LA IMPUTABILIDAD
CONTINUACION TEMA VII.
Concepto de
Imputabilidad
IMPUTABILIDAD
LA
IMPUTABILIDAD
LA
IMPUTABILIDAD
LA
RESPONSABILIDAD
LA
IMPUTABILIDAD
LA
PUNIBILIDAD
EN EL DELITO
LA PUNIBILIDAD
La punibilidad es un elemento secundario del delito, que consiste en el
merecimiento de una pena, en función o por razón de la comisión de
un delito; dichas penas se encuentran señaladas en nuestro Código Penal.
Punible es un adjetivo que refiere a lo susceptible o merecedor de
ser castigado. Un castigo, por otra parte, es una sanción o una pena que se
aplica sobre quien incumplió una ley, una norma, etc. Esto quiere decir que
una conducta punible es aquella que, por sus características, puede o debe
recibir una punición.
PUNIBILIDAD
La Punibilidad como elemento del delito, se refiere a aquella conducta
sobre la que existe la posibilidad de aplicar una sanción o una pena, desde el
punto de vista jurídico. Ya que ni siempre; ni ante cualquier delito es
aplicable una pena; el elemento de la punibilidad define justamente, la
posibilidad de que una pena sea aplicada, y de ahí la importancia del estudio
de la punibilidad y el delito.
LA PUNIBILIDAD
Debemos decir que hay una parte de la doctrina que no considera a la
punibilidad como un elemento del delito, manteniendo por ejemplo
que se trata de una consecuencia de este, pero no de un elemento
del mismo.
LA PUNIBILIDAD
Por regla general, puede afirmarse que estamos ante un delito cuando se
constata la existencia de un comportamiento típico, antijurídico y
culpable. No obstante, en algunos casos excepcionales, y por razones de
oportunidad o de política criminal, aún es preciso comprobar la concurrencia
o ausencia de algún factor adicional para afirmar que dicho comportamiento
es punible. o excusas absolutorias; en tales casos, aunque existe
merecimiento de pena (juicio de antijuricidad y de culpabilidad), el legislador
ha considerado que no hay necesidad de pena.. Por ejemplo una excusa
absolutoria.
ELEMENTOS NEGATIVOS DEL DELITO
Y entre los elementos negativos del delito: ausencia de acción,
atipicidad, causas de justificación, inculpabilidad.
Elemento negativo del delito. Ocurre cuando falta una manifestación
exterior consiente de realizar la acción, es decir si se realiza pero
únicamente en cuanto a la manifestación física no psicológica, existiendo
ausencia de voluntad que lo haya dirigido.
FUNCION ELEMENTOS NEGATIVOS DEL
DELITO
Su aspecto negativo de la antijuridicidad se basa en las causas de
justificación, las de culpabilidad, lo que nos da un impedimento
para imponérsele una pena al autor del comportamiento típico, ya
que las mismas leyes disponen de una licitud de los hechos, en virtud de la
protección del bien jurídico tutelado.
CLASIFICACION DE LOS DELITOS
Los delitos pueden ser de dos formas: dolosos o culposos. Se considera un
delito doloso cuando la persona acepta el resultado, o cuando es el resultado
de la realización de una conducta. Hay una voluntad consciente en la
ejecución.
Leves: delitos que se castigan con una pena leve, como amenazas o
hurtos. Graves: infracciones con pena grave como asesinato, tráfico de
drogas o secuestro. Menos graves: delitos con penas menos graves, es el
caso del vandalismo
Clasificación de los delitos
Por la forma de acción
1.Omisión: la persona denominada activa no permite que se dé la conducta que la ley prohíbe u
ordena.
2.Comisión: la persona es la que realiza el delito de primera mano. Un buen ejemplo es el robo,
donde el sujeto es capaz de llevarse el dinero de otro empleando fuerza sobre las cosas o violencia e
intimidación sobre la persona. También se incluyen los delitos de matar o lesionar, entre otros.
3.Omisión propia: la puede cometer cualquier persona, puesto que se trata de un acto que la ley
obliga a la sociedad en general. Un ejemplo de ello ocurre cuando una persona observa un accidente
de tráfico y no se detiene para auxiliar a las víctimas.
4.Omisión impropia: solo lo pueden cometer aquellas personas que actúan como garantes en
relación a las víctimas. Como por ejemplo, cuando los progenitores no pagan las pensiones y, por
tanto, no dan alimentos a sus hijos.
Clasificación de los delitos
Por calidad del sujeto
1.Propios o comunes: delitos que, según la ley, los puede realizar
cualquier persona.
2.Impropios o especiales: delitos que son expresados por la ley que
nombra a aquellos que únicamente pueden llevarlos a cabo. Pueden ser los
delitos de malversación o prevaricación.
Clasificación de los Delitos
Según los sujetos intervinientes
1.Cooperador: aquel que presta al autor del delito una ayuda imprescindible.
2.Inductor: incita a cometer un delito.
3.Autoría: quienes realizan por sí solos el hecho delictivo.
Por la forma procesal
4.Públicos: aquellos delitos que cualquier persona puede denunciar, como un asesinato o un
hurto.
5.Semipúblicos: la denuncia solo la presenta el agraviado, el ministerio fiscal o el representante
legal. Un ejemplo son los delitos de acoso o la revelación de secretos.
6.Privados: solo los denuncia el perjudicado o el representante legal, suelen ser delitos por
injurias y calumnias.
Clasificación de los Delitos
Por la forma de ejecución
1.Instantáneos: el delito se consuma en el momento que se lleva a cabo la acción, como
en el robo o el homicidio.
2.Permanentes: el delito es consumado cuando se realiza la acción, pero continúa
consumándose después, como en el secuestro.
3.Continuados: se comete una serie de delitos de manera continuada hasta consumar el
delito final, como suministrar veneno a alguien poco a poco.
4.Conexos: los delitos se llevan a cabo en tiempos y lugares diversos, pero con un objetivo
común. Es el caso de romper una ventana y luego, robar algo del interior de la casa.
5.Flagrantes: los delitos se cometen en público, como los ladrones que han sido
descubiertos rompiendo esa ventana.
Por el bien jurídico vulnerado
1.Simple: lo que se vulnera con el delito es un solo bien jurídico, como el homicidio.
2.Complejo: al hacer el delito se vulneran más bienes jurídicos, como violar y después matar.
Por las formas de culpabilidad
3.Doloso: cuando se es consciente de que se está cometiendo el delito y el daño.
4.Imprudente: los que se cometen, pero no hay voluntad de hacerlos.
5.Preterintencional: cuando hay dolo para hacer el delito, pero luego los daños son mucho mayores.
Por el daño causado
6.De lesión: para que haya delito, tiene que haber una lesión.
7.De peligro: los delitos no tienen porque tener una producción de un daño, solo con que exista riesgo
ya es delito. Como la conducción temeraria.
Clasificación de los delitos
Por el resultado
1.Formales: delitos que se sancionan por el comportamiento de la persona, como
un falso testimonio.
2.Materiales: son delitos que exigen un resultado, como los delitos de lesiones.
Por su gravedad
•Leves: delitos que se castigan con una pena leve, como amenazas o hurtos.
•Graves: infracciones con pena grave como asesinato, tráfico de drogas o secuestro.
•Menos graves: delitos con penas menos graves, es el caso del vandalismo, por
ejemplo.
Objetos del delito
Objetos del delito: es la persona, cosa, bien o interés penalmente
protegido.
El objeto del delito es la persona, bien, cosa o interés que protegido
por las leyes penales. En el derecho penal se distinguen dos tipos de
objetos, el material y el jurídico.
De las definiciones anteriormente citadas, así como las que se señalaron en
párrafos anteriores, nos muestran como elementos del delito, según su
concepción positiva y negativa, son los siguientes: Positivos Negativos. b)
Tipicidad b) Ausencia de tipo o atipicidad. c) Antijuricidad c) Causas de
justificación.
CONCURSO REAL DE DELITOS
El concurso real se produce cuando una misma persona comete varios
hechos constitutivos de varios delitos. Aquí se produce una pluralidad de
acciones y de delitos. Según lo dispuesto en el artículo 69, cuando se produce un
concurso real se aplica el principio de acumulación.
En derecho penal se conoce como concurso real, también denominado concurso
de leyes, concurso de delitos o concurso de normas, a aquella situación en la que
varios hechos independientes entre sí son juzgados una sola vez. delitos o faltas.
El concurso real se aplica en el caso de que, durante la comisión de un
delito se realicen varios actos de carácter ilegal, los cuales deben
tratarse de diferentes tipos penales
CONCURSO REAL DE DELITOS
El concurso de delitos es una figura penal a través de la que se cometen varios hechos
punibles como consecuencia de una o más acciones. En estos casos, se puede
infringir más de un artículo del Código Penal o el mismo varias veces.
l Concurso de delitos es un fenómeno jurídico que se produce cuando una persona realiza
una pluralidad de hechos constitutivos de delito como consecuencia de una o
varias acciones (u omisiones). En el caso de tratarse de varias acciones, ninguna puede
haber sido ya enjuiciada pare que se aplique el concurso de delitos.
l responsable de dos o más delitos o faltas se le impondrán todas las penas
correspondientes a las diversas infracciones para su cumplimiento simultáneo, si fuera
posible, por la naturaleza y efectos de las mismas.
Artículo 69 del Código Penal
CONCURSO IDEAL DE DELITOS.
En el concurso ideal un sujeto activo realiza una sola acción que vulnera
varios preceptos penales o infringe varias veces el mismo precepto.
Es decir, que con una única acción se cometen varios hechos punibles.
A su vez, la doctrina diferencia entre concurso homogéneo (si se vulneran los
mismos preceptos) y concurso heterogéneo (si se vulneran hechos delictivos
diferentes con una única acción).
El concurso ideal se castiga con la pena prevista para la acción más
grave, sin que pueda exceder de la suma de las penas que se aplicarían si se
enjuiciaran las acciones por separado. Si la pena excede de ese límite, las
infracciones se castigarán por separado.
CONCURSO DE DELITOS.-
El concurso real se produce cuando una misma persona comete varios
hechos constitutivos de varios delitos. Aquí se produce una pluralidad
de acciones y de delitos.
Según lo dispuesto en el artículo 69 cuando se produce un concurso real se
aplica el principio de acumulación. Es decir, que al sujeto activo se le
imponen todas las penas que correspondan por las diversas infracciones que
haya cometido.
En principio, el cumplimiento de estas penas es simultáneo, pero, si no es
posible, se sigue el orden de su respectiva gravedad para su cumplimiento
sucesivo en cuanto sea posible.
CONCURSO IDEAL DE DELITOS
El concurso ideal se produce cuando un solo hecho produce dos o más
delitos, por ejemplo, una persona se que se resiste a la autoridad forcejeando
gravemente contra la autoridad y al mismo tiempo en dicho forcejeo produce
lesiones leves a uno de los policías.
En el concurso ideal concurren dos o más figuras delictivas previstas en el
código penal, para calificar una conducta. En el concurso real no se trata de un
hecho único, sino de una pluralidad independiente de conductas delictivas.
Estamos ante un concurso ideal cuando un solo hecho constituye dos o más
infracciones penales. La doctrina distingue entre concurso ideal homogéneo
(los delitos son iguales) y concurso ideal heterogéneo (delitos distintos).
OBJETOS DEL DELITO
El objeto del delito es la persona, bien, cosa o interés que protegido
por las leyes penales. En el derecho penal se distinguen dos tipos de
objetos, el material y el jurídico que mas adelante analizamos.
El objeto jurídico es el bien jurídico o valor que protege el derecho
penal y que el delito perturba. El objeto jurídico nunca coincide con el
objeto material y las mutaciones o alteraciones que pueda sufrir serán
relevantes para el derecho penal solo si son consecuencia de la afectación al
bien jurídico.
OBJETO DEL DELITO
El Objeto del delito es la persona o cosa sobre la que recae la acción
del sujeto activo.
Al Objeto del delito tambien se le conoce con el nombre de Objeto Material de
delito, e inclusive, actualmente, es conocido con el nombre de Objeto Material
de la Acción
Objeto del delito puede ser:
1.la persona (individual o colectiva),
2.los animales o
3.las cosas inanimadas.
OBJETO DEL DELITO
El objeto material no se da en todos los delitos; los de simple actividad (p.
ej., el falso testimonio, y los de omisión simple (p.ej., omisión de denuncia,
carecen de objeto material.
En algunos delitos pueden coincidir el objeto material y el sujeto pasivo, como
puede ser en el homicidio Sin embargo en otros delitos, se diferencian
claramente. En el robo, el objeto material de la acción es la cosa, el sujeto
pasivo es el titular del interés o bien jurídico violado: el dueño de la cosa.
El objeto material del delito no debe confundirse con el instrumento del delito
que son los objetos con que se cometió el delito, un cuchillo en un homicidio,
una palanca en caso de robo de vivienda, etc.
OBJETO DEL DELITO
El Objeto Jurídico o Bien Jurídicamente Protegido es el bien tutelado por el Derecho mediante la
amenaza penal. Es el bien o interés que está protegido por el Derecho, "lo que" la norma, mediante la
amenaza de la pena, tiende a tutelar, a cuidar, de posibles agresiones.
En la falsificación de entradas (CP, 195) el objeto material, es la entrada falsa, es la cosa sobre la que recae la
acción, el BJP que es vulnerado es la fe pública. Es este bien que la ley penal protege. En el robo (CP, 331) el
BJP es el derecho a la propiedad (Título XII Delitos contra la Propiedad), el objeto material es la cosa del robo.
En el delito de lesiones (CP, 270 - 275) el BJP es la integridad corporal. En el delito de la calumnia (CP, 283) el
BJP es la buena fama, el honor.
El bien jurídico es el instrumento para interpretar los tipos penales.
Por bien se entiende toda cosa apta para satisfacer una necesidad humana. En consecuencia, puede ser objeto
jurídico del delito un objeto del mundo externo o una cualidad del sujeto. Pueden tener naturaleza corpórea o
incorpórea: vida, integridad corporal, honor, libertad sexual, seguridad.
Conceptualmente se puede separar de la noción de bien, el de interés. Se entiende por interés a la valoración
por parte del sujeto de la aptitud de la cosa (del bien) para satisfacer una necesidad
OBJETO DEL DELITO
En todo delito se da:
•Un sujeto, el que quebranta la norma penal positiva ;
•Un objeto material, la cosa u objeto sobre la que recae la acción del sujeto :
la cosa en el robo;
•Un objeto jurídico, el derecho vulnerado: la seguridad nacional, la integridad
física;
•Una víctima, sea individual, como en el homicidio, o abstracta, como el
Estado al revelarse un secreto de armamento a otra nación;
•Un vinculo que enlace al autor con el hecho, y del que nace la
responsabilidad.
BIEN JURIDICO TUTELADO
os bienes jurídicos tutelados son aquellos derechos que se estiman como valiosos
dentro de la vida social y por ello son protegidos contra aquellos que se atreven a
dañarlos, menoscabarlos o afectarlos de cualquier forma contraria a su naturaleza.
os bienes jurídicos que tutela el derecho penal son los más necesitados de
protección por el valor que representa el objeto de tutela como son la vida, la
libertad, el patrimonio, la seguridad, la salud entre otros.
El bien jurídico tutelado hace referencia a la protección jurídica que se otorga
cuando distintos intereses humanos son receptados y regulados por el derecho de
manera tal que se transforman en bienes jurídicos con un estatus especial del que
se derivan consecuencias jurídicas.
BIEN JURIDICO TUTELADO
cuando en derecho se hace referencia al bien jurídico, nos estamos refiriendo a todo
bien o valor de la vida de las personas que es protegido por la ley. Se trata
de algo, ya sea tangible o intangible, considerado valioso a un nivel que merece una
garantía legal de no ser quebrantado por la acción de un tercero.
El bien jurídico es aquella realidad valorada socialmente por su vinculación con la
persona y su desarrollo. Vida, salud, integridad, libertad, indemnidad,
patrimonio son bienes jurídicos.
El bien jurídico protegido del delito de homicidio es la vida humana independiente
y el objeto material es la persona viva. Además, el Código Penal diferencia entre
varios tipos de homicidio: el homicidio doloso, el homicidio imprudente (grave o
menos grave) y el homicidio preterintenciona
AUTORIA Y PARTICIPACION
El tema de la “AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” en el derecho penal, busca dar
respuesta al asunto de quién o quiénes son los autores de un delito y
quién o quiénes sus partícipes.
Autor es el individuo que realiza un aporte causal con voluntad de
autor. Partícipe es aquel que quiere apoyar al autor, tiene voluntad de
partícipe. Su voluntad es dependiente de la del autor.
Participación significa intervención en hecho «ajeno». En concreto, existe
participación cuando se interviene en el hecho antijurídico de un autor. Se
habla entonces de aportaciones dependientes, accesorias. La participación
es, en efecto, accesoria o secundaria en cuanto que depende de la autoría.
AUTORIA Y PARTICIPACION
Autores. Es autor quien realice la conducta punible por sí mismo o utilizando a
otro como instrumento. Son coautores los que, mediando un acuerdo común,
actúan con división del trabajo criminal atendiendo la importancia del aporte.
formas de participación: Como vimos al principio, las formas de participación
son tres: instigación, complicidad necesaria (o primaria), y complicidad
no necesaria (o secundaria).
Por una parte, tenemos el autor material del hecho, es decir, aquel que recibe
la imputación física, que es quien obró el hecho o acto, y por otra, al
autor jurídico del daño, que será aquel al que se le asigne la responsababilidad
por los daños causados.
AUTORIA Y PARTICIPACION
Es la persona que directamente ejecuta la acción delictiva. Así, por ejemplo, será autor directo de un homicidio
quien por sí mismo dispara a una persona matándola en el acto. Ello por haber realizado directamente el acto de matar.
El principal límite de la autoría mediata se establece cuando el ejecutor directo no haya perdido el dominio del hecho.
Mientras que el autor inmediato ejecuta física y corporalmente el delito, el que lo realiza de forma mediata
no lo ejecuta de propia mano, sino a través de otro “del que se sirve como instrumento”.
Es aquella en la que el autor no llega a la realizar directa ni personalmente el delito. El autor se sirve de otra
persona, generalmente, no responsable penalmente, quien, al final de cuentas, realiza el hecho típico.
Se trata de un caso de autoría, en el que el agente (autor mediato) realiza el tipo legal sirviéndose, consciente
y voluntariamente, del autor directo de la acción típica, quien debe tener la capacidad de cometer
acciones.
A modo de ejemplo, sería autor mediato aquel que le pidiese a alguien que sustrajese un objeto haciéndole
creer que el objeto es de su propiedad, de modo que la persona que utiliza como instrumento pensaría que
simplemente está cogiendo algo para entregárselo a su legítimo dueño, haciéndole un favor a éste, cuando en ...
AUTORIA Y PARTICIPACION
La autoría mediata por coacción, es decir, cuando hay una amenaza de por
medio. -La autoría mediata por error, que ocurre cuando se crea intencionalmente
un error en el intermediario para que realice el acto delictivo.
Conforme a lo anterior, el autor mediato es quien (sujeto de atrás) realiza el hecho
mano de propia mano, sino por medio de otra persona (sujeto delante), al que utiliza
como instrumento, asimismo, no responde por lo que hace el otro, si no por lo que el
realiza a través de otro.
Se hace énfasis en que solo puede catalogarse como coautor a quien interviene
durante la ejecución del delito, mientras que aquel que preste una ayuda posterior,
así actúe en desarrollo de acuerdo previo, sería catalogado como cómplice.
EL ITER CRIMINIS
Iter criminis es una locución latina, que significa «camino del delito», utilizada en Derecho penal para referirse
al proceso de desarrollo del delito, es decir, las etapas que posee, desde el momento en que se idea la comisión
de un delito hasta que se consuma.
Por lo tanto, el iter criminis es un desarrollo dogmático, creado por la doctrina jurídica , con idea de diferenciar
cada fase del proceso, asignando a cada fase un grado de consumación que permita luego aplicar las diferentes
penas.
El iter criminis o camino del delito son las diferentes fases que atraviesa una persona desde que en su mente se
produce la idea de cometer un delito hasta que efectivamente lo lleva a cabo. Lo importante de estas fases es
diferenciar cuál de ellas es relevante para el Derecho Penal. Diferenciamos por tanto dos fases: fase interna y
fase externa del camino del delito.
El delito, es un fenómeno psíquico-físico, pues este nace en la mente del autor y se consuma materialmente a
través de la ejecución de una acción que produce un resultado, el delito también es una infracción del deber
ético-social. A esta estructura que sigue el delito se le denomina, iter criminis, y se inicia desde la idea
delictiva hasta la consumación del delito, en este trayecto pueden distinguirse varios momentos.
EL ITER CRIMINIS
l respecto de esto, también se señala es el conjunto de actos sucesivos que sigue el
delito en su realización. En muchos casos el delito no aparece de pronto, sino que sigue
un proceso que los clásicos denominaban “iter criminis” o “camino del delito”. Antes de
producirse el resultado, partimos de la simple idea de cometer un delito, idea que surge
en la mente del delincuente o agresor, y que termina con la consumación de ese ilícito
penal. Todos los actos que van desde la ideación del delito, hasta su consumación es el
“iter criminis”. Por lo tanto, desde el surgimiento de la idea acerca del hecho criminal en
la mente del sujeto, hasta el agotamiento del delito, existen diversos momentos o etapas
que se dan en la realización del mismo. La importancia de las distintas fases reside en
que algunos de los actos son punibles, pero otros no los son. Con relación al denominado
“iter criminis” el derecho penal interviene en el momento en que comienza a
exteriorizarse la voluntad del autor.
El ITER CRIMINIS
Fase interna
La fase interna del delito es la que sucede en la mente del autor y no puede, en ningún caso, ser objeto del Derecho
penal, porque es necesaria la exteriorización mediante acciones u omisiones de ese hecho delictivo. Todo ello se
basa en el principio cogitationis poenam nemo patitur, aforismo latino que significa que con el mero pensamiento
no es punible (sancionable). Se produce la ideación, la deliberación y la resolución del delito.
La fase interna se halla constituida por todos los momentos del ánimo a través de los cuales se formaliza la
voluntad criminal y que preceden a su manifestación. Se distinguen: la ideación del delito, la deliberación y la
resolución criminal. La fase interna es por sí sola irrelevante, el derecho penal interviene a partir de la
manifestación de la voluntad. Como sabemos el derecho penal sanciona conductas y no pensamientos.
Fase externa
En cuanto a la fase externa es la materialización de la idea, y en esta fase sí que ya puede intervenir el Derecho
Penal. El problema en este caso es determinar a partir de qué momento nos encontramos ante una acción u
omisión punible, y para ello la doctrina ha diferenciado dos grandes grupos, los actos preparatorios y los actos
ejecutivos.
EL ITER CRIMINIS
Actos preparatorios
En esta fase el autor del delito se provee de los materiales o conocimientos necesarios para llevar a cabo su delito. Éstos
son actos equívocos y multívocos: es decir, tienen varios significados y varios sentidos posibles, siendo actos susceptibles
de varias interpretaciones. Los actos intermedios se consideran un momento intermedio entre la fase interna y la ejecución
del delito, y pueden ser considerados punibles. Tienen tal consideración los siguientes:
1.Conspiración: se trata del concierto entre dos o más sujetos para ejecutar un delito y resolución ejecutable. Para que se
produzca es necesario :
1. El concurso de dos o más personas que reúnan las condiciones necesarias para poder ser autores del delito
2. El concierto de voluntades entre ellas o pactum scaleris
3. La resolución ejecutiva de todas y cada una de ellas, o decisión sobre la efectividad de lo proyectado
4. Que dicha resolución tenga por objeto la ejecución de un delito concreto, y que este sea de los que el legislador ha considerado
especialmente merecedor de punibilidad
5. Que exista un lapso relevante entre el proyecto y la acción que permita apreciar una mínima firmeza de la resolución, ya que
no puede ser repentina y espontáneamente
6. Que no se haya dado comienzo a la ejecución delictiva, pero sí se haya tomado la decisión de iniciar una actividad concreta que
manifieste la voluntad de delinquir
ITER CRIMINIS
•Provocación para delinquir: se trata de procurar la perpetración de un delito.
•En este caso, el provocador no necesariamente ha de tomar parte directa y materialmente en el acto,
• solo se exige que intente determinar en otros la ejecución de un hecho delictivo. Se requiere:
1.Iniciativa para la ejecución de hechos delictivos
2.Que el destinatario lo perciba, ya sean uno o varios destinatarios
3.Que tenga la finalidad de convencer a los receptores del mensaje
4.Ausencia de inicio de la ejecución
EL ITER CRIMINIS
En cuanto a los actos ejecutivos: el principio es contrario, es decir, que todos los actos
son punibles. Se han utilizado varias teorías para diferenciar los actos preparatorios y
los actos ejecutivos:
1.Teorías subjetivas: serían aquellas para las cuales lo determinante es la opinión
del autor sobre su plan criminal.
2.Teoría objetivo-material: según esta teoría, los que se encuentran unidos a los
actos ejecutivos de manera que son parte de aquellos.
Los actos ejecutivos, en definitiva, son aquellos en que el sujeto comienza la ejecución
del delito, independientemente de que este se termine produciendo o no: es decir, que
sea consumado (parcial o totalmente) o que se quede en tentativa de delito.
DELITO CONSUMADO Y DELITO
FRUSTRADO
En el derecho penal. el delito se entiende consumado desde que hay inicio de ejecución,
sin atender si se producen o no los resultados esperados. No obstante, la doctrina y
algunas legislaciones extranjeras distinguen entre el delito efectivamente consumado y el
que no alcanza a serlo:
•Delito consumado: Cuando el delito se desarrolla y produce sus efectos en forma
integral.
•Delito frustrado: Tiene lugar cuando alguien ha realizado, con el objeto de cometer un
delito, todo lo necesario para consumarlo y, sin embargo, no lo ha logrado por
circunstancias ajenas a su voluntad. Se diferencia de la tentativa de delito en que, en
este caso, el fracaso en la obtención del resultado delictivo se debe a la voluntad de un
tercero, pero si que se hayan ejecutados todos los actos necesarios para la consumación.
LA PENA Y LA TEORÍA DEL DELITO
La teoría del delito dentro del quehacer del proceso penal y, más
concretamente, dentro del derecho penal, representa uno de los
instrumentos más importantes para establecer la responsabilidad penal de
una persona procesada por la supuesta comisión de un hecho delictivo. En
este sentido, la teoría del delito señala una serie de parámetros que, en
cada caso en particular, deben ser analizados con la finalidad de establecer
si se ha dado la afectación a un bien jurídico considerado fundamental, y por
ende, si la potestad persecutoria que ejerce el Ministerio Público, debe
aplicarse o no.
LA PENA Y LA TEORIA DEL DELITO
Es por ello que el análisis de lo que presuntamente constituye un ilícito,
obliga a su revisión en estos tres estadios. El cumplimiento de los diversos
requisitos que conforman cada uno de estos estadios, va a originar el
carácter de ilícito de la conducta acusada. De esta manera, el análisis de
cada uno de ellos implica una tarea seria, cuidadosa, pero, sobre todo,
sumamente técnica que demanda del estudioso (a) de la teoría del delito,
conocimientos claros para su aplicación
LA PENA Y LA TEORIA DEL DELITO
Por tanto, no podría concebirse el dictado de una sentencia condenatoria en contra de una
persona acusada, si antes dicha conducta no ha sido analizada a la luz de lo que informa la
teoría del delito, como medio idóneo para verificar el carácter delictivo de la misma.
En esta misma orientación, la falta de acción, la atipicidad de la conducta, la confluencia de
una causa de justificación en dicha conducta, o la inimputabilidad de la persona acusada,
podrían señalar que la conducta no puede ser considerada delictiva y POR LO TANTO, debe
cesar la facultad represiva del Estado que, en su nombre y el de la colectividad, lleva a cabo el
Ministerio Público.
Precisamente por la importancia que representa la teoría del delito, como método de análisis y
garantía para el procesado(a), debe aplicarse a todas aquellas conductas investigadas como
delictivas, lo cual hace necesaria su revisión, destacando los requisitos que la conforman y su
función garantizadora dentro del derecho penal
LA PENA A LA LUZ DE LA TEORIA DEL
DELITO.
La analogía e interpretación restrictiva.
Por tal se entiende la prohibición de aplicar la ley penal, a otros supuestos para los cuales no está
expresamente señalada la ley. En doctrina se le ha definido de la siguiente forma:
La prohibición de extender la ley penal por analogía en perjuicio del afectado ya sea a la hora de fijar los
presupuestos de la penalidad, ya sea en la determinación de la pena, es la exigencia central que impone
el principio de legalidad al juez penal (nullun crimen, nullun poena lege stricta).
Esta prohibición incluye también lo que una generosa determinación conceptual del derecho
consuetudinario entendía como consecuencia de la misma: un derecho judicial que, en perjuicio del
afectado, va más allá de lo que permite el marco legal
En la doctrinal sobre este principio, se ha señalado: Otra consecuencia del principio de legalidad, es que
aún cuando exista algún vacío o laguna en el ordenamiento: o bien, por mucho que se estime la
necesidad de incriminar una conducta no sancionada por ley; o considerar como agravante una situación
no prevista en el texto legal; es absolutamente prohibida la interpretación analógica de la norma penal.4
LA PENA A LA LUZ DE LA TEORIA DEL
DELITO
Prohibición de sancionar, mediante la imposición de una pena, conductas
que no se encuentran tipificadas en la ley.
En este sentido, No podrá imponerse sanción alguna, mediante aplicación
analógica de la ley penal”. Y Deberán interpretarse restrictivamente las
disposiciones legales que coarten la libertad personal o limiten el ejercicio de
un poder o derecho conferido a los sujetos del proceso.
En esta materia, se prohíben la interpretación extensiva y la analogía
mientras no favorezcan la libertad del imputado ni el ejercicio de una
facultad conferida a quienes intervienen en el procedimiento.
LA PENA Y LA TEORIA DEL DELITO
La pena es un instrumento con los que cuenta el Estado para
garantizar el cumplimiento de la norma. Es una privación o restricción
de bienes jurídicos establecida por la Ley e impuesta por el órgano
jurisdiccional competente al que ha cometido un delito.
La pena supone la privación de un derecho normalmente reconocido a
los ciudadanos (su vida, allí donde todavía se establezca la pena de
muerte, su indemnidad e integridad corporal, donde aún se admitan los
castigos físicos, su libertad, en el caso de la prisión o de otras penas
privativas o restrictivas de este derecho.
LA PENA
La pena supone la privación de un derecho normalmente reconocido a los
ciudadanos (su vida, allí donde todavía se establezca la pena de muerte, su indemnidad e
integridad corporal, donde aún se admitan los castigos físicos, su libertad, en el caso de la
prisión o de otras penas privativas o restrictivas de este derecho ..
Clasificación de las penas
•Penas corporales.
•Penas infamantes.
•Penas inhabilitantes.
•Penas privativas de libertad.
•Penas pecuniarias.
PENAS INFAMANTES
Aquellas que afectan el honor o dignidad de la persona. En el pasado,
algunas penas corporales, como los azotes o la crucifixión, eran ejecutadas
en público, para añadir el efecto de infamia en la persona del condenado.
La pena es un fin en sí mismo, es decir, su función es restablecer el daño
causado. Es decir, al considerar a un delito como el daño que se hace al
orden social determinado (contemplado en la ley) entonces se aplica una
pena con el fin de que devuelva el orden social.
LA PENA Y SUS FINES
si, la función de la pena es también relevante para discutir los marcos penales previstos en la ley, en
la medida que se entiende, por ejemplo, que la función de la pena es la resocialización, difícilmente
podrán considerarse legítimas penas privativas de libertad como la cadena perpetua que niegan la
posibilidad de reinserción social del condenado.
La misma relación de coherencia con la función de la pena debe observarse en su imposición judicial.
Así, por ejemplo, en una concepción retributiva de la pena, la pena adecuada al hecho solamente
será aquélla que se corresponda con la culpabilidad del autor, sin importar si con ello se contribuye o
no a la prevención general o a la resocialización del delincuente. Por el contrario, en una visión
preventivo-general de la pena, el juez se guiará por los fines de intimidación, imponiendo la pena
como confirmación de la amenaza penal y dejando de lado, en principio, consideraciones referidas a
la culpabilidad del autor. Por el contrario, si el criterio rector del juez fuese la resocialización del reo,
entonces podría encontrar legitimidad la aplicación de una pena indeterminada que sólo terminaría si
es que se cumple la finalidad de una efectiva resocialización del reo.
TEORIAS SOBRE LA PENA
Las teorías absolutas de la pena
Las teorías absolutas de la pena sostienen que la pena tiene la misión trascendental de realizar el
valor Justicia. Por lo tanto, no se encuentran informadas por criterios de utilidad social.
Este punto de partida es asumido por las llamadas teorías retributivas de la pena que la definen
como retribución por una lesión culpable. En su versión subjetivo-idealista, Kant sostiene que la
ley penal es un imperativo categórico que impone la razón del sujeto individual sin atender a
consideraciones de carácter utilitarista .
El carácter estrictamente ideal de esta concepción de la pena se pone de manifiesto en el
extendido ejemplo de la isla propuesta por el profesor de Königsberg, en donde llega a afirmar
que ,si la sociedad de una isla decide disolverse, debe ejecutarse hasta el último asesino que se
encuentre en prisión4 . La idea central de esta concepción es que la pena debe ser impuesta por
imperativos de la razón, aunque su ejecución no sea necesaria para la convivencia social.
TEORIAS SOBRE LA PENA
El rechazo a las teorías absolutas de la pena se encuentra, más bien, en la opinión
general de que la existencia del Derecho penal depende de la existencia de la
sociedad, de manera que resulta imposible imaginar un Derecho penal desligado de
su utilidad social.
Las teorías relativas de la pena La comprensión del Derecho penal como fenómeno
social nos lleva necesariamente a las teorías relativas de la pena, es decir, a aquellas
teorías que entienden que la pena debe cumplir necesariamente una función social.
El consenso doctrinal llega, sin embargo, sólo hasta este punto, comenzando a
romperse cuando se tiene que determinar cuál esta función social. Si bien se suele
reducir las teorías relativas a las que procuran fines de prevención, lo cierto es que
cabe también otra orientación: las teorías de la reparación o reestabilización10.
LAS TEORIAS DE LA PREVENCION
Las teorías de la prevención sostienen que la función de la pena es motivar al delincuente o a
los ciudadanos a no lesionar o poner en peligro bienes jurídicos penalmente protegidos.
Como puede verse, la prestación social del Derecho penal (la protección de bienes jurídicos)
tiene una incidencia directa sobre el individuo a través de la motivación. Este efecto
motivatorio puede recaer sobre todos los ciudadanos en general o solamente sobre el sujeto
delincuente.
Con base en estas dos posibilidades, la doctrina ha diferenciado dos formas distintas de
prevención: la prevención general y la prevención especial.
a) Prevención general La teoría de la prevención general establece que la función motivatoria
del Derecho penal se dirige a todos los ciudadanos. La forma cómo tiene lugar este proceso
motivatorio es precisamente lo que diferencia las dos variantes que existen al interior de esta
teoría: la prevención general negativa y la prevención general positiva.
LAS TEORIAS DE LA PREVENCION
La teoría prevención general negativa se caracteriza por ver a la pena como
un mecanismo de intimidación para motivar a los ciudadanos a no lesionar
bienes jurídicos penalmente protegidos. Este proceso de motivación a través
de la intimidación puede verificarse en dos momentos distintos del sistema
penal: - En la norma penal: La prevención general negativa mediante la
conminación penal contenida en la norma penal fue formulada originalmente
por Feuerbach.
Según este autor alemán, la pena debe ser un factor de inhibición
psicológica para que los ciudadanos no se decidan a cometer un hecho
delictivo
TEORIAS DE LAS PENAS
Este entendimiento de la función de la amenaza penal presupone que exista
un vínculo psicológico entre el mensaje de la norma penal y los
ciudadanos12. Es aquí donde precisamente se presenta el primer
cuestionamiento a esta concepción de la pena, pues se dice que la
mencionada vinculación psicológica resulta muy difícil de sostener en gran
parte de la población, pues sólo un número reducido de ciudadanos ha leído
efectivamente el Código penal. Por ello, la versión moderna de esta teoría
entiende que la vinculación entre la norma y los ciudadanos no tiene un
carácter empírico, sino normativo13, es decir, que parte del hecho de que
este diálogo racional existe, aunque empíricamente no sea así: todos deben
conocer las normas jurídico-penales.
TEORIAS DE PREVENCION POSITIVA.
La motivación de los ciudadanos no es la intimidación a través de la
amenaza penal la forma de motivar a los ciudadanos a no lesionar bienes
jurídicos, sino el fortalecimiento que produce la pena en la convicción de la
población sobre la intangibilidad de los bienes jurídicos.
La llamada teoría de la prevención especial parte también de la idea del
efecto motivatorio de la pena, pero entiende que este efecto no se dirige a la
colectividad, sino al delincuente. En este sentido, no sería una teoría de la
norma penal, sino una teoría de la ejecución de la pena.
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