UNIDAD I:
El proceso de la
intervención
psicológica.
La intervención
psicológica consiste en la
aplicación de principios y
técnicas psicológicas por
parte de un profesional
acreditado con el fin de
ayudar a otras personas a
comprender sus problemas,
a reducir o superar estos, a
prevenir la ocurrencia de los
mismos y/o a mejorar las
capacidades personales o
relaciones de las personas
aun en ausencia de
problemas.
La psicología clínica y de la salud ha sido definida como
aquella especialización de la psicología que aplica los principios,
técnicas y conocimientos científicos desarrollados por esta, para
evaluar, diagnosticar, explicar, tratar, modificar y/o prevenir las
anomalías o los trastornos mentales o cualquier otro
comportamiento relevante para los procesos de salud y
enfermedad, en los distintos y variados contextos en que estos
puedan tener lugar.
Actividades de los psicólogos clínicos
EVALUACIÓN
En el proceso de evaluación, el psicólogo clínico trata de identificar, especificar y
cuantificar las conductas, capacidades, problemas, recursos y limitaciones de una
o más personas así como las variables personales y ambientales que los
mantienen, con la finalidad de explicar y modificar el comportamiento o llevar a
cabo cualquier tipo de análisis o intervención psicológica: diagnóstico ,
pronóstico, orientación , selección y valoración de los resultados conseguidos con
la intervención.
TRATAMIENTO, PREVENCIÓN E INTERVENCIÓN
En esta actividad, el psicólogo ayuda a otras personas a comprender sus
problemas, a reducir o superar estos, a prevenir la ocurrencia de los mismos o a
mejorar las capacidades personales.
a) Prevención primaria: intervención dirigida a evitar la aparición de
problemas.
b) Prevención secundaria: intervención dirigida a identificar los
problemas en la fase más temprana posible y a actuar lo más
pronto que se pueda sobre los mismos para que no se agraven.
c) Tratamiento: intervención sobre problemas ya consolidados.
d) Prevención terciaria: intervención dirigida a prevenir recaídas en
un problema ya tratado o a evitar complicaciones posteriores de
problemas crónicos o mejorar la calidad de vida de las personas
que los padecen.
La intervención psicológica puede aplicarse para alcanzar metas más o
menos limitadas o ambiciosas: resolver conflictos inconscientes (enfoque
psicoanalítico), ayudar a aceptarse a sí mismo (terapia no directiva), integrar
sentimientos conflictivos (terapia gestalt), encontrar un significado a la vida
(psicoterapia existencial), modificar creencias negativas (terapias
cognitivas), lograr comportamientos adaptativos (terapia conductual) o
conseguir combinaciones de estos objetivos (enfoque ecléctico).
INVESTIGACIÓN
Algunos psicólogos clínicos se dedican a la investigación clínica. Las
formulaciones teóricas y los procedimientos de evaluación e intervención son
empíricamente evaluados, es decir, se valora su adecuación o eficacia utilizando
una metodología científica (de tipo experimental cuando es posible).
ENSEÑANZA
Esta actividad es común en los psicólogos clínicos empleados en
universidades. Pero también es frecuente que sea llevada a cabo por
psicólogos en otras instituciones y centros privados.
ASESORAMIENTO
Se refiere a la ayuda y consejería que el psicólogo puede ofrecer a organizaciones
de distintos tipos: Instituto Nacional de Salud, compañías sanitarias privadas,
escuelas, centros de asistencia primaria, hospitales, cárceles, centros para
drogodependientes, grupos de autoayuda, unidades de geriatría, juzgados, etc. La
consejería puede ser solicitado también por personas que trabajan en estas
organizaciones o en centros privados y que desean mejorar su trabajo o resolver
ciertos problemas planteados en el mismo.
DIRECCIÓN Y GESTIÓN
Se refiere a la dirección y gestión de un organismo o institución e incluye
funciones como organización de recursos, coordinación de actividades del
personal, distribución del presupuesto, toma de decisiones sobre la marcha de la
institución, redactar informes para las autoridades, presidir reuniones, manejo de
conflictos entre el personal, contratación y despido de personal, trato con otros
directivos, recibir a visitantes importantes, representar a la institución en
reuniones y ante el gran público, delegar responsabilidades en personas o
comités, etc. Un psicólogo puede formar parte de uno de estos comités y ejercer
también así funciones gestoras.
Niveles de intervención
El nivel individual es uno de los más frecuentes, si no el que más.
El psicólogo trabaja con una persona de modo exclusivo para ayudarle a
reducir o superar un trastorno, comportamientos de riesgo, adquirir o
potenciar hábitos saludables, afrontar una enfermedad crónica, etc.
En la terapia de pareja y familiar se busca que los miembros implicados:
a) se den cuenta de su propia contribución al problema y de los cambios
positivos que pueden realizar, y b) mejoren sus pautas de comunicación e
interacción de cara a la resolución del problema.
La terapia en pareja o familia puede ser precedida, seguida o acompañada
de terapia individual para alguno de los miembros, cuando estos presentan
algún problema que no está relacionado con el sistema.
Intervención en grupo
Esta modalidad de tratamiento depende
de que se pueda contar con varias
personas que presenten problemas
similares o tengan un objetivo común y
cuyas características no les impidan la
participación en el grupo o incidan
negativamente en el funcionamiento de
este. Siempre que sea posible, parece
recomendable conducir un tratamiento
en grupo, ya que, en general, es al
menos igual de eficaz que el individual
y presenta además una serie de
ventajas adicionales.
INTERVENCIÓN EN LA COMUNIDAD
Mientras que en las intervenciones individuales o en grupo se ayuda a
una o unas pocas personas, en las intervenciones en la comunidad se
trata de modificar el medio en el que viven las personas con la finalidad
de ayudar a muchas personas a prevenir o resolver problemas o adquirir
nuevas capacidades.