Bienvenidos
Tercer día
María y su servicio
amoroso
Ambient
ación
Bienvenidos y bienvenidas al tercer encuentro de nuestra
novena. Hoy vamos a reflexionar lo que significa el servicio
desde el ejemplo dado por nuestra Madre María, quien,
inmediatamente después de la Anunciación se puso en
camino para atender a su prima Isabel. Y con ella llevaba en su
seno al Niño Jesús. Nosotros también debemos servir, llenos
del Espíritu de Dios, siendo testimonio de amor en el servicio
a los demás, especialmente a los que sufren, llevamos la
ternura de un Dios misericordioso, tal como lo hace nuestra
Madre del Cielo.
Villanci
cos
Bienve
Bienvenido seas mi niñonido
adorado; Bienvenido seas
Tiembla de frío entre pajas
y heno mi dulce dueño
mi niño de amor. (bis) seas mi tierno amor.
Verbo encarnado flor de la
Ángeles santos por mi adoradle
altura fragante y suave
al Dios que amante
luz de Belén.
nació en portal. (bis)
Oración
inicial
Padre de infinita caridad, que tanto nos amas, y que nos diste en tu Hijo la mejor
prenda de tu amor, para que hecho hombre en las entrañas de María Virgen y
nacido en un pesebre para darnos salvación, hoy venimos como tus hijos a
adorarte. En nombre de todos mis hermanos y hermanas, te doy gracias por tan
grande beneficio; te ofrecemos nuestras vidas para que sean instrumentos de la
paz que tu amado Hijo trajo al mundo. Mi Santo Dios, te pido que tengas
compasión del mundo y que derrames tu misericordia sobre él en abundancia.
Que esta navidad sea un motivo para que reflexionemos sobre los caminos que
elegimos, por las conductas que adoptamos y por lo que olvidamos. Te pido, en
el nombre del pequeño Niño Dios, una señal de esperanza para este mundo. Te
suplicamos que dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor
encendido y desprendimiento, para que Jesús recién nacido encuentre en
nosotros su cuna y viva eternamente entre nosotros. Amén.
Padre Nuestro…
Oración para
la Familia
Señor, haz de nuestro hogar un sitio de tu amor. Que no haya injuria
porque Tú nos das comprensión. Que no haya amargura porque Tú nos
bendices. Que no haya egoísmo porque Tú nos alientas. Que no haya
rencor porque Tú nos das el perdón. Que no haya abandono porque Tú
estás con nosotros. Que sepamos marchar hacia ti en tu diario vivir. Que
cada mañana amanezca un día más de entrega y sacrificio. Que cada noche
nos encuentre con más amor. Haz, Señor, con nuestras vidas, que quisiste
unir, una página llena de ti. Haz, Señor, de nuestros hijos lo que anhelas,
ayúdanos a educarlos, orientarlos por tu camino. Que nos esforcemos en
el apoyo mutuo. Que hagamos del amor un motivo para amarte más. Que
cuando amanezca el gran día de ir a tu encuentro nos conceda el hallarnos
unidos para siempre en ti. Amén.
Miremos la
vida
Rocío lava ropa ajena. Siempre le ponen un cerro de
ropa: pantalones, cobijas, sabanas; y por ello le pagan $
8 diarios. Con eso mantiene a sus tres hijos. Mercedes
vende frutas en un mercado, de domingo a domingo.
Deja a sus hijos en una guardería, por lo que poco
comparte con ellos, pero en las noches, aunque sea poco
tiempo, los baña, juega con ellos y les cuenta un cuento
para que duerman. Tania es catequista y esto le ha
significado problemas en su hogar, ya que su esposo no
le apoya. Pero, ella igual madruga para dejar todo listo
en su casa y va a cumplir con amor su misión.
Dialogu
emos
• ¿Conocen otras historias de mujeres
que sirven con amor y convicción?
• ¿De dónde sacan las mujeres tanta fuerza
y seguridad para no rendirse en la vida?
(Lc 1,39- Y dijo
48) Dios…
Por entonces María se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en
los cerros de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Al
oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del
Espíritu Santo y exclamó en alta voz: “¡Bendita tú eres entre las
mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que
venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos,
el niño saltó de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa tú por haber creído
que se cumplirían las promesas del Señor!”. María dijo: “Proclama mi
alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi
Salvador, porque se fijó en su esclava, y desde ahora todas las
generaciones me dirán feliz”.
Reflexion
emos
• ¿A qué se arriesgaba María al ir presurosa a atender a su prima Isabel, sin decirle a
nadie?
• ¿Por qué cosas se alegra nuestro espíritu hoy?
La Navidad es un tiempo propicio para ponernos en actitud de servicio hacia los
demás, y María es ejemplo claro. Ella visita a su prima Isabel para compartir la alegría
de ser la Madre de Dios, y acompañarla en esos momentos difíciles de su embarazo.
No olvidemos que Isabel es una mujer anciana y llena del Espíritu Santo al ver a su
prima María le dice: “Dichosa tú que has creído”. Sí, María creyó, no sólo en su santo
embarazo, sino en lo que eso implicaba: ponerse al servicio, siempre llena de alegría.
Las visitas que Dios nos hace son siempre don y tarea. Desde la gratuidad, hemos sido
elegidos para una misión que nos pone en camino hacia los demás. ¡Seamos
solidarios, recorramos el camino de María, llevando alegría, esperanza, servicio!
Sobre todo a aquellas personas que por circunstancias diversas no podrán vivir el
gozo de la navidad en familia.
Nos
comprometemos
Se preparan unas huellas en hojas de papel. Cada
participante escribe el nombre de una persona a
quien le gustaría visitar y qué servicio va a realizar
en esta visita. Compartimos brevemente, y nos
comprometemos a llevarlo a la práctica al día
siguiente.
María nos enseña con su visita
a acoger con ternura a quien lo necesita.
Oración al Niño
Jesús
Señor Jesús, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre
nosotros, de tu presencia amorosa en nuestras familias y
comunidades. Navidad es la certeza de que el Dios del cielo
habita en nuestra tierra, que tu Padre es nuestro Padre y tú,
Divino Niño, eres nuestro hermano. Que este día de la
Novena junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu bondad,
nos comprometa a vivir como hermanos. Oh Divino niño,
enséñanos a comprender que donde hay amor y justicia, allí
estás tú y allí también es Navidad. Amén.
Ave María....
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado, ¡Ven a Goz
nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
os
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado… ¡Oh, Niño Dios, que eres luz como el sol,
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado… que veamos tu luz en la oscuridad!
¡Oh, Dios que con tanta sabiduría, ¡Tú que eres puro y transparente, santo
te convertiste en un pequeño Niño! de los santos, eres la imagen del Dios.
¡Oh, planta sagrada de José que ¡Niño tan precioso, dicha del cristiano,
presentas al cielo tu fragante flor! que disfrutemos la sonrisa
¡Divino Niño, ven a enseñarnos a ser de tus dulces labios!
prudentes como los sabios! Soberano, borra nuestras culpas,
Has sido llamado Lirio de los valles, sálvanos a todos y en forma de niño,
bella flor de campo! cuida a quienes necesitan de tu amor!
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado… Dulce Jesús mío, mi Niño adorado…
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado… Dulce Jesús mío, mi Niño adorado…
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado, ¡Ven a Goz
nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
os
¡Ábranse los cielos y llueva de lo ¡Auxilia a los débiles, ayuda a los que
alto un rico roció como riego santo! sufren, consuela a los tristes y da
¡Ven que ya María prepara sus brazos, esperanza a los que están perdidos!
esperando a su niño que ya va a llegar! ¡Ven ante mis ojos, de ti enamorados,
beso tus pies y tus manos!
¡Ven hermoso Niño, ven Dios hecho ¡Arrodillado en la tierra
hombre, brillan las estrellas y te ofrezco mis brazos!
brotan en los campos amor!
¡Ven que ya José con muchas ganas ¡Vida de mi vida, mi dueño adorado, mi
de verte, se dispone a llenarse de tu amor. constante amigo, mi divino hermano!
¡Te tiendo mis brazos y más que hablarte,
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado… me lleno de emoción!
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado…
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado…
Villanci
cos
En brazos de
una
En brazos de una doncella
un infante se dormía,
doncella
En brazos de una doncella
un infante se dormía,
y en su lumbre parecía y en su lumbre parecía
ser nacido de una estrella. ser nacido de una estrella.
Quisiera niño adorado Si el mundo de ti se olvida
calentarte con mi aliento, y te deja abandonado,
y decirte lo que siento yo jamás niño adorado,
en mi pobre corazón. yo jamás te olvidaré.