SISTEMA DIGESTIVO
La úlcera péptica es una enfermedad
heterogénea atribuible a una serie de factores,
que de forma aislada o en combinación, actúan
produciendo un desequilibrio entre los
elementos agresivos y defensivos de la mucosa
gastroduodenal que conlleva a la aparición de
lesiones en el estómago y/o en el duodeno.
Los factores que actúan en la integridad de la
mucosa son:
• Factores agresivos: ácido, pepsina,
tabaco, alcohol, ácidos biliares, AINE,
isquemia, Helicobacter pylori.
• Factores defensivos: bicarbonato, moco,
flujo sanguíneo, prostaglandinas,
regeneración celular, crecimiento celular.
TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO
Medidas higiénico-dietéticas
Abstenerse de bebidas alcohólicas, café, té y leche y derivados
El tabaco se ha implicado como factor etiológico de la úlcera duodenal,
retardando la cicatrización y aumentando las recurrencias.
Abstenerse de fármacos ulcerogénicos ( ácido acetilsalicílico, antiinflamatorios,
corticoides, reserpina y potasio), si fuera necesario su uso, habría que
reevaluar periódicamente dicha necesidad
Establecer una dieta fraccionada con cinco o seis comidas al día, siendo esta
variada y equilibrada, evitando los alimentos que produzcan molestias.
Utilizar antiácidos 1 hora después de cada comida.
Vigilar el color de las heces y acudir a urgencias ante cualquier modificación
pues puede ser indicio de sufrir una hemorragia digestiva.
Comunicar cualquier efecto secundario del tratamiento.
Ante un brote ulceroso no automedicarse salvo con antiácidos para evitar
enmascarar los síntomas.
Continuar la medicación aunque el dolor desaparezca, pues aunque
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
• Antiácidos
Los antiácidos neutralizan el ácido clorhídrico del
estómago, a pesar de no ser gastroprotectores, sus
beneficios para el tratamiento de las úlceras pépticas
radican en la disminución de la acidez, la inactivación
de las sales biliares y de la pepsina.
La eficacia depende de la dosis, del tipo de antiácido y
de si se da o no con las comidas.
Las formas líquidas (suspensiones) administrándose
entre 1 y 3 horas después de las comidas son más
efectivas y rápidas que las sólidas (comprimidos).
También se pueden usar formas dispersables para así
conseguir una mayor superficie de absorción.
En ayunas, son efectivos tan sólo durante 30 minutos;
Con las comidas, su efecto antiácido se prolonga durante dos
horas más.
Son fármacos útiles sobre todo para conseguir un alivio
sintomático rápido.
Inconveniente es su acción corta (debido al rápido vaciado
gástrico y a la continua secreción ácida), requiriéndose una
dosificación repetida a lo largo del día.
No se utilizan como fármaco único para la cicatrización de la
úlcera, sino para el alivio rápido de la sintomatología asociado
a otra medicación (como tratamiento de apoyo),mientras se
realiza el proceso diagnóstico o en los primeros días del
tratamiento con un fármaco antisecretor.
Sistémicos o absorbibles:
La parte catiónica de la molécula sufre absorción, por
lo que puede producirse alcalosis sistémica.
Acción rápida pero poco duradera, con posible efecto
rebote.
Bicarbonato de sodio (NaHCO3)
Carbonato de sodio
Hidróxido de magnesio
Hidróxido de Aluminio
BICARBONATO DE SODIO
Compuesto más antiguo usado como antiácido y asociado a
un comienzo de acción rápido y corta duración de acción.
Es poco empleado en clínica pero posee todavía un uso
popular importante.
La reacción química de bicarbonato de sodio y ácido
gástrico resulta en la formación de cloruro de sodio, agua y
dióxido de carbono.
Eleva rápidamente el pH intragástrico a valores 7-8, esto
explica el rápido alivio sintomático.
Su efecto es de corta duración y puede resultar en una
retención de líquido y alcalosis sistémica, se debe evitar el
CARBONATO DE CALCIO
Es un antiácido potente y de rápida acción.
El carbonato de calcio reacciona con el ácido gástrico
formando cloruro de calcio, agua y dióxido de carbono.
La mayoría del cloruro de calcio es reconvertido en carbonato
de calcio insoluble en el intestino delgado.
Aproximadamente el 10% del carbonato de calcio formado es
rápidamente absorbido a la circulación sistémica pudiendo
producir una absorción sustancial de calcio y llevar a una
hipercalcemia, hipercalciuria y depósitos de calcio en el riñón.
La relativa absorción sistémica de calcio, una severa
hipersecreción ácida "rebote" se asocia al uso de carbonato
de calcio como antiácido.
HIDRÓXIDO DE MAGNESIO
Las sales de hidróxido, carbonato y óxido son más potentes que las
sales de trisilicato en su capacidad neutralizadora de la acidez gástrica.
En general su potencia antiácida es mayor que las sales que contienen
aluminio, pero menor que la del bicarbonato de sodio o carbonato de
calcio.
Los antiácidos que contienen magnesio reaccionan con el ácido
formando cloruro de magnesio y agua.
Forma sales insolubles responsables de la diarrea ,producen catarsis
osmóticamente.
El hidróxido de magnesio induce la secreción de colecistocinina, con la
consiguiente contracción de la vesícula biliar y relajación del esfínter de
Oddi (efecto colagogo), lo cual contribuye al efecto laxante de este
agente. Además parte del magnesio administrado es absorbido
sistémicamente como cloruro de magnesio que generalmente es
rápidamente eliminado del cuerpo por los riñones en individuos con
HIDRÓXIDO DE ALUMINIO
El hidróxido de aluminio es el más potente.
El contacto con el ácido gástrico lleva a la producción
de tricloruro de aluminio, agua y fosfato de aluminio
insoluble, el efecto adverso primario de las sales de
aluminio es la constipación.
Por eso es común en la práctica administrar sales
antiácidas que contengan magnesio y aluminio.
La terapia crónica con sales que contienen aluminio
puede llevar a la hipofosfatemia e hipercalcemia
SUPRESORES DEL ÁCIDO
INHIBIDORES DE LA BOMBA DE PROTONES
(IBP):
Son los antisecretores más potentes. Actúan en el polo apical de
las células parietales gástricas (células que se encargan de la
producción del ácido gástrico) donde existen unas enzimas,
llamadas H+K+ATPasa, las cuales, consumiendo energía expulsan
los hidrogeniones (H+) a la luz gástrica para unirse a los iones
cloro y formar así el ácido clorhídrico. La inhibición de esta
enzima conlleva una fuerte reducción de la secreción ácida,
tanto la basal como aquella desencadenada por los diferentes
estímulos
Los inhibidores de la bomba de protones inhiben
irreversiblemente esta enzima, por lo que su efecto antisecretor
perdura hasta que se sintetizan nuevas enzimas, proceso que
El OMEPRAZOL fue el primero de este grupo que se pudo utilizar en la
práctica clínica, surgiendo posteriormente los otros: LANSOPRAZOL,
PANTOPRAZOL, RABEPRAZOL y últimamente el s-enantiómero o
isómero óptico del omeprazol, el ESOMEPRAZOL. Los IBP son lábiles
en presencia de pH ácido, por ello se administra con recubrimiento
entérico para evitar que sean neutralizados en el estómago. Son más
rápidos y eficaces que los antagonistas de los H2 (Anti H2) en lo que
se refiere al control sintomático y cicatrización de la úlcera
A las 4 semanas de tratamiento con IBP van a cicatrizar el 92-96% de
las úlceras duodenales y el 80-85% de las úlceras gástricas.
Por otro lado, en pacientes que han presentando úlcera asociada al
consumo de AINE y que precisan continuar su consumo, los IBP van a
ser más eficaces que los antiH2 para conseguir la cicatrización.
Finalmente, es importante considerar que estos fármacos, per se, son
capaces de inhibir el crecimiento del Helicobacter pylori
Efectos adversos: Son poco frecuentes. Los más comunes son
náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarreas y cefaleas.
ANTAGONISTAS DE LOS RECEPTORES
HISTAMINA TIPO 2 (ANTI-H2):
La ranitidina, famotidina, cimetidina, nizatidina y roxatidina.
Actúan bloqueando los receptores H2 de las células parietales, provocando una
inhibición de la secreción ácida, con lo cual se reduce el volumen total de
secreción.
A largo plazo, reducen también la incidencia de recaídas y las molestias en caso de
reflujo gastroesofágico y disminuyen la incidencia de hemorragias en situaciones
de riesgo.
Se deben administrar de noche cuando la secreción de histamina es más elevada.
El efecto antisecretor persiste de 10 a 16 horas en el caso de la famotidina.
Se eliminan fundamentalmente por el riñón, por lo que debe tenerse en cuenta en
pacientes con insuficiencia renal.
Efectos adversos: Son poco frecuentes y reversibles con la suspensión del
tratamiento. Pueden producir diarreas, náuseas, vómitos, dolor abdominal,
distensión abdominal, flatulencia, mareos, en ancianos suelen llegar a producir
confusión. La cimetidina puede producir ginecomastia e impotencia al interferir
PROTECTORES DE LA MUCOSA
• Sucralfato
• Citrato de bismuto
• Acexamato de zinc
• Prostaglandinas- misoprostol
SUCRALFATO
Es una sal básica de aluminio, que prácticamente no se absorbe por la
mucosa gastrointestinal siendo uno de los fármacos más utilizados dentro
de este grupo.
Actúa formando un gel sobre la base de la úlcera impidiendo así la difusión
de ácido y pepsina, creando una barrera de defensa, inactiva la pepsina y
estimula la síntesis de prostaglandinas.
Se administran en ayunas para evitar que se adhiera a las proteínas de la
dieta, a dosis de 4 g/día repartidos en cuatro tomas, siendo quizá su mayor
utilidad la gastroprotección de enfermos que toman AINEs.
Alcanza un 80% de curación en las úlceras tras 8 semanas de tratamiento.
Aunque se ha utilizado en la profilaxis de la gastropatía por AINEs, no ha
demostrado su eficacia en estudios amplios de seguimiento prolongado.
Su efecto adverso más frecuente es el estreñimiento, es por ello quizás, el
fármaco de elección en mujeres embarazadas, dado su bajo perfil de
toxicidad.
CITRATO DE BISMUTO
El citrato de bismuto posee los mismos efectos que el
sucralfato.
Además presenta un efecto bactericida sobre
Helicobacter pylori, aunque por sí solo no es capaz de
inducir la erradicación de este microorganismo.
Se utiliza en la cuádruple terapia para el tratamiento
erradicador, administrándose a una dosis de 120 mg
cuatro veces al día.
El efecto indeseable más frecuente es la tinción de las
heces de color oscuro y, con menor frecuencia, las
molestias abdominales.
ACEXAMATO DE ZINC
Actúa por un doble mecanismo: provoca una disminución de la
secreción de ácido al inhibir la liberación de histamina a partir de
los mastocitos de la mucosa gástrica y al inhibir la secreción de
pepsinógeno - tiene un efecto protector sobre la
mucosa gastrointestinal al estimular la síntesis endógena de
prostaglandinas, mejorando el flujo sanguíneo en la mucosa y
aumentando la producción y la calidad del moco gástrico.
Aunque no son tan eficaces como los antisecretores, las dos
indicaciones de este compuesto son la prevención de la
gastropatía por AINEs (a dosis de 300 mg al día) y en el
tratamiento de la úlcera péptica (dosis de 300 mg tres veces al
día), siendo sus efectos indeseables poco frecuentes, aunque no
obstante, pueden presentarse náuseas y molestias gástricas.
PROSTAGLANDINAS- MISOPROSTOL
Las prostaglandinas de la clase E actúan por un mecanismo de
citoprotección al aumentar el flujo sanguíneo en la mucosa
gastrointestinal y facilitar la producción de moco y bicarbonato. A dosis
altas puede inducir la cicatrización de la úlcera, pero dado que a estas
dosis aparece un alto porcentaje de efectos secundarios tales como la
diarrea, su indicación actual se limita a la profilaxis farmacológica de la
gastropatía por Aines, para conseguir dicho efecto, deben administrarse
a dosis elevadas, induciéndose a la aparición de efectos
adversos(diarrea), que puede aparecer hasta en el 13% de los pacientes
tratados con dichas dosis.
La principal indicación de este fármaco va a ser la prevención de las
úlceras gástricas y duodenales asociadas a AINEs, así como prevenir sus
complicaciones.
Es importante tener en cuenta su acción sobre la contractibilidad
uterina, por lo que está contraindicado en las mujeres gestantes o que
desean quedarse embarazadas.
Sintetizando
ANTIACIDOS= BICARBONATO DE SODIO-CARBONATO
DE CALCIO-HIDRÓXIDOS DE AL Y Mg
IBP= OMEPRAZOL Y Flia
ANTI H2 = FAMOTIDINA , CIMETIDINA
PROTECTORES DE MUCOSA= Sucralfato ,Citrato de
bismuto, Acexamato de zinc y Misoprostol
AGENTES ANTIEMÉTICOS Y PROCINÉTICOS
El vómito se produce por cambios coordinados del
aparato digestivo y movimientos respiratorios.
El vómito es precedido por un aumento de salivación,
inspiración brusca que aumenta la presión abdominal,
cierre de epiglotis y elevación del velo palatino para
impedir la aspiración, se contrae el píloro y se relaja el
fundus gástrico, cardias y el esófago, permitiendo que
el contenido gástrico sea expulsado.
La hipomotilidad gástrica es un componente
frecuente de muchos trastornos gastrointestinales,
llamadas agentes procinéticos
BENZAMIDAS SUSTITUIDAS
METOCLOPRAMIDA, CLEBOPRIDA, CISAPRIDA, CINITAPRIDA,
ALIZAPRIDA, MOSAPRIDE .
Acción farmacológica: Antagonista dopaminérgico (D2), Antagonista
5HT3 - Agonista 5HT4 (Serotonina)
Acción terapéutica: Antiemético y procinético.
Reacciones adversas: Principalmente por Antagonismo
dopaminérgico D2 central no son frecuentes a dosis habituales.
Pueden producir sedación leve, reacciones extrapiramidales,
distonías faciales y cervicales (más en niños), parkinsonismo (más en
ancianos), discinesia tardía (puede ser irreversible). Otras reacciones
son hiperprolactinemia, galactorrea, ginecomastia, amenorrea.
Interacciones farmacológicas: Por aceleración del tránsito
gastrointestinal: disminuye la biodisponibilidad de algunos fármacos
(digoxina).
BUTIROFENONAS
DOMPERIDONA Y HALOPERIDOL.
Acción farmacológica: Antagonista dopaminérgico
(D2)
Acción terapéutica: Antiemético y procinético
(escasamente).
Reacciones adversas: Muy poco frecuente. Puede
producir cefalea, hiperprolactinemia, ginecomastia,
galactorrea, amenorrea (por el antagonismo
dopaminérgico en hipófisis). Las reacciones
extrapiramidales son poco frecuentes
ANTAGONISTAS DE RECEPTORES 5-HT3
ONDANSETRÓN, GRANISETRÓN Y TROPISETRÓN.
Acción farmacológica: Antagonista 5HT3
(Serotonina).
Acción terapéutica: Antiemético (utilizado luego de
la quimioterapia)
Reacciones adversas: Constipación, elevación de
transaminasa y rash.
Interacciones farmacológicas: Por aceleración del
tránsito gastrointestinal: disminuye la
biodisponibilidad de algunos fármacos (digoxina).
SINDROME DIARREICO
La pérdida excesiva de agua y electrolitos que se produce conjuntamente con la
pérdida abundante materia fecal ante la diarrea, es un aspecto que requiere
mucha atención en los trastornos gastrointestinales, ya sean infecciosos o no
infecciosos.
El tratamiento inespecífico de la diarrea se dirige a calmar el malestar que se
produce con los dolores y la molestia que causan las deposiciones frecuentes,
recomendándose como importante producir la reposición hídrica y electrolítica,
ya sea por vía bucal, como parenteral.
Muchas veces, la administración de alguna indicación inadecuada puede provocar
diarrea, motivo por el cual debe recurrirse necesariamente a antidiarreicos.
Otra causal de diarrea puede producirse mediante el empleo de edulcorantes
sintéticos, circunstancia que puede darse en pacientes diabéticos.
Asimismo, la administración inadecuada y usual de laxantes puede ser causal de
la diarrea, siendo entonces muy importante evitar el uso de drogas estimulantes
de la evacuación intestinal por medio de la acción irritante sobre la mucosa.
TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO
• Rehidratación oral
• Agentes probióticos
• Dieta
REHIDRATACIÓN ORAL
La solución de rehidratación oral (SRO)
propuesta por la OMS permite absorber agua y
sodio en el intestino inflamado, acoplados a la
fuerza de absorción de la glucosa.
La fórmula recomendada por la OMS contiene
cloruro sódico (3,5 g/l), cloruro potásico (1,5
g/l), glucosa (20 g/l) y citrato trisódico (2,9 g/l) o
bicarbonato sódico (2,5 g/l).
AGENTES PROBIÓTICOS
Lactobacillus reuteri, Lactobacillus GG, Bifidobacterium,
Saccharomyces boulardii, etc.
Se están utilizando últimamente con gran profusión en la
prevención y tratamiento de la diarrea viral aguda (por
rotavirus), en el tratamiento de la diarrea recurrente causada
por Clostridium difficile, así como para el control de la diarrea
asociada a la administración de antibióticos. Se trata de
suplementos alimentarios microbianos vivos, que afectan
beneficiosamente al huésped mejorando su equilibrio
microbiano intestinal. Su empleo como parte integrante de las
soluciones de rehidratación oral puede constituir un avance en
el tratamiento de la diarrea aguda y en situaciones de
deshidratación.
DIETA
Junto a la rehidratación oral, se ha de establecer una
pauta dietética adecuada. En niños mayores de 10
años y adultos puede recomendarse el ayuno total
durante un máximo de 24 horas, sin olvidar la ingesta
de líquido. Al cabo de este tiempo, se iniciará la
ingesta de una dieta blanda hasta normalizar
paulatinamente el plan de comidas, teniendo en
cuenta una lista de alimentos permitidos y prohibidos,
y ciertos factores dietéticos capaces de empeorar la
diarrea. Las diarreas autolimitadas se solucionen en
breve con una correcta dieta astringente.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
FÁRMACOS ANTIDIARREICOS
Fármacos de acción intraluminal
Son fármacos que ejercen su acción de modo localizado sobre
el lumen intestinal. Son fármacos muy experimentados y
seguros, al ser productos biológicamente inertes.
Adsorbentes: Actúan mediante un proceso físico de adsorción,
captando las toxinas bacterianas presentes en el lumen
intestinal, evitando así su acción nociva sobre la mucosa. En
general, tienen poco efecto en la reducción de la cantidad de
heces y frecuencia de las deposiciones, pero sí afectan
significativamente a su consistencia
Carbón activado
se utiliza principalmente para evitar la absorción de productos tóxicos,
incluidos algunos fármacos. Puede causar heces oscuras.
Subsalicilato de bismuto:
El subsalicilato de bismuto tiene una eficacia antidiarreica inferior a la de
los opiáceos, pero es útil en el tratamiento y la prevención de la diarrea
del viajero. Disminuye la secreción intestinal estimulada por toxinas
bacterianas, debido en parte a su capacidad para inhibir la síntesis de
prostaglandinas. Reduce el número de deposiciones y alivia
sintomáticamente las náuseas y el dolor abdominal. Posiblemente, el
salicilato liberado actúa como antiinflamatorio y el bismuto como
bactericida. Deben vigilarse sus posibles efectos secundarios debidos a la
acción irritante gastrointestinal del salicilato y neurotóxica del bismuto,
además de su capacidad de teñir de negro las heces. Es preferible no
utilizarlo en niños.
Otros:
Caolin + Pectina (Absorbe muchas bacterias), simeticona, resina de
Agentes modificadores de la textura de las
heces:
Son fármacos inespecíficos, que además aumentan la
eficacia de absorción intestinal. Aumentan la
velocidad de absorción de agua y electrolitos en los
enterocitos y deprimen el tránsito intestinal, lo que
conlleva un incremento del tiempo de contacto entre
el bolo y la superficie intestinal. Entre ellos se
encuentran medicamentos elaborados a base de
semillas de Plantago ovata, que debido a su
contenido en mucílagos actúa ligando las heces en el
caso de heces diarreicas de emisión poco frecuente.
INHIBIDORES DE LA MOTILIDAD GASTROINTESTINAL
Estos agentes no se deben utilizar en las diarreas
autolimitadas agudas, sobre todo en niños pequeños, ya que
pueden producir una falsa sensación de seguridad, cuando en
realidad están impidiendo la limpieza de la flora patógena. En
la gastroenteritis neonatal está especialmente contraindicado
el empleo de agentes antiperistálticos. La alteración de la
motilidad intestinal no sólo favorece la persistencia de la
colonización del huésped con enteropatógenos, sino que
permite un secuestro importante de líquidos en el intestino,
que pueden enmascarar una deshidratación grave al reducir el
número de deposiciones e impedir una valoración exacta del
peso. Hay situaciones, sin embargo, en las que su empleo
puede resultar beneficioso.
Opioides:
Loperamida, racecadotrilo (es un inhibidor de las
encefalinasas y, por tanto, previene la
degradación de opiáceos endógenos) ,
difenoxilato, codeína. Producen un retraso del
tránsito intestinal, lo que permite la absorción
de agua y electrolitos dando lugar a un
incremento en la consistencia de las heces.
INHIBIDORES DE LA LIBERACIÓN DE HORMONAS PROSECRETORAS
Octreótido: Es un análogo de la somatostatina de acción
prolongada y tan potente como ésta pero con una vida media
plasmática mucho más prolongada, alrededor de los 90 min. Las
acciones que provoca sobre la fisiología del tubo digestivo son
las siguientes: inhibición de la secreción de ácido y pepsinógeno
en el estómago, inhibición de la secreción de hormonas
gastrointestinales, inhibición de la secreción intestinal de
líquidos y bicarbonato y disminución de la contractilidad del
músculo liso. A diferencia de la somatostatina, puede
administrarse por vía parenteral, su acción se prolonga durante
varias horas y no provoca hipersecreción de rebote.
Otros: Berberina, inhibidores de la calmodulina (fenotiazinas)
etc.
Fármacos potenciadores de la absorción intestinal
Estos fármacos actúan favoreciendo la absorción de sustancias
eliminadas en exceso. En este grupo se incluyen la glucosa, los
aminoácidos y, en general, las soluciones de rehidratación oral. La
combinación de sal y azúcar probablemente potencia la absorción
de líquidos, porque los transportes del sodio y de la glucosa en el
intestino delgado están acoplados; la glucosa favorece la
absorción tanto de iones sodio como de agua.
También en este grupo se incluyen agonistas ß2-adrenérgicos
como la clonidina. En su localización intestinal, estos receptores
están presentes esencialmente en las células epiteliales y su
activación provoca la estimulación de los procesos de absorción y
la inhibición de la secreción intestinal. También parece afectar a la
motilidad. La clonidina suele reservarse en casos de diarreas
secretoras que no han mejorado con otros tratamientos, debido a
sus potentes efectos hipotensores.
Antiinfecciosos específicos de agentes patógenos
En estos casos, se recomienda seleccionar el
antibiótico a partir de un antibiograma y de los datos
epidemiológicos locales, ya que la sensibilidad de los
patógenos intestinales varía según las localizaciones y
puede cambiar con el tiempo. El quimioterápico se
seleccionará en función del agente infeccioso:
clotrimazol (Escherichia coli, Shigella, Salmonella),
ampicilina o amoxicilina (Salmonella, Shigella),
tetraciclinas (Vibrio cholerae), vancomicina
(Clostridium), metronidazol (protozoos), etc. *
Antiinflamatorio de la mucosa intestinal
Se usan en enfermedades inflamatorias como la
enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
Aminosalicilatos: Mesalazina, sulfasalazina y
olsalazina.
Corticoides: Budesonida, hidrocortisona y
triamcinolona.
FÁRMACOS ANTIFLATULENTOS
El meteorismo es un cuadro clínico debido a un exceso de gas dentro del
intestino, y al aumento de la sensibilidad de las paredes de este a la distensión.
El gas presente en el intestino proviene, fundamentalmente, de tres fuentes: el
aire tragado, la producción intestinal y la difusión desde la sangre.
El aire que se traga es el principal origen del gas en el estómago.
La mayoría de este es eructado, y sólo una pequeña cantidad llega al intestino. La
mayor parte del gas intestinal, procede de la fermentación de algunos alimentos
que comemos a diario, producida por la flora intestinal.
Desde la sangre pueden pasar al intestino determinados gases (nitrógeno,
oxígeno y dióxido de carbono).
Los gases intestinales se eliminan del aparato digestivo por varios mecanismos:
eructos, difusión a la sangre, metabolismo de las bacterias del colon y eliminación
por el ano.
En condiciones de ayuno, en los intestinos existe poca cantidad de gas (100-200
ml), que se consigue mantener por la existencia de un adecuado equilibrio entre
la producción y la eliminación
TRATAMIENTO
El pilar fundamental del tratamiento es la regulación
en la dieta de los alimentos flatulentos (que producen
gas), así como el control de determinados
comportamientos de la vida diaria.
Los fármacos pueden ayudar a disminuir las molestias,
pero su papel beneficioso a largo plazo sobre los
síntomas es actualmente limitado.
Fármacos
Para aliviar la hinchazón del vientre disminuyendo
el volumen de gas (antiflatulentos), como los del
grupo de las siliconas (simeticona/dimeticona).
Para disminuir la molestia o dolor ocasionado por el
gas (espasmolíticos).
Para favorecer el tránsito intestinal (procinéticos).
Para disminuir el componente de ansiedad en
pacientes con estrés que tragan mucho aire
(ansiolíticos).
ESTREÑIMIENTO
El estreñimiento o constipación se define como la evacuación de
heces excesivamente secas, escasas (menos de 50 g/día) o
infrecuentes (menos 1 deposición cada 2 días).
El tratamiento farmacológico del estreñimiento es sólo un
complemento que actúa, por lo general, de manera sintomática.
LAXANTES O CATÁRTICOS, que genéricamente actúan facilitando el
tránsito de las heces desde el colon al recto, fomentando la
defecación.
El laxante ideal debería no ser irritante ni tóxico, actuar solamente
en colon descendente y sigmoideo, y producir heces normales
dentro de las siguientes horas, después de las cuales su acción como
laxante debería cesar, restaurándose la actividad colónica normal.
Sin embargo, ninguno de los actualmente disponibles cumplen todas
las características mencionadas
INCREMENTADORES DEL BOLO INTESTINAL
Son sustancias que ayudan a aumentar la masa de la
materia fecal, ya que se hinchan debido a la absorción
de agua que experimentan. El incremento del bolo
intestinal estimula el peristaltismo, facilitando la
evacuación de las heces. Además, inducen el
reblandecimiento de las heces, lo que favorece su
eliminación.
Los más empleados son:
Metilcelulosa
Agar
Semillas de Plantago
Su acción se hace patente al cabo de unos días de su
administración y se utilizan, fundamentalmente, en casos
de hemorroides, postparto, dietas bajas en fibra, colon
irritable, en ancianos, y en general siempre que se requiera
una evacuación sin excesivos esfuerzos. Se administran por
vía oral, antes de las comidas y con abundante cantidad de
líquido. Su empleo continuado origina dependencia de su
uso, ya que pueden hacer disminuir la función intestinal
normal. Están contraindicados en casos de obstrucción
intestinal, atonía del colon y apendicitis. Tampoco se deben
administrar en niños menores de 6 años. Los efectos
adversos son muy poco frecuentes, pudiendo producir
distensión abdominal y flatulencia, así como obstrucción
intestinal o esofágica, si se administran con poco líquido.
EMOLIENTES
Son sustancias con propiedades tensoactivas que
cuando se administran oralmente actúan como
humectantes del contenido intestinal, facilitando la
captación de agua por las heces, así como la
interposición en las mismas de sustancias grasas que
ayudan a ablandar y lubrificar el bolo fecal. Por ello,
está muy indicado su uso en aquellos casos en que
las heces se encuentran muy endurecidas.
Anteriormente, estaba disponible el docusato sódico.
LUBRIFICANTES
Se pueden utilizar en aquellos casos en los que interese mantener heces blandas para evitar esfuerzos excesivos,
como ocurre en el caso de las hernias, aneurismas, hipertensión, infarto de miocardio, accidente
cerebrovascular, cirugía abdominal y anorrectal, etc.
Sin embargo, la utilización rutinaria de estos fármacos no es demasiado adecuada por una serie de efectos
secundarios, asociados a su uso continuado.
PARAFINA LÍQUIDA se administra en ayunas o bien antes de acostarse. No debería ser administrado junto con
las comidas, puesto que retrasa el vaciado gástrico, aumentando el tiempo de permanencia de los alimentos en
el estómago.
Los efectos secundarios más importantes están asociados a su uso repetido y fuertemente ligados a su
absorción.
Un efecto importante es el relacionado con su aspiración, especialmente en pacientes que se encuentran
encamados. En este caso, al ser administrado puede alcanzar la faringe, la tráquea e incluso llegar a los lóbulos
pulmonares, pudiendo originar una neumonía lipídica.
Por ello, no se debe administrar reiteradamente a pacientes que se encuentren en cama, a niños, ancianos, o
pacientes muy debilitados.
Otro importante efecto al que da lugar es la disminución de la absorción de nutrientes lipídicos, particularmente
vitaminas liposolubles como las A, E, D y K.
Cuando se administran grandes dosis de aceite de vaselina, puede eliminarse lentamente como tal a través del
esfínter anal y producir prurito anal, hemorroides, criptitis y otros problemas perianales.
Esta pérdida puede evitarse reduciendo las dosis o dividiéndolas, o usando emulsiones de fase externa acuosa.
En cualquier caso, su utilización prolongada debe evitarse, ya que puede originar dependencia de uso.
Además, como los laxantes tensoactivos, tienden a incrementar la absorción de fármacos poco absorbibles,
motivo por el cual al aceite mineral no debe administrarse conjuntamente con laxantes emolientes
OSMÓTICOS
Son aquéllos que producen la atracción de agua a la luz intestinal. De
este modo, disminuye la consistencia de las heces, favoreciendo su
tránsito y eliminación. Además, como contienen más agua, aumentan
su volumen, lo que produce distensión de la luz colónica e incremento
del peristaltismo intestinal.
Lactulosa y lactitol son disacáridos semisintéticos y solubles en agua. Al
ser administrados por vía oral no se absorben ni son hidrolizados por
las disacaridasas intestinales, pero cuando llega al colon se destruye
debido a la acción de las bacterias sacarolíticas colónicas dando lugar a
ácidos láctico, acético, propiónico, etc. Están indicados en casos de
estreñimiento crónico, enfermos encamados y en situaciones que
requieran una defecación sin excesivos esfuerzos. Pueden producir
cierta flatulencia en los inicios del tratamiento así como dolores cólicos,
náuseas, vómitos y diarreas si se utiliza a altas dosis.
Los SUPOSITORIOS DE GLICERINA son ampliamente utilizados, tanto en niños
como en adultos. Su efecto evacuante es debido a la combinación de la actividad
higroscópica propia de la glicerina, que hace atraer agua hacia la zona rectal, con
lo cual aumenta el volumen de las heces, y al ligero efecto irritante local tanto del
estearato sódico (uno de los excipientes utilizados más frecuentemente en los
supositorios de glicerina) como de la propia glicerina, que favorece el estímulo
reflejo de la defecación. Debido a esto último, su uso prolongado puede dar lugar
a irritación rectal. En cualquier caso, las reacciones adversas y efectos colaterales
son mínimos. Los supositorios de glicerina actúan, habitualmente, a los 30
minutos tras su administración. Además, en los niños, la propia inserción física de
una masa sólida en el recto, da lugar a un estímulo reflejo que puede favorecer la
defecación.
LAXANTES con alto contenido en fosfatos se usan para el vaciado intestinal
previo a exploraciones diagnósticas, cirugía o parto o en casos de impactación
fecal, siempre que se evite administrarlos a pacientes con otros factores de
riesgo de padecer hiperfosfatemia, y se administren con precaución en pacientes
más vulnerables a presentar cuadros graves de alteraciones electrolíticas. En
ningún caso este tipo de laxantes se utilizará en el tratamiento habitual del
ESTIMULANTES
Es un grupo formado por fármacos de acción rápida y agresiva que producen
habitualmente una irritación intestinal intensa.
Suelen ser utilizados con bastante frecuencia en el caso de que interese una evacuación
total del tracto intestinal con fines exploratorios (examen radiológico) o quirúrgicos
(cirugía abdominal, rectal, intestinal, etc).
Durante mucho tiempo se ha pensado que estos laxantes actuaban aumentando la
actividad peristáltica intestinal debido a la irritación local de la mucosa o por una acción a
nivel del plexo nervioso del músculo liso intestinal, lo cual aumentaba lógicamente la
motilidad. Recientemente, se ha sugerido que estos fármacos también actúan
estimulando la secreción de agua en el intestino delgado o intestino grueso, según el tipo
de laxante de que se trate Además, pueden producir opresiones, cólicos, incremento de
la secreción de mucus y, en algunos casos, excesiva eliminación de líquidos.
Los mayores riesgos del uso de este tipo de estimulantes están relacionados con pérdidas
excesivas de líquidos y electrolitos, pérdida intestinal de proteínas, hipocalcemia y mala
absorción debida a la excesiva hipermotilidad. Los laxantes estimulantes son muy
efectivos pero deben ser recomendados con suma precaución. No son recomendables
para su uso continuado en pacientes con estreñimiento simple, no debiendo utilizarse
durante más de una semana seguida, ya que pueden dar lugar al “síndrome del intestino
perezoso” o “hábito del laxante”.
SE DIVIDEN EN TRES GRUPOS
Estimulantes antraquinónicos:
Entre ellos se pueden citar a aloes o acíbar, cáscara sagrada, sen, ruibarbo,
frángula, etc., siendo los más utilizados actualmente la cáscara sagrada y el sen.
Los principios activos que contienen se hidrolizan por las bacterias colónicas,
dando lugar a los compuestos activos. Suelen producir su acción entre las 8 y 12
horas después de su administración. Los principios antraquinónicos se absorben
a nivel gastrointestinal y pueden aparecer en secreciones corporales, incluyendo
la leche materna. Se debe advertir a los pacientes que estén tomando estos
preparados que existen algunos fármacos o metabolitos que son coloreados y,
por tanto, pueden dar lugar a diversas tonalidades de las heces, orina u otras
secreciones. Por ejemplo, el ácido crisofánico, que se excreta en la orina, puede
colorearla de un color amarillo parduzco si se trata de orinas ácidas, o de color
rojo violáceo en el caso de orinas alcalinas. El uso prolongado de estas sustancias
también puede dar lugar a una pigmentación de la mucosa colónica, que se hace
muy evidente cuando se realiza una sigmoidoscopia o una biopsia rectal. Esta
pigmentación melanótica es reversible después de unos 10 meses de ser
Estimulantes derivados del difenilmetano:
Corresponden a un grupo de fármacos que actúan directamente sobre el
colon, absorbiéndose de forma muy escasa.
Los más utilizados son bisacodilo, picosulfato sódico y fenolftaleína.
BISACODILO: Actúa sobre la mucosa colónica y rectal produciendo una
acción peristáltica fisiológica debido a un estímulo reflejo. Su acción sobre
el intestino delgado es casi inapreciable. Produce su efecto al cabo de 6-9
horas cuando es administrado por vía oral y 15-45 minutos cuando se hace
vía rectal. Su acción es independiente del tono intestinal. La combinación
de bisacodilo por vía oral (comprimidos entéricos) y vía rectal
(supositorios), ha sido muy recomendada para la limpieza total del colon
previa a una exploración radiológica o técnica quirúrgica. También es
efectivo en pacientes que han sufrido una colostomía, pudiendo eliminar o
reducir la necesidad de irrigaciones. Sus efectos secundarios suelen venir
asociados a su utilización crónica. Entre ellos se incluyen: acidosis o
alcalosis metabólica, hipocalcemia, tetania, malabsorción, etc. Por vía rectal
pueden producir sensación de quemazón en el recto. No se han observado
efectos sistémicos a nivel hepático, renal o del sistema hematopoyético.
Picosulfato sódico: es un fármaco soluble en agua y alcohol
relacionado estructuralmente con bisacodilo. Al administrarse
por vía oral se hidroliza en el intestino delgado debido a la acción
bacteriana, dando lugar a la misma forma activa que bisacodilo.
Se suele administrar en formas líquidas por vía oral.
Fenolftaleína: sufre cierta absorción, en torno al 15% de la dosis,
excretándose la cantidad restante en las heces después de ejercer
su efecto a nivel colónico. Parte de lo absorbido sufre ciclo
enterohepático, lo cual prolonga su acción laxante hasta incluso 3
o 4 días. Una pequeña cantidad de fenolftaleína es excretada en
orina o en heces, proporcionando en ambos casos, si son
alcalinas, una coloración rojiza. Este hecho debe ser advertido a
los pacientes con el fin de que no se alarmen ante esta
posibilidad. En personas susceptibles, dosis elevadas producen
disminución de la actividad cardíaca y respiratoria, así como
ACEITE DE RICINO: se obtiene a partir del Ricinus communis, tras someterlo
a un tratamiento con agua hirviendo. Es importante resaltar el modo de
obtención, ya que no puede utilizarse como purgante el tratado con otros
disolventes.
Es un aceite poco coloreado, amarillento, transparente y viscoso; con el
tiempo estas propiedades organolépticas empeoran, adquiriendo un olor y
color desagradables. Fundamentalmente, está constituido por ricinoleína, un
glicérido del ácido ricinoleico. Además contiene diversos glicéridos mixtos de
los ácidos ricinoleico, esteárico, dihidroxiesteárico e isorricinoleico.
Su administración tiene lugar en forma líquida o en cápsulas de gelatina, y
debe realizarse en ayunas, ya que, como ocurre con el resto de las grasas,
retrasa el vaciamiento gástrico.
En el intestino delgado se libera el ácido ricinoleico, que actúa como irritante
de la mucosa, estimulando el peristaltismo por vía refleja.
El bolo fecal llega, de este modo, rápidamente al recto, impidiendo la
absorción del agua.
La acción de este laxopurgante tiene lugar de 2 a 6 horas tras su
administración, y es muy completa
SALINOS
Los laxantes salinos están compuestos por sustancias iónicas, relativamente poco
absorbibles, tales como el anión sulfato, tartrato, fosfato o citrato y el catión
magnesio, siendo el sulfato magnésico el más potente de este grupo.
La pared del intestino delgado actúa como membrana semipermeable a estos iones,
dando lugar a un medio fuertemente osmótico en el lumen intestinal que causa la
atracción de agua a este lugar con lo que aumenta la presión intraluminal. Este
aumento de presión provoca un estímulo reflejo que incrementa la motilidad
intestinal. Pero, además, existen otros mecanismos que también pueden ser
responsables en parte de esta acción laxante: estos fármacos producen una serie
compleja de reacciones, tanto secretoras como motoras sobre el tracto
gastrointestinal. Por ejemplo, la acción del sulfato magnésico sobre el tracto
gastrointestinal es similar a la de colecistocinina.
Hay pruebas de que esta hormona se libera de la mucosa intestinal cuando se
administran los laxantes salinos; esta liberación favorece la acumulación intraluminal
de fluidos y electrolitos. La intensidad de la acción purgante de las distintas sales
depende de factores muy diversos, como la solubilidad de las sustancias, su
concentración en el líquido intestinal, la velocidad de absorción y la presión osmótica
que ejerzan; relacionada esta última variable con el peso molecular y el grado de
disociación de los compuestos.
Por lo general, la acción de los laxantes salinos es muy rápida, actuando entre 1 y 3
horas tras su administración. Por ello, algunos están indicados solamente cuando
interesa una evacuación total del colon, como en los casos en los que se necesita
preparar al paciente para un examen endoscópico, o para evacuar el contenido
intestinal en caso de sospecha de intoxicación o envenenamiento por alimentos u
otras sustancias, utilizándose en estos casos a dosis purgantes. Este grupo de
laxantes está contraindicado en caso de inflamaciones intestinales, agudas y crónicas,
en la menstruación, embarazo y en enfermos encamados, ya que pueden causar
hiperemia pelviana. También están contraindicados en aquellos pacientes que posean
cuadros clínicos de insuficiencia renal o depresión del SNC. En algunos casos, la
utilización de estos laxantes provoca la aparición de efectos secundarios de cierta
importancia, debido a que el catión magnesio puede ser absorbido hasta cantidades
del 20% de la sal administrada. Este hecho no se traduce en mayores consecuencias si
la función renal del paciente es normal, ya que el magnesio absorbido se eliminará
normalmente. Sin embargo, si la función renal se encuentra disminuida, o el paciente
es neonato o anciano, se pueden alcanzar concentraciones tóxicas de magnesio que
producirán intoxicación, dando lugar a hipotensión, debilidad muscular y cambios
electrocardiográficos importantes. Por otra parte, se ha demostrado que niveles
plasmáticos elevados de este elemento químico dan lugar a depresión del SNC y de la
actividad neuromuscular, así como a otros efectos fisiológicos importantes, como
diuresis excesiva, náuseas, vómitos y deshidratación.
ELECCIÓN DEL LAXANTE