Discapacidad Auditiva
EL OÍDO
Es un conjunto de órganos cuyas funciones
principales son dotar de equilibrio y audición al
cuerpo de los humanos o animales.
PARTES DEL OÍDO
Oído externo: Es la primera parte anatómica del oído y
está compuesto por un pabellón auricular y un conducto
auditivo externo. En la piel del conducto se localizan
glándulas ceruminosas que son las responsables de la
producción de cerumen cuya función es proteger la
cavidad de la entrada de objetos extraños como el polvo,
agentes bacterianos y virus.
Oído medio: Es en esta parte donde se encuentran
cuatro pequeños huesecillos, el yunque, el estribo y el
martillo (cadena osicular) y la membrana timpánica
(tímpano). Su función es la transformación de las ondas
sonoras que llegan desde el oído externo en ondas sónicas
que viajen por medio del líquido perilinfático del oído
interno.
Oído interno: Se trata de una cavidad hueca que
contiene una parte llamada cóclea o caracol y el vestíbulo,
aquí es donde las ondas sonoras para ser procesadas
como componentes eléctricos que finalmente procesará el
cerebro; su misión es hacer llegar el impulso eléctrico al
cerebro para que sea procesado hasta el entendimiento, y
es ahí cuando tenemos la sensación de haber oído.
La onda sonora entra al oído por el canal auditivo y llega al
tímpano. Esta membrana comienza a vibrar y hace que se
muevan los huesecillos del oído medio, encargados, a su vez, de
hacer llegar esos pequeños movimientos al oído interno.
Dentro del oído interno, la cóclea juega una función primordial.
En la cóclea se encuentran las células celiadas cuya función es
enviar pequeños impulsos eléctricos, a través del nervio
auditivo, hasta el cerebro.
Finalmente, el cerebro se encarga de interpretar esos impulsos
eléctricos y convertirlos en información. De esta manera,
podemos entender palabras, conversaciones o disfrutar de una
buena canción.
CLASIFICACIÓN AUDIOLÓGICA
Audición normal: Umbral de audición (0-20 dB).
El sujeto no tiene dificultades en la percepción
de la palabra.
Hipoacusia leve o ligera (20-40 dB). La voz
débil o lejana no es percibida. En general el niño o
la niña es considerado como poco atento y su
detección es importantísima antes y durante la
edad escolar.
Hipoacusia media o moderada (40-70 dB). El
umbral de audición se encuentra en el nivel
conversacional medio. El retraso en el lenguaje y
las alteraciones articulatorias son muy frecuentes.
Hipoacusia severa (70-90 dB). Es necesario
elevar la intensidad de la voz para que ésta pueda
ser percibida. El niño presentará un lenguaje muy
pobre o carecerá de él.
Hipoacusia profunda o sordera (más de 90
dB). Sin la rehabilitación apropiada, estos niños no
hablarán, sólo percibirán los ruidos muy intensos y
será, casi siempre, más por la vía vibrotáctil que
por la auditiva.
Cofosis o anacusia. Pérdida total de la audición.
Se puede decir que son pérdidas excepcionales.
CLASIFICACIÓN OTOLÓGICA
Esta clasificación se realiza en función del lugar de la
lesión:
Hipoacusia de conducción o transmisión: Es una
sordera producida por una alteración en el oído externo
o medio, por lo que está afectada la parte mecánica
del oído, lo que impide que el sonido llegue a estimular
adecuadamente las células del órgano de Corti.
Corresponden a patologías del oído externo y medio.
Las más frecuentes son otitis serosas, perforación,
Sordera neurosensorial o perceptiva: Es
cuando está dañada la cóclea «órgano de Corti».
Sus causas más frecuentes pueden ser clasificadas
en función a su momento de presentación
en prenatales (genéticas o adquiridas), perinatales
(problemas en el momento del parto) y postnatales
(meningitis, otitis media…).
Sordera central: Es la pérdida de
reconocimiento del estímulo auditivo por lesión en
las vías auditivas centrales. Algunos autores la
denominan agnosia auditiva (se manifiesta
principalmente por la incapacidad para reconocer
o diferenciar sonidos).
Sordera mixta: Es aquella que la patología está
tanto en la vía de conducción del sonido, como en
la de percepción.
CLASIFICACIÓN SEGÚN EL MOMENTO DE
APARICIÓN
Hipoacusia prelocutiva. La pérdida auditiva
está presente al nacer el bebé o aparece con
anterioridad a la adquisición del lenguaje (2-3
años de vida) y por tanto el niño o la niña es
incapaz de aprender a hablar en el caso de
sorderas graves o profundas.
Hipoacusia postlocutiva. La pérdida auditiva
aparece con posterioridad a la adquisición del
lenguaje, produciéndose de manera progresiva
alteraciones fonéticas y prosódicas así como
alteraciones de la voz.
DISCAPACIDAD AUDITIVA
Se define como la dificultad que presentan algunas
personas para participar en actividades propias de la
vida cotidiana, que surge como consecuencia de la
interacción entre una dificultad específica para
percibir a través de la audición los sonidos del
ambiente y dependiendo del grado de pérdida
auditiva, los sonidos del lenguaje oral, y las barreras
presentes en el contexto en el que se desenvuelve la
persona.
La pérdida severa de la audición en las etapas
tempranas de la vida tendrá efectos importantes en
el desarrollo de estas personas y en la adquisición del
lenguaje, además de las barreras presentes en el
contexto.
BARRERAS QUE DIFICULTAN LA AUDICIÓN
La cercanía o distancia de las fuentes auditivas. Si
los sonidos son débiles o distantes, se presentará
dificultad para su discriminación.
La interferencia de sonidos de distinto tipo.
Cuando los lugares presentan mucho ruido
ambiental se tendrán dificultades para captar los
mensajes.
Las dificultades asociadas al lenguaje oral o
escrito. Si una persona posee una pérdida auditiva
severa o profunda y sólo se usa como forma de
comunicación el lenguaje oral y/o no se la mira al
hablar se estará dificultando su comprensión
generalizada de lo que ocurre en el contexto.
ETIOLOGÍA
Según su origen y causa, las podemos clasificar en:
Genéticas: son hereditarias, factor que presenta
menor incidencia
Congénitas
=Prenatales: Rubéola, uso de alcohol, drogas o
medicamentos ototóxicos por parte de la madre
embarazada.
=Perinatales: durante o cercanos al parto; bajo peso
de nacimiento, golpes, caídas y traumas durante el
parto.
=Postnatales: Meningitis, otitis media mucosa
recurrente con daño de tímpano, traumas acústicos
producidos por golpes o exposición a ruidos de fuerte
intensidad y en forma permanente.
Adquiridas: la discapacidad se adquiere durante
alguna etapa de la vida
La discapacidad auditiva no viene acompañada
necesariamente de otra discapacidad, lo que
destierra el mito de que las personas sordas tienen
un intelecto menor.
La edad de comienzo de la sordera es un factor a
tener en cuenta, por eso se divide en congénita, del
nacimiento a los tres años y después de los tres
años.
En las personas que adquieren la discapacidad
después de los tres años, pueden recordar la lengua
oral, es decir que su competencia lingüística podrá
ser enriquecida a partir de la experiencia
Otro factor que va a influir en la adquisición del
lenguaje y desarrollo de su intelecto es que la
sordera no esté acompañada de otro trastorno o
patología asociada.
IMPLICACIONES DE LA DISCAPACIDAD
AUDITIVA
La persona que no puede escuchar enfrenta graves
problemas para desenvolverse en la sociedad por las
dificultades para detectar la fuente sonora, identificar
cualquier sonido del habla o ambiental, seguir una
conversación y sobre todo comprender el lenguaje
oral.
Estas pérdidas repercuten en el desarrollo de las
habilidades del pensamiento, del habla y del
lenguaje; también en la conducta, el desarrollo social
y emocional, y el desempeño escolar y laboral.
DIAGNÓSTICO
Es importante considerar que cualquier indicador de
sospecha de dificultades auditivas que se observe,
debe ser considerado tan sólo como un dato de
referencia, que indicará la conveniencia de indagar
con mayor profundidad y/o detención, y derivar al
especialista competente.
Indicadores para la detección de hipoacusia o
sordera
El diagnóstico debe ser establecido por el
especialista (otorrinolaringólogo).
Observar el proceso de comunicación del menor,
acorde a su desarrollo.
Identificar cuáles son las vías de comunicación que
utiliza (realiza ciertas acciones o emite algunos
sonidos).
Para complementar los indicadores es importante dar
respuesta a las siguientes interrogantes:
¿Cuál es la respuesta a los sonidos familiares en el
medio?
¿Reconoce, se, asusta, atiende, se dirige hacia el
sonido?
¿Cómo reconoce y explora los objetos, personas,
lugares, actividades?
¿Qué medios utiliza para esta exploración: visual,
táctil, auditiva, centra su atención sobre elementos
del contexto?
¿Cómo responde el niño o niña al llamado de sus
pares?
¿Presta atención a imágenes, vibraciones,
texturas?
Evaluación clínica:
Realizar una buena historia clínica y una exploración
clínica es esencial para llegar a un correcto
diagnóstico de una hipoacusia.
Se debe realizar una otoscopia para examinar el
conducto auditivo externo en busca de tapones de
cera, de cuerpos extraños, etc. También se debe
examinar el color y la integridad de la membrana
timpánica.
Test de Weber:
Consiste en colocar el diapasón en la frente, la raíz
nasal o los dientes incisivos superiores, y que el
paciente nos indique por cuál oído percibe mejor el
sonido. Es una prueba de comparación binaural (los 2
oídos a la vez) de la vía ósea o reserva coclear.
Los resultados que se pueden obtener generalmente
son:
Weber indiferente. Lo oye igual por ambos oídos o
centrado. Ocurre en oídos normales y en
hipoacusias simétricas (tanto transmisivas como
perceptivas).
Weber lateralizado al oído sano. Hipoacusia de
percepción o neurosensorial. Ocurre por que el
sonido es percibido por el oído con mejor reserva
coclear.
Weber lateralizado al oído enfermo. En hipoacusias
de transmisión.
Test de Rinne:
Compara el tiempo o la calidad de audición del
diapasón entre la vía aérea (diapasón delante del
conducto, a unos 2 cm) y la vía ósea (diapasón sobre
la mastoides) del mismo oído.
Los resultados que se pueden obtener generalmente
son:
Rinne positivo (mejor audición vía aérea que ósea).
En oídos normales y en HNS.
Rinne negativo (mejor o mayor tiempo de audición
por vía ósea que aerea). Hipoacusias de
conducción.
Falso Rinne negativo. Mayor audición por vía ósea
que por la vía aérea (no suele oír nada), suele
producirse por transmisión del oído contralateral a
través del cráneo. Suele indicar pérdida total de la
audición (cofosis). Para evitarlo, es importante
enmascarar el oído contralateral al estudiado.
Otoscopia:
Se centra en el examen de los oídos, la audición y en el
examen neurológico. Con la otoscopia se inspecciona el
oído externo para comprobar si hay obstrucción, infección,
malformaciones congénitas y otras lesiones. La membrana
timpánica se examina para determinar si hay perforación,
secreción, otitis media y colesteatoma.
La audiometría:
Es la prueba esencial en un paciente con discapacidad
auditiva, consiste en la detección de sonidos puros por
el paciente, emitidos a diferentes frecuencias (de 125.
8,000Hz) e intensidades (de 0-120 dB). El resultado de
esta prueba nos permite diferenciar claramente si se
trata de una hipoacusia de trasmisión o de percepción,
establecer el grado de hipoacusia y el porcentaje de
pérdida.
DECIBELIO
¿Sabías que un decibelio es la décima parte de un belio
(B)? ¿Y que esta unidad recibe su nombre por Graham
Bell?
El decibelio (dB) es la unidad relativa empleada en
acústica, electricidad, telecomunicaciones y otras
especialidades para expresar la relación entre dos
magnitudes: la magnitud que se estudia y una magnitud
de referencia.
Gracias a esta medida, en una audimetría podemos
conocer cuál es el nivel de audición de un paciente
concreto, o saber qué umbrales auditivos pueden dañar
nuestro oído.
Tratamiento
El tratamiento de la DA dependerá de la causa,
localización y severidad de la hipoacusia. Se pueden
dividir en tratamientos médicos, quirúrgicos y
audífonos convencionales.
AUXILIARES AUDITIVOS
Es un aparato que mejora la capacidad auditiva, está
integrado por: micrófono (recibe el sonido), amplificador
(aumenta la intensidad del sonido), receptor
(transforma la energía eléctrica en sonido), pila o
batería (fuente de energía) y molde (une el auxiliar
auditivo al oído).
Una vez diagnosticado el tipo de pérdida, el audiólogo
prescribe el auxiliar auditivo que mayor ganancia
ofrezca al sujeto.
El aparato se adapta a través de una calibración exacta.
IMPLANTE COCLEAR
Sistema electrónico que sustituye la
función de las células que se encuentran
dentro del caracol. Se implanta a través
de una cirugía y se complementa con un
microprocesador de palabras de uso
externo. Requiere de un trabajo
sistemático y sustentado en la
estimulación auditiva, ya que el sujeto
implantado tiene todas las posibilidades
de contar con un lenguaje oral
competente.
REHABILITACIÓN EN LA DISCAPACIDAD
AUDITIVA
Métodos orales
● Oralismo puro: Está basado en la estimulación
intensiva de los restos auditivos evitando
cualquier ayuda visual o gestual. Actualmente
este método es escasamente aplicado,
utilizándose únicamente en niños con
hipoacusias leves o moderadas.
Método Verbotonal:
● Es un método se fundamenta en la
audiopercepción del habla y que se basa en que la
mayoría de los niños con discapacidad auditiva
tienen restos auditivos que permiten escuchar. A
partir de una audiometría, se trabaja con
amplificadores que filtran las frecuencias y las
adaptan a las características de cada niño.
Además, en este método, el propio cuerpo actúa
como receptor y transmisor de sonidos.
Métodos gestuales
● Lengua de signos:Lengua estricta que posee sus
propias reglas y características gramaticales. Se
expresa principalmente mediante las posiciones y
movimientos de las manos, y quienes defienden
esta metodología consideran que es el lenguaje
natural de las personas con discapacidad auditiva.
● Dactilología: Alfabeto manual con el que se
deletrean las palabras. Son 31 posiciones de la
mano dominante, donde cada signo equivale a
una letra. Para el manejo de este sistema es
necesario tener un buen conocimiento de la
posición de los dedos en cada letra y se debe
disponer de una buena coordinación en la
motricidad manual.
Estimulación Auditiva
Su propósito es desarrollar en el alumno la capacidad
de utilizar su audición residual, a través del uso
continuo de auxiliares auditivos y microprocesador
del implante coclear. Las funciones auditivas que se
estimulan son: conciencia del sonido y el habla, la
localización de la fuente sonora, la discriminación,
identificación y comprensión del sonido y del habla.
Método recomendado para el trabajo con
alumnos hipoacúsicos.
El método oral tiene como propósito dotar
al alumno con pérdida auditiva de una
comunicación oral que le permita ser
competente al interactuar con oyentes;
para ello se necesita desarrollar los
siguientes aspectos: estimulación
auditiva, lectura labio facial, articulación y
estructuración del lenguaje (uso de las
claves GIEH); sin dejar de lado el
acercamiento a temprana edad de la
lectura y la escritura
La sordera, se caracteriza por ser una discapacidad
en la que el principal problema que hay que salvar, es
precisamente el de las barreras de comunicación que
se establecen entre el sujeto sordo y el resto de los
sujetos que utilizan para comunicarse la lengua oral y
no conocen la lengua de signos que aún sigue
quedando restringida a un grupo muy pequeño de
sujetos oyentes y en determinadas situaciones y
contextos.