Las emociones básicas
Lic. Angela Prado Aliaga
Las emociones llamadas básicas son aquellas que cumplen con los siguientes criterios
(Ekman y Davidson, 1994):
Son innatas más Surgen de las Evocan una pauta de Se expresan de
que adquiridas o mismas respuesta fisiológica maneras únicas y
aprendidas a circunstancias distintiva y distintivas (como a
través de la para todos los sumamente fácil de través de una
experiencia o individuos predecir expresión facial
socialización universal).
TEMOR
El temor es una reacción emocional que
surge de la interpretación que hace una
persona acerca de si la situación que
enfrenta es peligrosa y constituye una
amenaza para su bienestar. Los peligros y
amenazas percibidos pueden ser psicológicos
o físicos.
Las situaciones más comunes que activan el
temor son aquellas que se relacionan con la
anticipación de un daño físico o psicológico,
la vulnerabilidad ante el peligro o una
expectativa de que las propias capacidades
de afrontamiento no pudieran estar a la
altura de las circunstancias que se avecinan
El individuo tiembla, transpira, mira alrededor y siente
tensión nerviosa que le inclina a protegerse. Es a través
El temor activa la de la experiencia de temor que nuestro sistema
defensa emocional nos informa de nuestra vulnerabilidad (a
menudo de manera más que obvia). La motivación de
protección se manifiesta ya sea a través de escapar o
retrayéndose del objeto u objetos. La huida establece
una distancia física (o psicológica) entre el sujeto y
aquello que se teme. Si la huida no es posible, el temor
motiva el replegarse, como quedarse quieto y tranquilo.
El temor activa los En consecuencia, el temor nos advierte de
esfuerzos de nuestra vulnerabilidad y también facilita el
aprendizaje y activa el afrontamiento.
afrontamiento
ENOJO
El enojo es una emoción
omnipresente (Averill, 1982).
El enojo proviene de la
restricción, como en la
interpretación de que alguna
fuerza externa (p. ej.,
barreras, obstáculos,
interrupciones) ha interferido
con los propios planes, metas
o bienestar. El enojo también
surge en respuesta a una
traición, rechazo, críticas
injustificadas, falta de
consideración de los demás y
molestias acumulativas
El enojo es la emoción más
vehemente. La persona que
está enojada se vuelve más
fuerte y tiene más energía
(como en la parte de pelea, de
la respuesta de pelea o huida).
El enojo también incrementa la
sensación de control (Lerner y
Keltner, 2001). El enojo hace
que la gente esté más sensible
y sintonizada contra las
injusticias que el resto de las
personas (Keltner, Ellsworth y
Edwards, 1993) y la pelea y la
sensación de control se dirigen
a superar o corregir la
restricción ilegítima.
¿ es positivo o negativo
Expresar enojo?
A menudo el enojo aclara los problemas de relación, da energía a los intereses políticos y
atiza a una cultura a mejorar
Cuando el enojo estimula la agresión, produce
destrucción y lesiones innecesarias, como
cuando empujamos a un rival, insultamos a un
compañero de equipo o dañamos de manera
insensata la propiedad ajena. Un ataque de
cólera también aumenta la probabilidad de
sufrir un infarto. Pero, de nuevo, de manera
más positiva, el enojo también puede ser una
emoción productiva; es fructífero cuando
energiza el vigor, la fuerza y la resistencia en
nuestros esfuerzos por afrontar la situación en
forma productiva a medida que cambiamos el
mundo que nos rodea a como debiera ser.
ASCO
El asco implica librarse o alejarse de un objeto contaminado,
deteriorado o podrido. El objeto en cuestión depende del
desarrollo y la cultura.
En la lactancia, la causa del asco se limita a los sabores
amargos o agrios. En la infancia, las reacciones de asco se
amplían más allá de la aversión a las repulsiones
psicológicamente adquiridas y, en general, a cualquier objeto
que se considera ofensivo (Rozin y Fallon, 1987).
El aprendizaje cultural determina gran parte de lo que el adulto considera
como contaminación corporal, interpersonal o moral, pero las personas de la
mayoría de las culturas califican como repugnantes aquellas cosas que son de
origen animal y que se diseminan para contaminar otros objetos .
TRISTEZA
La tristeza (o angustia) es la emoción más
negativa y aversiva. La tristeza surge
principalmente de las experiencias de
separación o fracaso. La separación —la
pérdida de un ser querido por muerte,
divorcio, ciertas circunstancias (p. ej., un
viaje) o disgusto— produce angustia.
Un aspecto benéfico de la tristeza es que facilita en forma indirecta la cohesión
de los grupos sociales (Averill, 1968). Debido a que separarse de personas
significativas causa tristeza y ésta es una emoción tan incómoda, su anticipación
motiva que la gente permanezca cohesionada con sus seres queridos (Averill,
1979).
Debido a que la sensación es
tan aversiva, la tristeza motiva
al individuo a iniciar cualquier
comportamiento necesario
para aliviar las circunstancias
provocadoras de angustia
antes que ocurran de nuevo
ALEGRIA
Los sucesos que provocan
alegría incluyen resultados
deseables, como éxito en una
tarea, logro personal, progreso
hacia una meta, conseguir lo que
deseamos, obtener respeto,
recibir amor o afecto, recibir una
sorpresa agradable o
experimentar sensaciones
placenteras.
Las causas de alegría esta relacionado con el logro de
resultados deseables relacionados con el éxito personal y la
afinidad interpersonal
La función de la alegría es doble.
Facilita nuestra disposición a participar en actividades
sociales.
Pocas experiencias recompensan tanto como la sonrisa y la
inclusión interpersonal. En consecuencia, la alegría es un
pegamento social que sella las relaciones, como entre
lactante y madre, amantes, compañeros de trabajo y
compañeros de equipo.
la alegría tiene una “función tranquilizadora” (Levenson,
1999). Es el sentimiento positivo que hace agradable la vida
y que equilibra las experiencias vitales de frustración,
decepción y afecto negativo general
INTERES
El interés es la emoción más predominante en el funcionamiento cotidiano (Izard, 1991).
Los acontecimientos vitales que dirigen nuestra atención incluyen aquellos que implican
nuestras necesidades o bienestar (Deci, 1992).
El interés crea el deseo de explorar, investigar,
buscar, manipular y extraer información de los
objetos que nos rodean.
El interés también sustenta nuestro deseo de
ser creativos, aprender y desarrollar nuestras
capacidades y habilidades (Renninger et al.,
1992). El interés de una persona en una
actividad determina cuánta atención dirige a
ella y qué tan bien se procesa, comprende y
recuerda la información pertinente.