Colonialidad del poder, eurocentrismo
y América Latina
Seminario de Investigación: El pensamiento
latinoamericano y la praxis política - social en la historia
del MERCOSUR
Elaborado por:
Prof. Rodrigo J. Soto Bouhier
Aníbal Quijano
(1928-2018)
Fue un sociólogo marxista y teórico político peruano dedicado a la
docencia e investigación de América Latina. Entre sus aportes más
relevantes se pueden mencionar la creación de la cátedra “América
Latina y la Colonalidad del Poder” (2010) y obras tales como “Crisis
imperialista y clase obrera en América Latina” (1974), “Imperialismo y
marginalidad en América Latina” (1977), “La tensión del pensamiento
latinoamericano” (1987) y “Raza, Etnia y Nación en Mariátegui.
Cuestiones abiertas” (1993).
“Es tiempo, en fin,
de dejar de ser lo
que no somos”
Conceptos claves
Colonialidad del poder
Raza
Control del trabajo
América
Europa
Eurocentrismo
Modernidad
El nuevo patrón de poder: América
I. América se constituye como el primer espacio/tiempo de un nuevo patrón de
poder con vocación mundial (primera identidad de la modernidad) en base a
dos procesos históricos:
La codificación de la relación conquistador-conquistado bajo el término raza.
La articulación de todas las formas históricas de control del trabajo, de sus
recursos y de sus productos, en torno del capital y del mercado mundial.
Concepto de Raza
I. Construcción mental que expresa la dominación colonial.
II. Permea las dimensiones más importantes del poder mundial.
III. Divide y jerarquiza a los grupos humanos en términos biológicos (Ej.
Sociedad de castas)
IV. Otorgaba legitimidad a las relaciones de dominación.
“Desde entonces ha demostrado ser el más eficaz y perdurable
instrumento de dominación social universal, pues de él pasó a
depender inclusive otro igualmente universal, pero más antiguo, el
intersexual o de género: los pueblos conquistados y dominados
fueron situados en una posición natural de inferioridad y, en
consecuencia, también sus rasgos fenotípicos, así́ como sus
descubrimientos mentales y culturales. De ese modo, raza se
convirtió́ en el primer criterio fundamental para la distribución de
la población mundial en los rangos, lugares y roles en la
estructura de poder de la nueva sociedad. En otros términos, en el
modo básico de clasificación social universal de la población
mundial”.
El nuevo patrón de poder: Europa
I. Surge con la construcción de una nueva identidad: Europa.
II. Vinculada a la expansión colonial y el concepto de raza.
Contraste entre el conquistador/europeo y conquistado/no-europeo.
Naturalización del dominio europeo en términos biológicos y morales.
Confección de una perspectiva de conocimiento centrada en Europa.
El capitalismo: la nueva estructura del
control del trabajo
I. El proceso de constitución histórica de América, todas las formas de control y
de explotación del trabajo y de control de la producción-apropiación-
distribución de productos fueron articuladas alrededor de la relación capital-
salario y del mercado mundial. Quedaron incluidas:
La esclavitud.
La servidumbre.
La pequeña producción mercantil.
La reciprocidad.
El salario.
“En tal ensamblaje, cada una de dichas formas de control del trabajo no
era una mera extensión de sus antecedentes históricos. Todas eran
histórica y sociológicamente nuevas porque fueron deliberadamente
establecidas y organizadas para producir mercaderías para el mercado
mundial y porque no existían sólo de manera simultanea en el mismo
espacio / tiempo, sino todas y cada una articuladas al capital y a su
mercado, y por ese medio entre sí. Configuraron así́ un nuevo patrón
global de control del trabajo”.
CAPITALISMO
Colonalidad del poder y capitalismo
mundial
I. La raza y la división del trabajo, quedaron estructuralmente asociados y
reforzándose mutuamente, a pesar de que ninguno de los dos era
necesariamente dependiente el uno del otro para existir o para cambiar.
II. Surge una división racial del trabajo (Ej. servilismo indígena, esclavitud negra,
trabajo asalariado blanco).
III. En el curso de la expansión mundial de la dominación colonial por parte de los
blancos/europeos fue impuesto el mismo criterio de clasificación social a toda
la población mundial a escala global. En consecuencia, nuevas identidades
históricas y sociales fueron producidas: amarillos y oliváceos.
“Cada forma de control del trabajo estuvo articulada con una raza
particular. Consecuentemente, el control de una forma especifica
de trabajo podía ser al mismo tiempo el control de un grupo
especifico de gente dominada. Una nueva tecnología de
dominación / explotación, en este caso raza / trabajo, se articuló
de manera que apareciera como naturalmente asociada”.
Colonalidad del poder y eurocentrismo
del capital mundial
I. El proceso de acumulación originaria y la colonialidad del control del trabajo:
Progresiva monetización del mercado mundial por acumulación de los metales
preciosos de América.
Control de ingentes recursos le permite a Europa el control de la vasta red
preexistente de intercambio comercial que incluía, sobre todo, China, India, Ceylán,
Egipto, Siria, los futuros Lejano y Medio Oriente.
Concentración del control del capital comercial, del trabajo y de los recursos de
producción en el conjunto del mercado mundial.
Refuerza y consolida la expansión y la dominación colonial blanca sobre la diversa
población mundial.
Constitución de una nueva región histórica y una identidad geo-cultural: Europa
(Occidental).
“El capitalismo mundial fue, desde la partida, colonial / moderno y
eurocentrado. Sin relación clara con esas especificas
características históricas del capitalismo, el propio concepto de
“moderno sistema-mundo” desarrollado, principalmente, por
Immanuel Wallerstein a partir de Prebisch y del concepto
marxiano de capitalismo mundial, no podría ser apropiada y
plenamente entendido”.
Nueva intersubjetividad mundial
I. El dominio colonial no solo se plasmó en el control del mercado mundial
sino también en un proceso de re-identificación histórica.
Surgimiento de nuevas identidades geoculturales: Asia, África y Oceanía.
Occidente crea la idea de Oriente como el Otro con el cual compararse.
Control de Europa de todas las formas de control de la subjetividad, la cultura,
el conocimiento y la producción de conocimiento (Europa piensa al mundo).
Surge el etnocentrismo como un rasgo común de los europeos.
“La incorporación de tan diversas y heterogéneas historias culturales a
un único mundo dominado por Europa, significó para ese mundo una
configuración cultural e intelectual, en suma, intersubjetiva, equivalente
a la articulación de todas las formas de control del trabajo en torno del
capital, para establecer el capitalismo mundial (…) La asociación entre
ambos fenómenos, el etnocentrismo colonial y la clasificación racial
universal, ayuda a explicar por qué los europeos fueron llevados a
sentirse no sólo superiores a todos los demás pueblos del mundo, sino,
en particular, naturalmente superiores”
La cuestión de la Modernidad
I. Europa y el eurocentrismo:
Mirada evolutiva del desarrollo humano.
Europa como el escalón más elevado del desarrollo.
Asimilación de la noción de civilización a Europa: portadores y creadores de la
Modernidad.
II. Críticas a la mirada eurocentrada de la Modernidad:
La modernización no implica necesariamente la occidentalización de las
sociedades (China, India, Egipto, Maya-Azteca, Tawantinsuyu).
La pretensión eurocéntrica de ser la exclusiva productora y protagonista de la
modernidad, y de que toda modernización de poblaciones no-europeas es, por
lo tanto, una europeización, es una pretensión etnocentrista.
Solamente a partir de la derrota del Islam y del posterior desplazamiento de la
hegemonía sobre el mercado mundial al centro-norte de la futura Europa,
gracias a América, comienza también a desplazarse el centro de la actividad
cultural a esa nueva región.
Una Modernidad diferente:
Transmodernidad
I. Es un proceso específico del actual sistema-mundo y se expresa en:
En cada uno de los ámbitos de la existencia social están articuladas todas las
formas históricamente conocidas de control de las relaciones sociales
correspondientes, configurando en cada área una sola estructura con
relaciones sistemáticas entre sus componentes y del mismo modo en su
conjunto .
En cada una de esas estructuras de cada ámbito de existencia social está bajo
la hegemonía de una institución producida dentro del proceso de formación y
desarrollo de este mismo patrón de poder.
En cada una de esas instituciones existe en relaciones de interdependencia con
cada una de las otras.
“La cuestión central que nos interesa aquí es la siguiente:
¿qué es lo realmente nuevo respecto de la modernidad?
¿No solamente lo que desarrolla y redefine experiencias,
tendencias y procesos de otros mundos, sino lo que fue
producido en la historia propia del actual patrón de poder
mundial? Dussel ha propuesto la categoría de
transmodernidad como alternativa a la pretensión
eurocéntrica de que Europa es la productora original de la
modernidad. (…) Con América se inicia, pues, un entero
universo de nuevas relaciones materiales e intersubjetivas ”.
Eurocentrismo y América Latina
La perspectiva eurocéntrica de conocimiento opera como un espejo que
distorsiona lo que refleja.
Vinculado a la Cuestión Nacional (Ej. Mito de la Argentina blanca/europeización
de los Estados-Nación en formación).
Reproducción de las jerarquías racializadas en las nuevas sociedades
latinoamericanas.
Conformación de regímenes oligárquicos, diferente a las experiencias
“democratizantes” del hemisferio Norte.
“El proceso de homogeneización de los miembros de la sociedad
imaginada desde una perspectiva eurocéntrica, como característica y
condición de los Estados-Nación modernos, fue llevado a cabo en los
países del Cono Sur latinoamericano no por medio de la
descolonización de las relaciones sociales y políticas entre los diversos
componentes de la población, sino por la eliminación masiva de unos
de ellos (indios, negros y mestizos). Es decir, no por medio de la
democratización fundamental de las relaciones sociales y políticas, sino
por la exclusión de una parte de la población”.
Dependencia histórico-estructural
La pequeña minoría blanca en el control de los Estados independientes y las
sociedades coloniales nunca tuvieron intereses en común con los indios y
negros y mestizos por lo que desde su punto de vista sus intereses estuvieron
mucho más cerca (y alineados) con los de sus pares europeos.
El proceso de independencia de los Estados en América Latina sin la
descolonización de la sociedad no pudo ser, no fue, un proceso hacia el
desarrollo de los Estado-Nación modernos, sino una rearticulación de la
colonialidad del poder sobre nuevas bases institucionales.
“La homogeneización nacional de la población, según el modelo
eurocéntrico de nación, sólo hubiera podido ser alcanzada a través de un
proceso radical y global de democratización de la sociedad y del Estado.
Primero que nada, esa democratización hubiera implicado, y aún debe
implicar, el proceso de la descolonización de las relaciones sociales,
políticas y culturales entre las razas, o más propiamente entre grupos y
elementos de existencia social europeos y no europeos. No obstante, la
estructura de poder fue y aún sigue estando organizada sobre y alrededor
del eje colonial”.