Balanza
Participantes
Lissy Jazmín Díaz Santana 100747195
Ruth Esther Suero De La Rosa 100747808
Melany Dismairy Díaz Cueva 100715253
Balanza
El uso de la balanza en el desarrollo lógico-matemático es una
estrategia pedagógica efectiva y enriquecedora. A través de este
recurso concreto, el niño transita del pensamiento intuitivo al
pensamiento lógico, comprendiendo progresivamente conceptos
fundamentales como la igualdad, la medida, la equivalencia y la
operación. Su valor radica en la posibilidad de transformar
aprendizajes abstractos en experiencias significativas, fomentando así
un aprendizaje activo, participativo y profundamente conectado con el
desarrollo cognitivo infantil.
La balanza, en el contexto educativo, puede ser una herramienta de
diferentes formas: balanza de platillos, balanza de brazos, balanza digital o
incluso simulaciones virtuales. Lo importante es que sea accesible, segura y
adaptada a la edad de los niños.
Su uso pedagógico tiene múltiples beneficios:
Comprensión de la igualdad
La balanza permite representar visualmente la igualdad matemática. Si un
lado tiene 3 bloques y el otro tiene 1 bloque y un objeto desconocido, el niño
puede deducir cuántos bloques equivalen al objeto incógnito. Esta acción lo
aproxima a la idea de resolver ecuaciones, de forma natural y concreta.
Establecimiento de relaciones de equivalencia
La equivalencia no solo implica que dos cosas "pesen lo mismo", sino que
puedan compensarse entre sí. Los niños comprenden que 2 bloques
pequeños pueden valer lo mismo que 1 bloque grande. Este tipo de
pensamiento es clave en la comprensión del valor relativo y la
proporcionalidad.
Estimación, comparación y medición
Mediante la balanza, los niños hacen estimaciones ("¿cuál pesa más?"),
comparan ("este objeto es más pesado que el otro") y exploran el concepto de
medida sin necesidad de números formales al principio. Esto promueve la
noción de magnitud y orden.
Desarrollo de estrategias y resolución de problemas
Para equilibrar una balanza, el niño debe pensar, probar, cometer errores y
volver a intentar. Este ciclo fortalece el pensamiento crítico y la capacidad de
resolución de problemas. Además, fomenta la perseverancia y el trabajo
autónomo o colaborativo.
Aplicaciones en el aula
La balanza puede ser utilizada en múltiples actividades lúdicas y
educativas:
Juegos de equilibrio numérico: Por ejemplo, colocar en un platillo
objetos numerados del 1 al 10 y en el otro platillo buscar
combinaciones que equilibren el peso total.
Representación de operaciones básicas: Usar la balanza para
visualizar sumas y restas (por ejemplo, 4 + 2 en un lado, y el número
equivalente en el otro).
Exploración del concepto de “más que” y “menos que”:
Comparar pesos y ordenar objetos según su masa relativa.
Problemas de lógica y deducción: Presentar un objeto misterioso y
deducir su peso comparándolo con otros conocidos.
Estas actividades no solo desarrollan habilidades matemáticas, sino también
habilidades sociales (trabajo en equipo), lenguaje (explicación de ideas) y
motricidad fina (manipulación de objetos).
Incluir la balanza en la práctica educativa no es solo una forma de enseñar
matemáticas: es una forma de enseñar a pensar, razonar y descubrir.
Tipos de balanza para usar en el aula
• Balanza numérica o
balanza matemática
Tiene dos recipientes (platillos) colgando de
cada extremo de un brazo horizontal que gira
sobre un eje central.
Ideal para: Actividades manipulativas,
juegos de estimación y resolución de
problemas sencillos.
• Balanza numérica o balanza
matemática
Balanza de plástico con números marcados en
los brazos y pequeñas pesas con ganchos.
Funcionamiento: Los niños cuelgan pesas
en los números correspondientes para
balancear operaciones (ej: 3 + 2 de un lado =
5 del otro).
• Balanza digital infantil (con
pantalla o luces)
Balanza moderna con pantalla o luces
que indican el peso; suele ser de
juguete o adaptada al aula.
• Balanza casera o artesanal
Hecha con materiales reciclables
como perchas, cucharones, botellas,
vasos, cartón, cuerda, etc.
• Balanza conceptual (dibujada
o simulada)
Representación gráfica en papel o
pizarra, donde se dibujan objetos o
números para representar equilibrio.
Usos: Actividades en grupo donde los
niños piensan en combinaciones para
equilibrar los lados.
Recomendación pedagógica
Para niños de nivel inicial (3 a 5 años), lo más adecuado es comenzar con:
Balanzas de brazos o caseras → fomentan la experimentación concreta y el
juego.
Balanza numérica (para niños mayores de 5 años) → ideal para introducir
suma/resta de forma tangible
Estas herramientas deben integrarse en juegos, desafíos,
exploraciones y diálogos guiados, priorizando siempre el aprendizaje
significativo y el desarrollo del pensamiento lógico desde la experiencia.
Conclusión
La balanza es un recurso didáctico ideal para Educación Inicial, ya que permite
a los niños explorar conceptos matemáticos como peso, equilibrio e igualdad de
forma concreta y lúdica. Su uso estimula el pensamiento lógico-matemático
desde la experimentación y el juego, respetando el ritmo natural de aprendizaje.
Al integrarla en el aula, se favorece un aprendizaje significativo, activo y
completo, con el acompañamiento clave del docente.