Inyectar: acción de introducir, bajo presión y por medio de un instrumento adecuado, un
líquido en un órgano o cavidad, en forma natural o accidental o bien intencionalmente con
objetivo terapéutico
Inyección intramuscular: acción de inyectar una sustancia en un músculo.
Inyección intravenosa: acción de inyectar una sustancia dentro de un vaso venoso.
Inyección subcutánea: acción de inyectar una sustancia en el tejido adiposo que se encuentra
por debajo de la piel.
Inyección intradérmica: acción de inyectar una sustancia dentro de la dermis.
Inyección intramuscular: o Aplicación de medicamentos cuando se busca acción general
rápida. o Aplicación de medicamentos que no existen para administrarse por vía oral. o
Administración de medicamentos a enfermos que no pueden deglutir. o Administración de
medicamentos que se alteran por los jugos digestivos. o Aplicación de medicamentos
irritantes para el aparato gastrointestinal o para vía subcutánea. o Aplicación de algunas
vacunas: DPT, hepatitis B, neumococo, H. influenzae, etc.
Inyección subcutánea: o Aplicación de medicamentos cuya absorción es mejor en el tejido
graso. o Aplicación de medicamentos cuando se busca una acción sistémica lenta, como la
insulina y la heparina. o Aplicación de soluciones acuosas y suspensiones no irritantes. o
Aplicación de algunas vacunas: BCG, triple viral, varicela, sarampión, etc.
Inyección intradérmica: o Aplicación de pruebas de sensibilidad cutánea.
Evaluación integral del enfermo y
contraindicaciones.
Edad: de preferencia, no debe inyectarse en la región glútea a niños menores de tres años, o
bien a aquéllos que no hayan cumplido un año a partir del inicio de la deambulación.
Sexo: la absorción del medicamento vía intramuscular en las mujeres es más lenta, debido a la
cantidad mayor de grasa, lo cual condiciona una menor irrigación de este tejido.
Complexión: en enfermos delgados, la inyección subcutánea puede llegar al músculo,
ocasionando que el medicamento se absorba por este tejido en forma más rápida. De igual
modo, los enfermos obesos tendrán una velocidad de absorción del fármaco más lenta.
Actividad: en enfermos con gran actividad, la absorción del fármaco administrado por vía
subcutánea puede acelerarse y ocasionar efectos indeseables.
Hipersensibilidad: verificar que el enfermo no sea alérgico al fármaco que se le va a administrar,
por el riesgo de presentar reacción anafiláctica.
Inmunidad: en enfermos inmunocomprometidos se deben extremar las medidas higiénicas y
asépticas.
Posición: los enfermos que permanecen en decúbito por periodos prolongados tienen mayor
riesgo de formar abscesos.
Incontinencia: los enfermos con incontinencia, deberán ser inyectados en una zona lo más
alejada posible del sitio de predominio de la incontinencia, evitando así posibles infecciones.
Zona de la inyección: nunca debe inyectarse en áreas lesionadas, infectadas, con lunares o
cicatrices.
Compromiso hematológico: los enfermos con tiempos de sangrado prolongados pueden tener
sangrado importante en el sitio de la punción; si es posible, debe buscarse otra vía de
administración.
Técnica de inyección
intramuscular.
1. Preparar el medicamento.
2. Colocar al enfermo en posición cómoda y elegir la zona de
aplicación de la inyección. El sitio ideal para la aplicación de la
inyección intramuscular es el cuadrante superior externo de la
nalga.
3. Realice asepsia de la zona con torunda alcoholada.
4. Introducir la aguja a 90°
5. Aspirar con el émbolo para verificar que la aguja no se
encuentre en la luz de un vaso sanguíneo. Si hay sangre,
retirar la aguja y preparar una nueva inyección; si no, inyectar
el medicamento.
6. Extraer la jeringa de un solo movimiento y cubrir con una
torunda.
7. Presionar en la zona durante dos a tres minutos.
8. Desechar la aguja en contenedor de punzocortantes, la
jeringa y capuchón en basura común, si no cuenta con
contenedor de punzocortante, tape la aguja con capuchón de
manera segura, y deposite en la basura común.
Técnica de inyección
subcutánea.
1. Preparar el medicamento.
2. Elegir la zona de punción. Los sitios más comunes son la cara externa del
brazo, la cara anterior del muslo, el tejido laxo del bajo vientre, la fosa
subespinosa y supraespinosa de las escápulas y las nalgas. Para la inyección de
heparina se recomienda el área del abdomen, que reduce las molestias de
este medicamento y asegura una mejor absorción.
3. Realice asepsia.
4. Con la mano dominante tomar la jeringa cuidando que la aguja este con el
bisel hacia arriba en un ángulo de 45° o 90° (dependiendo de la longitud de la
aguja).
5. Usar la mano no dominante para pellizcar la piel de la zona (sin tomar
tejido muscular) e insertar la aguja de un firme impulso.
6. Aspirar con el émbolo para verificar que no se está en un vaso sanguíneo. Si
aparece sangre, sacar la aguja y preparar nuevamente el medicamento. Nunca
se debe inyectar el medicamento con sangre o en un vaso, ya que los efectos
del fármaco pueden ser peligrosos si se introducen en el sistema circulatorio.
7. Si no hay sangre, inyectar lentamente el medicamento.
8. Retirar la aguja y presionar con una torunda limpia el sitio de punción.
9. Desechar el material en los contenedores adecuados.
Técnica de inyección
intradérmica
1. Se prefiere la cara anterior del antebrazo.
2. Realice asepsia.
3. La aguja se coloca con el bisel hacia arriba,
paralela a la piel en un ángulo de 10°.
4. Se introduce la aguja en la piel unos 3 mm y
sin llegar al tejido graso.
5. Se inyecta el fármaco, observando la
formación de una vesícula o pápula.
6. Se retira la aguja.
Músculo recto anterior del muslo: Se utiliza en
lactantes, niños y adultos, cuando están
contraindicadas otras zonas, su principal
ventaja es que el enfermo puede
autoinyectarse; sin embargo, puede ocasionar
molestias considerables.
Zona del deltoides: esta región no se utiliza
con frecuencia, ya que este músculo es
relativamente pequeño y se acerca a la arteria
y al nervio radial; si se requiere elegir esta
región, se debe buscar la zona más gruesa,
para lo cual se palpa el borde anterior de la
apófisis acromial y se punciona 5 cm por
debajo de la misma; se utilizan de preferencia
agujas de 1.6 a 2.7 cm.
Complicaciones
Hipersensibilidad: Es una reacción inmune exagerada ante un antígeno. Sus manifestaciones
pueden variar desde dermatitis atópica hasta el choque anafiláctico.
Síncope: Es la pérdida súbita y momentánea del estado de alerta por estimulación vagal, lo
que produce disminución de la presión sanguínea y del pulso. Sucede en enfermos
emocionalmente inestables y se acompaña de ansiedad, tensión o dolor. Si el enfermo ya ha
presentado esta complicación anteriormente, se recomienda acostarlo durante el
procedimiento y anestesiar el sitio de punción con hipotermia generada con hielo local.
Sangrado. En enfermos sin problemas hematológicos es poco frecuente y de mínima
intensidad, y por lo general cede mediante la compresión durante dos a tres minutos. En
enfermos con problemas hematológicos cuyo riesgo de sangrado es mayor se debe tener
especial cuidado en la presión posterior a la punción, y, si es posible, buscar otra vía de
administración del medicamento.
Equimosis y hematoma: La primera es la extravasación de sangre en el tejido graso. El segundo es una colección de
sangre que se forma entre los tejidos. Ambos se manifiestan como manchas cutáneas de color violáceo;
comúnmente se presentan al aplicar medicamentos anticoagulantes, y se previenen haciendo compresión en la
zona de la punción durante dos a tres minutos posterior a ésta.
Lesión de fibras nerviosas: Generalmente es del nervio ciático, y se produce por no utilizar las zonas adecuadas de
punción intramuscular. El daño lo produce el fármaco y no la lesión traumática del nervio. En caso de que se
presente, el enfermo experimentará dolor agudo inmediato a la inyección, así como déficit nervioso.
Depósito de fármaco no absorbido. Sucede cuando no se alternan los sitios de inyección en enfermos que
necesitan múltiples aplicaciones.
Absceso estéril: Es la acumulación localizada de células inflamatorias. Se forma cuando se inyectan medicamentos
concentrados o irritantes en tejido subcutáneo, o en sitios donde no pueden ser absorbidos totalmente.
Absceso glúteo: Es la acumulación localizada de células inflamatorias y microorganismos patógenos en la región
glútea después de una inyección intramuscular. Se evita lavándose las manos antes del procedimiento, no
rompiendo la técnica aséptica del mismo y evitando dejar preparado el material por tiempo prolongado.
Lipodistrofia: Es la reducción local de la grasa subcutánea en las regiones inyectadas repetidamente con insulina.
Se evita rotando las zonas de la inyección.
INYECCIÓN INTRAVENOSA
•El acto se hará en el lugar apropiado.
Vía periferica
•Se calza guantes estériles
•Se prepara el medicamento a aplicar con las más estrictas normas de antisepsia
•Se observa el miembro superior para identificar la vena a utilizar.
•Se coloca el torniquete 6 cm arriba del sitio a puncionar
•Se limpia la piel con torunda con alcohol
•Se pide al enfermo que abra y cierre la mano para ingurgitar la vena
•Se fija la vena con los dedos índice y medio.
•Se coloca la aguja unida a la jeringa, con el bisel hacia arriba, en la misma dirección de la vena.
•Se atraviesa la piel y de inmediato se penetra la vena. Se avanza la aguja un pequeño tramo (0.5 a 1cm).
•Se jala el embolo para extraer algo de sangre y corroborar la estancia dentro de la vena.
•Se retira el torniquete
•Se empuja el embolo lentamente para pasar el fármaco, al término se aplica una torunda en sitio de la punción y se extrae la
aguja.
Se coloca compresión con gasa adherida con micropore y se mantiene presión .
VENOCLISIS
La venoclisis es una técnica invasiva que no está exenta de riesgos y complicaciones para el paciente, por lo
que el personal de salud debe estar familiarizado con estos conceptos así como con la anatomía de las
diferentes regiones donde más frecuentemente se hace uso de las venas y la estructura particular de las
venas del paciente.
Además se debe tomar en cuenta la edad, el estado general y la movilidad del paciente, así como la
duración de la administración de líquidos; de esto dependerá la elección del tipo de aguja y catéter a
utilizar. En pacientes con estado de shock las venas no son visibles fácilmente y puede ser necesaria la
técnica de venodisección. Al aplicar una venoclisis se debe iniciar sobre las venas más distales, y no hacerlo
sobre las venas situadas sobre la articulación de la muñeca, codo o tobillo porque la inmovilización en ellas
es incómoda y dolorosa.
INDICACIONES
• Administración temporal de líquidos y medicamentos por vía venosa como alternativa de impedimentos
en la vía oral.
• Administración rápida de soluciones parenterales con el ñn de restitución del volumen intravascular en
condiciones de urgencia.
EQUIPO BASICO
Cateteres: se dividen en los siguientes tipos:
Líneas de infusión: los equipos para administrar la solución
consisten en una zona y una especula de plástico que se
introduce en el recipiente del líquido. Debajo de esta se
halla una cámara de goteo, que libera una cantidad
predecible de solución. Tiene una válvula giratoria de
rueda o de pinza de rosca que comprime la luz del tubo
para controlar el ritmo del flujo.
CALIBRE DEL CATETER:
Para su selección, deberán tomarse en cuenta los
siguientes aspectos:
Edad del paciente
Calibre de las venas del paciente
Número de líneas a utilizar
Velocidad deseada de infusión.
Tiempo que permanecerá el catéter colocado
Uso al que se destinara
Procedimiento
• Localizar la vena, colocar el torniquete a pocos centímetros del área a puncionar y realizar asepsia de la región.
• Si se considera necesario se puede utilizar un anestésico local para disminuir la sensibilidad de la piel (investigar
primero posible alergia del paciente a los anestésicos locales).
• Inmovilizar el miembro para evitar movimientos inesperados.
• Retraer suavemente la piel de la región y con la aguja o catéter a un ángulo aproximado de 45c y con el bisel
hacia arriba puncionar la piel adyacente a la vena elegida cuando la aguja haya penetrado, disminuir el ángulo
hasta dejarlo casi paralelo a la piel y penetrar en la vena. Cuando aparezca sangre en el catéter introducirlo casi
por completo (deberán seguirse instrucciones de acuerdo con el equipo a utilizar). Básicamente se trata de
avanzar el catéter sobre la aguja hacia la vena, realizando presión suave sobre la punta del catéter para evitar el
derrame de sangre en tanto se retira la aguja metálica; en seguida se conecta al catéter el equipo de venoclisis ya
preparado.
• Retirar el torniquete, conectar el equipo de administración previamente eliminado el aire e iniciar el flujo. Fijar el
catéter (o aguja si sólo se usó ésta) con tela adhesiva y cubrir la región.
• Adaptar el ritmo del flujo de acuerdo con la indicación, calculándolo con base en el número de gotas por mililitro
que libera el equipo que se va a usar.
• Registrar la fecha y la hora en una tela adhesiva en el sitio de la inserción,
• Vigilar el proceso, registrar observaciones, el tipo de líquido, tipo de equipo, la hora de inicio y el sitio de
colocación.