Nom 007
Nom 007
Esta Norma tiene por objeto establecer los criterios mínimos para la atención médica a la
mujer durante el embarazo, parto y puerperio normal y a la persona recién nacida.
Esta Norma es de observancia obligatoria en todo el territorio nacional, para el personal de salud
de los establecimientos para la atención médica de los sectores público, social y privado del
Sistema Nacional de Salud, que brindan atención a mujeres embarazadas, durante el parto,
puerperio y de las personas recién nacidas.
DEFINICIONES
Aborto, a la expulsión o extracción de su madre de un embrión o de un feto de Calidad de la atención en salud, al grado en el que se obtienen los mayores
menos de 500 g de peso (peso que se alcanza aproximadamente a las 22 semanas beneficios de la atención médica, acorde con las disposiciones jurídicas
completas de embarazo) o de otro producto de la gestación de cualquier peso o edad aplicables, con los menores riesgos para los pacientes y al trato respetuoso y de
gestacional pero que sea absolutamente no viable. los derechos de las usuarias, considerando los recursos con los que se cuenta y
Alojamiento conjunto, a la ubicación y convivencia de la persona recién nacida y su los valores sociales imperantes. Incluye oportunidad de la atención, accesibilidad
madre en la misma habitación para favorecer el contacto inmediato y permanente, así a los servicios, tiempo de espera, información adecuada, así como los resultados.
como la práctica de la lactancia materna exclusiva. Certificado de nacimiento, al formato único nacional establecido por la
Atención de la urgencia obstétrica, a la prestación que debe brindar el personal Secretaría de Salud, de expedición gratuita y obligatoria, con carácter individual e
médico especializado del establecimiento para la atención médica, garantizando la intransferible, que hace constar el nacimiento de un nacido vivo y las
atención inmediata y correcta de cualquier complicación obstétrica de manera circunstancias que acompañaron el hecho.
continua las 24 horas, todos los días del año. Certificado de muerte fetal y perinatal, al formato único nacional establecido
Atención prenatal, a la serie de contactos, entrevistas o visitas programadas de la por la Secretaría de Salud, de expedición gratuita y obligatoria, con carácter
embarazada con personal de salud, a efecto de vigilar la evolución del embarazo y individual e intransferible, que hace constar la ocurrencia de una defunción fetal y
obtener una adecuada preparación para el parto, el puerperio y el manejo de la las circunstancias que acompañaron el hecho.
persona recién nacida. La atención prenatal, incluye la promoción de información Cesárea, a la intervención quirúrgica que tiene por objeto, extraer el feto, vivo o
sobre la evolución normal del embarazo y parto, así como, sobre los síntomas de muerto, de 22 semanas cumplidas o más, así como la placenta y sus anexos, a
urgencia obstétrica; el derecho de las mujeres a recibir atención digna, de calidad, través de una incisión en la pared abdominal y uterina.
con pertinencia cultural y respetuosa de su autonomía; además de elaborar un plan
de seguridad para que las mujeres identifiquen el establecimiento para la atención
médica resolutivo donde deben recibir atención inmediata. Todas estas acciones se
deben registrar en el expediente clínico.
Consentimiento informado, al proceso continuo y gradual que se da entre el personal de Edad gestacional, al periodo transcurrido desde el primer día de la última
salud y el paciente y que se consolida en un documento escrito signado por el paciente o menstruación normal en una mujer con ciclos menstruales regulares, sin
su representante legal o familiar más cercano en vínculo, mediante los cuales se acepta un uso de anticonceptivos hormonales; con fecha de última menstruación
procedimiento médico o quirúrgico con fines de diagnósticos, rehabilitatorios, paliativos o confiable, hasta el nacimiento o hasta el evento gestacional en estudio. Se
de investigación una vez que sea recibido información de los riesgos y beneficios expresa en semanas y días completos.
esperados. Embarazo, a la parte del proceso de la reproducción humana que
Defunción, fallecimiento o muerte fetal, a la pérdida de la vida de un producto de la comienza con la implantación del "conceptus" en el endometrio y termina
gestación antes de la expulsión o extracción completa del cuerpo de su madre, con el nacimiento.
independientemente de la duración del embarazo. La muerte está indicada por el hecho de Eutocia, a la presentación del feto en vértice, cuyo progreso del trabajo de
que después de la separación de la madre, el feto no presenta signos vitales, como parto es normal, termina sin complicación y no requiere de maniobras
respiración, latidos del corazón, pulsaciones del cordón umbilical o movimientos efectivos especiales.
de los músculos de contracción voluntaria. Feto, al producto de la fecundación desde el fin del desarrollo embrionario,
Diabetes gestacional (DG), a la alteración en el metabolismo de los carbohidratos que se a las 8 semanas después de la fecundación, hasta el aborto o el
detecta por primera vez durante el embarazo y se traduce en una insuficiente adaptación a nacimiento.
la insulina.
Distocia, a las complicaciones en el mecanismo del trabajo de parto que interfieren con la
evolución fisiológica del mismo y requieren maniobras especiales.
Puerperio normal, al periodo que sigue a la expulsión del producto de la Nacido muerto, a la expulsión completa o extracción del producto de la
concepción, en el cual los cambios anatomo-fisiológicos propios del embarazo se concepción del organismo materno, cuando después de dicha separación no
revierten al estado pregestacional. Tiene una duración de 6 semanas o 42 días. respire ni lata el corazón, se haya o no cortado el cordón umbilical y esté o no
Puerperio inmediato, al periodo que comprende las primeras 24 horas después del desprendida la placenta.
parto. Nacimiento, a la expulsión completa o extracción del organismo materno del
Puerperio mediato, al periodo que abarca del segundo al séptimo día después del producto de la concepción. Término empleado tanto para nacidos vivos o
parto. defunciones fetales.
Nacimiento con producto pretérmino, al que ocurre antes de las 37 semanas
Puerperio tardío, al periodo que comprende desde el octavo día hasta los 42 días completas (menos de 259 días) de gestación.
después del parto Nacimiento con producto a término, al que ocurre entre las 37 semanas y
Recién nacido (persona recién nacida), al producto de la concepción desde el menos de 42 semanas completas (259 a 293 días) de gestación.
nacimiento hasta los 28 días de edad. Nacimiento con producto postérmino, al que ocurre a las 42 semanas
Muerte Materna Directa, a la relacionada con las complicaciones propias del completas o más (294 días o más) de gestación.
embarazo. Oportunidad de la atención, a la prestación de los servicios en el momento en
Muerte Materna Indirecta, a la causada por una enfermedad de fondo agravada por que se requieran, comprendiendo accesibilidad al establecimiento para la
el embarazo. atención médica y tiempo de respuesta del personal de salud.
Partera técnica, a la persona egresada de las escuelas de formación de
Nacido vivo, al producto de la concepción expulsado o extraído de forma completa partería, cuyo título es reconocido por las autoridades educativas competentes y
del cuerpo de su madre, independientemente de la duración del embarazo, que que corresponde al nivel técnico.
después de dicha separación respire y presente signos vitales como frecuencia Partera tradicional, a la persona que pertenece a comunidades indígenas y
cardiaca, pulsaciones del cordón umbilical o movimientos efectivos de los músculos rurales y que ha sido formada y practica el modelo tradicional de atención del
de contracción voluntaria, tanto si se ha cortado o no el cordón umbilical y esté o embarazo, parto, puerperio y la persona recién nacida, la cual se considera como
no desprendida la placenta. personal no profesional autorizado para la prestación de los servicios de atención
médica.
Parto, al conjunto de fenómenos activos y pasivos que permiten la expulsión del
feto de 22 semanas o más por vía vaginal, incluyendo la placenta y sus anexos.
DISPOSICIONES GENERALES
La atención médica que reciban las mujeres en edad reproductiva en los establecimientos
para la atención médica públicos, privados y sociales del país, debe ser con un enfoque
preventivo, educativo, de orientación y consejería.
La consulta preconcepcional debe fomentarse para promover la salud de la mujer y de
su descendencia, evaluar la salud de la mujer en esta etapa permite identificar condiciones de
riesgo reproductivo, en el embarazo y sobre todo, llevar a cabo medidas preventivas. La
asistencia del personal de salud debe estar dirigida a identificar y aconsejar sobre los
problemas existentes, situar a la mujer en las mejores condiciones de salud posible para
embarazarse y planear de forma objetiva el momento más adecuado para el embarazo.
El examen de valoración debe incluir, una historia clínica completa, realizar exámenes de
laboratorio básicos para detectar alteraciones que puedan incrementar el riesgo obstétrico y
otorgar elementos educativos para un adecuado control prenatal, embarazo saludable, parto
fisiológico y puerperio sin complicaciones, además de los factores educativos que le permitan
lograr exitosamente una lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses postparto.
Toda mujer en edad reproductiva que desee embarazarse, debe acudir de preferencia
acompañada de su pareja al establecimiento para la atención médica, para recibir asesoría
médica sobre el riesgo reproductivo, idealmente tres meses antes de intentar el embarazo. En
este periodo es importante iniciar la suplementación de ácido fólico para la prevención de
defectos del tubo neural y continuarla durante el embarazo.
Todo el tiempo y en especial durante el embarazo y la lactancia, se debe promover que la
mujer se abstenga de utilizar sustancias adictivas como tabaco .
En la visita preconcepcional, se debe brindar información sobre los cuidados de la
persona recién nacida, lactancia, tamiz metabólico neonatal, estimulación temprana y
aplicación de vacunas, prevención de enfermedades diarreicas y respiratorias.
En los establecimientos para la atención médica de los sectores público, social y
privado, que no cuenten con el servicio de atención de urgencias obstétricas, se debe
procurar en la medida de su capacidad resolutiva, auxiliar a las mujeres embarazadas
en situación de urgencia, y una vez resuelto el problema inmediato y estabilizado y
que no esté en peligro la vida de la madre y la persona recién nacida, se
debe proceder a su referencia a un establecimiento para la atención médica que
cuente con los recursos humanos y el equipamiento necesario para la atención de la
madre y de la persona recién nacida.
Los establecimientos para la atención médica que brinden atención de urgencias
obstétricas deben contar con espacios habilitados, personal especializado, calificado
y/o debidamente capacitado para atender dichas urgencias, equipo e instalaciones
adecuadas, así como los insumos y medicamentos necesarios para su manejo,
además de contar con servicio de transfusión sanguínea o banco de sangre
con hemocomponentes y laboratorio para procesamiento de muestras; 24 horas del
día, todos los días del año.
Todas las instituciones de salud deben capacitar a las licenciadas en enfermería
obstétrica, parteras técnicas y parteras tradicionales para identificar complicaciones del
embarazo, parto y puerperio; así como, proveer facilidades para la referencia y
acompañamiento oportuno de la embarazada a los establecimientos
para la atención médica, en su caso. Los partos de bajo riesgo de término, pueden
ser atendidos por enfermeras obstetras, parteras técnicas y parteras tradicionales
capacitadas.
Las mujeres y las personas recién nacidas referidas a los establecimientos para la
atención médica por las parteras tradicionales u otro prestador de servicio de salud de
la comunidad, deben ser atendidos con oportunidad. La mujer debe tener la opción de
parir en forma vertical, siempre y cuando se cuente con personal capacitado y con la
infraestructura suficiente para tal fin, preservando en todo momento su autonomía y la
seguridad del binomio.
En los establecimientos para la atención médica, se debe disponer de la capacidad
para detectar, registrar, asignar y manejar oportunamente el riesgo reproductivo,
obstétrico y perinatal para cada embarazo, el cual debe servir para planear y aplicar un
plan de vigilancia y manejo de forma individual y con la intervención de los
especialistas acordes a cada situación.
Los establecimientos para la atención médica, deben garantizar la prestación de
servicios de salud oportunos, con calidad y seguridad durante el embarazo, parto y
puerperio, así como durante la atención de urgencias obstétricas.
ATENCIÓN DEL EMBARAZO
Las actividades a realizar por parte del personal de salud en la primera consulta de atención prenatal deben ser:
Elaborar y registrar la historia clínica en un expediente, carnet perinatal o la guía básica para la mujer embarazada (ver
Apéndice J Normativo, de esta Norma), debiendo tener los siguientes apartados:
Identificación de la embarazada, su nombre completo que acredite con una identificación oficial edad, escolaridad,
estado civil, empleo, lugar de residencia habitual, teléfono y los datos de algún familiar o amistad para establecer contacto
en caso necesario;
Identificar antecedentes heredo familiares, personales patológicos y personales no patológicos;
Identificar antecedentes de embarazos previos y su resolución mediante interrogatorio intencionado para datos de:
cesárea, preeclampsia, hemorragia obstétrica, parto pretérmino, restricción en el crecimiento intrauterino, óbito, pérdida
repetida de la gestación, DG y malformaciones fetales.
Realizar el diagnóstico del embarazo por el método clínico, de laboratorio (prueba inmunológica de embarazo en orina o
suero) o ultrasonográfico; con este fin, no se deben emplear estudios radiográficos ionizantes ni prescribir medicamentos
hormonales.
Calcular la edad gestacional y fecha probable de parto, mediante el uso de los siguientes métodos:
• Wahl y Naegele: Al primer día de la FUM agregar 7-10 días y al mes se le restan 3;
• A partir del primer día de la FUM se contarán 280 días, esa será la fecha probable de parto.
En algunos casos, cuando hay dudas o se desconoce la FUM, el ultrasonido es un auxiliar para la estimación de la edad
gestacional.
En la atención a la madre durante el embarazo y el parto, vigilar estrechamente la
prescripción y uso de medicamentos, valorando el riesgo-beneficio de su administración.
Identificar datos de depresión o cualquier otro trastorno en relación a la salud mental
durante el embarazo, parto y puerperio.
Cuando se atienda a una mujer embarazada, de manera particular si es adolescente
menor a 15 años, realizar la búsqueda intencionada de ejercicio de violencia sexual,
familiar o de género. En caso de encontrarse datos sugestivos, proceder conforme a las
disposiciones jurídicas aplicables.
Exploración física completa que incluya: signos vitales, peso, talla y evaluación del
estado nutricional (Ver Apéndice C Normativo, de esta Norma). Exploración bucodental,
mamaria, auscultación cardiaca materna, medición del fondo uterino y de la frecuencia
cardiaca fetal en su caso, así como toma de citología cérvico-vaginal, si procede, como lo
dispone la Norma Oficial Mexicana citada en el punto 2.8, del Capítulo de Referencias, de
esta Norma. Todas estas actividades deben ser anotadas en el expediente clínico para
cada consulta otorgada.
Prescripción de medidas generales higiénico dietéticas con el fin de promover la salud.
Aplicar la primera dosis de toxoide antitetánico preferentemente antes de la semana 14 y
la segunda, entre 4 y 8 semanas después de la primera aplicación.
Para prevenir defectos del tubo neural, es importante prescribir 0.4 mg de ácido fólico
y micronutrientes desde el periodo, mínimo tres meses previos a la primera consulta y
durante todo el embarazo.
Promover que la embarazada de bajo riesgo reciba como mínimo cinco consultas
prenatales, iniciando preferentemente en las primeras 8 semanas de gestación y/o
prueba positiva de embarazo atendiendo al siguiente calendario:
1 ª consulta: entre las 6 - 8 semanas;
2 ª consulta: entre 10 - 13.6 semanas;
3 ª consulta: entre 16 - 18 semanas;
4 ª consulta: 22 semanas;
5 ª consulta: 28 semanas;
6 ª consulta: 32 semanas;
7 ª consulta: 36 semanas; y
8 ª consulta: entre 38 - 41semanas.
La importancia de la atención prenatal con intervenciones integrales y preventivas
permite detectar riesgos fetales y maternos pudiendo aplicar el tamizaje prenatal
oportuno entre 11 y 13.6 semanas, y segundo trimestre de 16 a 22 semanas, donde el
ultrasonido es un medio fundamental de vigilancia.
Promover que se realice un ultrasonido obstétrico en cada trimestre del embarazo
por personal capacitado, para determinar el bienestar materno y fetal de manera
intencionada. El primero entre las semanas 11 a 13.6, mediante el cual se establezca
la vitalidad, edad gestacional y número de fetos que se están gestando; el segundo
entre las 18 y 22 semanas y el tercero, entre las 29 y 30 semanas o más de
gestación.
Por el alto riesgo de la morbilidad y la mortalidad perinatales, toda mujer
embarazada con 41 semanas o más, debe ser trasladada al segundo nivel de
atención, para su valoración y atención.
Las actividades a realizar por parte del personal de salud en las consultas subsecuentes deben ser:
• Permitir a la embarazada exponer sus dudas y síntomas. Aclararle las dudas con lenguaje comprensible y tomar en
cuenta todos los signos y síntomas que manifieste.
• Hacer interrogatorio dirigido buscando datos de alarma en el embarazo.
• Identificar signos y síntomas de urgencia obstétrica: hipertensión arterial, pérdida de la conciencia, convulsiones,
epigastralgia, cefalea intensa, hemorragia transvaginal, palidez intensa, dolor abdominal, fiebre, pérdida transvaginal
de líquido o sangre.
• Realizar medición, registro e interpretación de peso, talla, presión arterial, temperatura, frecuencia cardiaca, frecuencia
respiratoria, crecimiento de fondo uterino, movimientos del feto y frecuencia cardiaca fetal, ultrasonido.
• Realizar interpretación y valoración de los resultados de exámenes de laboratorio y estudios de gabinete solicitados en
la entrevista previa. En caso de cualquier anormalidad en los estudios, se debe referir a la paciente con el médico
especialista de forma inmediata y en su caso, trasladar al servicio de atención obstétrica de urgencia.
• A todas las mujeres embarazadas se debe realizar la prueba de detección para DG entre la semana 24 y 28 del
embarazo, aunque las mujeres con mayor riesgo pueden ser estudiadas desde antes.
• Las mujeres con diagnóstico de DG deben ser referidas a un establecimiento para la atención médica de 2o. o
3er. nivel de atención en donde puedan recibir un manejo inmediato especializado. Entre las 6 y 12 semanas
posteriores al término de la gestación a toda mujer con diagnóstico de diabetes gestacional se le debe realizar una
CTG a fin de identificar a las mujeres con diabetes mellitus; así como para proporcionar el seguimiento especializado a
su hija/o.
• Promover que la mujer embarazada acuda a consulta, de preferencia con su pareja, para que se integre y se
corresponsabilice del control y vigilancia del embarazo; o bien, con algún familiar, para garantizar que alguien de su
confianza la apoye en el proceso.
Promover la lactancia materna exclusiva, excepto en los casos medicamente justificados, entre ellos, el de madre VIH positiva, en los cuales, se
recomendará sucedáneos de la leche materna o humana.
Proveer información completa sobre los métodos anticonceptivos, así como establecer mecanismos efectivos para la referencia y atención de la
anticoncepción post-evento obstétrico, de preferencia en el post-parto o post-aborto inmediato y antes del alta hospitalaria, para aquellas mujeres
que durante su control prenatal y su atención del parto expresen su deseo de usar algún método anticonceptivo.
Vacunar a la embarazada.
Proporcionar información completa a la embarazada y a sus familiares, sobre signos y síntomas de alarma que ameriten una atención inmediata
en el establecimiento para la atención médica, la elaboración de un plan de seguridad para la atención del parto o ante una urgencia obstétrica, en el
que se identifique el establecimiento que prestará la atención, el vehículo a utilizar en el traslado y la persona acompañante, considerando planes
alternativos en caso de urgencia, debiéndose registrar dicha información en los formatos institucionales de traslado, el carnet perinatal o la guía
básica para la mujer embarazada.
Trasladar oportunamente a las pacientes en situación de urgencia obstétrica a los establecimientos para la atención médica con la capacidad
resolutiva adecuada, para tal efecto el personal de salud debe:
• Conocer e informar a la mujer embarazada y a sus familiares, la ubicación del establecimiento para la atención médica de atención de urgencias
obstétricas que le corresponda.
• Definir el traslado, de acuerdo con los criterios establecidos, para atención de las gestantes a los establecimientos para la atención médica de
primer, segundo y tercer nivel, empleando para ello los formatos que se establezcan con ese fin, como pueden ser formatos institucionales de
traslado, el carnet perinatal o la guía básica para la mujer embarazada (ver Apéndice J Normativo, de esta Norma).
• En todos los casos de urgencia obstétrica, tales como hemorragia obstétrica, trastornos hipertensivos del embarazo, amenaza de parto pretérmino,
sepsis o con enfermedades concomitantes graves, se debe brindar atención médica integral con oportunidad y calidad.
PREVENCIÓN DEL PESO BAJO AL NACIMIENTO
El prestador de los servicios de salud que proporciona atención obstétrica debe seguir los criterios
y procedimientos básicos para la prevención, detección oportuna de los factores de riesgo y manejo
adecuado ante la amenaza de parto pretérmino, restricción en el crecimiento intrauterino y peso bajo al
nacimiento.
La detección oportuna se debe realizar 3 meses antes del embarazo y durante la gestación.
Los procedimientos preventivos deben incluir la orientación a la mujer para el autocuidado,
la identificación de los signos de alarma y la búsqueda de atención médica oportuna. Esta orientación
también debe ser proporcionada a su pareja o a algún familiar.
Para detectar la restricción del crecimiento intrauterino se debe realizar periódica y sistemáticamente el
seguimiento del incremento del peso materno, altura del fondo uterino, y del estudio ultrasonográfico,
realizado preferentemente en etapas tempranas del embarazo (antes de las 20 semanas de gestación). En
caso de sospechar restricción del crecimiento del feto, se debe confirmar el diagnóstico, clasificar,
establecer el manejo y el seguimiento en el segundo o tercer nivel de atención.
En todos los establecimientos para la atención médica que manejan partos pretérmino, preferentemente
se debe establecer la estrategia de madre canguro, para facilitar e incrementar el contacto de la persona
recién nacida con la mamá. Además de propiciar la alimentación del recién nacido pretérmino con leche
materna, en cuanto sea posible, a través de valoración clínica del médico.
ATENCIÓN DEL PARTO
En todo establecimiento para la atención médica se deben aplicar las normas y procedimientos para la atención del
parto y favorecer la seguridad emocional de la mujer, así como su bienestar durante todo el proceso, siendo prioritario
facilitar el parto. En especial, en mujeres primigestas, se debe propiciar la conducción no medicalizada del trabajo de
parto y el parto fisiológico, siempre que no exista contraindicación médica u obstétrica. Estas medidas procuran la
atención de calidad y respeto al derecho de la mujer a un parto espontáneo, así como reducir el índice de cesáreas,
morbimortalidad y el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Ninguna persona que preste servicios de ginecología y obstetricia, discriminará o ejercerá algún tipo de violencia hacia
la mujer en trabajo de parto.
En la valoración de inicio del trabajo de parto verdadero, se debe interrogar sobre la percepción de contracciones
uterinas dolorosas, su intensidad y frecuencia, así como sobre la expulsión de mucosidad, liquido o sangre a través de
los genitales, se deben tomar signos vitales, presión arterial, temperatura, efectuar palpación abdominal, medición de la
altura uterina, presentación fetal, así como tacto vaginal para evaluar: presentación, variedad de posición, grado de
encajamiento y proporción céfalo-pélvica, dilatación, borramiento y posición del cuello uterino, además de evaluar
características de membranas amnióticas.
Durante el trabajo de parto se puede permitir la ingesta de líquidos a la paciente, de acuerdo a sus necesidades; se propiciará
la deambulación alternada con reposo en posición sentada o de pie, siempre y cuando el establecimiento para la atención médica
cuente con el espacio suficiente y seguro, respetando la posición en que la embarazada se sienta más cómoda, en tanto no exista
contraindicación médica. Si la madre escoge recostarse deberá recomendarse el decúbito lateral izquierdo para prevenir
hipotensión materna y riesgo de hipoxia fetal.
La prescripción de analgésicos, sedantes y anestesia durante el trabajo de parto se realizará según el criterio médico, basado
en evidencias y con atención personalizada previa información y autorización de la paciente de conformidad.
La inducción y conducción del trabajo de parto, así como la ruptura artificial de las membranas, se debe realizar según el criterio
médico, basado en evidencias y con atención personalizada previa información y autorización de la paciente, mediante el
consentimiento informado.
A la recepción de la embarazada en trabajo de parto, la tricotomía vulvo perineal y la aplicación de enema evacuante, no serán
de aplicación obligatoria, excepto en los casos que por indicación médica así se requiera. Asimismo, se debe reducir el número de
tactos vaginales. En todo caso, la mujer debe ser informada previamente y debe existir nota médica en el expediente clínico. Se
recomienda realizar episiotomía de manera selectiva dependiendo de la valoración clínica.
Las contracciones uterinas se deben monitorear cada 30 a 60 minutos por periodos de 10 minutos con la mano extendida sobre
el abdomen materno, sin presionar. La frecuencia cardiaca fetal debe auscultarse antes, durante y después de las contracciones y
se sugiere un control cada 30 a 45 minutos. La basal se tomará entre contracciones, son valores normales 120 a 160 latidos por
minuto. Valores entre 100 a 119 latidos por minuto señalan bradicardia y valores por arriba de 160 latidos por minuto indican
taquicardia, ambos signos de hipoxia leve.
El registro e interpretación del progreso de las modificaciones cervicales, variedad y descenso de la presentación, se debe
realizar mediante tacto vaginal por lo menos cada hora para identificar oportunamente
eutocias o distocias. La mujer debe ser informada antes y después de la exploración.
El registro e interpretación de los signos vitales (pulso, presión arterial, temperatura y frecuencia respiratoria) deben hacerse
cada dos horas, de acuerdo a las condiciones clínicas de la paciente.
Durante el periodo expulsivo, no debe realizarse la maniobra de Kristeller ya que los riesgos para la madre y el
feto son elevados.
La atención del parto respetuoso con pertinencia cultural se debe promover en los establecimientos para la
atención médica de segundo nivel de atención, mediante la adecuación de espacios físicos, procedimientos de
atención, implementos utilizados y permitiendo la elección de la posición por parte de la mujer. Esto se debe
efectuar de acuerdo a las condiciones clínicas de la embarazada y del producto, así como de la adecuación de la
infraestructura hospitalaria y la capacitación del personal para este tipo de atención. Dicha capacitación debe ser
promovida por las instituciones que forman parte del Sistema Nacional de Salud, en los lugares donde es
culturalmente utilizado y aceptado.
El pinzamiento y corte del cordón umbilical se debe realizar de 30 a 60 segundos después del nacimiento, aun
siendo prematuros, manteniendo a la persona recién nacida por abajo del nivel de la placenta. En caso de madre
Rh negativo no isoinmunizada, circular de cordón al cuello y sufrimiento fetal agudo, el pinzamiento y corte debe
ser inmediato.
Para el manejo activo del periodo del parto se recomienda la aplicación de 10 UI de oxitocina por vía IM o IV,
posterior al nacimiento del hombro anterior. Realizar pinzamiento del cordón umbilical, tracción suave y sostenida
del mismo y finalmente masaje uterino a través de la pared abdominal. Revisar que la placenta y sus membranas
estén completas, verificar la integridad del canal del parto. Asimismo, comprobar que el útero esté contraído, el
sangrado transvaginal sea escaso y los signos vitales sean normales. La aplicación de otros uterotónicos será de
acuerdo al criterio médico basado en evidencia con atención personalizada y bajo vigilancia.
La revisión manual o instrumental de la cavidad uterina no debe realizarse de manera rutinaria; no es una
maniobra sustitutiva de la comprobación de la integridad de la placenta. Sólo ante la sospecha de retención de
restos placentarios, previa información a la paciente, bajo estricta técnica de antisepsia y analgesia, se debe
realizar la revisión de la cavidad uterina por personal calificado.
MANIOBRA DE KRISTELLER
Los datos correspondientes al resultado del parto deben consignarse en el
expediente clínico incluyendo los siguientes datos:
• Tipo y atención del parto;
• Fecha y hora de nacimiento;
• Condiciones de la persona recién nacida al nacimiento: valoración Silverman
Anderson, Apgar, sexo, edad gestacional, examen antropométrico completo, estado
de salud, pronóstico, aplicación de medicamentos o vacunas.
• Anotar si existen anomalías congénitas, enfermedades, o lesiones;
• En caso de realizar la operación cesárea, es necesario registrar con detalle en el
expediente clínico los diagnósticos que condujeron a dicho procedimiento
quirúrgico, y el o los profesionales de la salud responsables de la decisión;
• Debe informarse oportunamente a la mujer de esta decisión y sus fundamentos, lo
que también debe registrarse en el expediente clínico, incluyendo los riesgos y
beneficios asociados y las consideraciones en futuros embarazos y partos después
de la operación cesárea.
Al final de este periodo, se debe valorar las condiciones clínicas para la aplicación de
algún método anticonceptivo indicado en el postparto inmediato, como es el dispositivo
intrauterino, siempre y cuando se haya cumplido con el proceso de consejería y de
consentimiento informado.
VALORACIÓN DE SILVERMAN APGAR
Todo establecimiento para la atención médica que proporcione atención obstétrica debe tener reglamentados
procedimientos para la atención de la persona recién nacida que incluyan:
• Reanimación neonatal; de ser necesaria;
• Manejo del cordón umbilical;
• Valoración de Apgar.
• Valoración de Silverman Anderson
• Prevención de cuadros hemorrágicos con vitamina K 1 mg IM;
• Prevención de oftalmopatía purulenta con antibiótico local;
• Exámenes físico y antropométrico completos;
• Valoración de la edad gestacional o madurez física y neuromuscular de acuerdo al Apéndice H Normativo, de esta
Norma;
• Vacunación de la persona recién nacida.
• Alojamiento conjunto;
• Alimentación exclusiva al seno materno y/o leche humana.
• Realización de toma de muestra para el tamiz neonatal a partir de las 72 horas de vida.
• Para valorar la edad gestacional y la maduración neurológica, se emplearán el método de Capurro o el de Ballard.
Método de Capurro
En neonatología, el test de Capurro (o método de Capurro) es un criterio utilizado para estimar la edad gestacional de
un neonato. El test considera el desarrollo de cinco parámetros fisiológicos Y 2 NEURONALES y diversas puntuaciones
que, combinadas entre sí, dan la estimación buscada.
Se debe realizar el examen físico de la persona recién nacida, valorando los siguientes elementos:
• Aspecto General: estado de maduración, estado de alerta, de nutrición, actividad, llanto, coloración, presencia de
edema, evidencia de dificultad respiratoria, postura, examen antropométrico y otros elementos que permitan
considerar sano o no a la persona recién nacida.
• Piel: color, consistencia, hidratación, evidencia de tumores, lesiones, erupciones, presencia de vérmix caseosa y
valorar si está teñida de meconio, uñas.
• Cabeza y Cara: tamaño, forma, fontanelas, líneas de suturas, implantación de cabello, simetría facial y dismorfia
facial.
• Ojos: presencia y tamaño del globo ocular, fijación visual, nistagmus, presencia/ausencia de infecciones, edema
conjuntival, hemorragia, opacidades de córnea y cristalino, reflejos pupilares, retina, distancia entre ambos ojos y
lagrimeo.
• Oídos: tamaño, forma, simetría e implantación, presencia/ausencia de apéndice preauricular, fístulas, permeabilidad
de conducto auditivo externo y reflejo cocleopalpebral por palmada.
• Nariz: permeabilidad de fosas nasales, presencia/ausencia de secreciones anormales y depresión del puente nasal.
• Boca: Presencia de fisuras de labio y/o paladar, quistes de inclusión, brotes dentarios y sialorrea, forma y tamaño de
la lengua.
• Cuello: movilidad y presencia de masas tumorales, permeabilidad esofágica, presencia y tamaño de tiroides y
presencia/ausencia de fístulas.
• Tórax: forma, simetría de areolas mamarias, evidencia de dificultad respiratoria, frecuencia y tipo de respiración,
percusión y auscultación con entrada bilateral de aire en campos pulmonares.
• Cardiovascular: frecuencia y ritmo cardiaco, presencia y/o ausencia de soplos, cianosis, frémito palpación de los
pulsos en las cuatro extremidades y, en su caso, medición de presión arterial.
• Abdomen: forma, volumen, concavidad, masas palpables, megalias, presencia de hernia o eventración,
presencia/ausencia de peristaltismo y características del cordón umbilical (presencia de dos arterias y una vena).
• Genitales: anomalías y características de los órganos genitales masculinos o femeninos. En los hombres:
implantación del meato urinario, presencia, tamaño y localización testicular, coloración. En las mujeres: presencia
de secreción vaginal y tamaño del clítoris.
• Ano: permeabilidad y localización.
• Tronco y columna vertebral: Integridad, continuidad y presencia/ausencia de masas.
• Extremidades: integridad, movilidad, deformaciones, posiciones anormales, fracturas, parálisis y luxación
congénita de cadera, pulsos periféricos, llenado capilar.
• Estado neuromuscular: reflejo de Moro, glabelar, búsqueda, succión, deglución, prensión palmar y plantar,
marcha automática, tono, reflejos osteotendinosos y movimientos anormales.
Para la evaluación y registro de examen antropométrico deben utilizarse las tablas de la OMS vigentes.
Se eliminarán como prácticas de rutina y serán realizadas sólo por indicación médica: la aspiración de
secreciones con sonda, el lavado gástrico, el ayuno, la administración de soluciones glucosadas por vía oral, agua
y/o fórmula láctea, el uso de biberón y la separación madre-hija/o.
Evitar el ayuno por más de 4 horas en la persona recién nacida a menos de que exista indicación
médica y siempre con aporte de soluciones parenterales según los requerimientos,
En el alojamiento conjunto, se debe vigilar y tomar signos vitales a la persona recién nacida por lo menos una
vez por turno (cada 8 horas) y evitar que la persona recién nacida esté en decúbito ventral (boca abajo), para
reducir el riesgo de muerte súbita.
Se debe vigilar estrechamente por lo menos durante 24 horas a toda persona recién nacida que haya recibido
maniobras de reanimación neonatal o a aquellos productos pretérmino o postérmino.
En todo establecimiento para la atención médica en el que se atiendan partos y a personas recién nacidas, se
debe tomar muestra para el tamiz metabólico neonatal, tomando muestra del talón, a partir de las 72 horas del
nacimiento hasta los 5 días de vida, asegurando el envío en menos de 5 días y la entrega de resultados en menos
de 15 días.
Evitar como práctica rutinaria la circuncisión, toda vez que no existe evidencia científica que compruebe un
beneficio directo a la persona recién nacida.
PROTECCIÓN Y FOMENTO DE LA LACTANCIA MATERNA
EXCLUSIVA
En todo establecimiento para la atención médica en el que se proporcione atención obstétrica,
el personal de salud debe aplicar los criterios y procedimientos para favorecer la práctica de la
lactancia materna exclusiva, así como el alojamiento conjunto, atendiendo a las condiciones
sociales, culturales y laborales de la mujer lactante.
Se debe promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de la persona
recién nacida y promover continuarla de manera complementaria hasta el segundo año de vida.
Durante la lactancia, se debe vigilar estrechamente la prescripción y el uso de
medicamentos administrados a la madre.
En los establecimientos para la atención médica no se permitirá promover fórmulas para
lactantes o alimentos que sustituyan la leche materna.
La indicación de sucedáneos de leche materna o humana a menores de seis meses,
únicamente se hará bajo prescripción médica y así se debe registrar en el expediente clínico.
Los establecimientos para la atención médica deben ofrecer las condiciones para que las
madres puedan practicar la lactancia materna exclusiva, excepto en casos médicamente
justificados. Se debe informar diariamente a las embarazadas y puérperas acerca de los
beneficios de la lactancia materna exclusiva y de las implicaciones derivadas del uso del biberón y
de los sucedáneos de la leche materna o humana.
CONCLUSIÓN
La NOM-007-SSA2-2016 es una norma oficial mexicana que establece los criterios y procedimientos para la atención de la mujer
durante el embarazo, parto y puerperio, así como del recién nacido. Esta norma tiene como objetivo principal garantizar una
atención de calidad y segura para la madre y el bebé, promoviendo prácticas basadas en evidencia científica y derechos humanos.
La implementación de la NOM-007-SSA2-2016 es fundamental para mejorar los servicios de salud materna y neonatal en México.
Al proporcionar directrices claras y actualizadas, esta norma contribuye a reducir la mortalidad y morbilidad materna e infantil,
asegurando que las mujeres reciban un cuidado integral y adecuado durante todo el proceso reproductivo. Además, promueve la
equidad y el respeto por los derechos de las pacientes, lo cual es esencial para el bienestar general de la población.
PUERPERIOS Y
LOQUIOS
PUERPERIO
El puerperio es una etapa en la que se producen una serie de cambios fisiológicos en la mujer, que tras el parto vuelve
de forma gradual al estado no grávido. Además, tiene la misión de alimentar al recién nacido.
CAMBIOS EN EL ÚTERO
1. Involución uterina:
- Inmediatamente después del alumbramiento, el útero llega a la mitad de la distancia entre el ombligo y la
sínfisis del pubis, pero en las horas siguientes, asciende y alcanza el nivel del ombligo ( aprox. como una
gestación de 20 semanas.). Pesa 1 kg.
- Al final de la primera semana del puerperio, el útero tiene el tamaño de una gestación de 12 semanas.
Su fondo se palpa inmediatamente por encima del pubis y pesa alrededor de 500g. - Al final de la
segunda semana, es un órgano intrapélvico. Peso alrededor de 350g.
- Al final de la sexta semana, su tamaño es casi igual que el del útero no gestante, siendo su peso de unos
100g.
- Las contracciones uterinas que se producen durante el puerperio son proporcionalmente más intensas
que durante el parto, por la disminución del tamaño uterino. Por el contrario, son menos dolorosas por no
producirse dilatación del cervix uterino ni estiramiento del suelo pélvico. Estas contracciones constituyen
los llamados ENTUERTOS que aparecen durante los 2 ó 3 primeros días y se acentúan con la lactancia
(liberación de oxitocina). Son más frecuentes en multíparas.
2. Regeneración del endometrio
3. Loquios
Se trata de secreción postparto formada por decidua necrótica, sangre, restos de tejido de
granulación y exudado de la superficie de la cavidad uterina.
Existen distintos tipos de loquios:
- Loquios rojos: duran de 2 a 3 días. Contienen sangre principalmente junto con pequeños
fragmentos de membranas y restos fetales como lanugo, vermix o meconio.
- Loquios rosados o serosos: aparecen después de 3 ó 4 días. Contienen menos sangre y
más exudado, leucocitos y decidua de degeneración grasa.
- Loquios blancos: a partir del 10º día, por el aumento de leucocitos.
Alrededor de la 5ª semana postparto, cesa la expulsión de loquios.
C. VAGINA
La vagina recupera su forma y tamaño inicial en tres semanas. El himen rasgado cicatrizará formando
nódulos fibrosos de mucosa, pequeños apéndices (carúnculas mirtiformes).
D. SISTEMA URINARIO
En el postparto inmediato, el tono de la vejiga está disminuido, pudiendo existir una menor sensibilidad
ante una mayor presión, mayor capacidad vesical, sobredistensión de la vejiga con incontinencia por
rebosamiento y vaciamiento incompleto de la misma. Los uréteres y pelvis renales están dilatados e
hipotónicos, normalizándose en el plazo de 3-6 semanas (excepcionalmente 8-12 sem).
La tasa de filtración glomerular persiste alta durante la 1ª semana. Durante los primeros 4-5 días tras el
parto se produce un incremento de la diuresis de hasta 3 litros al día. La glucosuria fisiológica del
embarazo, permanece durante la primera semana postparto en el 20% de los casos. Casi el 50% de las
mujeres, tendrán proteinuria residual durante 1 ó 2 días tras el parto.
E. PÉRDIDA DE PESO
Tras el parto, se produce una pérdida media de 5kg, y unos 4kg durante el puerperio. Tras 6
meses después del parto, la mujer aproxima su peso al que tenía antes de comenzar el
embarazo. Aquellas mujeres que incrementan su peso en más de 9 kg durante el embarazo,
presentarán un mayor diferencia entre su peso de antes y después de la gestación.
F. CAMBIOS METABÓLICOS
- Los niveles séricos de colesterol y triglicéridos descienden en las primeras 24 horas del
puerperio, alcanzando sus cifras pregestacionales en la 7ª u 8ª semana postparto.
- La glucemia basal y postprandial disminuye en el postparto, principalmente en los 3
primeros días del puerperio. Por este motivo, los requerimeinteos de insulina de las
diabéticas disminuye en estos días. - Los niveles séricos de fosfatasa alcalina hepática
disminuyen hasta alcanzar las cifras anteriores al embarazo alrededor de la 3ª semana
postparto.
G. CAMBIOS HEMATOLÓGICOS Y HEMODINÁMICOS
El estrés del parto produce una leucocitosis importante en el puerperio, que sumada a
la leucocitosis relativa del embarazo, hace que cifras de hasta 25.000 leucocitos por ml
sea considerada normal. Los niveles de hierro sérico descienden en el puerperio por la
eritropoyesis.
La bradicardia es frecuente en los primeros días después del parto, además de un
ligero aumento de la TA. El gasto cardíaco disminuye en un 30% en las dos semanas
postparto y el volumen sistólico disminuye en un 20%.
CAMBIOS EN LA GLÁNDULA MAMARIA
La succión del pezón provoca un estímulo nervioso que llega al hipotálamo donde se
libera la B- endorfina. Esta sustancia provoca el descenso de la GnRH y la supresión
de su secreción pulsátil inhibiendo así la secreción de gonadotropinas e impidiendo la
ovulación y mensturación.
Durante los días que dure el ingreso, hay que vigilar una serie de parámetros:
• Estado general (tanto físico como psíquico)
• Constantes vitales (al menos cada 12 horas)
• Episiotomía: presencia de hematomas, dehiscencias y signos de infección.
• Dolor. Se consideran normales los propios de los entuertos y molestias de la
episiotomía.
• Involución uterina. Importante el diagnóstico de subinvolución uterina. Causas:
Al final de este período, la paciente será sometida a una exploración ginecológica, incluyendo palpación de
las mamas y estudio citológico una vez aparecida la primera menstruación, si no se ha realizado una
revisión ginecológica durante el año anterior. Tras un parto eutócico, se considera adecuada una estancia
hospitalaria mínima de 48 horas.
En el momento del alta, se deben de cumplir una serie de controles:
TA, pulso y Tª dentro de los límites normales
• Loquios con las características evolutivas adecuadas
• Correcta involución uterina
• Periné y canal del parto revisados. Adecuado estado de cicatrización y ausencia de cuerpos extraños.
• Actividad miccional normal
• Mamas sin signos inflamatorios
• Estado anímico-emocional adecuado
Informe de alta:
• Tratamiento y cuidados específicos si precisa
• Equipo sanitario de referencia
• Controles y revisiones a realizar
• Modificaciones fisiológicas del puerperio
• Signos de alarma ante los que deberá consultar: fiebre, sangrado…
• Hábitos higiénicos, alimentación, Vestimenta, gimnasia…
• Lactancia, cuidados neonatales.
LACTANCIA MATERNA
La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido y la madre.
VENTAJAS DE LA LACTANCIA:
Para el lactante:
• Diseñado exclusivamente para el niño
• Nutricionalmente superior a cualquier otro alimento
• Bacteriológicamente segura
• Proporciona inmunidad frente a enfermedades bacterianas y víricas
• Estimula el desarrollo de las defensas inmunológicas del paciente. Mejor respuesta
inmunitaria a las vacunas.
• Disminuye el riesgo de enfermedades respiratorias y diarreas, meningitis, otitis
• Previene o reduce el riesgo de alergia
• Promueve un correcto desarrollo de los dientes
• Disminuye la tendencia a la obesidad
• Promueve un contacto físico con la madre. Relación madre-hijo.
• Disminuye la incidencia de muerte súbita del lactante y riesgo de adquirir diabetes
juvenil insulinodependiente.
Para la madre:
• Facilita la recuperación fisiológica tras el embarazo (involución uterina, disminuye el
riesgo de HPP, aumenta la duración de la anovulación postparto).
• Facilita la unión psicológica.
• Pérdida mayor y más rápida de los depósitos de grasa acumulados durante el
embarazo
• Disminuye el riesgo de cáncer de mama y de ovario.