de 5 días que terminaban el año corriente, estos 5 días
no pertenecían a ningún mes. Cada mes se dividía en 3 partes iguales de 10 días cada uno, que
se llaman décades. Los nombres de los días de la década eran: Primedi, Duodi, Tridi, Quartidi,
Quintidi, Sextidi, Septidi, Octidi, Nonidi, Décadi. Así, el décadi destronaba al domingo, las fiestas
decadarias hacían la competencia a las ceremonias religiosas. Los nombres de los meses eran:
Para el otoño: Vendémiaire, Brumaire, Frimaire. Para el invierno: Nivose, Pluviose, Ventose. Para
la primavera: Germinal, Floréal, Prairial. Para el verano: Messidor, Thermidor, Fructidor. Los
últimos días del año fueron llamados Sansculottides. (descristianización)
En 1791, la Asamblea Nacional francesa ordenó a la
Academia de Ciencias de Francia que pusiera fin al
estado caótico de los pesos y medidas franceses.
Se decidió que el nuevo sistema se basaría en una
unidad física natural para garantizar la inmutabilidad.
Por esta razón, las unidades básicas se tomaron del
mundo natural: la unidad de longitud, el metro (del
griego metron, que significa “medida”), se basó en
las dimensiones de la tierra.
Todas las unidades métricas se derivaron del metro,
incluido el gramo por peso (un centímetro cúbico de
agua en su máxima densidad) y el litro por capacidad
(1/1000 de un metro cúbico). Se establecieron prefijos
griegos para múltiplos de 10, como kilo, hecto y deca,
mientras que se seleccionaron prefijos latinos para
los submúltiplos, mili, centi y deci.
La Ley Relativa a los Pesos y medidas promulgada por
la Convención el 18 del año germinal III (7 de abril de
1795) estableció el sistema métrico decimal.
El ex-rey Luis XVI
(“el ciudadano
Luis Capeto”) fue
ejecutado el 21 de
enero de 1793, y
la ex-reina María
Antonieta el 16 de
octubre de 1793.
El decreto sobre la administración
revolucionaria francesa de los
países conquistados fue votado el
15 de diciembre de 1792 por la
Convención Nacional, en la
euforia de los éxitos militares
obtenidos por la República
Francesa contra la Primera
Coalición. Estableció la abolición
de los privilegios, de los derechos
feudales, los diezmos y los
antiguos impuestos sustituidos
por impuestos a los ricos; el
secuestro de los bienes de
príncipes, clérigos y enemigos de
la República, que servirían de
prenda para el assignat francés
cuyo curso se impuso a las
poblaciones; la elección de
nuevas administraciones por
asambleas primarias donde sólo
se admitían ciudadanos que
hubiesen prestado juramento de
libertad; el envío de comisionados
nacionales del Consejo Ejecutivo,
diputados de la Convención
encargados de confraternizar con
el pueblo e imponer el nuevo
régimen, el "gobierno libre y
Rapport et projet de décret sur la conduite des
généraux français dans les pays occupés par les
armées de la République, présentés à la Convention
nationale, au nom des Comités des finances, militaire
et diplomatique, par le citoyen Cambon, député par le
département de l'Hérault, à la séance du 15 décembre
1792, l’an premier de la République française.
Esta misma lógica girondina de cruzada
revolucionaria, de exportación de la revolución por la
fuerza, recibió el aval de la Llanura (o del Marais), de
la Montaña y de Danton, que exigió la anexión de
Saboya.
El 7 de marzo de 1793 comenzó la guerra de Vendée,
que duró hasta abril de 1796; una revuelta campesina
en la costa atlántica desencadenada por la leva de
300.000 hombres (levée en masse) y por los
sacerdotes refractarios. Hasta octubre de 1793 la
Vendée permaneció invencible. La guerra de los
Chuanes en Bretagne tuvo lugar en la orilla derecha
del Loira, mientras que el levantamiento de la Vendée
se llevó a cabo en la margen izquierda. Unos 170.000
habitantes de Vendée y 30.000 soldados del ejército
republicano murieron como consecuencia de la
El 2 de abril de 1793, después de una gran
derrota en la Batalla de Neerwinden, el
ministro de Asuntos Exteriores de los
girondinos Dumouriez hizo un intento
desesperado para salvarse de sus
enemigos radicales: arrestó a los
comisarios de la Convención que habían
sido enviados para investigar su conducta,
los entregó al enemigo, y luego trató de
persuadir a sus tropas para marchar sobre
París y derrocar al gobierno
revolucionario. El intento fracasó, y
Dumouriez, junto con el duque de Chartres
(después el rey Luis Felipe) y su hermano
menor, el duque de Montpensier, huyeron
hacia el campamento austríaco. La traición
de Dumouriez significó un golpe fatal para
la Gironda.
Un Decreto de 9 de abril 1793 envió a 3
Représentants en misión (comisarios
políticos) a cada uno de los 11 ejércitos de
la República. Los representantes en misión
tenían el derecho de arrestar a los
generales sospechosos, y debían enviar
informes diarios sobre sus operaciones al
Comité de Salud Pública y un informe
El Comité de Salud Pública (Comité de salut
public) fue creado el 6 de abril de 1793 por
decreto de la Convención, para hacer frente a las
amenazas a la República en la primavera de 1793
(reveses militares en Bélgica, la insurrección de
Vendée, penurias económicas en París, una ola de
disturbios orquestados por los "enragés" que
reclamaban el "máximo" de precios y el cambio
social). Junto con él fue creado fue el Comité de
Seguridad General (Comité de sûreté générale).
Hubo tres comités sucesivos: el Comité Danton,
que se negó a adoptar las medidas revolucionarias
defendidas por Robespierre ante la situación
interior y exterior cada vez más amenazante; el
Gran Comité del Año II dirigido por Maximilien
Robespierre, que gobernó Francia durante el
período conocido como la Terreur (5 de septiembre
de 1793 - 28 de julio de 1794); y el Comité
Termidoriano, establecido luego de la ejecución de
Robespierre y otros líderes jacobinos el 9 de
Termidor del Año II (27 de julio de 1794). El
período siguiente se caracterizó por la Reacción
Termidoriana y por la reducción del peso político
de los Comités de Salud Pública y de Seguridad
General. Las comisiones dejaron de existir con la
Constitución de 1795, aprobada por plebiscito el 5
El 24 de mayo de 1793, un ataque de los girondinos a la
Comuna de Paris (el atento de arresto de Hébert) condujo al
estallido de las Jornadas del 31 de mayo y del 2 de junio de
1793—la caída de la Gironda.
El girondino Guadet denunció a las autoridades de la Comuna
de Paris en la Convención como anarquistas. Inmediatamente
se creó una comisión de investigación de 12 miembros,
integrada solamente por girondinos. Esta Comisión de los
Doce ordenó el arresto de Jacques Hébert el 24 de mayo por
el número 239 del Père Duchesne. La Comuna de París exigió
la liberación de Hébert, que era su fiscal adjunto. En
respuesta, Isnard, que presidía la Convención, lanzó una
amarga diatriba contra París. Los enragés se declararon en
estado de insurrección. El 2 de junio de 1793 el comité
insurreccional rodeó la Convención con 80.000 hombres de la
Guardia Nacional. Una diputación pidió la detención
inmediata de los líderes de la Gironda. La Convención, al
darse cuenta de que era impotente, cedió; aprobó un decreto
que ordenaba el arresto de 29 diputados girondinos, así como
de los ministros Clavière y Lebrun. La lucha entre la Gironda
y la Montaña, que se remontaba los días de la Asamblea
Legislativa, había terminado. Después de la purga de los
diputados girondinos de la Convención por los sans-culottes,
la Gironda dejó de ser una fuerza política (una “revuelta
federalista” en las ciudades fue rápidamente sofocada) y el
poder pasó a manos de los Montagnards.
Las Jornadas del 31
de mayo y del 2 de
junio de 1793 y la
caída de la Gironda.
La ley de 17 de
junio 1793 la
Convención, ahora
dirigida por la
Montaña, completó
la destrucción del
sistema feudal,
decretando la
supresión de todos
los derechos
feudales sin
indemnización
alguna.
La Constitution de l’an I
La Constitución del Año I, o Constitución de 1793, fue
redactada por la Convención de la Montaña y aprobada
el 6 de Messidor del Año I (24 de junio de 1793).
Estableció un régimen de democracia política. La
Asamblea legislativa era elegida por sufragio universal
masculino directo por un año. El Consejo ejecutivo de
24 miembros era elegido por la Asamblea legislativa
entre los 73 candidatos designados por los
departamentos por sufragio universal. De este modo los
ministros quedaban subordinados a la representación
nacional. El ejercicio de la soberanía nacional quedó
ampliado por la institución del referéndum. Sometida a
la ratificación popular, fue aprobada por 1.800.000
votos contra 17.000. Unos 100.000 votantes la
aceptaron, pero con enmiendas moderadoras. Los
resultados del plebiscito fueron proclamados el 10 de
agosto de 1793, día del aniversario de la caída de la
monarquía. La Constitución del Año I incluía la nueva
declaración de derechos de 1793: se estableció el
derecho de las personas a trabajar, a recibir asistencia,
y a la educación, así como el derecho a resistir la
opresión y el derecho a la rebelión. La Constitución de
1793 sería para los republicanos de la primera mitad
del siglo XIX el símbolo de la democracia política,
aunque de hecho nunca llegó a aplicarse por la llegada
del terror: debido a la guerra la Convención decretó, el
10 de octubre de 1793, que el gobierno sería
El 25 de junio de 1793, después de haber sido
aprobado por el club de los Cordeliers, Jacques
Roux pronunció un discurso a la Convención que
pasaría a la historia como el Manifeste des Enragés.
El Manifiesto de los Enragés era un juicio a los
representantes del pueblo de gran violencia:
“Ustedes siempre nos han prometido golpear las
sanguijuelas del pueblo. El acto constitucional se
presentará para la sanción del soberano; ¿Han
prohibido la especulación allí? No. ¿Han
pronunciado la pena de muerte contra los
acaparadores? No. ¿Han determinado en qué
consiste la libertad de comercio? No. ¿Han
prohibido la venta de dinero acuñado? No. Y bien!
Les declaramos que no han hecho todo por la
felicidad del pueblo”.
Esta declaración provocó una fuerte reacción por
parte de la Convención.
La Ley del Máximo General (Loi du Maximum général) se instituyó el 29 de
septiembre de 1793, estableciendo límites de precios y castigando la especulación
de precios para intentar asegurar el suministro continuo de alimentos a la capital
francesa. Fue promulgada como ampliación de la Ley de Sospechosos del 17 de
septiembre, y sucedió a la Ley del Máximo del 4 de mayo de 1793, que cumplió un
propósito similar. La ley estableció precios máximos uniformes para los cereales, la
harina, la carne, el aceite, la cebolla, el jabón, la leña, el cuero y el papel.
El Comité de Salud Pública
(Comité central de salut
public) del Año II dirigido
por Maximilien
Robespierre, que gobernó
Francia durante el período
conocido como la Terreur
(5 de septiembre de 1793 -
28 de julio de 1794)
El 10 de julio de 1793, la
Convención renovó el
Comité de Salud Pública.
Danton quedó eliminado
debido al asalto de la
contrarrevolución: hacia
finales de junio unos 60
departamentos estaban en
rebeldía contra la
Convención, y el antiguo
Comité no había sabido
rechazar la invasión
extranjera, prevenir la
insurrección federalista, o
resolver el problema del
asignado y la crisis de
subsistencias.
El 27 de julio de 1793
Robespierre se incorporó al
Comité de Salud Pública.
13 de julio de 1793: Asesinato de Jean-Paul
Marat por Charlotte Corday.
El 5 de septiembre 1793 las secciones de París
marcharon a la Convención cantando
consignas como "Guerra a los tiranos! Guerra
contra los aristócratas! Guerra a los
acaparadores". La Convención fue rodeada e
invadida por los sans-culottes. La Convención
puso al "Terror en el orden del día" y
fortaleció al Comité de Salud Pública dirigido
por Robespierre (Gran Comité del Año II ). Se
suspendió la Constitución para organizar un
gobierno revolucionario y ejercer una
dictadura de facto, hasta la ejecución de
Robespierre el 9 de Termidor del Año II (27 de
julio de 1794). De las 35.000 a 40.000
personas ejecutadas en toda Francia durante
el Terror, 16.594 fueron condenadas a muerte
por los tribunales, el resto fueron víctimas de
ejecuciones sumarias. 84% pertenecían al
Tercer Estado.
Louis Leopold Boilly: Maximilien de Robespierre,
Arras (el centro histórico de la región de Artois),
1783
Diputado por Artois a los Estados Generales y a la
Asamblea Nacional Constituyente (26 de abril de
1789 - 30 de septiembre de 1791)
Diputado por el Sena en la Convención Nacional (5
de septiembre de 1792 - 28 de julio de 1794)
Miembro del Comité de Salud Pública (27 de julio
de 1793 - 28 de julio de 1794)
Presidente de la Convención Nacional (22 de
agosto - 5 de septiembre de 1793 y 4 de junio - 19
de junio de 1794)
El 18 de septiembre de 1793, los líderes de los Enragés o
“Enojados”, Jacques Roux, Théophile Leclerc y Jean Varlet,
que habían acusado al gobierno de inacción y fueron
detenidos por orden del Comité de Salud Pública (Roux se
suicidó en la cárcel el 10 de febrero de 1794). Los Enragés
fueron reemplazados como líderes populares de la
revolución por el grupo conocido como los Hébertistes,
dirigidos por Jacques Hébert.
La descristianización fue impuesta a la Convención por los
Hébertistes. El periódico de Hébert, Le Père Duchesne,
sirvió de vehículo para la campaña antirreligiosa. La
Comuna de París, bajo la dirección de su procureur
Chaumette, fue la primera en adoptar, después del 10 de
agosto 1793, medidas anti-clericales: prohibición del uso
del traje eclesiástico fuera de la función sacerdotal (12 de
agosto), prohibición de las procesiones religiosas y de las
manifestaciones en la plaza pública (16 de agosto), requisa
del bronce de la iglesia para el ejército (17 de agosto).
El 10 de noviembre de 1793 la catedral de Nôtre-Dame fue
transformada en un Templo a la Razón. El 23 de noviembre
de 1793, la Comuna de Paris ordenó el cierre de todas las
iglesias de la capital, que fueron ocupadas y generalmente
transformadas en templos a la Razón.
Foto: Una inscripción republicana en una antigua iglesia:
"Templo de la razón y de la filosofía", San Martin, Ivry-La-
El 9 de octubre 1793, Joseph Fouché, como représentant en
mission, promulgó un decreto en el département de Nièvre
que estipulaba:
Artículo 1 - Las ceremonias de las diferentes religiones sólo
pueden ser realizadas en sus respectivos templos.
Artículo 2 - Como la República no reconoce ninguna religión
dominante o privilegiada, se eliminarán todos los distintivos
religiosos que se encuentran en las calles, en las plazas y, en
general, en todos los lugares públicos.
Artículo 3 - Bajo pena de prisión, se prohíbe a los ministros y
sacerdotes aparecer con sus trajes fuera de sus templos.
Artículo 4 - En cada municipalidad, se llevará a todos los
ciudadanos muertos, de cualquier religión, a un lugar
designado para la sepultura común, cubiertos por un velo
fúnebre sobre el que se pintará el sueño, acompañado por un
funcionario público.
Artículo 5 - El lugar común en el que reposarán sus cenizas
estará aislado de todo lugar habitado y se plantarán árboles
bajo cuya sombra se elevará una estatua que represente al
sueño. Todos los otros signos serán destruidos.
Artículo 6 - En la puerta a este campo, consagrado por un
respeto religioso a las cenizas de los muertos, se leerá esta
inscripción: "La muerte es un sueño eterno."
Robespierre, deísta, había
atacó las tendencias ateas y
las políticas de
descristianización de los
hébertistes. A ellos opuso a
una “religión natural” – el
reconocimiento de la
existencia del Ser Supremo
y la inmortalidad del alma –
y la institución de festivales
dedicados a la virtud cívica
y la moral republicana. El
culto al Ser Supremo fue
anunciado formalmente
ante la Convención Nacional
de Francia el 7 de mayo de
1794. Para inaugurar la
nueva religión estatal,
Robespierre declaró que el
20 pradial año II (8 de junio
de 1794) sería el primer día
de celebración nacional del
Ser Supremo, y que las
futuras fiestas republicanos
se iban a celebrar cada diez
días - el día de descanso
(décadi) en el nuevo
calendario republicano.
El 14 de agosto 1791,
cuando la Asamblea
Nacional Constituyente
estaba llegando al final
de sus sesiones (la
familia real ya había
sido capturada en
Varennes, pero la guerra
con Austria aún no había
comenzado) estalló la
revolución de los
esclavos en Saint
Domingue (Haití)
dirigida por Toussaint
L’Ouverture.
Decreto de abolición de
la esclavitud en las
colonias francesas del 4
de febrero de 1794 (16
Pluvioso año II)
aprobado por la
Convención Nacional. Se
aplicó sobre todo a los
negros de la colonia de
Santo Domingo (Haití),
que se habían rebelado
hacía ya dos años y
medio.
Entre diciembre de 1793 y febrero de 1794 hubo choques entre
los Indulgents, dirigidos por Danton, que pedían el abandono
del terror, y los Hébertistes (llamados «exagérés»), que pedían
que se liberasen los patriotas encarcelados, acelerar el Terror y
reforzar la economía dirigida. El último número del periódico de
Jacques Hébert, Le Père Duchesne, apareció el 13 de marzo de
1794.
Hébert y los líderes hébertistas fueron arrestados y
guillotinados el 24 de marzo de 1794. El Tribunal Revolucionario
juzgó en un mismo proceso no sólo a los líderes Hébertistes
(Hébert, Chaumette, Charles-Philippe Ronsin, François-Nicolas
Vincent, Antoine-François Momoro), sino también a
revolucionarios con ideas avanzadas (como Jean-Baptiste
Mazuel y Antoine Descombe), un número de militantes
populares y a varios extranjeros (Anacharsis Cloots, el banquero
Johannes Conradus de Kock, Proly, Desfieux, Pereyra, y Pierre-
Ulrick Dubuisson).
El 30 de marzo de 1794, Georges Danton, Camille Desmoulins
(editor de Le Vieux Cordelier desde diciembre de 1793), Pierre
Philippeaux y otros líderes del grupo conocido como Les
Indulgents ou Modérés fueron a su vez detenidos y guillotinados
el 5 abril 1794.
El libro de Georges d’Avenel, Anacharsis Cloots, l'orateur du
genre humain (1865) fue recomendado por Engels a Victor Adler
como el mejor libro sobre la revolución francesa, en una carta
La Batalla de Fleurus, el 26 de junio de 1794, fue un
enfrentamiento durante la Guerra de la Primera Coalición,
entre el ejército de la Primera República Francesa, bajo el
mando del General Jean-Baptiste Jourdan, y el Ejército de
Coalición (Gran Bretaña, Hannover, República Holandesa, y
Monarquía de los Habsburgo), comandada por el Príncipe
Josias de Coburg, en la batalla más importante de la
Campaña de Flandes en los Países Bajos durante las
Guerras Revolucionarias Francesas. Ambos bandos tenían
fuerzas en el área de alrededor de 80.000 hombres, pero
los franceses pudieron concentrar sus tropas y derrotar a
la Primera Coalición. La derrota aliada condujo a la pérdida
permanente de los Países Bajos austríacos y a la
destrucción de la República Holandesa. La batalla marcó un
punto de inflexión para el ejército francés, que mantuvo la
iniciativa durante el resto de la Guerra de la Primera
Coalición. Ocupación de Bélgica, Cataluña y Córcega.
Al mismo tiempo, el triunfo francés en la batalla de Fleurus
socavó la autoridad del Comité de Salud Pública al mando
de Robespierre, ya que invalidó el argumento de que la
continuación del Régimen del Terror revolucionario era
necesaria debido a la amenaza militar a la existencia
misma de Francia. La burguesía soportaba de mal grado el
control del gobierno en la economía (el máximo) y los sans-
culottes fueron desvinculándose del Gobierno
revolucionario después de la ejecución de los Hébertistes.
Por lo tanto, la victoria en Fleurus fue una de las
principales causas de la reacción termidoriana un mes
El 9 de termidor del año II
(27 de julio de 1794), la
Convención ordenó el
arresto de Maximilien
Robespierre. La tentativa de
insurrección de la Comuna
de París fue mal organizada
y fácilmente reprimida por la
Convención.
El 10 de termidor (28 de julio
de 1794), Robespierre, Saint-
Just, Couthon y diecinueve
de sus partidarios fueron
guillotinados, sin juicio
previo. Al día siguiente
fueron guillotinadas 71
personas, la ejecución en
masa más numerosa de la
Revolución.
Se abandonó la política del
Terror y comenzó la reacción
termidoriana.
Clausura de la sala de los
jacobinos, en la noche del
27 al 28 de julio de 1794, o
del 9 al 10 de Termidor, año
2 de la República.
El 24 de diciembre de 1794
fue abolido el máximum, lo
que produjo un aumento
súbito de la inflación.
Los "notables" querían
eliminar a los sans-
culottes de la vida
pública (dé-sans-
culottisation).
Los últimos
levantamiento
populares tuvieron
lugar en abril y mayo
de 1795 (germinal y
prairial del año III). Las
Demandas de los sans-
culottes eran “Pan y la
Constitución de 1793”.
Las revueltas populares
carecieron de liderazgo
y fueron derrotadas. La
Convención fue
purgada de 14
diputados Montagnards
(de izquierda). 36
rebeldes fueron
ejecutados, 1.200
fueron deportados y
1.700 sans-culottes
fueron desarmados.