DESARROLLO FETAL
OBSTETRICIA
200D
TAMAYO FLORES JUAN CARLOS
UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO – CAMPUS CELAYA
SALVATIERRA
INTRODUCCÓN
El desarrollo fetal es un proceso asombroso y complejo que ocurre
en el útero materno, durante el cual un embrión se convierte en
un feto completamente formado. Este proceso abarca
aproximadamente 40 semanas y se divide en tres etapas
principales: la etapa germinal, la etapa embrionaria y la etapa
fetal. A lo largo de este período, se producen una serie de cambios
cruciales que permiten la formación de todos los sistemas y
órganos del futuro bebé, preparándolo para la vida fuera del útero.
El desarrollo fetal es un tema de gran interés en la biología, la
medicina y la obstetricia, ya que comprende desde la fertilización
del óvulo hasta el nacimiento de un nuevo ser humano.
DESARROLLO EMBRIONARIO Y FETAL
El desarrollo del feto es el resultado de la conjugación de tres factores:
macroambiente, microambiente y matroambiente.
Desarrollo del embrión
Ocho días después de la fecundación se inicia el desarrollo del embrión, a
partir del llamado nódulo embrionario; se desarrolla una primera capa
celular llamada ectodermo o ectoblasto, y posteriormente, una segunda
capa, el endodermo o endoblasto, separadas del amnios por la cavidad
amniótica. El endodermo es la capa más interna que se encuentra en
contacto con el saco vitelino primitivo.
Primer mes de embarazo
Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la
mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con
exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del
embarazo. Sin embargo, es más fácil que la mujer sepa cuándo le bajó la
última regla (fecha de última menstruación o FUR).
La segunda semana da paso a la selección y dominancia folicular, donde
un conjunto de folículos ha comenzado a crecer en el ovario, pero,
finalmente, solo uno será el seleccionado, el folículo dominante.
Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo
contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como
ovulación. El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será
fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya
como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión.
El embrión proseguirá su camino
hacia el útero, donde implantará,
aproximadamente, unos 7-9 días
después de la ovulación. En este
momento, el embrión tiene entre 6 y
8 días de desarrollo. Empezará así la
liberación de la hormona hCG, que
es la hormona detectada por los test
de embarazo.
Es posible que, debido al aumento
de la hormona hCG (la hormona del
embarazo), la mujer empiece a
notar algunos síntomas en este
primer mes, pero de forma muy
suave. No será hasta la ausencia de
la menstruación cuando
verdaderamente sospeche el
embarazo.
Segundo mes de embarazo
Entre las capas del mesodermo, al disociarse éste, queda una cavidad
virtual que recibe el nombre de celoma o cavidad celómica. El
endodermo circunscribe una cavidad llena de líquido, saco vitelino,
vesícula umbilical o lecitocele, que tiene la función de nutrir al huevo
en la segunda semana de desarrollo, Al crecer el nódulo embrionario
forma una protuberancia convexa y aparece un repliegue del
ectodermo y esplacnopleura, que prolifera por encima del embrión y
crece hasta envolverlo, lo cual delimita otra cavidad, la amniótica, que
aumenta de tamaño y se llena de líquido hasta cubrir al embrión. Del
repliegue del ectodermo y de la somatopleura se forma el amnios.
Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el
sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También
empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y
brazos y, en definitiva, la mayoría de los órganos primitivos del bebé.
Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo,
incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación.
Por otro lado, los cambios en la madre todavía no son notables
externamente. El abdomen todavía no se nota, aunque es posible
que la mujer empieza a sentir ya algunos síntomas como náuseas,
vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.
También puede ocurrir que la gestación avance sin demasiados
síntomas, pero ello no es indicativo de complicación: simplemente
significa que hay mujeres que padecen los síntomas de forma más
suave.
Tercer mes de embarazo
A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el
periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el
tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos,
aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que
maduren y acaben de evolucionar correctamente.
A lo largo de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a
pesar unos 8-14 gramos, aproximadamente.
En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a tomar peso y
que el vientre comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar
este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas
causados por la hormona HCG, como las náuseas. El motivo es que la
concentración de esta hormona alcanza un pico en la semana 12, pero
luego comienza a descender paulatinamente.
Cuarto mes de embarazo
En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino
que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son
particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados
entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir
perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.
• El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa
denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que
expulsará tras el nacimiento.
• Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues
epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo
que serán sus huellas dactilares.
• El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede
ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.
El volumen del vientre materno
seguirá aumentando, así como
el peso corporal, lo que hará
que comiencen ciertas
molestias relacionadas como
una mayor frecuencia de
micción. Notar al bebé puede
ser algo ya habitual al finalizar
este mes, especialmente entre
las mujeres que no son
primerizas, pues por su
tamaño y desarrollo sus
movimientos son frecuentes.
Crecimiento y diferenciación del feto
Quinto mes de embarazo
Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la
vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del
bebé. Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por
lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades
cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal
ya late con fuerza. Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar
hasta los 25 centímetros de longitud, aproximadamente, y a los 300 g de peso.
Es posible que la embarazada note que, cuando se tumba, el feto se
mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se
encaja mejor en la pelvis materna cuando la mujer está de pie. Por esta
razón, sus movimientos pueden disminuir considerablemente, mientras
que aumentan cuando la embarazada está en posición horizontal
(tumbada).
Puede que el ombligo de la
mujer se aplane o empiece a
salirse hacia afuera. Si es el
caso, volverá a su aspecto
habitual después de dar a luz.
La embarazada ya no sentirá
náuseas ni vómitos, aunque
puede que tenga otro tipo de
molestias, tales como ardores
de estómago y dolores de
espalda.
Sexto mes de embarazo
La evolución del bebé pasa por medir de 25 cm a 35 cm,
aproximadamente, y de pesar cerca de 300 gramos hasta unos 750
gramos. Al reconocer los sonidos claramente, responde perfectamente a
los estímulos como, por ejemplo, la música. De este modo, se puede
comprobar cómo el feto se mueve cuando escucha música, como
respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.
En cuanto al pelo del futuro bebé, ya se le han formado las cejas, el
cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo
consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer
gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan
a igualarse en relación a su cabeza. Cada vez está mejor formado y se
parece más al futuro recién nacido.
En cuanto a la embarazada, se termina el segundo trimestre y el
estado de gestación ya se evidencia. La barriga ya debe ser
bastante voluminosa, por lo que es probable que la mujer se
sienta cansada, tenga dolores de espalda, molestias o
incomodidades en ciertas posturas y algo de hinchazón en
piernas, tobillos y pies.
Séptimo mes de embarazo
Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya
avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio
y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer
ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a
recoger cosas del suelo. Adicionalmente, es probable que haya
más hinchazón en pies y tobillos.
En este periodo de gestación, el esqueleto fetal se hace más
consistente. La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel
del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el
nacimiento. En este mes, la longitud del feto alcanzará los 40 cm,
aproximadamente, y puede llegar a sobrepasar ligeramente los
1100 gramos.
Debido a este aumento
considerable de peso y
longitud, el espacio en el
útero comienza a ser
más limitado. Además, el
útero presiona a la vejiga
por su evidente aumento
de tamaño, por lo que
las ganas de orinar serán
frecuentes.
Octavo mes de embarazo
El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue
aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus
movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la
vejiga materna. A lo largo de este mes, el bebé alcanzará cerca del 50%
del peso total que tendrá al nacimiento. Además, seguramente en este
mes de embarazo los movimientos del bebé ya sean visibles por fuera
del abdomen materno-
Por otro lado, su piel va adquiriendo cada vez un aspecto más liso y
sonrosado, debido a que sigue la acumulación de grasa subcutánea. Pese
a que el bebé está prácticamente formado, sus pulmones aún no están
maduros y, si tuviera lugar un parto prematuro, no podrían respirar por sí
mismos.
Es muy posible que la mujer sienta acidez o
que esté estreñida durante esta fase del
embarazo. Todos estos síntomas son muy
habituales y se deben a que el aumento del
tamaño del útero hace las digestiones más
difíciles, lentas y pesadas.
El cansancio durante este último período del
embarazo también es bastante normal. Esto
ocurre no solo por el aumento de peso, que
suele fatigar mucho, sino porque las
dificultades para dormir y descansar ya
serán notables.
Se recomienda tomar mucho calcio, hierro,
ácido fólico, proteínas y vitamina C. El
estado de gestación es muy avanzado, así
que la embarazada debe cuidarse mucho.
Noveno mes de embarazo
Al finalizar el noveno mes de embarazo, el feto puede medir cerca de 50
cm y, su peso, será de unos 2500 g de media. Durante este periodo, el
bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, preparándose para el parto.
La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa
que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi
completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que
empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el
momento del parto.
Como hemos comentado, desde hace
ya algunas semanas, los movimientos
del bebé son menores debido a su
aumento de tamaño y de peso, pero
esto no significa que la embarazada
no sienta la presencia de su futuro
hijo. De hecho, no debe pasar ni un
solo día en que no se sienta al bebé.
No obstante, es habitual que ahora los
movimientos se sientan más bruscos,
como si fuesen patadas, ya que el
bebé tiene muy poco espacio para
moverse.
FETO A TERMINO
Somatometría
Al término de la gestación el feto tiene las siguientes medidas corporales:
Básicamente, el peso y la talla se encuentran en relación directa con lo
siguiente:
• Herencia
• Alimentación materna
• Edad materna
• Edad gestacional
• Características del embarazo
• Sexo del producto
Gemelaridad
• Factores patológicos maternos y fetales
• Otros