La Armadura de
Dios contra las
asechanzas
Efesios 6:10-18
Pablo nos habla de las siete partes de la armadura
con las cuales Dios equipa a sus hijos de manera
perfecta para resistir con éxito los ataques de
Satanás y sus huestes.
Vr. 10 Por lo demás hermanos míos fortaleceos
en el Señor, y en el poder de su fuerza.
¿porqué se nos manda a fortalecernos en el Señor y en el
poder de su fuerza?
El cristiano que procura crecer en su conocimiento y obediencia
a la Palabra, y servir al Señor con mayor fidelidad, descubre
mayor oposición y obstáculo para desarrollar su ministerio. A
medida que el Señor otorga dominio sobre ciertas tentaciones y
debilidades, Satanás se dispone a atacar en otras áreas.
Algo básico para la vida cristiana efectiva; es la preparación. El
creyente no preparado se convierte en el creyente derrotado que
procura servir al Señor en su propia sabiduría y fuerzas.
Vr. 10 Por lo demás hermanos míos fortaleceos
en el Señor, y en el poder de su fuerza.
Entonces debemos identificar ¿Cuál es esa fuerza
que tenemos en el Señor?
La fortaleza de la vida cristiana radica en la dependencia
de Dios,
En la medida en que un cristiano se fortalezca en el Señor,
su victoria sobre las peores cosas que Satanás tenga en su
contra está garantizada. “Todo lo puedo en cristo que me
fortalece", dijo Pablo (Fil. 4:13)
Vr. 10 Por lo demás hermanos míos fortaleceos
en el Señor, y en el poder de su fuerza.
La fuerza en la dependencia de Dios se da a través
de los medios de la gracia: oración,
conocimiento y obediencia a la Palabra y fe en las
promesas de Dios. Tal como Pablo aconseja a
Timoteo: Porque no nos ha dado Dios espíritu de
cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
(2tim. 1:7). Y lo alienta como un buen soldado a
esforzarse en la Gracia que es en Cristo Jesús.
Vr. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para
que podáis estar firmes contra las asechanzas del
diablo
¿A qué se refiere con la armadura de Dios?
Pablo estaba en la cárcel y seguramente observaba al guardia romano. Y fue inspirado
por el espíritu santo para ver en ella la analogía perfecta para darnos la provisión
espiritual de Dios para nuestra batalla. Como creyentes en Jesucristo, no solo
somos hijos y siervos de Dios; sino también sus soldados, y el trabajo de un
soldado es batallar contra el enemigo. Entonces podemos decir que La armadura de
Dios es el equipo y la indumentaria que debe vestir al cristiano de por vida.
¿Para qué nos sirve?
Para poder estar firmes cada vez que nos enfrentemos al enemigo. Es lo que provee de
poder divino a los creyentes, el cual procede de "aquel que es poderoso para
guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría"
(Jud. 24)
Vr. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que
podáis estar firmes contra las asechanzas del
diablo
Las asechanzas del diablo incluyen:
• La propagación de creencias y estilos de vida individuales que
corrompen y condenan.
• Políticas malévolas y prácticas nacionales e internacionales que
engañan y destruyen.
• Las dudas puestas en las mentes de los creyentes para alejarles de
la confianza en su Padre santo y amoroso.
• Tentaciones sobre los hijos de Dios para caer en la inmoralidad, la
mundanalidad, el orgullo, la confianza y la complacencia con ellos
mismos.
• La calumnia, el escarnio y la persecución contra sus santos. ETC.
Vr. 12. Porque no tenemos lucha contra sangre y
carne, sino contra principados, contra potestades,
contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,
contra huestes espirituales de maldad en las regiones
celestes.
Una de las estrategias más efectivas de Satanás, y por ende uno de los peligros
más grandes para un creyente, es la ilusión engañosa de que en realidad no se
está librando un conflicto con amenazas serias entre el bien y el mal.
Y muchas veces creemos que nuestro prójimo (conyugue, hermanos, familiares,
amigos, vecinos, colegas, etc) son con quienes debemos enfrentarnos. Pero la
palabra dice que la lucha no es contra sangre y carne; en donde quiera que
estemos: trabajo, casa, iglesia, etc.; estamos rodeados de ataques puesto que
vivimos en este mundo gobernado por Satanás y el quiere someter al creyente y
estorbar siempre en la obra y propósito de Dios. Y muchas veces utiliza a los
inconversos como instrumento para sus fines.
Vr. 12. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,
sino contra principados, contra potestades, contra
los gobernadores de las tinieblas de este siglo,
contra huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes.
¿entonces contra quien es nuestra lucha?
También podemos ver que se describe una jerarquía del imperio sobrenatural
de maldad en el cual operan. Así podemos darnos una idea de su sofisticación
y poder. Estamos enfrentados a un enemigo de maldad y potencia increíbles,
pero no tenemos la necesidad específica de reconocer todas y cada una de las
características y actividades de nuestro adversario, sino acudir a Dios, quien
es nuestra fuente poderosa y digna de confianza para nuestra protección y
victoria.
Santiago da la única fórmula para librarse de los demonios o del diablo
mismo: "resistid al diablo, y huirá de vosotros" (Stg. 4:7).
Vr. 12. Porque no tenemos lucha contra sangre y
carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de las
tinieblas de este siglo, contra huestes
le
espirituales de maldad en las regiones
celestes. er
Debido a que la "lucha no es contra sangre y carne“, el
cristiano no puede librarla en el poder de su propia sangre y
carne (2 Co. 10:3-5).
Primero que todo es la batalla de Dios y solo puede ser
peleada en el poder de Dios y con la armadura de Dios.
Satanás se opone al creyente de muchas maneras, algunas
de ellas directas y obvias, otras indirectas y sutiles.
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (en el creyente)
• Primero que todo, trata de rechazar la credibilidad de Dios, tal como lo hizo con
Adán y Eva. Puesto que el ser humano halla su fortaleza más grande al
confiar en Dios, el objetivo de Satanás es hacer que desconfíe de Dios.
• cuando un creyente duda de la bondad, el amor, el poder, la gracia, la
misericordia o la suficiencia de Dios, se une a Satanás en su impugnación de la
veracidad de Dios. Cuando un creyente se intranquiliza y cae víctima de la
ansiedad y el desánimo, la depresión y la desesperanza, se está uniendo a
Satanás en su impugnación de la confiabilidad de Dios. desesperanza, se está
uniendo a Satanás en su impugnación de la confiabilidad de Dios.
• El diablo incluso persuade a algunos creyentes que han caído en pecado que no
merecen el perdón que su Padre celestial les ofrece de manera continua y
gratuita (1Jn. 1:9).
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (dentro de la sociedad)
• En segundo lugar, Satanás trata de deslucir la victoria que tenemos
en Cristo generando problemas que dificultan la vida, tentándonos de
ese modo a abandonar la obediencia a las normas y el llamado de
Dios. En este sentido, su táctica más extremada es la persecución.
Quizás la persecución más común y efectiva del diablo contra los
cristianos hoy en día se plantea en la forma de presión del grupo,
colegas, amistades, etc. se amoldan a la corriente del mundo. Se
inclinan a una vida mas liviana, perdiendo la dependencia del Señor.
• Muchos creyentes cuya fe es fortalecida en tiempos difíciles se dan
cuenta de que se les debilita cuando el campo de batalla está inactivo.
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (dentro de la iglesia)
• En tercer lugar, Satanás ataca a los creyentes por medio
de la confusión y la falsedad doctrinal. Los cristianos que
no han sido enseñados en la Palabra de Dios caen como
presa fácil de ideas erróneas acerca de las cosas de Dios:
acerca de la salvación, la santificación, la moralidad, el
cielo y el infierno, la segunda venida, y todas las demás
verdades bíblicas. El creyente que tiene confusión con
respecto a la Palabra de Dios no puede ser efectivo en la
obra de Dios porque es "llevado por doquiera de todo
viento de doctrina" (Ef. 4:14).
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (dentro del ministerio)
En cuarto lugar, Satanás ataca al pueblo de Dios estorbando su
servicio a Él. El enemigo se opone ferozmente a toda vida fiel y a todo
ministerio efectivo. Se opuso a la obra de Pablo en Éfeso por medio de
muchos "adversarios" (1 Ca. 16:9) e incluso le dio al apóstol lo que él
llamó "un aguijón en mi carne" (2 Ca. 12:7); también estorbó sus
planes de ir a Tesalónica (1Ts. 2: 18). El Señor utilizó ese aguijón para
fortalecer el ministerio de Pablo manteniéndole en dependencia y
humildad para con Él, y utilizó ese estorbo para llevar a cabo su obra
prioritaria en otro lugar, pero el propósito de Satanás era menoscabar
y debilitar la obra.
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (dentro de la iglesia)
En quinto lugar, Satanás ataca a los creyentes ocasionando divisiones. Por
esa razón Jesús oró con tanta insistencia y fervor por la unidad de sus
seguidores ( Jn. 17:11, 21-23) y su mandato para ellos es que haya siempre
entre ellos reconciliación mutua, rápida y resuelta (Mt. 5:24). Nada
evidenciaba con mayor claridad la carnalidad de la iglesia corintia que sus
divisiones internas (véase 1 Ca. 1-3), y una de las grandes preocupaciones
de Pablo por los creyentes en Éfeso era que se mantuvieran "solícitos en
guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz" (Ef. 4:3). El enemigo
sabe que Dios no puede trabajar de manera efectiva en o a través de un
cuerpo de creyentes que no están dispuestos a trabajar con amor entre sí.
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (dentro del creyente)
En sexto lugar, Satanás ataca a los creyentes persuadiéndoles a que confíen en sus
propias fuerzas.
Es fácil para los creyentes apoyarse en su conocimiento de la Palabra de Dios y no en
Aquel quien da la Palabra y la hace efectiva. Sin importar cuán ortodoxa y completa
sea nuestra teología, ni cuán sólido sea el fundamento bíblico de nuestro
entendimiento, si no confiamos día tras día en la dirección y provisión de Dios,
viviendo con fe constante y oración dependiente, somos soldados de Cristo mal
preparados y somos vulnerables a nuestros enemigos espirituales. Ser llenos de la
Palabra de Dios pero no obedientes a su Espíritu es lo que ha ocasionado el descenso
y la caída de muchos creyentes. La doctrina correcta sin la devoción correcta es una
deficiencia bastante seria en la vida de muchos cristianos. La persona que confía en
su propio entendimiento y no en el Señor mismo (Pr. 3:5).
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (dentro de la iglesia)
En séptimo lugar, Satanás ataca a los creyentes llevándoles a la
hipocresía. Uno de sus éxitos más grandes a lo largo de la historia de
la iglesia ha sido el de poblar la iglesia con incrédulos religiosos y con
creyentes reales que viven vidas de desobediencia. El creyente que se
preocupa más por su reputación externa que por su espiritualidad
interna, hace al fin de cuentas la obra del diablo y no la del Señor.
Sentirse satisfecho con cubrir los pecados y la debilidad espiritual con
una máscara de piedad, en lugar de traerlos delante del Señor para
recibir su limpieza y fortalecimiento, equivale a rebelarse a apostar en
el juego de Satanás.
Las asechanzas del enemigo se presentan
de muchas maneras (dentro de la sociedad)
• En octavo lugar, Satanás ataca a los creyentes llevándoles a la
mundanalidad, seduciéndoles para que permitan que el mundo los empuje
a la fuerza para que se conformen a su propio molde pecaminoso (véase
Ro. 12:2). En tiempos de prosperidad le resulta bastante fácil hacer caer al
pueblo de Dios en el materialismo, la complacencia, la indulgencia(pasa
por alto las faltas), y se envuelve con las cosas del mundo. Reflexionemos
de nuevo en la seria advertencia del apóstol Juan, quien nos recuerda: "No
améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al
mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el
mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la
vida, no proviene del Padre, sino del mundo" (lJn. 2:15-16)
Conclusión
• Satanás ataca a los creyentes llevándoles a desobedecer la Palabra
de Dios. Puesto que Dios quiere que actuemos con fidelidad, el
enemigo nos incita a actuar de manera infiel.
• Como Dios quiere que vivamos moralmente, el enemigo nos instiga a
vivir inmoralmente.
• Ya que Dios quiere que hablemos la verdad, el enemigo nos tienta a
mentir.
• Como Dios quiere que amemos, el enemigo nos tienta a odiar.
• Ya que Dios quiere que estemos contentos con lo que tenemos, el
enemigo nos tienta a codiciar.
• Como Dios quiere que vivamos por fe, el enemigo nos tienta a vivir
por vista. Esto es así con respecto a todos los mandatos y normas de
las Escrituras.
Ceñidos vuestros lomos con la
verdad
• Se refiere al cinto que rodea la cintura del soldado, donde se sujetan otras partes de la
armadura, por eso es muy prescindible.
• Jesús dijo: yo soy el camino y la verdad y la vida, Juan 14:6 Santifícalos en tu verdad; tu
palabra es verdad Juan 17:17
• El contenido de la verdad de Dios es en absoluto esencial para el creyente en su batalla
contra las estratagemas de Satanás. Sin conocimiento de la enseñanza bíblica, está sujeto,
como el apóstol ya lo ha indicado, a ser "llevado por doquiera de todo viento de doctrina,
por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del
error" (4:14)
Toda nuestra vida debe estar sujeta a esa verdad y nuestro actuar también debe ser recta,
conforme a esa verdad.
Vestidos con la coraza de justicia
• una pieza sólida y sin mangas de la armadura que le cubría todo el torso. Algunas se
elaboraban con grandes pedazos de metal que se moldeaban o martillaban para
ajustarse al cuerpo. La función de esa pieza de la armadura es obvia: proteger el
corazón, los pulmones, los intestinos y demás órganos vitales.
• Estar vestidos con la coraza de justicia consiste en vivir en obediencia diaria y
momento tras momento a nuestro Padre celestial. Esta parte de la armadura de Dios es
la vida en santidad, para la cual Dios suministra la norma y el poder, y para la cual
también debemos suministrar nosotros toda nuestra disposición voluntaria. Dios mismo
nos viste con su justicia que nos es imputada, pero nosotros debemos vestirnos con
nuestra justicia práctica. Lo que primero costará al cristiano si no está armado con la
coraza de justicia es su gozo. "para que vuestro gozo sea cumplido" (IJn. 1:4). En
otras palabras, la falta de obediencia trae falta de gozo. El único cristiano gozoso es el
cristiano obediente.
Vestidos con la coraza de justicia
• la coraza de justicia, la santidad genuina del cristiano
genuino que siempre está "llevando cautivo todo
pensamiento [suyo] a la obediencia a Cristo" (2 Co. 10:5),
y cuya mente está siempre puesta "en las cosas de arriba,
no en las de la tierra" (Col. 3:2).
• Proverbios
• Nada nos puede separar del amor de Dios.
Calzados los pies con el
evangelio de la paz
• Los zapatos de un soldado son más importantes todavía que los de un atleta, porque
su vida misma puede depender de ellos. Al marchar sobre caminos ásperos y
ardientes requiere de mucha protección para sus pies porque tiene que pisar rocas
filosas y espinos, y debe atravesar corrientes de agua con superficies irregulares y
llenas de obstáculos inadvertidos.
• Un soldado cuyos pies estén ampollados, cortados o hinchados no puede combatir
bien y con frecuencia ni siquiera es capaz de mantenerse de pie, lo cual se
constituye en una situación de gran peligro en la batalla. No puede manejar muy
bien su espada ni su escudo, y no puede avanzar con rapidez o tan siquiera
emprender la retirada.
• Si ya ha tenido cuidado en ceñir sus lomos con la verdad y vestirse con la coraza de
justicia, pero no ha calzado sus pies de manera adecuada con el apresto del
evangelio de la paz, está destinado a tropezar, caer y sufrir muchas derrotas.
Calzados los pies con el
evangelio de la paz
• En este pasaje evangelio de la paz se refiere a las buenas nuevas de que los
creyentes están en paz con Dios. La persona no salva carece de esperanza y
piedad, está en pecado y es enemiga de Dios (Ro. 5:6-10). La persona salva,
por otro lado, está reconciliada con Dios mediante la fe en su Hijo (vv. 10-
11). Como Pablo había proclamado unos versículos antes: "tenemos paz
para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (5:1.
• El evangelio de la paz es la verdad maravillosa de que en Cristo ahora
estamos en paz con Dios y somos uno con Él. Por lo tanto, cuando nuestros
pies están calzados con el apresto del evangelio de la paz, nos mantenemos
firmes en la confianza plena del amor de Dios por nosotros, su unión con
nosotros y su compromiso para pelear por nosotros.
Calzados los pies con el
evangelio de la paz
• Por lo tanto, todo pecado es resultado de no haber
actuado con fe en Dios tanto en su carácter como en su
obra. La fe es entonces nuestro escudo de protección.
• La única manera como se pueden apagar todos los dardos
de fuego de Satanás es creer a Dios tomando el escudo de
la fe. "Toda palabra de Dios es limpia; él es escudo a los
que en él esperan.
Sobretodo Tomad el escudo de la
fe
• Este escudo tenía unos ochenta centímetros de ancho y un metro veinte centímetros de
alto; estaba diseñado para proteger todo el cuerpo del soldado, que era bastante más
pequeño que e! del hombre promedio en la actualidad. El escudo estaba hecho de un
pedazo sólido de madera y se cubría con metal o cuero resistente y tratado con aceites.
• La fe se refiere a la confianza básica en Dios, la fe en Cristo que se apropia de la
salvación y continúa trayendo bendición y fortaleza a medida que confía en Él para
recibir provisión y ayuda diarias. La esencia del cristianismo es creer que Dios existe y
que recompensa a quienes lo buscan (He. 11:6); depositar una confianza total en su
Hijo como el Salvador crucificado, sepultado, resucitado y ascendido; obedecer las
Escrituras como su Palabra infalible con plena autoridad; y esperar con amor la
segunda venida del Señor. La gran declaración de Habacuc de que "el justo por su fe
vivirá" (Hab. 2:4) es citada y reafirmada en dos ocasiones por Pablo (Ro. 1:17; Gá.
3:11), y una vez por el escritor de Hebreos (10:38).
tomar el yelmo de la salvación
• Por supuesto, la función del yelmo era proteger la cabeza
de cualquier herida,
• El hecho de que el yelmo esté relacionado con la salvación
indica que los golpes de Satanás están dirigidos a la
seguridad y la certidumbre del creyente en Cristo. Los dos
peligrosos mas de la espada espiritual de Satanás son el
desánimo y la duda.
• Los únicos que pueden tomar cualquier parte de la
armadura de Dios, y los únicos que están involucrados en
esta lucha sobrenatural contra Satanás y sus fuerzas
demoníacas, son aquellos que ya han sido salvos.
• Si perdemos esperanza en la promesa futura de salvación,
no puede haber seguridad en el presente. Sin duda alguna
esta es la razón por la que Pablo llama esta misma parte
de la armadura "yelmo" cuando habla de "la esperanza de
salvación" (1 Ts. 5:8)
• El yelmo de la salvación es esa gran esperanza de
salvación final que nos da la plena confianza y seguridad
de que nuestra lucha presente con Satanás no durará para
siempre
Y la espada del espíritu que es la
palabra de Dios.
• La espada a que Pablo se refiere aquí es la machaira, que tenía diversas longitudes entre
quince y treinta centímetros. Era la espada común que portaban los soldados regulares
que se desplazaban a pie, y también era el arma principal en el combate cuerpo a cuerpo.
• La espada del Espíritu es primero que todo un arma defensiva, capaz de interceptar y
desviar los golpes de un oponente. Es el arma suprema del creyente para su defensa
contra las arremetidas de Satanás. No obstante, a diferencia del escudo que da una
protección amplia y general, la espada puede deshacer un ataque solo si se maneja con
protección y habilidad. Debe atajar el arma enemiga en el lugar y momento exactos en
que se realiza el avance ofensivo.
• Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir,
para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente
preparado para toda buena obra. 2tim. 3:16-17
• la palabra de Dios es la fuente de victoria sobre nuestro gran enemigo
espiritual y nuestra arma más poderosa en contra de Satanás.
• Como Jesús lo hizo en el desierto, necesitamos aplicar verdades
específicas de las Escrituras para contrarrestar falsedades satánicas
específicas.
• La espada del Espíritu también es un arma ofensiva capaz de infligir
golpes al igual que neutralizar los del enemigo. La Biblia, siendo "la
palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos
filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los
tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
• La palabra de Dios es tan poderosa que transforma a los hombres al
trasladarlos del dominio de la falsedad al imperio de la verdad, del campo
de las tinieblas al reino de la luz, y del dominio del pecado y la muerte al de
la justicia y la vida. Cambia la tristeza por gozo, la desesperanza por
esperanza, la infructuosidad por crecimiento, la inexperiencia por madurez
y el fracaso lo convierte en éxito. Cada vez que la Palabra de Dios es usada
para conducir una persona a la salvación, da testimonio de su poder para
hendir con un boquete irreversible el dominio de tinieblas de Satanás y
traer la luz de vida a un alma perdida.
• . Aquí es donde se puede ver el gran poder ofensivo de la espada del
Espíritu, cuando convierte un alma del pecado a la salvación.