MODELO LECTOR (1970 - 1990)
• A lo largo del tiempo, los modelos pedagógicos en la didáctica de la Lengua y la Literatura han
evolucionado significativamente, y dentro de esa transformación, el modelo lector ha cobrado una
importancia central. Este modelo deja atrás la visión tradicional del estudiante como receptor pasivo de
contenidos, y lo reconoce como un sujeto activo que interpreta, reflexiona y construye significados a partir
de los textos. Desde esta perspectiva, el lector no solo descifra palabras, sino que dialoga con el texto, lo
cuestiona, lo conecta con su experiencia y contexto. En el marco de los nuevos enfoques pedagógicos,
enseñar a leer no es simplemente enseñar a pronunciar, sino a comprender, criticar y disfrutar la lectura.
Este cambio ha sido clave para democratizar el acceso al conocimiento y promover una ciudadanía crítica.
Además, permite replantear el rol del docente, que ya no transmite verdades absolutas, sino que
acompaña, media y provoca el pensamiento del estudiante. Como futuros educadores, asumir esta mirada
humanizadora y constructiva del modelo lector nos reta a repensar nuestras prácticas y a generar espacios
de aprendizaje más inclusivos, donde leer sea una experiencia viva, reflexiva y transformadora. Esa es, al
final, la esencia de enseñar Lengua y Literatura.