LA FE EN EL
DIOS
REVELADO
TEOLOGÍA, CIENCIA DE LA FE
El fundamento y el centro de la
teología es la revelación de Dios en
Jesucristo. Su objetivo particular es
la inteligencia crítica del
contenido de la fe para que la vida
creyente pueda ser plenamente
significativa.
TEOLOGÍA, CIENCIA DE LA FE
Así las cosas, ¿A qué
Llamamos llamamos teología?
teología
creyentes a la actividad
que de los
comprender
tratan de
exponerla
profundamentede manerala ordenada
más de y
sistemática,
palabraen base aDiosla sagrada
y
escritura, la tradición de la Iglesia,
de y
la razón humana iluminada por la fe
TEOLOGÍA, CIENCIA DE LA FE
¿Qué presupone la teología? La teología
presupone la fe en el Dios vivo de la
revelación judeo- cristiana, que es el
Dios de Abraham, Isaac y Jacob, y
sobre todo el Dios y padre de
Jesucristo .
¿En qué se basa la teología? Se basa en
la capacidad de la razón humana para
acercarse a los misterios revelados,
con el fin de contemplarlos y
exponerlos con el máximo rigor posible
y con el respeto religioso que merecen.
TEOLOGÍA, CIENCIA DE LA FE
¿Qué más es la Teología? La
teología es reflexion acerca de la
palabra divina. Es fe que busca
evidencias y razones. Recibe su
materia prima de la revelación.
¿Qué pertenece a la teología? A la
teología pertenece tanto el creer
como el pensar. Sin ambas
actividades fundidas en un mismo y
único acto del cristiano-creencia y
pensamiento no hay teología.
¿QUÉ ES LA FE?
Para el cristiano la fe es la
actitud adecuada del hombre
ante la revelación; la fe
equivale a la revelación que ha
llegado a su destinatario, a su
meta. Fe y Revelación
constituyen el misterio del
encuentro de Dios y el hombre.
Dios que invita al hombre,
Por su revelación, «Dios invisible habla a los hombres
como amigos, movido por su gran amor y mora con
ellos para invitarlos a la comunicación consigo y
recibirlos en su compañía» (DV 2). La respuesta
adecuada a esta invitación es la fe.
Por la fe, el hombre somete completamente su
inteligencia y su voluntad a Dios. Con todo su ser, el
hombre da su asentimiento a Dios que revela (cf. DV
5). La sagrada Escritura llama «obediencia de la fe» a
esta respuesta del hombre a Dios que revela
(cf. Rm 1,5; 16,26). (CEC 142-13)
Hemos creído en el
amor de Dios: así,
puede expresar el
cristiano la opción
fundamental de su
vida. No se comienza
a ser cristiano por una
decisión ética o una
gran idea, sino por
el e n c u e n t r o c o
n u n
acontecimiento, con
una Persona, que da
un nuevo horizonte a
la vida y, con ello, una
orientación decisiva.
¿Qué es la experiencia
de Dios?
La experiencia de Dios,
hecha por
innumerables hombres
y mujeres a lo largo
de la historia de la
salvación, es como la
fuente subjetiva de la
teología. El encuentro
personal con Dios es
provocado
normalmente por el
testimonio de la Biblia,
leída en la Iglesia con
las luces del espíritu
Creer.
Confiar.
Obedec
er
Adherir
se.
Fidelida
En síntesis
No se puede concebir el hecho de la revelación sino teniendo en
cuenta tanto la realidad de Dios que libremente se manifiesta como
el destinatario de la revelación, el hombre, que la acoge en la fe. Así,
pues, revelación de Dios y fe del hombre son correlativas, y no se
pueden comprender la una sin la otra. En efecto, la revelación funda
la respuesta de la fe, y ésta, a su vez, sitúa concretamente en el
hombre el evento de la revelación. Más aún, la revelación incluye la
fe, de tal modo que no se puede hablar propiamente de revelación
sino en la respuesta de la fe: revelación y fe son un don de Dios en
favor del hombre. Ambos hechos se realizan concretamente en la
historia, de tal manera que por medio de la fe el hombre puede
percibir determinados eventos de la historia como acciones
salvíficas de Dios.
Solamente en la fe el hombre puede acoger la
automanifestación de Dios en Cristo; por la fe el
hombre confiesa que Jesús es el Señor y Salvador,
el Hijo de Dios hecho hombre que con su muerte y
resurrección ha liberado a la humanidad de la
esclavitud del pecado; por la fe el hombre acoge
con confianza a Dios y lo reconoce como un Padre
de misericordia; por la fe el hombre hace una
opción vital que da sentido a su existencia,
abriéndose a la esperanza de la salvación eterna y
haciéndola viva y presente por medio del amor.
La fe cristiana, pues, se fundamenta en la
revelación de Dios al hombre cumplida en el
acontecimiento de Cristo. El hombre es el
destinatario de la revelación, a la cual debe
responder tomando conciencia de la llamada
divina y proyectando su vida como respuesta a esa
vocación. De esta manera, entonces, la revelación
no es sólo expresión de Dios, sino que también es
acción del hombre, que viene interpelado por la
autocomunicación de Dios para que opte y se
decida.
La fe cristiana, pues, se fundamenta en la
revelación de Dios al hombre cumplida en el
acontecimiento de Cristo. El hombre es el
destinatario de la revelación, a la cual debe
responder tomando conciencia de la llamada
divina y proyectando su vida como respuesta a esa
vocación. De esta manera, entonces, la revelación
no es sólo expresión de Dios, sino que también es
acción del hombre, que viene interpelado por la
autocomunicación de Dios para que opte y se
decida.
La fe, sin embargo, no es un hecho aislado e
individual de cada uno; es una riqueza, un don que
se recibe a través de la Iglesia, de su predicación y
de su experiencia comunitaria como familia de
Dios. Por ello la fe es eclesial y responde también a
la estructura comunitaria del hombre.
Dimensiones de la fe cristiana
La vinculación de la salvación del hombre con la fe
en Cristo es lo que determina la novedad del
cristianismo. De ahí que para el Nuevo Testamento
Cristo es el elemento determinante, el centro y
fundamento de la fe.
La fórmula veterotestamentaria “apoyarse en
Dios”, que era lo que venía a significar el “creer a
Dios” , se convierte ahora en “ creer a Cristo” .
Dimensiones de la fe cristiana
1. La fe como confesión:
Una primera dimensión de la fe es el aspecto
confesional que tiene. La fe supone confesar algo,
aceptar como verdad una serie de contenidos y
profesarlos públicamente. En otras palabras,
reconocer en la palabra de la predicación la palabra
salvífica de Dios. En este sentido la fe cristiana es “la
aceptación del anuncio cristiano y la acogida en sí de
la salvación; esto significa reconocer y hacer propia la
obra salvífica de Dios obrada en Cristo.
Dimensiones de la fe cristiana
La fe como confesión:
La fe, por lo tanto, es el reconocimiento de la palabra salvífica
y al mismo tiempo la apropiación de la realidad anunciada
por la palabra.
"Porque, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees
en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás
salvo. 10.Pues con el corazón se cree para conseguir la
justicia, y con la boca se confiesa para conseguir la
salvación." (Rom 10,9-10)
Dimensiones de la fe cristiana
2. La fe como conocimiento
La profesión de fe resume hasta cierto punto las
demás dimensiones de la fe, ya que para profesar la
fe se supone un conocimiento previo de la verdad
salvífica, y una actitud de confianza plena en Dios. De
igual modo, para que sea una profesión auténtica y
personal exige que se traduzca en una opción vital en
el hombre.