Universidad Nacional De Educación
Enrique Guzmán y Valle
“Alma Máter del Magisterio Nacional”
Escuela de Postrado Walter Peñaloza Ramella
Historia Crítica de la Educación Peruana
Sesión 1:
Introducción a la historia de la educación.
Procesos y fenómenos sociales
Docente:
Dr. Víctor Raúl Torres Tello
Las Dimensiones Sociales de la Educación.
José Mendo.
La Educación como proceso social histórico.
La educación no puede ser considerada como un fenómeno
autónomo, explicable por si mismo, sino en relación con la
sociedad y con los procesos sociales que la atraviesan y la
configuran.
[…] o dicho con otras palabras, la educación no puede
comprenderse sino como un aspecto de la forma como va
estructurándose, en un proceso permanente, la sociedad.
Fue E. Durkhein (1858-1917) quien […] y desde posiciones
empiristas-positivistas el principio dela determinación social y
con ello, la necesidad de estudiar históricamente el problema
educativo haciéndolo depender de la sociedad y fundando con
ello la Sociología de la Educación como disciplina
independiente de estudio
{…} Durkhein (1979), critica el hecho de que todos los
autores hayan partido hasta ese momento, de una
definición conceptual de educación que se da de una
manera previa a la realidad, como producto de la sola
elucubración mental. Esa clase de definiciones
conceptuales son en gran parte atrabiliarias y subjetivas –
afirma Durkhein- y llevan a una definición idealista,
estática y antihistórica de Educación.
Durkhein, critica que esos autores hayan partido de una
una noción de educación formulada independientemente
de las condiciones sociales reales, definición que
presenta a la educación como un fenómeno “ideal”, igual
e inalterable para todas las épocas. y sociedades.
(cursivas de JVM)
La educación proceso social-
político
A. Desde el punto de vista de su relación con el orden
social, la educación ha sido vista, desde sus
orígenes, como uno de los elementos necesarios
para confirmar o construir un orden social dado.
Esto es lo que siempre ha caracterizado y
privilegiado la educación y lo que señala su carácter
profundamente político. Toda educación tiene que
ver fundamentalmente con la formación de las
conciencias y, a través de estas, con la construcción
de un determinado tipo de sociedad. Por
consiguiente, los regímenes sociales o de gobierno
experimentan la ineludible necesidad de ideas los
mecanismos necesarios para controlar la educación
y por intermedio de esto, controlar las conciencias
para mantener el orden constituido.
{…} parece que el aspecto educacional –y con ello todo el conjunto de lo que puede denominarse ideología,
cultura o mundo simbólico- es el aspecto estratégico en la construcción de una determinada clase de sociedad,
por más que los regímenes imperantes se hayan esmerado en ocultar cuidadosamente este hecho. El objetivo de
la política educacional, es decir, de ese control de las conciencias ejercido por el Estado, es formar un “tipo de
hombre adecuado o un tipo de sociedad”.
Desde el punto de vista de los sujetos sociales que vehiculizan y materializan el contenido político de la educación,
esta constituye un espacio social de lucha al que concurren diversas fuerzas sociales respecto de lo que debería ser la
educación. Y así al final de cuentas se impone la educación dominante, esto no lo hace en un campo desierto sino a
través de una lucha contra otras visiones educacionales alternativas.
Esta dialéctica entre educación como
emancipación y perfeccionamiento por un
lado y educación como control y elemento
de sometimiento y de opresión de los
hombres por otro, hace que la educación se
presente, en tipos de sociedades como la
nuestra y desde el punto de vista del
docente de aula como una opción. La
educación como lo afirma P. Freire (1973),
siempre ha sido una opción, siempre ha
tomado partido, siempre ha sido y es una
actividad política y nunca algo neutro,
aséptico e imparcial. […] si bien es cierto
que es muy importante la determinación de
los contenidos y métodos pedagógicos que
se emplean, es mucho más importante y
crucial definir claramente el para qué
educamos, en favor de quien y contra quien
educamos.
{…} E l maestro es quizás el agente en el
que se concretiza de modo más patente y
dramático el conflicto cultural.
El maestro el mismo dominante y dominado, el
mismo portador de la ideología dominante,
ideología que debe reinterpretar y redefinir
desde su propia definición u origen social y
desde las tareas que como maestro debe
emprender para para poner en práctica su
concepción de educación, el maestro
dominado desde el punto de vista de que debe
incorporar un “discurso pedagógico” no propio
sino correspondiente a los sectores
dominantes de la sociedad, un ser dominado
en consecuencia por lo que estructuralmente
el Ministerio de Educación y la política
educativa le exigen como profesional (el
cumplimiento y acatamiento del currículum
oficial y de las obligaciones consiguientes).
(2006: 124)
EDUCACIÓN Y
DESEDUCACIÓN
En el presente trabajo se sustenta la tesis de que
la educación no puede ser considerada
únicamente como educación, sino también y al
mismo tiempo como su contrario: como
deseducación […[ proceso de aprendizaje de
principalmente normas y valores que conducen
no a la potenciación del educando en cuanto
persona humana, sino a un proceso que impide
y que aún trata de hacerlo retroceder en el logro
de niveles cada vez mayores de su desarrollo o
humanización.
CRÍTICA. DRAE
1. Examen y juicio acerca de alguien o algo y en particular,
el que se expresa públicamente sobre un espectáculo, un
libro, una obra artística, etc.
2. Conjunto de los juicios públicos sobre una obra, un
concierto, un espectáculo, etc.
3. Conjunto de las personas que, con una misma
especialización, ejercen la crítica en los medios de
difusión. Al extremo de esa comedia no asistió la crítica.
4. Murmuración
5. Censura (reprobación) textual. Estudio de las técnicas
conducentes a la reconstrucción de un original perdido
F. Hegel: Tesis, Antítesis y Síntesis.
C. Marx: Crítica, tiene una doble connotación es destrucción
y construcción. En la destrucción se debe conservar para el
presente lo mejor de la obra del pasado.
EPISTEMOLOGÍA DE LA
EDUCACIÓN Y SOCIEDAD
El componente lógico-epistemológico en la filosofía de la
educación se refiere al análisis de los fundamentos de la
validez (o no de validez) del conocimiento en educación y de
las condiciones sociales e históricas que permiten o generan
la producción de dicho conocimiento (relación con el
contexto social). Esto llevaría a centrar el análisis, como lo
afirma el filósofo mexicano Zemelman Merino (1992), en la
relación del sujeto cognoscente con su propia realidad
externa y con sus propios pensamientos (conciencia). De esto
resulta que la epistemología de la educación consistiría en la
capacidad de enseñar (y de aprender) a “poder distanciarse”
el hombre de la realidad y particularmente “de su
cotidianidad” (op. Cit.: 72), lo que a su vez conlleva “a la
realización de una capacidad que posibilita al sujeto para
apropiarse de su propia relación con la realidad” (ibíd.: 73).
De esto se desprende que la filosofía de la educación consiste
en gran parte y antes que todo, en una epistemología de la
educación. (2006: 25. JMR)
INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DE LA EDUCACIÓN.
Nuevo esquema periodificador de la historia del Perú. (H. Vargas S.)
A propósito, existen muchos criterios para periodificar la
Historia del Perú. Nosotros hemos partido de un nuevo
enfoque para entender mejor la problemática de la educación
peruana en sus diversos tiempos y espacios históricos. Para
tal efecto, se ha tenido en consideración los grandes eventos,
estructuras y coyunturas económicas, sociales y políticas que
se han dado a lo largo de toda nuestra historia; siguiendo
casi los lineamientos de la Escuela Annales de Francia. La
educación tiene que insertarse dentro del contexto o marco
sociocultural y económico/político. No debe estar desligada
de esos aspectos y del proceso histórico peruano y mundial.
De esta manera, no efectuaremos una periodificación en base
a una secuencia lineal de preincas, incas, virreyes o
presidentes sino a ciertos grandes acontecimientos
históricos. Sin embargo, este planteamiento estará sujeto a
observaciones, críticas y fortalecimientos. (2011: 13).
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Muchas gracias por tu
atención
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