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Antivirales

El documento aborda los antivirales, antifúngicos y antiparasitarios, describiendo sus mecanismos de acción, indicaciones y dosis recomendadas. Se destacan fármacos como aciclovir, valaciclovir, ganciclovir, cidofovir y foscarnet para infecciones virales, así como anfotericina B para micosis severas y diversos tratamientos antiparasitarios. Además, se mencionan los mecanismos de acción de los antiparasitarios en relación con el metabolismo de los parásitos.
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Antivirales

El documento aborda los antivirales, antifúngicos y antiparasitarios, describiendo sus mecanismos de acción, indicaciones y dosis recomendadas. Se destacan fármacos como aciclovir, valaciclovir, ganciclovir, cidofovir y foscarnet para infecciones virales, así como anfotericina B para micosis severas y diversos tratamientos antiparasitarios. Además, se mencionan los mecanismos de acción de los antiparasitarios en relación con el metabolismo de los parásitos.
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ANTIVIRALES

ANTIFUNGICOS
ANTIPARASITARIOS
ANTIVIRALES

• Los virus son agentes infecciosos sencillos que contienen en su interior un ácido
desoxirribonucleico (ADN) o un ácido ribonucleico (ARN) de una o dos cadenas (que constituye
el genoma) cubierto de una envoltura proteica denominada cápside, formada a su vez por
unidades morfológicas llamadas capsómeras, integradas por subunidades estructurales.
• Los virus son microorganismos intracelulares obligados, carentes de enzimas metabólicas,
inertes en estado extracelular. Ellos dependen de los mecanismos biosintéticos de las células
del huésped para su reproducción, de allí que surgieran dudas con respecto a la posibilidad de
contar con agentes antivirales que tuviesen acción selectiva sin causar daños a las células
tisulares.
• La replicación viral pasa por varias fases y las diversas clases de antivirales actúan en cada
una de ellas; los antivirales efectivos inhiben los fenómenos de replicación de los virus o
inhiben de manera preferente la síntesis del ácido nucleico o proteínas del virus y no de las
células hospedadoras.
ACICLOVIR

• Los fármacos antivirales solo suprimen la replicación vírica. La


contención y eliminación del virus requiere la respuesta
inmunitaria intacta del hospedador.
• Fármacos antiherpéticos – Fármacos anticitomegalovirus (CMV)
* El efecto antiviral se limita a los virus herpéticos.
• Su mecanismo de acción lo ejerce inhibiendo la síntesis del
ADN viral. Su selectividad de actuación depende de la
interacción de dos proteínas virales diferentes.
• Presentaciones : IV, Oral, Tópica, Oftálmica
INDICACIONES - DOSIS

• ACICLOVIR
• Se recomiendan las siguientes dosis:
Herpes simple (primer episodio genital):
• Adultos 400 mg/v.o, c/8h por 5 a 10 días.
• Niños 40 mg/kg/d, v.o, fraccionados en 3 o 4 dosis por 5 o 10 días.
• Genital recurrente: adultos 800 mg/v.o, c/12 h por dos días.
Mucocutáneo en individuos inmunosuprimidos:
• Adultos y niños 5 mg/kg/i.v. c/8 h por 7 a 14 días.
• Encefalitis: adultos 10 mg/kg/i.v, c/8 h por 14 a 21 días.
• Niños 2 años de edad: 1 500 mg/m2 de superficie corporal, i.v. sin fraccionarlos c/8 h
por 14 a 21 días.
• Menores de 2 años 45 mg/kg, i.v. fraccionado c /8 h por 14 a 21 días.
• Neonatal 20 mg/kg, i.v, c/8 h por 14 a 21 días.
VALACICLOVIR

• Es un profármaco de aciclovir, el cual es convertido de manera rápida en


aciclovir después de su administración por vía oral.
• Dicha conversión es el resultado de hidrólisis enzimática.
• El valaciclovir se recomienda a la dosis de 1 000 mg, v.o. cada 8 horas
para el herpes zoster y 1.000 mg, v.o. cada 12 h para un episodio inicial
genital por virus del herpes simple y 500 mg, v.o. c/12 h o 1 000 mg v.o.
c/24 h para episodios recurrentes por el virus del herpes simples.
• La biodisponibilidad oral relativa al aciclovir aumenta hasta el 70 %
después de administrar el valaciclovir. La concentración de aciclovir es de
aproximadamente 6 µg/mL después de una dosis única de 1 000 mg de
valaciclovir oral.
GANCICLOVIR

• El ganciclovir tiene acción inhibitoria contra los herpesvirus pero en especial


contra el citomegalovirus humano (beta) 5, miembro de la subfamilia
Betaherpesvirus, de la familia Herpesviridae. El mecanismo de acción del
ganciclovir es inhibiendo la síntesis del ADN viral.
• Está indicado en la retinitis por citomegalovirus y otras infecciones graves
(colitis, esofagitis, neumonitis, etc.) especialmente en pacientes
inmunosuprimidos y trasplantados de órganos sólidos y médula ósea.
• Dosis recomendada en: colitis, esofagitis, retinitis y neumonitis. Adultos y
niños: 5 mg/kg/d, c/24 h, i.v. o 1 gr, v.o., c/8 h por 5 semanas.
• Efectos adversos: exantemas, confusión, cefalea, nefrotoxicidad,
neutropenia y trombocitopenia.
CIDOFOVIR

• El cidofovir es análogo nucleotídico-cistidínico efectivo contra los virus herpéticos. El virus


del papiloma humano (VPH), se considera del grupo Papilomavirus familia Papovaviridae y
tiene genoma ADN. Existen por lo menos 70 serotipos que se han relacionado con
manifestaciones específicas y más de 40 tipos infectan el aparato genital.
• La dosis recomendada es de 5 mg/kg i.v. una vez a la semana durante 2 semanas como
tratamiento de inducción, seguido de 5 mg/kg i.v. cada 14 días como tratamiento de
mantenimiento.
• Se emplea principalmente para tratar la retinitis por CMV en pacientes con SIDA.
• Las concentración inhibitoria para infecciones por CMV, es de 0,7 mg/mL y en el caso del
herpes simple (VHS) es de 33 mg/mL.
• El cidofovir inhibe las cepas de HSV y VVZ resistentes al aciclovir.
• Entre los efectos adversos del cidofovir el más importante es la nefrotoxicidad.
FOSCARNET

• Tiene acción sobre los virus herpéticos (CMV), así como en el VIH.
• El foscarnet inhibe la síntesis del acido nucleico viral al actuar contra la
ADNpolimerasa de los virus herpéticos (CMV) o en la retrotranscripción del VIH.
• La dosis recomendada para infecciones por el CMV es de 60 mg/kg, i.v. c/8 h o 90
mg/kg i.v. c/12 h durante 14 a 21 días en el tratamiento de inducción, seguido de 90
a 120 mg/kg i.v. cada 24 h en el tratamiento de mantenimiento.
• Para las infecciones por VHS y el VVZ la dosis aconsejada es de 40 mg/kg i.v. c/8 h.
• Se recomienda en retinitis por el CMV en pacientes con SIDA y en ocasiones se
emplea para la enfermedad por CMV en pacientes con trasplantes de médula ósea.
• También se utiliza en infecciones por VHS y VVZ resistentes al aciclovir.
INTERFERONES

• Son potentes citocinas que poseen actividad antiviral, inmunomoduladora y


antiproliferativa. Son sintetizados por las células del huésped en respuesta a
diversos inductores. Existen tres principales clases de interferones humanos,
con actividad antiviral: α, β y γ.
• Los interferones se emplean en las infecciones por el virus de la hepatitis B,
infecciones crónicas por el virus de la hepatitis C, condiloma acuminatum,
esclerosis múltiple, sarcoma de Kaposi en personas infectadas por el virus VIH.
• También se ha empleado en enfermedades poco comunes que incluyen la
fibrosis pulmonar idiopática, artritis reumatoidea, papilomatosis y
granulomatosis crónica.
DOSIS

• La dosis recomendada de IFNα 2a en adultos es de 5 millones de UI subcutáneas


(s.c.) o intramuscular, en aplicación diaria por 4 meses o 10 millones s.c. o i.m 3
veces por semana durante 4 meses; en niños 3 millones de UI/m2 se superficie
corporal s.c. tres veces la primera semana, luego 6 millones UI/m2 s.c. (máximo
10 millones UI/m2 ) por semana durante 16 a 24 semanas.
• La dosis recomendada es de 180 mg s.c una vez a la semana por 48 semanas
(12). Con este régimen se logra normalizar las aminotransferasa en un 60 % de
los pacientes y en el 20 % de los casos con Ag Hbe negativo se consigue una
supresión de la carga viral.
• Altas dosis de IFN pueden ocasionar mielosupresión y deterioro clínico en
pacientes con enfermedad hepática descompensada. Los efectos antivirales y
mejoría clínica se observan en aproximadamente el 50 % de los pacientes con
hepatitis crónica por el virus delta. Sin embargo, las recidivas son frecuentes.
LAMIVUDINA

• El fármaco inhibe la transcriptasa inversa del VIH y la ADN


polimerasa del virus de la hepatitis B.
• La lamivudina inhibe la replicación del VHB en concentraciones de 4
a 7 ng/mL con poca citotoxicidad.
• Dosis. Adultos 100-150 mg v.o 1 dosis diaria por 1 a 3 años. Niños 3
mg/kg, o hasta 100 mg diarios (12). En pacientes con insuficiencia
renal debe ajustarse la dosis.
• La lamivudina es el primer fármaco oral autorizado para el
tratamiento de la infección crónica por el virus de la hepatitis B.
ANTIFÚNGICOS
• La anfotericina B es uno de los antifúngicos de
mayor espectro disponible hasta el momento, y se
utiliza por vía intravenosa, principalmente para el
tratamiento de micosis severas causadas por hongos
de alta patogenicidad y oportunistas, tales como
Coccidioides immitis, Histoplasma capsulatum,
Blastomyces dermatitidis, Paracoccidioides
brasiliensis, Cryptococcus neoformans, así como
especies de Aspergillus y Zygomycetes
ANTIPARASITARIOS

• Los parásitos, con mayor complejidad, de protozoos a artrópodos, presentan


siete áreas principales en el metabolismo útiles como dianas de acción:
- síntesis de cofactores,
-síntesis de ácidos nucleicos,
- síntesis de proteínas,
- síntesis de la membrana,
- función microtubular,
-metabolismo energético
-función neuromuscular (sólo en los helmintos y artrópodos).
• De forma general, la mayoría de los fármacos antiprotozoarios afectan al
metabolismo biosintético, mientras que los antihelmínticos afectan al
metabolismo energético o la función neuromuscular.
Inhibidores de la síntesis de cofactores.
• Las sulfonamidas, utilizadas frente a los esporozoos (sulfadiazina, sulfadoxina,
etc.) y las sulfonas (dapsona) bloquean la biosíntesis del tetrahidrofolato,
importante cofactor en muchas reacciones de transferencia de carbono
requeridas en la síntesis del ADN.
• Así, los plasmodios necesitan sintetizar los cofactores de folato, pues no
pueden incorporar el ácido fólico presente en la dieta como hace el ser
humano.
• En concreto, la sulfadoxina compite con el ácido paraaminobenzoico (PABA)
para fijar la enzima dihidropteroato sintetasa en la síntesis del dihidropteroato,
elemento esencial en la síntesis del ácido fólico.
• Debido a que su acción es muy lenta, debe administrarse asociada a otro
antipalúdico (generalmente la pirimetamina).
• Las diaminopirimidinas (pirimetamina, trimetoprima) y el proguanil,
también utilizados frente a los esporozoos, bloquean la misma
reacción en un paso posterior, inhibiendo la enzima dihidrofolato
reductasa, necesaria en la síntesis del ácido fólico en estos parásitos.
• Como en el caso anterior, la pirimetamina tiene una acción lenta, por
lo que no debe administrarse en monoterapia. Las resistencias a la
pirimetamina se describieron desde el comienzo de su uso, debidas a
una mutación en uno de los pasos de la reacción, por lo que el
aumento de la dosis no mejora la respuesta.
• Ambos grupos se potencian recíprocamente y se disminuye el
desarrollo de resistencias.
• Inhibidores de la síntesis de ácidos nucleicos.
• Los fármacos que interfieren con la síntesis de los ácidos
nucleicos, lo hacen insertándose en la secuencia de pares de
bases (amodiaquina, cloroquina, mefloquina, halofantrina,
quinina) alterando su funcionamiento, aunque algunos autores
opinan que el mecanismo de acción de la cloroquina está
basado en la inhibición de la polimerasa. Las diamidinas
(pentamidina) se intercalan e interactúan iónicamente.
• Otros medicamentos que actúan frente a la enfermedad de
Chagas (benzinidazol y nifurtimox) y frente a los protozoos
anaeróbicos (nitroimidazoles, como metronidazol y tinidazol)
activan el grupo nitrógeno alquilando el ADN.
• Inhibidores de la síntesis de proteínas.

• Las tetraciclinas probablemente actúan en los plasmodios de forma


similar a las bacterias, es decir, bloquean la síntesis de proteínas en el
momento de la elongación de la cadena, uniéndose a la unidad S-30 del
ribosoma, por lo que se inhibe el acceso del ARN de transferencia
(ARNt) al complejo ribosomal ARN mensajero (ARNm). Hay quien piensa
que los antipalúdicos amodiaquina, cloroquina, mefloquina, halofantrina
y quinina también actuarían de esta manera, más que interfiriendo la
mencionada síntesis de ácidos nucleicos.
• Parece que la cloroquina inhibe la enzima hemopolimerasa,
encargada de destoxificar el hematíe del grupo hemo una vez
digerido, en concreto, la ferriprotoporfirina IX presente en la
vacuola alimentaria del parásito que es citotóxica.

• La eflornitina, eficaz en la fase de afectación del sistema nervioso


central (SNC) en la enfermedad del sueño, interfiere en la
biosíntesis de las poliaminas, pues bloquea irreversiblemente la
enzima ornitina descarboxilasa, por lo que no se puede metabolizar
la ornitina, sustrato imprescindible en la formación de aquéllas.
• Inhibidores de la síntesis de la membrana.
• La anfotericina B es un antibiótico macrólido
poliénico que fija el ergosterol de la
membrana de Leishmania, en la que
provoca orificios que permiten el paso de
iones (sobre todo potasio) y otras moléculas
que llevan a la muerte celular. También hay
un proceso oxidativo que contribuye al daño
del parásito.
• Inhibidores de la función microtubular.
• Los carbamatos benzimidazólicos (albendazol, mebendazol
y triclabendazol) y metabolitos como el albendazol
sulfóxido, se desarrollaron en la década de 1970 para uso
veterinario, comprobándose después su eficacia en
medicina humana.
• Estas moléculas se fijan a los microtúbulos del parásito,
bloquean el ensamblaje de las tubulinas que, una vez
polimerizadas, van a formar las proteínas microtubulares de
los helmintos, responsables del normal funcionamiento
celular. De forma particular se ve alterada la incorporación
de glucosa y la secreción de acetilcolinesterasa.
• Inhibidores del metabolismo energético.
• Los arsenicales trivalentes (melarsoprol) y antimoniales
pentavalentes (estibogluconato sódico, antimoniato de
meglumina) parecen bloquear las quinasas de la glucólisis,
sobre todo la piruvatoquinasa del citoplasma, aunque hay
autores que piensan que se trata de una alteración en la
reducción del tripanotión.
• La suramina, efectiva en la fase inicial de la tripanosomiasis
africana, actúa sobre las enzimas glucolíticas de la oxidación
de la nicotinamida adenindinucleótido reducido (NADH).
• Inhibidores de la función neuromuscular.
• Muchos antihelmínticos interfieren con parte del sistema
acetilcolina como neurotransmisor, bloqueando el sistema
neuromuscular del gusano.
• El levamisol y pirantel interaccionan con el receptor de la
acetilcolina; los componentes organofosforados (bromofós,
metrifonato) inhiben la enzima acetilcolinesterasa; la
piperazina y dietilcarbamazina tienen efecto curarizante en la
placa motora, por lo que se paraliza el músculo; la oxamniquina
parece también tener acción en el sistema neuromuscular.
• La ivermectina y el prazicuantel aumentan la permeabilidad de
la membrana creando canales de cloro, aunque la primera
parece ser también un agonista del neurotransmisor del ácido
gammaaminobutírico (GABA).
INFECCIONES POR PROTOZOOS

• Las infecciones por protozoos producen una gran morbimortalidad.


• Como ejemplo se puede señalar la malaria, quinta causa de mortalidad en
el mundo; tripanosomiasis africana y americana; leishmaniasis; y
amebiasis, entre otras.
• A diferencia de casi todos los helmintos, los protozoos pueden
multiplicarse sexualmente, asexualmente o de las dos formas, dentro del
hospedador, un fenómeno que explica tanto su supervivencia como las
infecciones masivas que se desarrollan tras una única exposición.
• Las vías fundamentales de transmisión son la vía fecooral para los
protozoos intestinales y Toxoplasma gondii; y a través de vectores,
generalmente insectos, para la mayoría de los protozoos hemáticos y
tisulares como los plasmodios, tripanosomas y leishmanias.
INFECCIONES POR HELMINTOS

• Los helmintos de interés en medicina se clasifican en dos grandes grupos: los


nematodos o gusanos redondos, y los platelmintos o gusanos planos, y éstos, a su
vez, en dos clases, los trematodos, que tienen forma de hoja de árbol, y los cestodos
o gusanos acintados.
• Por regla general invaden al humano a través de la ingesta o por penetración a
través de la piel intacta, estos últimos generalmente por la picadura de insectos
vectores.
• Una vez en el organismo, y con el fin de evadir la respuesta inmunitaria, suelen
tener un proceso migratorio hasta alcanzar su órgano diana, donde maduran
sexualmente.
• Dentro del hospedador vertebrado no se multiplican, lo que les diferencia de
cualquier otro microorganismo; por tanto, para incrementar la población de gusanos
en un hospedador vertebrado, es necesaria la reexposición con la excepción de
Equinococcus spp. y Strongyloides stercolaris.
NEMATODIASIS

• Representan el grupo de helmintiasis más numeroso y variado. Algunas, como


las intestinales, son las parasitosis más prevalentes en el medio tropical y
subtropical, afectan principalmente a la población infantil y se transmiten con
facilidad gracias a sus ciclos directos. Otras, como las filariasis, desencadenan
enfermedades graves y deformantes, que provocan alto grado de discapacidad
en las poblaciones afectadas, sobre todo jóvenes y adultos.

• En relación con su tratamiento, muchas de estas parasitosis se combaten con


éxito mediante la administración de bencimidazol-carbamatos. La introducción
de la ivermectina ha venido a subsanar parte de las limitaciones existentes en
el control de algunas nematodiasis, como ocurría con ciertas filariasis.
TREMATODIASIS

• Los trematodos que infectan al hombre producen un gran impacto en la salud de las
regiones en las que son endémicos. Estos parásitos viven en el intestino, conductos
biliares, pulmones y vasos sanguíneos intestinales y del tracto genitourinario.
• En áreas endémicas, una gran proporción de la población está infectada pero
asintomática, y las enfermedades están limitadas a aquellas personas con importante
carga parasitaria. Por lo general se distinguen síndromes agudos y crónicos. La fiebre
y la eosinofilia son características de los agudos. Las enfermedades por trematodos se
manifiestan en los órganos donde reside el parásito o se depositan sus huevos.
• Debido a que muchos de estos parásitos siguen complicadas rutas de migración, las
infecciones en focos ectópicos también son una causa importante de morbilidad.
• El tratamiento farmacológico es variado y, como ocurre con las cestodiasis, el
prazicuantel continúa siendo el fármaco de elección en muchos casos,
CESTODIASIS

• Los cestodos en general continúan produciendo graves problemas en la salud pública y en el


desarrollo económico de los países en los que son endémicos, principalmente en Iberoamérica,
Asia y África. En el hombre, además de las alteraciones intestinales y el malestar ocasionados
por los gusanos adultos (cestodiasis intestinales), el desarrollo de sus larvas que se pueden
encontrar en casi todos los órganos origina las lesiones más importantes (cestodiasis tisulares).

• En relación con el tratamiento, se puede decir en general que las enfermedades intestinales se
combaten con niclosamida y prazicuantel, con muy buenos resultados. Por el contrario, las
formas tisulares no se controlan tan exitosamente con fármacos, si bien la oferta cada día es
mejor, y en muchas ocasiones, junto con la intervención quirúrgica, aseguran la curación de los
pacientes

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