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NORMAS DE AUDITORIA

Juan Carlos Montoya Coronado


Las Normas de Auditoría en Colombia han sido trasladadas
textualmente de las Normas de Auditoría establecidas
por la profesión contable en los Estados Unidos de
Norteamérica, país que es la fuente de la reglamentación
de la profesión no solamente de Colombia, sino de la
mayoría de los países latinoamericanos, por este motivo
no es necesario hablar de normas nacionales de
auditoría, pues las normas internacionales de auditoría
son las mismas adoptadas por la profesión en Colombia,
con muy pocas variaciones. Lo que siempre se ha
considerado como una falta de creatividad y
posiblemente una ausencia de soberanía por copiar lo
producido en el país del norte, hoy puede llegar a tenerse
como una gran ventaja en los retos que implican la
globalización de la economía para los contadores
públicos colombianos.
Las fuentes de estas normas están en la costumbre, los usos, la
evolución de tipo tecnológico y las Declaraciones Profesionales
de los organismos máximos de la profesión, pero para el caso de
nuestro país, podríamos decir que la fuente de las Normas de
Auditoría, está en los usos y costumbres de la profesión en el
ámbito internacional, que han llegado a convertirse en norma
legal a través de la Ley 43 de 1990.

Solamente el Instituto Nacional de Contadores Públicos y la


Cámara de Comercio de Bogotá se pronunciaron en forma oficial
sobre las Normas de Auditoría vigentes en Colombia antes de la
expedición de la Ley 43 de 1990, cuyo articulo 7o. las elevó a
norma legal.
En Colombia las Normas de Auditoria de General Aceptación (NAGA)
fueron elevadas a categoría de Normas Legales por el artículo
séptimo de la ley 43 de 1990 el cual reza:

De las normas de auditoría generalmente aceptadas: se relacionan


con las cualidades profesionales del Contador Público, con el
empleo de su buen juicio en la ejecución de su examen y en su
informe referente al mismo.

En otras palabras, aunque la Ley no plantea una definición


propiamente dicha, se puede afirmar que las Normas de Auditoría
de General Aceptación (NAGA) se consideran como el conjunto
de cualidades personales y requisitos profesionales que debe
poseer el Contador Público y todos aquellos procedimientos
técnicos que debe observar al realizar su trabajo de Auditoría y al
emitir su dictamen o informe, para brindarles y garantizarle a los
usuarios del mismo un trabajo de calidad.
DEFINICIÓN
Son normas de Auditoría todas aquellas medidas establecidas por
la profesión y por la Ley, que fijan la calidad, la manera como se
deben ejecutar los procedimientos y los objetivos que se deben
alcanzar en el examen o trabajo. Se refieren a las calidades del
Contador Público como profesional y lo ejercitado por él en el
desarrollo de su trabajo y en la redacción de su informe. Las
normas de Auditoría se definen como aquellos requisitos
mínimos, de orden general, que deben observarse en la
realización de un trabajo de auditoría de calidad profesional.

Tratan no solamente lo relativo a las calidades del profesional sino


también lo relativo al juicio ejercitado por él en el desarrollo de su
trabajo y en su informe.
Las normas de auditoría contienen las reglas básicas que
el contador público debe seguir de manera estricta en la
realización de una auditoría, revisoría fiscal o en el
examen de estados financieros, o sea cuando el contador
público realiza una actividad pública.

El contador público, no debe esperar en las normas de


auditoría la totalidad de las reglas que recojan todas las
situaciones posibles en las que pueda encontrarse al
realizar una auditoría o una revisoría fiscal. El nivel
profesional, la experiencia en la práctica profesional y el
juicio equilibrado son fundamentales en el contador
público para determinar los procedimientos necesarios a
aplicar de acuerdo con las circunstancias que se
encuentren en el trabajo.
NORMAS DE AUDITORIA
GENERALMENTE ACEPTADAS
(NAGA)

Las Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas,


tal como fueron aprobadas por el Congreso de la
República y transcritas en la ley 43 de 1990 se
dividen en tres grupos: normas personales, normas
relativas a la ejecución del trabajo y normas
relativas a la información.
1 . NORMAS PERSONALES

Estas normas se refieren a las cualidades del


contador público, a la calidad de su trabajo en
el ejercicio de su profesión y aspectos de ética
profesional, por lo que han sido
complementadas con el pronunciamiento del
Consejo Técnico sobre normas de ética
profesional.
a) El examen debe ser ejecutado por personas que
tengan entrenamiento adecuado y estén habilitadas
legalmente para ejercer la contaduría pública en
Colombia.

b) El contador público debe tener independencia mental


en todo lo relacionado con su trabajo, para garantizar
la imparcialidad y objetividad de sus juicios.

c) En la ejecución de su examen y en la preparación de


sus informes, debe proceder con diligencia profesional.
FORMACION TECNICA Y CAPACIDAD
PROFESIONAL
La primera norma personal es: “El examen debe ser
ejecutado por personas que tengan entrenamiento
adecuado y estén habilitadas legalmente para ejercer la
Contaduría Pública en Colombia.”

Cualquiera que sea la capacidad de un contador público en


otros campos, debe poseer, una adecuada formación y
experiencia específica en el campo de la auditoría y debe
estar habilitado para ejercer la Contaduría Pública. La
consecución de esa formación profesional comienza con la
educación del contador público en la Universidad y se
extiende a su experiencia posterior.
Los profesionales de la contaduría pública deben abstenerse de prestar
servicios para cuya realización no son competentes, a menos que
obtengan el adecuado asesoramiento y la asistencia apropiada, de
modo que puedan llevarlos a cabo satisfactoriamente.

El contador público para mantener su capacidad profesional debe llevar


acabo una actualización permanente de sus conocimientos, tanto en el
aspecto técnico y científico, como en sus conocimientos generales.

El perfeccionamiento técnico y la capacidad profesional incluyen la


continua actualización en las innovaciones que tengan lugar tanto en
los negocios como en su profesión. En consecuencia, debe estar
actualizado, estudiar, comprender y aplicar las nuevas disposiciones
sobre principios contables y procedimientos de auditoría elaborados
por los organismos con autoridad dentro de la profesión.
Las agremiaciones profesionales tienen la responsabilidad de que sus
miembros realicen una actualización permanente de sus conocimientos
en el desarrollo de su profesión.

La experiencia profesional se obtiene con efectividad, con un trabajo


continuado y una adecuada supervisión.

Si un profesional no tiene competencia para ejecutar una parte


concreta del servicio que se le ha encomendado, debe buscar
asesoramiento técnico de expertos en el área que sea pertinente, tales
como: abogados, actuarios, ingenieros, geólogos, peritos tasadores, o
cualquier profesional que se requiera.

El contador público debe adoptar un programa para asegurar el control


de calidad en el cumplimiento de sus servicios profesionales
congruente con los pronunciamientos nacionales e internacionales.
INDEPENDENCIA, INTEGRIDAD Y
OBJETIVIDAD
La segunda norma personal dice: “El contador público debe tener
independencia mental en todo lo relacionado con su trabajo, para
garantizar la imparcialidad y objetividad de sus juicios”.

La independencia supone una actitud mental que permite al contador


público actuar con libertad respecto a su juicio profesional, para lo cual
debe encontrarse libre de cualquier predisposición que limite su
imparcialidad en la consideración objetiva de los hechos, así como en la
formulación de sus conclusiones.

La integridad debe entenderse como la rectitud intachable en el ejercicio


profesional, que le obliga, a ser honesto y sincero en la realización de su
trabajo y en la emisión de su informe. En consecuencia, todas y cada una
de las funciones que realice han de estar presididas por una honradez
profesional irreprochable.
La objetividad implica el mantenimiento de una actitud
imparcial en todas las funciones del contador público.
Para ello, debe gozar de una total independencia en sus
relaciones con la entidad auditada. Debe ser justo y no
permitir ningún tipo de influencia o prejuicio.

Para ser y parecer independiente, el contador público no


debe tener intereses ajenos a los profesionales, ni estar
sujeto a influencias susceptibles de comprometer tanto la
solución objetiva de los asuntos que le son sometidos,
como la libertad de expresar su opinión profesional.
DILIGENCIA PROFESIONAL
La tercera norma personal establece que: “En la ejecución
de su examen y en la preparación de sus informes, debe
proceder con diligencia profesional”.

La debida diligencia profesional impone a cada persona


que interviene en el trabajo, la responsabilidad del
cumplimiento de las normas en la ejecución del trabajo y
en la emisión del informe. Su ejercicio exige, así mismo,
una revisión crítica a cada nivel de supervisión del trabajo
efectuado y del juicio emitido por todos y cada uno de los
profesionales del equipo de trabajo de auditoría o de
revisoría fiscal.
El control de calidad debe cubrir los siguientes objetivos:
a) Independencia, Integridad y Objetividad: Proporcionar seguridad
razonable de que todo el personal profesional de la organización, a
cualquier nivel de responsabilidad, mantiene sus cualidades de
independencia, integridad y objetividad.

b) Formación y Capacidad Profesional: Proporcionar una seguridad


razonable de que el personal profesional tiene la formación y capacidad
necesarias que le permitan cumplir adecuadamente las
responsabilidades que se le asignan. Este objetivo implica el asegurar
que la asignación de personal a los trabajos, su contratación y su
promoción y desarrollo profesional, a través de educación continuada,
son adecuados.

c) Aceptación y Continuidad de Clientes: Permitir la decisión sobre la


aceptación y continuidad de los clientes, teniendo en consideración la
independencia del contador público, la capacidad para proporcionar un
servicio adecuado y la integridad de la dirección y accionistas o socios
del cliente.
d) Consultas: Tener una seguridad razonable de que, cuando sea
necesario, el contador público solicita una ayuda de personas u
organismos, internos o externos, que tengan niveles
adecuados de competencia, juicio y conocimientos para resolver
aspectos técnicos.

e) Supervisión y Control de Trabajos: Proporcionar una seguridad


razonable de que la planificación, la ejecución y la supervisión del
trabajo se han realizado cumpliendo con las normas de auditoría de
general aceptación.

f) Inspección: Proporcionar mediante inspecciones periódicas,


internas o externas, una seguridad razonable de que los
procedimientos implantados para asegurar la calidad de los trabajos
están consiguiendo los objetivos anteriores.
2 . NORMAS RELATIVAS A LA
EJECUCION DEL TRABAJO
Las normas de auditoría Relativas a la Ejecución del Trabajo
tienen como objetivo la determinación de los procedimientos de
auditoría que han de ser observados por los contadores
públicos en la realización de la auditoría o de la Revisoría
Fiscal. El propósito de estas normas no es desarrollar
programas de auditoría, ya que estos deben ser preparados por
el contador público en cada caso teniendo en cuenta las
variadas situaciones que se le presentan en el desarrollo de su
trabajo, tanto por las diferencias existentes entre los diversos
entes y/o como el mayor o menor grado de control interno
existente en ellos.
a) El trabajo debe ser técnicamente planeado y debe ejercerse
una supervisión apropiada sobre los asistentes, si los hubiere.

b) Debe hacerse un apropiado estudio y una evaluación del


sistema de control interno existente, de manera que se pueda
confiar en él como base para la determinación de la extensión y
oportunidad de los procedimientos de auditoría.

c) Debe obtenerse evidencia válida y suficiente por medio de


análisis, inspección, observación, interrogación, confirmación, y
otros procedimientos de auditoría, con el propósito de allegar
bases razonables para el otorgamiento de un dictamen sobre
los Estados Financieros sujetos a revisión.
PLANIFICACIÓN
La primera norma Relativa a la Ejecución del Trabajo es: “El
trabajo debe ser técnicamente planeado y debe ejercerse una
supervisión apropiada sobre los asistentes, si los hubiere”.

La planificación de la auditoría comprende el desarrollo de una


estrategia global con base en el objetivo, alcance del trabajo y la
forma en que se espera que responda la organización de la
entidad que se proponga examinar. El alcance con que se lleve a
cabo la planificación varía según el tamaño y la complejidad de la
entidad, de la experiencia que el contador público tenga de la
misma, del conocimiento del tipo de actividad en que el ente se
desenvuelve, de la calidad de la organización y del control interno
de la entidad.
Al planear su trabajo, el contador público debe considerar, entre
otros asuntos los siguientes:

a) Una adecuada comprensión de la actividad del ente, del sector


en que este opera y la naturaleza de sus transacciones.

b) Los procedimientos y normas contables que sigue la entidad y la


uniformidad con que han sido aplicados, así como el sistema
contable utilizado para realizar las transacciones, los sistemas
operativos de información y de gestión.

c) El grado de eficacia, efectividad, eficiencia y confianza


inicialmente esperado de los sistemas de control interno.
ESTUDIO Y EVALUACION DEL
SISTEMA DEL CONTROL INTERNO

La segunda norma Relativa a la Ejecución del Trabajo es:


“Debe hacerse un apropiado estudio y una evaluación del
sistema de control interno existente, de manera que se
pueda confiar en él como base para la determinación de la
extensión y oportunidad de los procedimientos de auditoría”.
El control interno en su sentido más amplio, incluye controles
que pueden ser considerados como contables o
administrativos:

a) Los controles contables comprenden el plan de


organización y todos los métodos y procedimientos cuya
misión es la salvaguardia de los bienes y la fiabilidad de los
registros financieros.

b) Los controles administrativos se relacionan con las


normas y los procedimientos existentes en un ente
vinculados a la eficiencia operativa y al acatamiento de las
políticas de la administración. Estos controles normalmente,
sólo influyen indirectamente en los registros contables.
Los controles contables comprenden el plan de organización, los
procedimientos y registros relacionados con la salvaguardia de los
activos y la fiabilidad de los registros contables, debiendo proporcionar,
por tanto, una razonable seguridad de que:

a) Las transacciones se ejecutan de acuerdo con la autorización


específica de la administración.

b) Las transacciones se registran debidamente:


- Para facilitar la preparación de los estados financieros de acuerdo con
las normas de contabilidad generalmente aceptadas.
- Para procurar la salvaguardia de los bienes y derechos.
- Para que exista información suficiente y oportuna, para una adecuada
toma de decisiones.

c) El acceso a los bienes sólo se permitirá de acuerdo con autorización


emanada de la administración del ente.
d) La existencia contable de los bienes se comprobará
periódicamente con su existencia física, tomándose las medidas
oportunas en caso de surgir diferencias.

Todo sistema de control interno tiene limitaciones que deben ser


reconocidas. Siempre existe la posibilidad de que al aplicar
procedimientos de control surjan errores por una mala comprensión
de las instrucciones, errores de juicio, falta de atención personal,
falla humana, etc. Además, los procedimientos cuya eficacia se
basen en la segregación de funciones pueden eludirse como
consecuencia de existir una confabulación de los empleados
implicados en el control interno. Igualmente, los procedimientos
basados en el objetivo de asegurar que las transacciones se
ejecuten según los términos autorizados por la administración del
ente, resultarían ineficaces si las decisiones de ésta se tomaran de
una forma errónea o irregular.
EVIDENCIA SUFICIENTE Y
COMPETENTE

La tercera norma relativa a la ejecución del trabajo es:


“Debe obtenerse evidencia válida y suficiente por medio de
análisis, inspección, observación, interrogación,
confirmación, y otros procedimientos de auditoría, con el
propósito de allegar bases razonables para el otorgamiento
de un dictamen sobre los Estados Financieros sujetos a
revisión”.
Evidencia Suficiente: Se entiende por tal, aquel nivel de
evidencia que el contador público debe obtener a través
de sus pruebas de auditoría para llegar a conclusiones
razonables sobre las cuentas que se someten a su
examen. Bajo este contexto el contador público no
pretende obtener toda la evidencia existente sino aquella
que cumpla, a su juicio profesional, con los objetivos de su
examen. El nivel de evidencia a obtener por el contador
público, referido a los hechos económicos y otras
circunstancias, debe estar relacionado con la
razonabilidad de los mismos y proporcionar información
sobre la circunstancia en que se produjeron, con el fin de
formarse el juicio profesional que le permita emitir una
opinión.
Evidencia Competente: El concepto de competente de
la evidencia es la característica cualitativa, en tanto que
el concepto suficiencia tiene carácter cuantitativo. La
confluencia de ambos elementos, competencia y
suficiencia, debe proporcionar al contador público el
conocimiento necesario para alcanzar una base objetiva
de juicio sobre los hechos sometidos al examen.

La evidencia es competente o adecuada cuando sea útil


al contador público para emitir su juicio profesional.º
3 . NORMAS RELATIVAS A LA
RENDICIÓN DE INFORMES
a. Siempre que el nombre de un Contador Público sea
asociado con estados financieros, deberá expresar de
manera clara e inequívoca la naturaleza de su relación con
tales estados. Si practicó un examen de ellos, el Contador
Público deberá expresar claramente el carácter de su
examen, su alcance y su dictamen profesional sobre lo
razonable de la información contenida en dichos Estados
Financieros.
b. El informe debe contener indicación sobre si los Estados
Financieros están presentados de acuerdo con
principios de contabilidad generalmente aceptados en
Colombia.

c. El informe debe contener indicación sobre si tales


principios han sido aplicados de manera uniforme en el
período corriente en relación con el período anterior.
d. Cuando el Contador Público considere necesario
expresar salvedades sobre algunas de las afirmaciones
genéricas de su informe y dictamen, deberá expresarlas
de manera clara e inequívoca, indicando a cuál de tales
afirmaciones se refiere y los motivos e importancia de la
salvedad en relación con los Estados Financieros
tomados en conjunto.

e. Cuando el Contador Público considere no estar en


condiciones de expresar un dictamen sobre los Estados
Financieros tomados en conjunto deberá manifestarlo
explícita y claramente.

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