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Competencias Espaciales y Derecho Internacional

El documento aborda la evolución del derecho internacional sobre el espacio ultraterrestre desde el lanzamiento del primer satélite en 1957, destacando la necesidad de reglamentación para regular actividades espaciales. Se mencionan instrumentos clave como el Tratado de 1967 y el Acuerdo de 1979, que establecen principios sobre la exploración y uso del espacio, así como la no apropiación de cuerpos celestes. Además, se discuten conceptos sobre la delimitación del espacio ultraterrestre y la importancia de la cooperación internacional en la exploración de la Luna y otros cuerpos celestes.

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Competencias Espaciales y Derecho Internacional

El documento aborda la evolución del derecho internacional sobre el espacio ultraterrestre desde el lanzamiento del primer satélite en 1957, destacando la necesidad de reglamentación para regular actividades espaciales. Se mencionan instrumentos clave como el Tratado de 1967 y el Acuerdo de 1979, que establecen principios sobre la exploración y uso del espacio, así como la no apropiación de cuerpos celestes. Además, se discuten conceptos sobre la delimitación del espacio ultraterrestre y la importancia de la cooperación internacional en la exploración de la Luna y otros cuerpos celestes.

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LECCIÓN 7.

- EL ESPACIO
ULTRATERRESTRE.
LAS COMPETENCIAS ESPACIALES DE LOS
ESTADOS

Esta foto de Autor desconocido está bajo licencia CC BY


TEMA 7.- Introducción
• Hasta la segunda mitad del siglo XX el llamado espacio ultraterrestre no sería objeto de
reglamentación jurídica. Sólo a partir del momento en que fue posible poner en orbita el
primer sputnik (lanzado por la URSS en 1957) es cuando se comenzaría a constatar la
necesidad de reglamentar el ejercicio de las actividades de exploración, utilización y
aprovechamiento de dicho espacio.

• Desde el lanzamiento del primer satélite artificial, los extraordinarios avances que ha
experimentado la ciencia y la tecnología espaciales han permitido, entre otras muchas cosas, el
desarrollo de vuelos espaciales tripulados, la presencia de hombres y vehículos en la Luna y la
colocación de estaciones espaciales. Todo esto ha posibilitado no sólo la realización de
transcendentales actividades de exploración y utilización del espacio ultraterrestre, sino
también el haber alcanzado importantes aplicaciones prácticas con consecuencias muy directas
para individuos y Estados, en campos tan relevantes como las telecomunicaciones, la
radiodifusión, la meteorología, la teleobservación, la navegación y la geodesia.
TEMA 7.- 1.- Instrumentos internacionales sobre el
espacio ultraterrestre
• Ante el espectacular desarrollo de las actividades estatales en el espacio ultraterrestre, se
iniciaría una intensa y progresiva reglamentación jurídico-internacional. En los años cincuenta se
comienzan a elaborar construcciones jurídicas bajo denominaciones diversas de la mano de
diferentes autores e institutos científicos, entre los que se encuentra el Institut de Droit
International.

• Desde finales de los años 50 hasta finales de los años 70 se elaboró un importante paquete de
instrumentos internacionales. Entre la abundante normativa creada, destacamos la siguiente:
▫ Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y
utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes - Londres, Moscú,
Washington, 27 de enero de 1967.
▫ Convenio sobre responsabilidad internacional por daños causados por objetos espaciales - Londres,
Moscú, Washington, 29 de marzo de 1972.
▫ Acuerdo que debe regir las actividades de los Estados en la Luna y otros cuerpos celestes - Nueva
York, 5 de diciembre de 1979.
TEMA 7.- 1.- Instrumentos internacionales sobre el
espacio ultraterrestre
• La anterior regulación debería haber ido ampliándose y concretándose a medida que
los avances de la ciencia y la tecnología espaciales siguen permitiendo alcanzar
resultados que poco a poco han ido convirtiendo la ciencia ficción en realidad.

• Gutierrez Espada ha señalado que frente a la rapidez y “volumen” del éxito alcanzado
en sus primeras etapas por el Derecho del espacio, se va a producir, a partir
fundamentalmente de 1979, una ralentización del proceso de producción normativa y,
por tanto, una situación de crisis de esta “rama” del Derecho Internacional Público,
tal como lo demuestra el hecho de que a partir de esa fecha no se haya alumbrado en
esta materia sino Declaraciones de Principios contenidas en Resoluciones puramente
recomendatorias de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
TEMA 7.- 2.- Concepto y delimitación del espacio
ultraterrestre
• Concepto y delimitación del espacio ultraterrestre. Ni el Tratado de 1967 ni los demás
instrumentos internacionales que conforman el Derecho del espacio ultraterrestre aportan una
definición de este espacio, ni tampoco facilitan una determinación de sus límites con relación al espacio
aéreo. Esta cuestión tampoco la resuelve la Convención de Chicago sobre Aviación Civil Internacional
de 1944, en tanto no contiene una definición y delimitación precisas de espacio aéreo.

• Con respecto a la delimitación, a nivel doctrinal y en la Subcomisión de Asuntos Jurídicos de la


Comisión sobre el espacio ultraterrestre de las Naciones Unidas, se han defendido muchas teorías para
solucionar esta cuestión. Estas teorías podemos sintetizarlas en tres grupos:
▫ Las que se basan en criterios científicos. Sitúan el límite en el lugar en el que acaba la atmósfera o bien
en el límite del campo gravitatorio terrestre.
▫ Las que se basan en criterios funcionales. Atienden a la altura en la que es posible el vuelo en la
atmósfera de una aeronave o bien al punto más bajo en el cual haya sido colocado en órbita alrededor de la
Tierra un satélite artificial.
▫ Las que se basan en criterios zonales. Consideran que el espacio aéreo posee un límite máximo de 90, 100
o 110 kilómetros de altura.
TEMA 7.- 2.- Concepto y delimitación del espacio
ultraterrestre
• En cualquier caso, sigue pendiente de solución la cuestión
de determinar las fronteras entre el espacio aéreo y el
espacio ultraterrestre. Creemos que sería conveniente
proceder a dicha delimitación por el hecho de tratarse de
dos espacios dominados por un régimen jurídico muy
distinto: soberanía estatal en el espacio aéreo; no
apropiación y libertad en el espacio ultraterrestre.
TEMA 7.- 2.- Concepto y delimitación del espacio
ultraterrestre
• La órbita geoestacionaria. La órbita geoestacionaria es la
órbita de los satélites sincrónicos geoestacionarios.
• La órbita geoestacionaria se sitúa a 35.871 kilómetros sobre la
línea ecuatorial de la Tierra y en ella el período de rotación de
un satélite artificial es sincrónico y, por tanto, es igual respecto
al período de rotación de la Tierra alrededor de su eje (satélite
sincrónico), lo que permite a un satélite colocado en esta órbita
(por fuerzas artificiales, pero que se mantiene en ella por las
propias fuerzas naturales y los atributos físicos de la misma)
aparecer estacionario en el cielo cuando es visto desde la
Tierra (satélite geoestacionario).
TEMA 7.- 2.- Concepto y delimitación del espacio
ultraterrestre
• Esta órbita constituye un recurso natural excepcional, y de gran interés
para diversas técnicas espaciales como las comunicaciones, la
radiodifusión, la retransmisión de datos desde satélites, la meteorología,
etc.
• Aunque no es un recurso agotable, la órbita geoestacionaria tampoco es un
recurso natural ilimitado. Es por ello por lo que, con independencia de
ciertas reivindicaciones de soberanía planteadas en su momento por los
Estados ecuatoriales (Brasil, Colombia, Congo, Ecuador…) sobre los
segmentos de la órbita geoestacionaria situada encima de sus respectivos
territorios nacionales, se persigue en la actualidad articular un régimen
equitativo para la utilización de la órbita geoestacionaria, en la medida en
que, tratándose de un recurso natural limitado, está fuertemente saturada
por la colocación de satélites de países desarrollados.
TEMA 7.- 3.- Principios del Tratado de 1967.

• Los grandes principios que rigen el Derecho del espacio ultraterrestre vienen
definidos en el Tratado General del Espacio de 1967.

• En el art. I, párrafo primero, del Tratado de 1967 se dispone que la


exploración y utilización del espacio ultraterrestre deberá hacerse en
provecho y en interés de todos los países, sea cual fuere su grado de
desarrollo económico y científico e incumbe a toda la humanidad.
• Se trata de una proclamación en la que se percibe el mismo valor y significado
que encierra el actual concepto de Patrimonio Común de la Humanidad
aplicado a otros espacios y que resulta de extraordinaria interés en la medida en
que esta referencia a la “humanidad” como sujeto al que incumbe la exploración
y utilización de dicho espacio va a condicionar directamente el contenido de
todos los demás principios que rigen el Derecho del espacio ultraterrestre.
TEMA 7.- 3.- Principios del Tratado de 1967.
• Los grandes principios recogidos en el Tratado de 1967 son los siguientes:

▫ Libertad de exploración y utilización del espacio ultraterrestre a todos los Estados, sin discriminación.
▫ Igualdad en la exploración y utilización. Esta igualdad deberá hacerse en provecho y en interés de
todos los países, sea cual fuere el grado de desarrollo económico y científico.
▫ No apropiación. El espacio ultraterreste, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrán ser objeto
de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera.
▫ Utilización para fines pacíficos. Se prohíbe expresamente la colocación en órbita de armas nucleares
ni de otro tipo de destrucción masiva, emplazarlas o colocarlas en el espacio ultraterrestre y establecer
bases, instalaciones y fortificaciones militares o efectuar ensayos con fines militares.
▫ Principio de imputabilidad de responsabilidad a los Estados por las actividades que realicen en el
espacio ultraterrestre sus organismos gubernamentales o no gubernamentales. En el caso de
actividades realizadas por una Organización internacional, serán imputables a ésta y a los Estados
partes en la misma.
▫ Principio de cooperación y asistencia mutua en las referidas actividades.
▫ Principio de subordinación al Derecho internacional. Los Estados partes deberán realizar sus
actividades de exploración y utilización de conformidad con el Derecho Internacional, incluida la Carta
de las Naciones Unidas.
TEMA 7.- 4.- La luna y los cuerpos celestes.
• El Tratado de 1967 contiene amplias referencias a la Luna y otros cuerpos celestes, siéndoles
aplicables los principios que rigen en general en el espacio ultraterrestre. Ahora bien, la
llegada del hombre a la Luna en 1969 suscitó la necesidad de proceder a una regulación más
detallada de las posibles actividades de exploración y explotación de los recursos de la Luna y
otros cuerpos celestes, adoptándose así, en 1979, el Acuerdo que debe regir las actividades de
los Estados en la Luna y otros cuerpos celestes.

• El Acuerdo de 1979 resulta de aplicación a la Luna y otros cuerpos celestes del sistema solar
distintos de la Tierra, excepto en los casos en que, con respecto a alguno de esos cuerpos
celestes, entren en vigor normas jurídicas específicas. En dicho acuerdo se persiguen cuatro
objetivos fundamentales:
▫ Evitar que la Luna se convierta en zona de conflictos internacionales.
▫ Favorecer la igualdad entre los Estados en la exploración y utilización de la Luna y otros cuerpos
celestes.
▫ Regular los beneficios que se puedan derivar de la exploración y explotación de sus recursos
naturales.
▫ Promover el máximo grado de cooperación internacional.
TEMA 7.- 4.- La luna y los cuerpos celestes.

• Evitar que la Luna se convierta en zona de


conflictos internacionales. En el Acuerdo de 1979 se
dispone que todos los Estados partes utilizarán la Luna
exclusivamente con fines pacíficos, prohibiéndose no sólo
recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza en la Luna,
sino también poner en órbita alrededor de ésta objetos
portadores de armas nucleares o de cualquier otro tipo
de armas de destrucción en masa, ni colocar o emplear
estas armas sobre o en la Luna, así como establecer
bases, instalaciones y fortificaciones militares.
TEMA 7.- 4.- La luna y los cuerpos celestes.

• Favorecer la igualdad entre los Estados en la exploración y utilización


de la Luna y otros cuerpos celestes. En la misma línea también que el
principio de libertad e igualdad proclamado en el Tratado de 1967, en el
Acuerdo de 1979 se dispone que los Estados partes tienen derecho a
explorar y utilizar la Luna sin discriminación de ninguna clase, y sobre una
base de igualdad, a cuyo efecto se declara que la Luna y sus recursos
naturales son Patrimonio Común de la Humanidad, no pudiendo ser objeto
de apropiación nacional mediante reclamaciones de soberanía, por medio
del uso o la ocupación, ni por ningún otro medio, apuntándose también que
ni la superficie ni la subsuperficie de la Luna, ni ninguna de sus partes o
recursos naturales podrán ser propiedad de ningún Estado, organización
internacional intergubernamental o no gubernamental, organización
nacional o entidad no gubernamental, ni de ninguna persona física.
TEMA 7.- 4.- La luna y los cuerpos celestes.
• Regular los beneficios que se puedan derivar de la exploración y explotación de sus
recursos naturales. La exploración y utilización de la Luna incumbirán a toda la Humanidad y
se efectuarán en provecho y en interés de todos los países, sea cual fuere su grado de desarrollo
económico y científico, teniéndose debidamente en cuenta los intereses de las generaciones
actuales y venideras, así como la necesidad de promover niveles de vida más altos y condiciones
de progreso y desarrollo económico y social de conformidad con la Carta de las Naciones
Unidas.

• Concretamente, al realizar actividades de investigación científica, los Estados tendrán derecho a


recoger y extraer de la Luna muestras de sus minerales y otras sustancias, permaneciendo a su
disposición y pudiendo utilizarlas con fines científicos. No obstante, deberán tener en cuenta la
conveniencia de poner parte de esas muestras a disposición de otros Estados partes interesados
y de la comunidad científica internacional para la investigación científica.

• En lo que se refiere a la explotación de los recursos naturales de la Luna, los Estados partes de
comprometen a establecer, cuando esa explotación esté a punto de llegar a ser posible, un
régimen internacional.
TEMA 7.- 4.- La luna y los cuerpos celestes.

• Promover el máximo grado de cooperación


internacional. Todas las actividades relativas a la exploración y
utilización de la Luna se guiarán por el principio de la cooperación
y la asistencia mutua, debiendo ser lo más amplia posible y llevarse
a cabo sobre una base multilateral o bilateral o por conducto de
organizaciones internacionales gubernamentales. Concretamente,
los Estados proporcionarán respecto de cada misión información
sobre los objetivos y la duración de la misma, así como sobre los
resultados alcanzados y sobre cualquier fenómeno descubierto que
pueda poner en peligro la vida o la salud humanas y cualquier
indicio de vida orgánica.
TEMA 7.- 5.- Las personas y los objetos en el espacio
ultraterrestre.
• 5.1. Jurisdicción y control

• De acuerdo con el Tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967, los Estados parte en
cuyo registro figura un objeto lanzado al espacio ultraterrestre, retendrán su jurisdicción
y control, así como sobre todo el personal que vaya en él, mientras se encuentre en el
espacio ultraterrestre o en un cuerpo celeste. De la misma manera, el derecho de
propiedad de los objetos lanzados al espacio ultraterrestre, incluso los objetos que hayan
descendido o se construyan en un cuerpo celeste, y de sus partes componentes, no sufrirá
ninguna alteración mientras estén en dicho espacio o cuerpos, ni en su retorno a la Tierra.

• Un objeto espacial es todo objeto lanzado en órbita terrestre o más allá de la órbita
terrestre, con todas sus partes componentes, incluidas aquellas que se separen o
desprendan del mismo por razones programadas o eventualmente, así como los objetos
que hayan descendido o se construyan en un cuerpo celeste, incluidos, entre otros, los
vehículos espaciales, el equipo, el material y las estaciones.
TEMA 7.- 5.- Las personas y los objetos en el espacio
ultraterrestre.
• 5.1. Jurisdicción y control

• En los últimos tiempos, los avances tecnológicos han permitido construir ciertos “objetos
aeroespaciales” (“vehículo aeroespacial”), cuya singularidad radica en el hecho de que puede,
como un avión, despegar con despegue horizontal y autónomo de la pista de un aeropuerto,
evolucionar por el espacio aéreo y penetrar en el espacio extra atmosférico para introducirse en
órbita terrestre y regresar al espacio aéreo, con el fin de aterrizar en el mismo u otro
aeropuerto de la Tierra. Estas características, sin duda, suscitan la dificultad añadida de
determinar si estos nuevos ingenios entran o no en la categoría genérica de “objeto espacial”,
teniendo en cuenta sus especiales características de objeto aéreo y espacial y el hecho de que
sus actividades se vean afectadas tanto por el Derecho del espacio aéreo como por el Derecho
del espacio ultraterrestre.

• Los términos utilizados por los instrumentos internacionales como “persona” o “personal”,
tiende a admitirse que se refieren a todas las personas que viajen en un objeto espacial,
incluidos tanto los miembros de la tripulación stricto sensu, como cualquier otro personal
militar, técnico o científico que se encuentre en el mismo.
TEMA 7.- 5.- Las personas y los objetos en el espacio
ultraterrestre.
• 5.2. Salvamento y devolución de personas y objetos
• Es un principio humanitario básico del Derecho de
Gentes el salvamento de naves y de su tripulación en
situaciones de emergencia y peligro, habiéndose
constatado la necesidad de adoptar estas normas
específicas a raíz de comenzar a producirse la caída y el
descenso de objetos espaciales en territorios distintos
del Estado responsable del lanzamiento.
TEMA 7.- 5.- Las personas y los objetos en el espacio
ultraterrestre.
• 5.2. Salvamento y devolución de personas y objetos

• En caso de que un Estado parte sepa o descubra que la tripulación de una nave espacial ha
sufrido un accidente, se encuentra en situación de peligro o ha realizado un aterrizaje forzoso o
involuntario en un territorio colocado bajo su jurisdicción, en alta mar o en cualquier otro lugar
no colocado bajo la jurisdicción de ningún Estado, o que un objeto espacial ha vuelto a la
Tierra y se encuentra colocado en alguno de esos espacios, queda sujeto a los siguientes
deberes:

▫ Notificarlo a la autoridad de lanzamiento (o hacerlo público en caso de no poder identificarse dicha


autoridad) y al Secretario General de las Naciones Unidas.
▫ Prestar la asistencia y ayuda necesarias para salvar la tripulación y adoptar, a petición de la
autoridad de lanzamiento, todas las medidas que juzgue factibles para recuperar el objeto espacial.
▫ Devolver con seguridad y sin demora la tripulación a los representantes de la autoridad de
lanzamiento y restituir el objeto espacial a petición de los responsables del lanzamiento, pudiendo
ser retenido poniéndolo a su disposición y exigir que se faciliten datos de identificación antes de su
restitución.
TEMA 7.- 5.- Las personas y los objetos en el espacio
ultraterrestre.
• 5.2. Salvamento y devolución de personas y objetos

• Sin embargo, los Estados sólo quedan obligados a


adoptar las medidas que sean posibles o cuando se
hallen en condiciones de ponerlas en práctica. Por tanto,
nos encontraríamos ante una obligación de
comportamiento y no de resultado.
• Las anteriores disposiciones resultan completadas por
otras regulaciones (Tratado de 1967 y Acuerdo sobre la
Luna de 1979).
TEMA 7.- 5.- Las personas y los objetos en el espacio
ultraterrestre.
• 5.3. Registro de objetos

• Los Estados de lanzamiento son responsables de los daños causados por sus objetos
espaciales, por lo que es preciso proceder a la identificación de los mismos.

• El Convenio sobre registro de los objetos lanzados al espacio ultraterrestre


de 1975 establece un sistema obligatorio de registro, disponiendo que los Estados
que lancen o promuevan el lanzamiento de un objeto espacial en órbita terrestre o
más allá (Estado de lanzamiento), registrarán el objeto espacial por medio de su
inscripción en un registro apropiado que llevarán a tal efecto, notificando al
Secretario General de las Naciones Unidas la creación de dicho Registro. Cuando
haya dos o más Estados de lanzamiento con respecto a cualquier objeto espacial,
dichos Estados determinarán conjuntamente cuál de ellos inscribirá el objeto
(Estado de registro).
TEMA 7.- 5.- Las personas y los objetos en el espacio
ultraterrestre.
• 5.3. Registro de objetos

• Además, todo Estado de registro proporcionará al Secretario General de las


Naciones Unidas, en cuanto sea factible, información sobre cada objeto espacial
inscrito en su registro: nombre del Estado o Estados de lanzamiento; una
designación apropiada del objeto espacial o su número de registro; fecha y
territorio o lugar del lanzamiento; parámetros orbitales básicos; función general
del objeto espacial.
• Junto a los anteriores registros nacionales, el Secretario General de las Naciones
Unidas llevará un Registro en el que se inscribirá la información anteriormente
descrita; es decir, se trata de un registro central de los objetos lanzados al
espacio ultraterrestre.
• En España, por Real Decreto 278/1995 se crea el Registro de objetos lanzados al
espacio ultraterrestre.
TEMA 7.- 6.- Cooperación internacional y aplicaciones
de la tecnología espacial.
• La cooperación internacional se presenta como uno de los principios básicos que rigen el
Derecho del espacio ultraterrestre.

• El objetivo de cooperación trasciende, en primer lugar, en el ámbito de la exploración en el


espacio, pudiendo destacar el interés que encierra la construcción de una Estación Espacial
Internacional destinada, con carácter permanente, a funciones de carácter científico y comercial
principalmente.

• Se ha podido constatar rápidamente que la cooperación internacional, y más concretamente la


cooperación internacional institucionalizada, se presenta como un instrumento absolutamente
necesario para regular las múltiples aplicaciones que permite la tecnología espacial. Estas
aplicaciones están presentes en muy variadas esferas de las que se derivan importantes y
directas consecuencias para individuos y Estados. No sólo se han alcanzado ya importantes
resultados en los campos de la biología, la medicina, la fabricación de materiales y de la
energía espacial, sino que hay otros muchos ámbitos en los que tales aplicaciones resultan
espectaculares: la telecomunicación, la radiodifusión, la teleobservación, la meteorología, la
navegación, etc.
TEMA 7.- 6.- Cooperación internacional y aplicaciones
de la tecnología espacial.
• Con independencia de la labor realizada por distintas
Organizaciones internacionales, se ha venido
proponiendo la oportunidad de crear una Organización
Mundial del Espacio capaz de regular el conjunto de
actividades espaciales, incluidas las comunicaciones por
satélite y el medio ambiente del espacio, propuestas
presentadas en reiteradas ocasiones en el marco de las
Naciones Unidas y por los círculos académicos y
doctrinales.
TEMA 7.- 6.- Cooperación internacional y aplicaciones
de la tecnología espacial.
• Algunas las aplicaciones de la tecnología espacial:

• Telecomunicaciones por satélite. Representa una de las aplicaciones de la


tecnología espacial que se utiliza más ampliamente y con más frecuencia. Los
satélites de comunicaciones tienen capacidad para retransmitir
comunicaciones telefónicas, telegráficas y de televisión y para atender tráficos
nuevos como transmisión de datos, correo electrónico, etc., lo que ha supuesto
una auténtica revolución en el campo de las telecomunicaciones.
▫ Ante la proliferación de las comunicaciones espaciales, pronto se comprobó que
éstas no podían desarrollarse de forma unilateral, sino que se exigía una amplia
cooperación internacional con el fin de ordenar y reglamentar las bandas de
frecuencia en que funcionan dichos satélites, así como fijar sus posiciones en la
órbita geoestacionaria (órbita en la que se sitúa la mayor parte de los satélites de
comunicaciones).
TEMA 7.- 6.- Cooperación internacional y aplicaciones
de la tecnología espacial.
• Algunas las aplicaciones de la tecnología espacial:

• Televisión directa por satélite. Se nos presenta como otro importante resultado de
la tecnología espacial. Se trata de la posibilidad de emitir por satélite señales
radioeléctricas que pueden ser recibidas directamente por los particulares sin
posibilidad de ser controladas por el Estado receptor, lo que permite la retransmisión,
mediante estos satélites, de programas de televisión a receptores que no deberán
estar equipados más que con una pequeña antena parabólica.

• El fenómeno de la televisión directa por satélite puede entrañar consecuencias


extraordinariamente beneficiosas para el desarrollo socio-económico de los pueblos,
pero de la misma manera también los flujos transfronterizos de información, cultura y
propaganda que generan los satélites de televisión directa puede conducir a una
utilización abusiva que podría afectar y condicionar gravemente las estructuras
sociales, económicas y políticas de un país.
TEMA 7.- 6.- Cooperación internacional y aplicaciones
de la tecnología espacial.
• Algunas las aplicaciones de la tecnología espacial:

• Teleobservación de la Tierra. La teleobservación terrestre desde el espacio y


mediante satélites constituye, desde estos últimos años, una realidad práctica con
profundas implicaciones jurídicas. Esta actividad de teledetección permite observar,
con extraordinaria precisión en muchos casos, muy amplias zonas del planeta y, por
tanto, los territorios de cualquier Estado e incluso por primera vez espacios que
resultaban inaccesibles al hombre, lo que, entre otras cosas, tiende a posibilitar una
más eficaz ordenación de los recursos de la Tierra y la vigilancia del medio ambiente.

• Ahora bien, aun admitiendo las consecuencias positivas que se derivan de las
actividades de teleobservación, en tanto contribuyen a aumentar el conocimiento
sobre el planeta y sus recursos, éstas han suscitado ciertas dificultades jurídicas y de
soberanía, que podríamos concretar en torno a las cuestiones siguientes:
TEMA 7.- 6.- Cooperación internacional y aplicaciones
de la tecnología espacial.
• Algunas las aplicaciones de la tecnología espacial:

• Dificultades jurídicas y de soberanía:


▫ Libertad de observación del territorio de cualquier Estado. Esta cuestión fue planteada por países del
Tercer Mundo, al advertir que este principio de libertad de exploración choca con el principio de la
soberanía estatal, exigiéndose por ello el previo consentimiento del Estado observado. No obstante, pese a
esta controversia, la pretensión de estos Estados de limitar la libertad de observación pertenece hoy en día
a la historia.
▫ Condiciones en las cuales el Estado observado puede tener acceso a los datos relativos a su
territorio. La Resolución 41/65 de la Asamblea General de las Naciones Unidas señala que el Estado
observado tendrá acceso a los datos que se hayan obtenido sin discriminación y en condiciones de precios
razonables, así como a las informaciones analizadas disponibles relativas a su territorio que estén en
posesión de cualquier otro Estado que participe en las actividades de teledetección.
▫ Autorización del Estado observado previa a la difusión de los datos a terceros países y responsabilidad
internacional por la difusión realizada por los Estados observantes. Lo que realmente ha continuado
preocupando durante estos últimos años a muchos países y, sobre todo, a los Estados en desarrollo, es no
sólo articular un régimen de acceso a los datos obtenidos sobre sus respectivos territorios por los Estados
observantes, sino también alcanzar un régimen de responsabilidad específica por las actividades de
teleobservación.
TEMA 7.- 6.- Cooperación internacional y aplicaciones
de la tecnología espacial.
• Algunas las aplicaciones de la tecnología espacial:

• La teledetección debe promover la protección del medio ambiente natural de la Tierra y la protección de
la Humanidad contra las catástrofes naturales, debiendo los Estados que han participado en tales
actividades comunicar cualquier información que pueda ser útil a los Estados interesados.

• Uno de los ámbitos en el que el acceso a los datos que proporcionan estos satélites ha venido resultando
más eficaz y operativo es el de la meteorología, habiendo desarrollado a este respecto un muy importante
papel la Organización Meteorológica Mundial.

• La amplia gama de aplicaciones de la tecnología espacial ha aportado importantes beneficios a muchos


países, alcanzándose un importante grado de cooperación en el ámbito de las actividades espaciales.
Ahora bien, la mayoría de los Estados en desarrollo aún no han conseguido aprovechar las posibilidades que
brinda la tecnología espacial para su desarrollo económico y social. Se exige así un mayor esfuerzo y
eficacia en los objetivos de cooperación internacional, por el que se asegure, sobre todo y, entre otras cosas,
una plena capacidad de acceso de todos los Estados y, fundamentalmente de los países en desarrollo, a los
datos e informaciones y, en general, a todos los beneficios obtenidos mediante satélites artificiales, así como
una utilización óptima de la órbita geoestacionaria que permita un acceso equitativo de la misma.
TEMA 7.- 7.- Responsabilidad internacional por
actividades realizadas en este espacio.
• Las actividades desarrolladas por los Estados y Organizaciones Internacionales en el espacio
ultraterrestre, incluidos la Luna y otros cuerpos celestes, pueden ocasionar serios daños
tanto en la Tierra como en el propio medio exterior. Aunque las actividades espaciales
entrañan aspectos sumamente beneficiosos para los Estados y para la Comunidad
internacional, éstas encierran también aspectos negativos, que, de ningún modo constituyen
una enunciación de dichas actividades como peligrosas, sino que, al contrario, pueden
concretarse en una serie de riesgos, potencial fuente de daños, perfectamente identificables:
desde, por ejemplo, el lanzamiento fallido de un ingenio espacial que cae sobre zonas
habitadas del planeta o de fragmentos del mismo que a veces alcanzan considerables
proporciones, hasta la contaminación y alteración del equilibrio natural (contaminación
química, radiológica, biológica).

• Tenemos ejemplos de caídas de fragmentos en diversos territorios del planeta. De ahí la


necesidad de elaborar normas y procedimientos internacionales eficaces sobre la
responsabilidad por daños causados por objetos espaciales, capaces de asegurar el pago
rápido de una indemnización plena y equitativa a las víctimas de tales daños.
TEMA 7.- 7.- Responsabilidad internacional por
actividades realizadas en este espacio.
• En el Tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967 se dispone que los Estados
partes serán responsables internacionalmente de las actividades nacionales que
realicen en el espacio ultraterrestre, incluidos la Luna y otros cuerpos celestes,
concretamente de los daños causados por objetos lanzados al espacio ultraterrestre.

• Estas reglas generales han encontrado un amplio desarrollo en el Convenio sobre la


responsabilidad internacional por daños causados por objetos espaciales de
1972. En este Convenio se dispone la responsabilidad internacional del Estado de
lanzamiento, es decir, del Estado que lance o promueva el lanzamiento de un objeto
espacial, o el Estado desde cuyo territorio o desde cuyas instalaciones se produzca
dicho lanzamiento, por los daños causados por dichos objetos, entendiéndose por
“daño” la pérdida de vidas humanas, las lesiones corporales u otros perjuicios a la
salud, así como la pérdida de bienes o los perjuicios causados a los bienes de los
Estados o de las personas físicas o morales o de organizaciones internacionales
intergubernamentales.
TEMA 7.- 7.- Responsabilidad internacional por
actividades realizadas en este espacio.
• En el Convenio de 1972 se distinguen dos supuestos de
responsabilidad:
▫ Responsabilidad absoluta por los daños causados por un objeto espacial
en la superficie de la Tierra o a las aeronaves en vuelo, lo que genera una
responsabilidad objetiva o por riesgo para el Estado que ha lanzado
dicho objeto espacial y que ha causado daños.
▫ Responsabilidad por culpa cuando el daño se produzca fuera de la
superficie de la Tierra y afecta a un objeto espacial de un Estado de
lanzamiento o a las personas o a los bienes a bordo de dicho objeto
espacial, siendo causado dicho daño por un objeto espacial de otro Estado
de lanzamiento, en cuyo caso este último Estado sólo será responsable
cuando los daños se hayan producido por su culpa o por culpa de las
personas de que sea responsable.
TEMA 7.- 7.- Responsabilidad internacional por
actividades realizadas en este espacio.
• Además, cuando de los daños sufridos por un objeto espacial de un Estado de lanzamiento, causados
por un objeto espacial de otro Estado de lanzamiento, se deriven daños para un tercer Estado o para
sus personas físicas o morales, a los dos primeros Estados corresponderá una responsabilidad
solidaria ante ese tercer Estado, de acuerdo con los criterios de responsabilidad absoluta o por culpa
anteriormente analizados. También, si dos o más Estados lanzan conjuntamente un objeto espacial,
serán responsables solidariamente por los daños causados.

• Igualmente, si una organización internacional intergubernamental, a la que resulte de aplicación el


Convenio, es responsable de daños, se genera una responsabilidad solidaria para esa organización y
sus miembros que sean Estados partes en este Convenio.

• El Estado que haya sufrido daños, o cuyas personas físicas o morales los hayan padecido, podrá
presentar, por vía diplomática, una reclamación de indemnización por tales daños al Estado de
lanzamiento. La indemnización que estará obligado a pagar el Estado de lanzamiento se determinará
conforme al Derecho internacional y a los principios de justicia y equidad, a fin de reparar los daños y
de tal manera que se reponga a la persona, física o moral, al Estado o a la Organización internacional
en cuyo nombre se presente la reclamación en la condición que habría existido de no haber ocurrido
los daños.
FIN

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