Teoría del
Desarrollo de René
Spitz
¿Quién fue René Spitz?
Nació en Viena (1887) y falleció en Denver (1974)
Fue médico psicoanalista austro-estadounidense
Creador de una teoría del desarrollo del Primer Año del bebé
Elaboró un sistema sobre la observación de la relación directa de los
niños con sus madres.
Spitz parte de la idea de que el
niño al nacer se haya en un
estado NO-diferenciado. No tiene
instituído un YO al nacer
Principios y teoremas psicoanalíticos,
que Spitz, acepta aplicar durante el
primer año de vida:
• Dos principios fundamentales del funcionamiento psíquico: principio de
placer y principio de realidad.
• División de la psique en consciente e inconsciente en sentido descriptivo
• El punto de vista metapsicológico, dividido en tópico, dinámico y
económico
• El concepto de estados libidinales y zonas erógenas
• El postulado de Freud sobre el papel de las Series Complementarias
Factores
congénitos
Cuando nacemos estamos previstos de lo que Spitz denomina bagaje
congénito que incluye:
1. Bagaje hereditario, determinado por los genes y los cromosomas
2. Influencias intrauterinas durante el período de gestación
3. Influencias que han tenido lugar durante el proceso del parto
Factores ambientales
El niño al nacer no desarrolla iniciativa personal, su interacción con
el medio es puramente fisiológica
Para el recién nacido el mundo está compuesto de un solo
individuo: la madre
El niño durante el primer año de vida
se esfuerza en sobrevivir y en
elaborar formas de adaptación al
medio
Conceptos Clave
Organizador: mojón en la organización de la personalidad. Estado de
coordinación e integración de funciones, que permiten un nuevo nivel de
organización, modificando las propiedades de los elementos a partir de las
cuales se origina
Objeto: Aquello (persona o cosa fantaseada o real) con el cual se obtiene la
satisfacción de una pulsión
Estadio: Es una etapa genética que implica una forma de organización de
las actividades, un modo de pensamiento, un juego de prevalencia
pulsional. Es una modalidad temporal y formal de relación.
Estadios
I. Estadio Anobjetal: La madre es el Yo (externo). Es un periodo
carente de Yo. Hay predominio de percepciones internas.
I.a. Primer Organizador: Indicador: Sonrisa Social (tercer mes)
La sonrisa del bebé en respuesta ante el rostro humano en
movimiento. Yo rudimentario.
II. Estadio del Objeto precursor o pre-objetal:
Actividad intencional y consciente. Cierto grado de separación
entre Cc e Icc. Se diferencia el Yo del Ello
II.a. Segundo Organizador: La angustia del octavo mes.
Diferenciación entre el rostro materno y los demás rostros y
adjudicación de un valor especial. “Díada madre-hijo
III. Estadío del objeto de Amor o Libidinal:
el Yo está integrado y la madre es experimentada como un todo diferenciado. Desarrollo de Funciones
psicológicas (discriminación perceptual, afectos, imitación).
III.a: Tercer Organizador: el No (18 meses)
reconocimiento de lo prohibido a partir de un proceso de identificación con el agresor. Los retos que vivió
pasivamente e implicaron frustración son transformados en conducta activa. Mayor grado de abstracción y
capacidad de juicio.
Trastornos de carencia afectiva
Privación afectiva parcial (Depresión Anaclítica)
Cuadro depresivo que se origina en los primeros meses de vida del niño por
la separación prolongada de la madre y la consiguiente deprivación de
cuidados emocionales y físicos que ello conlleva. Se conoce también como
síndrome de hospitalismo, por ser el abandono del recién nacido a los
cuidados de una institución la circunstancia prototípica en la que fue
descrito.
Privación Emocional Total (Marasmo
emocional)
En caso de que la privación afectiva sea total, el cuadro puede evolucionar
hasta producir marasmo, pudiendo llegar a provocar la muerte del niño.
Estos niños presentan una delgadez extrema y déficits nutricionales y
emocionales.
“…los dos cuadros psicopatológicos expuestos ponen en evidencia
el papel fundamental de la madre en el desarrollo de la
personalidad del niño durante el primer año de vida.
La madre en el vínculo normal contiene afectivamente al hijo, le
brinda seguridad y confianza. El niño amado posee radical
seguridad, se siente justificado y confirmado en su ser. Por otra
parte la madre absorbe la agresividad del bebé, ordena su
descontrol y pone límites que encausan sus afectos” (GRIFFA-
MORENO (1999). Claves para una psicología del desarrollo. Buenos Aires, Ed. Lugar)